SB 4.27.2

sa rājā mahiṣīṁ rājan
susnātāṁ rucirānanām
kṛta-svastyayanāṁ tṛptām
abhyanandad upāgatām
Palabra por palabra: 
saḥ — él; rājā — el rey; mahiṣīm — a la reina; rājan — ¡oh, rey!; su-snātām — bien bañada; rucira-ānanām — cara atractiva; kṛta-svasti-ayanām — vestida con ropas y adornos auspiciosos; tṛptām — satisfecha; abhyanandat — él dio la bienvenida; upāgatām — que se acercaba.
Traducción: 
La reina se bañó y se vistió con las ropas y adornos más auspiciosos. Después de comer y quedar satisfecha por completo, regresó con el rey. Al ver los hermosos adornos de su atractivo rostro, el rey le dio la bienvenida con toda su devoción.
Significado: 

La mujer suele vestirse muy bien, con vestidos elegantes y complementos de adorno. A veces, también lleva flores en el cabello. Las mujeres se visten especialmente bien por la tarde, a la hora en que el esposo regresa al hogar después de una dura jornada de trabajo. La esposa tiene el deber de estar muy bien vestida, para que cuando el esposo regrese a casa se sienta atraído por su limpieza y su forma de vestir, y se sienta satisfecho con ello. En otras palabras, la esposa es la inspiración de toda buena inteligencia. Después de ver a la esposa muy bien vestida, se puede reflexionar con mucha sensatez en los asuntos familiares. Una persona demasiado angustiada con los problemas de la familia, no podrá cumplir satisfactoriamente con sus deberes familiares. Por lo tanto, la esposa debe ser una fuente de inspiración, para que la inteligencia del esposo pueda cumplir adecuadamente con sus funciones. De esa manera, ambos pueden colaborar en la resolución de los problemas familiares sin obstáculos.