SB 4.11.15

bhūtaiḥ pañcabhir ārabdhair
yoṣit puruṣa eva hi
tayor vyavāyāt sambhūtir
yoṣit-puruṣayor iha
Palabra por palabra: 
bhūtaiḥ — con los elementos materiales; pañcabhiḥ — cinco; ārabdhaiḥ — formados; yoṣit — mujer; puruṣaḥ — hombre; eva — de este modo; hi — ciertamente; tayoḥ — de ellos; vyavāyāt — con la vida sexual; sambhūtiḥ — la creación adicional; yoṣit — de mujeres; puruṣayoḥ — y de hombres; iha — en el mundo material.
Traducción: 
La creación del mundo material comienza con los cinco elementos, y a partir de ellos se crea todo, incluyendo los cuerpos del hombre y de la mujer. Con la vida sexual entre el hombre y la mujer, se aumenta el número de hombres y mujeres en el mundo material.
Significado: 

Svāyambhuva Manu dio a Dhruva Mahārāja una explicación acerca del cuerpo material, que es una creación de los cinco elementos de la naturaleza material, pues vio que su nieto, a pesar de entender la filosofía vaiṣṇava, seguía insatisfecho con la muerte de su hermano. Su explicación se confirma también en la Bhagavad-gītā: prakṛteḥ kriyamāṇāni: Todo es creado, mantenido y aniquilado por las modalidades materiales de la naturaleza. Por supuesto, en el trasfondo del proceso está la dirección de la Suprema Personalidad de Dios, como también se confirma en la Bhagavad-gītā (mayādhyakṣeṇa). En el Capítulo Noveno, Kṛṣṇa dice: «La naturaleza material actúa bajo Mi supervisión». Svāyambhuva Manu quería hacer entender a Dhruva Mahārāja que la muerte del cuerpo material de su hermano no era en realidad culpa de los yakṣas, sino un acto de la naturaleza material. La Suprema Personalidad de Dios tiene una gama de potencias infinita, y esas potencias actúan en distintos modos, tangibles y sutiles.

La creación del universo es obra de esas poderosas potencias, aunque en el nivel tangible parezca limitarse a los cinco elementos, a saber: tierra, agua, fuego, aire y éter. De manera similar, también los cuerpos de todas las especies de entidades vivientes, sean seres humanos o semidioses, animales o aves, son creaciones de los mismos cinco elementos, y mediante la unión sexual aumentan en número formando muchas más entidades vivientes. Así tienen lugar la creación, el mantenimiento y la aniquilación. Nadie debe perturbarse por las olas de ese proceso de la naturaleza material. Dhruva Mahārāja, indirectamente, recibió el consejo de no afligirse con la muerte de su hermano, pues la relación que nos une al cuerpo es completamente material. El ser real, el alma espiritual, nunca muere ni es destruido por nadie.