SB 5.14.29

kadācid īśvarasya bhagavato viṣṇoś cakrāt paramāṇv-ādi-dvi-parārdhāpavarga-kālopalakṣaṇāt parivartitena vayasā raṁhasā harata ābrahma-tṛṇa-stambādīnāṁ bhūtānām animiṣato miṣatāṁ vitrasta-hṛdayas tam eveśvaraṁ kāla-cakra-nijāyudhaṁ sākṣād bhagavantaṁ yajña-puruṣam anādṛtya pākhaṇḍa-devatāḥ kaṅka-gṛdhra-baka-vaṭa-prāyā ārya-samaya-parihṛtāḥ sāṅketyenābhidhatte.
Palabra por palabra: 
kadācit — a veces; īśvarasya — del Señor Supremo; bhagavataḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; viṣṇoḥ — del Señor Viṣṇu; cakrāt — del disco; paramāṇu- ādi — comenzando con el tiempo de los diminutos átomos; dvi-parārdha — la duración de la vida de Brahmā; apavarga — finalizando; kāla — de tiempo; upalakṣaṇāt — con las características; parivartitena — girar; vayasā — por el orden cronológico de las eras; raṁhasā — rápidamente; harataḥ — quitar; ā-brahma — comenzando con el Señor Brahmā; tṛṇa-stamba-ādīnām — hasta las pequeñas matas de hierba; bhūtānām — de todas las entidades vivientes; animiṣataḥ — sin pestañear (sin fallar); miṣatām — ante los ojos de las entidades vivientes (que no pueden detenerlo); vitrasta-hṛdayaḥ — con el corazón lleno de temor; tam — a Él; eva — ciertamente; īśvaram — al Señor Supremo; kāla-cakra-nija-āyudham — cuya arma personal es el disco del tiempo; sākṣāt — directamente; bhagavantam — a la Suprema Personalidad de Dios; yajña-puruṣam — que acepta toda clase de ceremonias de sacrificio; anādṛtya — sin preocuparse de; pākhaṇḍa-devatāḥ — encarnaciones de Dios inventadas (dioses hechos por los hombres o semidioses); kaṅka — águilas; gṛdhra — buitres; baka — garzas; vaṭa-prāyāḥ — como cuervos; ārya-samaya-parihṛtāḥ — a quienes se rechaza en las Escrituras védicas autorizadas, que los āryas aceptan; sāṅketyena — por invención, o sin estar basados en la autoridad que indican las Escrituras; abhidhatte — considera dignas de adoración.
Traducción: 
El arma personal del Señor Kṛṣṇa, el disco, recibe el nombre de hari-cakra, el disco de Hari. Ese cakra es la rueda del tiempo. Se expande desde el comienzo de los átomos hasta el momento de la muerte de Brahmā, y controla todas las actividades. Con su constante girar, consume la vida de las entidades vivientes, desde el Señor Brahmā hasta la insignificante brizna de hierba. De ese modo pasamos por la infancia, la niñez, la juventud y la madurez, y nos dirigimos también hacia el final de la vida. Esa rueda del tiempo es imposible de detener. Siendo el arma personal de la Suprema Personalidad de Dios, es muy intransigente. A veces el alma condicionada teme la proximidad de la muerte y desea adorar a alguien que pueda salvarla de ese peligro que la amenaza. Pero ni siquiera entonces tiene en cuenta a la Suprema Personalidad de Dios, cuya arma es el incansable factor tiempo. En lugar de ello, se refugia en un dios hecho por el hombre y de quien se habla en escrituras desautorizadas. Esos dioses son como águilas, buitres, garzas y cuervos. Las Escrituras védicas no los mencionan. La inminente muerte es como el ataque de un león, y ni los buitres, ni las águilas, ni los cuervos ni las garzas pueden salvarnos de ese ataque. Quien se refugia en dioses desautorizados, hechos por los hombres, no puede salvarse de las garras de la muerte.
Significado: 

Las Escrituras dicen: hariṁ vinā mṛtiṁ na taranti: Nadie puede salvarse de las crueles garras de la muerte sin recibir el favor de Hari, la Suprema Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gītā se declara: mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te: Aquel que se entrega por completo a Kṛṣṇa puede salvarse de las crueles garras de la naturaleza material. Sin embargo, el alma condicionada a veces quiere refugiarse en un semidiós, en un dios hecho por el hombre, en una seudo encarnación o en yogīs y svāmīs falsos. Todos ellos son engañadores que declaran seguir principios religiosos; esto se ha vuelto muy popular en la era de Kali. Hay muchos pāṣaṇḍīs que, sin la menor referencia a los śāstras, se hacen pasar por encarnaciones, y la gente necia les sigue. La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, a Su paso por la Tierra nos ha dejado el Śrīmad-Bhāgavatam y la Bhagavad-gītā. Gente sinvergüenza, sin tener en cuenta esas Escrituras autorizadas, se refugian en escrituras hechas por los hombres, tratando de competir con el Señor Kṛṣṇa. Ésa es la mayor dificultad con que nos encontramos al tratar de elevar la conciencia espiritual de la sociedad humana. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está poniendo todo su empeño en llevar a la gente de vuelta al proceso de conciencia de Kṛṣṇa en su forma más pura, pero hay tantos pāṣaṇḍīs y ateos engañadores que a veces nos sentimos desconcertados y nos preguntamos cómo hacer progresar este movimiento. Pero en ningún caso podemos aceptar la conducta desautorizada de las supuestas encarnaciones, dioses, engañadores y farsantes, a quienes aquí se describe como cuervos, buitres, águilas y garzas.