SB 4.18.20

anye ca māyino māyām
antardhānādbhutātmanām
mayaṁ prakalpya vatsaṁ te
duduhur dhāraṇāmayīm
Palabra por palabra: 
anye — otros; ca — también; māyinaḥ — los magos místicos; māyām — poderes místicos; antardhāna — desaparición; adbhuta — maravillosa; ātmanām — del cuerpo; mayam — al demonio llamado Maya; prakalpya — convertir; vatsam — el ternero; te — ellos; duduhuḥ — ordeñaron; dhāraṇāmayīm — que viene de la voluntad.
Traducción: 
Hubo otros, los habitantes de los planetas Kimpuruṣa-loka, que, convirtiendo en ternero al demonio Maya, ordeñaron a la Tierra y obtuvieron los poderes místicos mediante los cuales se puede desaparecer inmediatamente de la vista de los demás y aparecer de nuevo con una forma distinta.
Significado: 

Se dice que los habitantes de Kimpuruṣa-loka pueden llevar a cabo muchas proezas místicas maravillosas. En otras palabras, pueden exhibir todas las cosas maravillosas que podamos imaginar. Los habitantes de ese planeta pueden hacer todo lo que deseen, todo lo que imaginen. Esos poderes también son místicos, y su posesión se denomina īśitā. Los demonios generalmente aprenden esos poderes místicos con la práctica del yoga. En el Daśama-skandha, el Décimo Canto, del Śrīmad-Bhāgavatam hay una vívida descripción de los demonios que aparecían ante Kṛṣṇa en distintas formas maravillosas. Bakasura, por ejemplo, apareció ante Kṛṣṇa y Sus amigos, los pastorcillos de vacas, en forma de una grulla gigantesca. Durante Su permanencia en el planeta, el Señor Kṛṣṇa tuvo que luchar con muchos demonios capaces de manifestar los maravillosos poderes místicos de Kimpuruṣa-loka. Aunque los habitantes de Kimpuruṣa-loka están dotados de esos poderes por naturaleza, en nuestro planeta, para obtener esos poderes, es necesario someterse a diversas prácticas de yoga.