SB 8.2.14-19

bilvaiḥ kapitthair jambīrair
vṛto bhallātakādibhiḥ
tasmin saraḥ suvipulaṁ
lasat-kāñcana-paṅkajam
kumudotpala-kahlāra-
śatapatra-śriyorjitam
matta-ṣaṭ-pada-nirghuṣṭaṁ
śakuntaiś ca kala-svanaiḥ
haṁsa-kāraṇḍavākīrṇaṁ
cakrāhvaiḥ sārasair api
jalakukkuṭa-koyaṣṭi-
dātyūha-kula-kūjitam
matsya-kacchapa-sañcāra-
calat-padma-rajaḥ-payaḥ
kadamba-vetasa-nala-
nīpa-vañjulakair vṛtam
kundaiḥ kurubakāśokaiḥ
śirīṣaiḥ kūṭajeṅgudaiḥ
kubjakaiḥ svarṇa-yūthībhir
nāga-punnāga-jātibhiḥ
mallikā-śatapatraiś ca
mādhavī-jālakādibhiḥ
śobhitaṁ tīra-jaiś cānyair
nityartubhir alaṁ drumaiḥ
Palabra por palabra: 
bilvaiḥ — árboles bilva; kapitthaiḥ — árboles kapittha; jambīraiḥ — árboles jambīra; vṛtaḥ — rodeado por; bhallātaka-ādibhiḥ — bhallātaka y otros árboles; tasmin — en aquel jardín; saraḥ — un lago; su-vipulam — que era muy grande; lasat — brillantes; kāñcana — doradas; paṅka-jam — lleno de flores de loto; kumuda — de flores kumuda; utpala — flores utpala; kahlāra — flores kahlāra; śatapatra — y flores śatapatra; śriyā — con la belleza; ūrjitam — excelente; matta — ebrias; ṣaṭ-pada — abejas; nirghuṣṭam — zumbaban; śakuntaiḥ — con el trinar de los pájaros; ca — y; kala-svanaiḥ — de sones muy melodiosos; haṁsa — cisnes; kāraṇḍava — kāraṇḍavas; ākīrṇam — poblado de; cakrāhvaiḥ — cakrāvakas; sārasaiḥ — grullas; api — así como; jalakukkuṭa — gallinas acuáticas; koyaṣṭi — koyaṣṭis; dātyūha — dātyūhas; kula — bandadas de; kūjitam — murmuraban; matsya — de los peces; kacchapa — y tortugas; sañcāra — debido a los movimientos; calat — agitando; padma — de los lotos; rajaḥ — por el polen; payaḥ — el agua (estaba adornada); kadamba — kadambas; vetasa — vetasas; nala — nalas; nīpa — nīpas; vañjulakaiḥ — vañjulakas; vṛtam — rodeado de; kundaiḥ — kundas; kurubaka — kurubakas; aśokaiḥ — aśokas; śirīṣaiḥ — śirīṣas; kūṭaja — kūṭajas; iṅgudaiḥ — iṅgudas; kubjakaiḥ — kubjakas; svarṇa-yūthībhiḥ — svarṇa-yūthīs; nāga — nāgas; punnāga — punnāgas; jātibhiḥ — jātīs; mallikā — mallikās; śatapatraiḥ — śatapatras; ca — también; mādhavī — mādhavīs; jālakādibhiḥ — jālakās; śobhitam — adornado; tīrajaiḥ — creciendo en las orillas; ca — y; anyaiḥ — otros; nitya-ṛtubhiḥ — en todas las estaciones; alam — en abundancia; drumaiḥ — con árboles (que daban flores y frutas).
Traducción: 
En aquel jardín había un gran lago lleno de flores de loto, brillantes y doradas; había también flores kumuda, kahlāra, utpala y śatapatra, que aumentaban la excelente belleza de la montaña. Crecían allí árboles bilva, kapittha, jambīra y bhallātaka. Los abejorros, ebrios de miel, zumbaban mientras los pájaros trinaban con sones melodiosos. El lago estaba lleno de cisnes, kāraṇḍavas, cakrāvakas, grullas y bandadas de gallinas acuáticas, dātyūhas, koyaṣṭis y otras aves de murmurador sonido. Sus aguas estaban adornadas con el polen que se desprendía de las flores de loto con los movimientos de los peces y las tortugas. El lago estaba rodeado de flores kadamba y vetasa, además de nalas, nīpas, vañjulakas, kundas, kurubakas, aśokas, śirīṣas, kūṭajas, iṅgudas, kubjakas, svarṇa-yūthīs, nāgas, punnāgas, jātīs, mallikās, śatapatras, jālakās y mādhavī-latās. Las orillas estaban adornadas también con gran abundancia de árboles de distintos tipos, que daban flores y frutas en todas las estaciones. Así, toda la montaña se alzaba gloriosamente adornada.
Significado: 

A juzgar por la exhaustiva descripción de los lagos y ríos de la montaña Trikūṭa, vemos que en la Tierra no hay nada que pueda compararse con esa inmensa abundancia. Sin embargo, en otros planetas hay muchos parajes tan maravillosos como ése. Sabemos, por ejemplo, que hay dos millones de especies de árboles, y que no todas ellas crecen en la Tierra. El Śrīmad-Bhāgavatam presenta el conocimiento global de lo que ocurre en el universo; y no sólo en el universo, sino que también tiene en cuenta el mundo espiritual, que está más allá del universo. Nadie puede desmentir las descripciones que el Śrīmad-Bhāgavatam hace de los mundos materiales y espirituales. Los intentos de ir de la Tierra a la Luna han sido un fracaso, pero los habitantes de la Tierra podemos conocer lo que hay en otros planetas. No es cuestión de fantasía; podemos recurrir al conocimiento verdadero del Śrīmad-Bhāgavatam, y, de ese modo, sentirnos satisfechos.