CC Antya 6.293

prabhu kahe,—“ei śilā kṛṣṇera vigraha
iṅhāra sevā kara tumi kariyā āgraha
Palabra por palabra: 
prabhu kahe — Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo; ei śilā — esta piedra; kṛṣṇera vigraha — la forma del Señor Kṛṣṇa; iṅhāra — de ésta; sevā — adoración; kara — haz; tumi — tú; kariyā āgraha — con mucho fervor.
Traducción: 
Śrī Caitanya Mahāprabhu instruyó a Raghunātha dāsa: «Esta piedra es la forma trascendental del Señor Kṛṣṇa. Adórala con mucho fervor».
Significado: 

SIGNIFICADO: En su Anubhāṣya, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura escribe que, en opinión de Śrī Caitanya Mahāprabhu, la govardhana-śilā, la piedra de la colina de Govardhana, era directamente la forma de Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda. El Señor tuvo la piedra consigo durante tres años, después de los cuales hizo despertar en el corazón de Raghunātha dāsa el servicio devocional por aquella piedra. A continuación, el Señor dio la piedra a Raghunātha dāsa, aceptándole como uno de Sus sirvientes más íntimos. Sin embargo, hay gente envidiosa que sostiene que Śrī Caitanya Mahāprabhu dio la piedra de Govardhana a Raghunātha dāsa en lugar de concederle el derecho de adorar directamente a la Deidad porque Raghunātha dāsa no había nacido en familia de brāhmaṇas. Esa mentalidad es nārakī, infernal. Como afirma el Padma Purāṇa: arcye viṣṇau śilā-dhīr guruṣu nara-matir vaiṣṇave jāti-buddhiḥ... yasya vā nārakī saḥ. Si alguien piensa que la adorable śālagrāma-śilā es una simple piedra, que el maestro espiritual es un ser humano corriente, o que un vaiṣṇava puro que predica el culto del bhakti por todo el mundo es miembro de una determinada casta o división material de la sociedad, se le considera un nārakī, un candidato a la vida infernal. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu enseñó que la govardhana-śilā, la piedra de Govardhana, no es diferente del cuerpo de Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, indirectamente estaba aconsejando a esos necios que no deben sentir envidia del vaiṣṇava que pertenece a una casta o secta diferente. Al vaiṣṇava se le debe considerar trascendental. De ese modo, podemos salvarnos; de lo contrario, es seguro que nos espera una vida infernal.