SB 6.4.33

yo 'nugrahārthaṁ bhajatāṁ pāda-mūlam
anāma-rūpo bhagavān anantaḥ
nāmāni rūpāṇi ca janma-karmabhir
bheje sa mahyaṁ paramaḥ prasīdatu
Palabra por palabra: 
yaḥ — quien (la Suprema Personalidad de Dios); anugraha-artham — para mostrar Su misericordia sin causa; bhajatām — a los devotos que siempre ofrecen servicio devocional; pāda-mūlam — a Sus trascendentales pies de loto; anāma — sin nombre material; rūpaḥ — de forma material; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; anantaḥ — ilimitado, omnipresente y de existencia eterna; nāmāni — santos nombres trascendentales; rūpāṇi — Sus formas trascendentales; ca — también; janma- karmabhiḥ — con Su nacimiento y Sus actividades trascendentales; bheje — manifiesta; saḥ — Él; mahyam — a mí; paramaḥ — el Supremo; prasīdatu — que Él sea misericordioso.
Traducción: 
La Suprema Personalidad de Dios, que es omnipresente, que no tiene nombres, formas ni pasatiempos materiales, y cuya opulencia es inconcebible, Se muestra especialmente misericordioso con los devotos que adoran Sus pies de loto. Así, Él manifiesta formas y nombres trascendentales en Sus diversos pasatiempos. Que esa Suprema Personalidad de Dios, cuya forma es eterna y está llena de conocimiento y bienaventuranza, sea misericordioso conmigo.
Significado: 

En relación con la importante palabra anāma-rūpaḥ, Śrī Śrīdhara Svāmī dice: prākṛta-nāma-rūpa-rahito 'pi. La palabra anāma, que significa «que no tiene nombre», indica que la Suprema Personalidad de Dios no tiene nombre material. Ajāmila alcanzó la salvación por el simple hecho de cantar el nombre de Nārāyaṇa llamando a su hijo. Esto significa que el nombre de Nārāyaṇa no es un nombre mundano cualquiera; no es material. La palabra anāma, por lo tanto, indica que los nombres del Señor Supremo no pertenecen al mundo material. La vibración del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa no es un sonido material; del mismo modo, tampoco la forma del Señor, Su advenimiento y Sus actividades son materiales. Para mostrar Su misericordia sin causa a los devotos, así como a los no devotos, Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, adviene en el mundo material con nombres, formas y pasatiempos, todos los cuales son trascendentales. Los hombres poco inteligentes, incapaces de entender esto, creen que esos nombres, formas y pasatiempos son materiales, y por esa razón, niegan que Él tenga un nombre o una forma.

Analizadas detenidamente, la conclusión de los no devotos, que dicen que Dios no tiene nombre, y la de los devotos, que saben que Su nombre no es material, vienen a ser prácticamente la misma. La Suprema Personalidad de Dios no tiene nombre, forma, nacimiento, advenimiento o desaparición materiales, pero, aun así, Él nace (janma). Como se afirma en la Bhagavad-gītā (4.6):

ajo 'pi sann avyayātmā
bhūtānām īśvaro 'pi san
prakṛtiṁ svām adhiṣṭhāya
sambhavāmy ātma-māyayā

Aunque el Señor es innaciente (aja) y Su cuerpo nunca sufre cambios materiales, aun así, Él adviene como encarnación, manteniéndose siempre en el plano trascendental (śuddha-sattva). De ese modo, manifiesta Sus formas, nombres y actividades trascendentales. Así otorga Su misericordia especial hacia Sus devotos. Los demás pueden continuar discutiendo si la Verdad Absoluta tiene forma o no, pero el devoto que, por la gracia del Señor, ha podido ver al Señor personalmente, alcanza el éxtasis espiritual.

Los poco inteligentes dicen que el Señor no hace nada. En realidad, Él no tiene que hacer nada, pero, aun así, tiene que hacerlo todo, pues, sin Su consentimiento, nadie puede hacer nada. Sin embargo, las personas poco inteligentes no pueden ver cómo actúa Él, ni cómo actúa bajo Su dirección toda la naturaleza material. Sus diversas potencias funcionan de modo perfecto.

na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate
na tat-samaś cābhyadhikaś ca dṛśyate
parāsya śaktir vividhaiva śrūyate
svābhāvikī jñāna-bala-kriyā ca

(Śvetāśvatara Upaniṣad 6.8)

Él no tiene que hacer nada personalmente, pues, como Sus potencias son perfectas, todo se hace de modo natural por Su voluntad. Hay personas que no pueden ver cómo actúa la Suprema Personalidad de Dios, ya que Él no Se les revela; esas personas aun en el caso de que Dios exista, piensan que, Él no tiene nada que hacer ni tiene ningún nombre en particular.

En realidad, el nombre del Señor ya existe, debido a Sus actividades trascendentales. El Señor a veces recibe el nombre de guṇa-karma-nāma, pues Él recibe Sus nombres en función de las actividades trascendentales que realiza. Kṛṣṇa, por ejemplo, significa «plenamente atractivo». El Señor recibe este nombre porque Sus cualidades trascendentales Le hacen muy atractivo. Cuando era niño levantó la colina de Govardhana, y en Su infancia mató a muchos demonios. Como esas actividades son muy atractivas, Él a veces recibe los nombres de Giridhārī, Madhusūdana, Agha-niṣūdana, etc. Por Sus actividades como hijo de Nanda Mahārāja, recibe el nombre de Nanda-tanuja. Esos nombres del Señor ya existen, pero los no devotos no pueden entenderlos; por esa razón, a veces se dice que es anāma, que significa «sin nombre», en el sentido de que Él no tiene nombres materiales. Todas Sus actividades son espirituales; por lo tanto, Sus nombres son espirituales.

En general, los hombres poco inteligentes piensan que el Señor carece de forma. Por esa razón, Él adviene en Su forma original de Kṛṣṇa, sac-cid-ānanda-vigraha, para cumplir con Su misión de participar en la batalla de Kurukṣetra y en Sus pasatiempos destinados a proteger a los devotos y a destruir a los demonios (paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām). Ésa es Su misericordia. Kṛṣṇa adviene ante aquellos que piensan que Él no tiene forma ni actividades que realizar, y les muestra como, en realidad, Él sí actúa. Sus actividades son tan gloriosas y extraordinarias que nadie más podría realizarlas. Si bien advino entre los seres humanos, Se casó con 16.108 esposas, lo cual le sería imposible a cualquier ser humano. El Señor lleva a cabo esas actividades para mostrar a la gente Su grandeza, Su misericordia y Su afecto. Aunque Su nombre original es Kṛṣṇa (kṛṣṇas tu bhagavān svayam), Él actúa de infinitas maneras, de modo que, en función de Sus actividades, tiene muchísimos miles de nombres.