SB 6.18.74

ārādhanaṁ bhagavata
īhamānā nirāśiṣaḥ
ye tu necchanty api paraṁ
te svārtha-kuśalāḥ smṛtāḥ
Palabra por palabra: 
ārādhanam — la adoración; bhagavataḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; īhamānāḥ — cuyo interés está en; nirāśiṣaḥ — sin deseos materiales; ye — aquellos que; tu — en verdad; na icchanti — no desean; api — incluso; param — liberación; te — ellos; sva-artha — en su propio interés; kuśalāḥ — expertos; smṛtāḥ — son considerados.
Traducción: 
Aquellos cuyo único interés está en adorar a la Suprema Personalidad de Dios, no desean del Señor nada material, y ni siquiera aspiran a la liberación; sin embargo, el Señor Kṛṣṇa les satisface todos los deseos.
Significado: 

Dhruva Mahārāja, cuando vio al Señor Viṣṇu, no quiso aceptar ninguna de Sus bendiciones, pues el simple hecho de ver al Señor le llenaba de la satisfacción más profunda. Aun así, el Señor es tan bondadoso que le elevó a Dhruvaloka, el mejor planeta del universo, pues, en un principio, Dhruva Mahārāja había deseado un reino más grande que el de su padre. Por lo tanto, en el śāstra se dice:

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

«La persona de inteligencia amplia, tanto si está llena de deseos materiales, como si está libre de ellos, o desea la liberación, debe adorar por todos los medios al todo supremo, la Personalidad de Dios» (Bhāg. 2.3.10). Debemos ocuparnos plenamente en servicio devocional. Incluso si entonces no tenemos deseos, cualquier deseo que antes hayamos tenido se cumplirá por el simple hecho de adorar al Señor. El verdadero devoto no desea ni siquiera la liberación (anyābhilāṣitā- śūnyam). Sin embargo, el Señor satisface el deseo del devoto concediéndole una opulencia que nunca será destruida. La opulencia del karmī acaba destruyéndose, pero la opulencia del devoto nunca se destruye. El devoto se vuelve cada vez más opulento, a medida que aumenta su servicio devocional al Señor.