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SB 2.7.5

taptaṁ tapo vividha-loka-sisṛkṣayā me
ādau sanāt sva-tapasaḥ sa catuḥ-sano 'bhūt
prāk-kalpa-samplava-vinaṣṭam ihātma-tattvaṁ
samyag jagāda munayo yad acakṣatātman
Palabra por palabra: 
taptam — habiéndose sometido a austeridades; tapaḥ — penitencia; vividha-loka — diferentes sistemas planetarios; sisṛkṣayā — deseando crear; me — míos; ādau — al principio; sanāt — de la Personalidad de Dios; sva-tapasaḥ — en virtud de mis propias penitencias; saḥ — Él (el Señor); catuḥ-sanaḥ — los cuatro solteros de nombres Sanat-kumāra, Sanaka, Sanandana y Sanātana; abhūt — aparecieron; prāk — anterior; kalpa — creación; samplava — en la inundación; vinaṣṭam — devastada; iha — en este mundo material; ātma — el espíritu; tattvam — verdad; samyak — por completo; jagāda — se hizo manifiesta; munayaḥ — sabios; yat — aquella que; acakṣata — vieron claramente; ātman — el espíritu.
Traducción: 
Para crear diferentes sistemas planetarios, yo tuve que someterme a austeridades y penitencias, y el Señor, sintiéndose así complacido conmigo, se encarnó en cuatro sanas [Sanaka, Sanat-kumāra, Sanandana y Sanātana]. En la creación anterior, la verdad espiritual fue devastada, pero los cuatro sanas la explicaron en forma tan precisa, que la verdad de inmediato fue claramente percibida por los sabios.
Significado: 

Las oraciones Viṣṇu-sahasra-nāma mencionan el nombre del Señor como sanāt y sanātanatama. El Señor y las entidades vivientes son cualitativamente sanātana, o eternos, pero el Señor es sanātana-tama, o el eterno en grado superlativo. Las entidades vivientes tienen la tendencia a caer a la atmósfera de la no-eternidad. Por lo tanto, las entidades vivientes son cuantitativamente diferentes al sanātana superlativo, el Señor.

La palabra san se utiliza también con el sentido de caridad; por lo tanto, cuando todo se sacrifica en forma de caridad que se le da al Señor, el Señor corresponde dándose a Sí Mismo al devoto. Eso también se confirma en la Bhagavad-gītā (4.11): ye yatha māṁ prapadyante. Brahmājī quería crear toda la situación cósmica tal como se encontraba en el milenio anterior, y debido a que en la devastación anterior el conocimiento de la Verdad Absoluta fue erradicado del universo por completo, deseó que el mismo conocimiento fuera de nuevo renovado; de no ser así, la creación no tendría sentido alguno. Debido a que el conocimiento trascendental es de primera necesidad, las almas por siempre condicionadas reciben una oportunidad de liberarse en cada milenio de la creación. Esa misión de Brahmājī se cumplió, por la gracia del Señor, cuando los cuatro sanas, a saber, Sanaka, Sanat-kumāra, Sanandana y Sanātana, aparecieron como sus cuatro hijos. Esos cuatro sanas eran encarnaciones del conocimiento del Señor Supremo, y, como tales, explicaron el conocimiento trascendental tan explícitamente, que todos los sabios pudieron de inmediato asimilar ese conocimiento sin la mínima dificultad. Por seguir los pasos de los cuatro Kumāras, uno puede de inmediato ver, internamente, a la Suprema Personalidad de Dios.