SB 2.2.36

tasmāt sarvātmanā rājan
hariḥ sarvatra sarvadā
śrotavyaḥ kīrtitavyaś ca
smartavyo bhagavān nṛṇām
Palabra por palabra: 
tasmāt — por lo tanto; sarva — todos; ātmanā — alma; rājan — ¡oh, Rey!; hariḥ — el Señor; sarvatra — en todas partes; sarvadā — siempre; śrotavyaḥ — debe ser oído; kīrtitavyaḥ — glorificado; ca — también; smartavyaḥ — sea recordado; bhagavān — la Personalidad de Dios; nṛṇām — por el ser humano.
Traducción: 
Por lo tanto, ¡oh, Rey!, es esencial que todo ser humano oiga hablar del Señor Supremo, la Personalidad de Dios, y lo glorifique y lo recuerde, siempre y en todas partes.
Significado: 

Śrīla Śukadeva Gosvāmī comienza este verso con la palabra tasmāt, o “por lo tanto”, porque en el verso anterior ya ha explicado que no existe ningún otro medio auspicioso para lograr la salvación, aparte del sublime proceso del bhakti-yoga. El proceso del bhakti-yogalo practican los devotos con diferentes métodos, tales como el oír, el cantar, el recordar, el servir los pies de loto del Señor, el adorar, el orar, el prestar servicio con amor, el hacerse amigo y ofrecer todo lo que uno posea. Todos los nueve métodos son procesos genuinos, y todos ellos, algunos de ellos, o incluso uno de ellos, pueden brindarle al devoto sincero el resultado deseado. Pero de todos los nueve diferentes métodos, el primero, es decir, oír, es la función más importante del proceso del bhakti-yoga. Sin oír suficiente y debidamente, nadie puede progresar para nada por medio de ninguno de los métodos de la práctica. Y tan sólo para oír, existen todas las Escrituras védicas, recopiladas por personas autorizadas, tales como Vyāsadeva, quien es la poderosa encarnación de la Divinidad. Y puesto que se ha comprobado que el Señor es la Superalma de todo, entonces a Él ṣe lo debe oír y glorificar siempre y en todas partes. Ése es el deber especial que tiene el ser humano. Cuando el ser humano abandona el proceso de oír hablar de la omnipresente Personalidad de Dios, se vuelve víctima de oír los disparates que transmiten las máquinas hechas por el hombre. La maquinaria no es mala, pues a través de la máquina se puede sacar el provecho de oír hablar del Señor, pero como la maquinaria se usa con propósitos ulteriores, está causando una rápida degradación en el nivel de la civilización humana. Aquí se dice que a los seres humanos les atañe el oír, porque Escrituras tales como la Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam se han hecho con ese fin. Aparte de los seres humanos, los demás seres vivientes no tienen la capacidad de oír la exposición de esas Escrituras védicas. Si la sociedad humana se entrega al proceso de oír lo que dice la literatura védica, no será víctima de los sonidos impíos emitidos por hombres impíos que degradan las pautas de toda la sociedad. El oír se solidifica mediante el proceso de cantar. Aquel que ha oído perfectamente a la fuente perfecta, queda convencido de todo lo que se refiere a la omnipotente Personalidad de Dios, y, en virtud de ello, siente entusiasmo por glorificar al Señor. Todos los grandes ācāryas, tales como Rāmānuja, Madhva, Caitanya, Sarasvatī Ṭhākura, o incluso, en otros países, Mahoma, Cristo y otros, han glorificado extensamente al Señor por medio del acto de cantar siempre y en todo lugar. Como el Señor es omnipresente, es esencial glorificarlo siempre y en todas partes. En el proceso de glorificar al Señor no debe haber restricción de tiempo y espacio. Eso se denomina sanātana-dharma o bhāgavata-dharma. Sanātana significa eterno, siempre y en todas partes. Bhāgavata significa “relativo a Bhagavān, el Señor”. El Señor es el amo de todo tiempo y de todo espacio, y, por consiguiente, el santo nombre del Señor debe ser oído, glorificado y recordado en todas partes del mundo. Eso dará como resultado la deseada paz y prosperidad que tan ansiosamente espera la gente del mundo. La palabra ca incluye a todos los demás procesos o métodos restantes del bhakti-yoga, tal como se mencionó anteriormente.