SB 7.9.35

sa tv ātma-yonir ativismita āśrito 'bjaṁ
kālena tīvra-tapasā pariśuddha-bhāvaḥ
tvām ātmanīśa bhuvi gandham ivātisūkṣmaṁ
bhūtendriyāśayamaye vitataṁ dadarśa
Palabra por palabra: 
saḥ — él (el Señor Brahmā); tu — pero; ātma-yoniḥ — que nace sin madre (engendrado directamente por el padre, el Señor Viṣṇu); ati-vismitaḥ — muy sorprendido (al no hallar la fuente de su nacimiento); āśritaḥ — situado en; abjam — el loto; kālena — a su debido tiempo; tīvra-tapasā — con rigurosas austeridades; pariśuddha-bhāvaḥ — completamente purificado; tvām — Tú; ātmani — en su cuerpo y en su existencia; īśa — ¡oh, mi Señor!; bhuvi — dentro de la tierra; gandham — aroma; iva — como; ati-sūkṣmam — muy sutil; bhūta-indriya — compuesto de elementos y sentidos; āśaya-maye — y que llenó con deseos (la mente); vitatam — difundido; dadarśa — encontró.
Traducción: 
El Señor Brahmā, que es famoso por ser ātma-yoni, ya que nació sin madre, estaba completamente maravillado. Fue así como se refugió en la flor de loto y se sometió a rigurosas austeridades durante muchos cientos de años; cuando estuvo purificado, pudo ver a la causa de todas las causas, la Suprema Personalidad de Dios, que Se difundía por su propio cuerpo y sus sentidos, del mismo modo que el aroma, que se puede percibir en la tierra a pesar de que es muy sutil.
Significado: 

En este verso se explica la declaración ahaṁ brahmāsmi de la autorrealización, a la que la filosofía māyāvāda da la interpretación de «yo soy el Señor Supremo». El Señor Supremo es la semilla original de todo (janmādy asya yataḥ, ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate). Así pues, el Señor Supremo Se extiende por todas partes, incluso por nuestros cuerpos, puesto que nuestros cuerpos están hechos de energía material, que es la energía separada del Señor. Partiendo de que el Señor Supremo Se difunde por todo nuestro cuerpo, y de que el alma individual es una parte del Señor Supremo, debemos comprender que todo es Brahman (sarvaṁ khalv idaṁ brahma). Esa comprensión, que el Señor Brahmā obtuvo después de purificarse, está al alcance de todos. La persona que ha comprendido a la perfección el concepto de ahaṁ brahmāsmi piensa: «Yo soy parte del Señor Supremo, y mi cuerpo está hecho de Su energía material, de manera que mi existencia no es independiente de la Suya. Sin embargo, aunque el Señor Supremo Se difunde por todas partes, Él es diferente de mí». Ésa es la filosofía de acintya-bhedābheda-tattva. En relación con esto se da el ejemplo del aroma que está contenido en la tierra. En la tierra hay aromas y colores, pero no podemos verlos. En realidad, vemos que las flores brotan de la tierra con distintos aromas y colores, que, por supuesto, han recogido de la tierra, aunque nosotros no podamos verlos allí. Del mismo modo, el Señor Supremo, mediante Sus diversas energías, Se difunde por todo nuestro cuerpo y por nuestra alma, aunque no podamos verle. Sin embargo, la persona inteligente puede ver que el Señor Supremo existe en todas partes. Aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham: El Señor, mediante Sus diversas energías, Se encuentra dentro del universo y dentro del átomo. Ésa es la verdadera visión del Señor Supremo, tal como Le ve la persona inteligente. Ésa es la visión que adquirió Brahmā, el primer ser creado, quien, por medio de su tapasya, su austeridad, llegó a ser la persona más inteligente. Nosotros, por lo tanto, para adquirir conocimiento completo, debemos acudir a Brahmā, que alcanzó la perfección mediante su tapasya.