SB 4.11.32

yenopasṛṣṭāt puruṣāl
loka udvijate bhṛśam
na budhas tad-vaśaṁ gacched
icchann abhayam ātmanaḥ
Palabra por palabra: 
yena — por la cual; upasṛṣṭāt — ser superado; puruṣāt — por la persona; lokaḥ — todos; udvijate — se aterrorizan; bhṛśam — mucho; na — nunca; budhaḥ — una persona cultivada; tat — de la ira; vaśam — bajo el control; gacchet — debe ir; icchan — desear; abhayam — ausencia de temor, liberación; ātmanaḥ — del ser.
Traducción: 
La persona que desee liberarse del mundo material, no debe dejarse controlar por la ira, pues en esas circunstancias se convierte en fuente de temor para todos los demás.
Significado: 

Un devoto o persona santa no debe ser fuente de temor para los demás, ni tampoco nadie debe ser para él una fuente de temor. Quien trate a los demás sin enemistad, no tendrá enemigos. Tenemos, sin embargo, el ejemplo de Jesucristo, que fue crucificado por sus enemigos. Siempre hay demonios que buscan defectos incluso en las personas santas. Pero la persona santa no se irrita, ni siquiera ante una gran provocación.