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SB 4.23

SB 4.23.1-3 En la etapa final de su vida, cuando vio que se estaba haciendo viejo, Mahārāja Pṛthu, aquella gran alma que era rey del mundo, repartió toda la opulencia que había adquirido entre las entidades vivientes de todas las especies, móviles e inmóviles. Dispuso que todos recibiesen pensiones conforme a los principios religiosos, y después de cumplir las órdenes de la Suprema Personalidad de Dios, en completa armonía con Él, dejó la Tierra, a la que se consideraba hija suya, en manos de sus hijos. Después, Mahārāja Pṛthu abandonó a sus súbditos, que reprimían las lágrimas y los lamentos que les producía el dolor de verse separados del rey, y, acompañado de su esposa, se fue al bosque para ejecutar austeridades en soledad.
SB 4.23.4 Tras retirarse de la vida familiar, Mahārāja Pṛthu siguió estrictamente las regulaciones de la vida retirada y se sometió a rigurosas austeridades en el bosque. Se ocupó en esas actividades con la misma seriedad con que antes se había ocupado en la dirección del gobierno y en sus conquistas.
SB 4.23.5 En el tapo-vana, Mahārāja Pṛthu a veces comía tallos y raíces de plantas, otras veces comía fruta y hojas secas, y durante unas semanas sólo bebió agua. Por último, se mantuvo solamente con el aire que respiraba.
SB 4.23.6 Siguiendo los principios de la vida en el bosque y los pasos de los grandes sabios y munis, Pṛthu Mahārāja, durante el verano, se expuso a cinco tipos de métodos para aumentar el calor; en la estación de las lluvias se sometió a lluvias torrenciales, y en invierno permaneció dentro del agua sumergido hasta el cuello. Además, para dormir, simplemente se echaba en el suelo.
SB 4.23.7 Mahārāja Pṛthu se sometió a esas rigurosas austeridades a fin de controlar sus palabras y sus sentidos, abstenerse de emitir su semen, y controlar el aire vital dentro de su cuerpo. Hizo todo esto para satisfacer a Kṛṣṇa. No tenía otro propósito.
SB 4.23.8 Con esa rigurosa práctica de austeridades, Mahārāja Pṛthu adquirió una estabilidad cada vez mayor en la vida espiritual, y se liberó por completo de los deseos de ocuparse en actividades fruitivas. También practicó ejercicios respiratorios para controlar la mente y los sentidos, y ese control le liberó por completo de todos los deseos de ocuparse en actividades fruitivas.
SB 4.23.9 De ese modo, el mejor de los seres humanos, Mahārāja Pṛthu, siguió el sendero de avance espiritual que Sanat-kumāra le había aconsejado. Es decir, adoró a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa.
SB 4.23.10 De esta forma, Mahārāja Pṛthu se ocupó por completo en servicio devocional, cumpliendo estrictamente las reglas y regulaciones conforme a principios establecidos, las veinticuatro horas del día. Con ello, su amor y su devoción por la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, crecieron, llegando a ser fijos e inquebrantables.
SB 4.23.11 Con la práctica continua del servicio devocional, Pṛthu Mahārāja adquirió una mente trascendental, de modo que podía pensar constantemente en los pies de loto del Señor. Debido a ello, alcanzó la plenitud del desapego y la perfección del conocimiento, con el cual pudo trascender toda duda. De esa forma, se liberó de las garras del ego falso y del concepto material de la vida.
SB 4.23.12 Cuando se liberó por completo del concepto corporal de la vida, Mahārāja Pṛthu podía percibir la presencia del Señor Kṛṣṇa en el corazón de todos como Paramātmā. Estando en condiciones de recibir instrucciones directamente de Él, abandonó todas las prácticas de yoga y jñāna. No tenía el menor interés en la perfección de esos sistemas, pues comprendió perfectamente que el servicio devocional a Kṛṣṇa es el objetivo final de la vida, y que los yogīs y jñānīs, a menos que sientan atracción por las narraciones acerca de Kṛṣṇa [kṛṣṇa-kathā], nunca podrán ver desaparecer sus conceptos ilusorios acerca de la existencia.
SB 4.23.13 Con el paso del tiempo, cuando iba a abandonar el cuerpo, Pṛthu Mahārāja fijó con firmeza su mente en los pies de loto de Kṛṣṇa, y de esa forma, enteramente situado en el plano de brahma-bhūta, abandonó el cuerpo material.
SB 4.23.14 Sentado en una determinada postura yóguica, Mahārāja Pṛthu taponó las puertas de su ano con los talones, hizo presión con las pantorrillas, y poco a poco, fue llevando su aire vital hacia arriba, haciéndolo pasar desde el círculo del ombligo hasta el corazón, y de ahí a la garganta. Finalmente, lo empujó hacia arriba, hasta el punto central del entrecejo.
SB 4.23.15 De esta manera, Pṛthu Mahārāja fue elevando poco a poco su aire vital hasta el orificio del cráneo, con lo cual perdió todo deseo de existencia material. Gradualmente fundió su aire vital con la totalidad del aire, su cuerpo, con la totalidad de la tierra, y el fuego contenido en su cuerpo, con la totalidad del fuego.
SB 4.23.16 De esta forma, según las posiciones de las distintas partes de su cuerpo, Pṛthu Mahārāja fundió las aperturas de los sentidos con el cielo, y los líquidos del cuerpo, como la sangre y diversas secreciones, con la totalidad del agua; fundió también la tierra con el agua, el agua con el fuego, el fuego con el aire, el aire con el cielo, y así sucesivamente.
SB 4.23.17 Amalgamó la mente con los sentidos, y éstos con los objetos de los sentidos, según sus respectivas posiciones; también amalgamó el ego material con la energía material total, el mahat-tattva.
SB 4.23.18 Pṛthu Mahārāja ofreció entonces toda la identificación falsa de la entidad viviente al controlador supremo de la energía ilusoria. Una vez libre de todas las identificaciones falsas que atrapan a la entidad viviente, mediante el conocimiento y el desapego, y con la fuerza espiritual de su servicio devocional, alcanzó la libertad. De este modo, situado en su posición constitucional consciente de Kṛṣṇa, abandonó el cuerpo como un prabhu, aquel que controla sus sentidos.
SB 4.23.19 La reina Arci, la esposa de Pṛthu Mahārāja, acompañó a su esposo al bosque. Como era una reina, su cuerpo era muy delicado. Ella no merecía vivir en el bosque; aun así, posó voluntariamente sus pies de loto en el áspero suelo del bosque.
SB 4.23.20 Aunque no estaba acostumbrada a esas dificultades, la reina Arci siguió a su esposo en la práctica de los principios regulativos para vivir en el bosque como los grandes sabios. Se acostaba en el suelo y solamente comía frutas, flores y hojas; como no estaba hecha a esas actividades, estaba débil y delgada. Sin embargo, debido al placer que obtenía del servicio a su esposo, no sentía la menor dificultad.
SB 4.23.21 Cuando vio que su esposo, que tan misericordioso había sido con ella y con la Tierra, no mostraba signos de vida, la reina Arci se lamentó por un momento; después, levantó una pira ardiente en lo alto de un promontorio y puso encima el cuerpo de su esposo.
SB 4.23.22 Después de esto, la reina ejecutó los ritos fúnebres necesarios y ofreció oblaciones de agua. Tras bañarse en el río, ofreció reverencias a los semidioses que habitan en los sistemas planetarios del cielo. A continuación, caminó alrededor del fuego, y, pensando en los pies de loto de su esposo, entró en las llamas.
SB 4.23.23 Después de ver el acto de valentía de Arci, la casta esposa del gran rey Pṛthu, muchos miles de esposas de los semidioses, junto con sus esposos, ofrecieron oraciones a la reina, pues estaban muy satisfechas con ella.
SB 4.23.24 En esa ocasión los semidioses estaban en la cima de la montaña Mandara; sus esposas, derramando flores sobre la pira funeraria, hablaban entre ellas de la siguiente manera.
SB 4.23.25 Las esposas de los semidioses dijeron: ¡Toda gloria a la reina Arci! Somos testigos de que la reina del rey Pṛthu, el emperador de todos los reyes del mundo, ha servido a su esposo con la mente, las palabras y el cuerpo, de la misma forma que la diosa de la fortuna sirve a la Suprema Personalidad de Dios, Yajñeśa, Viṣṇu.
SB 4.23.26 Las esposas de los semidioses continuaron: Contemplad cómo, en virtud de sus inconcebibles actividades piadosas, Arci, la casta dama, sigue a su esposo en su ascensión hasta que se pierden de vista.
SB 4.23.27 En el mundo material, todo ser humano tiene una vida corta, pero los que están ocupados en servicio devocional regresan al hogar, de vuelta a Dios, pues de hecho están en el sendero de la liberación. Nada hay que esas personas no puedan conseguir.
SB 4.23.28 Todo aquel que en este mundo material se ocupa en actividades que requieren de gran esfuerzo, y que, después de obtener la forma humana de vida - que es una oportunidad para liberarse de las miserias - , emprende las difíciles tareas de las actividades fruitivas, debe considerarse que vive engañado y que tiene envidia de su propio ser.
SB 4.23.29 El gran sabio Maitreya continuó diciendo: Mi querido Vidura, cuando las esposas de los habitantes del cielo estaban hablando entre sí con esas palabras, la reina Arci llegó al planeta que había alcanzado su esposo, Mahārāja Pṛthu, la más elevada de las almas autorrealizadas.
SB 4.23.30 Maitreya continuó: El más grande de todos los devotos, Mahārāja Pṛthu, era muy poderoso, y tenía un carácter liberal, sublime y magnánimo. Te lo he descrito en la medida de lo posible.
SB 4.23.31 Toda persona que describa con fe y determinación las características del rey Pṛthu, ya sea leyendo o escuchando personalmente acerca de ellas, o ayudando a otros a hacerlo, alcanzará, sin duda alguna, el mismo planeta al que llegó Mahārāja Pṛthu. En otras palabras, esa persona también regresa al hogar, a los planetas Vaikuṇṭhas, de vuelta a Dios.
SB 4.23.32 Si el que escucha acerca de las características de Pṛthu Mahārāja es un brāhmaṇa, obtiene la perfección de los poderes brahmínicos; si es kṣatriya, se convierte en rey del mundo; si es vaiśya, llega a ser el señor de otros vaiśyas y de muchos animales; y si es śūdra, llega a ser el devoto más elevado.
SB 4.23.33 No importa si se es hombre o mujer; todo el que escuche con gran respeto esta narración de Pṛthu Mahārāja, será padre de muchos hijos, si no tiene hijos, y llegará a ser el más rico de los hombres, si no tiene dinero.
SB 4.23.34 Además, el que escuche esta narración tres veces logrará una muy buena reputación, si no goza de consideración social, y si es inculto, se convertirá en un gran erudito. En otras palabras, escuchar las narraciones que tratan de Pṛthu Mahārāja es tan auspicioso que aleja toda mala fortuna.
SB 4.23.35 Quien escuche la narración de Pṛthu Mahārāja puede volverse importante, aumentar la duración de su vida, elevarse a los planetas celestiales, y contrarrestar las contaminaciones de la era de Kali. Además, puede impulsar la causa de la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y la liberación. Por consiguiente, desde todos los puntos de vista, a la persona materialista interesada en esas cosas se le aconseja que lea y escuche las narraciones acerca de la vida y personalidad de Pṛthu Mahārāja.
SB 4.23.36 Si un rey, deseoso de alcanzar la victoria y el poder, recita la narración de Pṛthu Mahārāja tres veces antes de avanzar con su cuadriga, todos los reyes subordinados le entregarán todo tipo de impuestos espontáneamente en cuanto él se lo ordene, tal como hicieron con Mahārāja Pṛthu.
SB 4.23.37 Un devoto puro que esté ejecutando los diversos procesos del servicio devocional puede estar ya situado en la posición trascendental, completamente absorto en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, pero incluso él, en el desempeño de su servicio devocional, debe escuchar, leer y hacer que otros escuchen acerca de la personalidad y la vida de Pṛthu Mahārāja.
SB 4.23.38 El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, te he narrado lo mejor que he podido la historia de Pṛthu Mahārāja, que enriquece nuestra actitud devocional. Todo el que aproveche esos beneficios, regresa también al hogar, de vuelta a Dios, como Mahārāja Pṛthu.
SB 4.23.39 Todo aquel que, diariamente y con gran reverencia y adoración, lea, cante y explique la historia de las actividades de Mahārāja Pṛthu, llegará sin duda a adquirir una fe inquebrantable en los pies de loto del Señor, y verá aumentar su atracción por ellos. Los pies de loto del Señor son el barco con el que se puede atravesar el océano de la nesciencia.