SB 7.8.19-22

mīmāṁsamānasya samutthito 'grato
nṛsiṁha-rūpas tad alaṁ bhayānakam
pratapta-cāmīkara-caṇḍa-locanaṁ
sphurat saṭā-keśara-jṛmbhitānanam
karāla-daṁṣṭraṁ karavāla-cañcala-
kṣurānta-jihvaṁ bhrukuṭī-mukholbaṇam
stabdhordhva-karṇaṁ giri-kandarādbhuta-
vyāttāsya-nāsaṁ hanu-bheda-bhīṣaṇam
divi-spṛśat kāyam adīrgha-pīvara-
grīvoru-vakṣaḥ-sthalam alpa-madhyamam
candrāṁśu-gauraiś churitaṁ tanūruhair
viṣvag bhujānīka-śataṁ nakhāyudham
durāsadaṁ sarva-nijetarāyudha-
praveka-vidrāvita-daitya-dānavam
Palabra por palabra: 
mīmāṁsamānasya — de Hiraṇyakaśipu, que contemplaba la maravillosa forma del Señor; samutthitaḥ — apareció; agrataḥ — en frente; nṛsiṁha-rūpaḥ — la forma de Nṛsiṁhadeva (mitad león y mitad hombre); tat — esa; alam — extraordinariamente; bhayānakam — muy temible; pratapta — como el fundido; cāmīkara — oro; caṇḍa-locanam — de ojos feroces; sphurat — con destellos; saṭā- keśara — con Su melena; jṛmbhita-ānanam — cuya cara se agrandaba; karāla — mortíferos; daṁṣṭram — dotado de colmillos; karavāla-cañcala — moviéndose como una espada afilada; kṣura-anta — tan afilada como una cuchilla; jihvam — cuya lengua; bhrukuṭī-mukha — debido a Su rostro fruncido; ulbaṇam — espantoso; stabdha — sin movimiento; ūrdhva — erectas; karṇam — cuyas orejas; giri-kandara — como las cuevas de una montaña; adbhuta — muy maravillosas; vyāttāsya — con una boca muy abierta; nāsam — y fosas nasales; hanu-bheda-bhīṣaṇam — que producía temor debido a la separación de las mandíbulas; divi-spṛśat — tocando el cielo; kāyam — cuyo cuerpo; adīrgha — corto; pīvara — grueso; grīva — cuello; uru — amplio; vakṣaḥ-sthalam — pecho; alpa — pequeña; madhyamam — porción media del cuerpo; candra-aṁśu — como los rayos de la Luna; gauraiḥ — blanquecino; churitam — cubierto; tanūruhaiḥ — con pelo; viṣvak — en todas direcciones; bhuja — de brazos; anīka-śatam — con cien filas; nakha — con uñas; āyudham — como armas mortales; durāsadam — muy difíciles de vencer; sarva — todas; nija — personales; itara — y otras; āyudha — de armas; praveka — usando las mejores; vidrāvita — tuvieron que correr; daitya — por quien los demonios; dānavam — y los bandidos (ateos).
Traducción: 
Hiraṇyakaśipu estudió la forma del Señor, tratando de averiguar quién era aquella forma de Nṛsiṁhadeva que estaba ante él. La forma del Señor, con Sus ojos llenos de ira, parecidos al oro fundido, inspiraba un enorme terror; una brillante melena agrandaba las dimensiones de Su terrible rostro; Sus colmillos eran mortíferos, y Su lengua, afilada como una hoja de afeitar, se movía como una espada en duelo. Tenía las orejas tiesas e inmóviles; Sus fosas nasales y la gran hendidura de Su boca parecían cuevas de una montaña. Sus fauces se abrían de un modo espantoso, y con Su cuerpo tocaba el cielo. Tenía el cuello corto y ancho, el pecho amplio, la cintura delgada, y el pelo del cuerpo tan blanco como los rayos de la Luna. Sus brazos, que parecían los flancos de un ejército, cubrían todas las direcciones mientras mataba a los demonios, bandidos y ateos con la caracola, el disco, la maza, la flor de loto y Sus demás armas habituales.