SB 4.14.11

nirūpitaḥ prajā-pālaḥ
sa jighāṁsati vai prajāḥ
tathāpi sāntvayemāmuṁ
nāsmāṁs tat-pātakaṁ spṛśet
Palabra por palabra: 
nirūpitaḥ — elegido; prajā-pālaḥ — rey; saḥ — él; jighāṁsati — desea hacer daño; vai — ciertamente; prajāḥ — los ciudadanos; tathā api — a pesar de todo; sāntvayema — debemos calmar; amum — a él; na — no; asmān — nosotros; tat — su; pātakam — resultado pecaminoso; spṛśet — nos afecte.
Traducción: 
Elegimos a Vena como rey del estado para que brindara protección a los ciudadanos, pero ahora se ha convertido en su enemigo. A pesar de todas estas irregularidades, debemos tratar de calmarle cuanto antes. Si así lo hacemos, tal vez no nos afecten los resultados pecaminosos de sus acciones.
Significado: 

Los sabios santos eligieron como rey a Vena, pero resultó ser un malvado; por esa razón, los sabios temían haber incurrido en reacciones pecaminosas. La ley del karma prohibe incluso la relación con individuos malvados, y era indudable que los sabios santos se habían relacionado con Vena, al elegirle para ocupar el trono. Finalmente, el rey Vena llegó a ser tan malvado que los grandes sabios santos sentían verdadero temor de que sus actividades les contaminasen. En esas circunstancias, antes de hacer nada contra él, trataron de calmarle y corregirle, para que pudiera apartarse del mal.