SB 5.14.2

yasyām u ha vā ete ṣaḍ-indriya-nāmānaḥ karmaṇā dasyava eva te. Tad yathā puruṣasya dhanaṁ yat kiñcid dharmaupayikaṁ bahu-kṛcchrādhigataṁ sākṣāt parama-puruṣārādhana-lakṣaṇo yo 'sau dharmas taṁ tu sāmparāya udāharanti. tad-dharmyaṁ dhanaṁ darśana-sparśana-śravaṇāsvādanāvaghrāṇa-saṅkalpa-vyavasāya-gṛha-grāmyopabhogena kunāthasyājitātmano yathā sārthasya vilumpanti.
Palabra por palabra: 
yasyām — en lo que; u ha — ciertamente; — o; ete — todos esos; ṣaṭ-indriya- nāmānaḥ — que reciben el nombre de seis sentidos (la mente y los cinco sentidos de adquisición de conocimiento); karmaṇā — por su actividad; dasyavaḥ — los bandoleros; eva — ciertamente; te — ellos; tat — eso; yathā — como; puruṣasya — de una persona; dhanam — la riqueza; yat — cualquiera; kiñcit — algo; dharma- aupayikam — que es un medio para la práctica de principios religiosos; bahu- kṛcchra-adhigatam — ganado tras un arduo trabajo; sākṣāt — directamente; parama- puruṣa-ārādhana-lakṣaṇaḥ — cuyas características son la adoración del Señor por medio de la celebración de sacrificios, etc; yaḥ — que; asau — esos; dharmaḥ — principios religiosos; tam — eso; tu — pero; sāmparāye — para beneficio de la entidad viviente después de la muerte; udāharanti — el sabio declara; tat-dharmyam — religioso (en relación con la puesta en práctica del varṇāśrama-dharma); dhanam — riqueza; darśana — por ver; sparśana — por tocar; śravaṇa — por escuchar; āsvādana — por saborear; avaghrāṇa — por oler; saṅkalpa — por la decisión; vyavasāya — por una conclusión; gṛha — en el hogar material; grāmya-upabhogena — por la complacencia material de los sentidos; kunāthasya — de la desorientada alma condicionada; ajita-ātmanaḥ — que no posee dominio sobre sí misma; yathā — tal como; sārthasya — de la entidad viviente que busca complacer los sentidos; vilumpanti — ellos despojan.
Traducción: 
En el bosque de la existencia material, los sentidos fuera de control son como bandidos. El alma condicionada puede ganar algún dinero para avanzar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, pero por desgracia los sentidos fuera de control se lo arrebatan para emplearlo en su propia complacencia. Los sentidos son como bandidos, porque nos hacen gastar innecesariamente el dinero en ver, oler, saborear, tocar, escuchar, desear y querer. De ese modo, el alma condicionada se ve obligada a complacerlos y gasta todo su dinero. En realidad, ese dinero estaba destinado a la puesta en práctica de principios religiosos, pero los sentidos, que son como bandidos, se lo arrebatan.
Significado: 

Pūrva-jamnārjitā vidyā pūrva-janmārjitaṁ dhanaṁ agre dhāvati dhāvati. Si seguimos los principios del varṇāśrama-dharma, alcanzamos una posición mejor en el mundo material. Podemos ser ricos, sabios, bellos o de buena cuna. Quien goce de esos dones, debe saber que la finalidad de todos ellos es el progreso en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Por desdicha, la persona desorientada abusa de su elevada posición para complacer los sentidos. Por esa razón a los sentidos fuera de control se les considera bandidos. Mediante la puesta en práctica de principios religiosos, podemos alcanzar una posición elevada, pero los sentidos, como ladrones, pueden arrebatárnosla y echarla a perder. Siguiendo las leyes del varṇāśrama-dharma en la ejecución de los principios religiosos, nos situamos en una posición desahogada. Es muy fácil emplear esos bienes para avanzar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Debemos entender que las riquezas y ventajas de que gozamos en el mundo material no deben despilfarrarse en la complacencia de los sentidos. Su finalidad es que progresemos en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Por esa razón el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está enseñando a la gente a controlar la mente y los cinco sentidos de adquisición de conocimiento por medio de un proceso definido. Se debe practicar un poco de austeridad, y no gastar dinero en nada que esté fuera de las regulaciones de la vida devocional. Los sentidos nos piden ver cosas hermosas; por lo tanto, se debe gastar dinero en decorar a la Deidad del templo. La lengua, por su parte, debe saborear los buenos alimentos que se compran y se ofrecen a la Deidad. La nariz puede emplearse para oler las flores ofrecidas en el altar, y el oído, para escuchar la vibración del mantra Hare Kṛṣṇa. De ese modo se pueden regular los sentidos, empleándolos para avanzar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Ésa es la manera de no echar a perder una buena posición por medio de la complacencia de los sentidos, que se presenta en forma de vida sexual ilícita, consumo de carne, ingestión de drogas, alcohol, etc., y práctica de juegos de azar. La manera de echar a perder la buena posición alcanzada en el mundo material es conducir coches, pasar el tiempo en clubs nocturnos, o comer los abominables platos que se sirven en los restaurantes. Mediante esas actividades, los sentidos, que son como asaltantes, roban al alma condicionada todos los bienes que tantas dificultades le ha costado lograr.