SB 6.1.12

nāśnataḥ pathyam evānnaṁ
vyādhayo 'bhibhavanti hi
evaṁ niyamakṛd rājan
śanaiḥ kṣemāya kalpate
Palabra por palabra: 
na — no; aśnataḥ — aquellos que comen; pathyam — adecuados; eva — en verdad; annam — alimentos; vyādhayaḥ — enfermedades de distintos tipos; abhibhavanti — superadas; hi — en verdad; evam — de manera similar; niyama-kṛt — quien sigue los principios regulativos; rājan — ¡oh, rey!; śanaiḥ — poco a poco; kṣemāya — para el bienestar; kalpate — se capacita.
Traducción: 
Mi querido rey, si un enfermo sigue la dieta pura y no contaminada prescrita por el médico, poco a poco llegará a curarse, y se verá libre de la infección de la enfermedad. Del mismo modo, si seguimos los principios regulativos del conocimiento, poco a poco avanzaremos hasta liberarnos de la contaminación material.
Significado: 

Si una persona cultiva conocimiento, aunque se base en la especulación mental, y sigue estrictamente los principios regulativos que se establecen en los śāstras y que se explican en el siguiente verso, poco a poco llega a purificarse. Por lo tanto, el plano del jñāna, o conocimiento especulativo, está por encima del plano del karma, o acción fruitiva. Desde el plano del karma hay muchísimas posibilidades de caer a condiciones infernales, pero la persona establecida en el nivel del jñāna se salva de la vida infernal, aunque todavía no está completamente libre de la infección. La dificultad estriba en que, cuando nos situamos en el plano del jñāna, pensamos que nos hemos liberado y nos hemos vuelto Nārāyaṇa, Bhagavān. Ésa es otra fase de la ignorancia.

ye 'nye 'ravindākṣa vimukta-māninas
tvayy asta-bhāvād aviśuddha-buddhayaḥ
āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ
patanty adho 'nādṛta-yuṣmad-aṅghrayaḥ

(Bhāg. 10.2.32)

La ignorancia lleva a la persona a especular y considerarse liberada de la contaminación material sin realmente estarlo. Por lo tanto, como no se refugia en los pies de loto de Kṛṣṇa, acaba cayendo, incluso si se eleva hasta el nivel de brahma-jñāna, el nivel de comprensión del Brahman. No obstante, los jñānīs por lo menos saben distinguir entre lo pecaminoso y lo piadoso, y actúan con gran prudencia conforme a los mandamientos de los śāstras.