SB 4.10.21

apaśyamānaḥ sa tadātatāyinaṁ
mahā-mṛdhe kañcana mānavottamaḥ
purīṁ didṛkṣann api nāviśad dviṣāṁ
na māyināṁ veda cikīrṣitaṁ janaḥ
Palabra por palabra: 
apaśyamānaḥ — mientras no observaba; saḥ — Dhruva; tadā — en ese momento; ātatāyinam — soldados enemigos armados; mahā-mṛdhe — en aquel gran campo de batalla; kañcana — ninguno; mānava-uttamaḥ — el mejor de los seres humanos; purīm — la ciudad; didṛkṣan — deseando ver; api — aunque; na āviśat — no entró; dviṣām — de los enemigos; na — no; māyinām — de los místicos; veda — conoce; cikīrṣitam — los planes; janaḥ — nadie.
Traducción: 
Dhruva Mahārāja, el mejor de los seres humanos, observó que en aquel gran campo de batalla no quedaba en pie ni un solo soldado enemigo debidamente armado. Entonces deseó ver la ciudad de Alakāpurī, pero pensó: «¿Quién sabe qué estarán tramando los místicos yakṣas?».