SB 6.14.5

muktānām api siddhānāṁ
nārāyaṇa-parāyaṇaḥ
sudurlabhaḥ praśāntātmā
koṭiṣv api mahā-mune
Palabra por palabra: 
muktānām — de aquellos que están liberados durante esta vida (desapegados de los placeres corporales de la sociedad, la amistad y el amor); api — incluso; siddhānām — que son perfectos (pues comprenden que el bienestar del cuerpo es algo insignificante); nārāyaṇa-parāyaṇaḥ — la persona que ha llegado a la conclusión de que Nārāyaṇa es el Supremo; su-durlabhaḥ — que muy rara vez se halla; praśānta — completamente pacífica; ātmā — cuya mente; koṭiṣu — de millones y trillones (koti significa diez millones; en plural significa millones y trillones); api — incluso; mahā-mune — ¡oh, gran sabio!.
Traducción: 
¡Oh, gran sabio!, de entre muchos millones de personas liberadas y perfectas en el conocimiento de la liberación, tal vez una sea devota del Señor Nārāyaṇa, Kṛṣṇa. Hallar a uno de esos devotos completamente pacíficos es algo extraordinariamente difícil.
Significado: 

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura ofrece el siguiente comentario para este verso: El simple hecho de desear la liberación, mukti, no es suficiente; es necesario liberarse realmente. Quien comprende lo inútil que es el modo de vida materialista, avanza en el cultivo de conocimiento, y se sitúa en la orden de vānaprastha, desapegado de la familia, la esposa y los hijos. A partir de entonces, debe seguir progresando hasta el nivel de sannyāsa, la verdadera orden de renuncia, para nunca más caer en los sufrimientos de la vida materialista. Pero desear la liberación no significa haberla logrado. Muy rara vez llega alguien a liberarse. En verdad, son muchos los hombres que entran en la orden de sannyāsa para obtener la liberación, pero sus imperfecciones les llevan a apegarse de nuevo a las mujeres, las actividades materiales, las obras de beneficencia social, etc.

A los jñānīs, yogīs y karmīs carentes de servicio devocional se les considera ofensores. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice: māyāvādī kṛṣṇe aparādhī: Quien piensa que todo es māyā, en lugar de pensar que todo es Kṛṣṇa, recibe el nombre de aparādhī, ofensor. Los māyāvādīs, los impersonalistas, son ofensores contra los pies de loto de Kṛṣṇa, pero, aun así, se les puede incluir entre los siddhas, es decir, entre aquellos que han comprendido el ser. Por lo menos han comprendido qué es la vida espiritual, de modo que se les puede considerar más próximos a la perfección espiritual. Si se elevan al plano de nārāyaṇa-parāyaṇa, es decir, si se vuelven devotos del Señor Nārāyaṇa, se sitúan por encima del jīvan-mukta, la persona liberada o perfecta. Para ello necesitan una inteligencia superior.

Hay dos tipos de jñānīs. Unos sienten inclinación por el servicio devocional, y otros por la iluminación impersonal. Los impersonalistas, por lo general, se someten a grandes esfuerzos sin beneficio tangible; por eso se dice que están buscando arroz donde ya sólo hay cáscaras (sthūla-tuṣāvaghātinaḥ). Los jñānīs del otro tipo, cuyo jñāna está mezclado con bhakti, también pueden dividirse en dos clases: los que son devotos de la forma de la Suprema Personalidad de Dios, aunque la consideran falsa, y los que comprenden la verdadera forma espiritual de la Suprema Personalidad de Dios, sac-cid-ānanda-vigraha. Los devotos māyāvādīs adoran a Nārāyaṇa, Viṣṇu, con la idea de que Viṣṇu ha aceptado una forma de māyā, y que la verdad suprema es, en realidad, impersonal. El devoto puro, sin embargo, nunca piensa que Viṣṇu ha recibido un cuerpo de māyā; sabe perfectamente que la Verdad Absoluta original es la Persona Suprema. Ese devoto está verdaderamente situado en el plano del conocimiento. Nunca se funde en la refulgencia del Brahman. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.2.32):

ye 'nye 'ravindākṣa vimukta-māninas
tvayy asta-bhāvād aviśuddha-buddhayaḥ
āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ
patanty adho 'nādṛta-yuṣmad-aṅghrayaḥ

«¡Oh, Señor!, la inteligencia de los que se consideran liberados, pero carecen de devoción, es impura. Aunque alcancen el elevado nivel de la liberación por medio de rigurosas penitencias y austeridades, es seguro que volverán a caer a la existencia material, pues no se refugian en Tus pies de loto». Este punto se confirma en la Bhagavad-gītā (9.11), donde el Señor dice:

avajānanti māṁ mūḍhā
mānuṣīṁ tanum āśritam
paraṁ bhāvam ajānanto
mama bhūta-maheśvaram

«Los necios se burlan de Mí cuando desciendo con forma humana. No conocen Mi naturaleza trascendental como Señor Supremo de todo cuanto existe». Los sinvergüenzas (mūḍhas), cuando ven que Kṛṣṇa actúa exactamente igual que un ser humano, ridiculizan la forma trascendental del Señor, pues no conocen Su forma y Sus actividades trascendentales, paraṁ bhāvam. En la Bhagavad-gītā (9.12) la descripción de esas personas se completa de la siguiente manera:

moghāśā mogha-karmāṇo
mogha-jñānā vicetasaḥ
rākṣasīm āsurīṁ caiva
prakṛtiṁ mohinīṁ śritāḥ

«Aquellos que están confundidos de ese modo son atraídos por opiniones demoníacas y ateas. En esa condición de engaño, verán defraudadas sus esperanzas de liberarse, sus actividades fruitivas, y su cultivo de conocimiento». Esas personas no saben que el cuerpo de Kṛṣṇa no es material. El cuerpo de Kṛṣṇa y el alma de Kṛṣṇa no son diferentes; sin embargo, los hombres de poca inteligencia ven a Kṛṣṇa como un ser humano, de modo que se ríen de Él. No pueden entender que una persona como Kṛṣṇa pueda ser el origen de todo (govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi). A esas personas se las califica de moghāśāḥ, es decir, defraudadas en sus esperanzas. Todas sus aspiraciones de futuro fracasarán. Se las califica de moghāśāḥ incluso si aparentemente se ocupan en servicio devocional, pues en última instancia desean fundirse en la refulgencia del Brahman.

Aquellos que aspiran a elevarse a los planetas celestiales mediante el servicio devocional también acabarán defraudados, pues no es ése el resultado del servicio devocional. Sin embargo, también ellos reciben la oportunidad de ocuparse en servicio devocional y purificarse. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.17):

śṛṇvatāṁ sva-kathāḥ kṛṣṇaḥ
puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ
hṛdy antaḥ-stho hy abhadrāṇi
vidhunoti suhṛt satām

«Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, que es el Paramātmā [la Superalma] que está en el corazón de todos y el benefactor del devoto veraz, limpia de deseos de disfrute material el corazón del devoto que saborea Sus mensajes, que son virtuosos en sí mismos cuando se escuchan y cantan del modo adecuado».

Nadie puede llegar a ser un devoto puro mientras no limpie de impurezas lo más hondo del corazón. Por eso en este verso se emplea la palabra sudurlabhaḥ («que es muy difícil de encontrar»). Es prácticamente imposible encontrar a un devoto puro, no ya entre cientos o miles, sino entre millones de almas perfectas y liberadas. Por esa razón, en este verso se emplean las palabras koṭiṣv api. Śrīla Madhvācārya presenta las siguientes citas del Tantra Bhāgavata:

nava-koṭyas tu devānām
ṛṣayaḥ sapta-koṭayaḥ
nārāyaṇāyanāḥ sarve
ye kecit tat-parāyaṇāḥ

«Hay noventa millones de semidioses y setenta millones de sabios, todos los cuales son nārāyaṇāyana, es decir, devotos del Señor Nārāyaṇa. De entre ellos, sólo unos poco son nārāyaṇa-parāyaṇa».

nārāyaṇāyanā devā
ṛṣy-ādyās tat-parāyaṇāḥ
brahmādyāḥ kecanaiva syuḥ
siddho yogya-sukhaṁ labhan

La diferencia entre los siddhas y los nārāyaṇa-parāyaṇas es que estos últimos son devotos directos, mientras que los siddhas son aquellos que se ocupan en diversos tipos de yoga místico.