SB 1.9.25

sūta uvāca
yudhiṣṭhiras tad ākarṇya
śayānaṁ śara-pañjare
apṛcchad vividhān dharmān
ṛṣīṇāṁ cānuśṛṇvatām
Palabra por palabra: 
sūtaḥ uvāca — Śrī Sūta Gosvāmī dijo; yudhiṣṭhiraḥ — el rey Yudhiṣṭhira; tat — eso; ākarṇya — oyendo; śayānam — yaciendo; śara-pañjare — en el lecho de flechas; apṛcchat — pregunto; vividhān — múltiples; dharmān — deberes; ṛṣīṇām — de los ṛṣis; ca — y; anuśṛṇvatām — oyendo después.
Traducción: 
Sūta Gosvāmī dijo: Mahārāja Yudhiṣṭhira, después de oír a Bhīṣmadeva hablar en ese tono atrayente, le hizo preguntas en presencia de todos los grandes ṛṣis acerca de los principios esenciales de diversos deberes religiosos.
Significado: 

Bhīṣmadeva, hablando en ese tono atrayente, convenció a Mahārāja Yudhiṣṭhira de que muy pronto iba a morir. Y el Señor Śrī Kṛṣṇa inspiró a Mahārāja Yudhiṣṭhira para que le hiciera preguntas acerca de los principios de la religión. El Señor Śrī Kṛṣṇa inspiró a Mahārāja Yudhiṣṭhira para que le hiciera preguntas a Bhīṣmadeva en presencia de muchos grandes sabios, indicando con ello que un devoto del Señor, tal como Bhīṣmadeva, aunque aparentemente viva como un hombre mundano, es muy superior a muchos grandes sabios, incluyendo a Vyāsadeva. Otro punto que hay que hacer notar es que en ese momento Bhīṣmadeva no sólo yacía en un lecho de muerte hecho de flechas, sino que además estaba sumamente afligido por ese estado. En esa situación no se le debía hacer ninguna pregunta, pero el Señor Śrī Kṛṣṇa quería demostrar que Sus devotos puros siempre están sanos en cuerpo y mente en virtud de la iluminación espiritual, y, así pues, en cualesquiera circunstancias, el devoto del Señor se encuentra en perfectas condiciones para hablar del modo de vida correcto. Yudhiṣṭhira prefirió además resolver sus problemáticas preguntas formulándoselas a Bhīṣmadeva y no a algún otro de los presentes que aparentemente fuera más erudito que Bhīṣmadeva. Todo esto se debe al plan del gran portador de la rueda, el Señor Śrī Kṛṣṇa, quien establece las glorias de Su devoto. Al padre le gusta ver que el hijo se vuelve más famoso que él. El Señor declara muy enfáticamente que adorar a Su devoto es más valioso que adorarlo a Él Mismo.