SB 7.11.2

śrī-yudhiṣṭhira uvāca
bhagavan śrotum icchāmi
nṛṇāṁ dharmaṁ sanātanam
varṇāśramācāra-yutaṁ
yat pumān vindate param
Palabra por palabra: 
śrī-yudhiṣṭhiraḥ uvāca — Mahārāja Yudhiṣṭhira preguntó; bhagavan — ¡oh, mi Señor!; śrotum — escuchar; icchāmi — yo deseo; nṛṇām — de la sociedad humana; dharmam — los deberes prescritos; sanātanam — comunes y eternos (para todos); varṇa-āśrama-ācāra-yutam — basados en los principios de las cuatro divisiones de la sociedad y las cuatro divisiones del progreso espiritual; yat — del cual; pumān — la gente en general; vindate — puede disfrutar con gran paz; param — el conocimiento supremo (mediante el cual se puede alcanzar el servicio devocional).
Traducción: 
Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo: Mi querido señor, deseo que me hables de los principios de la religión mediante los cuales se puede alcanzar el objetivo supremo de la vida, el servicio devocional. Deseo escuchar, en general, acerca de los deberes prescritos de la sociedad humana y acerca del sistema de varṇāśrama-dharma, que regula el progreso social y espiritual.
Significado: 

Sanātana-dharma significa servicio devocional. La palabra sanātana se refiere a lo que es eterno, lo que no cambia, sino que permanece en toda circunstancia. Ya hemos explicado varias veces cuál es el deber prescrito eterno del ser humano. En realidad, fue Śrī Caitanya Mahāprabhu quien lo explicó: jīvera `svarūpa' haya - - kṛṣṇera `nitya-dāsa': El verdadero deber prescrito de la entidad viviente es servir a la Suprema Personalidad de Dios. Tal vez alguien prefiera apartarse de este principio, pero aun así seguirá siendo un sirviente, pues ésa es su posición eterna; lo que ocurre es que entonces sirve a māyā, la ilusoria energía material. Por esa razón, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está tratando de guiar a la sociedad humana para que sirva a la Suprema Personalidad de Dios, en lugar de servir al mundo material sin verdadero beneficio. En la práctica, podemos comprobar que todos los hombres, mamíferos, aves, animales en general, y, de hecho, todas las entidades vivientes, están ocupados en servir. El cuerpo o la religión aparente pueden cambiar, pero todas las entidades vivientes están siempre ocupadas en servir a alguien. Por consiguiente, esa mentalidad de servicio es el deber prescrito eterno. Ese deber prescrito eterno puede organizarse mediante la institución de varṇāśrama, en la que hay cuatro varṇas (brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya y śūdra) y cuatro āśramas (brahmacarya, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsa). Así pues, Yudhiṣṭhira Mahārāja preguntó a Nārada Muni acerca de los principios del sanātana-dharma, para beneficio de la sociedad humana.