SB 6.5.41

nānubhūya na jānāti
pumān viṣaya-tīkṣṇatām
nirvidyate svayaṁ tasmān
na tathā bhinna-dhīḥ paraiḥ
Palabra por palabra: 
na — no; anubhūya — experimentar; na — no; jānāti — conoce; pumān — una persona; viṣaya-tīkṣṇatām — el carácter cortante del disfrute material; nirvidyate — queda aparte; svayam — él mismo; tasmāt — de eso; na tathā — no de ese modo; bhinna-dhīḥ — cuya inteligencia es cambiada; paraiḥ — por otros.
Traducción: 
El disfrute material es, en verdad, la causa de toda desdicha, pero no se puede abandonar sin antes haber experimentado personalmente el sufrimiento que comporta. Por lo tanto, se debe dejar a las personas la posibilidad de permanecer en esa vida de supuesto disfrute material, mientras, al mismo tiempo, progresan en el cultivo de conocimiento y experimentan el sufrimiento que lleva implícito esa falsa felicidad material. Entonces, sin ninguna ayuda externa, verán que el disfrute material es aborrecible. Quienes cambian su mentalidad debido a la influencia de otros, no son tan renunciados como los que han tenido una experiencia personal.
Significado: 

Se dice que una mujer no puede entender lo doloroso que es dar a luz hasta que ha tenido un hijo. Bandhyā ki bujhibe prasava-vedanā. La palabra bandhyā significa «mujer estéril». Una mujer estéril no puede ser madre. ¿Cómo va a poder entonces ser consciente de lo doloroso que es dar a luz? Según la filosofía de Prajāpati Dakṣa, primero tiene que quedarse embarazada, y luego sufrir los dolores del parto. Entonces, si es inteligente, no querrá quedarse embarazada nunca más. La realidad, sin embargo, es bien distinta. El disfrute sexual es tan intenso que la mujer que se queda embarazada y sufre los dolores del parto, vuelve a quedar embarazada, pese a la experiencia sufrida. Según la filosofía de Dakṣa, primero hay que enredarse en el disfrute material, y una vez que se ha experimentado el sufrimiento que ese disfrute comporta, la consecuencia natural es la renuncia. Sin embargo, la naturaleza material es tan poderosa que nadie abandona sus intentos de disfrutar, a pesar de encontrar sufrimientos a cada paso (tṛpyanti neha kṛpaṇā bahu-duḥkha-bhājaḥ). En esas circunstancias, el espíritu de renuncia no se despierta mientras no se obtiene la compañía de un devoto como Nārada Muni, o de su sirviente en la línea de sucesión discipular. No es cierto que el desapego venga por sí solo como consecuencia de los muchos sufrimientos que trae consigo el disfrute material. Son necesarias las bendiciones de un devoto como Nārada Muni; entonces es posible renunciar al apego por el mundo material. Los jóvenes que se han unido al movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa han abandonado el espíritu de disfrute material, no a través de la experiencia, sino por la misericordia del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu y Sus sirvientes.