SB 4.14.15

dharma ācaritaḥ puṁsāṁ
vāṅ-manaḥ-kāya-buddhibhiḥ
lokān viśokān vitaraty
athānantyam asaṅginām
Palabra por palabra: 
dharmaḥ — principios religiosos; ācaritaḥ — puestos en práctica; puṁsām — para personas; vāk — con las palabras; manaḥ — la mente; kāya — el cuerpo; buddhibhiḥ — y con la inteligencia; lokān — los planetas; viśokān — sin miserias; vitarati — conceden; atha — ciertamente; ānantyam — felicidad ilimitada, liberación; asaṅginām — a aquellos que están libres de la influencia material.
Traducción: 
Aquellos que viven conforme a los principios religiosos y los siguen con las palabras, la mente, el cuerpo y la inteligencia, se elevan al reino celestial, en el que no existe sufrimiento alguno. Así se liberan de la influencia material, y obtienen en esta vida una felicidad sin límite.
Significado: 

Con estas palabras, los sabios santos enseñan que el rey o jefe de gobierno debe ser un ejemplo de vida religiosa. Como se explica en la Bhagavad- gītā, religión significa adorar a la Suprema Personalidad de Dios. No basta con un simulacro de vida religiosa, sino que hay que poner en práctica un servicio devocional perfecto, con las palabras, la mente, el cuerpo y el buen uso de la inteligencia. Con esta forma de actuar, los reyes y jefes de gobierno se liberarán de la contaminación de las modalidades de la naturaleza material, y lo mismo ocurrirá con la población en general; poco a poco, todos se elevarán hasta el reino de Dios y regresarán al hogar, de vuelta a Dios. Estas enseñanzas resumen la manera en que un jefe de gobierno debe ejercer su poder como dirigente para con ello alcanzar la felicidad, no sólo en esta vida, sino también en la vida después de la muerte.