Madhya 7: El Señor comienza Su viaje por el sur de la India

En su Amṛta-pravāha-bhāṣya, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura ofrece el siguiente resumen del Capítulo Séptimo. Śrī Caitanya Mahāprabhu entró en la orden de vida de renuncia en el mes de māgha (enero-febrero), y fue a Jagannātha Purī en el mes de phālguna (febrero-marzo). En ese mismo mes presenció el festival de Dola-yātrā, y en el mes de caitra liberó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya. Durante el mes de vaiśākha, comenzó Su viaje al sur de la India. Cuando sugirió que viajaría solo al sur de la India, Śrī Nityānanda Prabhu Le designó un asistente, el brāhmaṇa Kṛṣṇadāsa. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu iba a comenzar Su viaje, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya Le dio cuatro juegos de ropa y Le pidió que fuese a ver a Rāmānanda Rāya, que por entonces vivía a orillas del río Godāvarī. Nityānanda Prabhu, junto con otros devotos, acompañó al Señor hasta Ālālanātha, pero allí el Señor Caitanya les dejó y siguió Su camino con el brāhmaṇa Kṛṣṇadāsa. El Señor comenzó a cantar el mantra: kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa kṛṣṇa he. En todas las aldeas en que pasaba la noche, siempre que alguien iba a verle a Su refugio, el Señor le suplicaba que predicase el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Tras instruir a la gente de la aldea, el Señor continuaba hacia otras aldeas para hacer más devotos. De ese modo llegó hasta Kūrma-sthāna. Allí concedió Su misericordia sin causa a un brāhmaṇa llamado Kūrma, y curó al brāhmaṇa Vāsudeva, que padecía de lepra. Tras curar al brāhmaṇa leproso, Śrī Caitanya Mahāprabhu recibió el título de Vāsudevāmṛta-prada, que significa «el que dio néctar al leproso Vāsudeva».

CC Madhya 7.1 El Señor Caitanya Mahāprabhu, mostrándose muy compasivo, curó de la lepra a un brāhmaṇa llamado Vāsudeva y le transformó en un hombre hermoso y satisfecho con el servicio devocional. Ofrezco respetuosas reverencias al glorioso Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 7.2 ¡Toda gloria al Señor Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Ācārya! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
CC Madhya 7.3 Tras liberar a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, el Señor deseó ir al sur de la India a predicar.
CC Madhya 7.4 Śrī Caitanya Mahāprabhu entró en la orden de vida de renuncia en la quincena de cuarto creciente del mes de māgha. Al siguiente mes, phālguna, fue a residir a Jagannātha Purī.
CC Madhya 7.5 Al final del mes de phālguna, presenció la ceremonia Dola-yātrā; en esa ocasión, cantó y danzó de diversas formas con el amor por Dios característico en Él.
CC Madhya 7.6 Durante el mes de caitra, mientras vivía en Jagannātha Purī, el Señor liberó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, y al comienzo del siguiente mes (vaiśākha), decidió ir al sur de la India.
CC Madhya 7.7-8 Śrī Caitanya Mahāprabhu llamó a todos Sus devotos y, tomándoles de la mano, les dijo humildemente: «Vosotros Me sois más queridos que Mi propia vida. Puedo abandonar Mi vida, pero abandonaros a vosotros Me es difícil.
CC Madhya 7.9 «Todos vosotros sois Mis amigos, y habéis cumplido muy bien con vuestro deber de amigos trayéndome aquí, a Jagannātha Purī, y dándome la oportunidad de ver al Señor Jagannātha en el templo.
CC Madhya 7.10 «Ahora os pido a todos un poquito de caridad. Por favor, dadme permiso para partir a visitar el sur de la India.
CC Madhya 7.11 «Iré a buscar a Viśvarūpa. Perdonádme, por favor, pero quiero ir solo; no deseo llevar a nadie conmigo.
CC Madhya 7.12 «Hasta que no regrese de Setubandha, todos vosotros, queridos amigos, debéis quedaros en Jagannātha Purī.»
CC Madhya 7.13 Śrī Caitanya Mahāprabhu era omnisciente, y sabía perfectamente que Viśvarūpa ya había abandonado este mundo. Sin embargo, para poder ir al sur de la India y liberar a la gente de allí, Le era necesario fingir ignorancia.
CC Madhya 7.14 Al escuchar el mensaje de Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos los devotos se sintieron muy desdichados y permanecieron en silencio, con el rostro sombrío.
CC Madhya 7.15 Nityānanda Prabhu dijo entonces: «¿Cómo vas a ir solo? ¿Quién podría consentirlo?
CC Madhya 7.16 «Déjanos ir contigo a uno o dos de nosotros; de lo contrario, podrías caer en las garras de los ladrones y salteadores de caminos. Elige a quien Tú quieras, pero debes llevar a dos personas contigo.
CC Madhya 7.17 «De hecho, Yo conozco todos los caminos de los lugares de peregrinaje del sur de la India. Basta que Me lo ordenes y Te acompañaré.»
CC Madhya 7.18 El Señor contestó: «Soy un simple danzarín, y Tú eres el titiritero que mueve Mis cuerdas. Yo danzaré al compás que Tú Me marques.
CC Madhya 7.19 «Después de entrar en la orden de sannyāsa, decidí ir a Vṛndāvana, pero Tú Me llevaste a casa de Advaita Prabhu.
CC Madhya 7.20 «En el camino a Jagannātha Purī, rompiste Mi vara de sannyāsa. Sé que todos vosotros Me tenéis mucho afecto, pero esas cosas son un trastorno en Mis actividades.
CC Madhya 7.21 «Jagadānanda quiere que Yo disfrute de la complacencia sensorial, y Yo, por temor, hago todo lo que Me dice.
CC Madhya 7.22 «Si alguna vez hago algo en contra de su deseo, se enfada y no Me habla en tres días.
CC Madhya 7.23 «Como sannyāsī, tengo el deber de dormir en el suelo y bañarme tres veces al día, incluso en invierno. Pero Mukunda se siente muy mal al ver Mis rigurosas austeridades.
CC Madhya 7.24 «Mukunda, claro, no dice nada, pero Yo sé que por dentro se siente muy mal, y al verle triste a él, Yo sufro el doble.
CC Madhya 7.25 «Dāmodara es un brahmacārī, y Yo ya he entrado en la orden de vida de renuncia, pero, aun así, él siempre lleva un palo en la mano para educarme.
CC Madhya 7.26 «Según Dāmodara, Yo soy todavía un neófito en lo que a etiqueta social se refiere, y por eso no le gusta Mi naturaleza independiente.
CC Madhya 7.27 «Dāmodara Paṇḍita y algunos otros son más avanzados en recibir la misericordia del Señor Kṛṣṇa; por eso son independientes de la opinión pública. Tanto es así que quieren que Yo disfrute de la complacencia de los sentidos, aunque no sea ético. Pero Yo soy un pobre sannyāsī y no puedo abandonar los deberes de la orden de renuncia, de modo que los cumplo estrictamente.
CC Madhya 7.28 «De modo que todos vosotros debéis quedaros aquí, en Nīlācala, durante unos días, mientras Yo viajo solo a los lugares sagrados de peregrinaje.»
CC Madhya 7.29 En realidad, el Señor Se dejaba controlar por las buenas cualidades de Sus devotos. Con el pretexto de señalar defectos, saboreaba todas esas buenas cualidades.
CC Madhya 7.30 Nadie está debidamente capacitado para describir el afecto que el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía por Sus devotos. Él siempre toleraba todos los sufrimientos personales derivados de haber entrado en la orden de vida de renuncia.
CC Madhya 7.31 Los principios regulativos que Śrī Caitanya Mahāprabhu seguía, a veces eran intolerables, y todos los devotos sufrían mucho por ello. Aunque seguía estrictamente los principios regulativos, Caitanya Mahāprabhu no podía tolerar la infelicidad de Sus devotos.
CC Madhya 7.32 Por eso, para evitarles la infelicidad que sentirían si Le acompañasen, Śrī Caitanya Mahāprabhu criticó sus buenas cualidades como si fuesen defectos.
CC Madhya 7.33 Cuatro devotos insistieron humildemente en ir con el Señor, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu, la Suprema Personalidad de Dios plenamente independiente, no cedió a sus ruegos.
CC Madhya 7.34 A continuación, el Señor Nityānanda dijo: «Lo que Tú ordenes es Mi deber, tanto si Me trae felicidad como si Me hace sufrir.
CC Madhya 7.35 «Pero todavía tengo algo que pedirte. Piensa en ello, por favor, y si lo crees conveniente, ten la bondad de aceptarlo.
CC Madhya 7.36 «Debes llevar contigo una pieza de ropa interior, ropa de vestir, un cántaro de agua, y nada más que eso.
CC Madhya 7.37 «Tus manos van a estar siempre ocupadas en cantar y en contar los santos nombres, así que, ¿cómo vas a arreglártelas para llevar el agua y la ropa de vestir?
CC Madhya 7.38 «Cuando el éxtasis del amor por Dios Te haga caer inconsciente en el camino, ¿quién protegerá Tus pertenencias, el cántaro de agua, las ropas, etc.?»
CC Madhya 7.39 Śrī Nityānanda Prabhu continuó: «Aquí tienes a este sencillo brāhmaṇa, de nombre Kṛṣṇadāsa. Por favor, acéptale y llévale contigo. Eso es lo que Te pido.
CC Madhya 7.40 «Él Te llevará el cántaro de agua y las ropas. Puedes hacer lo que quieras; él no dirá una palabra.»
CC Madhya 7.41 Aceptando el ruego del Señor Nityānanda Prabhu, el Señor Caitanya fue con todos Sus devotos a casa de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya.
CC Madhya 7.42 Tan pronto como entraron en su casa, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya ofreció al Señor reverencias y un lugar para sentarse. Una vez que todos estuvieron sentados, el Bhaṭṭācārya se sentó también.
CC Madhya 7.43 Después de comentar varios temas acerca del Señor Kṛṣṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu informó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya: «He venido a verte para recibir tu orden.
CC Madhya 7.44 «Mi hermano mayor, Viśvarūpa, ha entrado en la orden de sannyāsa y Se ha ido al sur de la India. Ahora debo ir a buscarle.
CC Madhya 7.45 «Por favor, dame Tu permiso para ir, pues debo visitar el sur de la India. Con tu permiso, pronto regresaré lleno de dicha.»
CC Madhya 7.46 Cuando escuchó esto, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya se agitó mucho. Tomándose de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, dio su lastimosa respuesta.
CC Madhya 7.47 «Al cabo de muchas vidas, y por alguna actividad piadosa, he logrado Tu compañía. Ahora, la providencia va a privarme de esa incalculable compañía.
CC Madhya 7.48 «Si me cayese un rayo en la cabeza o se me muriese un hijo, podría soportarlo. Pero no puedo soportar la desdicha de separarme de Ti.
CC Madhya 7.49 «Mi querido Señor, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, plenamente independiente. Sin duda alguna, Te marcharás. Lo sé. Aun así, Te pido que Te quedes aquí unos días más, para que pueda ver Tus pies de loto.»
CC Madhya 7.50 Caitanya Mahāprabhu cedió al ruego de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y demoró Su partida por unos días.
CC Madhya 7.51 El Bhaṭṭācārya, con mucho fervor, invitó al Señor Caitanya Mahāprabhu a su casa y Le sirvió un excelente almuerzo.
CC Madhya 7.52 La esposa del Bhaṭṭācārya, de nombre ±āṭhīmātā (la madre de ±āṭhī), se encargó de cocinar. Las narraciones de estos pasatiempos son muy maravillosas.
CC Madhya 7.53 Más tarde hablaré de esto con más detalle, pero ahora deseo contar el viaje de Śrī Caitanya Mahāprabhu por el sur de la India.
CC Madhya 7.54 Después de pasar cinco días en casa de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió personalmente permiso para partir hacia el sur de la India.
CC Madhya 7.55 Tras recibir el permiso del Bhaṭṭācārya, el Señor Caitanya Mahāprabhu fue a ver al Señor Jagannātha al templo, llevando consigo al Bhaṭṭācārya.
CC Madhya 7.56 Al ver al Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu Le pidió permiso también. Inmediatamente, el sacerdote entregó al Señor Caitanya un collar de flores y prasādam.
CC Madhya 7.57 Tras recibir el permiso del Señor Jagannātha en forma del collar de flores, Śrī Caitanya Mahāprabhu ofreció reverencias y, lleno de júbilo, Se dispuso a partir hacia el sur de la India.
CC Madhya 7.58 Acompañado de Sus devotos personales y de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Śrī Caitanya Mahāprabhu caminó alrededor del altar de Jagannātha. Entonces, el Señor partió hacia el sur de la India.
CC Madhya 7.59 Mientras el Señor seguía el camino a Ālālanātha, que se encuentra en la orilla del mar, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya dio las siguientes órdenes a Gopīnātha Ācārya.
CC Madhya 7.60 «Trae prasādam del Señor Jagannātha y los cuatro juegos de ropa interior y ropa de vestir que tengo en casa. Que algún brāhmaṇa te ayude.»
CC Madhya 7.61 Cuando el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu Se marchaba, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya hizo la siguiente súplica a Sus pies de loto: «Mi Señor, tengo un último ruego, y mi esperanza es que tengas la bondad de satisfacerlo.
CC Madhya 7.62 «En la ciudad de Vidyānagara, a orillas del Godāvarī, vive un funcionario del gobierno. Es muy responsable y se llama Rāmānanda Rāya.
CC Madhya 7.63 «Por favor, no le menosprecies pensando que pertenece a una familia śūdra ocupada en actividades materiales. Yo te ruego que no dejes de ir a verle.»
CC Madhya 7.64 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya continuó: «Rāmānanda Rāya es una persona ideal para relacionarse contigo; ningún otro devoto puede compararse a él en conocimiento de las melosidades trascendentales.
CC Madhya 7.65 «Es un erudito sumamente culto, y un experto en las melosidades devocionales. En realidad, es de lo más excelso, y si hablas con él, verás cuán glorioso es.
CC Madhya 7.66 «La primera vez que hablé con Rāmānanda Rāya, no pude comprender que sus palabras y sus esfuerzos eran extraordinarios, trascendentales. Simplemente me burlé de él porque era vaiṣṇava.»
CC Madhya 7.67 El Bhaṭṭācārya dijo: «Por Tu misericordia, ahora puedo entender la verdad acerca de Rāmānanda Rāya. Cuando hables con él, Tú también reconocerás su grandeza».
CC Madhya 7.68 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu aceptó la petición de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y prometió que iría a ver a Rāmānanda Rāya. Despidiéndose, el Señor le abrazó.
CC Madhya 7.69 Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió al Bhaṭṭācārya que Le bendijese mientras se ocupaba en el servicio devocional del Señor Kṛṣṇa en su casa, de modo que, por su misericordia, pudiera regresar a Jagannātha Purī.
CC Madhya 7.70 Diciendo esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu partió de viaje. Inmediatamente, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya se desmayó y cayó al suelo.
CC Madhya 7.71 A pesar de que Sārvabhauma Bhaṭṭācārya se había desmayado, Śrī Caitanya Mahāprabhu no le prestó atención, sino que Se marchó rápidamente. ¿Quién puede comprender la mente y las intenciones de Śrī Caitanya Mahāprabhu?
CC Madhya 7.72 Ésa es la naturaleza de la mente de las personalidades extraordinarias. A veces es suave como una flor, pero a veces es tan dura como un rayo.
CC Madhya 7.73 «El corazón de quienes están por encima del comportamiento de la gente común, a veces es más duro que el rayo, y a veces más suave que una flor. ¿Cómo conciliar esas contradicciones de las grandes personalidades?»
CC Madhya 7.74 El Señor Nityānanda Prabhu levantó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya y, con la ayuda de Sus devotos, le acompañó a su casa.
CC Madhya 7.75 Todos los devotos vinieron inmediatamente para tener la compañía de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Después llegó Gopīnātha Ācārya con las ropas y el prasādam.
CC Madhya 7.76 Todos los devotos siguieron a Śrī Caitanya Mahāprabhu hasta un lugar llamado Ālālanātha. Allí Le presentaron sus respetos y Le ofrecieron oraciones.
CC Madhya 7.77 Lleno de éxtasis, Śrī Caitanya Mahāprabhu danzó y cantó durante un tiempo. Todos los vecinos fueron a verle.
CC Madhya 7.78 En verdad, en torno a Śrī Caitanya Mahāprabhu, a quien también se conoce con el nombre de Gaurahari, la gente se puso a gritar el santo nombre de Hari. El Señor Caitanya, inmerso en el éxtasis de amor que solía mostrar, danzó entre ellos.
CC Madhya 7.79 El cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu era por naturaleza muy hermoso. Parecía oro fundido vestido con ropas azafrán. En verdad, los signos de éxtasis que Le adornaban Le hacían aún más hermoso, con los vellos erizados, las lágrimas que fluían de Sus ojos y todo el cuerpo tembloroso y sudando.
CC Madhya 7.80 Todos los presentes estaban asombrados de ver la danza de Śrī Caitanya Mahāprabhu y las transformaciones de Su cuerpo. Todo el que venía, no deseaba volver a su casa.
CC Madhya 7.81 Todos, incluidos los niños, los ancianos y los adultos, se pusieron a danzar y a cantar los santos nombres de Śrī Kṛṣṇa y Gopāla. De ese modo, todos nadaban en el océano del amor por Dios.
CC Madhya 7.82 Al ver cantar y danzar al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, el Señor Nityānanda predijo que, más tarde, esa danza y ese canto llegarían a todas las aldeas.
CC Madhya 7.83 Al ver que ya se estaba haciendo tarde, el Señor Nityānanda Prabhu, el maestro espiritual, Se las ingenió para dispersar a la multitud.
CC Madhya 7.84 Al mediodía, cuando el Señor Nityānanda Prabhu llevó a Śrī Caitanya Mahāprabhu a almorzar, todos Les rodearon y Les siguieron corriendo.
CC Madhya 7.85 Después del baño de mediodía, regresaron al templo. Tras dejar entrar a los devotos del grupo, Śrī Nityānanda Prabhu cerró la puerta exterior.
CC Madhya 7.86 Entonces, Gopīnātha Ācārya trajo el prasādam para los dos Señores; cuando hubieron comido, los remanentes se repartieron entre todos los devotos.
CC Madhya 7.87 Al enterarse, todos fueron a la puerta de entrada y se pusieron a cantar el santo nombre: «¡Hari! ¡Hari!». Así se levantó un gran tumulto.
CC Madhya 7.88 Después del almuerzo, Śrī Caitanya Mahāprabhu les hizo abrir la puerta. De ese modo, todos se sintieron muy complacidos de tener Su audiencia.
CC Madhya 7.89 La gente estuvo yendo y viniendo hasta el atardecer; todos ellos se volvieron devotos vaiṣṇavas y comenzaron a cantar y danzar.
CC Madhya 7.90 Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó allí la noche y, lleno de placer, comentó con Sus devotos los pasatiempos de Kṛṣṇa.
CC Madhya 7.91 A la mañana siguiente, después de bañarse, Śrī Caitanya Mahāprabhu comenzó Su viaje hacia el sur de la India, no sin antes despedirse abrazando a los devotos.
CC Madhya 7.92 Todos los devotos cayeron al suelo inconscientes, pero el Señor siguió Su camino sin mirar atrás.
CC Madhya 7.93 La separación perturbó mucho al Señor, quien, mientras caminaba, Se sentía muy desdichado. Su sirviente, Kṛṣṇadāsa, que llevaba Su cántaro de agua, Le seguía.
CC Madhya 7.94 Todos los devotos se quedaron allí ayunando, y al día siguiente regresaron a Jagannātha Purī llenos de tristeza.
CC Madhya 7.95 Semejante a un león enloquecido, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu prosiguió Su viaje lleno de amor extático y realizando saṅkīrtana, cantando los nombres de Kṛṣṇa de la siguiente manera.
CC Madhya 7.96 El Señor cantaba:
¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! He¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! He¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! rakṣa mām¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! ¡Kṛṣṇa! pāhi mām
Es decir: «¡Oh, Señor Kṛṣṇa, por favor, protégeme y manténme!». También cantaba:
¡Rāma! ¡Rāghava! ¡Rāma! ¡Rāghava! ¡Rāma! ¡Rāghava! rakṣa mām¡Kṛṣṇa! ¡Keśava! ¡Kṛṣṇa! ¡Keśava! ¡Kṛṣṇa! ¡Keśava! pāhi mām
Es decir: «¡Oh, Señor Rāma, descendiente del rey Raghu, protégeme, por favor! ¡Oh, Kṛṣṇa, que mataste al demonio Keśī, manténme, por favor!».
CC Madhya 7.97 Cantando esos nombres, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, conocido con el nombre de Gaurahari, siguió Su camino. Tan pronto como veía a alguien, le pedía que cantase «¡Hari! ¡Hari!».
CC Madhya 7.98 Todo el que oía al Señor Caitanya Mahāprabhu cantar «¡Hari! ¡Hari!», también cantaba los santos nombres del Señor Hari y de Kṛṣṇa. De ese modo, todos seguían al Señor, muy ansiosos de verle.
CC Madhya 7.99 Al cabo de un tiempo, el Señor abrazaba a esas personas y les pedía que volviesen a sus hogares, tras haber investido a cada uno de ellos con potencia espiritual.
CC Madhya 7.100 Cada una de esas personas dotadas de poder volvía a su aldea, cantando sin cesar el santo nombre de Kṛṣṇa, a veces riendo, a veces llorando o danzando.
CC Madhya 7.101 Esas personas dotadas de poder pedían a todo el mundo, a cualquiera que veían, que cantase el santo nombre de Kṛṣṇa. De ese modo, todos los habitantes de la aldea se volvían también devotos de la Suprema Personalidad de Dios.
CC Madhya 7.102 La gente de otras aldeas que se cruzaba con alguna de aquellas personas dotadas de poder se volvía como ella por el simple hecho de verle y recibir la misericordia de su mirada.
CC Madhya 7.103 Al regresar a sus aldeas, cada una de aquellas personas recién dotadas de poder convertía también a los demás en devotos. Y cuando las personas de otras aldeas venían a verle, también se convertían.
CC Madhya 7.104 De ese modo, al ir todas aquellas personas dotadas de poder de aldea en aldea, todos los habitantes del sur de la India se volvieron devotos.
CC Madhya 7.105 Así, muchos cientos de personas se volvieron vaiṣṇavas por cruzarse con el Señor en el camino y recibir Su abrazo.
CC Madhya 7.106 En todas las aldeas en que Śrī Caitanya Mahāprabhu Se detenía a recibir limosna, mucha gente iba a verle.
CC Madhya 7.107 Por la misericordia del Señor Supremo, Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos se volvieron devotos de primera categoría. Más tarde, ellos fueron guías o maestros espirituales y liberaron el mundo entero.
CC Madhya 7.108 De ese modo, el Señor fue hasta el punto más meridional de la India, convirtiendo todas las provincias al culto vaiṣṇava.
CC Madhya 7.109 En Navadvīpa, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu no manifestó Sus potencias espirituales, pero sí las manifestó en el sur de la India, liberando a todos sus habitantes.
CC Madhya 7.110 El poder que el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu transmitió a otros puede comprenderlo quien es un verdadero devoto del Señor y ha recibido Su misericordia.
CC Madhya 7.111 Quien no cree en los extraordinarios pasatiempos trascendentales del Señor es derrotado tanto en este mundo como en el siguiente.
CC Madhya 7.112 Debéis saber que todo lo que he dicho acerca del comienzo del viaje del Señor siguió produciéndose durante todo el tiempo que el Señor viajó por el sur de la India.
CC Madhya 7.113 Cuando el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu llegó al sagrado lugar de Kūrma-kṣetra, vio a la Deidad y Le ofreció oraciones y reverencias.
CC Madhya 7.114 Mientras permaneció allí, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu mostraba Su habitual éxtasis de amor por Dios, y reía, lloraba, danzaba y cantaba. Todo el que Le veía quedaba atónito.
CC Madhya 7.115 Todos los que oían hablar de aquellos maravillosos acontecimientos iban a verle. Cuando veían la belleza del Señor y Su estado de éxtasis, quedaban completamente asombrados.
CC Madhya 7.116 Sólo por ver al Señor Caitanya Mahāprabhu, todos se volvían devotos. Comenzaban a cantar «Kṛṣṇa» y «Hari» y todos los santos nombres. Todos se sumergían en un gran éxtasis de amor y se ponían a danzar, levantando los brazos.
CC Madhya 7.117 Al oírles constantemente cantar siempre los santos nombres del Señor Kṛṣṇa, los habitantes de las demás aldeas también se volvían vaiṣṇavas.
CC Madhya 7.118 Por escuchar el santo nombre de Kṛṣṇa, todo el país se volvió vaiṣṇava. Era como si el néctar del santo nombre inundase todo el país.
CC Madhya 7.119 Pasado algún tiempo, cuando el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó Su conciencia externa, un sacerdote de la Deidad del Señor Kūrma Le dio diversas ofrendas.
CC Madhya 7.120 Ya hemos explicado la modalidad de prédica de Śrī Caitanya Mahāprabhu, y no repetiré la explicación. En todas las aldeas por donde pasaba, Su comportamiento era el mismo.
CC Madhya 7.121 En una aldea vivía un brāhmaṇa védico llamado Kūrma. Ese brāhmaṇa invitó al Señor Caitanya Mahāprabhu a su hogar con gran respeto y devoción.
CC Madhya 7.122 Ese brāhmaṇa llevó al Señor Caitanya Mahāprabhu a su casa, Le lavó los pies de loto y, junto con su familia, se bebió el agua.
CC Madhya 7.123 El brāhmaṇa Kūrma, con mucho afecto y respeto, sirvió a Śrī Caitanya Mahāprabhu todo tipo de alimentos para que comiese. Después de eso, toda su familia compartió los remanentes.
CC Madhya 7.124 El brāhmaṇa oró entonces: «¡Oh, mi Señor!, Tus pies de loto, que son el objeto de meditación del Señor Brahmā, han entrado ahora en mi hogar .
CC Madhya 7.125 «Mi querido Señor, mi gran fortuna no tiene límites. Es realmente indescriptible. Hoy se han llenado de gloria mi familia, mi nacimiento y mis riquezas.»
CC Madhya 7.126 El brāhmaṇa pidió al Señor Caitanya Mahāprabhu: «Mi querido Señor, ten la bondad de mostrarme Tu misericordia y déjame ir contigo. Ya no puedo seguir soportando las olas de sufrimiento causadas por la vida materialista».
CC Madhya 7.127 Śrī Caitanya Mahāprabhu contestó: «No vuelvas a hablar así. Es mejor que te quedes en casa y cantes siempre el santo nombre de Kṛṣṇa.
CC Madhya 7.128 «Enseña a todos a seguir las órdenes del Señor Śrī Kṛṣṇa tal y como se recogen en la Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam. De ese modo, actúa como maestro espiritual e intenta liberar a todos los habitantes de esta región.»
CC Madhya 7.129 Śrī Caitanya Mahāprabhu siguió aconsejando al brāhmaṇa Kūrma: «Si sigues esta instrucción, tu vida materialista en el hogar no impedirá tu avance espiritual. En verdad, si sigues estos principios regulativos, volveremos a vernos aquí, o, mejor dicho, nunca perderás Mi compañía».
CC Madhya 7.130 Cuando se detenía en casa de alguien para recibir caridad tomando prasādam, Śrī Caitanya convertía a quienes allí vivían en seguidores de Su movimiento de saṅkīrtana y les daba el mismo consejo que había dado al brāhmaṇa Kūrma.
CC Madhya 7.131-132 Durante Su viaje, Śrī Caitanya Mahāprabhu solía pasar la noche en un templo o a la vera del camino. Siempre que aceptaba alimentos de alguien, le daba el mismo consejo que había dado al brāhmaṇa Kūrma. Ése fue el sistema que siguió hasta que regresó a Jagannātha Purī, finalizado Su viaje por el sur de la India.
CC Madhya 7.133 He hablado así con todo detalle de cómo actuó el Señor en el caso de Kūrma. De ese modo conoceréis las actividades de Śrī Caitanya Mahāprabhu por todo el sur de la India.
CC Madhya 7.134 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba la noche en un lugar y a la mañana siguiente, después de bañarse, partía de nuevo.
CC Madhya 7.135 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu Se marchó, el brāhmaṇa Kūrma Le siguió durante un buen trecho, pero en determinado momento, el Señor Caitanya Se preocupó de hacerle volver a su casa.
CC Madhya 7.136 Había también un brāhmaṇa llamado Vāsudeva. Aunque era una gran personalidad, tenía lepra. En verdad, tenía el cuerpo lleno de gusanos vivos.
CC Madhya 7.137 Pese a la lepra, el brāhmaṇa Vāsudeva estaba espiritualmente iluminado. Tan pronto como se le caía del cuerpo un gusano, lo recogía y lo volvía a poner en el mismo sitio.
CC Madhya 7.138 Una noche, Vāsudeva escuchó que había llegado el Señor Caitanya Mahāprabhu; así, por la mañana, fue a ver al Señor a casa de Kūrma.
CC Madhya 7.139 Cuando llegó a casa de Kūrma para ver a Caitanya Mahāprabhu, el leproso Vāsudeva se encontró con la noticia de que el Señor ya Se había ido. El leproso se desplomó en el suelo, inconsciente.
CC Madhya 7.140 Cuando Vāsudeva, el brāhmaṇa leproso, se lamentaba de no haber podido ver a Caitanya Mahāprabhu, el Señor regresó inmediatamente al lugar y le abrazó.
CC Madhya 7.141 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu le tocó, tanto la lepra como su sufrimiento se marcharon muy lejos. En verdad, el cuerpo de Vāsudeva se volvió muy hermoso, y esto le llenó de felicidad.
CC Madhya 7.142 Asombrado de contemplar la maravillosa misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, el brāhmaṇa Vāsudeva recitó un verso del Śrīmad-Bhāgavatam, tocando los pies de loto del Señor.
CC Madhya 7.143 Él dijo: «“¿Quién soy yo? Un pecador, un pobre amigo de un brāhmaṇa. ¿Y quién es Kṛṣṇa? La Suprema Personalidad de Dios, que goza de plenitud en seis opulencias. Y, sin embargo, Él me ha estrechado entre Sus brazos”».
CC Madhya 7.144-145 El brāhmaṇa Vāsudeva continuó: «¡Oh, mi misericordioso Señor!, semejante misericordia no es posible en las entidades vivientes comunes. Esa misericordia sólo puede encontrarse en Ti. Mi cuerpo huele tan mal que hasta los pecadores se alejan de mí al verme. Y Tú, sin embargo, me has tocado. Así es la conducta independiente de la Suprema Personalidad de Dios».
CC Madhya 7.146 Como era manso y humilde, al brāhmaṇa Vāsudeva le preocupaba el orgullo que pudiera surgir en él después de haber sido curado por la gracia de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 7.147 Para proteger al brāhmaṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu le aconsejó que cantase sin cesar el mantra Hare Kṛṣṇa. De ese modo, nunca caería en el orgullo falso.
CC Madhya 7.148 Śrī Caitanya Mahāprabhu aconsejó también a Vāsudeva que predicase acerca de Kṛṣṇa para así liberar a las entidades vivientes. Como resultado, Kṛṣṇa pronto le aceptaría como devoto Suyo.
CC Madhya 7.149 Después de instruir al brāhmaṇa Vāsudeva, Śrī Caitanya Mahāprabhu desapareció del lugar. Entonces, los dos brāhmaṇas, Kūrma y Vāsudeva, se abrazaron el uno al otro y se pusieron a llorar, recordando las trascendentales cualidades de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 7.150 He narrado así la forma en que Śrī Caitanya Mahāprabhu rescató al leproso Vāsudeva, por lo que recibió el nombre de Vāsudevāmṛta-prada.
CC Madhya 7.151 Termino así mi narración del principio del viaje de Śrī Caitanya Mahāprabhu, de Su visita al templo de Kūrma, y de cómo liberó a Vāsudeva, el brāhmaṇa leproso.
CC Madhya 7.152 Quien escuche estos pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu con gran fe, muy pronto alcanzará, sin duda alguna, los pies de loto del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 7.153 He de admitir que no conozco ni el principio ni el final de los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Sin embargo, todo lo que he escrito lo he escuchado de labios de grandes personalidades.
CC Madhya 7.154 ¡Oh, devotos!, por favor, no tengáis en cuenta mis ofensas en relación con esto. Vuestros pies de loto son mi único refugio.
CC Madhya 7.155 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, deseando siempre su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.