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SB 1.9

SB 1.9.1

sūta uvāca
iti bhītaḥ prajā-drohāt
sarva-dharma-vivitsayā
tato vinaśanaṁ prāgād
yatra deva-vrato 'patat
Palabra por palabra: 
sūtaḥ uvāca — Śrī Sūta Gosvāmī dijo; iti — así pues; bhītaḥ — sintiendo temor de; prajā-drohāt — por haber matado a sus súbditos; sarva — todos; dharma — actos religiosos; vivitsayā — para la comprensión; tataḥ — después; vinaśanam — el lugar en el que peleó; prāgāt — él fue; yatra — donde; deva-vrataḥ — Bhīṣmadeva; apatat — yacía para morir.
Traducción: 
Sūta Gosvāmī dijo: Sintiendo temor por haber matado a muchísimos súbditos en el campo de batalla de Kurukṣetra, Mahārāja Yudhiṣṭhira fue al lugar de la matanza. Allí, Bhīṣmadeva yacía en un lecho de flechas, a punto de morir.
Significado: 

En este Noveno Capítulo, tal como el Señor Śrī Kṛṣṇa lo desea, Bhīṣmadeva le impartirá instrucciones al rey Yudhiṣṭhira acerca de los deberes propios de las ocupaciones. Ya a punto de partir de este mundo mortal, Bhīṣmadeva también le ofrecerá su última oración al Señor, y de ese modo se liberará del cautiverio de ocupaciones materiales adicionales. Bhīṣmadeva estaba dotado del poder de dejar este cuerpo material a voluntad, y él mismo eligió acostarse en un lecho de flechas. Esta partida del gran guerrero atrajo la atención de todas las élites contemporáneas, y todas ellas se reunieron allí para manifestar los sentimientos de amor, respeto y afecto que les inspiraba la gran alma.

SB 1.9.2

tadā te bhrātaraḥ sarve
sadaśvaiḥ svarṇa-bhūṣitaiḥ
anvagacchan rathair viprā
vyāsa-dhaumyādayas tathā
Palabra por palabra: 
tadā — en esa ocasión; te — todos ellos; bhrātaraḥ — los hermanos; sarve — todos juntos; sat-aśvaiḥ — tiradas por caballos de primera; svarṇa — oro; bhūṣitaiḥ — estando adornados con; anvagacchan — siguiendo uno detrás del otro; rathaiḥ — en las cuadrigas; viprāḥ — ¡oh, brāhmaṇas!; vyāsa — el sabio Vyāsa; dhaumya — Dhaumya; ādayaḥ — y otros; tathā — también.
Traducción: 
En esa ocasión, todos sus hermanos lo siguieron con hermosas cuadrigas, tiradas por caballos de primera que estaban adornados con ornamentos de oro. Con ellos se encontraba Vyāsa, ṛṣis como Dhaumya [el erudito sacerdote de los Pāṇḍavas] y otros.

SB 1.9.3

bhagavān api viprarṣe
rathena sa-dhanañjayaḥ
sa tair vyarocata nṛpaḥ
kuvera iva guhyakaiḥ
Palabra por palabra: 
bhagavān — la Personalidad de Dios (Śrī Kṛṣṇa); api — también; vipra-ṛṣe — ¡oh, sabio entre los brāhmaṇas!; rathena — en la cuadriga; sa-dhanañjayaḥ — con Dhanañjaya (Arjuna); saḥ — Él; taiḥ — por ellos; vyarocata — lucía sumamente aristocrático; nṛpaḥ — el Rey (Yudhiṣṭhira); kuvera — Kuvera, el tesorero de los semidioses; iva — como; guhyakaiḥ — acompañantes conocidos como Guhyakas.
Traducción: 
¡Oh, sabio entre los brāhmaṇas!, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, sentado con Arjuna en una cuadriga, también lo seguía. Así pues, el rey Yudhiṣṭhira lucía muy aristocrático, tal como Kuvera rodeado por sus acompañantes [los Guhyakas].
Significado: 

El Señor Śrī Kṛṣṇa quería que los Pāṇḍavas estuvieran presentes ante Bhīṣmadeva de la forma más aristocrática posible, para que a la hora de la muerte este último pudiera sentirse complacido de verlos felices. Kuvera es el más rico de todos los semidioses, y aquí el rey Yudhiṣṭhira lucía como él [Kuvera], pues la procesión que acompañaba a Śrī Kṛṣṇa era muy apropiada para la realeza del rey.

SB 1.9.4

dṛṣṭvā nipatitaṁ bhūmau
divaś cyutam ivāmaram
praṇemuḥ pāṇḍavā bhīṣmaṁ
sānugāḥ saha cakriṇā
Palabra por palabra: 
dṛṣṭvā — viendo así; nipatitam — yaciendo; bhūmau — en el suelo; divaḥ — del cielo; cyutam — caído; iva — como; amaram — semidiós; praṇemuḥ — se postraron; pāṇḍavāḥ — los hijos de Pāṇḍu; bhīṣmam — ante Bhīṣma; sa-anugāḥ — con los hermanos menores; saha — también con; cakriṇā — el Señor (que porta el disco).
Traducción: 
Viéndolo a Él [Bhīṣma] yacer en el suelo como un semidiós caído del cielo, el rey Pāṇḍava Yudhiṣṭhira, junto con sus hermanos menores y el Señor Kṛṣṇa, se postró ante él.
Significado: 

El Señor Kṛṣṇa era un primo menor de Mahārāja Yudhiṣṭhira, así como también el amigo íntimo de Arjuna. Pero todos los familiares de los Pāṇḍavas conocían al Señor Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios. El Señor, aunque estaba consciente de Su suprema posición, siempre se comportó de una manera humana, y por eso también se postró ante el moribundo Bhīṣmadeva, tal como si fuera uno de los hermanos menores del rey Yudhiṣṭhira.

SB 1.9.5

tatra brahmarṣayaḥ sarve
devarṣayaś ca sattama
rājarṣayaś ca tatrāsan
draṣṭuṁ bharata-puṅgavam
Palabra por palabra: 
tatra — allí; brahma-ṛṣayaḥ — ṛṣis entre los brāhmaṇas; sarve — todos; deva-ṛṣayaḥ — entre los semidioses; ca — y; sattama — situados bajo la influencia de la cualidad de la bondad; rāja-ṛṣayaḥ — ṛṣis entre los reyes; ca — y; tatra — en ese lugar; āsan — estaban presentes; draṣṭum — sólo para ver; bharata — los descendientes del rey Bharata; puṅgavam — el principal de.
Traducción: 
Sólo para ver al principal de los descendientes del rey Bharata [Bhīṣma], estaban allí reunidas todas las grandes almas del universo, es decir, los ṛṣis entre los semidioses, brāhmaṇas y reyes, situados todos bajo la influencia de la modalidad de la bondad.
Significado: 

Los ṛṣis son aquellos que han alcanzado la perfección mediante logros espirituales. Todo el mundo puede obtener esos logros espirituales, ya sea uno un rey o un mendicante. El propio Bhīṣmadeva era también uno de los brahmarṣis y el principal de los descendientes del rey Bharata. Todos los ṛṣis están situados bajo la influencia de la cualidad de la bondad. Todos ellos se reunieron allí al oír la noticia de la inminente muerte del gran guerrero.

SB 1.9.6-7

parvato nārado dhaumyo
bhagavān bādarāyaṇaḥ
bṛhadaśvo bharadvājaḥ
saśiṣyo reṇukā-sutaḥ
vasiṣṭha indrapramadas
trito gṛtsamado 'sitaḥ
kakṣīvān gautamo 'triś ca
kauśiko 'tha sudarśanaḥ
Palabra por palabra: 
parvataḥ — Parvata Muni; nāradaḥ — Nārada Muni; dhaumyaḥ — Dhaumya; bhagavān — encarnación de Dios; bādarāyaṇaḥ — Vyāsadeva; bṛhadaśvaḥ — Bṛhadaśva; bharadvājaḥ — Bharadvāja; sa-śiṣyaḥ — junto con sus discípulos; reṇukā-sutaḥ — Paraśurāma; vasiṣṭhaḥ — Vasiṣṭha; indrapramadaḥ — Indrapramada; tritaḥ — Trita; gṛtsamadaḥ — Gṛtsamada; asitaḥ — Asita; kakṣīvān — Kakṣīvān; gautamaḥ — Gautama; atriḥ — Atri; ca — y; kauśikaḥ — Kauśika; atha — así como también; sudarśanaḥ — Sudarśana.
Traducción: 
Todos los sabios estaban presente, tales como Parvata Muni, Nārada, Dhaumya, Vyāsa - la encarnación de Dios - , Bṛhadaśva, Bharadvāja, Paraśurāma y sus discípulos, Vasiṣṭha, Indrapramada, Trita, Gṛtsamada, Asita, Kakṣīvān, Gautama, Atri, Kauśika y Sudarśana.
Significado: 

Parvata Muni: Se le considera uno de los sabios más antiguos que existe. Él es casi siempre un compañero de Nārada Muni. Además, ambos son cosmonautas capaces de viajar por los aire sin la ayuda de ningún vehículo material. Parvata Muni es un devarṣi, o un gran sabio entre los semidioses, como también lo es Nārada. Él estaba presente junto con Nārada en la ceremonia de sacrificio de Mahārāja Janamejaya, el hijo de Mahārāja Parīkṣit. En ese sacrificio se iba a matar a todas las serpientes del mundo. A Parvata Muni y a Nārada Muni se les conoce también como Gandharvas, porque pueden viajar por los aires, cantando las glorias del Señor. Como pueden viajar de ese modo, observaron desde el aire la ceremonia svayaṁvara de Draupadī (de selección de esposo). Al igual que Nārada Muni, Parvata Muni también solía visitar la asamblea real del cielo del rey Indra. Como Gandharva, a veces visitaba la asamblea real de Kuvera, uno de los semidioses importantes. Una vez, tanto Nārada como Parvata se vieron en problemas con la hija de Mahārāja Sṛñjaya. Mahārāja Sṛñjaya obtuvo de Parvata Muni la bendición de tener un hijo.

Nārada Muni: Se le asocia inevitablemente con las narraciones de los Purāṇas. A él se le describe en el Bhāgavatam. En su vida anterior era el hijo de una sirvienta, pero mediante la buena asociación con devotos puros se iluminó en lo referente al servicio devocional, y en la siguiente vida se convirtió en un hombre perfecto, comparable sólo consigo mismo. Su nombre se menciona en muchos lugares del Mahābhārata. Él es el devarṣi más importante de todos, o el principal sabio entre los semidioses, y él es hijo y discípulo de Brahmājī; a partir de él se extendió la sucesión discipular que proviene de Brahmā. Él inició a Prahlāda Mahārāja, a Dhruva Mahārāja y a muchos otros célebres devotos del Señor, e inició incluso a Vyāsadeva, el autor de las Escrituras védicas, Vyāsadeva inició a Madhvācārya, y, de ese modo, la Madhva-sampradāya, en la que está incluida la Gauḍīya-sampradāya, se ha extendido por todo el universo. Śrī Caitanya Mahāprabhu pertenecía a esta Madhva-sampradāya; por lo tanto, desde Brahmājī, Nārada y Vyāsa, hasta Madhva, Caitanya y los Gosvāmīs, todos pertenecían a la misma línea de sucesión discipular. Nāradajī ha instruido a muchos reyes desde tiempos inmemoriales. En el Bhāgavatam podemos ver que instruyó a Prahlāda Mahārāja mientras éste se hallaba en el vientre de su madre, e instruyó a Vasudeva, el padre de Kṛṣṇa, así como también a Mahārāja Yudhiṣṭhira.

Dhaumya: Gran sabio que practicaba severas penitencias en Utkocaka-tīrtha y que fue nombrado sacerdote real de los reyes Pāṇḍavas. Actuó como sacerdote de muchas funciones religiosas de los Pāṇḍavas (saṁskāra), y, además, cada uno de ellos fue atendido por él durante los esponsales de Draupadī. Él estuvo presente incluso durante el exilio de los Pāṇḍavas, y solía aconsejarlos en aquellas circunstancias en que se encontraban desconcertados. Él les enseñó a vivir de incógnito durante un año, y los Pāṇḍavas siguieron estrictamente sus instrucciones durante ese período. Su nombre también se mencionó cuando después de la Batalla de Kurukṣetra se realizó la ceremonia fúnebre general. En el Anuśāsana-parva del Mahābhārata (127.15-16), le dio a Mahārāja Yudhiṣṭhira instrucciones religiosas muy detalladas. Él era en verdad el tipo indicado de sacerdote para un cabeza de familia, porque podía guiar a los Pāṇḍavas por la senda correcta de la religión. Un sacerdote tiene la finalidad de guiar al cabeza de familia progresivamente por el sendero correcto del āśrama-dharma, o del deber propio de la ocupación de una determinada casta. Prácticamente no hay diferencia entre el sacerdote de la familia y el maestro espiritual. Los sabios, santos y brāhmaṇas eran especialmente quienes tenían que desempeñar dichas funciones.

Bādarāyaṇa (Vyāsadeva): A él se le conoce como Kṛṣṇa, Kṛṣṇa-dvaipāyana, Dvaipāyana, Satyavatī-suta, Pārāśarya, Parāśarātmaja, Bādarāyaṇa, Vedavyāsa, etc. Fue el hijo que Mahāmuni Parāśara engendró en el vientre de Satyavatī antes de los esponsales de esta última con Mahārāja Śantanu, el padre del gran general, el abuelo Bhīṣmadeva. Es una poderosa encarnación de Nārāyaṇa, y difunde por el mundo la sabiduría védica. Por eso, a Vyāsadeva se le ofrecen respetos antes de cantar la literatura védica, especialmente los Purāṇas. Śukadeva Gosvāmī era hijo de él, y ṛṣis tales como Vaiśampāyana eran sus discípulos en las diferentes ramas de los Vedas. Él es el autor de la gran obra épica Mahābhārata y la gran obra literaria trascendental conocida como Bhāgavatam. Los Brahma-sūtras - los Vedānta-sūtras, o Bādarāyaṇa-sūtras - fueron recopilados por él. Él es entre los sabios el autor más respetado de todos por sus severas penitencias. Cuando quiso poner por escrito la gran obra épica Mahābhārata por el bien de toda la gente de la era de Kali, sintió la necesidad de un escritor poderoso que pudiera copiar todo lo que él le dictara. Por orden de Brahmājī, Śrī Gaṇeśajī se encargó de anotar el dictado, con la condición de que Vyāsadeva no dejara de dictar ni por un momento. El Mahābhārata se recopiló así mediante el esfuerzo conjunto de Vyāsa y Gaṇeśa.

Por orden de su madre, Satyavatī, quien luego se casó con Mahārāja Śantanu, y a pedido de Bhīṣmadeva, el hijo mayor de Mahārāja Śantanu con su primera esposa, el Ganges*1, engendró tres hijos brillantes, cuyos nombres son Dhṛtarāṣṭra, Pāṇḍu y Vidura. Vyāsadeva recopiló el Mahābhārata después de la Batalla de Kurukṣetra y después de la muerte de todos los héroes del Mahābhārata. El Mahābhārata se expuso por primera vez en la asamblea real de Mahārāja Janamejaya, el hijo de Mahārāja Parīkṣit.

Bṛhadaśva: Sabio antiguo que se reunía de vez en cuando con Mahārāja Yudhiṣṭhira, a quien conoció en Kāmyavana. Este sabio narró la historia de Mahārāja Nala. Hay otro Bṛhadaśva, que es hijo de la dinastía Ikṣvāku (Mahābhārata, Vana-parva 209. 4-5).

Bharadvāja: es uno de los siete grandes ṛṣis, y estuvo presente durante la ceremonia natal de Arjuna. A veces, el poderoso ṛṣi observaba severas penitencias a orillas del Ganges, y su āśrama aún es célebre en Prayāga-dhāma. Se sabe que mientras este ṛṣi se bañaba en el Ganges, se encontró casualmente con Ghṛtācī, una de las hermosas muchachas frívolas del cielo, y, en consecuencia, derramó semen, que fue guardado y preservado en un tarro de barro y del cual nació Droṇa. Así que Droṇācārya es el hijo de Bharadvāja Muni. Otros dicen que Bharadvāja, el padre de Droṇa, es una persona diferente de Maharṣi Bharadvāja. Él era un gran devoto de Brahmā. Una vez se acercó a Droṇācārya y le pidió que detuviera la Batalla de Kurukṣetra.

Paraśurāma o Reṇukāsuta: Es el hijo de Maharṣi Jamadagni y Śrīmatī Reṇukā. Por eso se le conoce como Reṇukasuta. Es una de las poderosas encarnaciones de Dios, y mató a toda la comunidad kṣatriya veintiuna veces. Con la sangre de los kṣatriyas complació a las almas de sus antepasados [de Paraśurāma]. Más tarde se sometió a severas penitencias en el Mahendra-parvata. Después de quitarles toda la Tierra a los kṣatriyas, se la dio a Kaśyapa Muni como caridad. Paraśurāma le enseñó el Dhanur-veda, o la ciencia de pelear, a Droṇācārya, porque resultaba ser un brāhmaṇa. Él estuvo presente durante la coronación de Mahārāja Yudhiṣṭhira, y celebró la función junto con otros grandes ṛṣis.

Paraśurāma es tan antiguo, que se encontró tanto a Rāma como a Kṛṣṇa en diferentes oportunidades. Él peleó con Rāma, pero aceptó a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios. Además, elogió a Arjuna cuando lo vio con Kṛṣṇa. Cuando Bhīṣma rehusó casarse con Ambā, la cual lo quería por esposo, Ambā se encontró con Paraśurāma, y sólo porque ella lo solicitó, él le pidió a Bhīṣmadeva que la aceptara por esposa. Bhīṣma rehusó obedecer su orden, si bien él era uno de los maestros espirituales de Bhīṣmadeva. Paraśurāma peleó con Bhīṣmadeva cuando éste hizo caso omiso a su advertencia. Ambos pelearon muy severamente, y al final Paraśurāma se sintió complacido con Bhīṣma y le dio la bendición de volverse el guerrero más grande del mundo.

Vasiṣṭha: El gran y célebre sabio entre los brāhmaṇas, bien conocido como el Brahmarṣi Vasiṣṭhadeva, Es una figura destacada tanto en el período del Rāmāyaṇa como en el del Mahābhārata. Él celebró la ceremonia de coronación de la Personalidad de Dios Śrī Rāma, y también estuvo presente en el campo de batalla de Kurukṣetra. Él podía ir a todos los planetas superiores e inferiores, y su nombre también está relacionado con la historia de Hiraṇyakaśipu. Entre él y Viśvāmitra hubo una gran tensión, porque este último quería su kāmadhenu, o vaca cumplidora de deseos. Vasiṣṭha Muni rehusó prescindir de su kāmadhenu, y debido a ello Viśvāmitra mató a sus cien hijos. Como perfecto brāhmaṇa que era, toleró todas las provocaciones de Viśvāmitra. Una vez trató de suicidarse debido a la tortura de Viśvāmitra, pero todos sus intentos fracasaron. Saltó de una colina, pero las piedras sobre las que cayó se convirtieron en un montón de algodón, y de ese modo se salvó. Se lanzó al océano, pero las olas lo llevaron a la orilla. Se lanzó al río, pero también el río lo llevó a la orilla. Así pues, todos sus intentos de suicidio fracasaron. Él es además uno de los siete ṛṣis y el esposo de Arundhatī, la famosa estrella.

Indrapramada: Otro ṛṣi célebre.

Trita: Uno de los tres hijos de Prajāpati Gautama. Él fue el tercer hijo, y sus otros dos hermanos eran conocidos como Ekat y Dvita. Los tres hermanos eran grandes sabios y estrictos seguidores de los principios religiosos. A fuerza de severas penitencias fueron promovidos a Brahmaloka (el planeta en el que vive Brahmājī). Una vez, Trita Muni cayó en un pozo. Él trabajó como organizador de muchos sacrificios, y como era uno de los grandes sabios, también fue a ofrecerle respetos a Bhīṣmajī en su lecho de muerte. Él era uno de los siete sabios del Varuṇaloka. Era oriundo de los países occidentales del mundo, y lo más probable es que perteneciera a los países europeos. En esa época, el mundo entero seguía únicamente la cultura védica.

Gṛtsamada: Uno de los sabios del reino celestial. Era amigo íntimo de Indra, el rey del cielo, y era tan eminente como Bṛhaspati. Él solía visitar la asamblea real de Mahārāja Yudhiṣṭhira, y también visitó el lugar en el que Bhīṣmadeva expiró. A veces explicaba las glorias del Señor Śiva ante Mahārāja Yudhiṣṭhira. Era hijo de Vītahavya, y sus rasgos físicos se asemejaban a los de Indra. En ocasiones, los enemigos de Indra lo tomaba por éste y lo arrestaban. Era un gran erudito del Ṛg Veda, y en virtud de ello era muy respetado por la comunidad brāhmaṇa. Llevó una vida de celibato, y fue poderoso en todos los aspectos.

Asita: Había un rey del mismo nombre, pero el Asita que aquí se menciona es el Asita Devala Ṛṣi, un gran y poderoso sabio de la época. Él le explicó a su padre un millón quinientos mil versos del Mahābhārata. Fue uno de los miembros del sacrificio de serpientes de Mahārāja Janamejaya, y además estuvo presente durante la ceremonia de coronación de Mahārāja Yudhiṣṭhira, junto con otros grandes ṛṣis. Él también le dio instrucciones a Mahārāja Yudhiṣṭhira, mientras estaba en la colina Añjana. También era uno de los devotos del Señor Śiva.

Kakṣīvān: Uno de los hijos de Gautama Muni y el padre del gran sabio Candakauśika. Era uno de los miembros del parlamento de Mahārāja Yudhiṣṭhira.

Atri: Atri Muni era un gran sabio brāhmaṇa y uno de los hijos mentales de Brahmājī. Brahmājī es tan poderoso, que simplemente con pensar en un hijo puede tenerlo. Esos hijos son conocidos como mānasa-putras. De los siete mānasa-putras de Brahmājī y de los siete grandes sabios brāhmaṇas, Atri era uno de ellos. En su familia nacieron también los grandes Pracetās. Atri Muni tuvo dos hijos kṣatriyas que se volvieron reyes. El rey Arthama es uno de ellos. A él se le cuenta como uno de los veintiún prajāpatis. Su esposa se llamaba Anasūyā, y él ayudó a Mahārāja Parīkṣit en sus grandes sacrificios.

Kausika: Uno de los ṛṣis que eran miembros permanentes de la asamblea real de Mahārāja Yudhiṣṭhira. A veces se encontraba con el Señor Kṛṣṇa. Hay diversos otros sabios con el mismo nombre.

Sudarśana: Esta rueda que la Personalidad de Dios (Viṣṇu o Kṛṣṇa) acepta como Su arma personal, es el arma más poderosa de todas, superior a los brahmāstras u otras armas desastrosas similares. En algunas de las Escrituras védicas se dice que Agnideva, el dios del fuego, le regaló esta arma al Señor Śrī Kṛṣṇa, pero, en realidad, el Señor la porta eternamente. Agnideva le obsequió esta arma a Kṛṣṇa de la misma manera en que Rukmiṇī le fue dada al Señor por Mahārāja Rukma. El Señor acepta esos regalos de Sus devotos, aun a pesar de que los mismos son propiedad de Él eternamente. En el Ādi-parva del Mahābhārata hay una descripción detallada de esta arma. El Señor Śrī Kṛṣṇa la usó para matar a Śiśupāla, un rival del Señor. Él también mató a Śālva con esa arma, y a veces quería que Su amigo Arjuna la usara para matar a sus enemigos (Mahābhārata, Virāṭa-parva 56.3).

SB 1.9.8

anye ca munayo brahman
brahmarātādayo 'malāḥ
śiṣyair upetā ājagmuḥ
kaśyapāṅgirasādayaḥ
Palabra por palabra: 
anye — muchos otros; ca — también; munayaḥ — sabios; brahman — ¡oh brāhmaṇas!; brahmarāta — Śukadeva Gosvāmī; ādayaḥ — y otros más; amalāḥ — completamente purificados; śiṣyaiḥ — por los discípulos; upetāḥ — acompañados; ājagmuḥ — llegaron; kaśyapa — Kaśyapa; āṅgirasa — Āṅgirasa; ādayaḥ — otros.
Traducción: 
Y muchos otros llegaron allí, tales como Śukadeva Gosvāmī y otras almas purificadas, Kaśyapa, Āṅgirasa y otros, acompañados todos por sus respectivos discípulos.
Significado: 

Śukadeva Gosvāmī (Brahmarāta): El famoso hijo y discípulo de Śrī Vyāsadeva, quien le enseñó primero el Mahābhārata y luego el Śrīmad-Bhāgavatam. Śukadeva Gosvāmī recitó un millón cuatrocientos mil versos del Mahābhārata en los concilios de los Gandharvas, Yakṣas y Rākṣasas, y recitó el Śrīmad-Bhāgavatam por primera vez en presencia de Mahārāja Parīkṣit. El estudió cabalmente todas las Escrituras védicas con su gran padre. Así pues, era un alma completamente purificada en virtud de su extenso conocimiento acerca de los principios de la religión. El Mahābhārata, Sabhā-parva (4.11), nos hace saber que él también estaba presente en la asamblea real de Mahārāja Yudhiṣṭhira y durante el ayuno de Mahārāja Parīkṣit. Como genuino discípulo de Śrī Vyāsadeva, le hizo preguntas a su padre de un modo muy extenso acerca de los principios religiosos y los valores espirituales, y su gran padre también lo satisfizo, enseñándole el sistema de yoga mediante el cual uno puede llegar al reino espiritual, la diferencia entre el trabajo fruitivo y el conocimiento empírico, los medios y arbitrios para lograr la comprensión espiritual, los cuatro āśramas (es decir, la vida de estudiante, la vida matrimonial, la vida retirada y la vida renunciada), la posición sublime de la Suprema Personalidad de Dios, el proceso de verlo a Él cara a cara, el candidato genuino para recibir conocimiento, la consideración de los cinco elementos, la posición única de la inteligencia, la conciencia de la naturaleza material y la entidad viviente, las características del alma autorrealizada, los principios de funcionamiento del cuerpo material, las características de las influyentes modalidades de la naturaleza, el árbol del deseo perpetuo y las actividades psíquicas. Algunas veces, iba al planeta Sol con el permiso de su padre y Nāradajī. En el Śānti-parva del Mahābhārata (332) se dan descripciones de sus viajes por el espacio. Al final alcanzó el reino trascendental. A él se le conoce con diferentes nombres, tales como Āraṇeya, Aruṇisuta, Vaiyāsaki y Vyāsātma.

Kaśyapa: Uno de los prajāpatis, el hijo de Marīci y uno de los yernos de Prajāpati Dakṣa. Es el padre de Garuḍa, el ave gigante, a quien se le daban de comer elefantes y tortugas. Se casó con trece hijas de Prajāpati Dakṣa, y los nombres de éstas son: Aditi, Diti, Danu, Kāṣṭhā, Ariṣṭā, Surasā, Ilā, Muni, Krodhavaśā, Tāmrā, Surabhi, Saramā y Timi. Con esas esposas engendró muchos hijos, tanto semidioses como demonios. De su primera esposa, Aditi, nacieron todos los doce Ādityas; uno de ellos es Vāmana, la encarnación de Dios. Este gran sabio, Kaśyapa, también estuvo presente durante el nacimiento de Arjuna. Paraśurāma le regaló el mundo entero, y más tarde le pidió a Paraśurāma que se saliera del mundo. Su otro nombre es Ariṣṭanemi. Él vive en la parte norte del universo.

Āṅgirasa: Es el hijo de Maharṣi Aṅgirā y se le conoce como Bṛhaspati, el sacerdote de los semidioses. Se dice que Droṇācārya era una encarnación parcial de él. Śukrācārya era el maestro espiritual de los demonios, y Bṛhaspati lo desafió. Su hijo es Kaca, y Bharadvāja Muni fue el primero a quien se dio el arma de fuego. Él engendró seis hijos (como el dios del fuego) en su esposa Candramāsī, una de las estrellas célebres. Él podía viajar por el espacio, y, por lo tanto, podía presentarse incluso en los planetas de Brahmaloka e Indraloka. Él aconsejó a Indra, el rey del cielo, en lo referente a conquistar a los demonios. Una vez maldijo a Indra, quien por ello tuvo que volverse un cerdo en la Tierra y no quería regresar al cielo. ¡Tal es el poder de la atracción de la energía ilusoria! Hasta un cerdo no desea desprenderse de sus posesiones terrenales a cambio de un reino celestial. Él fue el preceptor religioso de los nativos de diferentes planetas.

SB 1.9.9

tān sametān mahā-bhāgān
upalabhya vasūttamaḥ
pūjayām āsa dharma-jño
deśa-kāla-vibhāgavit
Palabra por palabra: 
tān — a todos ellos; sametān — reunidos; mahā-bhāgān — todos muy poderosos; upalabhya — habiendo recibido; vasu-uttamaḥ — el mejor de los Vasus (Bhīṣmadeva); pūjayām āsa — dio la bienvenida; dharma-jñaḥ — aquel que conoce los principios religiosos; deśa — lugar; kāla — tiempo; vibhāga-vit — aquel que sabe ajustarse al lugar y tiempo.
Traducción: 
Bhīṣmadeva, quien era el mejor de los ocho Vasus, recibió y les dio la bienvenida a todos los grandes y poderoso ṛṣis que estaban allí reunidos, ya que él conocía perfectamente todos los principios religiosos conforme al tiempo y al lugar.
Significado: 

Los conocedores expertos de la religión saben bien cómo ajustar los principios religiosos en términos de tiempo y lugar. Todos los grandes ācāryas, predicadores religiosos o reformadores del mundo ejecutaron su misión mediante el ajuste de los principios religiosos en función del tiempo y el lugar. En diferentes partes del mundo existen diferentes climas y situaciones, y si uno tiene que desempeñar sus deberes para predicar el mensaje del Señor, debe ser experto en cuanto ajustar las cosas conforme al tiempo y el lugar. Bhīṣmadeva era una de las doce grandes autoridades en lo referente a la prédica de este culto del servicio devocional, y, por consiguiente, podía recibir y darles la bienvenida a todos los poderosos sabios de todas partes del universo reunido allí, en su lecho de muerte. Es indudable que él estaba incapacitado en esa ocasión para darles la bienvenida y recibirlos físicamente, pues ni estaba en su casa ni en una condición normal y sana. Pero estaba perfectamente capacitado en cuanto a las actividades de su sana mente, por lo cual pudo proferir palabras gratas con expresiones cordiales, y todos ellos fueron bien recibidos. Uno puede llevar a cabo su deber mediante el trabajo físico, mediante la mente y mediante las palabras. Y él sabía bien cómo utilizarlos en el lugar idóneo, y por eso no tuvo dificultades en recibirlos, a pesar de estar incapacitado físicamente.

SB 1.9.10

kṛṣṇaṁ ca tat-prabhāva-jña
āsīnaṁ jagad-īśvaram
hṛdi-sthaṁ pūjayām āsa
māyayopātta-vigraham
Palabra por palabra: 
kṛṣṇam — al Señor Śrī Kṛṣṇa; ca — también; tat — de Él; prabhāva-jñaḥ — el conocedor de las glorias (Bhīṣma); āsīnam — sentado; jagat-īśvaram — el Señor del universo; hṛdi-stham — situado en el corazón; pūjayām āsa — adorado; māyayā — mediante la potencia interna; upātta — manifiesta; vigraham — una forma.
Traducción: 
El Señor Śrī Kṛṣṇa está situado en el corazón de todos, mas, aun así, manifiesta Su forma trascendental mediante Su potencia interna. Este mismo Señor estaba sentado ante Bhīṣmadeva, y como Bhīṣmadeva sabía de Sus glorias, lo adoró debidamente.
Significado: 

La omnipotencia del Señor la pone de manifiesto Su presencia simultánea en todas partes. Él siempre está presente en Su morada eterna Goloka Vṛndāvana, y aun así está presente en el corazón de todos, e incluso en cada uno de los invisibles átomos. Cuando Él manifiesta en el mundo material Su forma trascendental eterna, lo hace mediante Su potencia interna. La potencia externa, o la energía material, no tiene nada que ver con Su forma eterna. Todas estas verdades eran conocidas a Śrī Bhīṣmadeva, quien lo adoró como corresponde.

SB 1.9.11

pāṇḍu-putrān upāsīnān
praśraya-prema-saṅgatān
abhyācaṣṭānurāgāśrair
andhībhūtena cakṣuṣā
Palabra por palabra: 
pāṇḍu — el difunto padre de Mahārāja Yudhiṣṭhira y sus hermanos; putrān — los hijos de; upāsīnān — sentados cerca en silencio; praśraya — estando abatidos; prema — con sentimientos de amor; saṅgatān — habiéndose reunido; abhyācaṣṭa — congratulado; anurāga — con emoción; aśraiḥ — mediante lágrimas de éxtasis; andhībhūtena — abrumado; cakṣuṣā — con sus ojos.
Traducción: 
Los hijos de Mahārāja Pāṇḍu se hallaban sentados cerca en silencio, abatidos por el afecto que le tenían a su moribundo abuelo. Viendo esto, Bhīṣmadeva los congratuló emocionalmente. En sus ojos había lágrimas de éxtasis, pues estaba abrumado por el amor y el afecto.
Significado: 

Cuando Mahārāja Pāṇḍu murió, sus hijos eran todos niños pequeños, y, naturalmente, fueron criados bajo el afecto de los miembros mayores de la familia real, específicamente por Bhīṣmadeva. Más adelante, cuando los Pāṇḍavas eran adultos, fueron engañados por el astuto Duryodhana y compañía, y Bhīṣmadeva, aunque sabía que los Pāṇḍavas eran inocentes y habían sido puestos en dificultades sin razón, por motivos políticos no pudo ponerse de parte de ellos. En la última etapa de su vida, cuando Bhīṣmadeva vio que sus muy excelsos nietos, encabezados por Mahārāja Yudhiṣṭhira, estaban sentados a su lado muy dócilmente, el gran guerrero abuelo no pudo contener sus lágrimas de amor, que se le salían de los ojos sin querer. Él recordó las grandes tribulaciones que sufrieron sus muy piadosos nietos. Ciertamente que él era el hombre que estaba más satisfecho de que Yudhiṣṭhira hubiera sido puesto en el trono en lugar de Duryodhana, y, así pues, comenzó a congratularlo.

SB 1.9.12

aho kaṣṭam aho 'nyāyyaṁ
yad yūyaṁ dharma-nandanāḥ
jīvituṁ nārhatha kliṣṭaṁ
vipra-dharmācyutāśrayāḥ
Palabra por palabra: 
aho — ¡oh!; kaṣṭam — qué terribles sufrimientos; aho — ¡oh!; anyāyyam — qué terrible injusticia; yat — porque; yūyam — todos ustedes, buenas almas; dharma-nandanāḥ — hijos de la religión personificada; jīvitum — permanecer vivo; na — nunca; arhatha — merecen; kliṣṭam — sufrimiento; vipra — brāhmaṇas; dharma — piedad; acyuta — Dios; āśrayāḥ — estando protegidos por.
Traducción: 
Bhīṣmadeva dijo: ¡Oh, qué terribles sufrimientos e injusticias han sufrido ustedes, buenas almas, por ser los hijos de la religión personificada! Ustedes no merecían seguir con vida en medio de esas tribulaciones, pero fueron protegidos por los brāhmaṇas, Dios y la religión.
Significado: 

Mahārāja Yudhiṣṭhira estaba perturbado debido a la gran matanza de la Batalla de Kurukṣetra, Bhīṣmadeva pudo darse cuenta de esto, y, en consecuencia, habló primero de los terribles sufrimientos de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Él fue puesto en dificultades únicamente por injusticia, y la Batalla de Kurukṣetra se libró sólo para contrarrestar esa injusticia. De modo que, él no debía lamentar la gran matanza. Bhīṣma quería señalar particularmente que ellos siempre estaban protegidos por los brāhmaṇas, el Señor y los principios religiosos. Mientras ellos estuvieran protegidos por esos tres importantes factores, no había razón para decepcionarse. Así pues, Bhīṣmadeva alentó a Mahārāja Yudhiṣṭhira para disiparle el abatimiento. Mientras una persona esté cooperando plenamente con los deseos del Señor, guiada por los brāhmaṇas y vaiṣṇavas genuinos y siguiendo estrictamente principios religiosos, no tiene por qué desanimarse, por difíciles que sean las circunstancias de la vida. Bhīṣmadeva, como una de las autoridades de la línea, quería inculcarles esto a los Pāṇḍavas.

SB 1.9.13

saṁsthite 'tirathe pāṇḍau
pṛthā bāla-prajā vadhūḥ
yuṣmat-kṛte bahūn kleśān
prāptā tokavatī muhuḥ
Palabra por palabra: 
saṁsthite — después de la muerte; ati-rathe — del gran general; pāṇḍau — Pāṇḍu; pṛthā — Kuntī; bāla-prajā — teniendo hijos jóvenes; vadhūḥ — mi nuera; yuṣmat-kṛte — por ustedes; bahūn — múltiples; kleśān — aflicciones; prāptā — soportó; toka-vatī — a pesar de tener hijos adultos; muhuḥ — constantemente.
Traducción: 
En lo que concierne a mi nuera Kuntī, al morir el gran general Pāṇḍu ella se convirtió en una viuda con muchos hijos, y, por consiguiente, sufrió mucho. Y cuando ustedes ya eran adultos, también sufrió mucho debido a vuestras acciones.
Significado: 

Los sufrimientos de Kuntīdevī se lamentan doblemente. Ella sufrió mucho debido a su temprana viudez, y también para criar a sus pequeños hijos en la familia real. Y cuando sus hijos eran adultos, continuó sufriendo por las acciones de ellos. Así que sus sufrimientos continuaron. Esto significa que ella estaba destinada a sufrir por disposición de la Providencia, y eso uno tiene que tolerarlo sin perturbarse.

SB 1.9.14

sarvaṁ kāla-kṛtaṁ manye
bhavatāṁ ca yad-apriyam
sapālo yad-vaśe loko
vāyor iva ghanāvaliḥ
Palabra por palabra: 
sarvam — todo esto; kāla-kṛtam — realizado por el ineludible factor tiempo; manye — yo creo; bhavatām ca — para ustedes también; yat — cualquier cosa; apriyam — detestable; sa-pālaḥ — con los soberanos; yat-vaśe — bajo el control de ese tiempo; lokaḥ — todo el mundo en cada planeta; vāyoḥ — el viento transporta; iva — como; ghana-āvaliḥ — una hilera de nubes.
Traducción: 
En mi opinión, todo esto se debe al ineludible factor tiempo, bajo cuyo control se conduce todo el mundo en cada planeta, tal como a las nubes las lleva el viento.
Significado: 

Así como existe el control del tiempo por todos los planetas, así mismo existe el control del tiempo por todo el espacio del universo. A todos los grandes y gigantescos planetas, incluso al Sol, los controla la fuerza del aire, tal como esa misma fuerza empuja a las nubes. De manera similar, el ineludible kāla, o el tiempo, controla incluso la acción del aire y los demás elementos. Todo, entonces, es controlado por el supremo kāla, un poderoso representante del Señor dentro del mundo material. Así pues, Yudhiṣṭhira no debía lamentar la inconcebible acción del tiempo. Todo el mundo tiene que tolerar las acciones y reacciones del tiempo, mientras se encuentre en el ámbito de las condiciones del mundo material. Yudhiṣṭhira no debía pensar que había cometido pecados en su nacimiento anterior y que estaba sufriendo las consecuencias de ello. Hasta el más piadoso tiene que sufrir la condición de la naturaleza material. Pero un hombre piadoso le es fiel al Señor, pues a él lo guía el brāhmaṇa y vaiṣṇava genuino que sigue los principios religiosos. Estos tres principios directores deben ser el objetivo de la vida. Uno no debe dejarse perturbar por los trucos del tiempo eterno. Hasta el gran controlador del universo, Brahmājī, se halla también bajo el control de ese tiempo; por lo tanto, uno no debe molestarse por el hecho de estar controlado por el tiempo, pese a ser un verdadero seguidor de principios religiosos.

SB 1.9.15

yatra dharma-suto rājā
gadā-pāṇir vṛkodaraḥ
kṛṣṇo 'strī gāṇḍivaṁ cāpaṁ
suhṛt kṛṣṇas tato vipat
Palabra por palabra: 
yatra — en donde esté; dharma-sutaḥ — el hijo de Dharmarāja; rājā — el Rey; gadā-pāṇiḥ — con su poderosa maza en la mano; vṛkodaraḥ — Bhīma; kṛṣṇaḥ — Arjuna; astrī — portador del arma; gāṇḍivam — Gāṇḍīva; cāpam — arco; suhṛt — bienqueriente; kṛṣṇaḥ — el Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios; tataḥ — de eso; vipat — revés.
Traducción: 
¡Oh, cuán hermosa es la influencia del ineludible factor tiempo! Es irrevocable, pues, de lo contrario, ¿cómo podrían haber reveses en presencia del rey Yudhiṣṭhira, el hijo del semidiós que controla la religión; Bhīma, el gran luchador de la maza; el gran arquero Arjuna, con su poderosa arma Gāṇḍīva; y por encima de todos, el Señor, el bienqueriente directo de los Pāṇḍavas?
Significado: 

En cuanto a los recursos materiales o espirituales que se necesitaban, no había escasez en el caso de los Pāṇḍavas. Desde el punto de vista material, ellos estaban bien equipados, porque allí se encontraban dos grandes guerreros, es decir, Bhīma y Arjuna. Desde el punto de vista espiritual, el propio Rey era el símbolo de la religión; y por encima de todos ellos, la Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa, en Su carácter de bienqueriente, estaba personalmente interesado en los asuntos de ellos. Y sin embargo, hubo muchísimos reveses del lado de los Pāṇḍavas. Pese al poder de los actos piadosos, pese al poder de las personalidades, pese al poder del manejo experto y pese al poder de las armas bajo la supervisión directa del Señor Kṛṣṇa, los Pāṇḍavas sufrieron muchísimos reveses en la práctica, los cuales sólo se pueden explicar como resultado de la influencia de kāla, el ineludible factor tiempo. Kāla es idéntico al propio Señor, y, por lo tanto, la influencia de kāla señala el inexplicable deseo del propio Señor. No hay nada de que lamentarse cuando algo está más allá del control de cualquier ser humano.

SB 1.9.16

na hy asya karhicid rājan
pumān veda vidhitsitam
yad vijijñāsayā yuktā
muhyanti kavayo 'pi hi
Palabra por palabra: 
na — nunca; hi — indudablemente; asya — Su; karhicit — sea lo que fuere; rājan — ¡oh, Rey!; pumān — cualquiera; veda — conoce; vidhitsitam — plan; yat — el cual; vijijñāsayā — con indagaciones exhaustivas; yuktāḥ — estando dedicados; muhyanti — confundidos; kavayaḥ — grandes filósofos; api — incluso; hi — indudablemente.
Traducción: 
¡Oh, Rey!, nadie puede conocer el plan del Señor [Śrī Kṛṣṇa]. Aunque grandes filósofos indagan exhaustivamente, no obstante están confundidos.
Significado: 

Bhīṣma, la gran autoridad (una de las doce personas autorizadas), invalida por completo la confusión de Mahārāja Yudhiṣṭhira acerca de sus pasados actos pecaminosos y los sufrimientos resultantes, etc. Bhīṣma quería inculcarle a Mahārāja Yudhiṣṭhira que, desde tiempos inmemoriales, nadie ha podido determinar cuál es el verdadero plan del Señor, ni siquiera semidioses tales como Śiva y Brahmā. Entonces, ¿qué podemos nosotros entender de ese plan? Y también es inútil hacer indagaciones acerca de él. Ni siquiera las exhaustivas indagaciones filosóficas de los sabios pueden determinar cuál es el plan del Señor. El mejor camino consiste sencillamente en acatar las órdenes del Señor sin objetar. Los sufrimientos de los Pāṇḍavas nunca se debieron a sus acciones pasadas. El Señor tenía que ejecutar el plan de establecer el reino de la virtud, y, por consiguiente, Sus propios devotos sufrieron temporalmente, a fin de establecer la conquista de la virtud. Bhīṣmadeva estaba satisfecho sin duda de ver el triunfo de la virtud, y estaba contento de ver al rey Yudhiṣṭhira en el trono, aunque él mismo peleó en su contra. Ni siquiera un gran guerrero como Bhīṣma pudo ganar la Batalla de Kurukṣetra, porque el Señor quería enseñar que el vicio no puede conquistar a la virtud, sea quien fuere el que trate de hacerlo. Bhīṣmadeva era un gran devoto del Señor, pero por la voluntad del Señor eligió pelear en contra de los Pāṇḍavas, porque el Señor quería demostrar que un guerrero como Bhīṣma no puede ganar si está en el bando equivocado.

SB 1.9.17

tasmād idaṁ daiva-tantraṁ
vyavasya bharatarṣabha
tasyānuvihito 'nāthā
nātha pāhi prajāḥ prabho
Palabra por palabra: 
tasmāt — por lo tanto; idam — este; daiva-tantram — encanto de la Providencia únicamente; vyavasya — determinado; bharata-ṛṣabha — ¡oh, el mejor de los descendientes de Bharata!; tasya — por Él; anuvihitaḥ — como lo deseó; anāthāḥ — desamparados; nātha — ¡oh, amo!; pāhi — sólo cuida de; prajāḥ — de los súbditos; prabho — ¡oh, Señor!.
Traducción: 
¡Oh, el mejor de los descendientes de Bharata [Yudhiṣṭhira]!, yo sostengo, por lo tanto, que todo esto es parte del plan del Señor. Acepta el inconcebible plan del Señor, y síguelo. Ahora, tú has sido nombrado cabeza de la administración, y, mi señor, debes ahora cuidar de aquellos súbditos que han quedado desvalidos.
Significado: 

Hay un refrán popular que dice que el ama de casa le enseña a su nuera enseñándole a su propia hija. De igual modo, el Señor le enseña al mundo enseñándole al devoto. El devoto no tiene nada nuevo que aprender del Señor, porque al devoto sincero el Señor siempre le enseña desde adentro. Así pues, siempre que se hace el papel de enseñarle al devoto, como en el caso de las enseñanzas de la Bhagavad-gītā, es para enseñarles a los hombres poco inteligentes. Luego es deber del devoto aceptar de buena gana y como una bendición las tribulaciones impuestas por el Señor. Bhīṣmadeva les aconsejó a los Pāṇḍavas que aceptaran sin vacilación la responsabilidad de la administración. Los pobres súbditos se hallaban sin protección debido a la Batalla de Kurukṣetra, y estaban esperando que Mahārāja Yudhiṣṭhira asumiera el poder. Un devoto puro del Señor acepta las tribulaciones como favores del Señor. Puesto que el Señor es absoluto, no hay diferencia mundana entre esas dos cosas.

SB 1.9.18

eṣa vai bhagavān sākṣād
ādyo nārāyaṇaḥ pumān
mohayan māyayā lokaṁ
gūḍhaś carati vṛṣṇiṣu
Palabra por palabra: 
eṣaḥ — este; vai — positivamente; bhagavān — la Personalidad de Dios; sākṣāt — original; ādyaḥ — el primer; nārāyaṇaḥ — el Señor Supremo (que se acuesta en el agua); pumān — el supremo disfrutador; mohayan — desconcertante; māyayā — por Su energía, creada por Él mismo; lokam — los planetas; gūḍhaḥ — quien es inconcebible; carati — se desenvuelve; vṛṣṇiṣu — en el seno de la familia Vṛṣṇi.
Traducción: 
Este Śrī Kṛṣṇa no es otro que la inconcebible y original Personalidad de Dios. Él es el primer Nārāyaṇa, el disfrutador supremo. Mas Él se desenvuelve entre los descendientes del rey Vṛṣṇi como uno de nosotros, y nos confunde con Su energía, que Él Mismo ha creado.
Significado: 

El proceso deductivo constituye el sistema védico de adquirir conocimiento. El conocimiento védico se recibe de manos de las autoridades de un modo perfecto, por medio de la sucesión discipular. Dicho conocimiento nunca es dogmático, como lo conciben erróneamente personas poco inteligentes. La madre es la autoridad para verificar la identidad del padre. Ella es la autoridad en ese conocimiento tan confidencial. Por lo tanto, el principio de autoridad no es una cuestión dogmática. En la Bhagavad-gītā, esta verdad se confirma en el Cuarto Capítulo (4.2), y el sistema perfecto de aprendizaje consiste en recibirla proveniente de la autoridad. El mismísimo sistema es aceptado universalmente como una verdad, y sólo el argumentador falso habla en contra de él. Por ejemplo, las modernas naves espaciales vuelan por el cielo, y cuando los científicos dicen que ellas viajan por el lado opuesto de la Luna, los hombres creen esas historias ciegamente, porque han aceptado a los científicos modernos como autoridades. Las autoridades hablan y la generalidad de la gente les cree. Pero en el caso de las verdades védicas, se les ha enseñado a no creer. Incluso si las aceptan, les dan una interpretación diferente de la que debe ser. Todos y cada uno de los hombres quieren tener una percepción directa del conocimiento védico, sin la cual lo rechazan neciamente. Eso significa que el hombre desencaminado puede creerle a una autoridad, el científico, pero rechaza la autoridad del los Vedas. El resultado de ello es que la gente se ha degenerado.

He aquí a una autoridad que está hablando de Śrī Kṛṣṇa como la Personalidad de Dios original y el primer Nārāyaṇa. Hasta un impersonalista como Ācārya Śaṅkara ha dicho al comienzo de su comentario a la Bhagavad-gītā, que Nārāyaṇa, la Personalidad de Dios, está más allá de la creación material*2. El universo es una de las creaciones materiales, pero Nārāyaṇa es trascendental a esas cosas materiales.

Bhīṣmadeva es uno de los doce mahājanas que conocen los principios del conocimiento trascendental. Su confirmación de que el Señor Śrī Kṛṣṇa es la Personalidad de Dios original también la corrobora el impersonalista Śaṅkara. Todos los demás ācāryas también han confirmado esa declaración, y, por lo tanto, no hay ninguna posibilidad de no aceptar al Señor Śrī Kṛṣṇa como la Personalidad de Dios original. Bhīṣmadeva dice que Él es el primer Nārāyaṇa. Esto también lo confirma Brahmājī en el Bhāgavatam (10.14.14). Kṛṣṇa es el primer Nārāyaṇa. En el mundo espiritual (Vaikuṇṭha) hay un ilimitado número de Nārāyaṇas, todos los cuales son la misma Personalidad de Dios y a quienes se les considera expansiones plenarias de la Personalidad de Dios original, Śrī Kṛṣṇa. La primera forma del Señor Śrī Kṛṣṇa se expande primero en la forma de Baladeva, y Baladeva se expande en muchísimas otras formas, tales como Saṅkaraṇa, Pradyumna, Aniruddha, Vāsudeva, Nārāyaṇa, Puruṣa, Rāma y Nṛsiṁha. Todas esas expansiones son un mismo y único viṣṇu-tattva, y Śrī Kṛṣṇa es la fuente original de todas las expansiones plenarias. Él es, por ende, la Personalidad de Dios directa, Él es el creador del mundo material, y Él es la Deidad predominante conocida como Nārāyaṇa en todos los planetas Vaikuṇṭha. De manera que, Sus movimientos entre los seres humanos constituyen otra clase de confusión. El Señor dice, pues, en la Bhagavad-gītā, que las personas necias consideran que Él es uno de los seres humanos, sin conocer las complejidades de Sus movimientos.

La confusión en lo referente a Śrī Kṛṣṇase debe a la acción de Sus dos energías - la interna y la externa - sobre la tercera, denominada energía marginal. Las entidades vivientes son expansiones de Su energía marginal, y por eso a veces la energía interna o la energía externa las confunde. Mediante la confusión creada por la energía interna, Śrī Kṛṣṇa se expande en un ilimitado número de Nārāyaṇas, e intercambia o acepta el amoroso servicio trascendental que las entidades vivientes le prestan en el mundo trascendental. Y por medio de las expansiones de Su energía externa, Él se encarna en el mundo material entre los hombres, animales o semidioses, para restablecer la olvidada relación que tiene con las entidades vivientes de diferentes especies de vida. Sin embargo, por la misericordia del Señor, grandes autoridades tales como Bhīṣma se escapan de la confusión que Él crea.

SB 1.9.19

asyānubhāvaṁ bhagavān
veda guhyatamaṁ śivaḥ
devarṣir nāradaḥ sākṣād
bhagavān kapilo nṛpa
Palabra por palabra: 
asya — de Él; anubhāvam — glorias; bhagavān — el más poderoso; veda — conoce; guhya-tamam — muy confidencial; śivaḥ — el Señor Śiva; deva-ṛṣiḥ — el gran sabio entre los semidioses; nāradaḥ — Nārada; sākṣāt — directamente; bhagavān — la Personalidad de Dios; kapilaḥ — Kapila; nṛpa — ¡oh, Rey!.
Traducción: 
¡Oh, Rey!, el Señor Śiva, Nārada, quien es el sabio entre los semidioses, y Kapila, la encarnación de Dios, conocen todas las glorias de Él de un modo muy confidencial y a través del contacto directo.
Significado: 

Todos los devotos puros del Señor son bhāvas, o personas que conocen las glorias del Señor en diferentes y trascendentales servicios amorosos. Así como el Señor tiene innumerables expansiones de Su forma plenaria, así mismo existen innumerables devotos puros del Señor, los cuales se dedican al intercambio de servicio de diferentes humores. En general, hay doce grandes devotos del Señor, es decir, Brahmā, Nārada, Śiva, Kumāra, Kapila, Manu, Prahlāda, Bhīṣma, Janaka, Śukadeva Gosvāmī, Bali Mahārāja y Yamarāja. Aunque Bhīṣmadeva es uno de ellos, ha mencionado únicamente a tres importantes autoridades de las doce que conocen las glorias del Señor. Śrīla Viśvanātha Cakravarti Ṭhākura, uno de los grandes ācāryas de la era moderna, explica que anubhāva, o la gloria del Señor, la aprecia primero el devoto en estado de éxtasis que manifiesta los síntomas de transpiración, temblor, llanto, erupciones corporales, etc., síntomas que se intensifican aún más por medio de la comprensión constante de las glorias del Señor. Esas diferentes comprensiones de bhāvas se intercambian entre Yaśodā y el Señor (al atar con sogas al Señor), y en el acto de conducir la cuadriga, acto que el Señor lleva a cabo en el intercambio de amor con Arjuna. Estas glorias del Señor se exhiben en el hecho de Él actuar como un subordinado ante Sus devotos, y ése es otro aspecto de las glorias del Señor. Aunque Śukadeva Gosvāmī y los Kumāras estaban situados en la posición trascendental, se convirtieron por medio de otro aspecto de bhāva, y se volvieron devotos puros del Señor. Las tribulaciones que el Señor les impone a los devotos constituyen otro intercambio de bhāva trascendental entre Él y los devotos. El Señor dice: “Yo pongo a Mi devoto en dificultades, y así el devoto se purifica más al intercambiar conmigo bhāva trascendental”. El poner al devoto en dificultades materiales implica liberarlo de las ilusorias relaciones materiales. Las relaciones materiales se basan en la correspondencia de disfrute material, lo cual depende principalmente de los recursos materiales. Por lo tanto, cuando el Señor retira los recursos materiales, el devoto se ve atraído en un cien por cien al trascendental y amoroso servicio del Señor. Así pues, el Señor saca al alma caída del fango de la existencia material. Las tribulaciones que el Señor le ofrece a Su devoto son diferentes de las tribulaciones que resultan de la acción viciosa. Como se mencionó anteriormente, todas estas glorias del Señor les son especialmente conocidas a los grandes mahājanas tales como Brahmā, Śiva, Nārada, Kapila, Kumāra y Bhīṣma, y uno es capaz de captarlas por la gracia de ellos.

SB 1.9.20

yaṁ manyase mātuleyaṁ
priyaṁ mitraṁ suhṛttamam
akaroḥ sacivaṁ dūtaṁ
sauhṛdād atha sārathim
Palabra por palabra: 
yam — la persona; manyase — tú crees; mātuleyam — primo materno; priyam — muy querido; mitram — amigo; suhṛt-tamam — fervoroso bienqueriente; akaroḥ — desempeñó; sacivam — consejero; dūtam — mensajero; sauhṛdāt — mediante la buena voluntad; atha — entonces; sārathim — auriga.
Traducción: 
¡Oh, Rey!, esa personalidad a quien, sólo por ignorancia, consideraste tu primo materno, tu muy querido amigo, bienqueriente, consejero, mensajero, benefactor, etc., es esa misma Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa.
Significado: 

Aunque el Señor Śrī Kṛṣṇa actuaba como primo, hermano, amigo, bienqueriente, consejero, mensajero, benefactor, etc., de los Pāṇḍavas, aun así era la Suprema Personalidad de Dios. Por Su misericordia sin causa para con Sus devotos puros y a fin de favorecerlos, Él realiza toda clase de servicios, pero eso no significa que Él haya cambiado Su posición de Persona Absoluta. Pensar que Él es un hombre ordinario es el más craso tipo de ignorancia.

SB 1.9.21

sarvātmanaḥ sama-dṛśo
hy advayasyānahaṅkṛteḥ
tat-kṛtaṁ mati-vaiṣamyaṁ
niravadyasya na kvacit
Palabra por palabra: 
sarva-ātmanaḥ — de aquel que está presente en el corazón de todos; sama-dṛśaḥ — de aquel que es igualmente bondadoso con absolutamente todos; hi — ciertamente; advayasya — del Absoluto; anahaṅkṛteḥ — libre de toda identidad material producto del ego falso; tat-kṛtam — todo hecho por Él; mati — conciencia; vaiṣamyam — diferenciación; niravadyasya — libre de todo apego; na — nunca; kvacit — en ninguna etapa.
Traducción: 
Por el hecho de ser la Absoluta Personalidad de Dios, Él está presente en el corazón de todos. Él es igualmente bueno con todos, y está libre del ego falso de la diferenciación. Por consiguiente, todo lo que Él hace está libre de la embriaguez material. Él es equilibrado.
Significado: 

Como Él es absoluto, no hay nada que sea diferente de Él. Él es kaivalya; no hay nada más que Él Mismo. Todo y todos son la manifestación de Su energía, y, por ende, Él está presente en todas partes a través de ella, ya que no es diferente de ella. Al Sol se le identifica con cada pulgada de los rayos solares y con cada partícula molecular de los mismos. De igual modo, al Señor lo distribuyen Sus diferentes energías. Él es Paramātma, o la Superalma, que está presente en todos como la guía suprema, y, por lo tanto, Él ya es el auriga y el consejero de todos los seres vivientes. De manera que, cuando Él se exhibe como auriga de Arjuna, no hay cambio en Su excelsa posición. Es únicamente el poder del servicio devocional lo que lo muestra a Él como el auriga o el mensajero. Como Él no tiene nada que ver con el concepto material de la vida ya que es identidad espiritual absoluta, no existe para Él ninguna acción superior o inferior. Puesto que Él es la Absoluta Personalidad de Dios, no tiene ego falso, y, así pues, no se identifica con nada que sea diferente de Él. El concepto material del ego está equilibrado en Él. Luego Él no se siente inferior al volverse el auriga de Su devoto puro. Constituye la gloria del devoto puro, el hecho de que únicamente él pueda provocar el servicio del afectuoso Señor.

SB 1.9.22

tathāpy ekānta-bhakteṣu
paśya bhūpānukampitam
yan me 'sūṁs tyajataḥ sākṣāt
kṛṣṇo darśanam āgataḥ
Palabra por palabra: 
tathāpi — aun así; ekānta — decidido; bhakteṣu — a los devotos; paśya — mira aquí; bhū-pa — ¡oh, Rey!; anukampitam — cuán compasivo; yat — por lo cual; me — mi; asūn — vida; tyajataḥ — finalizando; sākṣāt — directamente; kṛṣṇaḥ — la Personalidad de Dios; darśanam — ante mi vista; āgataḥ — ha tenido la bondad de venir.
Traducción: 
Sin embargo, a pesar de que Él es igualmente bueno con todo el mundo, ha tenido la bondad de venir ante mí al yo estar finalizando mi vida, porque yo soy Su decidido servidor.
Significado: 

Aunque el Señor Supremo, la Absoluta Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, tiene la misma disposición para con todo el mundo, aun así se inclina más por Su devoto decidido que está totalmente entregado y que no reconoce a nadie más como su amo y protector. Tener fe resuelta en el Señor Supremo como protector, amigo y amo de uno, es la condición natural de la vida eterna. La entidad viviente está hecha de manera tal, por la voluntad del Todopoderoso, que es de lo más feliz cuando se pone en una condición de absoluta dependencia.

La tendencia opuesta es la causa de la caída. La entidad viviente tiene esa tendencia a caer, como resultado de considerarse plenamente independiente para enseñorearse del mundo material. La causa fundamental de todos los problemas se encuentra en el egotismo falso. Uno debe acudir al Señor en todas las circunstancias.

La aparición del Señor Kṛṣṇa ante el lecho de muerte de Bhīṣmajī se debe a que este último era un decidido devoto del Señor. Arjuna tenía cierta relación con Kṛṣṇa en base al cuerpo, porque el Señor resultaba ser su primo materno. Pero Bhīṣma no tenía esa clase de relación basada en el cuerpo. Por consiguiente, la causa de la atracción se debía a la íntima relación del alma. No obstante, como la relación en base al cuerpo es muy placentera y natural, el Señor se complace más cuando se le llama hijo de Mahārāja Nanda, hijo de Yaśodā o amante de Rādhārāṇī. Esta atracción por el Señor mediante la relación que se deriva del cuerpo, es otro aspecto de la correspondencia de servicio amoroso que se establece con el Señor. Bhīṣmadeva está consciente de esta dulzura del humor trascendental, y, por lo tanto, le gusta llamar al Señor Vijaya-Sakha, Pārtha-Sakha, etc., al igual que Nanda-nandana o Yaśodā-nandana. La mejor manera de establecer nuestra relación con una dulzura trascendental, consiste en acercarnos a Él a través de Sus devotos reconocidos. Uno no debe tratar de establecer la relación directamente; debe haber un intermediario que sea transparente y competente para conducirnos hacia la senda correcta.

SB 1.9.23

bhaktyāveśya mano yasmin
vācā yan-nāma kīrtayan
tyajan kalevaraṁ yogī
mucyate kāma-karmabhiḥ
Palabra por palabra: 
bhaktyā — con una atención ferviente; āveśya — meditando; manaḥ — mente; yasmin — en cuya; vācā — mediante palabras; yat — Kṛṣṇa; nāma — santo nombre; kīrtayan — mediante el canto; tyajan — dejando; kalevaram — este cuerpo material; yogī — el devoto; mucyate — se libera; kāma-karmabhiḥ — de las actividades fruitivas.
Traducción: 
La Personalidad de Dios, que aparece en la mente del devoto mediante la meditación y la devoción atenta y mediante el canto del santo nombre, libera al devoto del cautiverio de las actividades fruitivas en el momento en que éste deja el cuerpo material.
Significado: 

Yoga significa concentrar la mente que está desligada de cualquier otra cosa. Y, de hecho, semejante concentración es samādhi, o estar dedicado al servicio del Señor en un cien por cien. Y aquel que concentra su atención de esa manera, recibe el nombre de yogī. Esa clase de yogī devoto del Señor se dedica las veinticuatro horas del día al servicio del Señor, de modo que toda su atención esté absorta en pensamientos acerca del Señor en el servicio devocional de nueve aspectos, es decir, oír, cantar, recordar, adorar, orar, volverse un sirviente voluntario, ejecutar órdenes, establecer una relación amistosa u ofrecer todo lo que uno posea en el servicio del Señor. Mediante esa práctica de yoga, o de vincularse mediante el servicio del Señor, uno es reconocido por el propio Señor, tal como se explica en la Bhagavad-gītā en relación con las más alta y perfecta etapa del samādhi. A un devoto como ése, tan difícil de conseguir, el Señor lo llama el mejor de todos los yogīs. A semejante yogī perfecto lo habilita la divina gracia del Señor, para concentrar la mente en el Señor con un sentido perfecto de conciencia; así pues, por el hecho de cantar Su santo nombre antes de dejar el cuerpo, el yogī es de inmediato trasladado, por la energía interna del Señor, a uno de los planetas eternos en el que no hay ninguna posibilidad de vida material y sus factores concomitantes. En la existencia material, el ser viviente tiene que soportar las condiciones materiales de las tres clases de sufrimientos, vida tras vida, conforme a su trabajo fruitivo. Esa vida material la producen únicamente los deseos materiales. El servicio devocional que se le presta al Señor no mata los deseos naturales del ser viviente, sino que éstos se aplican en la causa correcta: el servicio devocional. Esto capacita al deseo para ser trasladado al cielo espiritual. El general Bhīṣmadeva se está refiriendo a un tipo particular de yoga, denominado bhakti-yoga, y él fue lo suficientemente afortunado como pare tener al Señor directamente en su presencia antes de dejar el cuerpo material. Por lo tanto, en los versos siguientes él expresa su deseo de que el Señor permanezca ante él.

SB 1.9.24

sa deva-devo bhagavān pratīkṣatāṁ
kalevaraṁ yāvad idaṁ hinomy aham
prasanna-hāsāruṇa-locanollasan-
mukhāmbujo dhyāna-pathaś catur-bhujaḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — Él; deva-devaḥ — el Supremo Señor de los señores; bhagavān — la Personalidad de Dios; pratīkṣatām — tenga la bondad de esperar; kalevaram — cuerpo; yāvat — mientras; idam — este (cuerpo material); hinomi — deje; aham — yo; prasanna — alegre; hāsa — sonriente; aruṇa-locana — ojos tan rojos como el Sol de la mañana; ullasat — adornada hermosamente; mukha-ambujaḥ — Su cara cual flor de loto; dhyāna-pathaḥ — en la senda de mi meditación; catur-bhujaḥ — la forma de Nārāyaṇa de cuatro manos (la Deidad venerable de Bhīṣmadeva).
Traducción: 
Que mi Señor, quien tiene cuatro manos, y cuya cara de loto hermosamente adornada y con ojos tan rojos como el Sol naciente, está sonriendo, tenga la bondad de esperarme hasta ese momento en que yo deje este cuerpo material.
Significado: 

Bhīṣmadeva sabía bien que el Señor Kṛṣṇa es el Nārāyaṇa original. Su Deidad venerable era el Nārāyaṇa de cuatro manos, pero él sabía que éste último es una expansión plenaria del Señor Kṛṣṇa. Indirectamente, él deseaba que el Señor Śrī Kṛṣṇa manifestara Su aspecto de Nārāyaṇa de cuatro manos. Un vaiṣṇava siempre tiene un comportamiento humilde. Aunque era cien por cien seguro que Bhīṣmadeva iría a Vaikuṇṭha-dhāma inmediatamente después de dejar el cuerpo material, aun así, como vaiṣṇava humilde que era, deseaba ver la hermosa cara del Señor, ya que, después de dejar el cuerpo actual, podía encontrarse en una posición en que no pudiera ver al Señor ya más. Un vaiṣṇava no es engreído, aunque el Señor le garantiza a Su devoto puro la entrada en Su morada. Aquí, Bhīṣmadeva dice “Mientras yo no deje este cuerpo”. Esto significa que el gran general dejaría el cuerpo por su propia voluntad; a él no lo forzaban las leyes de la naturaleza. Él era tan poderoso, que podía quedarse en el cuerpo mientras lo deseara. Él recibió de su padre esa bendición. Él deseaba que el Señor permaneciera ante él en Su aspecto de Nārāyaṇa de cuatro manos, para poder concentrarse en Él y así quedar en trance en esa meditación. En ese entonces, la mente se le podría santificar con pensar en el Señor. Así pues, a él no le importaba a dónde iría. Un devoto puro nunca está ansioso de ir de vuelta al Reino de Dios. Él depende enteramente de la buena voluntad del Señor. Él está igualmente satisfecho incluso si el Señor desea que vaya al infierno. Él único deseo que un devoto puro abriga, es el de siempre poder pensar en los pies de loto del Señor con toda su atención, sin importarle nada más. Bhīṣmadeva tan sólo quería esto: tener la mente absorta en el Señor, y morir así. Ésa es la ambición máxima de un devoto puro.

SB 1.9.25

sūta uvāca
yudhiṣṭhiras tad ākarṇya
śayānaṁ śara-pañjare
apṛcchad vividhān dharmān
ṛṣīṇāṁ cānuśṛṇvatām
Palabra por palabra: 
sūtaḥ uvāca — Śrī Sūta Gosvāmī dijo; yudhiṣṭhiraḥ — el rey Yudhiṣṭhira; tat — eso; ākarṇya — oyendo; śayānam — yaciendo; śara-pañjare — en el lecho de flechas; apṛcchat — pregunto; vividhān — múltiples; dharmān — deberes; ṛṣīṇām — de los ṛṣis; ca — y; anuśṛṇvatām — oyendo después.
Traducción: 
Sūta Gosvāmī dijo: Mahārāja Yudhiṣṭhira, después de oír a Bhīṣmadeva hablar en ese tono atrayente, le hizo preguntas en presencia de todos los grandes ṛṣis acerca de los principios esenciales de diversos deberes religiosos.
Significado: 

Bhīṣmadeva, hablando en ese tono atrayente, convenció a Mahārāja Yudhiṣṭhira de que muy pronto iba a morir. Y el Señor Śrī Kṛṣṇa inspiró a Mahārāja Yudhiṣṭhira para que le hiciera preguntas acerca de los principios de la religión. El Señor Śrī Kṛṣṇa inspiró a Mahārāja Yudhiṣṭhira para que le hiciera preguntas a Bhīṣmadeva en presencia de muchos grandes sabios, indicando con ello que un devoto del Señor, tal como Bhīṣmadeva, aunque aparentemente viva como un hombre mundano, es muy superior a muchos grandes sabios, incluyendo a Vyāsadeva. Otro punto que hay que hacer notar es que en ese momento Bhīṣmadeva no sólo yacía en un lecho de muerte hecho de flechas, sino que además estaba sumamente afligido por ese estado. En esa situación no se le debía hacer ninguna pregunta, pero el Señor Śrī Kṛṣṇa quería demostrar que Sus devotos puros siempre están sanos en cuerpo y mente en virtud de la iluminación espiritual, y, así pues, en cualesquiera circunstancias, el devoto del Señor se encuentra en perfectas condiciones para hablar del modo de vida correcto. Yudhiṣṭhira prefirió además resolver sus problemáticas preguntas formulándoselas a Bhīṣmadeva y no a algún otro de los presentes que aparentemente fuera más erudito que Bhīṣmadeva. Todo esto se debe al plan del gran portador de la rueda, el Señor Śrī Kṛṣṇa, quien establece las glorias de Su devoto. Al padre le gusta ver que el hijo se vuelve más famoso que él. El Señor declara muy enfáticamente que adorar a Su devoto es más valioso que adorarlo a Él Mismo.

SB 1.9.26

puruṣa-sva-bhāva-vihitān
yathā-varṇaṁ yathāśramam
vairāgya-rāgopādhibhyām
āmnātobhaya-lakṣaṇān
Palabra por palabra: 
puruṣa — el ser humano; sva-bhāva — por sus propias cualidades adquiridas; vihitān — prescritas; yathā — de acuerdo con; varṇam — clasificación de las castas; yathā — de acuerdo con; āśramam — órdenes de vida; vairāgya — desapego; rāga — apego; upādhibhyām — por dichas designaciones; āmnāta — sistemáticamente; ubhaya — ambos; lakṣaṇān — signos.
Traducción: 
Ante la pregunta de Mahārāja Yudhiṣṭhira, Bhīṣmadeva definió primero todas las clasificaciones de castas y órdenes de vida en función de las cualidades del individuo. Luego, de un modo sistemático y con dos divisiones, describió la neutralización mediante el desapego y la interacción mediante el apego.
Significado: 

El concepto de las cuatro castas y cuatro órdenes de vida, tal como las planeó el propio Señor (Bg. 4.13), tiene por objeto acelerar las cualidades trascendentales del individuo, de manera que éste pueda comprender gradualmente su identidad espiritual, y así actuar conforme a ello para liberarse del cautiverio material, o la vida condicionada. En casi todos los Purāṇas, el asunto en cuestión se describe con el mismo espíritu, y, de igual modo, también en el Mahābhārata Bhīṣmadeva lo describe más detalladamente en el Śānti-parva, comenzando desde el capítulo sesenta.

El varṇāśrama-dharma se prescribe para el ser humano civilizado, tan sólo para enseñarle a culminar con éxito la vida humana. La autorrealización se distingue de la vida de los animales inferiores, dedicados a comer, dormir, temer y aparearse. Bhīṣmadeva recomendó nueve cualidades que deben exhibir todos los seres humanos: 1) no enfurecerse, 2) no mentir, 3) distribuir riquezas equitativamente, 4) perdonar, 5) engendrar hijos únicamente con la esposa legítima de uno, 6) ser de mente pura y de cuerpo sano, 7) no ser hostil a nadie, 8) ser sencillo, y 9) mantener a sirvientes y subordinados. A uno no puede llamársele una persona civilizada, si no adquiere las antedichas cualidades preliminares. Además de ésas, los brāhmaṇas (los hombres inteligentes), los administradores, la comunidad mercantil y la clase laboral deben adquirir cualidades especiales, en función de los deberes de las ocupaciones que se mencionan en todas las Escrituras védicas. Para los hombres inteligentes, controlar los sentidos es la cualidad más esencial. Ella es la base de la moralidad. La satisfacción sexual, incluso con la esposa legítima, también debe ser controlada, y con ello el control familiar seguirá automáticamente. Un hombre inteligente abusa de sus grandes capacidades, si no sigue el modo de vida védico. Esto significa que debe estudiar con toda seriedad las Escrituras védicas, especialmente el Śrīmad-Bhāgavatam y la Bhagavad-gītā. Para aprender el conocimiento védico, hay que acudir a una persona que esté dedicada en un cien por cien al servicio devocional. Dicha persona no debe hacer cosas que estén prohibidas en los śāstras. El hombre que bebe o fuma no puede ser maestro. En el sistema moderno de educación, sólo se toma en cuenta la capacitación académica del profesor, sin evaluar su nivel moral. Por lo tanto, el resultado de la educación es que de muchísimas maneras se hace un mal uso de la elevada inteligencia.

Al kṣatriya, el miembro de la clase administrativa, se le aconseja especialmente dar caridad y no aceptar caridad bajo ninguna circunstancia. Los administradores modernos reúnen contribuciones para algunas funciones políticas, pero nunca les dan caridad a los ciudadanos en ninguna función estatal. Los mandamientos de los śāstras indican justamente lo opuesto. Los miembros de la clase administrativa deben estar bien versados en los śāstras, pero no deben adoptar la profesión de maestros. Los administradores nunca deben tratar de volverse no violentos y de ese modo ir al infierno. Cuando en el campo de batalla de Kurukṣetra Arjuna quiso volverse un cobarde no violento, fue severamente regañado por el Señor Kṛṣṇa. En esta ocasión, el Señor puso a Arjuna en el nivel de un hombre incivilizado, por su declarada aceptación del culto a la no violencia. La clase administrativa debe ser adiestrada personalmente en lo referente a la educación militar. Los cobardes no deben ser elevados al trono presidencial únicamente a fuerza de votos numéricos. Los monarcas eran todos personalidades heroicas, y, por consiguiente, la monarquía debe mantenerse, siempre y cuando al monarca se le adiestre regularmente en lo que respecta a los deberes propios de la posición de rey. En tiempos de guerra, el rey o el presidente nunca debe regresar a casa sin ser herido por el enemigo. El mal llamado rey de hoy en día nunca visita el campo de guerra. Él es sumamente experto en animar de un modo artificial a las fuerzas combatientes, con la esperanza de obtener un falso prestigio nacional. Tan pronto como la clase administrativa se convierte en una camarilla de comerciantes y obreros, toda la maquinaria gubernamental se contamina.

A los vaiśyas, los miembros de las comunidades mercantiles, se les recomienda especialmente proteger a las vacas. La protección de las vacas da como resultado el aumento de productos lácteos, es decir, la cuajada y la mantequilla. La agricultura y la distribución de los comestibles constituyen los deberes principales de la comunidad mercantil, respaldada por la educación en el conocimiento védico, y adiestrada para dar caridad. Así como a los kṣatriyas se les ponía a cargo de la protección de los ciudadanos, a los vaiśyas se les ponía a cargo de la protección de los animales. A los animales nunca se les debe matar. La matanza de animales es símbolo de una sociedad bárbara. Los productos agrícolas, las frutas y la leche le proporcionan al ser humano comestibles suficientes y compatibles. La sociedad humana debe darle más atención a la protección de los animales. La energía productiva del obrero se desperdicia cuando la emplean las empresas industriales. Los diversos tipos de industrias que existen no pueden producir las cosas esenciales para el hombre, es decir, el arroz, el trigo, los granos, la leche, las frutas y las verduras. La producción de máquinas y máquinas herramientas aumenta el modo de vida artificial de una clase de intereses creados, y mantiene a miles de hombres en medio del hambre y la inquietud. Ésa no debe ser la pauta de la civilización.

La clase śūdra es poco inteligente y no debe dársele la independencia. Su función es la de prestarles un servicio sincero a los tres sectores superiores de la sociedad. La clase śūdra puede obtener todas las comodidades de la vida con simplemente prestarles servicio a las clases superiores. Se estipula especialmente que un śūdra nunca debe acumular dinero. Tan pronto como los śūdras acumulan riquezas, las malgastan en actividades pecaminosas relacionadas con el vino, las mujeres y el juego. El vino las mujeres y el juego indican que la población se ha degradado hasta una categoría más baja que śūdra. Las castas superiores siempre deben ocuparse de la manutención de los śūdras, y deben proveerles de ropa vieja y usada. Un śūdra no debe abandonar a su amo cuando éste sea viejo e inválido, y el amo debe mantener satisfechos a los sirvientes en todos los aspectos. A los śūdras se les debe primero que todo satisfacer con ropa y comida suntuosa, antes de la ejecución de cualquier sacrificio. En esta era se realizan muchísimas funciones en las que se gastan millones, pero al pobre trabajador no se le alimenta suntuosamente, ni se le da caridad, ropa, etc. Los trabajadores se hallan, pues, insatisfechos, y, en consecuencia, causan agitación.

Los varṇas son, por así decirlo, clasificaciones de las diferentes ocupaciones, y el āśrama-dharma denota el progreso gradual en el sendero de la autorrealización. Ambos están interrelacionados, y el uno depende del otro. El propósito principal del āṣrama-dharma es el de inculcar conocimiento y desapego. El brahmacarya-āśrama es el campo de entrenamiento de los candidatos aspirantes. En ese āśrama se enseña que este mundo material no es en realidad el hogar del ser viviente. Las almas condicionadas que se hallan bajo el cautiverio material son prisioneras de la materia, y, por consiguiente, la autorrealización constituye el fin último de la vida. Todo el sistema de āśrama-dharma es un medio para lograr el desapego. A aquel que no asimila este espíritu de desapego, se le permite entrar en la vida familiar con el mismo espíritu de desapego. Por lo tanto, aquel que alcanza el estado de desapego puede adoptar de inmediato la cuarta orden, es decir, la orden de renuncia, y así vivir únicamente de caridad, no para acumular riquezas, sino sólo para mantener el cuerpo y el alma juntos a fin de llegar a la comprensión máxima. La vida de casado es para aquel que está apegado, y las órdenes de vida de vānaprastha y sannyāsa son para aquellos que están desapegados de la vida material. El brahmacarya-āśrama tiene especialmente por objeto formar tanto al apegado como al desapegado.

SB 1.9.27

dāna-dharmān rāja-dharmān
mokṣa-dharmān vibhāgaśaḥ
strī-dharmān bhagavad-dharmān
samāsa-vyāsa-yogataḥ
Palabra por palabra: 
dāna-dharmān — los actos de caridad; rāja-dharmān — las actividades pragmáticas de los reyes; mokṣa-dharmān — los actos para la salvación; vibhāgaśaḥ — mediante divisiones; strī-dharmān — deberes de mujeres; bhagavat-dharmān — los actos de los devotos; samāsa — generalmente; vyāsa — explícitamente; yogataḥ — por medio de.
Traducción: 
Él explicó entonces, por divisiones, los actos de caridad, las actividades pragmáticas de un rey y las actividades en aras de la salvación. Luego describió los deberes de las mujeres y los devotos, tanto breve como extensamente.
Significado: 

Dar caridad es una de las principales funciones de la persona casada, y ella debe estar dispuesta a dar como caridad al menos el cincuenta por ciento del dinero que arduamente ha ganado. Un brahmacārī, o estudiante, debe realizar sacrificios, una persona casada debe dar caridad, y una persona que ha adoptado la vida retirada o la orden de renuncia debe practicar penitencias y austeridades. Ésas son las funciones generales de todos los āśramas, u órdenes de vida que se hallan en la senda de la autorrealización. En la vida de brahmacārī se imparte una formación suficiente, de modo que uno pueda entender que el mundo como propiedad le pertenece al Señor Supremo, la Personalidad de Dios. Nadie puede pretender, entonces, ser el propietario de nada que esté en el mundo. De manera que, en la vida de una persona casada, que es una especie de licencia para el disfrute sexual, se debe dar caridad para el servicio del Señor. La energía de todo el mundo se genera o se toma prestada del manantial de energía del Señor; en consecuencia, las acciones resultantes de dicha energía deben dársele a Él. Así como los ríos extraen agua del mar a través de las nubes y de nuevo descienden al mar, de modo similar nuestra energía se toma prestada de la fuente suprema, la energía del Señor, y debe ir de vuelta al Señor. Eso constituye la perfección de nuestra energía. Por consiguiente, el Señor dice en la Bhagavad-gītā (9.27) que todo lo que hagamos, toda penitencia a la que nos sometamos, todo lo que sacrifiquemos, todo lo que comamos o todo lo que demos como caridad, se le debe ofrecer a Él (el Señor). Ésa es la manera de utilizar nuestra energía prestada. Cuando nuestra energía se utiliza de esa manera, se purifica de la contaminación de las embriagueces materiales, y así nos volvemos aptos para nuestra vida natural y original servicio al Señor.

Rāja-dharma es una gran ciencia, a diferencia de la diplomacia moderna para la supremacía política. A los reyes se los preparaba sistemáticamente para que se volvieran muníficos y no sólo fueran recaudadores de impuestos. A ellos se los educaba para que realizaran diferentes sacrificios únicamente para la prosperidad de los súbditos. Dirigir a los prajās hacia el logro de la salvación era un gran deber del rey. El padre, el maestro espiritual y el rey no deben volverse irresponsables en lo que concierne a dirigir a sus súbditos hacia la senda en la que logren la liberación final del nacimiento, la muerte, las enfermedades y la vejez. Cuando estos deberes fundamentales son bien desempeñados, no hay necesidad del gobierno del pueblo por el pueblo. En los tiempos modernos, la generalidad de la gente ocupa la administración mediante el poder de los votos manipulados, pero nunca se les forma en lo referente a los deberes fundamentales del rey, y además eso no es posible para todos. Bajo esas circunstancias, los administradores carentes de preparación hacen estragos al tratar de que los súbditos sean felices en todos los aspectos. Por otra parte, estos administradores sin preparación se vuelven gradualmente pícaros y ladrones, y aumentan los impuestos para financiar una administración con demasiado personal dirigente, la cual es inútil para todos los fines. En verdad, los brāhmaṇas capacitados tiene la función de dirigir a los reyes, para una buena administración en términos de Escrituras tales como el Manu-saṁhitā y los Dharma-śāstras de Parāśara. Un rey modelo es el ideal de la generalidad de la gente, y si el rey es piadoso, religioso, valiente y munífico, los ciudadanos generalmente lo siguen. Un rey de ese tipo no es una persona perezosa y sensual que vive a costa de los súbditos, sino que más bien siempre está alerta para matar a ladrones y dacoits*3. Los reyes piadosos no eran misericordiosos con los dacoits y ladrones en el nombre de una absurda ahiṁsā (no violencia). Los ladrones y dacoits eran castigados de una manera ejemplar, de modo que en el futuro nadie se atreviera a ocasionar esa clase de perjuicios de una forma organizada. Dichos ladrones y dacoits nunca tenían la función de administrar, como ocurre ahora.

La ley de impuestos era simple. No había imposición ni usurpación. El rey tenía derecho a tomar una cuarta parte de la producción del súbdito. El rey tenía derecho a exigir una cuarta parte de la riqueza que uno tuviera asignada. Nunca nadie la daba de mala gana, pues gracias al piadoso rey y a la armonía religiosa, había suficiente riqueza natural, es decir, granos, frutas, flores, seda, algodón, leche, joyas, minerales, etc., y, por ende, nadie era infeliz en lo material. Los ciudadanos eran ricos en agricultura y cría de animales, y, en consecuencia, tenían suficientes granos, frutas y leche, sin ninguna necesidad artificial de jabones e inodoros, cines y bares.

El rey tenía que procurar que el cúmulo de energía de la humanidad fuera bien utilizado. El objetivo de la energía humana no es precisamente el de complacer propensiones animales, sino el de lograr la autorrealización. Todo el gobierno estaba organizado específicamente para cumplir con ese propósito en particular. Por ello, el rey tenía que seleccionar bien a los ministros del gabinete, y no sobre la base de un número de votos. Los ministros, los comandantes militares e incluso los soldados ordinarios, eran todos seleccionados según la aptitud personal, y el rey tenía que examinarlos debidamente antes de que se les nombrara para sus respectivos cargos. El rey vigilaba en especial que los tapasvīs, o personas que sacrificaban todo en aras de la diseminación de conocimiento espiritual, nunca estuvieran desatendidos. El rey sabía bien que la Suprema Personalidad de Dios jamás tolera que se insulte a Sus devotos puros. Dichos tapasvīs eran líderes de confianza incluso de los pícaros y de los ladrones, los cuales nunca desobedecían las órdenes de aquellos. El rey les daba protección especial a los iletrados, a los desamparados y a las viudas del Estado. Las medidas de defensa se tomaban antes de que ocurriera algún ataque de los enemigos. El sistema de recaudación de impuestos era sencillo, y no tenía por objeto el despilfarro, sino fortalecer el fondo de reserva. A los soldados se los reclutaba de todas partes del mundo, y se los entrenaba para deberes especiales.

En lo que se refiere a la salvación, se tienen que conquistar los principios de la lujuria, la ira, los deseos ilícitos, la avaricia y la confusión. Para uno liberarse de la ira, tiene que aprender a perdonar. Para estar libre de los deseos ilícitos, uno no debe hacer planes. Mediante el cultivo espiritual, se es capaz de conquistar el sueño. Los deseos y la avaricia únicamente se pueden conquistar mediante la tolerancia. Las perturbaciones ocasionadas por diversas enfermedades pueden evitarse mediante dietas reguladas. Mediante el autocontrol, uno puede liberarse de falsas esperanzas, y el dinero puede ahorrarse si se evita la asociación no recomendable. Mediante la práctica del yoga se puede controlar el hambre, y la mundanalidad puede evitase mediante el cultivo del conocimiento acerca de la transitoriedad. Con levantarse se puede conquistar el vértigo, y los falsos argumentos pueden conquistarse mediante la verdadera comprobación. La locuacidad puede evitarse mediante la gravedad y el silencio, y mediante la valentía se puede evitar el temor. El conocimiento perfecto puede adquirirse mediante el cultivo de sí mismo. Para alcanzar de hecho el sendero de la salvación, uno debe estar libre de la lujuria, la avaricia, la ira, los sueños, etc. En lo que se refiere a la clase de las mujeres, a éstas se las acepta como una fuente de inspiración para los hombres. En ese sentido, las mujeres son más poderosas que los hombres. Al poderoso Julio César lo controló una Cleopatra. A esas poderosas mujeres las controla la timidez. Por consiguiente, la timidez es importante para las mujeres. En cuanto esa válvula de control se afloja, las mujeres pueden crear estragos en la sociedad a través del adulterio. Adulterio significa aparición de hijos no deseados, conocidos como varṇa-saṅkara, que perturban el mundo.

Lo último que Bhīṣmadeva enseñó fue el proceso de complacer al Señor. Todos nosotros somos sirvientes eternos del Señor, y cuando olvidamos esta parte esencial de nuestra naturaleza, se nos pone en condiciones materiales de vida. El sencillo proceso para complacer al Señor (especialmente para las personas casadas) consiste en instalar en el hogar la Deidad del Señor. Mediante el hecho de concentrarse en la Deidad, uno puede continuar progresivamente con el trabajo rutinario de todos los días. Adorar a la Deidad en el hogar, servir al devoto, oír la exposición del Śrīmad-Bhāgavatam, residir en un lugar sagrado y cantar el santo nombre del Señor, son todas cosas poco costosas mediante las cuales uno puede complacer al Señor. De ese modo, el abuelo les explicó a sus nietos la materia en cuestión.

SB 1.9.28

dharmārtha-kāma-mokṣāṁś ca
sahopāyān yathā mune
nānākhyānetihāseṣu
varṇayām āsa tattvavit
Palabra por palabra: 
dharma — deberes propios de la ocupación; artha — desarrollo económico; kāma — cumplimiento de deseos; mokṣān — salvación final; ca — y; saha — junto con; upāyān — medios; yathā — tal como es; mune — ¡oh, sabio!; nānā — diversas; ākhyāna — mediante la recitación de narraciones históricas; itihāseṣu — en las historias; varṇayām āsa — describió; tattva-vit — aquel que conoce la verdad.
Traducción: 
Luego, describió los deberes propios de las ocupaciones de las diferentes órdenes y condiciones de vida, citando ejemplos de la historia, pues él mismo estaba muy familiarizado con la verdad.
Significado: 

Los incidentes que se mencionan en las Escrituras védicas, tales como los Purāṇas, el Mahābhārata y el Rāmāyaṇa, son narraciones históricas verdaderas que, aunque no están en orden cronológico, tuvieron lugar alguna vez en el pasado. Esos hechos históricos, los cuales son instructivos para el hombre común, se ordenaron sin referencia cronológica. Además, ocurrieron en diferentes planetas - e incluso en diferentes universos - , y por eso la descripción de las narraciones se mide a veces en tres dimensiones. A nosotros simplemente nos interesan las instructivas lecciones de dichos incidentes, aunque éstos no estén en orden según el limitado alcance de nuestro entendimiento. Bhīṣmadeva describió esas narraciones ante Mahārāja Yudhiṣṭhira, en respuesta a las diferentes preguntas de éste último.

SB 1.9.29

dharmaṁ pravadatas tasya
sa kālaḥ pratyupasthitaḥ
yo yoginaś chanda-mṛtyor
vāñchitas tūttarāyaṇaḥ
Palabra por palabra: 
dharmam — deberes propios de la ocupación; pravadataḥ — mientras describía; tasya — su; saḥ — ese; kālaḥ — tiempo; pratyupasthitaḥ — apareció exactamente; yaḥ — que es; yoginaḥ — para los místicos; chanda-mṛtyoḥ — de aquel que muere en el momento que él mismo escoge; vāñchitaḥ — es deseado por; tu — pero; uttarāyaṇaḥ — el período en que el Sol pasa al horizonte norte.
Traducción: 
Mientras Bhīṣmadeva describía los deberes propios de cada ocupación, el curso del Sol entró en el hemisferio norte. Este período lo anhelan los místicos que mueren cuando lo desean.
Significado: 

Los yogīs o místicos perfectos pueden abandonar el cuerpo material a su antojo en un momento idóneo, e ir a un planeta adecuado que ellos deseen. En la Bhagavad-gītā (8.24) se dice que las almas autorrealizadas que se han identificado de modo preciso con el interés del Señor Supremo, pueden por lo general abandonar el cuerpo material durante el período de la refulgencia del dios del fuego y cuando el Sol se halla en el horizonte norte, y de ese modo llegar al cielo trascendental. En los Vedas se considera que esos momentos son auspiciosos para dejar el cuerpo, y los místicos expertos que han perfeccionado el sistema los aprovechan. La perfección del yoga significa alcanzar dichos estados supramentales de manera de poder abandonar el cuerpo material cuando se desee. Los yogīs pueden además llegar en un dos por tres a cualquier planeta, sin necesidad de un vehículo material. Los yogīs pueden llegar en muy poco tiempo al sistema planetario más elevado de todos, y esto le resulta imposible al materialista. Incluso el intento de llegar al planeta más elevado tomaría millones de años a una velocidad de millones de kilómetros por hora. La otra es una ciencia diferente, y Bhīṣmadeva sabía bien cómo utilizarla. Él sólo estaba esperando el momento idóneo para dejar el cuerpo material, y la mejor oportunidad se presentó cuando estaba instruyendo a sus nobles nietos, los Pāṇḍavas. Él se dispuso, pues, a abandonar el cuerpo ante el excelso Señor Śrī Kṛṣṇa, los piadosos Pāṇḍavas y los grandes sabios encabezados por Bhagavān Vyāsa, etc., que eran todos grandes almas.

SB 1.9.30

tadopasaṁhṛtya giraḥ sahasraṇīr
vimukta-saṅgaṁ mana ādi-pūruṣe
kṛṣṇe lasat-pīta-paṭe catur-bhuje
puraḥ sthite 'mīlita-dṛg vyadhārayat
Palabra por palabra: 
tadā — en ese entonces; upasaṁhṛtya — apartando; giraḥ — discurso; sahasraṇīḥ — Bhīṣmadeva (quien era experto en miles de ciencias y artes); vimukta-saṅgam — completamente libre de todo lo demás; manaḥ — mente; ādi-pūruṣe — a la Personalidad de Dios original; kṛṣṇe — a Kṛṣṇa; lasat-pīta-paṭe — adornado con ropa amarilla; catur-bhuje — al Nārāyaṇa original de cuatro manos; puraḥ — justo antes; sthite — de pie; amīlita — muy abierto; dṛk — visión; vyadhārayat — fijó.
Traducción: 
Después, ese hombre que habló de diferentes temas con miles de significados y que peleó en miles de campos de batalla y protegió a miles de hombres, dejó de hablar; estando completamente libre de todo cautiverio, él apartó la mente de todo lo demás, y abriendo los ojos, los fijó en la Personalidad de Dios original, Śrī Kṛṣṇa, quien estaba de pie ante él, con cuatro manos, vestido con ropa amarilla que brillaba y resplandecía.
Significado: 

En la muy importante hora de dejar el cuerpo material, Bhīṣmadeva dio un glorioso ejemplo en relación con la importante función de la forma de vida humana. El tema que atrae al hombre moribundo se vuelve el comienzo de su siguiente vida. Por lo tanto, si uno está absorto en pensamientos relacionados con el Señor Supremo Śrī Kṛṣṇa, es seguro que irá de vuelta a Dios sin duda alguna. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (8.5-15):

5: Y quienquiera que en el momento de la muerte abandone el cuerpo recordándome a Mí, alcanza de inmediato Mi naturaleza. De esto no hay duda.

6: Cualquiera que sea el estado de existencia que uno recuerde cuando abandone el cuerpo, ese estado alcanzará sin falta.

7: Por lo tanto, Arjuna, siempre debes pensar en Mí en la forma de Kṛṣṇa y al mismo tiempo debes desempeñar tu deber prescrito de pelear. Con tus actividades dedicadas a Mí y la mente e inteligencia fijas en Mí, Me alcanzarás sin duda.

8: Aquel que medita en la Suprema Personalidad de Dios, con la mente constantemente dedicada a recordarme a Mí, sin desviarse del sendero, él, ¡oh, Pārtha [Arjuna]!, es seguro que Me alcanza.

9: Se debe meditar en la Persona Suprema [el Ser Supremo] considerándolo aquel que lo conoce todo, el más antiguo, el controlador, más pequeño que lo más pequeño, el sustentador de todo, aquel que está más allá de todo concepto material, que es inconcebible y que siempre es una persona. Él es luminoso como el Sol, y como es trascendental, está más allá de esta naturaleza material.

10: Aquel que, en el momento de la muerte, fija el aire vital en el entrecejo y con plena devoción se dedica a recordar a Señor Supremo, alcanzará ciertamente a la Suprema Personalidad de Dios.

11: Las personas entendidas en los Vedas, que profieren oṁkāra y que son grandes sabios de la orden de renuncia, entran en el Brahman. Deseando esa clase de perfección uno observa celibato. Ahora he de explicarte ese proceso mediante el cual se puede lograr la salvación.

12: La situación yóguica es la de estar desapegado de todas las ocupaciones sensuales. Cerrando todas las puertas de los sentidos y fijando la mente en el corazón y el aire vital en la parte superior de la cabeza, uno se establece en el yoga.

13: Si después de estar situado en esa práctica del yoga y vibrando la sagrada sílaba oṁ, la suprema combinación de letras, uno piensa en la Suprema Personalidad de Dios y abandona el cuerpo, llegará sin duda a los planetas espirituales.

14: Para aquel que Me recuerda sin desviación, Yo soy fácil de obtener, ¡oh, hijo de Pṛthā!, en virtud de su constante ocupación en el servicio devocional.

15: Después de alcanzarme, las grandes almas, que son yogīs consagrados, nunca regresan a este mundo temporal que está lleno de sufrimientos, porque han logrado la más alta perfección.

Śrī Bhīṣmadeva logró la perfección de abandonar el cuerpo a voluntad, y fue lo suficientemente afortunado como para tener al Señor Kṛṣṇa, el objeto de su atención, presente personalmente a la hora de la muerte. Así pues, fijó en Él los ojos abiertos. Él quería ver a Śrī Kṛṣṇa por un largo tiempo, debido al amor espontáneo que sentía por Él. Como era un devoto puro, tenía muy poco que ver con la ejecución detallada de los principios yóguicos. El simple bhakti-yoga es suficiente para brindar la perfección. Por lo tanto, Bhīṣmadeva tenía el deseo ardiente de ver al Señor Kṛṣṇa en persona, el más adorable de todos los objetos, y, por la gracia del Señor, Śrī Bhīṣmadeva tuvo una oportunidad mientras exhalaba el último suspiro.

SB 1.9.31

viśuddhayā dhāraṇayā hatāśubhas
tad-īkṣayaivāśu gatā-yudha-śramaḥ
nivṛtta-sarvendriya-vṛtti-vibhramas
tuṣṭāva janyaṁ visṛjañ janārdanam
Palabra por palabra: 
viśuddhayā — mediante la purificada; dhāraṇayā — meditación; hata-aśubhaḥ — aquel que ha reducido al mínimo las cualidades desfavorables de la existencia material; tat — Él; īkṣayā — mirando; eva — simplemente; āśu — inmediatamente; gatā — habiéndose ido; yudha — de las flechas; śramaḥ — fatiga; nivṛtta — siendo detenido; sarva — todos; indriya — sentidos; vṛtti — actividades; vibhramaḥ — estando muy dedicados; tuṣṭāva — oró; janyam — el tabernáculo material; visṛjan — mientras abandonaba; janārdanam — al controlador de los seres vivientes.
Traducción: 
Mediante la meditación pura y mirando al Señor Kṛṣṇa, quedó liberado de inmediato de todo lo material desfavorable y de todos los dolores corporales causados por las heridas de las flechas. Así pues, todas las actividades externas de sus sentidos cesaron al instante, y de un modo trascendental le oró al controlador de todos los seres vivientes, mientras abandonaba el cuerpo material.
Significado: 

El cuerpo material es un regalo de la energía material, técnicamente llamada ilusión. El identificarse con el cuerpo material se debe al olvido de la relación eterna que tenemos con el Señor. Para un devoto puro del Señor como Bhīṣmadeva, esa ilusión se disipó de inmediato, tan pronto como el Señor llegó. El Señor Kṛṣṇa es como el Sol, y la ilusoria energía material es como la oscuridad. En presencia del Sol no hay ninguna posibilidad de que la oscuridad permanezca. Por lo tanto, justo con la llegada del Señor Kṛṣṇa toda la contaminación material se disipó por completo, y Bhīṣmadeva pudo así situarse en una posición trascendental, mediante el cese de las actividades de los sentidos impuros que colaboran con la materia. El alma es pura originalmente, tal como también lo son los sentidos. Mediante la contaminación material, los sentidos asumen un papel de imperfección e impureza. Al revivir el contacto con el Supremo Ser Puro, Śrī Kṛṣṇa, los sentidos vuelven a quedar liberados de las contaminaciones materiales. Antes de dejar el cuerpo material, Bhīṣmadeva alcanzó todas esas condiciones trascendentales, debido a la presencia del Señor. El Señor es el controlador y benefactor de todos los seres vivientes. Ése es el veredicto de todos los Vedas. Él es la eternidad suprema y la entidad viviente suprema, entre todos los seres vivientes eternos*4. Y Él solo les provee de todo lo necesario a toda clase de seres vivientes. Así pues, Él proveyó de todas las facilidades necesarias para cumplir los trascendentales deseos de Su gran devoto Śrī Bhīṣmadeva, quien comenzó a orar como se indica a continuación.

SB 1.9.32

śrī-bhīṣma uvāca
iti matir upakalpitā vitṛṣṇā
bhagavati sātvata-puṅgave vibhūmni
sva-sukham upagate kvacid vihartuṁ
prakṛtim upeyuṣi yad-bhava-pravāhaḥ
Palabra por palabra: 
śrī-bhīṣmaḥ uvāca — Śrī Bhīṣmadeva dijo; iti — así pues; matiḥ — pensando, sintiendo y deseando; upakalpitā — invirtió; vitṛṣṇā — liberado de todos los deseos de los sentidos; bhagavati — a la Personalidad de Dios; sātvata-puṅgave — al líder de los devotos; vibhūmni — al gran; sva-sukham — autosatisfacción; upagate — a Aquel que lo ha logrado; kvacit — a veces; vihartum — por placer trascendental; prakṛtim — en el mundo material; upeyuṣi — lo acepta; yat-bhava — a partir de quien la creación; pravāhaḥ — es hecha y aniquilada.
Traducción: 
Bhīṣmadeva dijo: Permítaseme ahora emplear en el todopoderoso Señor Śrī Kṛṣṇa mis capacidades de pensar, sentir y desear, que durante tanto tiempo se dedicaron a diferentes temas y deberes de ocupaciones. El Señor Śrī Kṛṣṇa siempre está satisfecho en Sí Mismo, pero a veces, por ser el líder de los devotos, disfruta de placer trascendental mediante el hecho de descender al mundo material, si bien es únicamente a partir de Él que el mundo material se crea.
Significado: 

Puesto que Bhīṣmadeva era un estadista, el cabeza de la dinastía Kuru, un gran general y un líder de kṣatriyas, su mente se hallaba dispersa en muchos temas, y sus habilidades de pensar, sentir y desear estaban ocupadas en diferentes asuntos. Ahora, a fin de alcanzar el servicio devocional puro, quería invertir enteramente en el Ser Supremo, el Señor Kṛṣṇa, todas las capacidades de pensar, sentir y desear. Al Señor Kṛṣṇa se lo describe aquí como el líder de los devotos y como todopoderoso. Aunque el Señor Kṛṣṇa es la Personalidad de Dios original, Él Mismo desciende a la Tierra para conferirles a Sus devotos puros el don del servicio devocional. Él desciende a veces como el Señor Kṛṣṇa tal como es Él, y a veces como el Señor Caitanya. Ambos son líderes de los devotos puros. Los devotos puros del Señor no tienen ningún otro deseo aparte del de servir al Señor y por eso se les llama sātvatas. El Señor es el principal de dichos sātvatas. Bhīṣmadeva, pues, no tenía más deseos que ése. A menos que uno esté purificado de toda clase de deseos materiales, el Señor no se vuelve su líder. Los deseos no pueden aniquilarse, sino que únicamente tienen que ser purificados. El propio Señor confirma en la Bhagavad-gītā que Él imparte Su instrucción desde dentro del corazón de un devoto puro que esté constantemente dedicado al servicio del Señor. Dicha instrucción se imparte no con algún propósito material, sino sólo para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios (10.10). Para el hombre común que quiere enseñorearse de la naturaleza material, el Señor no sólo sanciona y se vuelve testigo de sus actividades, sino que, además, nunca le da al no devoto instrucciones para ir de vuelta a Dios. Ésa es la diferencia en los tratos del Señor con diferentes seres vivientes: tanto con el devoto como con el no devoto. Él es el líder de todos los seres vivientes, tal como el rey del Estado gobierna tanto a los prisioneros como a los ciudadanos libres. Pero Sus tratos son diferentes en términos del devoto y el no devoto. Los no devotos nunca se preocupan por recibir ninguna instrucción del Señor, y, en consecuencia, el Señor permanece callado en el caso de ellos, aunque es testigo de todas sus actividades y les otorga los resultados necesarios, ya sean éstos buenos o malos. Los devotos están por encima de esa bondad y maldad material. Ellos están progresando en el sendero de la trascendencia, y, por consiguiente, no desean nada material. El devoto, además, reconoce a Śrī Kṛṣṇa como el Nārāyaṇa original, debido a que el Señor Śrī Kṛṣṇa, mediante Su porción plenaria, aparece como el Kāraṇodakaśāyī Viṣṇu, la fuente original de toda la creación material. El Señor desea además tener la compañía de Sus devotos puros, y, sólo por ellos, el Señor desciende a la Tierra y los anima. El Señor aparece por Su propia voluntad. Él no es forzado por las condiciones de la naturaleza material. Por lo tanto, a Él se le describe aquí como el vibhu, o el todopoderoso, porque las leyes de la naturaleza material nunca lo condicionan.

SB 1.9.33

tri-bhuvana-kamanaṁ tamāla-varṇaṁ
ravi-kara-gaura-varāmbaraṁ dadhāne
vapur alaka-kulāvṛtānanābjaṁ
vijaya-sakhe ratir astu me 'navadyā
Palabra por palabra: 
tri-bhuvana — tres niveles de sistemas planetarios; kamanam — lo más deseable; tamāla-varṇam — azulado como el árbol tamāla; ravi-kara — rayos del Sol; gaura — color dorado; varāmbaram — atuendo reluciente; dadhāne — aquel que lleva puesto; vapuḥ — cuerpo; alaka-kula-āvṛta — cubierto con pinturas de pasta de sándalo; anana-abjam — cara cual loto; vijaya-sakhe — al amigo de Arjuna; ratiḥ astu — que la atracción repose en Él; me — mi; anavadyā — sin deseo de obtener resultados fruitivos.
Traducción: 
Śrī Kṛṣṇa es el amigo íntimo de Arjuna. Él ha aparecido en esta Tierra en Su cuerpo trascendental, cuyo color semeja al azul del árbol tamāla. Su cuerpo atrae a todo el mundo en los tres sistemas planetarios [el superior, el medio y el inferior]. Que Su reluciente atuendo amarillo y Su cara de loto cubierta con pinturas de pasta de sándalo sean el objeto de mi atracción, y que no desee obtener resultados fruitivos.
Significado: 

Cuando Śrī Kṛṣṇa aparece en la Tierra mediante Su propio placer interno, lo hace por medio de Su potencia interna. Las atractivas características de Su cuerpo trascendental se desean en todos los tres mundos, es decir, en el sistema planetario superior, en el medio y en el inferior. En ninguna parte del universo existen características corporales tan hermosas como las del Señor Kṛṣṇa. Por consiguiente, Su cuerpo trascendental no tiene nada que ver con nada creado de un modo material. A Arjuna se le describe aquí como el conquistador, y a Kṛṣṇa se le describe como su amigo íntimo. Bhīṣmadeva, en su lecho de flechas y después de la Batalla de Kurukṣetra, está recordando el atuendo en particular que el Señor Kṛṣṇa se puso como auriga de la cuadriga de Arjuna. Mientras la pelea ocurría entre Arjuna y Bhīṣma, el reluciente atuendo de Kṛṣṇa captó la atracción del último, y éste indirectamente admiró a Arjuna, su presunto enemigo, por tener al Señor por amigo. Arjuna siempre era un conquistador, porque el Señor era su amigo. Bhīṣmadeva aprovecha esta oportunidad para dirigirse al Señor por el nombre de vijaya-sakhe (amigo de Arjuna), debido a que el Señor se complace cuando se le nombra en conjunto con Sus devotos, los cuales están relacionados con Él por medio de diferentes humores trascendentales. Mientras Kṛṣṇa hacía de auriga de Arjuna, los rayos del Sol se reflejaban en la ropa del Señor, y Bhīṣmadeva nunca olvidó el hermoso matiz creado por el reflejo de dichos rayos. Como gran guerrero que era, él disfrutaba de la relación con Kṛṣṇa en el humor heroico. La relación trascendental con el Señor en cualquiera de los diferentes rasas (humores) pueden disfrutarla con el más alto éxtasis los respectivos devotos que participan en cada una de ellas. Personas mundanas poco inteligentes que quieren hacer un espectáculo de estar relacionadas con el Señor de un modo trascendental, artificialmente saltan de inmediato a la relación de amor conyugal, imitando a las doncellas de Vrajadhāma. Semejante relación fácil con el Señor, únicamente pone de manifiesto la mentalidad baja de la persona mundana, debido a que aquel que ha saboreado el humor conyugal con el Señor no puede estar apegado al rasa conyugal mundano, que incluso la ética mundana condena. La relación eterna que una determinada alma tiene con el Señor, se desarrolla. Una relación genuina del ser viviente con el Señor Supremo puede adoptar cualquier forma de entre los cinco rasas principales, y el devoto genuino no ve ninguna diferencia en cuanto al grado trascendental. Bhīṣmadeva es un ejemplo concreto de esto, y debe observarse cuidadosamente cómo el gran general está relacionado de una manera trascendental con el Señor.

SB 1.9.34

yudhi turaga-rajo-vidhūmra-viṣvak-
kaca-lulita-śramavāry-alaṅkṛtāsye
mama niśita-śarair vibhidyamāna-
tvaci vilasat-kavace 'stu kṛṣṇa ātmā
Palabra por palabra: 
yudhi — en el campo de batalla; turaga — caballos; rajaḥ — polvo; vidhūmra — se puso de un color cenizo; viṣvak — ondeando; kaca — cabello; lulita — desparramado; śramavāri — transpiración; alaṅkṛta — adornado con; āsye — a la cara; mama — mi; niśita — afilada; śaraiḥ — por las flechas; vibhidyamāna — atravesado por; tvaci — en la piel; vilasat — disfrutando de placer; kavace — armadura protectora; astu — que haya; kṛṣṇe — a Śrī Kṛṣṇa; ātmā — mente.
Traducción: 
En el campo de batalla [donde Śrī Kṛṣṇa asistió a Arjuna por amistad], el cabello ondeante del Señor Kṛṣṇa se volvió cenizo a causa del polvo levantado por los cascos de los caballos. Y debido a Su esfuerzo, gotas de sudor le humedecían la cara. Él disfrutó de todos esos adornos, realzados por las heridas ocasionadas por mis afiladas flechas. Que mi mente se dirija, pues, hacia Śrī Kṛṣṇa.
Significado: 

El Señor es la forma absoluta de la eternidad, la bienaventuranza y el conocimiento. Como tal acepta gustosamente el trascendental servicio amoroso que se le presta en una de las cinco relaciones principales, es decir, śānta, dāsya, sakhya, vātsalya y mādhurya, o neutralidad, servidumbre, fraternidad, afecto filial y amor conyugal, cuando dicho servicio se le ofrece con amor y afecto genuinos. Śrī Bhīṣmadeva es un gran devoto del Señor, con la relación de servidumbre. De modo que, su acción de lanzarle afiladas flechas al cuerpo trascendental del Señor, es igual a la adoración que realiza otro devoto que le lanza suaves rosas.

Pareciera que Bhīṣmadeva se estuviera arrepintiendo de las acciones que cometió en contra de la persona del Señor. Pero, en realidad, el cuerpo del Señor no sintió dolor en absoluto, debido a Su existencia trascendental. Su cuerpo no es materia. Tanto Él Mismo como Su cuerpo constituyen una identidad espiritual completa. El espíritu nunca es atravesado, quemado, secado, humedecido, etc. Esto se explica vívidamente en la Bhagavad-gītā. Eso mismo se afirma en el Skanda Purāṇa. Se dice allí que el espíritu siempre es puro e indestructible. El espíritu no puede afligirse ni secarse. Cuando el Señor Viṣṇu aparece ante nosotros en Su encarnación, parece como una de las almas condicionadas y enjauladas en la materia, sólo para confundir a los asuras, o los no creyentes, que siempre están alertas para matar al Señor, incluso desde el mismo comienzo de Su aparición. Kaṁsa quería matar a Kṛṣṇa, y Rāvaṇa quería matar a Rāma, debido a que, por necedad, ellos desconocían el hecho de que al Señor nunca se lo mata, pues al espíritu nunca se lo aniquila.

Por lo tanto, que Bhīṣmadeva hiriera el cuerpo del Señor Kṛṣṇa es una clase de problema que desconcierta al no devoto ateo, pero los devotos, las almas liberadas no se confunden.

Bhīṣmadeva apreció la actitud supremamente misericordiosa del Señor, porque Él no dejó a Arjuna solo, aunque lo molestaron las filosas flechas de Bhīṣmadeva, ni tampoco se mostró reacio a ir ante el lecho de muerte de Bhīṣmadeva, aun a pesar de que este último lo había tratado mal en el campo de batalla. El arrepentimiento de Bhīṣma y la misericordiosa actitud del Señor son ambos únicos en esta imagen.

Śrīla Viśvanātha Cakravarti Ṭhākura, un gran ācārya y devoto con el humor de amor conyugal con el Señor, hace un comentario muy sobresaliente en relación con esto. Él dice que las heridas que las filosas flechas de Bhīṣmadeva produjeron en el cuerpo del Señor, le resultaron al Señor tan placenteras como el mordisco de una novia que muerde el cuerpo del Señor llevada por un fuerte sentido de deseo sexual. Ese mordisco del sexo opuesto nunca se toma como un signo de enemistad, ni siquiera si se produce una herida en el cuerpo. Por lo tanto, la pelea, como intercambio que era de placer trascendental entre el Señor y Su devoto puro, Śrī Bhīṣmadeva, no era mundana en absoluto. Además, como el cuerpo del Señor y el Señor son idénticos, no había ninguna posibilidad de heridas en el cuerpo absoluto. Las aparentes heridas causadas por las afiladas flechas engañan al hombre común, pero aquel que tiene un poquito de conocimiento absoluto puede entender el intercambio trascendental que hay en la relación heroica. El Señor estaba muy feliz con las heridas que las afiladas flechas de Bhīṣmadeva le causaron. La palabra vibhidyamāna es significativa, debido a que la piel del Señor no es diferente del Señor. Como nuestra piel es diferente de nuestra alma, en el caso nuestro la palabra vibhidyamāna, o estar magullado y cortado, hubiera sido muy apropiada. La bienaventuranza trascendental es de diferentes variedades, y la variedad de actividades del mundo terrenal no es más que un reflejo desvirtuado de la bienaventuranza trascendental. Puesto que todo el mundo terrenal es cualitativamente mundano, está lleno de embriagueces, mientras que en el reino absoluto, como todo es de la misma naturaleza absoluta, existen variedades de disfrute sin embriaguez. El Señor disfrutó de las heridas que le hizo Su gran devoto Bhīṣmadeva, y debido a que Bhīṣmadeva es un devoto que participa de la relación heroica, él fija la mente en Kṛṣṇa en esa condición herida.

SB 1.9.35

sapadi sakhi-vaco niśamya madhye
nija-parayor balayo rathaṁ niveśya
sthitavati para-sainikāyur akṣṇā
hṛtavati pārtha-sakhe ratir mamāstu
Palabra por palabra: 
sapadi — en el campo de batalla; sakhi-vacaḥ — orden del amigo; niśamya — después de oír; madhye — en medio de; nija — Su propio; parayoḥ — y el bando opuesto; balayoḥ — fuerza; ratham — cuadriga; niveśya — habiendo entrado; sthitavati — mientras estaba allí; parasainika — de los soldados del bando opuesto; āyuḥ — la duración de la vida; akṣṇā — con mirar; hṛtavati — acto de disminuir; pārtha — de Arjuna, hijo de Pṛthā (Kuntī); sakhe — al amigo; ratiḥ — relación íntima; mama — mi; astu — que haya.
Traducción: 
Obedeciendo la orden de Su amigo, el Señor Śrī Kṛṣṇa entró en la arena del campo de batalla de Kurukṣetra pasando entre los soldados de Arjuna y Duryodhana, y mientras estaba allí, acortó la duración de la vida del bando opuesto con Su misericordiosa mirada. Esto lo hizo simplemente con mirar al enemigo. Que mi mente quede fija en ese Kṛṣṇa.
Significado: 

En la Bhagavad-gītā (1.21-25), Arjuna le ordenó al infalible Señor Śrī Kṛṣṇa que pusiera su cuadriga entre las falanges de los soldados. Él le pidió a Kṛṣṇa que se quedara allí hasta que él hubiera terminado de observar a los enemigos con los que se tenía que enfrentar en la batalla. Cuando al Señor se le pidió esto, de inmediato lo llevó a cabo, tal como un criado. Y el Señor señaló a todos los hombres importantes del bando opuesto, diciendo: “Aquí está Bhīṣma, aquí está Droṇa”, etc. El Señor, siendo el ser viviente supremo, nunca es el abastecedor ni criado de nadie, quienquiera que éste sea. Mas, en virtud de Su misericordia sin causa y del afecto que les profesa a Sus devotos puros, a veces ejecuta la orden del devoto como un sirviente atento. Al Señor lo complace ejecutar la orden de un devoto, tal como al padre lo complace llevar a cabo la orden de su hijito. Esto sólo es posible gracias al amor trascendental y puro que hay entre el Señor y Sus devotos, y Bhīṣmadeva estaba muy consciente de ese hecho. Por eso se dirigió al Señor llamándolo el amigo de Arjuna.

El Señor disminuyó la duración de la vida de bando opuesto mediante Su misericordiosa mirada. Se dice que todos los guerreros que se reunieron en el campo de batalla de Kurukṣetra lograron la salvación, por haber visto personalmente al Señor en el momento de la muerte. De manera que, Su acción de disminuir la duración de la vida del enemigo de Arjuna no significa que Él se parcializa por la causa de Arjuna. De hecho, Él fue misericordioso con el bando opuesto, pues ellos no hubieran logrado la salvación si hubieran muerto en casa en el transcurso ordinario de la vida. Allí había una oportunidad de ver al Señor en el momento de la muerte, y así lograr salvarse de la vida material. Así pues, el Señor es totalmente bueno, y todo lo que hace es por el bien de todos. Aparentemente lo que hizo era en favor de la victoria de Arjuna, Su amigo íntimo, pero en realidad fue por el bien de los enemigos de Arjuna. Así son las actividades trascendentales del Señor, y todo aquel que lo entienda también obtiene la salvación después de abandonar este cuerpo material. El Señor no hace nada malo en ninguna circunstancia, porque Él es absoluto y totalmente bueno en todo momento.

SB 1.9.36

vyavahita-pṛtanā-mukhaṁ nirīkṣya
sva-jana-vadhād vimukhasya doṣa-buddhyā
kumatim aharad ātma-vidyayā yaś
caraṇa-ratiḥ paramasya tasya me 'stu
Palabra por palabra: 
vyavahita — parados a cierta distancia; pṛtanā — soldados; mukham — caras; nirīkṣya — por mirar a; sva-jana — parientes; vadhāt — del acto de matar; vimukhasya — de alguien que está reacio; doṣa-buddhyā — por la inteligencia contaminada; kumatim — poco acopio de conocimiento; aharat — erradicó; ātma-vidyayā — mediante el conocimiento trascendental; yaḥ — aquel que; caraṇa — a los pies; ratiḥ — atracción; paramasya — del Supremo; tasya — para Él; me — mi; astu — que haya.
Traducción: 
Cuando a Arjuna pareció contaminarlo la ignorancia al observar ante sí en el campo de batalla a los soldados y comandantes, el Señor impartió conocimiento trascendental y le erradicó así dicha ignorancia. Que Sus pies de loto permanezcan siempre como el objeto de mi atracción.
Significado: 

Los reyes y los comandantes debían estar al frente de los soldados combatientes. Ése era el sistema de la verdadera lucha. Los reyes y comandantes no eran mal llamados presidentes o ministros de defensa, como hoy en día. Ellos no se quedaban en casa mientras los pobres soldados o mercenarios peleaban cara a cara. Ésa puede que sea la regulación de la democracia moderna, pero cuando reinaba la verdadera monarquía, los monarcas no eran cobardes a quienes se les elegía sin considerar su aptitud. Como era evidente en el campo de batalla de Kurukṣetra, todos los líderes de ambos bandos, como Droṇa, Bhīṣma, Arjuna y Duryodhana, no estaban durmiendo, sino que todos ellos eran verdaderos participantes de la lucha, para la cual se escogió un lugar que estuviera lejos de las zonas residenciales civiles. Esto significa que los inocentes ciudadanos eran inmunes a todos los efectos de la pelea entre los bandos monárquicos rivales. Los ciudadanos no tenían por qué ver lo que iba a pasar durante dicha pelea. Ellos tenían que pagarle al gobernante la cuarta parte de sus ingresos, ya fuera este último Arjuna o Duryodhana. Todos los comandantes de los bandos que había en el campo de batalla de Kurukṣetra estaban parados frente a frente, y Arjuna los vio con gran compasión y lamentó que a causa del imperio tuviera que matar a sus parientes en el campo de batalla. Él no le temía en absoluto a la gigantesca falange militar que presentó Duryodhana, pero por ser un misericordioso devoto del Señor, renunciar a cosas mundanas era algo natural para él, y por eso decidió no pelear por posesiones mundanas. Mas ello se debía a un escaso acopio de conocimiento, y, por lo tanto, se dice aquí que su inteligencia se contaminó. Su inteligencia no podía contaminarse en ningún momento, pues él era un devoto y compañero constante del Señor, como queda claro en el Cuarto Capítulo de la Bhagavad-gītā. La inteligencia de Arjuna se contaminó aparentemente, porque, de lo contrario, no hubiera habido la oportunidad de impartir las enseñanzas de la Bhagavad-gītā, por el bien de todas las contaminadas almas condicionadas que el concepto del falso cuerpo material mantiene sumidas en el cautiverio material. La Bhagavad-gītā les fue impartida a las almas condicionadas del mundo para liberarlas de la errónea concepción de identificar el cuerpo con el alma, y para restablecer la relación eterna que el alma tiene con el Señor Supremo. El Señor habló el ātma-vidyā, o el conocimiento trascendental acerca de Sí, principalmente para beneficio de todos los interesados de todas partes del universo.

SB 1.9.37

sva-nigamam apahāya mat-pratijñām
ṛtam adhikartum avapluto rathasthaḥ
dhṛta-ratha-caraṇo 'bhyayāc caladgur
harir iva hantum ibhaṁ gatottarīyaḥ
Palabra por palabra: 
sva-nigamam — su propia veracidad; apahāya — para anular; mat-pratijñām — mi propia promesa; ṛtam — verdadera; adhi — más; kartum — para hacerlo; avaplutaḥ — bajándose; ratha-sthaḥ — de la cuadriga; dhṛta — tomando; ratha — cuadriga; caraṇaḥ — rueda; abhyayāt — fue apresuradamente; caladguḥ — hollando la tierra; hariḥ — león; iva — como; hantum — para matar; ibham — elefante; gata — dejando de lado; uttarīyaḥ — tela para cubrirse.
Traducción: 
Cumpliendo mi deseo y sacrificando Su propia promesa, se bajó de la cuadriga, tomó la rueda de ésta, y corrió apresuradamente hacia mí, tal como un león que va a matar a un elefante. En el camino, incluso dejó caer Su manto.
Significado: 

La Batalla de Kurukṣetra se libró en base a principios militares, pero al mismo tiempo con un espíritu deportivo, como una pelea entre amigos. Duryodhana criticó a Bhīṣmadeva, alegando que por afecto paternal este último se mostraba reacio a matar a Arjuna. Un kṣatriya no puede tolerar insultos en relación con el principio de pelear. Bhīṣmadeva prometió por ello que al día siguiente mataría a todos los cinco Pāṇḍavas con armas especiales hechas con ese fin. Duryodhana quedó satisfecho, y guardó consigo las flechas que había que entregar al día siguiente durante la pelea. Mediante trucos, Arjuna le quitó las flechas a Duryodhana, y Bhīṣmadeva pudo darse cuenta de que se trataba de un ardid del Señor Kṛṣṇa. En consecuencia, hizo el voto de que al día siguiente Kṛṣṇa tendría que tomar las armas personalmente, pues, de no hacerlo, Su amigo Arjuna moriría. En la pelea del día siguiente, Bhīṣmadeva luchó con una violencia tal, que tanto Arjuna como Kṛṣṇa se vieron en dificultades. Arjuna ya casi estaba vencido; la situación se puso muy tensa, pues Bhīṣmadeva ya estaba a punto de matarlo. El Señor Kṛṣṇa quiso entonces complacer a Su devoto, Bhīṣma, haciendo que se mantuviera la promesa de este último, que era más importante que la Suya propia. Aparentemente, Él rompió Su propia promesa. Él prometió antes del comienzo de la Batalla de Kurukṣetra que permanecería sin armas y que no emplearía Su fuerza en favor de ninguno de los bandos. Pero para proteger a Arjuna se bajó de la cuadriga, tomó la rueda de la misma, y corrió rápidamente hacia Bhīṣmadeva con una actitud furiosa, tal como un león que va a matar a un elefante. En el camino, dejó caer la tela con la que se cubría, y, por la gran ira que exhibía, no se dio cuenta de que se le había caído. Bhīṣmadeva soltó de inmediato sus armas y se dispuso a ser matado por Kṛṣṇa, su amado Señor. Pero la pelea del día terminó en ese preciso momento, y Arjuna se salvó. Desde luego que no había posibilidad alguna de que Arjuna muriera, porque el propio Señor estaba en la cuadriga, pero debido a que Bhīṣmadeva quería ver que el Señor Kṛṣṇa tomara algún arma para salvar a Su amigo, el Señor creó esta situación, haciendo que la muerte de Arjuna pareciera inminente. Él se quedó ante Bhīṣmadeva para hacerle ver que su promesa se había cumplido y que Él había tomado la rueda.

SB 1.9.38

śita-viśikha-hato viśīrṇa-daṁśaḥ
kṣataja-paripluta ātatāyino me
prasabham abhisasāra mad-vadhārthaṁ
sa bhavatu me bhagavān gatir mukundaḥ
Palabra por palabra: 
śita — afiladas; viśikha — flechas; hataḥ — herido por; viśīrṇa-daṁśaḥ — escudo destrozado; kṣataja — por heridas; pariplutaḥ — manchado de sangre; ātatāyinaḥ — el gran agresor de; me — mi; prasabham — con una actitud iracunda; abhisasāra — comenzó a moverse; mat-vadha-artham — con el propósito de matarme; saḥ — Él; bhavatu — se vuelva; me — mi; bhagavān — la Personalidad de Dios; gatiḥ — destino; mukundaḥ — que otorga la salvación.
Traducción: 
Que Él, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, quien otorga la salvación, sea mi último destino. En el campo de batalla Él arremetió contra mí, como si estuviera furioso por las heridas causadas por mis afiladas flechas. Su escudo estaba destrozado, y tenía el cuerpo manchado de sangre debido a las heridas.
Significado: 

Los tratos que hubo entre el Señor Kṛṣṇa y Bhīṣmadeva en el campo de batalla de Kurukṣetra son interesantes, debido a que las actividades del Señor Śrī Kṛṣṇa parecen parcializarse por Arjuna y ser hostiles con Bhīṣmadeva; pero de hecho, todo esto tenía principalmente por objeto favorecer de un modo especial a Bhīṣmadeva, un gran devoto del Señor. Lo asombroso de tales tratos es que un devoto pueda complacer al Señor haciendo el papel de un enemigo. El Señor, siendo absoluto, puede aceptar el servicio que Su devoto puro le preste incluso con el atuendo de un enemigo. El Señor Supremo no puede tener enemigo alguno, ni puede un supuesto enemigo hacerle daño, ya que Él es ajita, o inconquistable. Mas, aun así, Él se complace cuando Su devoto puro lo golpea como un enemigo y lo regaña desde una posición superior, si bien nadie puede ser superior al Señor. Éstos son algunos de los trascendentales tratos recíprocos que hay entre el devoto y el Señor. Y aquellos que no tienen información acerca del servicio devocional puro, no pueden penetrar en el misterio de dichos tratos. Bhīṣmadeva hizo el papel de un valiente guerrero, e intencionalmente hirió el cuerpo del Señor, de manera que a los ojos comunes pareciera que el Señor estuviera herido; pero, en realidad, todo eso era para confundir a los no devotos. El cuerpo totalmente espiritual no puede ser herido, y un devoto no puede volverse enemigo del Señor. De lo contrario, Bhīṣmadeva no hubiera deseado tener al mismísimo Señor con el destino último de su vida. De Bhīṣmadeva haber sido un enemigo del Señor, el Señor Kṛṣṇa podía haberlo aniquilado sin siquiera moverse. No había necesidad de que tuviera que ir ante Bhīṣmadeva con sangre y heridas. Pero lo hizo, porque el devoto guerrero quería ver la belleza trascendental del Señor, estando Él adornado con heridas hechas por un devoto puro. Ésa es la manera en que se desenvuelve el rasa trascendental, o la relación entre el Señor y el servidor. Mediante tales tratos, tanto el Señor como el devoto se vuelven gloriosos en sus respectivas posiciones. El Señor estaba tan furioso, que, mientras se dirigía hacia Bhīṣmadeva, Arjuna trató de retenerlo; pero a pesar del intento de Arjuna, Él prosiguió hacia Bhīṣmadeva, tal como un amante va hacia otro sin importarle los obstáculos. Al parecer, Él estaba decidido a matar a Bhīṣmadeva, pero de hecho Su intención era complacerlo como a un gran devoto del Señor. El Señor es indudablemente el redentor de todas las almas condicionadas. Los impersonalistas desean que Él les dé la salvación, y Él siempre les concede lo que ambicionan, pero aquí Bhīṣmadeva ambiciona ver al Señor en Su aspecto personal. Todos los devotos puros ambicionan eso.

SB 1.9.39

vijaya-ratha-kuṭumba ātta-totre
dhṛta-haya-raśmini tac-chriyekṣaṇīye
bhagavati ratir astu me mumūrṣor
yam iha nirīkṣya hatā gatā sva-rūpam
Palabra por palabra: 
vijaya — Arjuna; ratha — cuadriga; kuṭumbe — el objeto de protección contra todo riesgo; ātta-totre — con un látigo en la mano derecha; dhṛta-haya — controlando los caballos; raśmini — sogas; tat-śriyā — parado hermosamente; īkṣaṇīye — mirar a; bhagavati — a la Personalidad de Dios; ratiḥ astu — que mi atracción sea; me — mi; mumūrṣoḥ — aquel que está a punto de morir; yam — sobre quien; iha — en este mundo; nirīkṣya — con mirar; hatāḥ — aquellos que murieron; gatāḥ — obtuvieron; sva-rūpam — forma original.
Traducción: 
Que en el momento de la muerte, mi última atracción sea por Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Yo concentro la mente en el auriga de Arjuna, que estaba de pie con un látigo en la mano derecha y una rienda en la izquierda, y quien fue muy cuidadoso en brindarle protección a la cuadriga de Arjuna por todos los medios. Aquellos que lo vieron en el campo de batalla de Kurukṣetra, al morir obtuvieron sus formas originales.
Significado: 

Un devoto puro del Señor percibe constantemente dentro de sí la presencia del Señor, por estar relacionado de un modo trascendental mediante el servicio amoroso. Dicho devoto puro no puede olvidar al Señor ni por un momento. Eso se denomina trance. El místico (yogī) trata de concentrarse en la Superalma, controlado los sentidos y apartándolos de todas las demás ocupaciones, y de esa manera alcanzar finalmente el samādhi. Un devoto alcanza más fácilmente el samādhi, o trance, con recordar constantemente el aspecto personal del Señor junto con el canto de Su santo nombre, fama, pasatiempos, etc. Por lo tanto, la concentración de yogī místico y la del devoto no están en el mismo nivel. La concentración del místico es mecánica, mientras que la del devoto es natural con amor puro y afecto espontáneo. Bhīṣmadeva era un devoto puro, y en su carácter de mariscal recordaba constantemente el aspecto del Señor en el campo de batalla, en la forma de Pārtha-sārathi, el auriga de Arjuna. Así pues, el pasatiempo del Señor como Pārtha-sārathi también es eterno. Los pasatiempos del Señor, comenzando con Su nacimiento en la prisión de Kaṁsa hasta el mauṣala-līlā al final, se mueven todos, uno tras otro, en todos los universos, tal como la manecilla del reloj se mueve de un punto a otro. Y en esos pasatiempos, asociados Suyos tales como los Pāṇḍavas y Bhīṣma son constantes compañeros eternos. De manera que, Bhīṣmadeva nunca olvidó el hermoso aspecto del Señor como Pārtha-sārathi, que incluso Arjuna no podía ver. Arjuna estaba detrás del hermoso Pārtha-sārathi, mientras que Bhīṣmadeva estaba justo enfrente del Señor. En lo que respecta al aspecto militar del Señor, Bhīṣmadeva lo observó con más deleite que Arjuna.

Todos los soldados y demás personas que estaban en el campo de batalla de Kurukṣetra, al morir obtuvieron su forma espiritual original, tal como la del Señor, pues por la misericordia sin causa del Señor pudieron verlo a Él cara a cara en esa ocasión. Las almas condicionadas que están girando en el ciclo evolutivo que va desde los seres acuáticos hasta la forma de Brahmā, están todas en la forma de māyā, o la forma que uno obtiene por sus propias acciones y que la naturaleza material le confiere. Las formas materiales de las almas condicionadas son todas atuendos foráneos, y cuando el alma condicionada se libera de las garras de la energía material, obtiene su forma original. El impersonalista quiere alcanzar la refulgencia Brahman impersonal del Señor, pero a las chispas vivientes, partes integrales del Señor, eso no les resulta apropiado en absoluto. En consecuencia, los impersonalistas caen de nuevo y reciben formas materiales, que para el alma espiritual son todas falsas. En los Vaikuṇṭhas o en el planeta Goloka, los devotos del Señor, de acuerdo con la naturaleza original del alma, obtienen una forma espiritual tal como la del Señor, ya sea la de dos manos o la de cuatro. Esta forma, que es cien por cien espiritual, es el svarūpa del ser viviente, y todos los seres vivientes que participaron en el campo de batalla de Kurukṣetra en cualquiera de los dos bandos, obtuvieron su svarūpa, tal como lo confirmó Bhīṣmadeva. Así que el Señor Śrī Kṛṣṇa no fue misericordioso únicamente con los Pāṇḍavas: también lo fue con los demás participantes, debido a que todos ellos lograron el mismo resultado. Bhīṣmadeva quería tener también la misma facilidad, y por eso le estaba orando al Señor, aunque su posición como asociado del Señor está asegurada en todas las circunstancias. La conclusión de esto es que quienquiera que muera mirando - ya sea desde dentro o desde fuera - a la Personalidad de Dios, obtiene su svarūpa, que es la máxima perfección de la vida.

SB 1.9.40

lalita-gati-vilāsa-valguhāsa-
praṇaya-nirīkṣaṇa-kalpitorumānāḥ
kṛta-manu-kṛta-vatya unmadāndhāḥ
prakṛtim agan kila yasya gopa-vadhvaḥ
Palabra por palabra: 
lalita — atractivo; gati — movimientos; vilāsa — actos fascinantes; valguhāsa — dulce sonreír; praṇaya — amoroso; nirīkṣaṇa — mirando a; kalpita — mentalidad; urumānāḥ — muy glorioso; kṛta-manu-kṛta-vatyaḥ — en el acto de copiar los movimientos; unmada-andhāḥ — enloquecidas de éxtasis; prakṛtim — características; agan — se sometieron; kila — ciertamente; yasya — cuyas; gopa-vadhvaḥ — las doncellas pastoras.
Traducción: 
Que la mente me quede fija en el Señor Śrī Kṛṣṇa, cuyos movimientos y amorosas sonrisas atrajeron a las doncellas de Vrajadhāma [las gopīs]. Las doncellas imitaron los movimientos característicos del Señor [después de que Él desapareció de la danza rāsa].
Significado: 

Mediante el intenso éxtasis del servicio amoroso, las doncellas de Vrajabhūmi lograron la unidad cualitativa con el Señor, bailando con Él como iguales, abrazándolo con amor nupcial, sonriéndole en broma y mirándolo con una actitud amorosa. La relación del Señor con Arjuna es indudablemente digna de elogio de devotos tales como Bhīṣmadeva, pero la relación de las gopīs con el Señor es aún más digna de elogio, debido al servicio amoroso aún más purificado que ellas realizan. Por la gracia del Señor, Arjuna fue lo suficientemente afortunado como para tener el servicio fraternal del Señor como auriga, pero el Señor no le otorgó a Arjuna una fuerza igual a la Suya. Las gopīs, sin embargo, prácticamente vinieron a ser uno con el Señor, mediante el logro de una posición igual a la del Señor. La aspiración de Bhīṣma de recordar a las gopīs constituye una oración para obtener también la misericordia de ellas en la última etapa de su vida. El Señor se satisface más cuando Sus devotos puros son glorificados, y, por lo tanto, Bhīṣmadeva no sólo ha glorificado los actos de Arjuna, el objeto inmediato de su atracción, sino que también a recordado a las gopīs, que estaban dotadas de oportunidades sin paralelo en virtud de prestarle al Señor un amoroso servicio. La igualdad de las gopīs con el Señor nunca debe tomarse equivocadamente por la liberación sāyujya del impersonalista. La igualdad es una de éxtasis perfecto, en que la concepción diferencial está erradicada por completo, pues los intereses del amante y de amado se vuelven idénticos.

SB 1.9.41

muni-gaṇa-nṛpa-varya-saṅkule 'ntaḥ-
sadasi yudhiṣṭhira-rājasūya eṣām
arhaṇam upapeda īkṣaṇīyo
mama dṛśi-gocara eṣa āvir ātmā
Palabra por palabra: 
muni-gaṇa — los grandes sabios eruditos; nṛpa-varya — los grandes reyes gobernantes; saṅkule — en la gran asamblea de; antaḥ-sadasi — conferencia; yudhiṣṭhira — del emperador Yudhiṣṭhira; rāja-sūye — un sacrificio realizado al estilo real; eṣām — de todas las grandes élites; arhaṇam — adoración respetuosa; upapeda — recibió; īkṣaṇīyaḥ — el objeto de atracción; mama — mi; dṛśi — vista; gocaraḥ — al alcance de la vista de; eṣaḥ āviḥ — presente personalmente; ātmā — el alma.
Traducción: 
En el [sacrificio] Rājasūya-yajña que Mahārāja Yudhiṣṭhira realizó, hubo la más grande de las asambleas de todos los hombres que formaban la élite del mundo, las órdenes de los reyes y de los eruditos, y en esa gran asamblea absolutamente todos los presentes adoraron al Señor Śrī Kṛṣṇa como la muy excelsa Personalidad de Dios. Esto ocurrió en mi presencia, y yo recordé el incidente con el fin de mantener la mente absorta en el Señor.
Significado: 

Después de lograr la victoria en la Batalla de Kurukṣetra, Mahārāja Yudhiṣṭhira, el emperador del mundo, realizó la ceremonia de sacrificio conocida como Rājasūya. En esos días, cuando el emperador ascendía al trono, enviaba a todas partes del mundo un caballo en señal de desafío, para declarar su supremacía, y cualquier príncipe o rey gobernante tenía la libertad de aceptar el desafío, y expresar su tácita disposición a obedecer o no la supremacía del emperador en cuestión. Aquel que aceptaba el desafío, tenía que pelear con el emperador y establecer su propia supremacía mediante la victoria. Si el retador era vencido, tenía que sacrificar la vida, cediéndole la posición a otro rey o gobernante. Así que Mahārāja Yudhiṣṭhira también envió a todas partes del mundo esos caballos de desafío, y cada príncipe y rey gobernante de todas partes del mundo aceptó el liderato de Mahārāja Yudhiṣṭhira como emperador del mundo. Después de esto, a todos los gobernantes del mundo que se hallaban bajo el régimen de Mahārāja Yudhiṣṭhira, se les invitó a participar en la gran ceremonia de sacrificio Rājasūya. Esa clase de funciones requerían de gastos equivalentes a cientos de millones de dólares, y ello no era cosa fácil para un rey insignificante. Semejante ceremonia de sacrificio, siendo muy cara y, además, difícil de llevar a cabo bajo las circunstancias actuales, es imposible de realizar ahora, en esta era de Kali. Ni tampoco puede nadie conseguir a los expertos sacerdotes que se requiere para encargarse de la ceremonia.

De modo que, atendiendo a la invitación, todos los reyes del mundo y los grandes eruditos sabios se reunieron en la capital de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Se invitó a la sociedad de eruditos, entre los cuales estaban los grandes filósofos, los conocedores de la religión, los médicos, los científicos y todos los grandes sabios. Es decir, los brāhmaṇas y los kṣatriyas eran los más elevados dirigentes de la sociedad, y a todos se los invitó a participar en la asamblea. Los vaiśyas y śūdras no eran elementos importantes en la sociedad, y aquí no se los menciona. Debido al cambio que ha ocurrido en las actividades sociales de la era moderna, la importancia de los hombres también ha cambiado en función de las posiciones que se ocupan.

Así que, en esa gran asamblea, el Señor Śrī Kṛṣṇa era el blanco de todas las miradas. Todo el mundo quería ver al Señor Kṛṣṇa, y todo el mundo quería ofrecerle al Señor sus humildes respetos. Bhīṣmadeva recordó todo eso, y estaba contento de que su venerable Señor, la Personalidad de Dios, estuviera presente ante él en Su verdadera presencia formal. Por lo tanto, meditar en el Señor Supremo es meditar en las actividades, forma, pasatiempos, nombre y fama del Señor. Eso es más fácil que lo que se imagina como meditación en el aspecto impersonal del Supremo. En la Bhagavad-gītā (12.5) se afirma claramente que es muy difícil meditar en el aspecto impersonal del Supremo. Prácticamente eso no es meditación, o es tan sólo una pérdida de tiempo, pues muy rara vez se obtiene el resultado deseado. Sin embargo, los devotos meditan en la verdadera forma y pasatiempos del Señor, y, en consecuencia, pueden acercase a Él fácilmente. Eso también se afirma en la Bhagavad-gītā (12.9). El Señor no es diferente de Sus actividades trascendentales. En este śloka se indica también que el Señor Śrī Kṛṣṇa, mientras estaba de hecho presente ante la sociedad humana, especialmente en relación con la Batalla de Kurukṣetra, fue aceptado como la personalidad más grande de la época, aunque puede que no se le reconociera como la Suprema Personalidad de Dios. Es un engaño la propaganda que dice que a un hombre muy eminente se le adora como Dios después de la muerte, ya que, después de que un hombre muere, no se le puede convertir en Dios. Ni tampoco es posible que la Personalidad de Dios sea un ser humano, ni siquiera cuando se halla presente personalmente. Ambas ideas son concepciones erróneas. La idea de antropomorfismo no puede aplicarse en el caso del Señor Kṛṣṇa.

SB 1.9.42

tam imam aham ajaṁ śarīra-bhājāṁ
hṛdi hṛdi dhiṣṭhitam ātma-kalpitānām
pratidṛśam iva naikadhārkam ekaṁ
samadhi-gato 'smi vidhūta-bheda-mohaḥ
Palabra por palabra: 
tam — esa Personalidad de Dios; imam — ahora presente ante mí; aham — yo; ajam — el innaciente; śarīra-bhājām — del alma condicionada; hṛdi — en el corazón; hṛdi — en el corazón; dhiṣṭhitam — situado; ātma — la Superalma; kalpitānām — de los especuladores; pratidṛśam — en todas las direcciones; iva — como; na ekadhā — no uno; arkam — el Sol; ekam — sólo uno; samadhi-gataḥ asmi — he pasado por el trance en la meditación; vidhūta — estando liberado de; bheda-mohaḥ — erróneo concepto de la dualidad.
Traducción: 
Ahora puedo meditar con plena concentración en ese único Señor, Śrī Kṛṣṇa, presente ahora ante mí, porque ahora he trascendido los erróneos conceptos de la dualidad en relación con Su presencia en el corazón de todo el mundo, incluso en los corazones de los especuladores mentales. Él está en el corazón de todos. Al Sol puede que se lo perciba de diferentes maneras, pero el Sol es uno.
Significado: 

El Señor Śrī Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios Absoluta y única, pero mediante Su energía inconcebible se ha expandido en Sus múltiples porciones plenarias. El concepto de la dualidad se debe al hecho de ignorar Su inconcebible energía. En la Bhagavad-gītā (9.11), el Señor dice que sólo los necios lo toman por un simple ser humano. Semejantes hombres necios no están conscientes de las inconcebibles energías que Él posee. Mediante Su energía inconcebible Él está presente en el corazón de todos, tal como el Sol está presente ante todos en todas partes del mundo. El aspecto Paramātmā del Señor es una expansión de Sus porciones plenarias. Él se expande como Paramātmā en el corazón de todos mediante Su inconcebible energía, y también se expande como la refulgencia radiante del brahmajyoti mediante Su brillo personal. En la Brahma-saṁhitā se afirma que el brahmajyoti es Su brillo personal. Por consiguiente, no hay diferencia entre Él y Su brillo personal - el brahmajyoti - , o entre Él y porciones plenarias de Él tales como Paramātmā. Personas poco inteligentes que no están conscientes de este hecho, consideran que el brahmajyoti y Paramātma son diferentes de Śrī Kṛṣṇa. Esa errónea concepción de dualidad está completamente apartada de la mente de Bhīṣmadeva, y ahora a él lo satisface el hecho de que sólo el Señor Śrī Kṛṣṇa es lo máximo de todo. Esta iluminación la logran los grandes mahātmas o devotos, tal como se declara en la Bhagavad-gītā (7.19), en donde se dice que Vāsudeva es lo máximo de todo, y que nada existe sin Vāsudeva. Vāsudeva, o el Señor Śrī Kṛṣṇa, es la Persona Suprema original, como lo confirma ahora un mahājana, y, por ello, tanto los neófitos como los devotos puros deben tratar de seguir los pasos de éste último. Ésa es la naturaleza de la línea devocional.

El Señor Śrī Kṛṣṇa como Pārtha-sārathi es el objeto de adoración de Bhīṣmadeva, y el de las gopīs es el propio Kṛṣṇa en Vṛṇdāvana, como el muy atractivo Śyāmasundara. A veces, estudiosos poco inteligentes cometen el error de pensar que el Kṛṣṇa de Vṛṇdāvana y el de la Batalla de Kurukṣetra son personalidades diferentes. Pero esa errónea concepción se ha disipado por completo en Bhīṣmadeva. Incluso el destino del impersonalista lo constituye Kṛṣṇa como el jyoti impersonal, y el destino Paramātma del yogī también lo es Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es tanto el brahmajyoti como el Paramātmā localizado, pero en el brahmajyoti o en Paramātmā no hay Kṛṣṇa o dulces relaciones con Kṛṣṇa. En Su aspecto personal, Kṛṣṇa es tanto Pārtha-sārathi como Śyāmasundara de Vṛṇdāvana, pero en Su aspecto impersonal Él no está ni en el brahmajyoti ni en Paramātmā. Grandes mahātmās como Bhīṣmadeva comprenden todos esos diferentes aspectos del Señor Śrī Kṛṣṇa, y en virtud de ello adoran al Señor Kṛṣṇa, conociéndolo como el origen de todos los aspectos.

SB 1.9.43

sūta uvāca
kṛṣṇa evaṁ bhagavati
mano-vāg-dṛṣṭi-vṛttibhiḥ
ātmany ātmānam āveśya
so 'ntaḥśvāsa upāramat
Palabra por palabra: 
sūtaḥ uvāca — Sūta Gosvāmī dijo; kṛṣṇe — el Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios; evam — solo; bhagavati — a Él; manaḥ — con mente; vāk — habla; dṛṣṭi — vista; vṛttibhiḥ — actividades; ātmani — de la Superalma; ātmānam — el ser viviente; āveśya — habiéndose fundido en; saḥ — él; antaḥ-śvāsaḥ — inhalando; upāramat — calló.
Traducción: 
Sūta Gosvāmī dijo: Así pues, Bhīṣmadeva se fundió en la Superalma, el Señor Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, con la mente, el habla, la vista y las acciones, y de ese modo calló, y dejó de respirar.
Significado: 

La etapa que Bhīṣmadeva alcanzó mientras abandonaba el cuerpo material se denomina nirvikalpa-samādhi, debido a que él absorbió el ser en pensar en el Señor, y la mente en recordar las diversas actividades del Señor. Él cantó las glorias del Señor, con la vista comenzó a ver al Señor que se hallaba presente personalmente ante él, y de ese modo todas sus actividades quedaron concentradas en el Señor sin desviación. Ésta es la máxima etapa de la perfección, y todo el mundo puede alcanzar dicha etapa mediante la práctica del servicio devocional. El servicio devocional del Señor comprender nueve principios de actividades de servicio, que son (1) oír, (2) cantar, (3) recordar, (4) servir los pies de loto, (5) adorar, (6) orar, (7) ejecutar órdenes, (8) hacer amistad y (9) entregarse por completo. Cualquiera de ellos o todos ellos son igualmente idóneos para otorgar el resultado deseado, pero es necesario practicarlos persistentemente bajo la guía de un experto devoto del Señor. El primer punto, oír, es el más importante de todos, y, en consecuencia, oír la Bhagavad-gītā y, más adelante, el Śrīmad-Bhāgavatam, es esencial para el candidato sincero que quiere alcanzar la etapa en la que estaba Bhīṣmadeva al final. La situación única que se dio durante el momento de la muerte de Bhīṣmadeva puede lograrse, aun a pesar de que el Señor Kṛṣṇa no se encuentre presente personalmente. Sus palabras en la Bhagavad-gītā o las del Śrīmad-Bhāgavatam son idénticas a Él: son encarnaciones sonoras del Señor, y uno puede utilizarlas plenamente para ser merecedor de alcanzar la etapa en la que estaba Śrī Bhīṣmadeva, quien era uno de los ocho Vasus. Todo hombre o animal debe morir en una cierta etapa de la vida, pero aquel que muere como Bhīṣmadeva, logra la perfección, y aquel que muere forzado por las leyes de la naturaleza, muere como un animal. Ésa es la diferencia entre el hombre y el animal. La forma humana de vida está especialmente hecha para morir como Bhīṣmadeva.

SB 1.9.44

sampadyamānam ājñāya
bhīṣmaṁ brahmaṇi niṣkale
sarve babhūvus te tūṣṇīṁ
vayāṁsīva dinātyaye
Palabra por palabra: 
sampadyamānam — habiéndose fundido en; ājñāya — después de saber esto; bhīṣmam — acerca de Śrī Bhīṣmadeva; brahmaṇi — en el Absoluto Supremo; niṣkale — ilimitado; sarve — todos los presentes; babhūvuḥ te — todos ellos; tūṣṇīm — callaron; vayāṁsi iva — como pájaros; dina-atyaye — al final del día.
Traducción: 
Sabiendo que Bhīṣmadeva se había fundido en la eternidad ilimitada del Absoluto Supremo, todos los allí presentes callaron, como los pájaros al final del día.
Significado: 

Entrar o fundirse en la ilimitada eternidad del Absoluto Supremo, significa entrar en el hogar original del ser viviente. Los seres vivientes son todos partes integrales y componentes de la Absoluta Personalidad de Dios, y, por lo tanto, están relacionados eternamente con Él como servidor y servido. El Señor es servido por todas Sus partes integrales, del mismo modo en que la máquina como un todo es servida por las partes que la integran. Cualquier pieza de la máquina que se aparte del conjunto, deja de ser importante. De igual manera, cualquier parte integral del absoluto que se desprenda del servicio del Señor, es inútil. Los seres vivientes que están en el mundo material son todos partes integrales del todo supremo que han dejado de estar integradas, que han dejado de ser tan importantes como las partes integrales originales. Existen, sin embargo, seres vivientes integrados que están eternamente liberados. La energía material del Señor, que se denomina Durgā-śakti, o la superintendente de la prisión, se ocupa de las partes integrales separadas, y por eso estas últimas se someten a una vida condicionada bajo las leyes de la naturaleza material. Cuando el ser viviente se vuelve consciente de este hecho, trata de ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios, y de ese modo comienza la necesidad espiritual del ser viviente. Esa necesidad espiritual se denomina brahma-jijñāsā, o “indagación acerca del Brahman”. Este brahma-jijñāsā logra el éxito principalmente mediante el conocimiento, la renunciación y el servicio devocional que se le presta al Señor. Jñāna, o conocimiento, significa conocimiento acerca de todo lo relacionado con Brahman, el Supremo; renunciación significa desapego del afecto material; y servicio devocional significa revivir mediante la práctica la posición original del ser viviente. Los seres vivientes que logran el éxito y que son merecedores de entrar en el reino del Absoluto, reciben el nombre de jñānīs, yogīs y bhaktas. Los jñānīs y yogīs entran en los impersonales rayos del Supremo, pero los bhaktas entran en los planetas espirituales conocidos como los Vaikuṇṭhas. En esos planetas espirituales rige el Señor Supremo como Nārāyaṇa, y los seres vivientes no condicionados y sanos viven allí, prestándole al Señor servicio amoroso en la capacidad de sirviente, de amigo, de padres o de novia. Allí, los seres vivientes no condicionados disfrutan en plena libertad de la vida con el Señor, mientras que los yogīs y jñānīs impersonalistas entran en la refulgencia radiante e impersonal de los planetas Vaikuṇṭha. Los planetas Vaikuṇṭha son todos autoiluminadores como el Sol, y los rayos de los planetas Vaikuṇṭha se denominan brahmajyoti. El brahmajyoti se difunde de una manera ilimitada, y el mundo material no es más que una porción cubierta de una insignificante parte de ese mismo brahmajyoti.Esa cobertura es temporal, y, por lo tanto, es una clase de ilusión.

Bhīṣmadeva, siendo un devoto puro del Señor, entró en el reino espiritual a uno de los planetas Vaikuṇṭha en que el Señor, en Su eterna forma de Pārtha-sārathi, rige a los seres vivientes no condicionados que están constantemente dedicados a Su servicio.

El amor y el afecto que atan al Señor y al devoto se exhiben en el caso de Bhīṣmadeva. Bhīṣmadeva nunca olvidó al Señor en Su trascendental aspecto de Pārtha-sārathi, y el Señor se hallaba presente personalmente ante Bhīṣmadeva mientras éste pasaba al mundo trascendental. Ésa es la máxima perfección de la vida.

SB 1.9.45

tatra dundubhayo nedur
deva-mānava-vāditāḥ
śaśaṁsuḥ sādhavo rājñāṁ
khāt petuḥ puṣpa-vṛṣṭayaḥ
Palabra por palabra: 
tatra — después; dundubhayaḥ — tambores; neduḥ — se hicieron sonar; deva — los semidioses de otros planetas; mānava — hombres de todos los países; vāditāḥ — golpeados por; śaśaṁsuḥ — elogiaron; sādhavaḥ — honesto; rājñām — por la orden real; khāt — del cielo; petuḥ — comenzaron a caer; puṣpa-vṛṣṭayaḥ — lluvias de flores.
Traducción: 
Después, tanto los hombres como los semidioses tocaron tambores en su honor, y la honesta orden real dio comienzo a demostraciones de honor y respeto. Y del cielo cayeron lluvias de flores.
Significado: 

A Bhīṣmadeva lo respetaban tanto los seres humanos como los semidioses. Los seres humanos viven en la Tierra y otros planetas similares de los grupos de planetas Bhūr y Bhuvar, pero los semidioses viven en el Svar, o en los planetas celestiales, y todos ellos conocían a Bhīṣmadeva como un gran guerrero y devoto del Señor. Como mahājana (o autoridad), él estaba en el nivel de Brahmā, Nārada y Śiva, aunque era un ser humano. Poseer una aptitud a la par de los grandes semidioses, únicamente es posible al alcanzar la perfección espiritual. Así pues, Bhīṣmadeva era conocido por todos los universos, y en su tiempo los viajes interplanetarios se efectuaban mediante métodos más finos que los vanos esfuerzos de las astronaves mecánicas. Cuando los planetas distantes fueron informados de la muerte de Bhīṣmadeva, todos los habitantes de los planetas superiores, así como también los de la Tierra, dejaron caer lluvias de flores, para ofrecerle el debido respeto a la gran personalidad que había partido. Esa lluvia de flores que se realiza desde el cielo es una señal de reconocimiento que hacen los grandes semidioses, y nunca debe compararse con la decoración de un cuerpo muerto. El cuerpo de Bhīṣmadeva perdió sus efectos materiales por estar sobrecargado de comprensión espiritual, y por ello el cuerpo se espiritualizó, tal como cuando el hierro se pone al rojo vivo por el contacto con el fuego. Así pues, el cuerpo de un alma plenamente autorrealizada no se considera material. Para tales cuerpos espirituales se observan ceremonias especiales. El respeto y el reconocimiento que se le dieron a Bhīṣmadeva nunca deben ser imitados por medios artificiales, tal como la moda que hay ahora de observar la mal llamada ceremonia jayantī para cualquier hombre común. Según los śāstras autorizados, esa clase de ceremonia jayantī para un hombre ordinario, por excelso que éste pueda ser desde el punto de vista material, es una ofensa que se le hace al Señor, porque el jayantī se reserva para celebrar el día en que el Señor aparece en la Tierra. Bhīṣmadeva era único en sus actividades, y su partida para el Reino de Dios también es única.

SB 1.9.46

tasya nirharaṇādīni
samparetasya bhārgava
yudhiṣṭhiraḥ kārayitvā
muhūrtaṁ duḥkhito 'bhavat
Palabra por palabra: 
tasya — su; nirharaṇa-ādīni — ceremonia fúnebre; samparetasya — del cadáver; bhārgava — ¡oh, descendiente de Bhṛgu!; yudhiṣṭhiraḥ — Mahārāja Yudhiṣṭhira; kārayitvā — habiéndolo ejecutado; muhūrtam — por un momento; duḥkhitaḥ — acongojado; abhavat — se volvió.
Traducción: 
¡Oh, descendiente de Bhṛgu [Śaunaka]!, después de celebrarle los rituales funerarios al cadáver de Bhīṣmadeva, el pesar se apoderó momentáneamente de Mahārāja Yudhiṣṭhira.
Significado: 

Bhīṣmadeva no sólo era un gran líder de la familia para Mahārāja Yudhiṣṭhira, sino también un gran filósofo y amigo de él, de sus hermanos y de su madre. Como Mahārāja Pāṇḍu, el padre de los cinco hermanos encabezados por Mahārāja Yudhiṣṭhira, había muerto, Bhīṣmadeva era el abuelo más afectuoso de los Pāṇḍavas y guardián de su nuera viuda, Kuntīdevī. Aunque Mahārāja Dhṛtarāṣṭra, el tío mayor de Mahārāja Yudhiṣṭhira, estaba presente para velar por ellos, su afecto estaba más del lado de sus cien hijos, encabezados por Duryodhana. Finalmente, se formó una camarilla colosal para privar a los cinco hermanos de su justo derecho al reino de Hastināpura. Hubo una gran intriga, como es común en los palacios imperiales, y a los cinco hermanos se los desterró a la selva. Pero Bhīṣmadeva siempre fue para Mahārāja Yudhiṣṭhira un sincero y simpatizante bienqueriente, abuelo, amigo y filósofo, incluso hasta el último momento de su vida. Él murió muy feliz al ver a Mahārāja Yudhiṣṭhira camino del trono; de no haber sido así, hubiera dejado el cuerpo material hacía mucho tiempo, en vez de sufrir una agonía por los inmerecidos sufrimientos de los Pāṇḍavas. Él simplemente estaba aguardando el momento oportuno, porque estaba totalmente seguro de que los hijos de Pāṇḍu lograrían la victoria en el campo de batalla de Kurukṣetra, ya que Su Señoría Śrī Kṛṣṇa era Su protector. Como él era un devoto del Señor, sabía que el devoto del Señor no puede ser vencido en ningún momento. Mahārāja Yudhiṣṭhira estaba muy consciente de todos estos buenos deseos de Bhīṣmadeva, y, por lo tanto, debía estar sintiendo la gran separación. Él se lamentaba por estarse separando de una gran alma, y no por el cuerpo material que Bhīṣmadeva abandonó. La ceremonia fúnebre era un deber necesario, aunque Bhīṣmadeva era un alma liberada. Como Bhīṣmadeva no tenía hijos, el nieto mayor, es decir, Mahārāja Yudhiṣṭhira, era la persona indicada para realizar esa ceremonia. Fue un gran don para Bhīṣmadeva que un hijo igualmente eminente de la familia se encargara de los últimos ritos de un gran hombre.

SB 1.9.47

tuṣṭuvur munayo hṛṣṭāḥ
kṛṣṇaṁ tad-guhya-nāmabhiḥ
tatas te kṛṣṇa-hṛdayāḥ
svāśramān prayayuḥ punaḥ
Palabra por palabra: 
tuṣṭuvuḥ — satisfechos; munayaḥ — los grandes sabios, encabezados por Vyāsadeva, etc; hṛṣṭāḥ — sintiéndose felices todos; kṛṣṇam — al Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios; tat — Su; guhya — confidencial; nāmabhiḥ — mediante Su santo nombre etc; tataḥ — después; te — ellos; kṛṣṇa-hṛdayāḥ — personas que siempre llevan al Señor Kṛṣṇa en el corazón; sva-āśramān — a sus respectivas ermitas; prayayuḥ — regresaron; punaḥ — de nuevo.
Traducción: 
Entonces, mediante himnos védicos confidenciales, todos los grandes sabios glorificaron al Señor Śrī Kṛṣṇa, quien estaba allí presente. Luego, todos ellos regresaron a sus respectivas ermitas, llevando siempre al Señor Kṛṣṇa en el corazón.
Significado: 

Los devotos del Señor siempre están en el corazón del Señor, y el Señor siempre está en los corazones de los devotos. Así es la dulce relación que hay entre el Señor y Sus devotos. Debido al amor y la devoción pura por el Señor, los devotos siempre lo ven dentro de sí, y a su vez el Señor, aunque no tiene nada que hacer ni nada que ambicionar, siempre está dedicado a velar por el bienestar de Sus devotos. En el caso de los seres vivientes ordinarios, existe la ley de la naturaleza para todas las acciones y reacciones, pero en el caso de Sus devotos, Él siempre está ansioso de llevarlos al buen camino. Los devotos, por consiguiente, se encuentran bajo el cuidado directo del Señor. Y el Señor también se pone voluntariamente bajo el solo cuidado de Sus devotos. De modo que, todos los sabios, encabezados por Vyāsadeva, eran devotos del Señor, y, en consecuencia, después de la ceremonia fúnebre todos cantaron los himnos védicos tan sólo para complacer al Señor, que estaba allí presente personalmente. Todos los himnos védicos se cantan para complacer al Señor Kṛṣṇa. Esto se confirma en la Bhagavad-gītā (15.15). Todos los Vedas, los Upaniṣads, el Vedānta, etc., lo están buscando únicamente a Él, y todos los himnos son para glorificarlo sólo a Él. Luego los sabios realizaron justamente los actos idóneos para el propósito en cuestión, y felices partieron para sus respectivas ermitas.

SB 1.9.48

tato yudhiṣṭhiro gatvā
saha-kṛṣṇo gajāhvayam
pitaraṁ sāntvayām āsa
gāndhārīṁ ca tapasvinīm
Palabra por palabra: 
tataḥ — después; yudhiṣṭhiraḥ — Mahārāja Yudhiṣṭhira; gatvā — yendo allí; saha — con; kṛṣṇaḥ — el Señor; gajāhvayam — en la capital denominada Gajāhvaya Hastināpura; pitaram — a su tío (Dhṛtarāṣṭra); sāntvayām āsa — consoló; gāndhārīm — la esposa de Dhṛtarāṣṭra; ca — y; tapasvinīm — una dama asceta.
Traducción: 
Después, Mahārāja Yudhiṣṭhira fue de inmediato a su capital, Hastināpura, acompañado por el Señor Śrī Kṛṣṇa, y allí consoló a su tío y a su tía Gāndhārī, quien era una asceta.
Significado: 

Dhṛtarāṣṭra y Gāndhārī, el padre y la madre de Duryodhana y sus hermanos, eran los tíos mayores de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Después de la Batalla de Kurukṣetra, la célebre pareja, habiendo perdido a todos sus hijos y nietos, quedó bajo el cuidado de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Ellos estaban pasando sus días en una total agonía por esa gran pérdida, y estaban llevando prácticamente una vida de ascetas. La noticia de la muerte de Bhīṣmadeva, tío de Dhṛtarāṣṭra, fue otro golpe muy duro para el Rey y la Reina, y por ello necesitaban el consuelo de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Mahārāja Yudhiṣṭhira estaba consciente de su deber, y de inmediato se apresuró hasta el sitio con el Señor Kṛṣṇa, y satisfizo al afligido Dhṛtarāṣṭra con palabras amables, tanto suyas como también del Señor.

Gāndhārī era una poderosa asceta, aunque vivía como una esposa fiel y una buena madre. Se cuenta que Gāndhārī, debido a la ceguera de su esposo, se cerró los ojos voluntariamente. El deber de una esposa es el de seguir al esposo en un cien por cien. Y Gāndhārī era tan leal a su esposo, que lo siguió incluso en su ceguera perpetua. Por lo tanto, ella era una gran asceta en sus acciones. Además, el golpe que sufrió a causa de la matanza masiva de sus cien hijos y de sus nietos, sin duda que también era demasiado para una mujer. Pero ella soportó todo eso tal como una asceta. Aunque Gāndhārī era una mujer, su carácter no es menor que el de Bhīṣmadeva. Ambos son personalidades notables del Mahābhārata.

SB 1.9.49

pitrā cānumato rājā
vāsudevānumoditaḥ
cakāra rājyaṁ dharmeṇa
pitṛ-paitāmahaṁ vibhuḥ
Palabra por palabra: 
pitrā — por su tío, Dhṛtarāṣṭra; ca — y; anumataḥ — con su aprobación; rājā — el rey Yudhiṣṭhira; vāsudeva-anumoditaḥ — confirmado por el Señor Śrī Kṛṣṇa; cakāra — ejecutó; rājyam — el reino; dharmeṇa — de acuerdo con los códigos de los principios reales; pitṛ — padre; paitāmaham — antepasado; vibhuḥ — tan grande como.
Traducción: 
Después de esto, el magno y religioso Rey, Mahārāja Yudhiṣṭhira, ejerció el poder real en el reino, estrictamente de acuerdo con los códigos y principios reales aprobados por su tío y confirmados por el Señor Śrī Kṛṣṇa.
Significado: 

Mahārāja Yudhiṣṭhira no era un simple recaudador de impuestos. Él estaba consciente de su deber como rey, que no es menor que el de un padre o el de un maestro espiritual. El rey debe velar por el bienestar de los ciudadanos, desde todos los ángulos del mejoramiento social, político, económico y espiritual. El rey debe saber que la vida humana tiene por objeto liberar al alma enjaulada del cautiveriode las condiciones materiales, y, en consecuencia, su deber es el de procurar que los ciudadanos reciban el cuidado debido, para que alcancen esa etapa máxima de la perfección.

Mahārāja Yudhiṣṭhira siguió estrictamente esos principios, tal como se verá en el capítulo siguiente. Él no sólo siguió los principios, sino que además recibió la aprobación de su anciano tío, el cual tenía experiencia en asuntos políticos, y ello lo confirmó también el Señor Kṛṣṇa, el expositor de la filosofía de la Bhagavad-gītā.

Mahārāja Yudhiṣṭhira es el monarca ideal, y la monarquía a cargo de un rey tan preparado como Mahārāja Yudhiṣṭhira es por mucho la forma más superior de gobierno, superior incluso a las modernas repúblicas o gobiernos del pueblo por el pueblo. Las masas, en especial en esta era de Kali, nacen todas como śūdras, básicamente de origen bajo, mal preparadas, desafortunadas y mal acompañadas. Ellas mismas no conocen el fin máximo y perfecto de la vida. Así pues, los votos que dan no tienen de hecho valor alguno, y por ello las personas elegidas por tales votos irresponsables no pueden ser representantes responsables como Mahārāja Yudhiṣṭhira.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Noveno Capítulo, Primer Canto, del , titulado: “La muerte de Bhīṣmadeva en presencia del Señor Kṛṣṇa”.