SB 1.4.4

tasya putro mahā-yogī
sama-dṛṅ nirvikalpakaḥ
ekānta-matir unnidro
gūḍho mūḍha iveyate
Palabra por palabra: 
tasya — su; putraḥ — hijo; mahā-yogī — un gran devoto; sama-dṛk — ecuánime; nirvikalpakaḥ — monista absoluto; ekānta-matiḥ — fijo en el monismo o la unidad de la mente; unnidraḥ — superó la nesciencia; gūḍhaḥ — no expuesto; mūḍhaḥ — atontado; iva — como; iyate — parece como.
Traducción: 
Su hijo [de Vyāsadeva] era un gran devoto, un monista ecuánime cuya mente siempre estaba concentrada en el monismo. Él era trascendental a las actividades mundanas, pero como no estaba expuesto, parecía ser una persona ignorante.
Significado: 

Śrīla Śukadeva Gosvāmī era un alma liberada, y, en virtud de ello, siempre estaba alerta, vigilando no ser atrapado por la energía ilusoria. En la Bhagavad-gītā se explica de una manera muy clara ese estado de alerta. El alma liberada y el alma condicionada tienen diferentes ocupaciones. El alma liberada siempre está dedicada al sendero progresivo de los logros espirituales, que es algo así como un sueño para el alma condicionada. El alma condicionada no puede imaginar las ocupaciones reales del alma liberada. Mientras el alma condicionada sueña así acerca de las ocupaciones espirituales, el alma liberada está despierta. De forma similar, la ocupación del alma condicionada parece ser un sueño para el alma liberada. Un alma condicionada y un alma liberada puede que parezcan estar en el mismo plano, pero de hecho sus ocupaciones son diferentes, y su atención siempre está alerta, ya sea en el disfrute de los sentidos o en la autorrealización. El alma condicionada está absorta en la materia, mientras que al alma liberada la materia le es totalmente indiferente. Esa diferencia se explica de la siguiente manera.