SB 2.10.36

sa vācya-vācakatayā
bhagavān brahma-rūpa-dhṛk
nāma-rūpa-kriyā dhatte
sakarmākarmakaḥ paraḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — Él; vācya — por Sus formas y actividades; vācakatayā — por Sus cualidades y séquito trascendentales; bhagavān — la Personalidad de Dios; brahma — absoluto; rūpa-dhṛk — por aceptar formas visibles; nāma — nombre; rūpa — forma; kriyā — pasatiempos; dhatte — acepta; sa-karma — dedicado a trabajar; akarmakaḥ — sin ser afectado; paraḥ — trascendencia.
Traducción: 
Él, la Personalidad de Dios, se manifiesta con una forma trascendental, siendo el sujeto de Su nombre trascendental, cualidad, pasatiempos, séquito y variedad trascendental. Si bien Él no es afectado por ninguna de esas actividades, parece estar ocupado de esa manera.
Significado: 

Siempre que hay necesidad de la creación material, la trascendental Personalidad de Dios acepta formas en el mundo material, para la creación, manutención y destrucción. Uno debe ser lo suficientemente inteligente como para conocer Sus actividades de verdad, y no dejarse influenciar para concluir que Él desciende al mundo material aceptando una forma creada por la naturaleza material. Toda forma que se acepta proveniente de la naturaleza material, tiene su afecto por todo lo que se hace en el mundo material. Un alma condicionada que acepta una forma material para someterse a un cierto período de actividades materiales, está supeditada a las leyes de la materia. Pero aquí, en este verso, se afirma claramente, que si bien las formas y actividades del Señor parecen ser iguales a las del alma condicionada, a ésta le resultan sobrenaturales e imposibles. Él, la Suprema Personalidad de Dios, nunca es afectado por esas actividades. En la Bhagavad-gītā (4.14), el Señor dice:

na māṁ karmāṇi limpanti
na me karma-phale spṛhā
iti māṁ yo 'bhijānāti
karmabhir na sa badhyate

El Señor nunca es afectado por las actividades que aparentemente realiza a través de Sus diferentes encarnaciones y personalidades, ni tampoco tiene deseo alguno de lograr el éxito a través de las actividades fruitivas. El Señor está lleno con Sus diferentes potencias de riqueza, fuerza, fama, belleza, conocimiento y renunciación, y así pues, no tiene por qué hacer esfuerzo físico como el alma condicionada. De modo que, una persona inteligente que puede distinguir entre las actividades trascendentales del Señor y las actividades de las almas condicionadas, tampoco está atada por las reacciones de las actividades. El Señor, en la forma de Viṣṇu, Brahmā y Śiva, conde las tres modalidades de la naturaleza material. De Viṣṇu nace Brahmā, y de Brahmā nace Śiva. A veces, Brahmā es una parte separada de Viṣṇu, y a veces, Brahmā es el propio Viṣṇu. Así pues, Brahmā crea las diferentes especies de vida por todo el universo, lo cual significa que el Señor crea la manifestación entera, bien sea haciéndolo Él Mismo, o a través de Sus delegados autorizados.