SB 7.12.25

khe khāni vāyau niśvāsāṁs
tejaḥsūṣmāṇam ātmavān
apsv asṛk-śleṣma-pūyāni
kṣitau śeṣaṁ yathodbhavam
Palabra por palabra: 
khe — en el cielo; khāni — todas las aberturas del cuerpo; vāyau — en el aire; niśvāsān — los aires que circulan por el cuerpo (prāṇa, apāna, etc); tejaḥsu — en el fuego; uṣmāṇam — el calor del cuerpo; ātma-vān — la persona que conoce el ser; apsu — en el agua; asṛk — la sangre; śleṣma — el moco; pūyāni — y la orina; kṣitau — en la tierra; śeṣam — los restantes (es decir, la piel, los huesos, y demás sustancias sólidas del cuerpo); yathā-udbhavam — de donde surgen todos ellos.
Traducción: 
La persona sobria, autorrealizada, que tiene conocimiento perfecto, debe fundir las diversas partes del cuerpo con sus fuentes originales. Las aberturas del cuerpo se deben al cielo; el proceso respiratorio, al aire; el calor del cuerpo, al fuego; el semen, la sangre y el moco se deben al agua; y la causa de las sustancias sólidas, como la piel, los músculos y los huesos, es la tierra. De este modo, todos los componentes del cuerpo tienen su causa en los diversos elementos, en los que deben volver a fundirse.
Significado: 

Para alcanzar la autorrealización, es necesario comprender las fuentes originales de los diversos elementos del cuerpo. El cuerpo es un compuesto de piel, huesos, músculos, sangre, semen, orina, excremento, calor, aliento, etc., todos los cuales proceden de la tierra, el agua, el fuego, el aire y el cielo. Se debe conocer perfectamente el origen de todos los componentes del cuerpo. Entonces, la persona alcanza el plano de la autorrealización, es decir, se vuelve ātmavān, posee conocimiento del ser.