SB 4.28.53

api smarasi cātmānam
avijñāta-sakhaṁ sakhe
hitvā māṁ padam anvicchan
bhauma-bhoga-rato gataḥ
Palabra por palabra: 
api smarasi — recuerdas; ca — también; ātmānam — a la Superalma; avijñāta — desconocido; sakham — amigo; sakhe — ¡oh, amigo!; hitvā — abandonar; mām — a Mí; padam — posición; anvicchan — desear; bhauma — material; bhoga — disfrute; rataḥ — apegada a; gataḥ — tú estuviste.
Traducción: 
El brāhmaṇa continuó: Mi querida amiga, tal vez no puedas reconocerme inmediatamente, pero ¿no recuerdas que en el pasado tenías un amigo muy íntimo? Por desgracia, abandonaste Mi compañía y adoptaste una posición de disfrutador del mundo material.
Significado: 

Como se afirma en la Bhagavad-gītā (7.27):

icchā-dveṣa-samutthena
dvandva-mohena bhārata
sarva-bhūtāni sammohaṁ
sarge yānti parantapa

«¡Oh, vástago de Bharata!, ¡oh, conquistador del enemigo!, todas las entidades vivientes nacen bajo la influencia de la ilusión, confundidas por las dualidades que surgen del deseo y la aversión». Esto explica la forma en que cae al mundo material la entidad viviente. En el mundo espiritual no existen ni la dualidad ni la aversión. La Suprema Personalidad de Dios Se expande en muchos. A fin de disfrutar de una felicidad cada vez mayor, el Señor Supremo Se expande en múltiples categorías. Como se menciona en el Varāha Purāṇa, Él Se expande como viṣṇu-tattva (la expansión svāṁśa), y como Su potencia marginal (vibhinnāṁśa, la entidad viviente). Las entidades vivientes que se expanden de Él son innumerables, como las diminutas moléculas de luz solar, que son innumerables expansiones del Sol. Las expansiones vibhinnāṁśa, las potencias marginales del Señor, son las entidades vivientes. Éstas, cuando desean disfrutar, se forjan una conciencia de dualidad y llegan a sentir aversión por el servicio del Señor. De esa forma, caen en el mundo material. En el Prema-vivarta se dice:

kṛṣṇa-bahirmukha hañā bhoga-vāñchā kare
nikaṭa-stha māyā tāre jāpaṭiyā dhare

La posición natural de la entidad viviente es servir al Señor con una actitud de amor trascendental. La entidad viviente cae en el mundo material cuando desea ser Kṛṣṇa mismo o imitar a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es el padre supremo, y por lo tanto, el afecto que siente por la entidad viviente es eterno. Cuando la entidad viviente cae en el mundo material, el Señor Supremo, por medio de Su expansión svāṁśa (Paramātmā), Se mantiene a su lado. De esa forma, la entidad viviente podrá un día regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Por abusar de su independencia, la entidad viviente cae de la posición de servicio al Señor a una posición de disfrutador en el mundo material. Es decir, la entidad viviente asume su posición en un cuerpo material. Ha deseado una posición muy elevada, pero en lugar de ello, se enreda en un ciclo de nacimientos y muertes, seleccionando su posición, bien sea como ser humano, semidiós, gato, perro, árbol, etc. De ese modo, escoge un cuerpo de entre 8.400.000 formas distintas, y trata de obtener satisfacción con esa diversidad de disfrutes materiales. A la Superalma, sin embargo, no Le gusta que haga eso. Por consiguiente, le da instrucciones, diciéndole que se entregue a la Suprema Personalidad de Dios. Cuando la entidad viviente lo hace, el Señor Se encarga de ella. Sin embargo, la entidad viviente no puede entregarse al Señor Supremo a no ser que esté libre de la contaminación de los deseos materiales. En la Bhagavad-gītā (5.29), el Señor dice:

bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ
sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ
jñātvā māṁ śāntim ṛcchati

«La persona que tiene plena conciencia de Mí, sabiendo que Yo soy el beneficiario final de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las miserias materiales».

El Señor Supremo es el amigo supremo de todos; sin embargo, nadie puede beneficiarse de las instrucciones del amigo supremo mientras siga elaborando sus propios planes para ser feliz y enredándose en las modalidades de la naturaleza material. En cada creación, las entidades vivientes adoptan distintas formas conforme a sus deseos pasados. Esto significa que todas las especies o formas de vida fueron creadas simultáneamente. La teoría de Darwin, que afirma que el ser humano no existía en principio, sino que es un producto de muchísimos años de evolución, es una teoría de lo más disparatada. En las Escrituras védicas descubrimos que la primera criatura del universo es el Señor Brahmā. Él, que es la persona más inteligente, se encargó de la creación de toda la diversidad que se manifiesta en el mundo material.