SB 6.4.46

tapo me hṛdayaṁ brahmaṁs
tanur vidyā kriyākṛtiḥ
aṅgāni kratavo jātā
dharma ātmāsavaḥ surāḥ
Palabra por palabra: 
tapaḥ — austeridades, como el control de la mente, el yoga místico y la meditación; me — Mi; hṛdayam — corazón; brahman — ¡oh, brāhmaṇa!; tanuḥ — el cuerpo; vidyā — el conocimiento que se deriva de las Escrituras védicas; kriyā — actividades espirituales; ākṛtiḥ — forman; aṅgāni — los miembros del cuerpo; kratavaḥ — las ceremonias rituales y sacrificios que se mencionan en las Escrituras védicas; jātāḥ — completados; dharmaḥ — los principios religiosos para la celebración de las ceremonias rituales; ātmā — Mi alma; asavaḥ — aires vitales; surāḥ — los semidioses que cumplen Mis órdenes en diferentes secciones del mundo material.
Traducción: 
Mi querido brāhmaṇa, la austeridad en forma de meditación es Mi corazón, el conocimiento védico en forma de himnos y mantras constituye Mi cuerpo, y las actividades espirituales y las emociones extáticas son Mi verdadera forma. Las ceremonias rituales y los sacrificios, cuando se llevan a cabo correctamente, son los miembros de Mi cuerpo; Mi mente está constituida de la invisible buena fortuna que se deriva de las actividades piadosas o espirituales; y los semidioses que cumplen Mis órdenes en distintos campos son Mi alma y Mi vida.
Significado: 

Los ateos a veces presentan el argumento de que no creen en Dios porque no pueden verle con los ojos. Para ellos, el Señor Supremo explica ahora un método que permite ver a Dios en Su forma impersonal. Las personas inteligentes ven a Dios en Su forma personal, como explican los śāstras; sin embargo, aquel que esté muy ansioso de ver a la Suprema Personalidad de Dios inmediata y directamente, puede ver al Señor Supremo a través de esta descripción, que retrata las distintas partes, internas y externas, de Su cuerpo.

El primer principio de la vida espiritual consiste en ocuparse en tapasya, es decir, abstenerse de actividades materiales. El siguiente paso son las actividades espirituales, como la celebración de sacrificios rituales védicos, el estudio del conocimiento védico, la meditación en la Suprema Personalidad de Dios y el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. También hay que ofrecer el debido respeto a los semidioses, entender su posición, su modo de actuar y de administrar las actividades de los diversos departamentos del mundo material. De ese modo, se puede ver que Dios existe y que todo está perfectamente organizado gracias a la presencia del Señor Supremo. En la Bhagavad-gītā (9.10), el Señor dice:

mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ
sūyate sa-carācaram
hetunānena kaunteya
jagad viparivartate

«Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, actúa bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kuntī!, y produce todos los seres móviles e inmóviles. Bajo su control, se crea y se aniquila una y otra vez esta manifestación cósmica». La persona que no logra ver al Señor Supremo a pesar de que Él Se presenta como Kṛṣṇa en diversas encarnaciones, puede ver el aspecto impersonal del Señor mediante la observación de las actividades de la naturaleza material, conforme a las indicaciones de los Vedas.

Todo lo que se hace siguiendo las directrices de los mandamientos védicos recibe el nombre de dharma, tal como explican los mensajeros de Yamarāja (Bhāg. 6.1.40):

veda-praṇihito dharmo
hy adharmas tad-viparyayaḥ
vedo nārāyaṇaḥ sākṣāt
svayambhūr iti śuśruma

«Lo que se prescribe en los Vedas constituye el dharma, los principios religiosos, y lo contrario es irreligión. Los Vedas son directamente la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, y nacen por sí solos. Así lo hemos escuchado de labios de Yamarāja».

En relación con esto, Śrīla Madhvācārya comenta:

tapo 'bhimānī rudras tu
viṣṇor hṛdayam āśritaḥ
vidyā rūpā tathaivomā
viṣṇos tanum upāśritā

śṛṅgārādy-ākṛti-gataḥ
kriyātmā pāka-śāsanaḥ
aṅgeṣu kratavaḥ sarve
madhya-dehe ca dharma-rāṭ
prāṇo vāyuś citta-gato
brahmādyāḥ sveṣu devatāḥ

Todos los semidioses actúan bajo la protección de la Suprema Personalidad de Dios, y reciben sus nombres conforme a las actividades que realizan.