SB 7.9

Este capítulo nos explíca que Prahlāda Mahārāja, siguiendo la orden del Señor Brahmā, apaciguó al Señor, que estaba tremendamente furioso después de haber matado a Hiraṇyakaśipu.

Tras la muerte de Hiraṇyakaśipu, el Señor continuaba muy furioso, y los semidioses, encabezados por el Señor Brahmā, no conseguían apaciguarle. Ni siquiera madre Lakṣmī, la diosa de la fortuna, la compañera constante de Nārāyaṇa, se atrevía a acercarse al Señor Nṛsiṁhadeva. Entonces, el Señor Brahmā pidió a Prahlāda que se adelantase y calmase la ira del Señor. Con plena confianza en el afecto de su amo, el Señor Nṛsiṁhadeva, Prahlāda Mahārāja no sentía el menor temor. Con gran seriedad, se presentó ante el Señor Nṛsiṁhadeva y ofreció reverencias respetuosas a los pies de loto del Señor. El Señor Nṛsiṁhadeva, que sentía un gran cariño por Prahlāda Mahārāja, puso Su mano sobre la cabeza de Prahlāda, el cual, debido al contacto personal con el Señor, adquirió de inmediato brahma-jñāna, conocimiento espiritual. Entonces, lleno de conocimiento espiritual y éxtasis devocional, ofreció oraciones al Señor. A continuación recogemos las enseñanzas que Prahlāda Mahārāja expuso en forma de oraciones.

Prahlāda dijo: «No estoy orgulloso de poder ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios. Simplemente me refugio en la misericordia del Señor, pues, sin devoción, no es posible apaciguar Su ira. A la Suprema Personalidad de Dios no se Le puede complacer por el simple hecho de pertenecer a una familia noble o poseer una gran opulencia, ni tampoco con sabiduría, austeridad, penitencia o poder místico. En verdad, esas cosas no complacen al Señor Supremo; sólo el servicio devocional puro puede complacerle. El Señor no siente un afecto especial por el no devoto, aunque se trate de un brāhmaṇa dotado de las doce cualidades brahmínicas; sin embargo, puede aceptar las oraciones de una persona nacida en una familia de comedores de perros, si esa persona es devota. El Señor no necesita las oraciones de nadie, pero el devoto que ofrece oraciones al Señor recibe un gran beneficio. Por lo tanto, las personas ignorantes nacidas en familias de clase baja pueden ofrecer oraciones sinceras al Señor con todo su corazón, y el Señor las escuchará. Tan pronto como ofrecemos oraciones al Señor, quedamos situados en el nivel de Brahman.»

El Señor Nṛsiṁhadeva advino para beneficio de toda la sociedad humana, y no para beneficio exclusivo de Prahlāda. Al no devoto, la feroz forma del Señor Nṛsiṁhadeva le puede parecer espantosa; para el devoto, sin embargo, esa forma del Señor es tan afectuosa como todas las demás. En realidad, lo verdaderamente aterrador es la vida condicionada en el mundo material; eso es, de hecho, lo único que puede inquietar al devoto. El temor a la existencia material se debe al ego falso. Por ello, el objetivo supremo de toda entidad viviente debe ser elevarse a la posición de sirviente del sirviente del Señor. La misericordia del Señor es el único remedio para la miserable situación en que se encuentran las entidades vivientes en el mundo material. Si la Suprema Personalidad de Dios nos deja de lado, ninguno de los supuestos protectores materiales, desde el Señor Brahmā y los semidioses hasta nuestro propio padre, pueden hacer nada por nosotros. Sin embargo, la persona que se ha refugiado por completo en los pies de loto del Señor puede salvarse del acoso de la naturaleza material. Por lo tanto, todas las entidades vivientes deben poner todos los medios a su alcance para refugiarse en el Señor, evitando la atracción por la supuesta felicidad material. Ésa es la misión de la vida humana. Sentir atracción por la complacencia de los sentidos es, simplemente, una necedad. Ser un devoto del Señor o no serlo es algo que no depende de haber nacido en una familia más o menos elevada. Ni siquiera el Señor Brahmā y la diosa de la fortuna pueden obtener por completo el favor del Señor; el devoto, sin embargo, puede alcanzar fácilmente el servicio devocional. El Señor concede Su misericordia a todos por igual, sin considerar la posición más o menos elevada de la persona. Prahlāda Mahārāja, gracias a la bendición de Nārada Muni, se volvió un gran devoto. El Señor siempre salva al devoto de los impersonalistas y nihilistas. El Señor Se encuentra en el corazón de todos en forma de Superalma, para proteger al ser vivo y ofrecerle todo tipo de beneficios. De ese modo, el Señor a veces mata y a veces protege. Nunca debemos acusar al Señor diciendo que con unas personas actúa de un modo y con otras de otro. Las diversidades que nos muestra la vida en el mundo material forman parte de Su plan. En última instancia, todo ello es muestra de Su misericordia.

Aunque la manifestación cósmica no es diferente del Señor, el mundo material es diferente del mundo espiritual. Sólo por la misericordia del Señor Supremo podemos comprender el modo en que actúa la maravillosa naturaleza material. El Señor Brahmā, por ejemplo, nació del cáliz del loto que brota en el abdomen de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, pero, tras su aparición, no sabía qué era lo que tenía que hacer. Fue atacado por dos demonios, Madhu y Kaiṭabha, que robaron el conocimiento védico, pero el Señor les mató y confió el conocimiento védico al Señor Brahmā. Vemos entonces que el Señor adviene en cada milenio en las respectivas sociedades de los semidioses, los seres humanos, los animales, los santos y los seres acuáticos. Todas esas encarnaciones tienen la misión de proteger a los devotos y matar a los demonios; pero esas actividades de matar y proteger no son reflejo de actitudes partidistas por parte del Señor Supremo. El alma condicionada siempre se siente atraída por la energía externa; por esa razón, queda sujeta a la lujuria y la codicia, y tiene que sufrir bajo los condiciones impuestas por la naturaleza material. El único medio para liberarse de la existencia material es la misericordia sin causa del Señor hacia Su devoto. Todo el que se ocupe en glorificar las actividades del Señor permanecerá siempre libre del temor al mundo material; sin embargo, quien no pueda glorificar al Señor de ese modo estará sujeto a todo tipo de lamentaciones.

Aquellos que se interesan en la adoración silenciosa del Señor en lugares solitarios pueden capacitarse para su propia liberación, pero al devoto puro le aflige ver el sufrimiento de los demás. Por eso, sin preocuparse de su propia liberación, siempre está absorto en predicar las glorias del Señor. Ésa es la razón de que Prahlāda Mahārāja, en lugar de guardar silencio, tratase de liberar a sus compañeros de clase predicándoles. Guardar voto de silencio, realizar penitencias y austeridades, estudiar las Escrituras védicas, celebrar ceremonias rituales, vivir en un lugar solitario, y practicar japa y meditación trascendental son medios autorizados para alcanzar la liberación, pero van dirigidos a los no devotos y a los engañadores que quieren vivir a expensas de los demás. Sin embargo, el devoto puro, libre de todas esas actividades de engaño, puede ver al Señor cara a cara.

La teoría atómica de la composición de la manifestación cósmica no es correcta. El Señor es la causa de todo, y, por lo tanto, también es la causa de la creación. Así pues, siempre hay que ocuparse en servicio devocional, ofreciendo al Señor oraciones y reverencias respetuosas, trabajando para Él, adorándole en el templo, recordándole siempre y escuchando constantemente acerca de Sus actividades trascendentales. Sin esas seis clases de actividades, no se puede alcanzar el servicio devocional.

Prahlāda Mahārāja ofreció así sus oraciones al Señor Supremo, pidiendo que le diera Su misericordia a cada paso. Apaciguado por estas oraciones de Prahlāda Mahārāja, el Señor Nṛsiṁhadeva quiso bendecirle para que obtuviese todo tipo de beneficios materiales. Pero Prahlāda Mahārāja no quería que los bienes materiales le distrajesen. Por el contrario, deseaba permanecer siempre en la posición de sirviente del sirviente del Señor.

SB 7.9.1

śrī-nārada uvāca
evaṁ surādayaḥ sarve
brahma-rudra-puraḥ sarāḥ
nopaitum aśakan manyu-
saṁrambhaṁ sudurāsadam
Palabra por palabra: 
śrī-nārada uvāca — el gran sabio santo Nārada Muni dijo; evam — así; sura- ādayaḥ — los grupos de semidioses; sarve — todos; brahma-rudra-puraḥ sarāḥ — representados por el Señor Brahmā y el Señor Śiva; na — no; upaitum — ir ante el Señor; aśakan — capaces; manyu-saṁrambham — con una actitud de completa ira; su-durāsadam — al que era muy difícil acercarse (el Señor Nṛsiṁhadeva).
Traducción: 
El gran santo Nārada Muni continuó: Los semidioses, encabezados por el Señor Brahmā, el Señor Śiva y otros grandes semidioses, no se atrevían a acercarse al Señor, que en ese momento estaba tremendamente furioso.
Significado: 

En una canción de su Prema-bhakti-candrikā, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice: `krodha' bhakta-dveṣi-jane: La ira debe emplearse para castigar a los demonios envidiosos de los devotos. La Suprema Personalidad de Dios y Su devoto saben emplear correctamente la lujuria, la ira, la codicia, la ilusión, el orgullo y la envidia (kāma, krodha, lobha, moha, mada y mātsarya). Un devoto del Señor no puede tolerar que se blasfeme contra el Señor o los demás devotos; el Señor tampoco puede tolerar blasfemias contra un devoto. El Señor Nṛsiṁhadeva estaba tan enfadado que ni los grandes semidioses, como el Señor Brahmā, el Señor Śiva o ni siquiera la diosa de la fortuna, la compañera constante del Señor, habían podido apaciguarle, incluso después de haberle ofrecido oraciones de glorificación y alabanza. Nadie podía aplacar Su ira; el Señor, sin embargo, deseaba mostrar Su afecto por Prahlāda Mahārāja, de modo que todos los semidioses y demás personas presentes ante Él instaron a Prahlāda Mahārāja a que se adelantara y Le apaciguase.

SB 7.9.2

sākṣāt śrīḥ preṣitā devair
dṛṣṭvā taṁ mahad adbhutam
adṛṣṭāśruta-pūrvatvāt
sā nopeyāya śaṅkitā
Palabra por palabra: 
sākṣāt — directamente; śrīḥ — la diosa de la fortuna; preṣitā — a quien rogaron que se acercase al Señor; devaiḥ — todos los semidioses (encabezados por el Señor Brahmā y el Señor Śiva); dṛṣṭvā — después de ver; tam — a Él (al Señor Nṛsiṁhadeva); mahat — muy grande; adbhutam — maravilloso; adṛṣṭa — nunca visto; aśruta — del que nunca se había escuchado; pūrvatvāt — debido a que antes era; — la diosa de la fortuna, Lakṣmī; na — no; upeyāya — fue ante el Señor; śaṅkitā — muy temerosa.
Traducción: 
Todos los semidioses allí presentes pidieron a Lakṣmījī, la diosa de la fortuna, que se adelantara para apaciguar al Señor, pues a ellos se lo impedía el temor. Pero ni siquiera ella se atrevió a hacerlo, pues nunca había visto una forma del Señor tan maravillosa y extraordinaria.
Significado: 

El Señor tiene infinidad de formas y aspectos corporales (advaitam acyutam anādim ananta-rūpam). Aunque todas esas formas existen en Vaikuṇṭha, Lakṣmīdevī, la diosa de la fortuna, bajo la inspiración de līlā-śakti, no podía reconocer aquella forma sin precedentes del Señor. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya recita los siguientes versos del Brahmāṇḍa Purāṇa:

adṛṣṭāśruta-pūrvatvād
anyaiḥ sādhāraṇair janaiḥ
nṛsiṁhaṁ śaṅkiteva śrīr
loka-mohāyano yayau

prahrāde caiva vātsalya-
darśanāya harer api
jñātvā manas tathā brahmā
prahrādaṁ preṣayat tadā

ekatraikasya vātsalyaṁ
viśeṣād darśayed dhariḥ
avarasyāpi mohāyakrameṇaivāpi vatsalaḥ

En otras palabras, para el hombre común, la forma de Nṛsiṁhadeva del Señor es indudablemente maravillosa y excepcional; sin embargo, para un devoto como Prahlāda Mahārāja, esa espantosa forma del Señor no tiene nada de extraordinario. Por la gracia del Señor, el devoto no tiene dificultad en comprender que el Señor puede aparecer en la forma que desee. Por consiguiente, el devoto nunca siente temor de esas formas. Gracias al favor especial del Señor, Prahlāda Mahārāja permanecía en silencio y libre de temor, a pesar de que todos los semidioses, y entre ellos la propia Lakṣmīdevī, sentían mucho temor del Señor Nṛsiṁhadeva. Nārāyaṇa-parāḥ sarve na kutaścana bibhyati (Bhāg. 6.17.28). Los devotos puros de Nārāyaṇa, como Prahlāda Mahārāja, no sólo están libres del temor ante todos los peligros de la vida material, sino que se mantienen en esa condición libre de miedos incluso cuando el Señor aparece para aliviarles del temor.

SB 7.9.3

prahrādaṁ preṣayām āsa
brahmāvasthitam antike
tāta praśamayopehi
sva-pitre kupitaṁ prabhum
Palabra por palabra: 
prahrādam — a Prahlāda Mahārāja; preṣayām āsa — rogó; brahmā — el Señor Brahmā; avasthitam — que estaba situado; antike — muy cerca; tāta — mi querido hijo; praśamaya — trata de apaciguar; upehi — acércate; sva-pitre — debido a las demoníacas actividades de tu padre; kupitam — muy furioso; prabhum — al Señor.
Traducción: 
A continuación, el Señor Brahmā pidió a Prahlāda Mahārāja, que estaba de pie muy cerca de él: Mi querido hijo, el Señor Nṛsiṁhadeva está tremendamente enfadado con tu demoníaco padre. Por favor, ve y apacigua al Señor.

SB 7.9.4

tatheti śanakai rājan
mahā-bhāgavato 'rbhakaḥ
upetya bhuvi kāyena
nanāma vidhṛtāñjaliḥ
Palabra por palabra: 
tathā — que así sea; iti — asintiendo a las palabras del Señor Brahmā; śanakaiḥ — muy despacio; rājan — ¡oh, rey (Yudhiṣṭhira)!; mahā-bhāgavataḥ — el devoto grande y excelso (Prahlāda Mahārāja); arbhakaḥ — aunque no era más que un niño; upetya — acercándose poco a poco; bhuvi — en el suelo; kāyena — con el cuerpo; nanāma — ofreció respetuosas reverencias; vidhṛta-añjaliḥ — juntando las manos.
Traducción: 
Nārada Muni continuó: ¡Oh, rey!, el glorioso devoto Prahlāda Mahārāja, aunque no era más que un niño, asintió a las palabras del Señor Brahmā. Avanzó lentamente hacia el Señor Nṛsiṁhadeva y se postró ante Él, ofreciéndole sus respetuosas reverencias con las manos juntas.

SB 7.9.5

sva-pāda-mūle patitaṁ tam arbhakaṁ
vilokya devaḥ kṛpayā pariplutaḥ
utthāpya tac-chīrṣṇy adadhāt karāmbujaṁ
kālāhi-vitrasta-dhiyāṁ kṛtābhayam
Palabra por palabra: 
sva-pāda-mūle — a Sus pies de loto; patitam — postrado; tam — a él (a Prahlāda Mahārāja); arbhakam — que no era más que un niño pequeño; vilokya — viendo; devaḥ — el Señor Nṛsiṁhadeva; kṛpayā — por Su misericordia sin causa; pariplutaḥ — muy afligido (en éxtasis); utthāpya — levantando; tat-śīrṣṇi — sobre su cabeza; adadhāt — puso; kara-ambujam — Su mano de loto; kāla-ahi — de la mortífera serpiente del tiempo (que puede causar la muerte inmediata); vitrasta — temerosas; dhiyām — a todos aquellos cuyas mentes; kṛta-abhayam — que libera del temor.
Traducción: 
Cuando el Señor Nṛsiṁhadeva vio al pequeño Prahlāda Mahārāja postrado ante Sus pies de loto, sintió un gran éxtasis, lleno de afecto por Su devoto. Levantando a Prahlāda, el Señor puso Su mano de loto sobre la cabeza del niño, pues la mano del Señor siempre está pronta a liberar del temor a Sus devotos.
Significado: 

En el mundo material hay cuatro necesidades: āhāra, nidrā, bhaya y maithuna (comer, dormir, defenderse y aparearse). En el mundo material, la conciencia es muy propensa al temor (sadā samudvigna-dhiyām); la única manera de que todo el mundo se libere del temor es la conciencia de Kṛṣṇa. Cuando apareció el Señor Nṛsiṁhadeva, todos los devotos se liberaron del temor. La esperanza del devoto de verse libre del temor reposa en el canto del santo nombre del Señor Nṛsiṁhadeva. Yato yato yāmi tato nṛsiṁhaḥ: Allí donde vayamos, siempre debemos pensar en el Señor Nṛsiṁhadeva. De ese modo, el devoto del Señor se verá libre del temor.

SB 7.9.6

sa tat-kara-sparśa-dhutākhilāśubhaḥ
sapady abhivyakta-parātma-darśanaḥ
tat-pāda-padmaṁ hṛdi nirvṛto dadhau
hṛṣyat-tanuḥ klinna-hṛd-aśru-locanaḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — él (Prahlāda Mahārāja); tat-kara-sparśa — por haber sido tocado en la cabeza por la mano de loto de Nṛsiṁhadeva; dhuta — ser limpiado; akhila — todo; aśubhaḥ — lo no auspicioso o los deseos materiales; sapadi — de inmediato; abhivyakta — manifestó; para-ātma-darśanaḥ — comprensión del Alma Suprema (conocimiento espiritual); tat-pāda-padmam — los pies de loto del Señor Nṛsiṁhadeva; hṛdi — en lo más hondo del corazón; nirvṛtaḥ — lleno de bienaventuranza trascendental; dadhau — capturó; hṛṣyat-tanuḥ — con el éxtasis de la bienaventuranza trascendental manifestado en el cuerpo; klinna-hṛt — cuyo corazón se había fundido debido al éxtasis trascendental; aśru-locanaḥ — con lágrimas en los ojos.
Traducción: 
Por el contacto de la mano del Señor Nṛsiṁhadeva sobre su cabeza, Prahlāda Mahārāja se liberó por completo de todas las contaminaciones y deseos materiales, como si se hubiera limpiado con gran esmero. Debido a ello, alcanzó de inmediato la posición trascendental, y en su cuerpo se manifestaron todos los signos del éxtasis. Su corazón se llenó de amor, y sus ojos derramaban lágrimas; entonces pudo capturar por completo los pies de loto del Señor en lo más profundo de su corazón.
Significado: 

Como se afirma en la Bhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman». En otro pasaje de la Bhagavad-gītā (9.32), el Señor dice:

māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye 'pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te 'pi yānti parāṁ gatim

«¡Oh hijo de Pṛthā!, aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de nacimiento inferior - las mujeres, los vaiśyas [comerciantes] y los śūdras [trabajadores] - , pueden alcanzar el destino supremo».

A partir de estos versos de la Bhagavad-gītā, resulta evidente que Prahlāda Mahārāja, gracias a su excelsa posición como devoto, se purificó de toda la contaminación debida al cuerpo material, a pesar de haber nacido en una familia demoníaca, y a pesar de que la sangre que circulaba por sus venas era sangre prácticamente demoníaca. En otras palabras, esos obstáculos no fueron impedimento para su avance en la senda espiritual, pues estaba en contacto directo con la Suprema Personalidad de Dios. Las personas física y mentalmente contaminadas por el ateísmo no pueden elevarse al plano trascendental; sin embargo, aquel que se libera de la contaminación material adquiere de inmediato la aptitud necesaria para establecerse en el plano del servicio devocional.

SB 7.9.7

astauṣīd dharim ekāgra-
manasā susamāhitaḥ
prema-gadgadayā vācā
tan-nyasta-hṛdayekṣaṇaḥ
Palabra por palabra: 
astauṣīt — comenzó a ofrecer oraciones; harim — a la Suprema Personalidad de Dios; ekāgra-manasā — con la mente completamente fija en los pies de loto del Señor; su-samāhitaḥ — muy atento (sin que nada le distrajese); prema-gadgadayā — temblorosa por la bienaventuranza trascendental que sentía; vācā — con una voz; tat-nyasta — que estaba plenamente consagrado a Él (al Señor Nṛsiṁhadeva); hṛdaya-īkṣaṇaḥ — con el corazón y la vista.
Traducción: 
Prahlāda Mahārāja fijó la mente y la mirada en el Señor Nṛsiṁhadeva, con atención perfecta y en completo trance. Con la mente firmemente establecida y la voz temblorosa, comenzó a ofrecer oraciones llenas de amor.
Significado: 

La palabra susamāhitaḥ significa «muy atento» o «perfectamente fijo». La capacidad de fijar la mente de ese modo es un resultado de la perfección mística, yoga-siddhi. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (12.13.1): dhyānāvasthita-tad-gatena manasā paśyanti yaṁ yoginaḥ: La perfección del yoga se obtiene cuando nos liberamos de todas las distracciones materiales y tenemos la mente fija en los pies de loto del Señor. Ese estado se denomina samādhi o trance. Prahlāda Mahārāja había alcanzado esa etapa, que está más allá del alcance de los sentidos. Como estaba ocupado en servicio, se sentía situado en el plano trascendental, y, de modo natural, su mente y su atención rebosaban de trascendencia. En ese estado, comenzó a ofrecer las siguientes oraciones.

SB 7.9.8

śrī-prahrāda uvāca
brahmādayaḥ sura-gaṇā munāyo 'tha siddhāḥ
sattvaikatāna-gatayo vacasāṁ pravāhaiḥ
nārādhituṁ puru-guṇair adhunāpi pipruḥ
kiṁ toṣṭum arhati sa me harir ugra-jāteḥ
Palabra por palabra: 
śrī-prahrādaḥ uvāca — Prahlāda Mahārāja oró; brahma-ādayaḥ — encabezados por el Señor Brahmā; sura-gaṇāḥ — los habitantes de los sistemas planetarios superiores; munayaḥ — las grandes personas santas; atha — además (como los cuatro Kumāras y otros); siddhāḥ — que han alcanzado la perfección o el conocimiento completo; sattva — a la existencia espiritual; ekatāna-gatayaḥ — que han emprendido sin distraerse con ninguna actividad material; vacasām — de descripciones o palabras; pravāhaiḥ — con torrentes; na — no; ārādhitum — para satisfacer; puru- guṇaiḥ — aunque perfectamente cualificados; adhunā — hasta ahora; api — incluso; pipruḥ — fueron capaces; kim — si; toṣṭum — sentirse complacido; arhati — puede; saḥ — Él (el Señor); me — mi; hariḥ — la Suprema Personalidad de Dios; ugra- jāteḥ — que he nacido en una familia de asuras.
Traducción: 
Prahlāda Mahārāja oró: ¿Qué posibilidad tengo yo, que he nacido en una familia de asuras, de ofrecer oraciones adecuadas para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios? Ni siquiera los torrentes de palabras maravillosas que hasta ahora han pronunciado las personas santas y los semidioses, encabezados por el Señor Brahmā, han logrado satisfacerle; todas esas personas gozan de grandes cualidades, por influencia de la modalidad de la bondad. ¿Qué se puede decir de mí? Yo no estoy cualificado en absoluto.
Significado: 

Un vaiṣṇava puede estar perfectamente cualificado para servir al Señor, pero, cuando ofrece oraciones al Señor, se considera lo más bajo. Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī, por ejemplo, el autor del Caitanya-caritāmṛta, dice:

jagāi mādhāi haite muñi se pāpiṣṭha
purīṣera kīṭa haite muñi se laghiṣṭha

(Cc. Ādi 5.205)

Con esas palabras explica que se considera falto de cualidades, más bajo que los gusanos del excremento y más pecaminoso que Jagāi y Mādhāi. En realidad, ésa es la manera en que piensa de sí mismo el vaiṣṇava puro. Del mismo modo, Prahlāda Mahārāja era un vaiṣṇava puro y excelso, pero se consideraba el menos cualificado para ofrecer oraciones al Señor Supremo. Mahājano yena gataḥ sa panthāḥ. Así es como debe pensar todo vaiṣṇava puro. No debe estar falsamente orgulloso de sus cualidades vaiṣṇavas. Por eso Śrī Caitanya Mahāprabhu nos da la siguiente instrucción:

tṛṇād api sunīcena
taror iva sahiṣṇunā
amāninā mānadena
kīrtanīyaḥ sadā hariḥ

«Para cantar el santo nombre del Señor, se debe tener una mentalidad humilde y considerarse más bajo que una brizna de hierba de la calle. Se debe ser más tolerante que un árbol, sin el menor asomo de prestigio falso, y estar dispuesto a ofrecer pleno respeto a los demás. Con esa mentalidad, se puede cantar constantemente el santo nombre del Señor». Si no somos mansos y humildes, será muy difícil que progresemos en la vida espiritual.

SB 7.9.9

manye dhanābhijana-rūpa-tapaḥ-śrutaujas-
tejaḥ-prabhāva-bala-pauruṣa-buddhi-yogāḥ
nārādhanāya hi bhavanti parasya puṁso
bhaktyā tutoṣa bhagavān gaja-yūtha-pāya
Palabra por palabra: 
manye — considero; dhana — riquezas; abhijana — familia aristocrática; rūpa — belleza personal; tapaḥ — austeridad; śruta — conocimiento obtenido del estudio de los Vedas; ojaḥ — poder sensorial; tejaḥ — refulgencia corporal; prabhāva — influencia; bala — fuerza física; pauruṣa — presteza; buddhi — inteligencia; yogāḥ — poder místico; na — no; ārādhanāya — para satisfacer; hi — en verdad; bhavanti — son; parasya — de la trascendental; puṁsaḥ — Suprema Personalidad de Dios; bhaktyā — simplemente con servicio devocional; tutoṣa — quedó satisfecho; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; gaja-yūtha-pāya — con el rey de los elefantes (Gajendra).
Traducción: 
Prahlāda Mahārāja continuó: Puede que poseamos riquezas, una familia aristocrática, belleza, austeridad, educación, habilidad sensorial, brillo, influencia, fuerza física, presteza, inteligencia y poder místico de yoga, pero creo que ni siquiera con todas esas cualidades podemos satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, con servicio devocional sí Le podemos satisfacer. Así lo hizo Gajendra, y el Señor quedó satisfecho con Él.
Significado: 

No hay ninguna cualidad material que sirva para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Como se afirma en la Bhagavad-gītā, al Señor sólo se Le puede conocer por medio del servicio devocional (bhaktyā mām abhijānāti). El Señor no Se revela a no ser que esté complacido con el servicio de un devoto (nāhaṁ prakāśaḥ sarvasya yoga-māyā-samāvṛtaḥ). Ése es el veredicto de todos los śāstras. Para comprender a la Suprema Personalidad de Dios o establecer un contacto con Él, de nada valen ni la especulación ni las cualidades materiales.

SB 7.9.10

viprād dvi-ṣaḍ-guṇa-yutād aravinda-nābha-
pādāravinda-vimukhāt śvapacaṁ variṣṭham
manye tad-arpita-mano-vacanehitārtha-
prāṇaṁ punāti sa kulaṁ na tu bhūrimānaḥ
Palabra por palabra: 
viprāt — que un brāhmaṇa; dvi-ṣaṭ-guṇa-yut)at — dotado de las doce cualidades brahmínicas*; aravinda-nābha — el Señor Viṣṇu, de cuyo ombligo crece un loto; pāda-aravinda — a los pies de loto del Señor; vimukhāt — sin interés en el servicio devocional; śva-pacam — nacido en familia baja, de comedores de perros; variṣṭham — más glorioso; manye — yo considero; tat-arpita — entregados a los pies de loto del Señor; manaḥ — su mente; vacana — sus palabras; īhita — todos sus esfuerzos; artha — sus riquezas; prāṇam — y su vida; punāti — purifica; saḥ — él (el devoto); kulam — a su familia; na — no; tu — pero; bhūrimānaḥ — el que piensa, equivocadamente, que su posición es prestigiosa.
Traducción: 
Un brāhmaṇa puede estar dotado de las doce cualidades brahmínicas [que se explican en el libro titulado Sanat-sujāta], pero, si no es devoto y siente aversión por los pies de loto del Señor, ciertamente es inferior al devoto que, aunque nacido en una familia de comedores de perros, lo ha consagrado todo, es decir, la mente, las palabras, las actividades, las riquezas y la vida, al Señor Supremo. Ese devoto es mejor que el brāhmaṇa, porque puede purificar a toda su familia, mientras que el supuesto brāhmaṇa, absorto en el falso prestigio de su posición, no puede purificarse ni a sí mismo.
Significado: 

*Las doce cualidades del perfecto brāhmaṇa son: seguir principios religiosos, hablar la verdad, controlar los sentidos sometiéndose a austeridades y penitencias, estar libre de envidia, ser inteligente, ser tolerante, no hacerse enemigos, celebrar sacrificios, dar caridad, ser estable, estar bien versado en el estudio de los Vedas, y seguir votos.

Este verso es una declaración de Prahlāda Mahārāja, una de las doce autoridades, acerca de la diferencia entre un devoto y un brāhmaṇa experto en karma-kāṇḍa, las ceremonias rituales védicas. La sociedad humana se divide en cuatro varṇas y cuatro āśramas, pero el principio fundamental consiste en llegar a ser un devoto puro perfectamente cualificado. En el Hari-bhakti-sudhodaya se dice:

bhagavad-bhakti-hīnasya
jātiḥ śāstraṁ japas tapaḥ
aprāṇasyaiva dehasya
maṇḍanaṁ loka-rañjanam

«Si alguien nace en una elevada familia de brāhmaṇas, kṣatriyas o vaiśyas, pero no es devoto del Señor, todas sus buenas cualidades en su condición de brāhmaṇa, kṣatriya o vaiśya carecen de valor y son inútiles. En verdad, se consideran adornos en un cuerpo muerto».

En este verso, Prahlāda Mahārāja habla de los vipras, los brāhmaṇas eruditos, a quienes se considera los mejores entre las categorías de brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya y śūdra; sin embargo, un devoto nacido en una degradada familia de caṇḍālas es mejor que esos brāhmaṇas, y, por supuesto, mejor que los kṣatriyas, vaiśyas y demás. El devoto es superior a todos porque está situado en la posición trascendental, en el plano del Brahman.

māṁ ca yo vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman» (Bg. 14.26). Las doce cualidades del brāhmaṇa perfectamente cualificado, según se explican en el libro titulado Sanat-sujāta, son las siguientes:

jñānaṁ ca satyaṁ ca damaḥ śrutaṁ ca
hy amātsaryaṁ hrīs titikṣānasūyā
yajñaś ca dānaṁ ca dhṛtiḥ śamaś ca
mahā-vratā dvādaśa brāhmaṇasya

A veces a los devotos europeos y americanos del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se les acepta como brāhmaṇas, y los supuestos brāhmaṇas de casta sienten mucha envidia de ellos. En respuesta a esa envidia, Prahlāda Mahārāja dice que el que ha nacido en una familia de brāhmaṇas, pero está envanecido por su posición de falso prestigio, no puede purificarse ni a sí mismo, y mucho menos, a su familia; sin embargo, el caṇḍāla o persona de bajo nacimiento que es devoto y se ha entregado por completo a los pies de loto del Señor puede purificar a toda su familia. En nuestra experiencia práctica hemos visto a europeos y americanos que, gracias a su completa absorción en el plano de conciencia de Kṛṣṇa, han purificado a toda su familia, hasta el punto de que la madre de cierto devoto empleó su último aliento, en el momento de morir, para preguntar acerca de Kṛṣṇa. Por lo tanto, la teoría de que el devoto puede ofrecer el mejor de los servicios a su familia, su comunidad, su sociedad y su nación es válida, y queda demostrada en la práctica. Los necios acusan al devoto de evadirse de la realidad, pero lo cierto es que, en cuanto a elevar a la propia familia, el devoto es la persona mejor situada. El devoto lo ocupa todo en el servicio del Señor, y, por ello, siempre es glorioso.

SB 7.9.11

naivātmanaḥ prabhur ayaṁ nija-lābha-pūrṇo
mānaṁ janād aviduṣaḥ karuṇo vṛṇīte
yad yaj jano bhagavate vidadhīta mānaṁ
tac cātmane prati-mukhasya yathā mukha-śrīḥ
Palabra por palabra: 
na — ni; eva — ciertamente; ātmanaḥ — para Su beneficio personal; prabhuḥ — Señor; ayam — este; nija-lābha-pūrṇaḥ — está siempre satisfecho en Sí mismo (para estar satisfecho no necesita del servicio de otros); mānam — respeto; janāt — de una persona; aviduṣaḥ — que no sabe que el objetivo de la vida es complacer al Señor Supremo; karuṇaḥ — (la Suprema Personalidad de Dios,) que es muy bondadoso con esa persona necia e ignorante; vṛṇīte — acepta; yat yat — cualquier; janaḥ — una persona; bhagavate — a la Suprema Personalidad de Dios; vidadhīta — pueda ofrecer; mānam — adoración; tat — esa; ca — en verdad; ātmane — para su propio beneficio; prati-mukhasya — del reflejo de la cara en el espejo; yathā — tal como; mukha-śrīḥ — los adornos en la cara.
Traducción: 
El Señor Supremo, la Suprema Personalidad de Dios, siempre está plenamente satisfecho en Sí mismo. Por eso, cuando se Le ofrece algo, esa ofrenda, por la misericordia del Señor, es para beneficio del devoto, pues el Señor no necesita del servicio de nadie. Para dar un ejemplo, si una cara está adornada, el reflejo de la cara en un espejo también lo estará.
Significado: 

En el bhakti-yoga, al devoto se le recomienda seguir nueve principios: śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ smaraṇaṁ pāda-sevanaṁ/ arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ sakhyam ātma-nivedanam. La finalidad de ese servicio de glorificar al Señor con los procesos de escuchar, cantar, etc., no es, por supuesto, el beneficio del Señor; ese servicio devocional se le recomienda al devoto para su propio beneficio. El Señor siempre es glorioso, tanto si el devoto Le glorifica como si no; es el propio devoto quien se llena de gloria cuando se ocupa en la glorificación del Señor. Ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni- nirvāpaṇam. Con la glorificación constante del Señor, la entidad viviente se purifica en lo más profundo del corazón; de ese modo, puede comprender que no pertenece al mundo material, sino que es un alma espiritual cuya verdadera actividad consiste en progresar en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, a fin de poder liberarse de las garras materiales. Así, el ardiente fuego de la existencia material se extingue de inmediato (bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpanam). A los necios les causa asombro el mandamiento de Kṛṣṇa: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona toda clase de actividades religiosas y sencillamente entrégate a Mí». Algunos eruditos necios llegan incluso a decir que eso es exigir demasiado. Esa petición, sin embargo, no es para beneficio de la Suprema Personalidad de Dios, sino para beneficio de la sociedad humana. Si los seres humanos lo entregan todo a la Suprema Personalidad de Dios, tanto individual como colectivamente, y con plena conciencia de Kṛṣṇa, toda la sociedad humana saldrá beneficiada. En este verso se califica de aviduṣa, sinvergüenza, a la persona que no lo dedica todo al Señor Supremo. En la Bhagavad-gītā (7.15), el propio Señor Se expresa en términos semejantes:

na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
prapadyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ

«Esos malvados sumamente necios, que son lo más bajo de la humanidad, a quienes la ilusión les ha robado el conocimiento, y que participan de la naturaleza atea de los demonios, no se entregan a Mí». Debido a su mala fortuna y a la ignorancia, los ateos y los narādhamas, los más bajos de los hombres, no se entregan a la Suprema Personalidad de Dios. Por esa razón, Kṛṣṇa, el Señor Supremo, a pesar de que goza de plenitud en Sí mismo, adviene en distintos yugas para pedir a las almas condicionadas que se entreguen a Él, de manera que puedan beneficiarse y quedar libres de las garras de la materia. En conclusión, cuanto más nos ocupamos en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y cuanto más servicio ofrecemos al Señor, más nos beneficiamos. Kṛṣṇa no necesita del servicio de ninguno de nosotros.

SB 7.9.12

tasmād ahaṁ vigata-viklava īśvarasya
sarvātmanā mahi gṛṇāmi yathā manīṣam
nīco 'jayā guṇa-visargam anupraviṣṭaḥ
pūyeta yena hi pumān anuvarṇitena
Palabra por palabra: 
tasmāt — por lo tanto; aham — yo; vigata-viklavaḥ — habiendo abandonado la idea de no estar capacitado; īśvarasya — de la Suprema Personalidad de Dios; sarva-ātmanā — con plena entrega; mahi — gloria; gṛṇāmi — yo cantaré o describiré; yathā manīṣam — conforme a mi inteligencia; nīcaḥ — aunque de bajo nacimiento (al ser mi padre un gran demonio, carente por completo de buenas cualidades); ajayā — debido a la ignorancia; guṇa-visargam — el mundo material (en donde la entidad viviente nace conforme a la contaminación de las modalidades de la naturaleza); anupraviṣṭaḥ — habiendo entrado en; pūyeta — pueda ser purificada; yena — por las cuales (por las glorias del Señor); hi — en verdad; pumān — una persona; anuvarṇitena — al ser cantadas o recitadas.
Traducción: 
Por esa razón, yo, a pesar de haber nacido en una familia demoníaca, puedo sin duda poner todo mi empeño en ofrecer oraciones al Señor, en la medida en que mi inteligencia me lo permita. Todo aquel a quien la ignorancia haya forzado a entrar en el mundo material puede purificarse de la vida material si ofrece oraciones al Señor y escucha cantar Sus glorias.
Significado: 

Queda perfectamente claro que una persona, para ser devoto, no necesita haber nacido en una familia muy elevada, ni ser rico, aristocrático o muy hermoso. Ninguna de esas cualidades hará que se ocupe en servicio devocional. Debemos cultivar el sentimiento devocional: «Dios es grande y yo soy muy pequeño. Por lo tanto, mi deber es ofrecer oraciones al Señor». Sólo partiendo de esa base podremos comprender al Señor y ofrecerle servicio. En la Bhagavad- gītā (18.55), el Señor dice:

bhaktyā mām abhijānāti
yāvān yaś cāsmi tattvataḥ
tato māṁ tattvato jñātvā
viśate tad-anantaram

«ánicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios». Así pues, Prahlāda Mahārāja decidió ofrecer sus mejores oraciones al Señor, sin pararse en consideraciones acerca de su posición material.

SB 7.9.13

sarve hy amī vidhi-karās tava sattva-dhāmno
brahmādayo vayam iveśa na codvijantaḥ
kṣemāya bhūtaya utātma-sukhāya cāsya
vikrīḍitaṁ bhagavato rucirāvatāraiḥ
Palabra por palabra: 
sarve — todos; hi — ciertamente; amī — esos; vidhi-karāḥ — que cumplen las órdenes; tava — Tuyas; sattva-dhāmnaḥ — que estás siempre situado en el mundo trascendental; brahma-ādayaḥ — los semidioses, guiados por el Señor Brahmā; vayam — nosotros; iva — como; īśa — ¡oh, mi Señor!; na — no; ca — y; udvijantaḥ — que están atemorizados (por Tu terrible advenimiento); kṣemāya — para protección; bhūtaye — para el aumento; uta — se dice; ātma-sukhāya — para la satisfacción personal con esos pasatiempos; ca — también; asya — de éste (mundo material); vikrīḍitam — manifestadas; bhagavataḥ — de Tu Señoría; rucira — muy agradables; avatāraiḥ — por Tus encarnaciones.
Traducción: 
¡Oh, mi Señor!, todos los semidioses, comenzando por el Señor Brahmā, son sirvientes sinceros de Tu Señoría, que estás situado en una posición trascendental. Por lo tanto, no son como nosotros [Prahlāda y su padre, el demonio Hiraṇyakaśipu]. Tu advenimiento en esta terrible forma es un pasatiempo que realizas para Tu propio placer. Tu encarnación siempre tiene como objetivo la protección y el progreso del universo.
Significado: 

Prahlāda Mahārāja quería declarar que su padre y todos los demás miembros de su familia eran desafortunados, debido a que eran demoníacos, mientras que los devotos del Señor siempre son afortunados, pues siempre están dispuestos a seguir las órdenes del Señor. El Señor Supremo, cuando aparece en el mundo material en Sus diversas encarnaciones, cumple dos funciones: salvar al devoto, y destruir al demonio (paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām). El Señor Nṛsiṁhadeva, por ejemplo, advino para proteger a Su devoto. Ciertamente, pasatiempos como el de Nṛsiṁhadeva no tienen por objeto suscitar el temor de los devotos; sin embargo, los devotos, debido a su sencillez y a su fe, sentían temor de la feroz encarnación del Señor. Ésa es la razón de que en la siguiente oración Prahlāda Mahārāja pida al Señor que abandone Su ira.

SB 7.9.14

tad yaccha manyum asuraś ca hatas tvayādya
modeta sādhur api vṛścika-sarpa-hatyā
lokāś ca nirvṛtim itāḥ pratiyanti sarve
rūpaṁ nṛsiṁha vibhayāya janāḥ smaranti
Palabra por palabra: 
tat — por lo tanto; yaccha — por favor, abandona; manyum — Tu ira; asuraḥ — mi padre, Hiraṇyakaśipu, el gran demonio; ca — también; hataḥ — matado; tvayā — por Ti; adya — hoy; modeta — se complace; sādhuḥ api — incluso una persona santa; vṛścika-sarpa-hatyā — por matar una serpiente o un escorpión; lokāḥ — todos los planetas; ca — en verdad; nirvṛtim — placer; itāḥ — han obtenido; pratiyanti — están esperando (que Tu ira se calme); sarve — todos ellos; rūpam — esta forma; nṛsiṁha — ¡oh, Señor Nṛsiṁhadeva!; vibhayāya — para aliviar su temor; janāḥ — todos los habitantes del universo; smaranti — recordarán.
Traducción: 
Mi Señor Nṛsiṁhadeva, por favor, calma Tu ira ahora que mi padre, el gran demonio Hiraṇyakaśipu, ha sido matado. Incluso las personas santas se complacen cuando se mata una serpiente o un escorpión; por eso, la muerte de ese demonio ha sido una gran satisfacción para los tres mundos. Ahora están seguros de que podrán ser felices, y siempre recordarán Tu auspiciosa encarnación para liberarse del temor.
Significado: 

El aspecto más importante de este verso es que las personas santas, a pesar de que nunca desean la muerte de ninguna entidad viviente, se alegran de que las entidades vivientes envidiosas, como las serpientes y los escorpiones, sean matadas. Hiraṇyakaśipu fue matado porque era peor que una serpiente o un escorpión; con su muerte, todo el mundo se sintió feliz. Ya no había razón para que el Señor continuase enfadado. Los devotos pueden recordar la forma de Nṛsiṁhadeva siempre que se encuentren en peligro; así pues, la aparición de Nṛsiṁhadeva nada tuvo de inauspicioso. La aparición del Señor es siempre auspiciosa y digna de la adoración de todos los devotos y personas sensatas.

SB 7.9.15

nāhaṁ bibhemy ajita te 'tibhayānakāsya-
jihvārka-netra-bhrukuṭī-rabhasogra-daṁṣṭrāt
āntra-srajaḥ-kṣataja-keśara-śaṅku-karṇān
nirhrāda-bhīta-digibhād ari-bhin-nakhāgrāt
Palabra por palabra: 
na — no; aham — yo; bibhemi — siento temor; ajita — ¡oh, persona victoriosa suprema, que nunca eres vencido por nadie!; te — Tus; ati — mucho; bhayānaka — temibles; āsya — boca; jihvā — lengua; arka-netra — ojos que brillan como el Sol; bhrukuṭī — entrecejo fruncido; rabhasa — fuertes; ugra-daṁṣṭrāt — feroces colmillos; āntra-srajaḥ — con un collar de intestinos; kṣataja — ensangrentada; keśara — melena; śaṅku-karṇāt — orejas puntiagudas; nirhrāda — con un rugido (que Tú causas); bhīta — aterrorizados; digibhāt — del cual incluso los grandes elefantes; ari-bhit — que atraviesan al enemigo; nakha-agrāt — las puntas de cuyas uñas.
Traducción: 
Mi Señor, Tú nunca eres vencido por nadie; verdaderamente, no siento temor del feroz aspecto de Tu lengua y de Tu boca, ni de Tus ojos, que brillan como el Sol, ni de Tu fruncido entrecejo. No siento miedo de Tus colmillos, afilados y puntiagudos, ni de Tu collar de intestinos, ni de Tu melena empapada en sangre, ni de Tus orejas, altas y puntiagudas. Tampoco temo Tu estruendoso rugido, que hace huir a los elefantes a lugares remotos, ni Tus uñas, destinadas a matar a Tus enemigos.
Significado: 

El feroz aspecto del Señor Nṛsiṁhadeva era indudablemente muy peligroso para los no devotos; a Prahlāda Mahārāja, sin embargo, aquel terrible aspecto no le causaba el más mínimo temor. El león causa terror entre los demás animales, pero sus cachorros no le temen en absoluto. Las entidades vivientes que viven en tierra consideran el agua del mar con horror; dentro del agua, sin embargo, ni el más pequeño pez siente temor. ¿Por qué? Porque el pequeño pececito se ha refugiado en el enorme océano. Se dice que las crecidas de los ríos pueden arrastrar incluso a los grandes elefantes, mientras que los insignificantes pececillos pueden nadar contra la corriente. Por lo tanto, los devotos adoran al Señor incluso cuando adopta un aspecto feroz para matar a los duṣkṛtīs. Keśava dhṛta-nara-hari-rūpa jaya jagadīśa hare. El devoto siempre se complace en adorar al Señor y glorificarle, tanto si manifiesta una forma agradable como si Se muestra feroz.

SB 7.9.16

trasto 'smy ahaṁ kṛpaṇa-vatsala duḥsahogra-
saṁsāra-cakra-kadanād grasatāṁ praṇītaḥ
baddhaḥ sva-karmabhir uśattama te 'ṅghri-mūlaṁ
prīto 'pavarga-śaraṇaṁ hvayase kadā nu
Palabra por palabra: 
trastaḥ — atemorizado; asmi — estoy; aham — yo; kṛpaṇa-vatsala — ¡oh, mi Señor, que eres muy bondadoso con las almas caídas (que no tienen conocimiento espiritual)!; duḥsaha — intolerable; ugra — feroz; saṁsāra-cakra — del ciclo de nacimientos y muertes; kadanāt — de esa condición miserable; grasatām — entre otras almas condicionadas, que se devoran entre sí; praṇītaḥ — arrojado; baddhaḥ — atado; sva-karmabhiḥ — al proceso de las reacciones de mis propias actividades; uśattama — ¡oh, grande, insuperable!; te — Tus; aṅghri-mūlam — a las plantas de Tus pies de loto; prītaḥ — complacido (conmigo); apavarga-śaraṇam — que son el refugio que trae la liberación de esta horrible condición de la existencia material; hvayase — Tú llamarás (a mí); kadā — cuándo; nu — en verdad.
Traducción: 
¡Oh, Señor de poder insuperable, que tan bueno eres con las almas caídas!, como resultado de mis actividades, he tenido que vivir entre demonios, de modo que la condición de mi vida en el mundo material me llena de temor. ¿Cuándo llegará el momento en que me llames al refugio de Tus pies de loto, que son el objetivo supremo de la liberación de la vida condicionada?
Significado: 

Vivir en el mundo material es sin duda miserable, pero si, además, tenemos que vivir en compañía de asuras, hombres ateos, resulta intolerable. Podría plantearse la pregunta de por qué tiene que vivir en el mundo material la entidad viviente. De hecho, a veces los necios se burlan del Señor por haberles traído aquí. En realidad, la causa de la vida condicionada es el karma. Por eso Prahlāda Mahārāja, en representación de todas las demás almas condicionadas, admite que, si tuvo que vivir entre los asuras, fue a causa de los resultados de su propio karma. El Señor recibe el nombre de kṛpaṇa-vatsala, pues es sumamente bondadoso con las almas condicionadas. Por lo tanto, y como se afirma en la Bhagavad-gītā, el Señor adviene siempre que surgen desviaciones en la puesta en práctica de los principios religiosos (yadā yadā hi dharmasya glānir bhavati bhārata... tadātmānaṁ sṛjāmy aham). El Señor está sumamente deseoso de liberar a todas las almas condicionadas; por esa razón, nos da la instrucción de que vayamos de regreso al hogar, de vuelta a Dios (sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja). Prahlāda Mahārāja esperaba que el Señor, por Su bondad, le llamase de vuelta al refugio de Sus pies de loto. En otras palabras, todos debemos estar muy deseosos de regresar al hogar, de vuelta a Dios, y refugiarnos en los pies de loto del Señor y, de ese modo, ser adiestrados en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

SB 7.9.17

yasmāt priyāpriya-viyoga-saṁyoga-janma-
śokāgninā sakala-yoniṣu dahyamānaḥ
duḥkhauṣadhaṁ tad api duḥkham atad-dhiyāhaṁ
bhūman bhramāmi vada me tava dāsya-yogam
Palabra por palabra: 
yasmāt — debido a lo cual (debido a existir en el mundo material); priya — agradables; apriya — no agradables; viyoga — por separación; saṁyoga — y combinación; janma — cuyo nacimiento; śoka-agninā — por el fuego de la lamentación; sakala-yoniṣu — en cualquier tipo de cuerpo; dahyamānaḥ — quemado; duḥkha-auṣadham — medidas para remediar las miserias de la vida; tat — eso; api — también; duḥkham — sufrimiento; a-tat-dhiyā — por identificar el cuerpo con el ser; aham — yo; bhūman — ¡oh, Tú que eres grande!; bhramāmi — estoy vagando (en el ciclo de nacimientos y muertes); vada — por favor, instrúyeme; me — a mí; tava — Tuyo; dāsya-yogam — actividades de servicio.
Traducción: 
¡Oh, Señor Supremo!, ¡oh, Tú, que eres grande!, debido al contacto y la separación de circunstancias agradables y desagradables, nos vemos en una posición muy desdichada en planetas celestiales o infernales, como si ardiésemos en el fuego de la lamentación. Muchos son los remedios que pueden liberarnos de esa vida miserable, pero, en el mundo material, todos los remedios son más miserables que las miserias mismas. Por eso, creo que el único remedio es ocuparse en Tu servicio. Por favor, instrúyeme acerca de ese servicio.
Significado: 

Prahlāda Mahārāja aspiraba a ocuparse en el servicio de los pies de loto del Señor. Tras la muerte de su padre, que gozaba de gran opulencia material, Prahlāda iba a ser el heredero de sus propiedades, que se extendían por todo el mundo; Prahlāda, sin embargo, no se sentía inclinado a aceptar esas opulencias materiales, ya que las condiciones materiales están en todas partes, en los planetas celestiales y en los infernales, tanto para los hijos de ricos como para los de pobres. Por lo tanto, en la vida no hay ninguna condición que sea mínimamente agradable. Si deseamos el placer libre de contaminaciones de la vida bienaventurada, debemos ocuparnos en el servicio amoroso trascendental del Señor. La opulencia material puede ser algo muy agradable en el momento en que disfrutamos de ella, pero, para llegar a esa situación temporalmente agradable, tenemos que trabajar muchísimo. Un hombre pobre puede hacerse rico y estar mejor situado, pero, para alcanzar esa posición, habrá tenido que sufrir muchísimo. Lo cierto es que, en la vida material, las condiciones de miseria y de felicidad en que podamos encontrarnos son igual de miserables. Si verdaderamente deseamos una vida feliz y llena de bienaventuranza, debemos volvernos conscientes de Kṛṣṇa y ocuparnos constantemente en el servicio amoroso trascendental del Señor. Ése es el verdadero remedio. El mundo entero vive bajo la ilusión de que la gente será feliz si progresa en la adopción de medidas materialistas para neutralizar las miserias de la vida condicionada, pero esos intentos jamás tendrán éxito. La humanidad debe recibir una educación que le permita ocuparse en el servicio amoroso trascendental del Señor. Ése es el objetivo del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Cambiar las circunstancias materiales no puede traernos la felicidad, pues las dificultades y el sufrimiento están en todas partes.

SB 7.9.18

so 'haṁ priyasya suhṛdaḥ paradevatāyā
līlā-kathās tava nṛsiṁha viriñca-gītāḥ
añjas titarmy anugṛṇan guṇa-vipramukto
durgāṇi te pada-yugālaya-haṁsa-saṅgaḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — eso; aham — yo (Prahlāda Mahārāja); priyasya — del muy querido; suhṛdaḥ — bienqueriente; paradevatāyāḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; līlā-kathāḥ — narraciones de los pasatiempos; tava — Tuyos; nṛsiṁha — ¡oh, mi Señor Nṛsiṁhadeva!; viriñca-gītāḥ — dados por el Señor Brahmā mediante la sucesión discipular; añjaḥ — fácilmente; titarmi — cruzaré; anugṛṇan — describir constantemente; guṇa — por las modalidades de la naturaleza material; vipramuktaḥ — específicamente libre de contaminación; durgāṇi — todas las condiciones de vida miserables; te — de Ti; pada-yuga-ālaya — completamente absorto en meditar en los pies de loto; haṁsa-saṅgaḥ — en compañía de los haṁsas, las personas liberadas (sin relación con las actividades materiales).
Traducción: 
¡Oh, mi Señor Nṛsiṁhadeva!, si me ocupo en Tu servicio amoroso trascendental en compañía de devotos que sean almas liberadas [haṁsas], quedaré completamente libre de la contaminación debida al contacto con las tres modalidades de la naturaleza material, y podré cantar las glorias de Tu Señoría, por quien siento tanto afecto. Cantaré Tus glorias, siguiendo estrictamente los pasos del Señor Brahmā y su sucesión discipular. De ese modo, sin lugar a dudas, podré cruzar el océano de la nesciencia.
Significado: 

En este verso se explican claramente la vida y el deber del devoto. Tan pronto como puede cantar el santo nombre y las glorias del Señor Supremo, el devoto alcanza, sin duda alguna, la posición liberada. El apego por glorificar al Señor mediante la escucha y el canto de Su santo nombre y de Sus actividades (śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ) nos lleva ciertamente a la posición caracterizada por la ausencia de contaminación material. Debemos cantar canciones genuinas que hayamos recibido de la sucesión discipular. En la Bhagavad-gītā se dice que el canto tiene potencia cuando se realiza siguiendo la sucesión discipular (evaṁ paramparā-prāptam imaṁ rājarṣayo viduḥ). De nada servirá inventar nuevas maneras de cantar. Sin embargo, el canto de los himnos o narraciones que nos han dejado los ācāryas anteriores (mahājano yena gataḥ sa panthāḥ) es sumamente eficaz; es, además, un proceso muy fácil. Ésa es la razón de que en este verso Prahlāda Mahārāja emplee la palabra añjaḥ («fácilmente»). Sin duda, el método de aceptar el pensamiento de autoridades excelsas a través de la sucesión discipular es mucho más fácil que el método de la especulación mental, que consiste en tratar de inventar algún medio para comprender la Verdad Absoluta. El mejor proceso es aceptar y seguir las instrucciones de los ācāryas anteriores. De esa forma, la comprensión de Dios y la iluminación espiritual se vuelven muy fáciles. Mediante ese sencillo método, nos liberamos de la contaminación de las modalidades materiales de la naturaleza, y, de ese modo, podemos cruzar el océano de la nesciencia, que está plagado de condiciones miserables. Al seguir los pasos de los grandes ācāryas, nos relacionamos con los haṁsas o paramahaṁsas, personas que están completamente liberadas de la contaminación material. En verdad, si seguimos las instrucciones de los ācāryas, siempre permaneceremos libres de toda contaminación material; de ese modo, nuestra vida será un éxito, pues verá cumplido su objetivo. El mundo material es miserable, sea cual sea nuestro nivel de vida. De esto no hay la menor duda. Los intentos de suavizar las miserias de la existencia material por métodos materiales nunca tendrán éxito. Para ser verdaderamente felices, debemos volvernos conscientes de Kṛṣṇa; de lo contrario, la felicidad es imposible. Alguien podría decir que el progreso en la vida espiritual también supone mucha tapasya, es decir, muchos inconvenientes aceptados voluntariamente. Sin embargo, esos inconvenientes no son tan peligrosos como los intentos de aliviar las miserias por métodos materiales.

SB 7.9.19

bālasya neha śaraṇaṁ pitarau nṛsiṁha
nārtasya cāgadam udanvati majjato nauḥ
taptasya tat-pratividhir ya ihāñjaseṣṭas
tāvad vibho tanu-bhrtāṁ tvad-upekṣitānām
Palabra por palabra: 
bālasya — de un niño pequeño; na — no; iha — en este mundo; śaraṇam — refugio (protección); pitarau — los padres; nṛsiṁha — ¡oh, mi Señor Nṛsiṁhadeva!; na — ni; ārtasya — de una persona que padece alguna enfermedad; ca — también; agadam — medicina; udanvati — en el agua del océano; majjataḥ — de una persona que se ahoga; nauḥ — el barco; taptasya — de una persona que sufre en condiciones materiales miserables; tat-pratividhiḥ — la neutralización (inventada para detener el sufrimiento de la existencia material); yaḥ — lo que; iha — en el mundo material; añjasā — con gran facilidad; iṣṭaḥ — aceptado (como remedio); tāvat — de manera similar; vibho — ¡oh, mi Señor!, ¡oh, Supremo!; tanu-bhṛtām — de las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales; tvat-upekṣitānām — dejadas de lado y no aceptadas por Ti.
Traducción: 
¡Oh, Supremo Señor Nṛsiṁhadeva!, debido al concepto corporal de la vida, las almas corporificadas que Tú abandonas a su propia suerte no pueden hacer nada por mejorar. Todas sus soluciones, aunque temporalmente beneficiosas, en realidad son transitorias. Los padres, por ejemplo, no pueden proteger a su hijo, el médico y su medicina no pueden aliviar al paciente que sufre, y un barco en medio del océano no puede salvar al que se ahoga.
Significado: 

Los cuidados de los padres, los remedios para las diversas enfermedades y los medios para protegerse en el agua, el aire y la tierra, son esfuerzos con los que se busca el alivio de distintos sufrimientos en el mundo material; sin embargo, ninguna de estas medidas nos garantiza la protección. Temporalmente, pueden ser beneficiosas, pero no suponen un beneficio permanente. Un niño, aunque esté con sus padres, no está protegido contra las enfermedades, la muerte por accidente y otras muchas miserias. Nadie puede ayudarle, ni siquiera sus padres. En última instancia, el único refugio es el Señor, y sólo aquel que se refugia en el Señor tiene su protección garantizada. En la Bhagavad-gītā (9.31), el Señor dice: kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati: «¡Oh, hijo de Kuntī!, declara abiertamente que Mi devoto jamás perece». Por lo tanto, sin la protección de la misericordia del Señor, ningún posible remedio dará resultado. Por consiguiente, debemos depender por completo de la misericordia sin causa del Señor. Es evidente que en la vida cotidiana tenemos que tomar medidas de protección de otro tipo, pero nadie puede proteger a alguien que ha sido dejado de la mano de la Suprema Personalidad de Dios. En el mundo material, todos tratamos de neutralizar el acoso de la naturaleza material, que, en última instancia, nos tiene a todos completamente bajo control. Ésa es la razón de que los supuestos científicos y filósofos, a pesar de todos sus intentos, no hayan podido superar sus embestidas. En la Bhagavad-gītā (13.9), Kṛṣṇa dice que, en realidad, en el mundo material hay cuatro grandes sufrimientos: janma-mṛtyu- jarā-vyādhi (nacimiento, muerte, vejez y enfermedades). Nadie, en la historia del mundo, ha logrado superar esas miserias que nos impone la naturaleza material. Prakṛteḥ kriyamāṇāni guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ. La naturaleza (prakṛti) es tan poderosa que nadie puede superar sus estrictas leyes. Por consiguiente, los supuestos científicos, filósofos, religiosos y políticos deben llegar a la conclusión de que no tienen nada que ofrecer a la gente. Deben hacer una enérgica propaganda para despertar a la gente y elevarla al plano de conciencia de Kṛṣṇa. Nuestro humilde intento de propagar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo es el único remedio capaz de traer paz y felicidad. Sin la misericordia del Señor (tvad-upekṣitānām), nunca podremos ser felices. Si continuamos disgustando a nuestro padre supremo, nunca seremos felices en el mundo material, ni en los sistemas planetarios superiores ni en los inferiores.

SB 7.9.20

yasmin yato yarhi yena ca yasya yasmād
yasmai yathā yad uta yas tv aparaḥ paro vā
bhāvaḥ karoti vikaroti pṛthak svabhāvaḥ
sañcoditas tad akhilaṁ bhavataḥ svarūpam
Palabra por palabra: 
yasmin — en toda condición de vida; yataḥ — por nada; yarhi — en ningún momento (pasado, presente o futuro); yena — por algo; ca — también; yasya — en relación con nadie; yasmāt — de todo representante causal; yasmai — a todo aquel que (sin hacer diferencias en relación con el lugar, la persona o el tiempo); yathā — de todas las maneras; yat — cualquiera que pueda ser; uta — ciertamente; yaḥ — todo el que; tu — pero; aparaḥ — el otro; paraḥ — el supremo; — o; bhāvaḥ — ser; karoti — hace; vikaroti — cambia; pṛthak — separado; svabhāvaḥ — naturaleza (bajo la influencia de diversas modalidades de la naturaleza material); sañcoditaḥ — influido; tat — eso; akhilam — todo; bhavataḥ — de Tu Señoría; svarūpam — que ha emanado de Tus diversas energías.
Traducción: 
Mi querido Señor, en el mundo material, todos estamos sometidos a las modalidades de la naturaleza material, bajo la influencia de la bondad, la pasión y la ignorancia. Todos, desde la personalidad más eminente, el Señor Brahmā, hasta la diminuta hormiga, actuamos bajo la influencia de esas modalidades. Por lo tanto, en el mundo material todos estamos bajo la influencia de Tu energía. Tanto la causa que nos hace actuar, como el lugar y el momento de la acción, el objeto que nos lleva a actuar, el objetivo que hemos considerado supremo en la vida, y el proceso para alcanzar ese objetivo, no son más que manifestaciones de Tu energía. En verdad, la energía y la fuente de energía son idénticos; por lo tanto, todo ello son manifestaciones de Tu persona.
Significado: 

Puede que nos sintamos protegidos por nuestros padres, por el gobierno, por algún lugar o por alguna otra causa, pero todo se debe a las distintas potencias de la Suprema Personalidad de Dios. Todo lo que sucede en los sistemas planetarios superiores, medios o inferiores, se debe a la supervisión y el control del Señor Supremo. Por eso en las Escrituras se dice: karmaṇā daiva- netreṇa jantur dehopapattaye. La Suprema Personalidad de Dios, la Superalma que está en el corazón de todos, nos da la inspiración para actuar de acuerdo con nuestra propia mentalidad. Todas esas mentalidades no son sino recursos que Kṛṣṇa proporciona a la persona que realiza las acciones. Por consiguiente, la Bhagavad-gītā dice: mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: Todo el mundo actúa conforme a la inspiración que recibe de la Superalma. Cada persona tiene un objetivo distinto en la vida, y debido a ello actúa de manera distinta, guiada por la Suprema Personalidad de Dios.

Las palabras yasmin yato yarhi yena ca yasya yasmāt indican que todas las actividades, sean cuales sean, no son sino distintos aspectos de la Suprema Personalidad de Dios. Todas son creadas por la entidad viviente y se cumplen por la misericordia del Señor. Esas actividades no son diferentes del Señor, pero, aun así, el Señor ordena: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona todos los demás deberes y entrégate a Mí». Si aceptamos esta indicación del Señor, podemos alcanzar la verdadera felicidad. Mientras actuamos conforme a nuestros sentidos materiales, permanecemos en la vida material; pero, tan pronto como seguimos las directrices del Señor, que son trascendentales y reales, alcanzamos la posición espiritual. Las actividades del bhakti, el servicio devocional, se encuentran bajo la supervisión directa de la Suprema Personalidad de Dios. El Nārada-pañcarātra afirma:

sarvopādhi-vinirmuktaṁ
tat-paratvena nirmalam
hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-
sevanaṁ bhaktir ucyate

Cuando abandonamos las posiciones basadas en la identificación material y actuamos directamente bajo la Suprema Personalidad de Dios, nuestra vida espiritual cobra nueva vida. Esto se define con las palabras svarūpena avasthiti, situarse en la posición constitucional original. Ésa es la verdadera definición de mukti, la liberación del cautiverio material.

SB 7.9.21

māyā manaḥ sṛjati karmamayaṁ balīyaḥ
kālena codita-guṇānumatena puṁsaḥ
chandomayaṁ yad ajayārpita-ṣoḍaśāraṁ
saṁsāra-cakram aja ko 'titaret tvad-anyaḥ
Palabra por palabra: 
māyā — la energía externa de la Suprema Personalidad de Dios; manaḥ — la mente*; sṛjati — crea; karma-mayam — que produce cientos de miles de deseos y actúa conforme a ellos; balīyaḥ — extraordinariamente poderosa, insuperable; kālena — por el tiempo; codita-guṇa — cuyas tres modalidades de la naturaleza material son agitadas; anumatena — permitido por la misericordia de la mirada (el tiempo); puṁsaḥ — de la porción plenaria, el Señor Viṣṇu, la expansión del Señor Kṛṣṇa; chandaḥ-mayam — influida principalmente por las directrices de los Vedas; yat — que; ajayā — debido a la oscuridad de la ignorancia; arpita — ofrecidos; ṣoḍaśa — dieciséis; aram — los radios; saṁsāra-cakram — la rueda del nacimiento y la muerte en diversas especies; aja — ¡oh, Señor innaciente!; kaḥ — quién (existe); atitaret — capaz de liberarse; tvat-anyaḥ — sin refugiarse en Tus pies de loto.
Traducción: 
¡Oh, Señor!, ¡oh, supremo eterno!, con la expansión de Tu porción plenaria, y por intermedio de Tu energía externa, agitada por el tiempo, has creado los cuerpos sutiles de las entidades vivientes. De ese modo, la mente atrapa a la entidad viviente en una ilimitada diversidad de deseos que debe satisfacer conforme a las indicaciones védicas de karma-kāṇḍa [actividad fruitiva] y con los dieciséis elementos. ¿Quién puede liberarse de ese enredo a excepción de aquel que se ha refugiado en Tus pies de loto?
Significado: 

* La mente siempre está planeando la manera de permanecer en el mundo material luchando por la existencia. Es la parte más importante del cuerpo sutil, que está compuesto de mente, inteligencia y ego falso.

Si la mano de la Suprema Personalidad de Dios está en todo, ¿qué sentido tiene plantearse la liberación del enjaulamiento material para alcanzar una vida espiritual y bienaventurada? En realidad, es un hecho que Kṛṣṇa es la fuente de todo, como el propio Kṛṣṇa explica en la Bhagavad-gītā (ahaṁ sarvasya prabhavaḥ). Ciertamente, todas las actividades, tanto en el mundo material como en el espiritual, se llevan a cabo conforme a las órdenes de la Suprema Personalidad de Dios y por intermedio de Sus energías, bien sea la energía material o la espiritual. Esto lo confirma otro pasaje de la Bhagavad-gītā (9.10): mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sacarācaram: La naturaleza material no puede hacer nada sin la dirección del Señor Supremo; no puede actuar de modo independiente. Así pues, en un principio, la entidad viviente deseó disfrutar de la energía material, y Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, para facilitarle la posibilidad de hacerlo, creó el mundo material y dio a la entidad viviente la facultad de elaborar planes e ideas por medio de la mente. Los medios que el Señor ofrece a la entidad viviente constituyen dieciséis manifestaciones desvirtuadas de Su ayuda, y son los sentidos para adquirir conocimiento, los sentidos para la acción, la mente y los cinco elementos materiales. La Suprema Personalidad de Dios ha creado la rueda de sucesivos nacimientos y muertes, pero en los Vedas se marcan las directrices (chandomayam) necesarias para guiar a la confundida entidad viviente en la senda del progreso hacia la liberación. Quien desee elevarse a los sistemas planetarios superiores, puede seguir las directrices de los Vedas. Como afirma el Señor en la Bhagavad-gītā (9.25):

yānti deva-vratā devān
pitṝn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtāni yānti bhūtejyā
yānti mad-yājino 'pi mām

«Los que adoren a los semidioses nacerán entre los semidioses; los que adoren a los antepasados irán a los antepasados; los que adoren a los fantasmas y espíritus nacerán entre esos seres; y los que Me adoren a Mí vivirán conmigo». El verdadero objetivo de los Vedas es dirigirnos en el sendero de regreso al hogar, de vuelta a Dios; pero la entidad viviente, sin conocer el objetivo verdadero de la vida, quiere ir unas veces a un lugar y otras a otro, y hacer unas veces una cosa y otras otra. De ese modo, vaga por todo el universo, prisionera en diversas especies, y se ocupa en diversas actividades, cuyas reacciones tendrá que sufrir. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice:

brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja

(Cc. Madhya 19.151)

La entidad viviente, caída y condicionada, atrapada por la energía externa, vaga por el mundo material; si tiene la buena fortuna de encontrar un representante genuino del Señor que le dé la semilla del servicio devocional, y si sabe aprovechar la ayuda de ese guru, o representante de Dios, recibirá la semilla del servicio devocional, bhakti-latā-bīja. Mediante un adecuado cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, se elevará gradualmente hasta el mundo espiritual. La conclusión final es que debemos someternos a los principios del bhakti-yoga, pues de ese modo llegaremos a alcanzar, gradualmente, la liberación. No es posible ningún otro método para liberarse de la lucha material.

SB 7.9.22

sa tvaṁ hi nitya-vijitātma-guṇaḥ sva-dhāmnā
kālo vaśī-kṛta-visṛjya-visarga-śaktiḥ
cakre visṛṣṭam ajayeśvara ṣoḍaśāre
niṣpīḍyamānam upakarṣa vibho prapannam
Palabra por palabra: 
saḥ — aquel (la persona independiente suprema, que, mediante Su energía externa, ha creado la mente material, que es la causa de todo el sufrimiento del mundo material); tvam — Tú (eres); hi — en verdad; nitya — eternamente; vijita-ātma — conquistado; guṇaḥ — cuya propiedad de la inteligencia; sva-dhāmnā — por Tu energía espiritual personal; kālaḥ — el elemento tiempo (que crea y aniquila); vaśī-kṛta — puesto bajo Tu control; visṛjya — mediante el cual todos los efectos; visarga — y causas; śaktiḥ — la energía; cakre — a la rueda del tiempo (el ciclo de nacimientos y muertes); visṛṣṭam — arrojado; ajayā — por Tu energía externa, la modalidad de la ignorancia; īśvara — ¡oh, controlador supremo!; ṣoḍaśa-are — con dieciséis radios (los cinco elementos materiales, los diez sentidos, y el líder de los sentidos, es decir, la mente); niṣpīḍyamānam — siendo aplastado (bajo esa rueda); upakarṣa — por favor, llévame (al refugio de Tus pies de loto); vibho — ¡oh, Tú, que eres grande y supremo!; prapannam — que estoy completamente entregado a Ti.
Traducción: 
Mi querido Señor, que eres grande y supremo, Tú has creado este mundo material compuesto de dieciséis elementos, pero eres trascendental a sus cualidades materiales. En otras palabras, esas cualidades materiales están completamente bajo Tu control, y Tú nunca caes bajo su influencia. Por eso, el factor tiempo es una representación de Tu persona. Mi Señor, ¡oh, Supremo!, nadie puede conquistarte. Sin embargo, en lo que a mí respecta, estoy siendo aplastado por la rueda del tiempo; por ello, me entrego completamente a Ti. Ahora, por favor, acógeme al amparo de Tus pies de loto.
Significado: 

La rueda de las miserias materiales también es creación de la Suprema Personalidad de Dios. Él, sin embargo, no está bajo el control de la energía material, sino que, por el contrario, es su controlador; nosotros, las entidades vivientes, sí que estamos bajo el control de la energía material. Cuando abandonamos nuestra posición constitucional (jīvera `svarūpa' haya - kṛṣṇera `nitya-dāsa'), la Suprema Personalidad de Dios crea la energía material junto con su influencia sobre las almas condicionadas. Por lo tanto, Él es el Supremo, y sólo Él puede liberar al alma condicionada del acoso de la naturaleza material (mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te). Māyā, la energía externa, impone continuamente a las almas condicionadas el sufrimiento de las tres miserias del mundo material. Por esa razón, en un verso anterior, Prahlāda Mahārāja oró al Señor: «Excepto Tu Señoría, nadie puede salvarme». Prahlāda Mahārāja ha explicado también que los protectores de un niño, es decir, sus padres, no pueden salvarle del ataque del nacimiento y la muerte; tampoco los médicos y las medicinas nos pueden salvar de la muerte, ni los barcos, o medidas de protección equivalentes, pueden salvar al que se ahoga en el agua, pues todo está bajo el control de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, la sufriente humanidad debe entregarse a Kṛṣṇa, como el propio Kṛṣṇa exige en la instrucción final de la Bhagavad-gītā (18.66):

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas». Todos los miembros de la sociedad humana deben aprovechar esta oferta, para que Kṛṣṇa les salve del peligro de ser aplastados por la rueda del tiempo, la rueda del pasado, el presente y el futuro.

La palabra niṣpīḍyamānam («ser aplastado») es muy significativa. En realidad, todas las entidades vivientes sometidas al condicionamiento material están siendo aplastadas una y otra vez; para salvarnos de esa situación, debemos refugiarnos en la Suprema Personalidad de Dios. Entonces seremos felices. Es también muy significativa la palabra prapannam, pues, a menos que nos entreguemos por completo al Señor Supremo, no podremos evitar que la rueda del tiempo nos aplaste. El gobierno encierra al delincuente en la prisión y le castiga, pero, si lo desea, el mismo gobierno puede liberarle de la vida en prisión. De manera similar, debemos convencernos de que la condición material de sufrimiento en que nos encontramos nos ha sido dada por la Suprema Personalidad de Dios, y que es a Él a quien debemos acudir si deseamos salvarnos de ese sufrimiento. De ese modo, podremos salvarnos del condicionamiento material.

SB 7.9.23

dṛṣṭā mayā divi vibho 'khila-dhiṣṇya-pānām
āyuḥ śriyo vibhava icchati yāñ jano 'yam
ye 'smat pituḥ kupita-hāsa-vijṛmbhita-bhrū-
visphūrjitena lulitāḥ sa tu te nirastaḥ
Palabra por palabra: 
dṛṣṭāḥ — visto en la práctica; mayā — por mí; divi — en los sistemas planetarios superiores; vibho — ¡oh, mi Señor!; akhila — todos; dhiṣṇya-pānām — de los dirigentes de distintos estados o planetas; āyuḥ — la duración de la vida; śriyaḥ — las opulencias; vibhavaḥ — las glorias, la influencia; icchati — desean; yān — todo lo cual; janaḥ ayam — la gente en general; ye — todo lo cual (duración de la vida, opulencia, etc); asmat pituḥ — de nuestro padre, Hiraṇyakaśipu; kupita-hāsa — por su risa sarcástica cuando se enfadaba; vijṛmbhita — aumentaba; bhrū — de las cejas; visphūrjitena — simplemente por el aspecto; lulitāḥ — hundidos o acabados; saḥ — él (mi padre); tu — pero; te — por Ti; nirastaḥ — completamente vencido.
Traducción: 
Mi querido Señor, la gente, por lo general, desea elevarse a los sistemas planetarios superiores para gozar de una larga vida de opulencias y disfrute; yo, sin embargo, ya he visto todo eso en las actividades de mi padre. Cuando estaba iracundo y soltaba sus sarcásticas carcajadas, los semidioses quedaban derrotados con sólo ver los movimientos de sus cejas. Sin embargo, Tú has vencido a mi padre en un momento, a pesar de todo su poder.
Significado: 

En el mundo material, el valor de la opulencia material, la longevidad y la influencia se debe entender mediante la experiencia práctica. En la práctica hemos visto que en este planeta ha habido muchos grandes políticos y comandantes militares, como Napoleón, Hitler, Shubhash Chandra Bose y Gandhi, pero toda su popularidad, su influencia y todo lo demás, se terminaron al mismo tiempo que sus vidas. En el pasado, Prahlāda Mahārāja tuvo la misma experiencia viendo las actividades de su gran padre, Hiraṇyakaśipu. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja no daba ninguna importancia a nada de lo que existe en el mundo material. Nadie puede mantener su cuerpo o sus logros materiales eternamente. El vaiṣṇava entiende que en el mundo material nada perdura, ni siquiera lo que es poderoso, opulento o influyente. Son cosas que pueden quedar destruidas en cualquier momento. ¿Quién puede destruirlas? La Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, debemos entender de modo concluyente que nadie es más grande que el Supremo Grande. El Supremo Grande pide: sarva- dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja; por lo tanto, todo hombre inteligente debe estar conforme con Su propuesta. Debemos entregarnos al Señor, para así salvarnos de la rueda continua del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades.

SB 7.9.24

tasmād amūs tanu-bhṛtām aham āśiṣo 'jña
āyuḥ śriyaṁ vibhavam aindriyam āviriñcyāt
necchāmi te vilulitān uruvikrameṇa
kālātmanopanaya māṁ nija-bhṛtya-pārśvam
Palabra por palabra: 
tasmāt — por lo tanto; amūḥ — todas esas (opulencias); tanu-bhṛtām — en relación con las entidades vivientes que poseen cuerpos materiales; aham — yo; āśiṣaḥ ajñaḥ — conociendo bien los resultados de esas bendiciones; āyuḥ — una vida larga; śriyam — opulencias materiales; vibhavam — influencia y glorias; aindriyam — todas destinadas a la complacencia de los sentidos; āviriñcyāt — comenzando con el Señor Brahmā (hasta la diminuta hormiga); na — no; icchāmi — deseo; te — por Ti; vilulitān — sujeto a un final; uru-vikrameṇa — que eres extraordinariamente poderoso; kāla-ātmanā — como amo del factor tiempo; upanaya — por favor, lleva; mām — a mí; nija-bhṛtya-pārśvam — a la compañía de Tu fiel sirviente, Tu devoto.
Traducción: 
Mi querido Señor, ahora poseo una experiencia completa acerca de la opulencia mundana, el poder místico, la longevidad y otros placeres materiales de que disfrutan todas las entidades vivientes, desde el Señor Brahmā hasta la hormiga. Todo eso lo destruyes Tú en Tu poderosa forma del tiempo. Por lo tanto, y gracias a mi experiencia, no deseo poseer nada de eso. Mi querido Señor, Te pido que me pongas en contacto con Tu devoto puro y me permitas servirle como un sirviente sincero.
Significado: 

Del estudio del Śrīmad-Bhāgavatam, y a través de los episodios históricos mencionados en esta gran obra de conocimiento espiritual, todo hombre inteligente puede obtener una experiencia semejante a la de Prahlāda Mahārāja. Siguiendo los pasos de Prahlāda Mahārāja, debemos adquirir una experiencia profunda acerca del carácter perecedero de toda opulencia material. Incluso el cuerpo, al que tratamos de procurar tantos placeres sensuales, puede perecer en cualquier momento. El alma, sin embargo, es eterna. Na hanyate hanyamāne śarīre: El alma no se destruye ni siquiera cuando se destruye el cuerpo. Por lo tanto, el hombre inteligente debe cuidar de la felicidad del alma espiritual, no de la felicidad del cuerpo. Incluso si recibimos cuerpos como los del Señor Brahmā y los otros grandes semidioses, cuya vida es muy larga, también esos cuerpos serán destruidos; por lo tanto, el hombre inteligente debe preocuparse del alma espiritual, que es inmortal.

Para salvarnos, debemos refugiarnos en un devoto puro. Narottama dāsa Ṭhākura, dice, por lo tanto: chāḍiyā vaiṣṇava-sevā nistāra pāyeche kebā: Quien desee salvarse de las embestidas de la naturaleza material, cuya causa es el cuerpo material, debe volverse consciente de Kṛṣṇa y tratar de entender perfectamente a Kṛṣṇa. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (4.9): janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ. Debemos entender a Kṛṣṇa tal y como es, lo cual sólo se puede lograr mediante el servicio a un devoto puro. Vemos entonces que Prahlāda Mahārāja ruega al Señor Nṛsiṁhadeva que le ponga en contacto con un devoto o sirviente puro, en lugar de concederle opulencia material. Todo hombre inteligente en el mundo material debe seguir a Prahlāda Mahārāja. Mahājano yena gataḥ sa panthāḥ. Prahlāda Mahārāja no quería disfrutar de la herencia de su padre; prefería ser un sirviente del sirviente del Señor. Prahlāda Mahārāja y los que son estrictos en seguir sus pasos rechazan la civilización humana ilusoria que se esfuerza constantemente por alcanzar la felicidad mediante el progreso material.

Los distintos tipos de opulencia material reciben técnicamente los nombres de bhukti, mukti y siddhi. Bhukti se refiere a gozar de una buena posición, como, por ejemplo, vivir con los semidioses en los sistemas planetarios superiores, donde se puede disfrutar de la complacencia material de los sentidos en grado sumo. Mukti significa estar hastiado del avance material y desear ser uno con el Supremo. Siddhi se refiere a practicar un riguroso sistema de meditación, como los yogīs, para alcanzar ocho tipos de perfección (aṇimā, laghimā, mahimā, etc.). Todos los que desean algún progreso material derivado de bhukti, mukti o siddhi, al cabo del tiempo reciben un castigo y tienen que regresar a las actividades materiales. Prahlāda Mahārāja rechazó todo eso; su único deseo era ocuparse como aprendiz bajo la guía de un devoto puro.

SB 7.9.25

kutrāśiṣaḥ śruti-sukhā mṛgatṛṣṇi-rūpāḥ
kvedaṁ kalevaram aśeṣa-rujāṁ virohaḥ
nirvidyate na tu jano yad apīti vidvān
kāmānalaṁ madhu-lavaiḥ śamayan durāpaiḥ
Palabra por palabra: 
kutra — dónde; āśiṣaḥ — bendiciones; śruti-sukhāḥ — que simplemente son agradables para el oído; mṛgatṛṣṇi-rūpāḥ — iguales a un espejismo en el desierto; kva — dónde; idam — este; kalevaram — cuerpo; aśeṣa — ilimitadas; rujām — de enfermedades; virohaḥ — el lugar para generar; nirvidyate — se sacia; na — no; tu — pero; janaḥ — la gente en general; yat api — aunque; iti — así; vidvān — supuestos filósofos eruditos, científicos y políticos; kāma-analam — el ardiente fuego de los deseos de disfrute; madhu-lavaiḥ — con gotas de miel (felicidad); śamayan — controlar; durāpaiḥ — muy difícil de obtener.
Traducción: 
En el mundo material, toda entidad viviente aspira a una cierta felicidad, que es como un espejismo en el desierto. ¿Dónde hay agua en el desierto?, o, en otras palabras, ¿dónde hay felicidad en el mundo material? En cuanto al cuerpo, ¿de qué sirve? No es más que una fuente de enfermedades. Los supuestos filósofos, científicos y políticos lo saben muy bien, pero, aun así, aspiran a una felicidad temporal. La felicidad es muy difícil de obtener, pero como no pueden controlar sus sentidos, corren tras esa supuesta felicidad del mundo material y nunca llegan a la conclusión correcta.
Significado: 

Una canción en lengua bengalí dice: «Construí esta casa para ser feliz, pero por desgracia hubo un incendio, y ahora todo ha quedado reducido a cenizas». Este ejemplo nos sirve para ilustrar la naturaleza de la felicidad material. Todo el mundo lo sabe, pero nadie deja de hacer planes para escuchar o pensar cosas muy agradables. Por desgracia, a su debido tiempo, todos nuestros planes se vienen abajo. Muchos fueron los políticos que hicieron planes para levantar imperios y lograr la supremacía y el control sobre el mundo; sin embargo, a su debido tiempo, todos sus planes y sus imperios, junto con los propios políticos, quedaron en nada. Todo el mundo debe aprender de Prahlāda Mahārāja que, con nuestras actividades corporales destinadas al disfrute de los sentidos, estamos buscando una supuesta felicidad que es temporal. Todos nosotros hacemos planes una y otra vez, y una y otra vez todos nuestros planes acaban frustrados. Por lo tanto debemos dejar de elaborar planes.

Del mismo modo que no se puede apagar un fuego vertiendo ghī constantemente sobre él, tampoco podemos lograr la satisfacción aumentando nuestros planes de disfrute sensorial. El fuego ardiente es bhava-mahā-dāvāgni, el incendio del bosque de la existencia material. Ese incendio forestal brota por sí solo, sin esfuerzo de nadie. Queremos ser felices en el mundo material, pero eso nunca será posible; lo único que haremos será aumentar el ardiente fuego de los deseos. Y esos deseos no se pueden satisfacer con pensamientos y planes ilusorios; mejor es seguir las instrucciones del Señor Kṛṣṇa: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja. Entonces seremos felices. De lo contrario, en nombre de la felicidad, continuaremos sufriendo esas condiciones miserables.

SB 7.9.26

kvāhaṁ rajaḥ-prabhava īśa tamo 'dhike 'smin
jātaḥ suretara-kule kva tavānukampā
na brahmaṇo na tu bhavasya na vai ramāyā
yan me 'rpitaḥ śirasi padma-karaḥ prasādaḥ
Palabra por palabra: 
kva — dónde; aham — yo (estoy); rajaḥ-prabhavaḥ — haber nacido en un cuerpo lleno de pasión; īśa — ¡oh, mi Señor!; tamaḥ — la modalidad de la ignorancia; adhike — superar en; asmin — en esto; jātaḥ — nacido; sura-itara-kule — en una familia de ateos o demonios (que están subordinados a los devotos); kva — dónde; tava — Tuya; anukampā — misericordia sin causa; na — no; brahmaṇaḥ — del Señor Brahmā; na — no; tu — pero; bhavasya — del Señor Śiva; na — ni; vai — incluso; ramāyāḥ — de la diosa de la fortuna; yat — que; me — de mí; arpitaḥ — ofrecido; śirasi — sobre la cabeza; padma-karaḥ — la mano de loto; prasādaḥ — el símbolo de la misericordia.
Traducción: 
¡Oh, mi Señor!, ¡oh, Supremo!, ¿cuál es mi posición, si he nacido en una familia en la que imperan las infernales cualidades materiales de la pasión y la ignorancia? ¿Y qué puede decirse de Tu misericordia sin causa, que jamás le fue ofrecida ni siquiera al Señor Brahmā, al Señor Śiva o a Lakṣmī, la diosa de la fortuna? Tú nunca pusiste Tu mano de loto sobre sus cabezas, pero la has puesto sobre la mía.
Significado: 

Prahlāda Mahārāja estaba sorprendido de la misericordia sin causa del Señor Supremo, la Personalidad de Dios, pues, a pesar de que Prahlāda había nacido en una familia demoníaca, el Señor Nṛsiṁhadeva había tenido la gran bondad de poner Su mano de loto sobre su cabeza, gesto que el Señor nunca había tenido con Brahmā, Śiva o la diosa de la fortuna, Su compañera eterna. Ése es el significado de «misericordia sin causa». La Suprema Personalidad de Dios puede otorgar Su misericordia sin causa a cualquiera, sea cual sea su posición en el mundo material. Todo el mundo es digno de adorar al Señor, sin que importe su posición material. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman». Todo aquel que se ocupa constantemente en el servicio devocional del Señor está situado en el mundo espiritual, y no tiene nada que ver con las cualidades materiales (sattva-guṇa, rajo-guṇa y tamo-guṇa).

Prahlāda Mahārāja estaba situado en el plano espiritual, de modo que no tenía nada que ver con su cuerpo, nacido de las modalidades de la pasión y la ignorancia. En el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.19), se explica que las características de la pasión y la ignorancia son el deseo de disfrute y el anhelo (tadā rajas tamo-bhāvāḥ kāma- lobhādayaś ca ye). Prahlāda Mahārāja, como gran devoto que era, pensaba que el cuerpo que había obtenido de su padre era un cuerpo nacido de la pasión y la ignorancia; sin embargo, Prahlāda estaba ocupado por completo en el servicio del Señor, y, por lo tanto, su cuerpo no pertenecía al mundo material. El cuerpo del vaiṣṇava puro se espiritualiza incluso en esta vida. Por ejemplo, el hierro en contacto con el fuego se pone incandescente, y deja de ser hierro para ser fuego. Del mismo modo, los supuestos cuerpos materiales de los devotos que se dedican por entero al servicio devocional del Señor, al estar continuamente en contacto con el fuego de la vida espiritual, no tienen nada que ver con la materia, sino que se espiritualizan.

Śrīla Madhvācārya señala que la diosa de la fortuna, la madre del universo, no pudo obtener una misericordia como la que le fue ofrecida a Prahlāda Mahārāja, pues, aunque ella es la compañera eterna del Señor Supremo, el Señor siente más inclinación por Sus devotos. En otras palabras, el servicio devocional al Señor es tan excelso que, aunque quienes Se lo ofrezcan hayan nacido en familias de baja clase, el Señor lo considera más valioso que el servicio de la diosa de la fortuna. El Señor Brahmā, el rey Indra y los demás semidioses que viven en los sistemas planetarios superiores manifiestan otro estado de conciencia; por esa razón, a veces tienen que sufrir las dificultades que les causan los demonios; pero el devoto, aunque esté situado en los planetas inferiores, disfruta de una vida consciente de Kṛṣṇa en toda circunstancia. Parataḥ svataḥ karmataḥ: Cuando actúa personalmente, cuando sigue las instrucciones de otros, o cuando lleva a cabo sus actividades materiales, el devoto disfruta plenamente de la vida. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya cita los siguientes versos, que se mencionan en el Brahma-tarka:

śrī-brahma-brāhmīvīndrādi-
tri-katat strī-puru-ṣṭutāḥ
tad anye ca kramādeva
sadā muktau smṛtāv api

hari-bhaktau ca taj-jñāne
sukhe ca niyamena tu
parataḥ svataḥ karmato vā
na kathañcit tad anyathā

SB 7.9.27

naiṣā parāvara-matir bhavato nanu syāj
jantor yathātma-suhṛdo jagatas tathāpi
saṁsevayā surataror iva te prasādaḥ
sevānurūpam udayo na parāvaratvam
Palabra por palabra: 
na — no; eṣā — esto; para-avara — de superior o inferior; matiḥ — esa distinción; bhavataḥ — de Tu Señoría; nanu — en verdad; syāt — puede haber; jantoḥ — de entidades vivientes comunes; yathā — como; ātma-suhṛdaḥ — de quien es el amigo; jagataḥ — de todo el mundo material; tathāpi — pero aun así (existe esa demostración de intimidad o diferencia); saṁsevayā — conforme al nivel del servicio que el devoto ofrece; surataroḥ iva — como el del árbol de deseos en Vaikuṇṭhaloka (que ofrece sus frutos conforme al deseo del devoto); te — Tuya; prasādaḥ — bendición o gracia; sevā-anurūpam — conforme a la categoría del servicio que se ofrece al Señor; udayaḥ — manifestación; na — no; para-avaratvam — distinción debida a niveles más o menos elevados.
Traducción: 
A diferencia de las entidades vivientes comunes, mi Señor, Tú no distingues entre amigos y enemigos, entre favorables y desfavorables, pues en Ti no existen los conceptos de superior e inferior. Aun así, Tú ofreces Tus bendiciones conforme al nivel del servicio que se Te ofrece, del mismo modo que un árbol de deseos ofrece sus frutos conforme a los deseos de la persona, y no distingue entre superiores e inferiores.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (4.11), el Señor dice claramente: ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham: «En la medida en que alguien se entrega a Mí, Yo le recompenso como corresponde». Como dice Śrī Caitanya Mahāprabhu: jīvera `svarūpa' haya - kṛṣṇera `nitya-dāsa': Todo ser vivo es un sirviente eterno de Kṛṣṇa. La entidad viviente recibe las bendiciones de Kṛṣṇa conforme al servicio que Le ofrece. Kṛṣṇa no hace distinciones, pensando: «Con esta persona tengo una relación íntima; esa otra no Me gusta». Kṛṣṇa nos aconseja a todos que nos entreguemos a Él (sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja). Nuestra relación con el Señor Supremo es proporcional a nuestra entrega y al servicio que ofrecemos al Señor. Así pues, en todo el mundo, la posición más o menos elevada que ocupa cada entidad viviente la selecciona ella misma. Quien sienta inclinación por obtener algo en particular del Señor, recibirá bendiciones conforme a sus deseos; quien desee elevarse a los sistemas planetarios superiores, los planetas celestiales, podrá elevarse a donde desee; si alguien desea ser un cerdo en la Tierra, el Señor también le satisfará el deseo. Por lo tanto, son nuestros deseos los que determinan nuestra posición; el Señor no es responsable de que vivamos en niveles de existencia más o menos elevados. En la Bhagavad-gītā (9.25), el Señor explica un poco más al respecto:

yānti deva-vratā devān
pit&ṛn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtāni yānti bhūtejyā
yānti mad-yājino 'pi mām

Hay personas que desean elevarse a los planetas celestiales; otras desean elevarse a Pitṛloka; y las hay que desean permanecer en la Tierra; quien aspire a regresar al hogar, de vuelta a Dios, también puede alcanzar ese destino. Por la gracia del Señor, cada devoto recibe un resultado conforme a sus exigencias. El Señor no hace diferencias, pensando: «Esta persona Me es favorable, pero aquella Me es desfavorable». Al contrario, Él satisface los deseos de todos. Por eso la instrucción de los śāstras es:

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

«Para alcanzar la perfección completa, que culmina en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, hay que tratar de adorar a la Suprema Personalidad de Dios por todos los medios, tanto si no se tienen deseos [como en el caso de los devotos], como si se desean todo tipo de resultados fruitivos o se busca la liberación» (Bhāg. 2.3.10). Devotos, karmīs y yogīs pueden obtener lo que deseen, conforme a sus respectivas posiciones, si se ocupan por completo en el servicio del Señor.

SB 7.9.28

evaṁ janaṁ nipatitaṁ prabhavāhi-kūpe
kāmābhikāmam anu yaḥ prapatan prasaṅgāt
kṛtvātmasāt surarṣiṇā bhagavan gṛhītaḥ
so 'haṁ kathaṁ nu visṛje tava bhṛtya-sevām
Palabra por palabra: 
evam — así; janam — gente en general; nipatitam — caída; prabhava — de la existencia material; ahi-kūpe — en un pozo oculto lleno de serpientes; kāma- abhikāmam — desear los objetos de los sentidos; anu — siguiendo; yaḥ — la persona que; prapatan — cayendo (en esa condición); prasaṅgāt — por una relación indebida, o una relación cada vez mayor con los deseos materiales; kṛtvā ātmasāt — hacer que yo (adquiriese cualidades espirituales como él mismo, Śrī Nārada); sura-ṛṣiṇā — por la gran persona santa (Nārada); bhagavan — ¡oh, mi Señor!; gṛhītaḥ — aceptada; saḥ — esa persona; aham — yo; katham — cómo; nu — en verdad; visṛje — puedo abandonar; tava — Tuyo; bhṛtya-sevām — el servicio de Tu devoto puro.
Traducción: 
Mi querido Señor, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!, por haberme relacionado con los deseos materiales, que se sucedían uno tras otro, poco a poco me fui hundiendo en un pozo oculto lleno de serpientes, siguiendo los pasos de la gente. Sin embargo, Tu sirviente Nārada Muni tuvo la bondad de aceptarme como discípulo y me enseñó la manera de alcanzar esta posición trascendental. Mi primer deber, por lo tanto, es servirle. ¿Cómo podría yo abandonar su servicio?
Significado: 

Como se verá en versos posteriores, la Suprema Personalidad de Dios ofreció a Prahlāda Mahārāja todas las bendiciones que pudiera desear, pero Prahlāda se negó a aceptarlas. Por el contrario, pidió al Señor que le ocupase en el servicio de Su sirviente Nārada Muni. Ésa es la característica del devoto puro. Lo primero es servir al maestro espiritual. No se debe pasar por encima de él, buscando servir directamente al Señor Supremo. Ése no es el principio que siguen los vaiṣṇavas. Narottama dāsa Ṭhākura dice:

tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa
janame janame haya, ei abhilāṣa

No hay que estar ansioso por ofrecer servicio directo al Señor. El consejo de Śrī Caitanya Mahāprabhu es que hay que ser sirviente del sirviente del sirviente del Señor (gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa-dāsānudāsaḥ). Ése es el proceso para acercarse al Señor Supremo. Primero hay que servir al maestro espiritual, de manera que, por su misericordia, podamos acercarnos a la Suprema Personalidad de Dios para ofrecerle nuestro servicio. Śrī Caitanya Mahāprabhu, en Sus enseñanzas a Rūpa Gosvāmī, dijo: guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja: La semilla del servicio devocional se puede obtener, primero, por la gracia del guru, el maestro espiritual, y, después, por la misericordia de Kṛṣṇa. Ése es el secreto del éxito. Primero hay que tratar de complacer al maestro espiritual, para después tratar de complacer a la Suprema Personalidad de Dios. También Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice: yasya prasādād bhagavat-prasādo. No debemos tratar de complacer a la Suprema Personalidad de Dios inventando nosotros mismos el modo de hacerlo. Primero debemos estar dispuestos a servir al maestro espiritual, y, cuando nos hayamos elevado al nivel requerido, de modo natural se nos ofrecerá la posibilidad de servir directamente al Señor. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja propuso ocuparse en el servicio de Nārada Muni. Nunca propuso ocuparse directamente en el servicio del Señor. Ésa es la conclusión correcta, la que le llevó a decir: so 'ham kathaṁ nu visṛje tava bhṛtya-sevām: «¿Cómo puedo abandonar el servicio de mi maestro espiritual, que me ha favorecido de tal manera que ahora puedo verte cara a cara?». Prahlāda Mahārāja oró al Señor para poder seguir ocupándose en el servicio de su maestro espiritual, Nārada Muni.

SB 7.9.29

mat-prāṇa-rakṣaṇam ananta pitur vadhaś ca
manye sva-bhṛtya-ṛṣi-vākyam ṛtaṁ vidhātum
khaḍgaṁ pragṛhya yad avocad asad-vidhitsus
tvām īśvaro mad-aparo 'vatu kaṁ harāmi
Palabra por palabra: 
mat-prāṇa-rakṣaṇam — al salvar mi vida; ananta — ¡oh, ilimitado!, ¡oh, reserva de ilimitadas cualidades trascendentales!; pituḥ — de mi padre; vadhaḥ ca — y al matar; manye — yo considero; sva-bhṛtya — de Tus sirvientes puros; ṛṣi-vākyam — y las palabras del gran santo Nārada; ṛtam — verdaderas; vidhātum — para demostrar; khaḍgam — espada; pragṛhya — empuñando; yat — puesto que; avocat — mi padre dijo; asat-vidhitsuḥ — con el deseo de actuar de un modo muy impío; tvām — Tú; īśvaraḥ — algún controlador supremo; mat-aparaḥ — aparte de mí; avatu — que Él salve; kam — tu cabeza; harāmi — ahora voy a separar.
Traducción: 
Mi Señor, ¡oh, reserva ilimitada de cualidades trascendentales!, Tú has matado a mi padre, Hiraṇyakaśipu, y me has salvado de su espada. Él, lleno de ira, dijo: «Si existe algún controlador supremo aparte de mí, que venga a salvarte, porque ahora mismo voy a cortarte la cabeza». Por eso, pienso que Tú, tanto al salvarme a mí como al matarle a él, has actuado sólo para demostrar la verdad de las palabras de Tu devoto. No hay ninguna otra razón.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (9.29), el Señor dice:

samo 'haṁ sarva-bhūteṣu
na me dveṣyo 'sti na priyaḥ
ye bhajanti tu māṁ bhaktyā
mayi te teṣu cāpy aham

Indudablemente, la Suprema Personalidad de Dios es ecuánime con todos. Él no tiene amigos ni enemigos; pero cuando alguien desea que el Señor le conceda algún beneficio, Él Se siente muy complacido en concedérselo. Las entidades vivientes ocupan posiciones inferiores o superiores conforme a sus propios deseos, pues el Señor, en Su ecuanimidad, satisface los deseos de todos. La muerte de Hiraṇyakaśipu y la salvación de Prahlāda Mahārāja se atenían estrictamente a esa ley de las actividades del controlador supremo. La madre de Prahlāda y esposa de Hiraṇyakaśipu, Kayādhu, cuando estaba bajo la protección de Nārada, oró porque su hijo estuviera protegido del enemigo, y Nārada Muni le aseguró que Prahlāda Mahārāja siempre estaría a salvo de las manos del enemigo. Así, cuando Hiraṇyakaśipu iba a matar a Prahlāda Mahārāja, el Señor salvó a Prahlāda para cumplir la promesa que hace en la Bhagavad-gītā (kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati), y también para demostrar la verdad de las palabras de Nārada. El Señor puede satisfacer muchos propósitos con una sola acción. Así, la muerte de Hiraṇyakaśipu y la salvación de Prahlāda se produjeron simultáneamente para demostrar la veracidad del devoto del Señor y la fidelidad del Señor a Su propia promesa. El Señor actúa con el único objetivo de satisfacer los deseos de Sus devotos; de no ser así, no tiene nada que hacer. Como se confirma en el lenguaje védico: na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate: El Señor no tiene que hacer nada personalmente, pues todo se hace por medio de Sus diversas potencias (parāsya śaktir vividhaiva śrūyate). El Señor tiene múltiples energías, mediante las cuales se lleva a cabo todo. Así, cuando hace algo personalmente, lo hace tan sólo por satisfacer a Su devoto. El Señor recibe el nombre de bhakta-vatsala, pues Se muestra muy favorable hacia Su sirviente consagrado.

SB 7.9.30

ekas tvam eva jagad etam amuṣya yat tvam
ādy-antayoḥ pṛthag avasyasi madhyataś ca
sṛṣṭvā guṇa-vyatikaraṁ nija-māyayedaṁ
nāneva tair avasitas tad anupraviṣṭaḥ
Palabra por palabra: 
ekaḥ — uno; tvam — Tú; eva — solamente; jagat — la manifestación cósmica; etam — esta; amuṣya — de ése (el universo entero); yat — puesto que; tvam — Tú; ādi — en el principio; antayoḥ — al final; pṛthak — por separado; avasyasi — existes (como causa); madhyataḥ ca — también en el intermedio (el intervalo entre el principio y el fin); sṛṣṭvā — crear; guṇa-vyatikaram — la transformación de las tres modalidades de la naturaleza material; nija-māyayā — por Tu propia energía externa; idam — esta; nānā iva — como muchas diversidades; taiḥ — por ellas (las modalidades); avasitaḥ — experimentado; tat — eso; anupraviṣṭaḥ — entrar en.
Traducción: 
Mi querido Señor, Tú Te manifiestas como la totalidad de la manifestación cósmica, pues existías antes de la creación, existes después de la aniquilación y eres el sustentador desde el principio hasta el fin. Todo ello lo lleva a cabo Tu energía externa mediante las acciones y reacciones de las tres modalidades de la naturaleza material. Por lo tanto, todo lo que existe, tanto externa como internamente, eres solamente Tú.
Significado: 

Como se afirma en la Brahma-saṁhitā (5.35):

eko 'py asau racayituṁ jagad-aṇḍa-koṭiṁ
yac-chaktir asti jagad-aṇḍa-cayā yad-antaḥ
aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-sthaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

«Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, quien, por medio de una de Sus porciones plenarias, entra en la existencia de cada universo y de cada partícula atómica, y de ese modo manifiesta ilimitadamente Su infinita energía por toda la creación material». Para crear la manifestación cósmica, Govinda, la Suprema Personalidad de Dios, expande Su energía externa, y de ese modo penetra en todo lo que existe en el universo, llegando incluso hasta el nivel de las partículas atómicas. De ese modo, Él existe en toda la manifestación cósmica. Por lo tanto, las actividades de la Suprema Personalidad de Dios al mantener a Sus devotos son trascendentales, no materiales. Él existe en todo como causa y efecto, pero permanece aparte, pues Su existencia está más allá de la manifestación cósmica. Esto se confirma también en la Bhagavad-gītā (9.4):

mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ

La manifestación cósmica en su totalidad no es más que una expansión de la energía del Señor; todo reposa en Él, pero, aun así, Él existe aparte de todo, más allá de la creación, el mantenimiento y la aniquilación. Las diversidades de la creación son obra de Su energía externa. Como la energía y la fuente de la energía son uno, todo es uno (sarvaṁ khalv idaṁ brahma). Por consiguiente, nada puede existir sin Kṛṣṇa, el Parabrahman. La diferencia entre los mundos material y espiritual consiste en que la energía externa del Señor se manifiesta en el mundo material, mientras que Su energía espiritual existe en el mundo espiritual. Sin embargo, ambas energías pertenecen al Señor Supremo, y, por lo tanto, desde una perspectiva superior, no hay energía material, pues todo es energía espiritual. Se denomina energía material a aquella en que no se percibe el carácter omnipresente del Señor. Aparte de esta diferencia, todo es espiritual. Por consiguiente, Prahlāda dice: ekas tvam eva jagad etam: «Tú lo eres todo».

SB 7.9.31

tvaṁ vā idaṁ sadasad īśa bhavāṁs tato 'nyo
māyā yad ātma-para-buddhir iyaṁ hy apārthā
yad yasya janma nidhanaṁ sthitir īkṣaṇaṁ ca
tad vaitad eva vasukālavad aṣṭi-tarvoḥ
Palabra por palabra: 
tvam — Tú; — o bien; idam — el universo entero; sat-asat — que consiste en causa y efecto (Tú eres la causa, y Tu energía es el efecto); īśa — ¡oh, mi Señor, controlador supremo!; bhavān — Tú mismo; tataḥ — del universo; anyaḥ — en una situación aparte (la creación es obra del Señor, pero Él permanece aparte de la creación); māyā — la energía, que aparece como creación separada; yat — del cual; ātma-para- buddhiḥ — el concepto de lo propio y lo ajeno; iyam — este; hi — en verdad; apārthā — no tiene sentido (todo es Tu Señoría, y, por lo tanto, los conceptos de «mío» y «tuyo» no son posibles); yat — la sustancia de que; yasya — de lo que; janma — creación; nidhanam — aniquilación; sthitiḥ — mantenimiento; īkṣaṇam — manifestación; ca — y; tat — eso; — o; etat — esto; eva — ciertamente; vasukāla- vat — como la cualidad de ser tierra, y, más allá de esto, el elemento sutil de la tierra (el olor); aṣṭi-tarvoḥ — la semilla (la causa) y el árbol (el efecto de la causa).
Traducción: 
Mi querido Señor, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!, Tú eres la causa de toda la creación cósmica, y la manifestación cósmica es un efecto de Tu energía. En realidad, aunque el cosmos eres simplemente Tú, Tú Te mantienes aparte de él. El concepto de «mío» y «tuyo» es ciertamente un tipo de ilusión [māyā], ya que todo es una emanación de Ti, y, por lo tanto, no es diferente de Ti. En verdad, la manifestación cósmica no es diferente de Ti, y Tú eres también la causa de la aniquilación. Esa relación entre Tu Señoría y el cosmos se ilustra con el ejemplo de la semilla y el árbol, o la causa sutil y la manifestación densa.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (7.10), el Señor dice:

bījaṁ māṁ sarva-bhūtānāṁ
viddhi pārtha sanātanam

«¡Oh, hijo de Pṛthā!, debes saber que Yo soy la semilla original de todo cuanto existe». En las Escrituras védicas se dice: īśāvāsyam idaṁ sarvam, yato vā imāni bhūtāni jāyante y sarvaṁ khalv idaṁ brahma. Toda esta información védica indica que solamente hay un Dios y que no existe nada aparte de Él. Los filósofos māyāvādīs presentan su propia explicación al respecto, pero la Suprema Personalidad de Dios establece la verdad afirmando que Él lo es todo, y que, al mismo tiempo, Él está aparte de todo. Ésta es la filosofía de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que recibe el nombre de acintya-bhedābheda-tattva. Todo es uno, el Señor Supremo, pero, al mismo tiempo, todo está aparte del Señor. Así es como debe entenderse el concepto de unidad y diferencia.

En relación con esto, se da un ejemplo muy fácil de entender: vasukālavad aṣṭi- tarvoḥ. Aunque todo existe en el tiempo, en el factor tiempo hay distintas fases: presente, pasado y futuro. El presente, el pasado y el futuro son una sola cosa. Cada día tenemos la experiencia del factor tiempo en forma de mañana, tarde y noche; la mañana es diferente de la tarde, y ésta, a su vez, distinta de la noche, pero, tomados los tres aspectos en conjunto, son una sola cosa. El factor tiempo es la energía de la Suprema Personalidad de Dios, pero el Señor permanece aparte del factor tiempo. El tiempo crea, mantiene y aniquila todo lo que existe, pero el Señor Supremo, la Suprema Personalidad de Dios, no tiene ni principio ni final. Él es nityaḥ śāśvataḥ, eterno y permanente. Todo pasa por las fases temporales de presente, pasado y futuro, pero el Señor siempre es el mismo. Así pues, aunque hay una diferencia innegable entre el Señor y la manifestación cósmica, en realidad no son diferentes. Considerarlos diferentes recibe el nombre de avidyā, ignorancia.

La verdadera unidad, sin embargo, no es la unidad que propugnan los māyāvādīs. La comprensión correcta es que las diferencias las manifiesta la energía de la Suprema Personalidad de Dios. La semilla se manifiesta en forma de árbol, y éste, a su vez, manifiesta diversidades en el tronco, las ramas, las hojas, las flores y los frutos. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice, por lo tanto, en una canción: keśava tuyā jagata vicitra: «Mi querido Señor, Tu creación está llena de diversidades». Esas diversidades son una sola cosa y, al mismo tiempo, diferentes. Ésa es la filosofía de acintya-bhedābheda-tattva. La conclusión que se da en la Brahma- saṁhitā es la siguiente:

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam

«Kṛṣṇa, a quien se conoce como Govinda, es el controlador supremo. Él tiene un cuerpo espiritual bienaventurado y eterno. Él es el origen de todo. Él no tiene ningún otro origen, pues es la causa original de todas las causas». El Señor es la causa suprema, y, por esa razón, todo es uno con Él; sin embargo, si atendemos a las diversidades, vemos que las cosas son distintas unas de otras.

Por lo tanto, podemos establecer la conclusión de que las cosas no se diferencian entre sí, pero que donde hay diversidad hay diferencia. En relación con esto, Madhvācārya da el ejemplo del árbol y el árbol ardiendo. Los dos árboles son el mismo, pero, debido al factor tiempo, parecen distintos. El factor tiempo está bajo el control del Señor Supremo; por lo tanto, el Señor Supremo es diferente del tiempo. En consecuencia, el devoto avanzado no ve diferencia entre la felicidad y la aflicción. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.8):

tat te 'nukampāṁ susamīkṣamāṇo
bhuñjāna evātma-kṛtaṁ vipākam

El devoto, cuando se encuentra en una situación de supuesta aflicción, la considera un don o bendición de la Suprema Personalidad de Dios. Al devoto que permanece en ese estado de conciencia de Kṛṣṇa en todas las circunstancias de la vida se le considera mukti-pade sa dāya-bhāk, un candidato perfecto para regresar al hogar, de vuelta a Dios. La palabra dāya-bhāk significa «herencia». El hijo hereda la propiedad del padre. Del mismo modo, el devoto que goza de plena conciencia de Kṛṣṇa, libre de la perturbación de las dualidades, tiene asegurado el regreso al hogar, de vuelta a Dios, como un hijo que hereda la propiedad de su padre.

SB 7.9.32

nyasyedam ātmani jagad vilayāmbu-madhye
śeṣetmanā nija-sukhānubhavo nirīhaḥ
yogena mīlita-dṛg-ātma-nipīta-nidras
turye sthito na tu tamo na guṇāṁś ca yuñkṣe
Palabra por palabra: 
nyasya — arrojar; idam — esta; ātmani — en Tu propio ser; jagat — manifestación cósmica creada por Ti; vilaya-ambu-madhye — en el océano Causal, en el que todo se conserva en un estado de energía latente; śeṣe — Tú actúas como si durmieses; ātmanā — por Ti mismo; nija — Tu propia personal; sukha-anubhavaḥ — experimentando el estado de bienaventuranza espiritual; nirīhaḥ — que pareces no estar haciendo nada; yogena — por el poder místico; mīlita-dṛk — con ojos que parecen cerrados; ātma — por una manifestación de Ti mismo; nipīta — impedido; nidraḥ — cuyo sueño; turye — en el estado trascendental; sthitaḥ — manteniendo (Tú mismo); na — no; tu — pero; tamaḥ — la condición material del sueño; na — no; guṇān — las modalidades materiales; ca — y; yuñkṣe — Tú Te ocupas en.
Traducción: 
¡Oh, mi Señor!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!, después de la aniquilación, la energía creativa se repliega en Ti, que pareces dormir con los ojos semicerrados. Pero, en realidad, Tú no duermes como un ser humano corriente, pues siempre estás en un estado trascendental, más allá de la creación del mundo material, y siempre sientes bienaventuranza trascendental. Así, en Tu forma de Kāraṇodakaśāyī Viṣṇu, permaneces en Tu posición trascendental, sin contacto con los objetos materiales. Aunque pareces dormir, ese sueño es distinto del sueño producto de la ignorancia.
Significado: 

En la Brahma-saṁhitā (5.47), se explica con gran claridad:

yaḥ kāraṇārṇava-jale bhajati sma yoga-
nidrām ananta-jagad-aṇḍa-sa-roma-kūpaḥ
ādhāra-śaktim avalambya parāṁ sva-mūrtiṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, cuya porción plenaria, Mahā-Viṣṇu, se acuesta en el océano Causal y entra en el sopor místico de la eternidad; de los poros capilares de Su cuerpo trascendental se generan todos los universos». El ādi-puruṣa, la Suprema Personalidad de Dios original, es decir, Kṛṣṇa, Govinda, Se expande en la forma de Mahā-Viṣṇu. Tras la aniquilación de la manifestación cósmica, Él permanece en el estado de bienaventuranza trascendental. La palabra yoga-nidrām se emplea en relación con la Suprema Personalidad de Dios. Debemos comprender que ese nidrā, ese sueño, no es como nuestro nidrā resultado de la modalidad de la ignorancia. El Señor siempre está situado en el plano trascendental. Él es sac-cid-ānanda, eternamente bienaventurado, de manera que no Se ve perturbado por el sueño, como los seres humanos corrientes. Debe entenderse que la Suprema Personalidad de Dios goza de bienaventuranza trascendental en todos Sus estados de existencia. Śrīla Madhvācārya señala de forma concisa que el Señor es turya-sthitaḥ, está siempre situado en el plano trascendental. En ese plano no existen lo que conocemos como jāgaraṇa-nidrā-suṣupti, es decir, la vigilia, el sueño y el sueño profundo.

La práctica del yoga es similar al yoga-nidrā de Mahā-Viṣṇu. A los yogīs se les aconseja tener los ojos semicerrados, pero ese estado no tiene nada que ver con el sueño, aunque los yogīs de imitación, y especialmente hoy en día, manifiestan su supuesto yoga durmiendo. En el śāstra el yoga se describe con la palabra dhyānāvasthita, un estado de meditación completa, pero se trata de meditación en la Suprema Personalidad de Dios. Dhyānāvasthita-tad-gatena manasā: La mente debe estar siempre situada a los pies de loto del Señor. Practicar yoga no significa dormir. La mente debe estar siempre fija, de un modo activo, en los pies de loto del Señor. Entonces, la práctica del yoga será un éxito.

SB 7.9.33

tasyaiva te vapur idaṁ nija-kāla-śaktyā
sañcodita-prakṛti-dharmaṇa ātma-gūḍham
ambhasy ananta-śayanād viramat-samādher
nābher abhūt sva-kaṇikā-vaṭavan-mahābjam
Palabra por palabra: 
tasya — de esa Suprema Personalidad de Dios; eva — ciertamente; te — de Ti; vapuḥ — el cuerpo cósmico; idam — éste (universo); nija-kāla-śaktyā — por el poderoso factor tiempo; sañcodita — agitadas; prakṛti-dharmaṇaḥ — de Él, por quien las tres guṇas, o cualidades de la naturaleza material; ātma-gūḍham — latente en Ti; ambhasi — en el agua que recibe el nombre de océano Causal; ananta- śayanāt — del lecho denominado Ananta (otro aspecto de Ti mismo); viramat- samādheḥ — habiendo despertado del samādhi (trance yóguico); nābheḥ — del ombligo; abhūt — apareció; sva-kaṇikā — de la semilla; vaṭa-vat — como el gran árbol de los banianos; mahā-abjam — el gran loto de los mundos (ha crecido del mismo modo).
Traducción: 
Esta manifestación cósmica, el mundo material, es también Tu cuerpo. El conjunto de esta masa de materia es agitado por Tu poderosa energía kāla-śakti, y de ese modo se manifiestan las tres modalidades de la naturaleza material. Tú despiertas en el lecho de Śeṣa, Ananta, y de Tu ombligo se genera una pequeña semilla trascendental. De esa semilla se manifiesta la flor de loto del gigantesco universo, del mismo modo que un árbol de los banianos crece a partir de una pequeña semilla.
Significado: 

Estos versos están describiendo las tres formas de Mahā-Viṣṇu, es decir, Kāraṇodakaśāyī Viṣṇu, Garbhodakaśāyī Viṣṇu y Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu, que son el origen de la creación y el mantenimiento. De Mahā-Viṣṇu Se genera Garbhodakaśāyī Viṣṇu, y de Garbhodakaśāyī Viṣṇu Se expande Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu. Por lo tanto, Mahā-Viṣṇu es la causa original de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, y de Garbhodakaśāyī Viṣṇu viene la flor de loto de la que se manifiesta el Señor Brahmā. Vemos entonces que la causa original de todo es Viṣṇu, y que, por consiguiente, la manifestación cósmica no es diferente de Viṣṇu. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (10.8), donde Kṛṣṇa dice: ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate: «Yo soy la fuente de todos los mundos espirituales y materiales. Todo emana de Mí». Garbhodakaśāyī Viṣṇu es una expansión de Kāraṇodakaśāyī Viṣṇu, que es una expansión de Saṅkarṣaṇa. De este modo, en última instancia Kṛṣṇa es la causa de todas las causas (sarva-kāraṇa-kāraṇam). La conclusión es que tanto el mundo material como el mundo espiritual deben considerarse el cuerpo del Señor Supremo. Podemos comprender que la causa del cuerpo material es el cuerpo espiritual, del que, por lo tanto, es una expansión. Así, cuando emprendemos la práctica de actividades espirituales, todo el cuerpo material se espiritualiza. De manera similar, cuando el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se propaga por el mundo material, todo el mundo material se espiritualiza. Mientras no comprendemos esto, vivimos en el mundo material, pero cuando somos perfectamente conscientes de Kṛṣṇa, ya no vivimos en el mundo material, sino en el mundo espiritual.

SB 7.9.34

tat-sambhavaḥ kavir ato 'nyad apaśyamānas
tvāṁ bījam ātmani tataṁ sa bahir vicintya
nāvindad abda-śatam apsu nimajjamāno
jāte 'ṅkure katham uhopalabheta bījam
Palabra por palabra: 
tat-sambhavaḥ — que fue generado de esa flor de loto; kaviḥ — aquel que puede entender la causa sutil de la creación (el Señor Brahmā); ataḥ — de ése (loto); anyat — nada más; apaśyamānaḥ — sin poder ver; tvām — a Tu Señoría; bījam — la causa del loto; ātmani — en sí mismo; tatam — expandido; saḥ — él (el Señor Brahmā); bahiḥ vicintya — considerando externo; na — no; avindat — entendió (a Ti); abda-śatam — durante cien años de los semidioses*; apsu — en el agua; nimajjamānaḥ — sumergirse; jāte aṅkure — cuando la semilla fructifica y se manifiesta en forma de enredadera; katham — cómo; uha — ¡oh, mi Señor!; upalabheta — se puede percibir; bījam — la semilla que ya ha fructificado.
Traducción: 
De esa gran flor de loto se generó Brahmā, pero Brahmā, ciertamente, no podía ver nada más que ese loto. Por eso, pensando que Tú estabas fuera, el Señor Brahmā se sumergió en el agua, y durante cien años trató de encontrar el origen del loto. Sin embargo, no pudo hallar rastro alguno de Ti, pues, cuando una semilla fructifica, la semilla original deja de ser visible.
Significado: 

* Un día de los semidioses equivale a seis de nuestros meses.

Este verso es una descripción de la manifestación cósmica. El desarrollo de la manifestación cósmica es como la germinación de una semilla. El algodón, una vez que se transforma en hilo, deja de ser visible, y el hilo, una vez que se teje y forma una tela, también deja de ser visible. Del mismo modo, una vez que la semilla generada del ombligo de Garbhodakaśāyī Viṣṇu se manifestara en la forma de la creación cósmica, es perfectamente natural que ya no pudiera identificarse el lugar en dónde se encontraba la causa de la manifestación cósmica. En nuestros días, los científicos han tratado de explicar el origen de la creación con la teoría de la masa original, pero nadie puede explicar cómo explotó esa masa. Sin embargo, en las Escrituras védicas se explica claramente que la energía material total fue agitada por las tres modalidades de la naturaleza material debido a la mirada del Señor Supremo. En otras palabras, la explosión de la masa de materia sobre la que teorizan los científicos fue causada por la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, debemos aceptar que el Señor Viṣṇu, la causa suprema, es la causa de todas las causas.

SB 7.9.35

sa tv ātma-yonir ativismita āśrito 'bjaṁ
kālena tīvra-tapasā pariśuddha-bhāvaḥ
tvām ātmanīśa bhuvi gandham ivātisūkṣmaṁ
bhūtendriyāśayamaye vitataṁ dadarśa
Palabra por palabra: 
saḥ — él (el Señor Brahmā); tu — pero; ātma-yoniḥ — que nace sin madre (engendrado directamente por el padre, el Señor Viṣṇu); ati-vismitaḥ — muy sorprendido (al no hallar la fuente de su nacimiento); āśritaḥ — situado en; abjam — el loto; kālena — a su debido tiempo; tīvra-tapasā — con rigurosas austeridades; pariśuddha-bhāvaḥ — completamente purificado; tvām — Tú; ātmani — en su cuerpo y en su existencia; īśa — ¡oh, mi Señor!; bhuvi — dentro de la tierra; gandham — aroma; iva — como; ati-sūkṣmam — muy sutil; bhūta-indriya — compuesto de elementos y sentidos; āśaya-maye — y que llenó con deseos (la mente); vitatam — difundido; dadarśa — encontró.
Traducción: 
El Señor Brahmā, que es famoso por ser ātma-yoni, ya que nació sin madre, estaba completamente maravillado. Fue así como se refugió en la flor de loto y se sometió a rigurosas austeridades durante muchos cientos de años; cuando estuvo purificado, pudo ver a la causa de todas las causas, la Suprema Personalidad de Dios, que Se difundía por su propio cuerpo y sus sentidos, del mismo modo que el aroma, que se puede percibir en la tierra a pesar de que es muy sutil.
Significado: 

En este verso se explica la declaración ahaṁ brahmāsmi de la autorrealización, a la que la filosofía māyāvāda da la interpretación de «yo soy el Señor Supremo». El Señor Supremo es la semilla original de todo (janmādy asya yataḥ, ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate). Así pues, el Señor Supremo Se extiende por todas partes, incluso por nuestros cuerpos, puesto que nuestros cuerpos están hechos de energía material, que es la energía separada del Señor. Partiendo de que el Señor Supremo Se difunde por todo nuestro cuerpo, y de que el alma individual es una parte del Señor Supremo, debemos comprender que todo es Brahman (sarvaṁ khalv idaṁ brahma). Esa comprensión, que el Señor Brahmā obtuvo después de purificarse, está al alcance de todos. La persona que ha comprendido a la perfección el concepto de ahaṁ brahmāsmi piensa: «Yo soy parte del Señor Supremo, y mi cuerpo está hecho de Su energía material, de manera que mi existencia no es independiente de la Suya. Sin embargo, aunque el Señor Supremo Se difunde por todas partes, Él es diferente de mí». Ésa es la filosofía de acintya-bhedābheda-tattva. En relación con esto se da el ejemplo del aroma que está contenido en la tierra. En la tierra hay aromas y colores, pero no podemos verlos. En realidad, vemos que las flores brotan de la tierra con distintos aromas y colores, que, por supuesto, han recogido de la tierra, aunque nosotros no podamos verlos allí. Del mismo modo, el Señor Supremo, mediante Sus diversas energías, Se difunde por todo nuestro cuerpo y por nuestra alma, aunque no podamos verle. Sin embargo, la persona inteligente puede ver que el Señor Supremo existe en todas partes. Aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham: El Señor, mediante Sus diversas energías, Se encuentra dentro del universo y dentro del átomo. Ésa es la verdadera visión del Señor Supremo, tal como Le ve la persona inteligente. Ésa es la visión que adquirió Brahmā, el primer ser creado, quien, por medio de su tapasya, su austeridad, llegó a ser la persona más inteligente. Nosotros, por lo tanto, para adquirir conocimiento completo, debemos acudir a Brahmā, que alcanzó la perfección mediante su tapasya.

SB 7.9.36

evaṁ sahasra-vadanāṅghri-śiraḥ-karoru-
nāsādya-karṇa-nayanābharaṇāyudhāḍhyam
māyāmayaṁ sad-upalakṣita-sanniveśaṁ
dṛṣṭvā mahā-puruṣam āpa mudaṁ viriñcaḥ
Palabra por palabra: 
evam — de este modo; sahasra — miles y miles; vadana — caras; aṅghri — pies; śiraḥ — cabezas; kara — manos; uru — muslos; nāsa-ādya — narices, etc; karṇa — oídos; nayana — ojos; ābharaṇa — diversas alhajas; āyudha — diversas armas; āḍhyam — dotado de; māyā-mayam — todo manifestado por una potencia ilimitada; sat-upalakṣita — que aparecía con distintas características; sanniveśam — combinadas; dṛṣṭvā — al ver; mahā-puruṣam — a la Suprema Personalidad de Dios; āpa — obtuvo; mudam — bienaventuranza trascendental; viriñcaḥ — el Señor Brahmā.
Traducción: 
El Señor Brahmā pudo ver entonces que Tú posees miles y miles de caras, pies, cabezas, manos, muslos, narices, oídos y ojos. Tú estabas muy bien vestido, adornado y engalanado con toda clase de alhajas y armas. Al verte en la forma del Señor Viṣṇu, con Tus características y Tu forma trascendentales, con Tus piernas que se extendían desde los planetas inferiores, el Señor Brahmā se llenó de bienaventuranza trascendental.
Significado: 

El Señor Brahmā, por ser completamente puro, pudo ver al Señor en Su forma original de Viṣṇu, con muchos miles de caras y formas. Ese proceso se denomina autorrealización. La verdadera autorrealización no consiste en percibir la refulgencia impersonal del Señor, sino en ver directamente la forma trascendental del Señor. En este verso se menciona con toda claridad que el Señor Brahmā vio al Señor Supremo como mahā-puruṣa, la Suprema Personalidad de Dios. Arjuna también vio a Kṛṣṇa en esa misma forma, y por esa razón dijo al Señor: paraṁ brahma paraṁ dhāma pavitraṁ paramaṁ bhavān puruṣaṁ śāśvataṁ divyam: «Tú eres el Brahman Supremo, la morada suprema, lo más puro que existe, la Verdad Absoluta. Tú eres la persona original, trascendental y eterna». El Señor es parama-puruṣa, la forma suprema. Puruṣaṁ śāśvatam: Él es eternamente el disfrutador supremo. No se trata de que el Brahman impersonal haya asumido una forma; por el contrario, la refulgencia del Brahman impersonal es una emanación de la forma suprema del Señor. Una vez purificado, Brahmā pudo ver la forma suprema del Señor. El Brahman impersonal no puede tener cabezas, narices, oídos, manos y piernas. Eso no es posible, pues todo ello son atributos de la forma del Señor.

La palabra māyāmayam, como explica Madhvācārya, significa «conocimiento espiritual»: māyāmayaṁ jñāna-svarūpam. La palabra māyāmayam, que describe la forma del Señor, no se debe interpretar en el sentido de «ilusión». Al contrario, la forma del Señor es real, y ver esa forma es el resultado del conocimiento perfecto. Así se confirma en la Bhagavad-gītā: bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate. La palabra jñānavān se refiere a alguien que tiene conocimiento perfecto. Esa persona puede ver a la Suprema Personalidad de Dios, y, en consecuencia, se entrega al Señor. La cara, la nariz, los oídos, etc., que caracterizan al Señor, son una realidad eterna. Sin esa forma, nadie puede gozar de bienaventuranza. Sin embargo, el Señor, como se afirma en el śāstra, es sac-cid-ānanda-vigraha (īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ). Cuando se goza de bienaventuranza trascendental perfecta, se puede ver la forma suprema (vigraha) del Señor. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya dice:

gandhākhyā devatā yadvat
pṛthivīṁ vyāpya tiṣṭhati
evaṁ vyāptaṁ jagad viṣṇuṁ
brahmātma-sthaṁ dadarśa ha

El Señor Brahmā vio que, del mismo modo que los aromas y colores están difundidos por la tierra, la Suprema Personalidad de Dios penetra toda la manifestación cósmica mediante una forma sutil.

SB 7.9.37

tasmai bhavān haya-śiras tanuvaṁ hi bibhrad
veda-druhāv atibalau madhu-kaiṭabhākhyau
hatvānayac chruti-gaṇāṁś ca rajas tamaś ca
sattvaṁ tava priyatamāṁ tanum āmananti
Palabra por palabra: 
tasmai — al Señor Brahmā; bhavān — Tu Señoría; haya-śiraḥ — con la cabeza y el cuello de un caballo; tanuvam — la encarnación; hi — en verdad; bibhrat — aceptar; veda-druhau — dos demonios que estaban en contra de los principios védicos; ati- balau — extraordinariamente poderosos; madhu-kaiṭabha-ākhyau — conocidos con los nombres de Madhu y Kaiṭabha; hatvā — matar; anayat — entregaste; śruti- gaṇān — todos los Vedas (Sāma, Yajur, Ṛg y Atharva); ca — y; rajaḥ tamaḥ ca — representantes de las modalidades de la pasión y la ignorancia; sattvam — bondad trascendental pura; tava — Tuya; priya-tamām — muy querida; tanum — a la forma (de Hayagrīva); āmananti — honran.
Traducción: 
Mi querido Señor, cuando apareciste en Tu forma con cabeza de caballo, Hayagrīva, mataste a dos demonios llamados Madhu y Kaiṭabha, que estaban completamente dominados por las modalidades de la pasión y la ignorancia. Entonces entregaste el conocimiento védico al Señor Brahmā. Por esa razón, todos los grandes santos admiten que Tus formas son trascendentales, sin el menor rastro de cualidades materiales.
Significado: 

En Su forma trascendental, la Suprema Personalidad de Dios siempre está dispuesto a proteger a Sus devotos. Como se menciona en este verso, el Señor, en la forma de Hayagrīva, mató a los dos demonios Madhu y Kaiṭabha, cuando éstos atacaron al Señor Brahmā. Los demonios de hoy en día creen que al comienzo de la creación no había vida; sin embargo, el Śrīmad-Bhāgavatam nos indica que la primera criatura viviente creada por la Suprema Personalidad de Dios fue el Señor Brahmā, que estaba lleno de conocimiento védico. Por desdicha, los que tienen la misión de repartir el conocimiento védico, como es el caso de los devotos dedicados a propagar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, a veces pueden ser atacados por demonios; sin embargo, deben tener plena certeza de que los ataques de los demonios no van a poder hacerles daño, pues el Señor está siempre dispuesto a brindarles protección. Los Vedas aportan el conocimiento mediante el cual podemos entender a la Suprema Personalidad de Dios (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ). Los devotos del Señor están siempre a punto para difundir el conocimiento que permite comprender al Señor mediante el proceso de conciencia de Kṛṣṇa; pero los demonios, que no pueden entender al Señor Supremo, están llenos de ignorancia y de pasión. Por lo tanto, el Señor, cuya forma es trascendental, siempre está a punto para matar a los demonios. Mediante el cultivo de la modalidad de la bondad, se puede entender la posición del Señor trascendental, y que Él está siempre dispuesto a eliminar todos los obstáculos que impiden llegar a comprenderle.

En resumen, el Señor, siempre que Se encarna, aparece en Su forma original trascendental. Como el propio Señor dice en la Bhagavad-gītā (4.7):

yadā yadā hi dharmasya
glānir bhavati bhārata
abhyutthānam adharmasya
tadātmānaṁ sṛjāmy aham

«Cuando quiera y dondequiera que disminuya la práctica religiosa, ¡oh, descendiente de Bharata!, y aumente la irreligión de manera predominante, en ese momento, desciendo personalmente». Pensar que el Señor en origen es impersonal, pero que acepta un cuerpo material cuando aparece en una encarnación personal, es simplemente de necios. El Señor, cada vez que aparece, viene en Su forma trascendental original, que es espiritual y está llena de bienaventuranza. Sin embargo, los hombres poco inteligentes, como los māyāvādīs, no pueden entender la forma trascendental del Señor; por esa razón, el Señor les reprende diciendo: avajānanti māṁ mūḍhā mānuṣīṁ tanum āśritam: «Los necios se burlan de Mí cuando desciendo con forma humana». Siempre que el Señor aparece, sea en forma de pez, de tortuga, de cerdo, o en cualquier otra forma, debemos entender que Se mantiene en Su posición trascendental, y que Su única tarea, como se afirma en este verso, es hatvā, matar a los demonios. El Señor adviene para proteger a los devotos y matar a los demonios (pari- trāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām). Los demonios están siempre dispuestos a oponerse a la civilización védica; por lo tanto, es seguro que morirán a manos de la forma trascendental del Señor.

SB 7.9.38

itthaṁ nṛ-tiryag-ṛṣi-deva-jhaṣāvatārair
lokān vibhāvayasi haṁsi jagat pratīpān
dharmaṁ mahā-puruṣa pāsi yugānuvṛttaṁ
channaḥ kalau yad abhavas tri-yugo 'tha sa tvam
Palabra por palabra: 
ittham — de este modo; nṛ — en forma de ser humano (como el Señor Kṛṣṇa y el Señor Rāmacandra); tiryak — en forma de animales (como el jabalí); ṛṣi — como un gran santo (Paraśurāma); deva — como semidioses; jhaṣa — como un ser acuático (el pez o la tortuga); avatāraiḥ — con esas diferentes encarnaciones; lokān — todos los sistemas planetarios; vibhāvayasi — Tú proteges; haṁsi — Tú (a veces) matas; jagat pratīpān — a personas que simplemente crean problemas en el mundo; dharmam — los principios de la religión; mahā-puruṣa — ¡oh, gran personalidad!; pāsi — Tú proteges; yuga-anuvṛttam — conforme a los distintos milenios; channaḥ — cubierto; kalau — en la era de Kali; yat — desde que; abhavaḥ — ha habido (y habrá en el futuro); tri-yugaḥ — llamado Triyuga; atha — por lo tanto; saḥ — la misma personalidad; tvam — Tú.
Traducción: 
De ese modo, mi Señor, Tú apareces en diversas encarnaciones, con la forma de un ser humano, un animal, un gran santo, un semidiós, un pez o una tortuga, manteniendo con ello toda la creación en distintos sistemas planetarios y acabando con los principios demoníacos. Tú, ¡oh, mi Señor!, proteges los principios de la religión propios de cada era. Sin embargo, en la era de Kali Tú no proclamas ser la Suprema Personalidad de Dios, y por ello se Te conoce con el nombre de Triyuga, el Señor que adviene en tres yugas.
Significado: 

Del mismo modo que apareció para guardar al Señor Brahmā del ataque de Madhu y Kaiṭabha, el Señor también advino para proteger al gran devoto Prahlāda Mahārāja. De manera similar, el Señor Caitanya descendió para proteger a las almas caídas de Kali-yuga. Hay cuatro yugas, o milenios: Satya, Tretā, Dvāpara y Kali. Excepto en Kali-yuga, el Señor adviene en todas las eras en diversas encarnaciones y proclama ser la Suprema Personalidad de Dios; el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, que apareció en Kali-yuga, es la Suprema Personalidad de Dios, pero sin embargo nunca proclamó serlo. Por el contrario, como estaba haciendo el papel de devoto, cada vez que alguien Le hablaba como si fuese Kṛṣṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se tapaba los oídos con las manos y negaba que Él fuese Kṛṣṇa. El Señor Caitanya sabía que en Kali-yuga habría muchas encarnaciones falsas que pretenderían ser Dios; por esa razón, evitó presentarse como la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, en muchas Escrituras védicas, y especialmente en el Śrīmad-Bhāgavatam (11.5.32), se reconoce que el Señor Caitanya Mahāprabhu es la Suprema Personalidad de Dios:

kṛṣṇa-varṇaṁ tviṣākṛṣṇaṁ
sāṅgopāṅgāstra-pārṣadam
yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair
yajanti hi sumedhasaḥ

En Kali-yuga, las personas inteligentes adoran a la Suprema Personalidad de Dios en la forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que siempre está rodeado por Sus acompañantes, como Nityānanda, Advaita, Gadādhara y Śrīvāsa. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se basa por entero en los principios del movimiento de saṅkīrtana inaugurado por Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por consiguiente, aquel que trate de comprender a la Suprema Personalidad de Dios por medio del movimiento de saṅkīrtana, lo conoce todo a la perfección. Esa persona es sumedhas, una persona verdaderamente inteligente.

SB 7.9.39

naitan manas tava kathāsu vikuṇṭha-nātha
samprīyate durita-duṣṭam asādhu tīvram
kāmāturaṁ harṣa-śoka-bhayaiṣaṇārtaṁ
tasmin kathaṁ tava gatiṁ vimṛśāmi dīnaḥ
Palabra por palabra: 
na — ciertamente no; etat — esta; manaḥ — mente; tava — Tus; kathāsu — en temas trascendentales; vikuṇṭha-nātha — ¡oh, Señor de Vaikuṇṭha, donde no existe la ansiedad!; samprīyate — se apacigua o interesa en; durita — por actividades pecaminosas; duṣṭam — contaminada; asādhu — deshonesta; tīvram — muy difícil de controlar; kāma-āturam — siempre llena de distintos deseos y propensiones de disfrute; harṣa-śoka — a veces con júbilo, y a veces con aflicción; bhaya — y a veces con miedo; eṣaṇā — y por desear; ārtam — afligido; tasmin — con la mente en esa condición; katham — cómo; tava — Tus; gatim — actividades trascendentales; vimṛśāmi — consideraré y trataré de entender; dīnaḥ — que soy muy caído y mísero.
Traducción: 
Mi querido Señor de los planetas Vaikuṇṭhas, en los que no existe la ansiedad, mi mente, demasiado pecaminosa y rebosante de deseos de disfrute, a veces se encuentra falsamente feliz, y, otras veces, falsamente afligida. Mi mente está llena de lamentación y temor, siempre en busca de más y más dinero. De ese modo, ahora está muy contaminada y nunca se satisface con los temas que tratan de Ti. Por ello soy muy caído y mísero. Viviendo en semejante condición, ¿qué puedo decir de Tus actividades?
Significado: 

En este verso, Prahlāda Mahārāja se presenta como un hombre corriente, cuando, en realidad, no tiene nada que ver con el mundo material. Prahlāda siempre está situado en los planetas Vaikuṇṭhas del mundo espiritual, pero, preocupándose por las almas caídas, pregunta cómo va a poder hablar de la posición trascendental del Señor, si su mente siempre está perturbada por cosas materiales. La mente se vuelve pecaminosa porque siempre estamos ocupados en actividades pecaminosas. Debe considerarse pecaminoso todo aquello que no esté en relación con el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. De hecho, en la Bhagavad-gītā (18.66), Kṛṣṇa pide:

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas». Desde el mismo momento en que nos entregamos a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, Kṛṣṇa nos libera de las reacciones de las actividades pecaminosas. Por lo tanto, a quien no se entregue a los pies de loto del Señor hay que considerarle pecaminoso, necio, degradado entre los hombres y carente de conocimiento verdadero debido a sus tendencias ateas. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (7.15):

na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
prapadyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ

Por lo tanto, y en especial en la era de Kali, se debe purificar la mente, lo cual sólo es posible mediante el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Ceto-darpaṇa- mārjanam. En esta era, el proceso de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa es el único método que permite limpiar la mente pecaminosa. Cuando la mente está perfectamente limpia de toda reacción pecaminosa, podemos entender nuestro deber en la forma humana de vida. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa tiene la misión de educar a los hombres pecaminosos, de manera que puedan volverse piadosos siguiendo el simple método de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa.

harer nāma harer nāma
harer nāmaiva kevalam
kalau nāsty eva nāsty eva
nāsty eva gatir anyathā

Con excepción del canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, en la era de Kali no hay ningún método válido para limpiar el corazón y volvernos sobrios y sabios. Ese proceso ha sido confirmado por Prahlāda Mahārāja en versos anteriores: tvad- vīrya-gāyana-mahāmṛta-magna-cittaḥ. Prahlāda nos confirma además que, si tenemos la mente siempre absorta en pensar en Kṛṣṇa, esa sola cualidad es suficiente para purificarnos y mantenernos siempre en ese estado purificado. Para entender al Señor y Sus actividades, debemos liberar la mente de todas las contaminaciones del mundo material; esto podemos lograrlo sencillamente con el canto del santo nombre del Señor. De ese modo nos liberamos por completo del cautiverio material.

SB 7.9.40

jihvaikato 'cyuta vikarṣati māvitṛptā
śiśno 'nyatas tvag-udaraṁ śravaṇaṁ kutaścit
ghrāṇo 'nyataś capala-dṛk kva ca karma-śaktir
bahvyaḥ sapatnya iva geha-patiṁ lunanti
Palabra por palabra: 
jihvā — la lengua; ekataḥ — en una dirección; acyuta — ¡oh, mi infalible Señor!; vikarṣati — atrae; — a mí; avitṛptā — sin sentirse satisfecha; śiśnaḥ — los genitales; anyataḥ — en otra dirección; tvak — la piel (por tocar cosas suaves); udaram — el estómago (por diversidad de alimentos); śravaṇam — el oído (por escuchar música agradable); kutaścit — hacia otro lado; ghrāṇaḥ — la nariz (por oler); anyataḥ — en otra dirección distinta; capala-dṛk — el inquieto sentido de la vista; kva ca — hacia algún lugar; karma-śaktiḥ — los sentidos activos; bahvyaḥ — muchas; sa-patnyaḥ — coesposas; iva — como; geha-patim — a un casado; lunanti — aniquilan.
Traducción: 
Mi querido Señor, ¡oh, infalible!, mi posición es como la de una persona con muchas esposas, todas empeñadas en atraerle a su propia manera. Por ejemplo, la lengua siente atracción por los platos sabrosos, los genitales por la relación sexual con mujeres atractivas, y el sentido del tacto por el contacto con cosas suaves. El estómago quiere comer más, aunque esté lleno, y el oído nunca trata de escuchar acerca de Ti, sino que suele sentirse atraído por las canciones de moda. Por su parte, el sentido del olfato se deja llevar en otra dirección, los inquietos ojos sienten atracción por las escenas de complacencia sensorial, y los sentidos activos también se ven atraídos por otros objetos. Así pues, me encuentro en una situación verdaderamente embarazosa.
Significado: 

La forma humana de vida está destinada a la comprensión de Dios, pero ese proceso, que comienza con śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ, escuchar y cantar el santo nombre del Señor, no puede practicarse debidamente mientras los sentidos sientan atracción por la materia. Por lo tanto, el servicio devocional supone purificar los sentidos. En el estado condicionado, nuestros sentidos están cubiertos por la complacencia material, y, mientras no nos eduquemos en la purificación de los sentidos, no podremos ser devotos. Por esa razón, en nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, aconsejamos desde el mismo comienzo la restricción de las actividades de los sentidos, y especialmente de la lengua, a la que Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura califica de voraz e incontrolable. Para contener el impulso de la lengua, las autoridades aconsejan no comer carne ni productos malsanos por el estilo, y no permitir que la lengua ceda a las ansias de beber o fumar. Ni siquiera se permiten el té y el café. Del mismo modo, los genitales deben abstenerse de la vida sexual ilícita. Sin esa restricción de los sentidos, no se puede progresar en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. El único método para controlar los sentidos es cantar y escuchar el santo nombre del Señor; de lo contrario, estaremos siempre perturbados, del mismo modo que un hombre casado con más de una esposa siempre se ve perturbado por los deseos de complacencia sensorial de sus mujeres.

SB 7.9.41

evaṁ sva-karma-patitaṁ bhava-vaitaraṇyām
anyonya-janma-maraṇāśana-bhīta-bhītam
paśyañ janaṁ sva-para-vigraha-vaira-maitraṁ
hanteti pāracara pīpṛhi mūḍham adya
Palabra por palabra: 
evam — de este modo; sva-karma-patitam — caídos debido a las reacciones de nuestras propias actividades materiales; bhava — comparado con el mundo de la nesciencia (nacimiento, muerte, vejez y enfermedades); vaitaraṇyām — en el río Vaitaraṇī (que discurre ante las puertas de Yamarāja, el superintendente de la muerte); anyaḥ anya — uno tras otro; janma — nacimiento; maraṇa — muerte; āśana — distintos tipos de comida; bhīta-bhītam — excesivamente temeroso; paśyan — ver; janam — a la entidad viviente; sva — el propio; para — de otros; vigraha — en el cuerpo; vaira-maitram — haciendo consideraciones de amistad y enemistad; hanta — ¡ay!; iti — de este modo; pāracara — ¡oh, Tú, que estás en la otra orilla del río de la muerte!; pīpṛhi — por favor, sálvanos a todos nosotros (de esta peligrosa situación); mūḍham — somos todos necios, carentes de conocimiento espiritual; adya — hoy (debido a Tu presencia personal aquí).
Traducción: 
Mi querido Señor, Tú Te encuentras siempre en una posición trascendental a la otra orilla del río de la muerte, pero nosotros, debido a las reacciones de nuestras propias actividades, estamos sufriendo en esta orilla. En verdad, hemos caído en este río, donde sufrimos reiteradamente los tormentos del nacimiento y la muerte y comemos cosas horribles. Ahora, por favor, vuelve Tus ojos hacia nosotros - no sólo hacia mí, sino hacia todas las personas que sufren - y, por Tu compasión y Tu misericordia sin causa, libéranos y manténnos.
Significado: 

Prahlāda Mahārāja, que es un vaiṣṇava puro, ora al Señor, no sólo por él mismo, sino por todas las entidades vivientes que sufren. Hay dos clases de vaiṣṇavas: los bhajanānandīs y los goṣṭhy-ānandīs. Los bhajanānandīs adoran al Señor sólo por su propio beneficio personal, pero los goṣṭhy-ānandīs tratan de elevar a todos los demás al estado de conciencia de Kṛṣṇa, de modo que puedan salvarse. Los necios, incapaces de percibir el ciclo de nacimientos y muertes y las demás miserias de la vida material, no tienen la menor seguridad acerca de qué les va a ocurrir en su siguiente vida. De hecho, esos necios sinvergüenzas materialmente contaminados se han inventado un modo de vida irresponsable y que no tiene en cuenta la siguiente vida. No saben que son nuestras propias actividades las que determinan que recibamos un cierto cuerpo de entre las 8.400.000 especies. En la Bhagavad-gītā, a esos sinvergüenzas se les califica de duṣkṛtino mūḍhāḥ. Los no devotos, las personas que no son conscientes de Kṛṣṇa, tienen que ocuparse en actividades pecaminosas; por consiguiente, son mūḍhas: necios y sinvergüenzas. Son tan necios que ni siquiera saben qué les va a suceder en la siguiente vida. Aunque ven todo tipo de criaturas vivientes comiendo cosas abominables - cerdos que comen excremento, cocodrilos que comen toda clase de carnes, etc - , no se dan cuenta de que ellos mismos están comiendo toda clase de porquerías en su vida actual, y que, por ello, en su próxima vida, estarán destinados a comer las cosas más abominables. Los vaiṣṇavas siempre sienten temor de caer en esa vida abominable, y, para liberarse de esa horrible condición, se ocupan en el servicio devocional del Señor. El Señor, siendo compasivo con ellos, aparece para su beneficio.

yadā yadā hi dharmasya
glānir bhavati bhārata
abhyutthānam adharmasya
tadātmānaṁ sṛjāmy aham

«Cuando quiera y dondequiera que disminuya la práctica religiosa, ¡oh, descendiente de Bharata!, y aumente la irreligión de manera predominante, en ese momento, desciendo personalmente» (Bg. 4.7). El Señor siempre está dispuesto a ayudar a las almas caídas, pero éstas son tan necias y sinvergüenzas que no emprenden el proceso de conciencia de Kṛṣṇa ni siguen las instrucciones de Kṛṣṇa. Por esa razón, el Señor Caitanya Mahāprabhu, a pesar de ser el Señor Supremo, Kṛṣṇa en persona, viene en la forma de un devoto para predicar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Yāre dekha, tāre kaha `kṛṣṇa'-upadeśa. Por lo tanto, debemos ser sirvientes sinceros de Kṛṣṇa. Āmāra ājnāya guru hañā tāra' ei deśa (Cc. Madhya 7.128). Debemos volvernos gurus y propagar por todo el mundo el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa; para ello, lo único que tenemos que hacer es predicar las enseñanzas de la Bhagavad-gītā.

SB 7.9.42

ko nv atra te 'khila-guro bhagavan prayāsa
uttāraṇe 'sya bhava-sambhava-lopa-hetoḥ
mūḍheṣu vai mahad-anugraha ārta-bandho
kiṁ tena te priya-janān anusevatāṁ naḥ
Palabra por palabra: 
kaḥ — qué es eso; nu — en verdad; atra — acerca de esto; te — de Tu Señoría; akhila- guro — ¡oh, maestro espiritual supremo de toda la creación!; bhagavan — ¡oh, Señor Supremo!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!; prayāsaḥ — esfuerzo; uttāraṇe — para la liberación de esas almas caídas; asya — de esta; bhava-sambhava — de creación y mantenimiento; lopa — y de aniquilación; hetoḥ — de la causa; mūḍheṣu — a las personas necias que se pudren en el mundo material; vai — en verdad; mahat-anugrahaḥ — compasión del Supremo; ārta-bandho — ¡oh, amigo de las entidades vivientes que sufren!; kim — qué dificultad hay; tena — en eso; te — de Tu Señoría; priya-janān — las personas queridas (los devotos); anusevatām — de aquellos que siempre se ocupan en servir; naḥ — como nosotros (que estamos ocupados de este modo).
Traducción: 
¡Oh, mi Señor!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios, maestro espiritual original del mundo entero!, para Ti, que diriges los asuntos del universo, liberar a las almas caídas que se ocupan en Tu servicio devocional no supone la menor dificultad. Tú eres el amigo de la sufriente humanidad, y las grandes personalidades tienen el deber de mostrarse misericordiosas con los necios. Por eso creo que vas a mostrar Tu misericordia sin causa a las personas comos nosotros, que nos ocupamos en Tu servicio.
Significado: 

En este verso, la palabras priya-janān anusevataṁ naḥ indican que el Señor Supremo, la Suprema Personalidad de Dios, Se muestra muy favorable hacia los devotos que actúan conforme a las instrucciones del devoto puro del Señor. En otras palabras, debemos ser sirvientes del sirviente del sirviente del Señor. El deseo de ser un sirviente directo del Señor no es tan provechoso como ocuparse en el servicio del sirviente del Señor. Así lo indica Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien nos muestra la manera de volvernos gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa- dāsānudāsaḥ. No debemos estar orgullosos de ser sirvientes directos de la Suprema Personalidad de Dios. Por el contrario, debemos buscar a un devoto puro, un sirviente del Señor, y ocuparnos en el servicio de ese sirviente. Cuanto más nos situamos en la posición de sirvientes del sirviente, más perfectos nos volvemos en el servicio devocional. Ésa es también la instrucción de la Bhagavad-gītā: evaṁ paramparā-prāptam imaṁ rājarṣayo viduḥ. Sólo mediante el sistema de paramparā se puede entender la ciencia de la Suprema Personalidad de Dios. En relación con esto, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice: tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa: «Aspiro a servir los pies de loto de los devotos del Señor y a vivir con devotos». Janame janame haya, ei abhilāṣa. Siguiendo a Narottama dāsa Ṭhākura, debemos aspirar a ser sirvientes del sirviente del Señor vida tras vida. También Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice en una canción: tumi ta'ṭhākura, tomāra kukura, baliyā jānaha more: «¡Oh, mi señor!, ¡oh vaiṣṇava!, por favor, considérame tu perro». Debemos volvernos el perro de un vaiṣṇava, de un devoto puro, pues el devoto puro puede entregarnos a Kṛṣṇa sin dificultad. Kṛṣṇa se tomāra, kṛṣṇa dite pāra. Kṛṣṇa es propiedad de Su devoto puro, de modo que, si nos refugiamos en un devoto puro, él puede darnos a Kṛṣṇa sin dificultad. Prahlāda Mahārāja desea ocuparse en el servicio de un devoto, y por eso ora a Kṛṣṇa diciendo: «Mi querido Señor, por favor, dame el refugio de Tu muy querido devoto, de manera que pueda ocuparme en su servicio y Tu Te sientas entonces complacido». Mad- bhakta-pūjābhyadhikā (Bhāg. 11.19.21). El Señor dice: «Ocuparse en el servicio de Mi devoto es mejor que tratar de ocuparse en Mi servicio devocional».

Otro aspecto significativo de este verso es que Prahlāda Mahārāja no desea beneficiarse él solo del servicio devocional. Prahlāda ruega al Señor que todos nosotros, las almas caídas en el mundo material, podamos, por la gracia del Señor, ocuparnos en el servicio de Su sirviente, para de ese modo liberarnos. El Señor no tiene la menor dificultad en conceder Su gracia; por lo tanto, Prahlāda Mahārāja desea salvar al mundo entero con la propagación de la conciencia de Kṛṣṇa.

SB 7.9.43

naivodvije para duratyaya-vaitaraṇyās
tvad-vīrya-gāyana-mahāmṛta-magna-cittaḥ
śoce tato vimukha-cetasa indriyārtha-
māyā-sukhāya bharam udvahato vimūḍhān
Palabra por palabra: 
na — no; eva — ciertamente; udvije — estoy perturbado o temeroso; para — ¡oh, Supremo!; duratyaya — insuperable o muy difícil de atravesar; vaitaraṇyāḥ — del Vaitaraṇī, el río del mundo material; tvat-vīrya — de las glorias y actividades de Tu Señoría; gāyana — de cantar o distribuir; mahā-amṛta — en el gran océano de la nectárea bienaventuranza espiritual; magna-cittaḥ — cuya conciencia está absorta; śoce — simplemente me lamento; tataḥ — de eso; vimukha-cetasaḥ — los necios y sinvergüenzas que carecen de conciencia de Kṛṣṇa; indriya-artha — en complacencia de los sentidos; māyā-sukhāya — por una felicidad temporal e ilusoria; bharam — la falsa carga de la responsabilidad (de mantener a la familia, la sociedad y la nación, y organizar proyectos con ese fin); udvahataḥ — que están levantando (elaborando grandes planes con ese objeto); vimuḍhān — aunque todos ellos son solamente necios y sinvergüenzas (yo pienso en ellos también).
Traducción: 
¡Oh, joya entre las grandes personalidades!, no siento el menor temor de la existencia material, pues allí donde me encuentre estoy completamente absorto en pensar en Tus glorias y actividades. Mi única preocupación son los necios y sinvergüenzas que elaboran complicados planes para alcanzar la felicidad material y mantener a sus familias, sociedades y países. Me preocupan porque siento amor por ellos.
Significado: 

Por todo el mundo, la gente está creando enormes proyectos para neutralizar las miserias del mundo material; esto es cierto en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro. Sin embargo, a pesar de los complicados planes políticos, sociales y culturales que elaboran, en este verso se les califica a todos de vimūḍhas, necios. Aunque en la Bhagavad-gītā se ha explicado que el mundo material es duḥkhālayam aśāśvatam, temporal y lleno de miserias, esos necios están tratando de transformar el mundo material en sukhālayam, un lugar de felicidad, sin saber que todo funciona por disposición de la naturaleza material, que tiene su propia manera de actuar.

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material» (Bg. 3.27).

La naturaleza material, cuyo nombre personal es Durgā, tiene un plan para castigar a los demonios. Los asuras, los demonios ateos, luchan por la existencia, pero tienen que sufrir el ataque directo de la diosa Durgā, que está dotada de diez brazos y distintas clases de armas para castigarles. La diosa viaja sobre un león (las modalidades de la pasión y la ignorancia). Todo el mundo se esfuerza en una ardua lucha por vencer a la naturaleza material a través de las modalidades de la pasión y la ignorancia, pero, al final, todos son vencidos por las leyes de la naturaleza.

El Vaitaraṇī es un río que separa el mundo material del mundo espiritual; para llegar a la orilla del mundo espiritual, hay que cruzar el río, pero se trata de una empresa extraordinariamente difícil. En la Bhagavad-gītā (7.14), el Señor dice: daivī hy eṣā guṇamayī mama māyā duratyayā: «Esta energía divina Mía, integrada por las tres modalidades de la naturaleza material, es difícil de superar». En este verso se emplea la misma palabra, duratyaya, que significa «muy difícil». Por lo tanto, las estrictas leyes de la naturaleza material sólo se pueden superar por la misericordia del Señor Supremo. De lo contrario, es imposible. Los materialistas ven que todos sus planes fracasan, pero, aun así, siguen insistiendo, una y otra vez, en el intento de ser felices en el mundo material. Por esa razón se les describe con la palabra vimūḍha, necios de primera categoría. Prahlāda Mahārāja, por su parte, no se sentía en absoluto infeliz, pues, a pesar de encontrarse en el mundo material, era completamente consciente de Kṛṣṇa. Las personas que son conscientes de Kṛṣṇa y tratan de servir al Señor, no conocen la infelicidad; sin embargo, aquellos que carecen de conciencia de Kṛṣṇa y están luchando por la existencia, no sólo son necios, sino, además, sumamente desdichados. Prahlāda Mahārāja se sentía feliz y desdichado a la vez. Como era consciente de Kṛṣṇa, sentía felicidad y bienaventuranza trascendental; sin embargo, también se sentía muy desdichado por los necios y sinvergüenzas que elaboran complicados planes para alcanzar la felicidad en el mundo material.

SB 7.9.44

prāyeṇa deva munayaḥ sva-vimukti-kāmā
maunaṁ caranti vijane na parārtha-niṣṭhāḥ
naitān vihāya kṛpaṇān vimumukṣa eko
nānyaṁ tvad asya śaraṇaṁ bhramato 'nupaśye
Palabra por palabra: 
prāyeṇa — por lo general, en prácticamente todos los casos; deva — ¡oh, mi Señor!; munayaḥ — las grandes personas santas; sva — personal, propia; vimukti-kāmāḥ — con la ambición de liberarse del mundo material; maunam — en silencio; caranti — vagan (por lugares como los bosques de los Himalayas, donde no tienen contacto alguno con las actividades de los materialistas); vijane — en lugares solitarios; na — no; para-artha-niṣṭhāḥ — interesados en trabajar para otros llevándoles el beneficio del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, iluminándoles con conciencia de Kṛṣṇa; na — no; etān — a estos; vihāya — dejar de lado; kṛpaṇān — necios y sinvergüenzas (ocupados en actividades materialistas sin conocer el beneficio de la forma humana de vida); vimumukṣe — yo deseo que se liberen y vayan de regreso al hogar, de vuelta a Dios; ekaḥ — solo; na — no; anyam — otro; tvat — sino Tú; asya — de este; śaraṇam — refugio; bhramataḥ — del vagar de la entidad viviente que recorre una y otra vez los universos materiales; anupaśye — yo veo.
Traducción: 
Mi querido Señor Nṛsiṁhadeva, veo que, ciertamente, hay muchas personas santas, pero su único interés es su propia salvación. Sin preocuparse de las grandes ciudades y pueblos, se retiran a los Himalayas o al bosque y hacen votos de silencio [mauna-vrata] para meditar. No tienen interés en salvar a los demás. Yo, por mi parte, no deseo liberarme solo, dejando aquí a todos estos pobres necios y sinvergüenzas. Sé que sin conciencia de Kṛṣṇa, sin refugiarse en Tus pies de loto, no se puede ser feliz. Por esto deseo llevarles de nuevo al refugio de Tus pies de loto.
Significado: 

Ésta es la decisión del vaiṣṇava, del devoto puro del Señor. Como su único interés es permanecer en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, el vaiṣṇava no tiene problemas personales, incluso si tiene que quedarse en el mundo material. La persona consciente de Kṛṣṇa puede ser feliz incluso en el infierno. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja dice: naivodvije para duratyaya-vaitaraṇyaḥ: «¡Oh, joya entre las grandes personalidades!, no siento temor de la existencia material». El devoto puro no se siente infeliz en ninguna circunstancia de la vida. Esto se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (6.17.28):

nārāyaṇa-parāḥ sarve
na kutaścana bibhyati
svargāpavarga-narakeṣv
api tulyārtha-darśinaḥ

«Los devotos que están exclusivamente dedicados al servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, no sienten temor en ninguna condición de vida. Para ellos, los planetas celestiales, la liberación y los planetas infernales son lo mismo, pues su único interés es el servicio del Señor».

Al devoto igual le da estar en los planetas celestiales como en los planetas infernales; él no vive ni en el cielo ni en el infierno, sino que vive con Kṛṣṇa en el mundo espiritual. Los karmīs y los jñānīs no comprenden cuál es el secreto del éxito del devoto. Por esa razón, los karmīs tratan de alcanzar la felicidad mediante ajustes materiales, y los jñānīs, mediante el intento de llegar a ser uno con el Supremo. Nada de eso interesa al devoto, como tampoco le interesa la supuesta meditación en los Himalayas o en el bosque. Por el contrario, su interés se centra en la parte más activa del mundo, y es ahí donde enseña a la gente el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se fundó con ese propósito. No enseñamos a la gente a meditar en lugares apartados para que puedan demostrar que han avanzado mucho y puedan sentirse orgullosos de su supuesta meditación trascendental, a pesar de ocuparse en todo tipo de necedades materialistas. A los vaiṣṇavas como Prahlāda Mahārāja no les interesa esa pantomima de avance espiritual. Por el contrario, lo que les interesa es iluminar a la gente en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, pues ésa es la única manera de hacerles felices. Prahlāda Mahārāja dice claramente: nānyaṁ tvad asya śaraṇaṁ bhramato 'nupaśye: «Sé que sin conciencia de Kṛṣṇa, sin refugiarse en Tus pies de loto, no se puede ser feliz». Vamos vagando por el universo vida tras vida, pero por la gracia del devoto, de un sirviente de Śrī Caitanya Mahāprabhu, podemos obtener la clave que lleva al estado de conciencia de Kṛṣṇa, y, de ese modo, no sólo ser felices en este mundo, sino también regresar al hogar, de vuelta a Dios. Ése es el verdadero objetivo de la vida. Los miembros del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa no tienen el menor interés en la supuesta meditación en los Himalayas o en el bosque, donde la meditación no es más que una pantomima, ni en abrir muchas escuelas de yoga y meditación en las ciudades. Por el contrario, el interés de todo miembro del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es ir de puerta en puerta para tratar de convencer a la gente de las enseñanzas de la Bhagavad-gītā tal como es, es decir, de las enseñanzas del Señor Caitanya. Ése es el objetivo del movimiento Hare Kṛṣṇa. Los miembros del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa deben estar plenamente convencidos de que sin Kṛṣṇa no se puede ser feliz. De ese modo, la persona consciente de Kṛṣṇa evita a toda clase de falsos espiritualistas, trascendentalistas, meditadores, monistas, filósofos y filántropos.

SB 7.9.45

yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tucchaṁ
kaṇḍūyanena karayor iva duḥkha-duḥkham
tṛpyanti neha kṛpaṇā bahu-duḥkha-bhājaḥ
kaṇḍūtivan manasijaṁ viṣaheta dhīraḥ
Palabra por palabra: 
yat — eso que (está destinado a la complacencia material de los sentidos); maithuna-ādi — representado por hablar de la vida sexual, leer literatura sexual o disfrutar de la vida sexual (en el hogar o fuera, en un club, por ejemplo); gṛhamedhi-sukham — todas las formas de felicidad material basadas en el apego a la familia, la sociedad, la amistad, etc; hi — en verdad; tuccham — insignificante; kaṇḍūyanena — con el picor; karayoḥ — de las dos manos (para aliviar el picor); iva — como; duḥkha-duḥkham — distintos tipos de infelicidad (que vienen tras esa complacencia de los sentidos, que es como un picor); tṛpyanti — se satisfacen; na — nunca; iha — en la complacencia material de los sentidos; kṛpaṇāḥ — los necios; bahu-duḥkha-bhājaḥ — sujetos a distintas clases de infelicidad material; kaṇḍūti- vat — si se puede aprender de ese picor; manasi-jam — que no es más que una invención mental (en realidad no hay felicidad); viṣaheta — y tolerar (ese picor); dhīraḥ — (se puede llegar a ser) una persona sobria, completamente perfecta.
Traducción: 
La vida sexual se compara al acto de frotarse las manos para aliviar un picor. Los gṛhamedhis, los falsos gṛhasthas carentes de conocimiento espiritual, creen que ese picor es el grado más alto de felicidad posible, aunque en realidad no es más que una fuente de aflicción. Los kṛpaṇas, los necios que son lo opuesto de los brāhmaṇas, se entregan una y otra vez al disfrute de los sentidos sin alcanzar la satisfacción. Sin embargo, los que son dhīras, los que son sobrios y pueden tolerar ese picor, no están sujetos a los sufrimientos de los necios y sinvergüenzas.
Significado: 

Los materialistas piensan que entregarse a la vida sexual es la felicidad más elevada del mundo material; en consecuencia, elaboran complicados planes para satisfacer sus sentidos, y especialmente los genitales. Esto puede verse en todas partes, y de modo especial en el mundo occidental, donde hay muchos sistemas establecidos para obtener satisfacción sexual. Sin embargo, nadie ha logrado ser feliz de esa manera. Los hippies, por ejemplo, abandonaron todas las comodidades materiales de sus padres y abuelos, pero no pudieron abandonar la extraordinaria sensación de felicidad que se obtiene con la vida sexual. En este verso, a esa clase de personas se las califica de kṛpaṇas, avaros. La forma humana de vida es un gran bien, pues en ella podemos cumplir el objetivo de la existencia. Sin embargo, la gran desdicha es que, por falta de educación y de cultura, la gente cae víctima de la falsa felicidad de la vida sexual. Prahlāda Mahārāja nos aconseja, por lo tanto, que no nos dejemos descarriar por esa civilización de complacencia sensorial, y, en especial, por la vida sexual. Por el contrario, debemos ser sobrios, evitar la complacencia de los sentidos, y ser conscientes de Kṛṣṇa. La persona lujuriosa, a quien se compara con un necio avaro, nunca alcanza la felicidad mediante la complacencia de los sentidos. La influencia de la naturaleza material es muy difícil de superar, pero, como Kṛṣṇa afirma en la Bhagavad-gītā (7.14): mām eva ye prapadyante, māyām etāṁ taranti te: El que se entrega voluntariamente a los pies de loto de Kṛṣṇa no tendrá dificultad en salvarse.

En relación con la felicidad de bajo género que se obtiene de la vida sexual, Yāmunācārya dice:

yadāvadhi mama cetaḥ kṛṣṇa-padāravinde
nava-nava-rasa-dhāmanudyata rantum āsīt
tadāvadhi bata nārī-saṅgame smaryamāne
bhavati mukha-vikāraḥ suṣṭu niṣṭhīvanaṁ ca

«Desde que me ocupo en el servicio amoroso trascendental de Kṛṣṇa, saboreando en Él un placer siempre nuevo, cuando pienso en el placer sexual, escupo en el pensamiento, y mis labios se tuercen con asco». Yamunācārya había sido un gran rey que disfrutó mucho de la felicidad sexual; más tarde se ocupó en el servicio del Señor, y desde entonces disfrutaba de bienaventuranza espiritual y detestaba pensar en la vida sexual. Cuando encontraba en su mente algún pensamiento de tipo sexual, escupía lleno de asco.

SB 7.9.46

mauna-vrata-śruta-tapo-'dhyayana-sva-dharma-
vyākhyā-raho-japa-samādhaya āpavargyāḥ
prāyaḥ paraṁ puruṣa te tv ajitendriyāṇāṁ
vārtā bhavanty uta na vātra tu dāmbhikānām
Palabra por palabra: 
mauna — silencio; vrata — votos; śruta — conocimiento védico; tapaḥ — austeridad; adhyayana — estudio de las Escrituras; sva-dharma — poner en práctica el varṇāśrama-dharma; vyākhyā — explicar los śāstras; rahaḥ — vivir en un lugar solitario; japa — cantar o recitar mantras; samādhayaḥ — permanecer en trance; āpavargyāḥ — éstos son diez tipos de actividades para avanzar en la senda de la liberación; prāyaḥ — generalmente; param — el único medio; puruṣa — ¡oh, mi Señor!; te — todos ellos; tu — pero; ajita-indriyāṇām — de personas que no pueden controlar los sentidos; vārtāḥ — medios de vida; bhavanti — son; uta — así se dice; na — no; — o; atra — en relación con esto; tu — pero; dāmbhikānām — de personas dominadas por el orgullo falso.
Traducción: 
¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, en la senda de la liberación hay diez métodos prescritos: permanecer en silencio, sin hablar con nadie, observar votos, acumular toda clase de conocimientos védicos, someterse a austeridades, estudiar los Vedas y otros textos védicos, cumplir los deberes del varṇāśrama-dharma, explicar los śāstras, permanecer en un lugar solitario, cantar mantras en silencio, y absorberse en trance. Para aquellos que no han dominado sus sentidos, estos métodos de liberación generalmente no pasan de ser una práctica profesional y una forma de ganarse el sustento. A esas personas, debido a su orgullo falso, puede que esos procedimientos no las conduzcan al éxito.
Significado: 

Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (6.1.15):

kecit kevalayā bhaktyā
vāsudeva-parāyaṇāḥ
aghaṁ dhunvanti kārtsnyena
nīhāram iva bhāskaraḥ

«Raro es hallar a una persona que haya emprendido el servicio devocional de Kṛṣṇa de modo completo y puro; sólo ella puede arrancar las malas hierbas de la acción pecaminosa sin posibilidad de que revivan. Para hacerlo, le basta con ocuparse en servicio devocional, del mismo modo que el Sol puede disipar la niebla con sus rayos». El verdadero objetivo de la vida humana es liberarse del enredo material. Hay muchos métodos para alcanzar esa liberación (tapasā brahmacaryeṇa śamena ca damena ca), pero todos ellos, en mayor o menor grado, dependen de la tapasya, la austeridad, que comienza con el celibato. Śukadeva Gosvāmī dice que las personas vāsudeva-parāyaṇa, aquellos que se han entregado por completo a los pies de loto del Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa, obtienen de manera natural los resultados de mauna (silencio), vrata (votos), etc., por el simple hecho de empeñarse en servicio devocional. En otras palabras, esos métodos no son tan poderosos. El que emprende la senda del servicio devocional sigue todos esos métodos sin dificultad.

Mauna, por ejemplo, no significa simplemente que haya que dejar de hablar. La lengua está hecha para hablar, aunque a veces haya personas que permanecen en silencio para llamar la atención. Muchas personas guardan voto de silencio un día por semana. Los vaiṣṇavas, sin embargo, no siguen esa práctica. Silencio significa no decir tonterías. Por lo general, los oradores de las asambleas, conferencias y reuniones dicen tantas tonterías que son como sapos croando. Según Śrīla Rūpa Gosvāmī, eso se denomina vāco vegam. Deseamos decir algo para demostrar que somos grandes oradores, pero mejor que decir tonterías es guardar silencio. Por consiguiente, el método del silencio se recomienda a las personas muy apegadas a decir tonterías. Los no devotos tienen que decir tonterías necesariamente, ya que no tienen el poder de hablar de las glorias de Kṛṣṇa. Por esa razón, todo lo que dicen está bajo la influencia de la energía ilusoria, y se compara al croar de las ranas. Sin embargo, el que habla acerca de las glorias del Señor no necesita guardar silencio. Caitanya Mahāprabhu recomienda: kīrtanīyaḥ sadā hariḥ: Debemos cantar las glorias del Señor las veinticuatro horas del día. No hay razón para guardar silencio, mauna.

Los diez procesos para alcanzar la liberación o progresar en la senda de la liberación no son para los devotos. Kevalayā bhaktyā: Esos diez métodos se siguen de modo natural por el mero hecho de ocuparse en servicio del Señor. Prahlāda Mahārāja explica que esos procesos son recomendables para los ajitendriya, que no pueden dominar sus sentidos. Los devotos, sin embargo, ya han dominado sus sentidos: sarvopādhi-vinirmuktaṁ tat-paratvena nirmalam: El devoto ya está liberado de la contaminación material. Por eso Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura dice:

duṣṭa mana! tumi kisera vaiṣṇava? pratiṣhāra tare, nirjanera ghare,
tava harināma kevala kaitava

Hay muchas personas a las que les gusta cantar el mantra Hare Kṛṣṇa en un lugar silencioso y solitario, pero, sin el interés por predicar y hablar constantemente a los no devotos, la influencia de las modalidades de la naturaleza es muy difícil de superar. Por lo tanto, si una persona no es sumamente avanzada en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, no debe imitar a Haridāsa Ṭhākura, que no tenía otra ocupación que cantar el santo nombre las veinticuatro horas del día. Prahlāda Mahārāja no condena ese proceso; lo acepta; lo que ocurre es que esos métodos por sí solos, sin ofrecer servicio activo al Señor, generalmente no bastan para alcanzar la liberación. Alcanzar la liberación no es cuestión de orgullo falso.

SB 7.9.47

rūpe ime sad-asatī tava veda-sṛṣṭe
bījāṅkurāv iva na cānyad arūpakasya
yuktāḥ samakṣam ubhayatra vicakṣante tvāṁ
yogena vahnim iva dāruṣu nānyataḥ syāt
Palabra por palabra: 
rūpe — en las formas; ime — estas dos; sat-asatī — la causa y el efecto; tava — Tus; veda-sṛṣṭe — explicadas en los Vedas; bīja-aṅkurau — la semilla y el brote; iva — como; na — nunca; ca — también; anyat — cualquier otro; arūpakasya — de Ti, que no tienes forma material; yuktāḥ — los que están ocupados en Tu servicio devocional; samakṣam — ante los mismos ojos; ubhayatra — de ambas maneras (espiritual y materialmente); vicakṣante — pueden realmente ver; tvām — a Ti; yogena — con el simple método del servicio devocional; vahnim — fuego; iva — como; dāruṣu — en madera; na — no; anyataḥ — por ningún otro medio; syāt — es posible.
Traducción: 
Mediante el conocimiento védico autorizado se puede ver que las formas de causa y efecto presentes en la manifestación cósmica pertenecen a la Suprema Personalidad de Dios, pues la manifestación cósmica es Su energía. Tanto la causa como el efecto son simplemente energías del Señor. Por lo tanto, ¡oh, mi Señor!, del mismo modo que un sabio considera la causa y el efecto y puede detectar la presencia del fuego en la madera, aquellos que se ocupan en el servicio devocional entienden que Tú eres a la vez la causa y el efecto.
Significado: 

Como se explicó en versos anteriores, muchos supuestos estudiantes del conocimiento espiritual siguen los diez métodos de mauna-vrata- śruta-tapo-'dhyayana-sva-dharma-vyākhyā-japa-samādhayaḥ. Estos métodos pueden parecer muy atractivos, pero con ellos no se pueden entender realmente la causa y el efecto verdaderos, ni la fuente original de todo (janmādy asya yataḥ). La fuente original de todo es la Suprema Personalidad de Dios (sarva-kāraṇa- kāraṇam). La fuente original de todo es Kṛṣṇa, el gobernante supremo. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ. Su forma es espiritual y eterna. En verdad, Él es la raíz de todo (bījaṁ māṁ sarva-bhūtānām). La Suprema Personalidad de Dios es la causa de todas las manifestaciones que puedan existir. Esto no se puede comprender ni mediante el mal llamado silencio ni con ninguna mescolanza de métodos. Como se explica en la Bhagavad-gītā (bhaktyā mām abhijānāti), la causa suprema sólo se puede entender mediante el servicio devocional. En otro pasaje del Śrīmad-Bhāgavatam (11.14.21), el Dios Supremo dice personalmente: bhaktyāham ekayā grāhyaḥ: La causa original de todas las causas, la Persona Suprema, sólo se puede comprender mediante el servicio devocional, y no mediante exhibicionismos baratos.

SB 7.9.48

tvaṁ vāyur agnir avanir viyad ambu mātrāḥ
prāṇendriyāṇi hṛdayaṁ cid anugrahaś ca
sarvaṁ tvam eva saguṇo viguṇaś ca bhūman
nānyat tvad asty api mano-vacasā niruktam
Palabra por palabra: 
tvam — Tú (eres); vāyuḥ — el aire; agniḥ — el fuego; avaniḥ — la tierra; viyat — el cielo; ambu — el agua; mātrāḥ — los objetos de los sentidos; prāṇa — los aires vitales; indriyāṇi — los sentidos; hṛdayam — la mente; cit — la conciencia; anugrahaḥ ca — y el ego falso, o los semidioses; sarvam — todo; tvam — Tú; eva — solamente; sa- guṇaḥ — la naturaleza material con sus tres modalidades; viguṇaḥ — la chispa espiritual y la Superalma, que están más allá de la naturaleza material; ca — y; bhūman — ¡oh, mi gran Señor!; na — no; anyat — otro; tvat — que Tú; asti — es; api — aunque; manaḥ-vacasā — con la mente y las palabras; niruktam — todo lo manifestado.
Traducción: 
¡Oh, Señor Supremo!, Tú eres en verdad el aire, la tierra, el fuego, el cielo y el agua. Tú eres los objetos de la percepción de los sentidos, los aires vitales, los cinco sentidos, la mente, la conciencia y el ego falso. En verdad, Tú lo eres todo, lo denso y lo sutil. Los elementos materiales y todo lo que pueda expresarse, sea con palabras o con la mente, no son otra cosa que Tú.
Significado: 

Éste es el concepto de la omnipresencia de la Suprema Personalidad de Dios, que explica que Él Se difunde por todas partes. Sarvaṁ khalv idaṁ brahma: Todo es Brahman, el Brahman Supremo, Kṛṣṇa. Nada existe sin Él. Como indica el Señor en la Bhagavad-gītā (9.4):

mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ

«Yo existo en todas partes, y todo existe en Mí; sin embargo, no soy visible en todas partes». El Señor sólo puede verse mediante el servicio devocional. Tatra tiṣṭhāmi nārada yatra gāyanti mad-bhaktāḥ: El Señor Supremo sólo está donde Sus devotos cantan Sus glorias.

SB 7.9.49

naite guṇā na guṇino mahad-ādayo ye
sarve manaḥ prabhṛtayaḥ sahadeva-martyāḥ
ādy-antavanta urugāya vidanti hi tvām
evaṁ vimṛśya sudhiyo viramanti śabdāt
Palabra por palabra: 
na — ni; ete — todas estas; guṇāḥ — tres cualidades de la naturaleza material; na — ni; guṇinaḥ — las deidades regentes de las tres modalidades de la naturaleza material (es decir, el Señor Brahmā, deidad regente de la pasión, y el Señor Śiva, deidad regente de la ignorancia); mahat-ādayaḥ — los cinco elementos, los sentidos y los objetos de los sentidos; ye — aquellos que; sarve — todos; manaḥ — la mente; prabhṛtayaḥ — y los demás; saha-deva-martyāḥ — con los semidioses y los seres humanos mortales; ādi-anta-vantaḥ — todos los cuales tienen un principio y un final; urugāya — ¡oh, Señor Supremo, que eres glorificado por todas las personas santas!; vidanti — entienden; hi — en verdad; tvām — a Tu Señoría; evam — así; vimṛśya — teniendo en cuenta; sudhiyaḥ — todos los sabios; viramanti — dejan de; śabdāt — de estudiar o tratar de entender los Vedas.
Traducción: 
Ni las tres modalidades de la naturaleza material [sattva-guṇa, rajo-guṇa y tamo- guṇa], ni sus respectivas deidades regentes, ni los cinco elementos densos, ni la mente, ni los semidioses ni los seres humanos pueden entender a Tu Señoría, pues todos ellos están sujetos al nacimiento y a la aniquilación. Teniendo esto en cuenta, las personas espiritualmente avanzadas se dedican al servicio devocional. Esos sabios casi ni se molestan en estudiar los Vedas. En cambio, se ocupan en servicio devocional práctico.
Significado: 

Como se afirma en distintos pasajes de las Escrituras: bhaktyā mām abhijānāti: Al Señor Supremo sólo se Le puede entender mediante el servicio devocional. La persona inteligente, el devoto, no se toma muchas molestias con las prácticas mencionadas en el verso 46 (mauna-vrata-śruta-tapo-'dhyayana-sva- dharma). Los devotos, después de comprender al Señor Supremo por medio del servicio devocional, dejan de interesarse en el estudio de los Vedas. De hecho, esto lo confirman también los Vedas: kim arthā vayam adhyeṣyāmahe kim arthā vayam vakṣyāmahe: ¿De qué sirve estudiar tantas Escrituras védicas?, ¿de qué sirve explicarlas de tantas maneras distintas? Vayam vakṣyāmahe. No es necesario seguir estudiando Escrituras védicas, ni tampoco es necesario explicarlas mediante la especulación filosófica. La Bhagavad-gītā (2.52) dice también:

yadā te moha-kalilaṁ
buddhir vyatitariṣyati
tadā gantāsi nirvedaṁ
śrotavyasya śrutasya ca

El que ha comprendido a la Suprema Personalidad de Dios mediante la práctica del servicio devocional abandona el estudio de las Escrituras védicas. En otro pasaje se dice: ārādhito yadi haris tapasā tataḥ kim: Quien puede comprender a la Suprema Personalidad de Dios y ocuparse en Su servicio no tiene ya por qué realizar rigurosas austeridades, penitencias y prácticas de ese tipo. Sin embargo, las prácticas de aquel que, después de ejecutar rigurosas austeridades y penitencias, no ha comprendido a la Suprema Personalidad de Dios, habrán sido inútiles.

SB 7.9.50

tat te 'rhattama namaḥ stuti-karma-pūjāḥ
karma smṛtiś caraṇayoḥ śravaṇaṁ kathāyām
saṁsevayā tvayi vineti ṣaḍ-aṅgayā kiṁ
bhaktiṁ janaḥ paramahaṁsa-gatau labheta
Palabra por palabra: 
tat — por lo tanto; te — a Ti; arhat-tama — ¡oh, persona suprema entre las dignas de adoración!; namaḥ — reverencias respetuosas; stuti-karma-pūjāḥ — adorar a Tu Señoría con oraciones y otras actividades devocionales; karma — actividades dedicadas a Ti; smṛtiḥ — recuerdo constante; caraṇayoḥ — de Tus pies de loto; śravaṇam — siempre escuchar; kathāyām — en temas (acerca de Ti); saṁsevayā — ese servicio devocional; tvayi — a Ti; vinā — sin; iti — así; ṣaṭ-aṅgayā — con seis partes distintas; kim — cómo; bhaktim — servicio devocional; janaḥ — una persona; paramahaṁsa-gatau — que el paramahaṁsa puede obtener; labheta — puede alcanzar.
Traducción: 
Por lo tanto, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios, que eres la mejor de las personas dignas de nuestras oraciones!, Te ofrezco mis respetuosas reverencias, pues sin ofrecerte seis clases de servicio devocional, por medio de oraciones, dedicándote todos los resultados de las actividades, adorándote, trabajando para Ti, recordando siempre Tus pies de loto y escuchando Tus glorias, ¿quién puede obtener el destino de los paramahaṁsas?
Significado: 

Los Vedas prescriben: nāyam ātmā pravacanena labhyo na medhayā na bahunā śrutena: No se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios por el simple hecho de estudiar los Vedas y ofrecer oraciones. Al Señor Supremo sólo se Le puede entender por Su gracia. Por lo tanto, el proceso para entender al Señor es el bhakti. Sin bhakti, el mero hecho de seguir los mandamientos védicos para entender la Verdad Absoluta no servirá de nada. El proceso del bhakti puede comprenderlo el paramahaṁsa, aquel que ha aceptado la esencia de todo. Los resultados del bhakti están reservados para esos paramahaṁsas; esa etapa no se puede alcanzar por ningún proceso védico con excepción del servicio devocional. Otros procesos, como el jñāna y el yoga, sólo dan resultado cuando se combinan con el bhakti. Cuando hablamos de jñāna- yoga, karma-yoga y dhyāna-yoga, la palabra yoga significa bhakti. El bhakti-yoga o buddhi-yoga, practicado con inteligencia y conocimiento completo, es el único método para alcanzar el éxito y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Quien desee liberarse de los tormentos de la existencia material, debe ocuparse en servicio devocional, a fin de alcanzar rápidamente ese objetivo.

SB 7.9.51

śrī-nārada uvāca
etāvad varṇita-guṇo
bhaktyā bhaktena nirguṇaḥ
prahrādaṁ praṇataṁ prīto
yata-manyur abhāṣata
Palabra por palabra: 
śrī-nāradaḥ uvāca — Śrī Nārada Muni dijo; etāvat — hasta aquí; varṇita — descritas; guṇaḥ — cualidades trascendentales; bhaktyā — con devoción; bhaktena — por el devoto (Prahlāda Mahārāja); nirguṇaḥ — el Señor trascendental; prahrādam — a Prahlāda Mahārāja; praṇatam — que estaba entregado a los pies de loto del Señor; prītaḥ — complacido; yata-manyuḥ — dominando la ira; abhāṣata — comenzó a hablar (de la siguiente manera).
Traducción: 
El gran santo Nārada dijo: Con estas oraciones, ofrecidas desde el plano trascendental, el devoto Prahlāda Mahārāja apaciguó al Señor Nṛsiṁhadeva. El Señor calmó Su ira, y, mostrándose muy bondadoso con Prahlāda, que estaba postrado y Le ofrecía reverencias, habló de la siguiente manera.
Significado: 

Es importante la palabra nirguṇa. Los filósofos māyāvādīs consideran que la Verdad Absoluta es nirguṇa o nirākāra. La palabra nirguṇa se refiere a aquel que no posee cualidades materiales. El Señor, que está lleno de cualidades espirituales, calmó Su ira y habló a Prahlāda.

SB 7.9.52

śrī-bhagavān uvāca
prahrāda bhadra bhadraṁ te
prīto 'haṁ te 'surottama
varaṁ vṛṇīṣvābhimataṁ
kāma-pūro 'smy ahaṁ nṛṇām
Palabra por palabra: 
śrī-bhagavān uvāca — la Suprema Personalidad de Dios dijo; prahrāda — ¡oh, mi querido Prahlāda!; bhadra — eres tan noble; bhadram — toda buena fortuna; te — a ti; prītaḥ — complacido; aham — Yo (estoy); te — a ti; asura-uttama — ¡oh, tú, que eres el mejor devoto en la familia de los asuras (ateos)!; varam — bendición; vṛṇīṣva — simplemente pide (a Mí); abhimatam — deseada; kāma-pūraḥ — que satisfaces el deseo de todos; asmi — soy; aham — Yo; nṛṇām — de todos los hombres.
Traducción: 
La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Prahlāda, eres muy noble, la joya de la familia de los asuras, y te deseo toda buena fortuna. Estoy muy complacido contigo. Cumplir los deseos de todos los seres vivos es Mi pasatiempo; por lo tanto puedes pedirme la bendición que desees.
Significado: 

La Suprema Personalidad de Dios recibe el nombre de bhakta- vatsala, es decir, «la Suprema Personalidad de Dios, que es muy afectuoso con Sus devotos». No es nada extraordinario que el Señor ofrezca bendiciones a Sus devotos. La Suprema Personalidad de Dios, en efecto, dijo: «Yo satisfago los deseos de todos. Como Tú eres Mi devoto, todo lo que desees para ti, de modo natural, te será dado, pero, si pides algo para otros, eso también se cumplirá». Es decir, que si entramos en contacto con el Señor Supremo o con Su devoto, o si recibimos la bendición de un devoto, de manera natural obtendremos las bendiciones del Señor Supremo. Yasya prasādād bhagavat-prasādaḥ. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice que, si complacemos al maestro espiritual vaiṣṇava, todos nuestros deseos se cumplirán.

SB 7.9.53

mām aprīṇata āyuṣman
darśanaṁ durlabhaṁ hi me
dṛṣṭvā māṁ na punar jantur
ātmānaṁ taptum arhati
Palabra por palabra: 
mām — a Mí; aprīṇataḥ — sin complacer; āyuṣman — ¡oh, Prahlāda, de larga vida!; darśanam — ver; durlabham — muy difícil; hi — en verdad; me — de Mí; dṛṣṭvā — después de ver; mām — a Mí; na — no; punaḥ — de nuevo; jantuḥ — la entidad viviente; ātmānam — por sí misma; taptum — lamentarse; arhati — merece.
Traducción: 
Mi querido Prahlāda, que vivas una larga vida. Quien no Me haya complacido, no podrá percibirme ni comprenderme, pero el que Me haya visto o complacido no tendrá que lamentarse nunca más por su propia satisfacción.
Significado: 

Sin complacer a la Suprema Personalidad de Dios, no se puede ser feliz en ninguna circunstancia; sin embargo, quien haya aprendido la forma de complacer al Señor Supremo, nunca más tendrá que lamentarse por su condición material.

SB 7.9.54

prīṇanti hy atha māṁ dhīrāḥ
sarva-bhāvena sādhavaḥ
śreyas-kāmā mahā-bhāga
sarvāsām āśiṣāṁ patim
Palabra por palabra: 
prīṇanti — tratan de complacer; hi — en verdad; atha — debido a esto; mām — a Mí; dhīrāḥ — los que son sobrios y muy inteligentes; sarva-bhāvena — en todo aspecto, en distintas modalidades de servicio devocional; sādhavaḥ — personas de muy buen comportamiento (perfectas en todo aspecto); śreyas-kāmāḥ — que desean el mayor beneficio en la vida; mahā-bhāga — ¡oh, tú, que eres tan afortunado!; sarvāsām — de todas; āśiṣām — las clases de bendiciones; patim — el amo (Yo).
Traducción: 
Mi querido Prahlāda, eres muy afortunado. Por favor, déjame decirte que las personas que son muy sabias y elevadas cultivan las melosidades más diversas para tratar de complacerme, pues Yo soy la única persona que puede satisfacer los deseos de todos.
Significado: 

Las palabras dhīrāḥ sarva-bhāvena no significan «del modo que más te guste». Bhāva es el estado preliminar al amor por Dios.

athāsaktis tato bhāvas
tataḥ premābhyudañcati
sādhakānām ayaṁ premṇaḥ
prādurbhāve bhavet kramaḥ

(Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.4.16)

El estado de bhāva es la última etapa antes de alcanzar el amor por Dios. La palabra sarva-bhāva significa que podemos amar a la Suprema Personalidad de Dios a través de diversas melosidades trascendentales, ya sea dāsya, sakhya, vātsalya o mādhurya. En el nivel de śānta, estamos en la frontera del servicio amoroso del Señor. El amor puro por Dios comienza con dāsya y evoluciona a través de sakhya y vātsalya para culminar en mādhurya. No obstante, cualquiera de esas cinco melosidades es adecuada para ofrecer servicio amoroso al Señor Supremo. Nuestra principal función es amar a la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, podemos ofrecerle servicio desde cualquiera de los niveles de amor antes citados.

SB 7.9.55

śrī-nārada uvāca
evaṁ pralobhyamāno 'pi
varair loka-pralobhanaiḥ
ekāntitvād bhagavati
naicchat tān asurottamaḥ
Palabra por palabra: 
śrī-nāradaḥ uvāca — el gran santo Nārada dijo; evam — así; pralobhyamānaḥ — tentado o inducido; api — aunque; varaiḥ — con bendiciones; loka — del mundo; pralobhanaiḥ — con distintas tentaciones; ekāntitvāt — por estar exclusivamente entregado; bhagavati — a la Suprema Personalidad de Dios; na aicchat — no quiso; tān — esas bendiciones; asura-uttamaḥ — Prahlāda Mahārāja, la joya de la familia de los asuras.
Traducción: 
Nārada Muni dijo: Prahlāda Mahārāja era la joya de la familia de los asuras, que siempre aspiran a la felicidad material. Sin embargo, a pesar de que la Suprema Personalidad de Dios le tentó ofreciéndole toda clase de bendiciones de felicidad material, Prahlāda, debido a la pureza de su conciencia de Kṛṣṇa, o quiso aceptar ningún beneficio material de complacencia de los sentidos.
Significado: 

Los devotos puros, como Prahlāda Mahārāja y Dhruva Mahārāja, no aspiran a ningún beneficio material en ninguna etapa del servicio devocional. Dhruva Mahārāja, cuando el Señor Se presentó ante él, no quiso ningún beneficio material del Señor: svāmin kṛtārtho 'smi varaṁ na yāce. Como devoto puro que era, no podía pedir al Señor ningún beneficio material. En relación con esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu nos enseña:

na dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ
kavitāṁ vā jagad-īśa kāmaye
mama janmani janmanīśvare
bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi

«¡Oh, mi Señor, Jagadiśa!, no Te pido bendiciones para alcanzar riqueza material, popularidad o belleza. Mi único deseo es servirte. Por favor, ocúpame en el servicio del sirviente de Tu sirviente».

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Noveno del Canto Séptimo del , titulado «Prahlāda apacigua al Señor Nṛsiṁhadeva con oraciones».