SB 4.17.31

ya etad ādāv asṛjac carācaraṁ
sva-māyayātmāśrayayāvitarkyayā
tayaiva so'yaṁ kila goptum udyataḥ
kathaṁ un māṁ dharma-paro jighāṁsati
Palabra por palabra: 
yaḥ — el que; etat — esas; ādau — al principio de la creación; asṛjat — creó; cara-acaram — entidades vivientes móviles e inmóviles; sva-māyayā — por su propia potencia; ātma-āśrayayā — refugiadas bajo su propia potencia; avitarkyayā — inconcebible; tayā — por esa misma māyā; eva — ciertamente; saḥ — él; ayam — este rey; kila — ciertamente; goptum udyataḥ — dispuesto a dar protección; katham — cómo; nu — entonces; mām — a mí; dharma-paraḥ — el que sigue estrictamente los principios religiosos; jighāṁsati — desea matar.
Traducción: 
Al principio de la creación, y mediante tu energía inconcebible, creaste a todas esas entidades vivientes móviles e inmóviles. Y ahora, mediante esa misma energía, te dispones a protegerlas. En verdad, eres el supremo protector de los principios religiosos. ¿Por qué estás tan deseoso de matarme, a pesar de que he adoptado la forma de una vaca?
Significado: 

El argumento del planeta Tierra es que alguien que crea es también muy libre de destruir. El planeta Tierra pregunta por qué el Señor quiere matarla, cuando Él está dispuesto a brindar Su protección a todos. A fin de cuentas, se trata de la Tierra, la morada de todas las demás entidades vivientes, la misma Tierra que produce los cereales que esas entidades vivientes necesitan.