SB 5.19.13

idaṁ hi yogeśvara yoga-naipuṇaṁ
hiraṇyagarbho bhagavān jagāda yat
yad anta-kāle tvayi nirguṇe mano
bhaktyā dadhītojjhita-duṣkalevaraḥ
Palabra por palabra: 
idam — este; hi — ciertamente; yoga-īśvara — ¡oh, mi Señor, amo de todo poder místico!; yoga-naipuṇam — el proceso de la práctica experta de los principios yóguicos; hiraṇya-garbhaḥ — el Señor Brahmā; bhagavān — el muy poderoso; jagāda — habló; yat — que; yat — que; anta-kāle — en el momento de la muerte; tvayi — en Ti; nirguṇe — la realidad trascendental; manaḥ — la mente; bhaktyā — con una actitud devocional; dadhīta — se debe situar; ujjhita-duṣkalevaraḥ — habiendo abandonado la identificación con el cuerpo material.
Traducción: 
¡Oh, mi Señor, amo de todo yoga místico!, ésta es la explicación del proceso de yoga hecha por el Señor Brahmā [Hiraṇyagarbha], que es un alma autorrealizada. En el momento de la muerte, todos los yogīs abandonan el cuerpo material con pleno desapego, pues sitúan la mente en Tus pies de loto. Ésa es la perfección del yoga.
Significado: 

Śrīla Madhvācārya dice:

yasya samyag bhagavati
jñānaṁ bhaktis tathaiva ca
niścintas tasya mokṣaḥ syāt
sarva-pāpa-kṛto 'pi tu

«Aquel que practica el servicio devocional con gran seriedad durante su vida, a fin de comprender la posición constitucional de la Suprema Personalidad de Dios, tiene garantizada la liberación del mundo material, incluso si en el pasado fue adicto a hábitos pecaminosos». Esto se confirma también en la Bhagavad-gītā:

api cet sudurācāro
bhajate mām ananya bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ

«Aunque alguien cometa la acción más abominable, si está ocupado en servicio devocional, debe ser considerado santo, porque está apropiadamente situado en su determinación» (Bg. 9.30). El único objetivo de nuestra vida es que nos absorbamos por completo en pensar en Kṛṣṇa y en Su forma, pasatiempos, actividades y cualidades. Aquel que puede pensar en Kṛṣṇa de este modo las veinticuatro horas del día, está ya liberado (svarūpeṇa vyavasthitiḥ). Los materialistas están absortos en pensamientos y actividades materiales; los devotos, por el contrario, están siempre absortos en pensar en Kṛṣṇa y en las actividades de Kṛṣṇa. Por lo tanto, están ya situados en el plano de la liberación. En el momento de la muerte hay que estar completamente absorto en pensar en Kṛṣṇa; de ese modo tenemos asegurado, sin ningún género de dudas, el regreso al hogar, de vuelta a Dios.