SB 5.1.1

rājovāca
priyavrato bhāgavata
ātmārāmaḥ kathaṁ mune
gṛhe 'ramata yan-mūlaḥ
karma-bandhaḥ parābhavaḥ
Palabra por palabra: 
rājā uvāca — el rey Parīkṣit dijo; priya-vrataḥ — el rey Priyavrata; bhāgavataḥ — el gran devoto; ātma-ārāmaḥ — que obtiene placer de la autorrealización; katham — por qué; mune — ¡oh, gran sabio!; gṛhe — en el hogar; aramata — disfrutó; yat-mūlaḥ — que tiene por causa básica; karma-bandhaḥ — el cautiverio de las actividades fruitivas; parābhavaḥ — el malogro de la misión de la vida humana.
Traducción: 
El rey Parīkṣit preguntó a Śukadeva Gosvāmī: ¡Oh, gran sabio!, si la vida de casado es la causa básica de las ataduras del karma [actividades fruitivas], y echa a perder la misión de la vida humana, ¿por qué permaneció en esa etapa de la vida Mahārāja Priyavrata, que era un gran devoto autorrealizado?
Significado: 

En el Cuarto Canto, Śrīla Śukadeva Gosvāmī afirma que Nārada Muni explicó perfectamente al rey Priyavrata cuál es la misión de la vida humana. Esa misión consiste en la comprensión del ser y en la paulatina elevación de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Si el rey había sido perfectamente informado acerca de este tema por Nārada Muni, ¿por qué, aún así, entró en la vida de casado, que es la causa principal del cautiverio material? A Mahārāja Parīkṣit le sorprendió mucho que el rey Priyavrata adoptara la vida de casado, especialmente porque, además de ser un alma autorrealizada, también era un devoto de primer orden. En realidad, el devoto no siente atracción por la vida de casado, pero, sorprendentemente, el rey Priyavrata disfrutó mucho de esa vida familiar. Podría objetarse: «¿Qué hay de malo en estar casado?». La respuesta es que la vida de casado ata a la persona a los resultados de las actividades fruitivas. La esencia de la vida de casado es el disfrute de los sentidos; mientras nuestra mente esté absorta en trabajar con tesón en pos de ese disfrute, estaremos atados por las reacciones de las actividades fruitivas. En la forma humana de vida, esa ignorancia con respecto a la autorrealización es la mayor de las derrotas. El propósito especial de la vida humana es obtener la liberación del cautiverio de las actividades fruitivas; pero mientras olvidemos nuestra misión en la vida y nos comportemos como simples animales, dedicados a comer, dormir, aparearnos y defendernos, tendremos que continuar nuestra vida condicionada en la existencia material. Esa vida recibe el nombre de svarūpa-vismṛti, el olvido de la verdadera posición constitucional. Por todo ello, en la civilización védica las personas dedican los primeros años de la vida a formarse como brahmacārīs. El brahmacārī tiene que ejecutar austeridades y abstenerse de la vida sexual. Cuando su formación en los principios de la brahmacarya es perfecta, por lo general no tiene que pasar por la vida familiar. En ese caso recibe el nombre de naiṣṭhika-brahmacarī, palabra que indica celibato completo. Ésa era la razón de la sorpresa que el rey Parīkṣit sintió cuando supo que el gran rey Priyavrata, a pesar de haberse formado en los principios de naiṣṭhika-brahmacarya, hubiese entrado en la vida de casado.

En este verso son muy significativas las palabras bhāgavata ātmārāmaḥ. Cuando una persona está satisfecha en sí misma, como lo está la Suprema Personalidad de Dios, se dice que es bhāgavata ātmārāmaḥ. Hay distintos tipos de satisfacción. Los karmīs se sienten satisfechos con sus actividades fruitivas, los jñānīs se satisfacen al fundirse en la refulgencia del Brahman, y los devotos se sienten satisfechos cuando se ocupan en el servicio del Señor. El Señor está satisfecho en Sí mismo, porque goza de plenitud en Su opulencia; al que se satisface en servir al Señor se le da el nombre de bhāgavata ātmārāmaḥ. Manuṣyāṇāṁ sahasreṣu: De entre muchos miles de personas, puede que una se esfuerce por alcanzar la liberación; y de entre muchos miles de personas que tratan de liberarse, tal vez una lo logre y, libre de las ansiedades de la existencia material, esté satisfecha en sí misma. Sin embargo, ni siquiera esa satisfacción es la satisfacción suprema. Los jñānīs y los karmīs tienen deseos, y también los yogīs, pero los devotos no tienen deseos. La satisfacción que se siente en el servicio del Señor se denomina akāma, estar libre de deseos; ésa es la satisfacción suprema. Por esa razón, Mahārāja Parīkṣit preguntó: «¿Cómo es posible que alguien que ha gozado del nivel más elevado y completo de satisfacción pueda sentirse satisfecho en la vida familiar?».

En este verso también es significativa la palabra parābhavaḥ. La persona que está satisfecha en la vida familiar está perdida, pues para ello ha tenido que olvidar su relación con el Señor. Prahlāda Mahārāja explica que la persona casada se va enredando cada vez más en las actividades de la vida familiar. Ātma-pātaṁ gṛham andha-kūpam: La vida de casado es como un pozo oculto. Quien cae en ese pozo tiene asegurada la muerte espiritual. En el verso siguiente se explica el modo en que Priyavrata Mahārāja se mantuvo en su posición de paramahaṁsa liberado a pesar de llevar vida de familia.