SB 5.14.1

sa hovāca
sa eṣa dehātma-mānināṁ sattvādi-guṇa-viśeṣa-vikalpita-kuśalākuśala-samavahāra-vinirmita-vividha-dehāvalibhir viyoga-saṁyogādy-anādi-saṁsārānubhavasya dvāra-bhūtena ṣaḍ-indriya-vargeṇa tasmin durgādhvavad asugame 'dhvany āpatita īśvarasya bhagavato viṣṇor vaśa-vartinyā māyayā jīva-loko 'yaṁ yathā vaṇik-sārtho 'rtha-paraḥ sva-deha-niṣpādita-karmānubhavaḥ śmaśānavad aśivatamāyāṁ saṁsārāṭavyāṁ gato nādyāpi viphala-bahu-pratiyogehas tat-tāpopaśamanīṁ hari-guru-caraṇāravinda-madhukarānupadavīm avarundhe.
Palabra por palabra: 
saḥ — el devoto autorrealizado (Śrī Śukadeva Gosvāmī); ha — en verdad; uvāca — habló; saḥ — él (el alma condicionada); eṣaḥ — este; deha-ātma-māninām — de los necios que piensan que el cuerpo es el ser; sattva-ādi — de sattva, rajaḥ y tamaḥ; guṇa — por las modalidades; viśeṣa — particular; vikalpita — falsamente constituido; kuśala — a veces por acciones favorables; akuśala — a veces por acciones muy desfavorables; samavahāra — por una mezcla de ambas; vinirmita — obtenidos; vividha — diversos tipos; deha-āvalibhiḥ — por la serie de cuerpos; viyoga-saṁyoga-ādi — que se caracteriza por abandonar un tipo de cuerpo (viyoga) y recibir otro (saṁyoga); anādi-saṁsāra-anubhavasya — de la percepción del proceso de transmigración, que no tiene principio; dvāra-bhūtena — que existen como puertas; ṣaṭ-indriya-vargeṇa — por esos seis sentidos (la mente y los cinco sentidos para adquirir conocimiento, es decir, los ojos, los oídos, la lengua, la nariz y la piel); tasmin — sobre eso; durga-adhva-vat — como un camino que es muy difícil de recorrer; asugame — por el que es difícil pasar; adhvani — en un sendero del bosque; āpatitaḥ — ocurrido; īśvarasya — del controlador; bhagavataḥ — la Suprema Personalidad de Dios; viṣṇoḥ — del Señor Viṣṇu; vaśa-vartinyā — actuando bajo el control; māyayā — por la energía material; jīva-lokaḥ — la entidad viviente condicionada; ayam — esta; yathā — exactamente como; vaṇik — un mercader; sa- arthaḥ — con un propósito; artha-paraḥ — que está muy apegado al dinero; sva- deha-niṣpādita — realizadas por su propio cuerpo; karma — los frutos de las actividades; anubhavaḥ — que experimenta; śmaśāna-vat aśivatamāyām — como un inauspicioso cementerio o camposanto; saṁsāra-aṭavyām — en el bosque de la vida material; gataḥ — habiendo entrado; na — no; adya api — hasta ahora; viphala — sin resultado; bahu-pratiyoga — lleno de grandes dificultades y de múltiples condiciones miserables; īhaḥ — cuyas actividades aquí, en el mundo material; tat- tāpa-upaśa-manīm — que alivia las miserias del bosque de la vida material; hari- guru-caraṇa-aravinda — a los pies de loto del Señor y de Su devoto; madhukara- anupadavīm — el camino por el que se siguen los pasos de los devotos apegados como abejorros; avarundhe — ganancia.
Traducción: 
Respondiendo a la pregunta del rey Parīkṣit acerca del significado directo de la alegoría del bosque del mundo material, Śukadeva Gosvāmī dijo: Mi querido rey, los miembros de la comunidad mercantil [vaṇik] siempre están buscando la forma de ganar dinero. A veces van al bosque y adquieren productos de bajo coste, como leña y tierra, por ejemplo, para venderlos después en la ciudad a buen precio. De manera similar, la codiciosa alma condicionada entra en el mundo material en busca de alguna ganancia material. Poco a poco se va internando en lo más denso del bosque, sin realmente saber cómo salir de él. Una vez dentro del mundo material, el alma pura queda condicionada por la atmósfera material, que es una creación de la energía externa bajo el control del Señor Viṣṇu. Es así como la entidad viviente queda bajo el control de la energía externa, daivī māyā. Lleva una vida independiente y permanece confundida en el bosque, sin poder relacionarse con los devotos que están siempre ocupados en el servicio del Señor. Ya inmersa en el concepto corporal, va recibiendo distintos tipos de cuerpos, uno tras otro, bajo la influencia de la energía externa e impulsada por las modalidades de la naturaleza material [sattva-guṇa, rajo-guṇa y tamo-guṇa]. De ese modo, el alma condicionada va unas veces a los planetas celestiales, otras a los terrenales, y otras a los planetas y especies inferiores. Así sufre continuamente debido a distintos tipos de cuerpos. A veces, esos sufrimientos y dolores vienen mezclados. A veces son muy intensos, y otras veces no. Esos condicionamientos corporales se deben a la especulación mental del alma condicionada. La mente y los cinco sentidos que emplea para adquirir conocimiento son la causa de sus diversos cuerpos y condicionamientos. Valiéndose de los sentidos, y bajo el control de la energía externa, māyā, la entidad viviente sufre las miserables condiciones de la existencia material. En realidad está buscando liberarse, y aunque a veces tras muchas dificultades, logra algún alivio, generalmente acaba frustrándose. Inmerso en esa lucha por la existencia, no puede obtener el refugio de los devotos puros, que son como abejorros ocupados en servicio amoroso a los pies de loto del Señor Viṣṇu.
Significado: 

En este verso, la información más importante es hari-guru- caraṇa-aravinda-madhukara-anupadavīm. En el mundo material, las almas condicionadas están decepcionadas de sus actividades, y sólo a veces, tras grandes dificultades, logran algún alivio. Pero, en definitiva, el alma condicionada nunca es feliz. Simplemente lucha por la existencia. En realidad, su único deber es aceptar al maestro espiritual, el guru, y, por su mediación, aceptar los pies de loto del Señor. Esto lo explica Śrī Caitanya Mahāprabhu: guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti- latā-bīja. La gente que lucha por la existencia en los bosques o ciudades del mundo material, en realidad no está disfrutando de la vida. Sólo sufren, por medio de sus variados placeres y dolores; por lo general se trata de dolores muy poco auspiciosos; y aunque tratan de liberarse de ellos, la ignorancia se lo impide. Para ellos, los Vedas afirman: tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet. La entidad viviente se pierde en el bosque de la existencia material, en la lucha por la existencia; en él, su primer deber es encontrar un guru genuino que esté siempre consagrado a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. Después de todo, si tiene un mínimo deseo de aliviarse de la lucha por la existencia, debe encontrar un guru genuino y recibir sus instrucciones a sus pies de loto. De ese modo puede liberarse de esa situación.

Puesto que se está comparando el mundo material con un bosque, podría plantearse el argumento de que la moderna civilización de Kali-yuga está principalmente en las ciudades. Sin embargo, una gran ciudad es como un gran bosque. En realidad, es más peligrosa la vida en la ciudad que la vida en el bosque. Para el que llega a una ciudad desconocida sin tener amigos ni un lugar en que quedarse, la vida en la ciudad es más difícil que vivir en el bosque. Hay muchas grandes ciudades repartidas por la superficie del globo; en ellas no veremos otra cosa que la lucha por la existencia las veinticuatro horas del día. La gente va de aquí para allá en automóviles, a más de cien kilómetros por hora, yendo y viniendo sin parar; ése es el escenario de la gran lucha por la existencia. Hay que levantarse temprano por la mañana y viajar en un coche a velocidades suicidas. El peligro de un accidente de tráfico siempre está presente, y hay que conducir con gran prudencia. En su automóvil, la entidad viviente está llena de ansiedades, y su lucha no tiene nada de auspicioso. Esa situación no sólo afecta a los seres humanos; las demás especies, como los perros y los gatos, tienen que sostener también noche y día una ardua lucha por sobrevivir. La lucha por la existencia sigue su curso, y el alma condicionada cambia de una posición a otra. Durante un breve período es niño, pero tiene que crecer. Tiene que entrar en la adolescencia, y de ahí convertirse en un hombre para luego ser un anciano. Por último, cuando el cuerpo ya no da más de sí, tiene que recibir otro en una especie diferente. Abandonar el cuerpo se llama muerte, y recibir otro cuerpo se llama nacimiento. La forma humana es una oportunidad que se nos brinda para que nos refugiemos en el maestro espiritual genuino, y por medio de él, en el Señor Supremo. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se ha fundado para dar una oportunidad a todos los miembros de la sociedad humana, que están siendo descarriados por líderes necios. Nadie puede liberarse de esa lucha por la existencia, que está llena de miserias, sin aceptar a un devoto puro del Señor. Mediante intentos materiales, podemos cambiar de una posición a otra distinta, pero de nada nos sirve para liberarnos de la lucha por la existencia. El único recurso son los pies de loto de un maestro espiritual genuino, y, por medio de él, los pies de loto del Señor.