Madhya 3: La estancia del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhuen casa de Advaita Ācārya

En su Amṛta-pravāha-bhāṣya, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura ofrece el siguiente resumen del Capítulo Tercero. Tras entrar en la orden de sannyāsa en Katwa, Śrī Caitanya Mahāprabhu caminó durante tres días seguidos por Rāḍha-deśa, hasta que, engañado por Nityānanda Prabhu, llegó a la parte occidental de Śāntipura. Allí Le hicieron creer que el río Ganges era el Yamunā. Mientras adoraba el sagrado río, Advaita Prabhu Se presentó allí con una barca. Advaita Prabhu Le pidió que Se bañase en el Ganges y Le llevó a Su casa. Una vez allí, en casa de Advaita Prabhu, todos los devotos de Navadvīpa, junto con madre Śacīdevī, fueron a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Esa casa estaba situada en Śāntipura. Madre Śacīdevī cocinó para Śrī Caitanya Mahāprabhu y Nityānanda Prabhu, y en esa ocasión Advaita Prabhu y Nityānanda Prabhu Se gastaron bromas el uno al otro. Por la tarde hubo una multitudinaria celebración de saṅkīrtana en casa de Advaita Prabhu, y madre Śacīdevī dio a Śrī Caitanya Mahāprabhu permiso para marcharse, aunque Le pidió que estableciese Su centro de actividades en Jagannātha Purī, Nīlācala. Śrī Caitanya Mahāprabhu concedió a Su madre lo que pedía y, seguido por Nityānanda, Mukunda, Jagadānanda y Dāmodara, partió de Śāntipura. Tras despedirse de madre Śacīdevī, se dirigieron hacia Jagannātha Purī, siguiendo el camino de Chatrabhoga.

CC Madhya 3.1 Tras entrar en la orden de vida de sannyāsa, el Señor Caitanya Mahāprabhu, llevado de un intenso amor por Kṛṣṇa, quiso ir a Vṛndāvana, pero, aparentemente por error, caminó por Rāḍha-deśa. Más tarde llegó a Śāntipura, donde Se divirtió con Sus devotos. Ofrezco respetuosas reverencias a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 3.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria a Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya, encabezados por Śrīvāsa!
CC Madhya 3.3 A punto de cumplir los veinticuatro años, en el cuarto creciente del mes de māgha, Śrī Caitanya Mahāprabhu entró en la orden de sannyāsa.
CC Madhya 3.4 Después de entrar en la orden de sannyāsa, Caitanya Mahāprabhu, llevado de Su intenso amor por Kṛṣṇa, partió hacia Vṛndāvana. Sin embargo, por error, pasó tres días enteros caminando en estado de trance por la región de Rāḍha-deśa.
CC Madhya 3.5 Mientras recorría la región conocida con el nombre de Rāḍha-deśa, Śrī Caitanya Mahāprabhu recitaba en éxtasis el siguiente verso.
CC Madhya 3.6 «[Un brāhmaṇa de Avantī-deśa decía:] “Firmemente establecido en el servicio de los pies de loto de Kṛṣṇa, cruzaré el infranqueable océano de la nesciencia. Así lo aprobaron los ācāryas anteriores, que estaban firmemente establecidos en la devoción del Señor, Paramātmā, la Suprema Personalidad de Dios”.»
CC Madhya 3.7 Śrī Caitanya Mahāprabhu dio Su aprobación al significado de este verso, que se refiere a la determinación del devoto mendicante decidido a ocuparse en el servicio del Señor Mukunda. Él expresó Su aprobación, indicando que era un verso muy bueno.
CC Madhya 3.8 El verdadero objetivo de quien entra en la orden de sannyāsa está en consagrarse al servicio de Mukunda. Quien sirve a Mukunda puede de hecho liberarse del cautiverio de la existencia material.
CC Madhya 3.9 Después de entrar en la orden de sannyāsa, Śrī Caitanya Mahāprabhu decidió ir a Vṛndāvana y ocuparse por entero y exclusivamente en el servicio de Mukunda en un lugar solitario.
CC Madhya 3.10 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu emprendió el camino de Vṛndāvana, se Le manifestaron todos los signos de éxtasis, y no sabía en qué dirección iba, ni si era de día o de noche.
CC Madhya 3.11 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu partió hacia Vṛndāvana, Nityānanda Prabhu, Candraśekhara y Prabhu Mukunda Le siguieron.
CC Madhya 3.12 Mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba por Rāḍha-deśa, todos los que veían Su éxtasis exclamaban: «¡Hari! ¡Hari!». Al cantar esto con el Señor, toda la infelicidad de la existencia material disminuía.
CC Madhya 3.13 Todos los pastorcillos de vacas que veían pasar a Śrī Caitanya Mahāprabhu se unían a Él y gritaban muy fuerte: «¡Hari! ¡Hari!».
CC Madhya 3.14 Al escuchar a los pastorcillos cantar también «¡Hari! ¡Hari!», Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy complacido. Se acercó a ellos, colocó Su mano sobre sus cabezas y dijo: «Continuad cantando así».
CC Madhya 3.15 Śrī Caitanya Mahāprabhu les bendijo entonces a todos, diciéndoles que eran plenamente afortunados. De ese modo les alabó, y sintió que para Él era un gran éxito el que hubieran cantado el santo nombre del Señor Hari.
CC Madhya 3.16 Llamando aparte a los niños y contándoles una historia razonable, Nityānanda Prabhu les dio la siguiente instrucción.
CC Madhya 3.17 «Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu os pregunte por el camino de Vṛndāvana, en lugar de decírselo, indicadle, por favor, el camino de la orilla del Ganges.»
CC Madhya 3.18-19 Cuando el Señor Caitanya Mahāprabhu les preguntó por el camino de Vṛndāvana, los niños Le indicaron el camino de la orilla del Ganges, y el Señor, en éxtasis, siguió esa dirección.
CC Madhya 3.20 Mientras el Señor caminaba por la orilla del Ganges, Śrī Nityānanda Prabhu pidió a Ācāryaratna [Candraśekhara Ācārya] que fuese inmediatamente a casa de Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.21 Śrī Nityānanda Gosvāmī le dijo: «Voy a llevar a Śrī Caitanya Mahāprabhu por la orilla del Ganges hasta Śāntipura. Asegúrate de que Advaita Ācārya esté allí, en la orilla, con una barca.
CC Madhya 3.22 «Después de eso —continuó Nityānanda Prabhu—, Yo iré a la casa de Advaita Ācārya, y tú debes ir a Navadvīpa y regresar con madre Śacī y todos los demás devotos.»
CC Madhya 3.23 Después de enviar a Ācāryaratna a casa de Advaita Ācārya, Śrī Nityānanda Prabhu Se presentó ante el Señor Caitanya Mahāprabhu para hacerle saber que había llegado.
CC Madhya 3.24 Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba en éxtasis, y preguntó a Nityānanda Prabhu adónde iba. Nityānanda Le contestó que iba con Él hacia Vṛndāvana.
CC Madhya 3.25 Cuando el Señor preguntó a Nityānanda Prabhu si faltaba mucho para llegar a Vṛndāvana, Nityānanda contestó: «¡Mira! ¡Ahí está el río Yamunā!».
CC Madhya 3.26 Diciendo esto, Nityānanda Prabhu llevó a Caitanya Mahāprabhu cerca del Ganges, y el Señor, en Su éxtasis, tomó el río Ganges por el Yamunā.
CC Madhya 3.27 El Señor dijo: «¡Oh, qué afortunado soy! Ahora he visto el río Yamunā». Así, pensando que el Ganges era el río Yamunā, Caitanya Mahāprabhu comenzó a ofrecerle oraciones.
CC Madhya 3.28 «¡Oh, río Yamunā!, tú eres la bienaventurada agua espiritual que da amor por el hijo de Nanda Mahārāja. Tú eres idéntica al agua del mundo espiritual, pues puedes destruir todas nuestras ofensas y las reacciones de los pecados cometidos durante toda la vida. Tú eres la creadora de todo lo que es auspicioso para el mundo. ¡Oh, hija del dios del Sol!, por favor, purifícanos en virtud de tus actividades piadosas.»
CC Madhya 3.29 Tras recitar este mantra, Śrī Caitanya Mahāprabhu ofreció reverencias y Se bañó en el Ganges. En ese momento sólo llevaba una pieza de ropa interior, sin ninguna otra prenda.
CC Madhya 3.30 Mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu permanecía allí sin más ropa, Śrī Advaita Ācārya llegó al lugar en una barca, trayendo consigo ropa interior seca y prendas de vestir.
CC Madhya 3.31 Al llegar, Advaita Ācārya Se detuvo ante el Señor y Le ofreció Sus reverencias. Al verle, el Señor comenzó a preguntarse qué era todo aquello.
CC Madhya 3.32 Todavía absorto en Su éxtasis, el Señor preguntó a Advaita Ācārya: «¿Por qué has venido aquí? ¿Cómo sabías que estaba en Vṛndāvana?».
CC Madhya 3.33 Advaita Ācārya reveló a Śrī Caitanya Mahāprabhu lo que estaba ocurriendo diciéndole: «Allí donde Tú estés, ese lugar es Vṛndāvana. Es para Mí una gran fortuna el que hayas venido a la orilla del Ganges».
CC Madhya 3.34 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Nityānanda Me ha engañado. Me ha traído a la orilla del Ganges y Me ha dicho que era el Yamunā».
CC Madhya 3.35 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu acusó a Nityānanda de haberle engañado, Śrīla Advaita Ācārya dijo: «Nada de lo que Nityānanda Prabhu Te ha dicho es falso. En verdad, acabas de bañarte en el río Yamunā».
CC Madhya 3.36 Advaita Ācārya explicó entonces que en aquel lugar el Ganges y el Yamunā fluían juntos. Por la parte oeste fluía el Yamunā, y por el lado oriental, el Ganges.
CC Madhya 3.37 Advaita Ācārya sugirió entonces a Caitanya Mahāprabhu que debía cambiarse y ponerse ropas secas, pues, como Se había bañado en el río Yamunā, el Señor tenía la ropa interior mojada.
CC Madhya 3.38 Advaita Ācārya dijo: «Absorto en Tu éxtasis de amor por Kṛṣṇa, llevas tres días seguidos ayunando. Por eso Te invito a Mi casa, donde Te pido que aceptes caridad. Ven conmigo a Mi casa».
CC Madhya 3.39 Advaita Prabhu continuó: «En Mi casa acabo de cocinar un puñado de arroz. Los guisos de verduras son siempre muy simples. No he preparado nada excepcional: unas verduras en su caldo y unas espinacas».
CC Madhya 3.40 Diciendo esto, Śrī Advaita Ācārya ayudó al Señor a subir a la barca y Le llevó a Su casa. Allí Advaita Ācārya lavó los pies del Señor, sintiéndose por ello muy feliz.
CC Madhya 3.41 Primero, la esposa de Advaita Ācārya cocinó toda la comida. Seguidamente, el propio Śrīla Advaita Ācārya lo ofreció todo al Señor Viṣṇu.
CC Madhya 3.42 Con todo lo cocinado se hicieron tres partes iguales. Una parte se sirvió en un plato de metal para ofrecerla al Señor Kṛṣṇa.
CC Madhya 3.43 De las tres partes, una se sirvió en un plato de metal, y las otras dos, en hojas de banano. Eran hojas no partidas, tomadas de un banano que daba un mínimo de treinta y dos racimos de plátanos. En los dos platos se dispusieron muy bien todas las preparaciones que se detallan más abajo.
CC Madhya 3.44 El arroz hervido, de grano muy fino y muy bien cocinado, se dispuso en el centro formando un montón, y en medio vertieron mantequilla clarificada de color amarillo, hecha con leche de vaca. Alrededor del montón de arroz había vasijas de corteza de banano que contenían mung dāl y todo tipo de guisos de verdura.
CC Madhya 3.45 Entre las verduras cocinadas había paṭola, calabaza, mānakacu y una ensalada hecha de trozos de gengibre y varios tipos de espinacas.
CC Madhya 3.46 Había sukhtas, melón amargo mezclado con todo tipo de verduras, que competían con el sabor del néctar. Había cinco tipos de sukhtas amargos y picantes.
CC Madhya 3.48 La pulpa de coco mezclada con requesón y piedras de azúcar cande era muy dulce. Había un curry de flores de banano y calabaza hervida en leche, todo ello en gran cantidad.
CC Madhya 3.49 Había croquetas con salsas dulces y agrias, y cinco o seis tipos de platos agrios. Se había cocinado todo de manera que todos los presentes pudieran tomar prasādam.
CC Madhya 3.50 Había croquetas blandas hechas de mung dāl, de bananas maduras y de urad dāl. Había varios tipos de dulces, leche condensada con bolas de arroz, un dulce a base de coco, y todo tipo de pasteles que pudieran desearse.
CC Madhya 3.51 Todas las verduras se sirvieron en recipientes de hojas de banano tomadas de árboles que daban un mínimo de treinta y dos racimos de plátanos. Eran recipientes muy firmes y grandes que no se ladeaban ni se tambaleaban.
CC Madhya 3.52 Rodeando los tres platos, había cien vasijas con toda clase de platos a base de verdura.
CC Madhya 3.53 Junto con las vasijas de verdura había arroz dulce mezclado con ghī, servido en vasijas de barro nuevas. En tres sitios había vasijas de barro llenas de leche muy condensada.
CC Madhya 3.54 Además de todo eso, había arroz aplastado, preparado con leche y mezclado con bananas, y también calabaza blanca hervida en leche. En verdad, no es posible mencionar todos los platos que se prepararon.
CC Madhya 3.55 En dos sitios había vasijas de barro llenas de otro postre hecho con yogur, sandeśa [un dulce hecho de requesón] y banana. Soy incapaz de describirlo todo.
CC Madhya 3.56 Sobre el montón de arroz hervido y sobre todos los guisos de verdura había flores de árbol de tulasī. También había vasijas llenas de agua aromatizada con fragancia de rosas.
CC Madhya 3.57 Había tres asientos, cubiertos con telas suaves. Todos los alimentos se ofrecieron al Señor Kṛṣṇa, y el Señor estuvo muy complacido de tomarlos.
CC Madhya 3.58 El sistema que se sigue es que, después de ofrecer alimentos, se celebra bhoga-ārati. Advaita Prabhu pidió a los dos hermanos, el Señor Caitanya Mahāprabhu y Nityānanda Prabhu, que fuesen a ver el ārati. Los dos Señores y todos los allí presentes fueron a ver la ceremonia de ārati.
CC Madhya 3.59 Después de celebrar ārati para las Deidades del templo y de poner al Señor Kṛṣṇa a descansar, Advaita Ācārya salió para decir algo al Señor Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 3.60 Śrī Advaita Prabhu dijo: «Mis queridos Señores, por favor, entrad en esta sala». Los dos hermanos, Caitanya Mahāprabhu y Nityānanda Prabhu, Se dirigieron entonces a tomar prasādam.
CC Madhya 3.61 Cuando fueron a tomar el prasādam, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu y Nityānanda Prabhu llamaron a Mukunda y a Haridāsa para que entrasen con ellos. Sin embargo, Mukunda y Haridāsa, juntando las manos, dijeron lo siguiente.
CC Madhya 3.62 Mukunda, cuando le llamaron, dijo: «Mi querido Señor, tengo algo que hacer y aún no he terminado. Más tarde tomaré prasādam, así que ahora, por favor, podéis pasar a la sala Vosotros dos, ¡oh, Prabhus!».
CC Madhya 3.63 Haridāsa Ṭhākura dijo: «Yo soy el más pecador, el más bajo entre los hombres. Después comeré un poquito de prasādam mientras espero fuera».
CC Madhya 3.64 Advaita Ācārya hizo pasar al Señor Nityānanda Prabhu y al Señor Caitanya Mahāprabhu dentro de la sala, y los dos Señores vieron el prasādam que había preparado. Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba especialmente complacido.
CC Madhya 3.65 Śrī Caitanya Mahāprabhu dio Su aprobación a todos los métodos empleados para cocinar y ofrecer el alimento a Kṛṣṇa. En verdad, estaba tan complacido que dijo: «Francamente, Yo mismo llevaré sobre Mi cabeza nacimiento tras nacimiento los pies de loto de aquel que puede ofrecer a Kṛṣṇa unos alimentos tan exquisitos».
CC Madhya 3.66 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu entró en la sala, vio los tres platos que se habían preparado, y supo que los tres eran para Kṛṣṇa. Sin embargo, no comprendió las intenciones de Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.67 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Sentémonos en esos tres lugares, y tomemos prasādam».
Advaita Ācārya, sin embargo, dijo: «Yo repartiré el prasādam».
CC Madhya 3.68 Śrī Caitanya Mahāprabhu pensó que los tres platos servidos eran lo que se iba a repartir; por eso pidió otras dos hojas de banano diciendo: «Tomemos un poquito de arroz y verduras».
CC Madhya 3.69 Advaita Ācārya dijo: «Sentaos en estos dos sitios». Tomándoles de las manos, Les hizo sentarse.
CC Madhya 3.70 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «No es correcto que un sannyāsī tome semejante variedad de comida. ¿Cómo va a controlar los sentidos si lo hace?»
CC Madhya 3.71 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu Se negó a aceptar la comida que ya Le habían servido, Advaita Ācārya dijo: «Por favor, deja de ocultarte. Yo sé quién eres, y conozco el significado secreto de Tu ordenación como sannyāsa».
CC Madhya 3.72 Con esas palabras, Advaita Ācārya pidió a Śrī Caitanya Mahāprabhu que comiese y Se dejase de juegos de palabras. El Señor contestó: «De verdad, no puedo comer tanta cantidad».
CC Madhya 3.73 Advaita Ācārya pidió entonces al Señor que simplemente aceptase el prasādam sin más fingimientos. Si no podía comerlo todo, podía dejar el resto en el plato.
CC Madhya 3.75 Ante esto, Advaita Ācārya recordó a Caitanya Mahāprabhu lo mucho que comía en Jagannātha Purī. El Señor Jagannātha y Śrī Caitanya Mahāprabhu son idénticos. Advaita Ācārya señaló que en Jagannātha Purī Caitanya Mahāprabhu comía cincuenta y cuatro veces al día, tomando cada vez muchos cientos de potes de comida.
CC Madhya 3.76 Śrī Advaita Ācārya dijo: «La cantidad de alimentos que pueden comer tres personas, para Ti, no es ni un bocado. En proporción con eso, con lo que Te he servido no tienes ni para cinco bocados».
CC Madhya 3.77 Advaita Ācārya continuó: «He tenido la gran fortuna de que hayas venido a Mi hogar. Por favor, no hagas juegos de palabras. Ponte a comer y no hables más».
CC Madhya 3.78 Diciendo esto, Advaita Ācārya trajo agua a los dos Señores para que pudieran lavarse las manos. Los dos Señores Se sentaron y, sonriendo, empezaron a comer el prasādam.
CC Madhya 3.79 Nityānanda Prabhu dijo: «Llevo ayunando tres días seguidos. Yo pensaba que hoy iba a romper Mi ayuno».
CC Madhya 3.80 Aunque Śrī Caitanya Mahāprabhu pensaba que la cantidad de comida era enorme, Nityānanda Prabhu, por el contrario, pensó que no daba ni para un bocado. Llevaba tres días ayunando y había tenido grandes esperanzas de romper el ayuno aquel día. En verdad, dijo: «Aunque Advaita Ācārya Me ha invitado a comer, veo que hoy también es ayuno. Con tan poca cantidad de alimento, no tengo ni para llenarme la mitad del estómago».
CC Madhya 3.81 Advaita Ācārya contestó: «Señor, Tú eres un mendicante que viaja haciendo peregrinajes. A veces comes frutas y raíces, y a veces simplemente sigues ayunando.
CC Madhya 3.82 «Soy un brāhmaṇa pobre, y Tú has venido a Mi hogar. Por favor, date por satisfecho con la poca cantidad de comida que has recibido y abandona Tu mentalidad codiciosa.»
CC Madhya 3.83 El Señor Nityānanda Prabhu contestó: «Sea Yo quien sea, Tú Me has invitado. Por lo tanto, debes servirme tanto como quiera tomar».
CC Madhya 3.84 Su Divina Gracia Advaita Ācārya, al escuchar la afirmación de Nityānanda Prabhu, aprovechó la oportunidad que Sus jocosas palabras Le daban y Le dijo lo siguiente.
CC Madhya 3.85 Advaita Ācārya dijo: «Tú eres un paramahaṁsa rechazado, que has entrado en la orden de vida de renuncia sólo para llenarte la barriga. Me doy cuenta de que Tu única ocupación es causar problemas a los brāhmaṇas».
CC Madhya 3.86 Advaita Ācārya acusó a Nityānanda Prabhu, diciendo: «Tú puedes comer diez o veinte mānas de arroz. Yo soy un brāhmaṇa pobre. ¿De dónde voy a sacar tanto arroz?.
CC Madhya 3.87 «Hazme el favor de comer lo que tienes, aunque no sea más que un puñado de arroz, y después levántate. No muestres Tu locura tirando los restos de comida por todas partes.»
CC Madhya 3.88 De ese modo, Nityānanda Prabhu y el Señor Caitanya Mahāprabhu comieron y sostuvieron una jocosa conversación con Advaita Ācārya. Después de comer la mitad de cada una de las preparaciones de verduras que Le habían servido, Śrī Caitanya Mahāprabhu la dejaba y pasaba a la siguiente.
CC Madhya 3.89 Tan pronto como el Señor Se terminaba la mitad de un plato, Advaita Ācārya lo llenaba de nuevo. De ese modo, el Señor tomaba la mitad de cada plato y Advaita Ācārya Se lo llenaba una y otra vez.
CC Madhya 3.90 Tras llenar un cuenco con verduras, Advaita Ācārya Les pidió que comiesen más. Caitanya Mahāprabhu dijo: «¿Cuánto más puedo seguir comiendo?».
CC Madhya 3.91 Advaita Ācārya dijo: «Por favor, no dejes lo que ya Te he servido. De todo lo que Te sirvo, puedes comer la mitad y dejar el resto».
CC Madhya 3.92 De ese modo, mediante repetidos ruegos humildes, Advaita Ācārya hizo que Śrī Caitanya Mahāprabhu y el Señor Nityānanda comiesen. Así, Caitanya Mahāprabhu satisfizo todos los deseos de Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.93 De nuevo hablando en broma, Nityānanda Prabhu dijo: «Mi barriga aún no está llena. Por favor, llévate Tu comida. Ni siquiera la he tocado».
CC Madhya 3.94 Tras decir esto, Nityānanda Prabhu tomó un puñado de arroz y lo arrojó al suelo delante de Él, cómo si estuviera enfadado.
CC Madhya 3.95 Cuando dos o cuatro granos de aquel arroz tocaron Su cuerpo, Advaita Ācārya comenzó a danzar de diversas formas, con el arroz todavía pegado al cuerpo.
CC Madhya 3.96 Cuando el arroz de Nityānanda Prabhu tocó Su cuerpo, Advaita Ācārya Se consideró purificado por el contacto de los remanentes de Paramahaṁsa Nityānanda. En consecuencia, Se puso a danzar.
CC Madhya 3.97 Advaita Ācārya, en broma, dijo: «Mi querido Nityānanda, Yo Te he invitado, y en verdad he recibido los resultados. Tú no tienes casta ni dinastía establecidas. Eres un loco por naturaleza.
CC Madhya 3.98 «Para hacer de Mí un loco como Tú, Me has arrojado los remanentes de Tu comida. Ni siquiera Te dio miedo el hecho de que Yo sea un brāhmaṇa.»
CC Madhya 3.99 Nityānanda Prabhu contestó: «Ésos son los remanentes de la comida del Señor Kṛṣṇa. Si piensas que son remanentes comunes, has cometido una ofensa».
CC Madhya 3.100 Śrīla Nityānanda Prabhu continuó: «Para anular esta ofensa, tendrás que invitar a Tu casa a un mínimo de cien sannyāsīs, y tendrás que darles de comer suntuosamente».
CC Madhya 3.101 Advaita Ācārya contestó: «Jamás volveré a invitar a un sannyāsī, pues ha sido un sannyāsī quien ha arruinado todas Mis regulaciones brahmínicas smṛti».
CC Madhya 3.102 Después de esto, Advaita Ācārya invitó a los Señores a que Se lavasen las manos y la boca. Seguidamente, Les llevó a una cama muy bien preparada y Les invitó a acostarse y descansar.
CC Madhya 3.103 Śrī Advaita Ācārya dio a los dos Señores clavos de especia y cardamomo mezclados con flores de tulasī. De ese modo tendrían en la boca un sabor agradable.
CC Madhya 3.104 A continuación, Śrī Advaita Ācārya ungió los cuerpos de los dos Señores con pasta de madera de sándalo, y Les puso sobre el pecho collares de flores muy fragantes.
CC Madhya 3.105 Cuando el Señor Se acostó en la cama, Advaita Ācārya quiso darle masaje en las piernas, pero el Señor no estaba muy conforme, de modo que dijo lo siguiente a Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.106 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Advaita Ācārya, ya Me has hecho danzar como has querido. Ahora déjalo. Ve a almorzar con Mukunda y Haridāsa.
CC Madhya 3.107 Seguidamente, Advaita Ācārya tomó prasādam con Mukunda y Haridāsa. Los tres comieron con mucho entusiasmo todo lo que desearon.
CC Madhya 3.108 Los habitantes de Śāntipura, al saber que el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba en su pueblo, fueron inmediatamente a ver Sus pies de loto.
CC Madhya 3.109 Muy complacidos, todos daban grandes voces gritando el santo nombre del Señor: «¡Hari! ¡Hari!». En verdad, al ver la belleza del Señor, no salían de su asombro.
CC Madhya 3.110 La gente vio el cuerpo de color tan claro de Śrī Caitanya Mahāprabhu y su brillante lustre, que superaba el brillo del Sol. Por encima de todo ello, destacaba la belleza de las ropas azafrán que resplandecían sobre Su cuerpo.
CC Madhya 3.111 La gente iba y venía con gran placer. No es posible calcular cuánta gente se reunió allí antes del fin del día.
CC Madhya 3.112 Al anochecer, Advaita Ācārya dio comienzo al canto en congregación. Él mismo Se puso a danzar, y el Señor contempló como lo hacía.
CC Madhya 3.113 Cuando Advaita Ācārya comenzó a danzar, Nityānanda Prabhu Le siguió. Haridāsa Ṭhākura, muy complacido, también comenzó a danzar tras Él.
CC Madhya 3.114 Advaita Ācārya dijo: «Mis queridos amigos, ¿qué puedo decir? Hoy he recibido el placer trascendental más elevado. Después de muchísimos días, el Señor Kṛṣṇa está en Mi casa».
CC Madhya 3.115 Advaita Ācārya dirigió el grupo de saṅkīrtana y cantó ese verso con gran placer. Hubo manifestaciones de sudor extático, temblores, vellos erizados, lágrimas en los ojos y, a veces, sonidos estruendosos y bramidos.
CC Madhya 3.116 En Su danza, Advaita Ācārya a veces giraba sin parar y Se tomaba de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Entonces Le decía lo siguiente.
CC Madhya 3.117 Śrī Advaita Ācārya decía: «Durante muchos días huiste de Mí haciéndote pasar por lo que no eras. Ahora Te tengo en Mi casa, y Te mantendré atado».
CC Madhya 3.118 Diciendo esto, esa noche Advaita Ācārya, con gran placer, prolongó el canto en congregación durante tres horas, danzando todo el tiempo sin parar.
CC Madhya 3.119 Cuando Advaita Ācārya danzaba de ese modo, el Señor Caitanya sentía amor extático por Kṛṣṇa. Debido a Sus sentimientos de separación, crecían las olas y las llamas del amor.
CC Madhya 3.120 Agitado por el éxtasis, Śrī Caitanya Mahāprabhu cayó de pronto al suelo. Al ver esto, Advaita Ācārya dejó de danzar.
CC Madhya 3.121 Al ver el éxtasis de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Mukunda comprendió los sentimientos del Señor y comenzó a cantar muchas estrofas que aumentaban la fuerza del éxtasis del Señor.
CC Madhya 3.122 Advaita Ācārya levantó el cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu para ayudarle a danzar, pero el Señor, al escuchar las estrofas cantadas por Mukunda, manifestó unos síntomas físicos que hacían imposible el sostenerle.
CC Madhya 3.123 De Sus ojos caían lágrimas, y todo Su cuerpo temblaba. Sus vellos se erizaron, transpiraba enormemente, y Le fallaban las palabras. A veces Se ponía en pie, y a veces caía. Y a veces lloraba.
CC Madhya 3.124 Mukunda cantó: «¡Mi querida amiga íntima! ¿Qué me falta por sufrir? Debido a los efectos del veneno del amor por Kṛṣṇa, mi cuerpo y mi mente han padecido muchísimo.
CC Madhya 3.125 «Mi sentimiento es éste: la mente me arde día y noche, y no encuentro descanso. Si hubiese algún lugar en el que pudiera reunirme con Kṛṣṇa, me iría allí volando.»
CC Madhya 3.126 Mukunda cantaba con una voz muy dulce, pero tan pronto como Śrī Caitanya Mahāprabhu escuchó la estrofa, Su mente quedó hecha pedazos.
CC Madhya 3.127 Los signos de éxtasis trascendental, de desánimo, tristeza, placer, inquietud, orgullo y humildad comenzaron a luchar como soldados dentro del Señor.
CC Madhya 3.128 Debido al violento ataque de los diversos signos de éxtasis, todo el cuerpo del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu Se tambaleaba. Como resultado, cayó inmediatamente al suelo, y Su respiración se detuvo casi por completo.
CC Madhya 3.129 Al ver al Señor en aquel estado, todos los devotos se llenaron de ansiedad. Entonces, de pronto, el Señor Se levantó emitiendo sonidos estruendosos.
CC Madhya 3.130 Después de levantarse, el Señor dijo: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!». Entonces comenzó a danzar, abrumado de placer. Nadie podía comprender las fuertes olas de aquel éxtasis.
CC Madhya 3.131 El Señor Nityānanda caminaba con Caitanya Mahāprabhu cuidando de que no cayese, mientras Advaita Ācārya y Haridāsa Ṭhākura Les seguían, danzando.
CC Madhya 3.132 De ese modo, el Señor danzó durante tres horas como mínimo. A veces podían verse en Él los signos del éxtasis, como el placer, la tristeza y muchas otras olas de emociones de amor extático.
CC Madhya 3.133 El Señor había estado ayunando durante tres días; pasado ese período, comió suntuosamente. Así, mientras danzaba y daba grandes saltos, Se fatigó un poco.
CC Madhya 3.134 Completamente absorto en amor por Dios, no Se daba cuenta de Su fatiga. Pero Nityānanda Prabhu, sujetándole, detuvo Su danza.
CC Madhya 3.135 Aunque el Señor estaba fatigado, Nityānanda Prabhu tuvo que sujetarle para mantenerle firme. En ese momento, Advaita Ācārya puso fin al canto y, ofreciendo al Señor diversos servicios, hizo que Se acostara y descansase.
CC Madhya 3.136 Durante diez días seguidos, Advaita Ācārya continuó organizando banquetes y canto al anochecer. De ese modo sirvió al Señor sin hacer ningún cambio.
CC Madhya 3.137 Por la mañana, Candraśekhara llevó a Śacīmātā desde su casa en un palanquín, acompañada de muchos devotos.
CC Madhya 3.138 De ese modo fueron allí todos los habitantes de la ciudad de Nadia, mujeres, niños y ancianos incluidos. De modo que la multitud era cada vez mayor.
CC Madhya 3.139 Por la mañana, una vez cumplidos los deberes cotidianos, y mientras el Señor cantaba el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, la gente acompañó a Śacīmātā a casa de Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.140 Tan pronto como madre Śacī llegó al lugar, Caitanya Mahāprabhu Se postró ante ella tendiéndose como una vara. Madre Śacī rompió a llorar, tomando al Señor en Su regazo.
CC Madhya 3.141 Al verse, ambos quedaron sobrecogidos de emoción. Al ver la cabeza del Señor sin pelo, madre Śacī se alteró muchísimo.
CC Madhya 3.142 Debido al amor, ella comenzó a acariciar el cuerpo del Señor. A veces Le besaba la cara y trataba de observarle detenidamente, pero como tenía los ojos llenos de lágrimas, no podía ver.
CC Madhya 3.143 Al comprender que el Señor Caitanya había entrado en la orden de vida de renuncia, Śacīmātā, llorando, dijo al Señor: «Mi querido Nimāi, no seas cruel como Viśvarūpa, Tu hermano mayor».
CC Madhya 3.144 Madre Śacī continuó: «Después de entrar en la orden de renuncia, Viśvarūpa nunca más dejó que Le viese. Ciertamente, si Tú haces lo mismo, para mí será la muerte».
CC Madhya 3.145 El Señor contestó: «Mi querida madre, escucha, por favor. Este cuerpo te pertenece a ti. Yo no tengo nada.
CC Madhya 3.146 «Este cuerpo viene de ti, y tú lo criaste. Yo no puedo pagarte esa deuda ni en millones de vidas.
CC Madhya 3.147 «Consciente o inconscientemente, he entrado en esta orden de vida de renuncia. Aun así, nunca Me mostraré indiferente hacia ti.»
CC Madhya 3.148 «Mi querida madre, Me quedaré donde tú Me pidas que Me quede, y haré todo lo que tú Me ordenes.»
CC Madhya 3.149 Diciendo esto, el Señor ofreció reverencias a Su madre una y otra vez; madre Śacī, complacida, Le tomaba una y otra vez en Su regazo.
CC Madhya 3.150 Seguidamente, Advaita Ācārya hizo pasar a madre Śacī dentro de casa. El Señor, inmediatamente, Se mostró dispuesto a reunirse con todos los devotos.
CC Madhya 3.151 El Señor saludó a todos los devotos, uno por uno, y mirándoles directamente a la cara, dio a cada uno de ellos un fuerte abrazo.
CC Madhya 3.152 Los devotos echaban de menos los cabellos del Señor, y se sentían tristes por ello; sin embargo, la visión de Su belleza les llenaba de felicidad.
CC Madhya 3.153-155 Śrīvāsa, Rāmāi, Vidyānidhi, Gadādhara, Gaṅgādāsa, Vakreśvara, Murāri, Śuklāmbara, Buddhimanta Khāṅ, Nandana, Śrīdhara, Vijaya, Vāsudeva, Dāmodara, Mukunda, Sañjaya y todos los demás —en verdad, todos los habitantes de Navadvīpa, sin importar cuántos pueda mencionar— fueron a ver al Señor, quien les recibió con sonrisas y miradas de misericordia.
CC Madhya 3.156 Todos cantaban los santos nombres de Hari y danzaban. De ese modo, el domicilio de Advaita Ācārya se convirtió en Śrī Vaikuṇṭha Purī.
CC Madhya 3.157 La gente venía a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu desde muchas otras aldeas cercanas, así como desde Navadvīpa.
CC Madhya 3.158 A todos los que vinieron a ver al Señor desde las aldeas cercanas, y en especial desde Navadvīpa, Advaita Ācārya les dio un lugar donde alojarse, así como todo tipo de comestibles, durante muchos días. En verdad, lo organizó todo apropiadamente.
CC Madhya 3.159 Las provisiones de Advaita Ācārya eran inagotables e indestructibles. A medida que los utilizaba, todos los bienes y productos aparecían de nuevo en la misma cantidad.
CC Madhya 3.160 Śacīmātā, desde el día en que llegó a casa de Advaita Ācārya, se encargó de cocinar, y Śrī Caitanya Mahāprabhu comía en compañía de todos los devotos.
CC Madhya 3.161 Todas las personas que llegaban durante el día, veían al Señor Caitanya Mahāprabhu y el amistoso comportamiento de Advaita Ācārya. Por la noche tenían la oportunidad de ver danzar al Señor y de escuchar Su canto.
CC Madhya 3.162 Cuando hacía kīrtana, el Señor manifestaba todo tipo de signos trascendentales. Tenía un aspecto aturdido y tembloroso, con los vellos erizados y la voz quebrada, y derramaba lágrimas y manifestaba total devastación.
CC Madhya 3.163 Muy a menudo, el Señor Se desplomaba en el suelo. Al ver esto, madre Śacī se echaba a llorar.
CC Madhya 3.164 Al ver a Nimāi desplomarse, Śrīmatī Śacīmātā pensaba que Su cuerpo se rompía. Gritando: «¡Ay de mí!», pedía lo siguiente al Señor Viṣṇu.
CC Madhya 3.165 «Mi querido Señor, ten la bondad de concederme esta bendición como resultado de cualquier servicio que haya podido ofrecerte desde mi infancia.
CC Madhya 3.166 «Por favor, cuando Nimāi caiga sobre la superficie de la Tierra, no permitas que sienta ningún dolor.»
CC Madhya 3.167 Así poseída de sentimientos de amor materno por el Señor Caitanya Mahāprabhu, madre Śacī experimentaba transformaciones de felicidad, miedo y humildad, así como signos físicos.
CC Madhya 3.168 Como Advaita Ācārya estaba dando caridad y comida al Señor Caitanya Mahāprabhu, los demás devotos, comenzando con Śrīvāsa Ṭhākura, también desearon hacerle donaciones e invitarle a almorzar.
CC Madhya 3.169 Al escuchar las invitaciones de otros devotos del Señor, madre Śacī dijo a los devotos: «¿Cuántas veces tendré yo la oportunidad de ver de nuevo a Nimāi?».
CC Madhya 3.170 Śacīmātā expuso: «Vosotros podréis ver a Nimāi [Śrī Caitanya Mahāprabhu] muchas otras veces, en otros lugares, pero yo, ¿qué posibilidad tengo de volver a verle nunca más? Yo tendré que quedarme en casa, y un sannyāsī nunca regresa a su hogar».
CC Madhya 3.171 Madre Śacī suplicó a todos los devotos que le hiciesen esta caridad: que mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu estuviese en casa de Advaita Ācārya, sólo ella Le daría de comer.
CC Madhya 3.172 Al escuchar aquella súplica de madre Śacī, todos los devotos ofrecieron reverencias y dijeron: «Estamos de acuerdo con todo lo que desee madre Śacī».
CC Madhya 3.173 Al ver el intenso anhelo de Su madre, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se agitó un poco, de modo que reunió a todos los devotos allí presentes y les habló.
CC Madhya 3.174 Śrī Caitanya Mahāprabhu informó a todos: «Sin que Me lo ordenaseis, intenté irme a Vṛndāvana. Sin embargo, surgió algún obstáculo, y he tenido que regresar.
CC Madhya 3.175 «Mis queridos amigos, aunque inesperadamente he entrado en la orden de vida de renuncia, sé que nunca Me mostraré indiferente hacia vosotros.
CC Madhya 3.176 «Mis queridos amigos, mientras permanezca manifiesto, nunca os abandonaré. Tampoco podría abandonar a Mi madre.
CC Madhya 3.177 «Después de entrar en la orden de sannyāsa, no está entre los deberes del sannyāsī el quedarse en el lugar en que ha nacido, rodeado de sus familiares.
CC Madhya 3.178 «Disponed las cosas de manera que no pueda dejaros y que, al mismo tiempo, la gente no pueda criticarme por vivir con Mis allegados después de haber entrado en la orden de sannyāsa.»
CC Madhya 3.179 Tras escuchar las palabras del Señor Caitanya, todos los devotos, encabezados por Advaita Ācārya, fueron a ver a madre Śacī.
CC Madhya 3.180 Cuando le presentaron las palabras del Señor Caitanya, madre Śacī, que es la madre del universo, comenzó a hablar.
CC Madhya 3.181 Śacīmātā dijo: «Yo sería muy feliz si Nimāi [Śrī Caitanya Mahāprabhu] Se quedase aquí. Pero, al mismo tiempo, si alguien Le criticase, para Mí sería un gran sufrimiento».
CC Madhya 3.182 Madre Śacī dijo: «Ésta es una buena idea. En mi opinión, si Nimāi Se queda en Jagannātha Purī, no tendrá que dejarnos a ninguno de nosotros, y al mismo tiempo podrá vivir aparte, como un sannyāsī. De ese modo se cumplen ambos objetivos.
CC Madhya 3.183 «Jagannātha Purī y Navadvīpa están estrechamente relacionados, como dos habitaciones de una misma casa. Por eso, la gente de Navadvīpa suele ir a Jagannātha Purī, y los habitantes de Jagannātha Purī suelen ir a Navadvīpa. Ese ir y venir servirá para traer noticias del Señor Caitanya. De esa forma podré tener noticias Suyas.
CC Madhya 3.184 «¡Oh, devotos!, todos vosotros podréis ir y venir, y a veces puede que Él mismo venga a bañarse en el Ganges.
CC Madhya 3.185 «Mi propia felicidad o mi propia desdicha no me preocupan; sólo me interesa Su felicidad. En verdad, Su felicidad es la mía.»
CC Madhya 3.186 Tras escuchar a Śacīmātā, todos los devotos le ofrecieron oraciones y le aseguraron que su orden, como un mandamiento védico, no podía violarse.
CC Madhya 3.187 Todos los devotos informaron al Señor Caitanya de la decisión de Śacīmātā. Al saberla, el Señor Se sintió muy complacido.
CC Madhya 3.188 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu presentó Sus respetos a todos los devotos que habían venido de Navadvīpa y de otras ciudades, diciéndoles lo siguiente.
CC Madhya 3.189 «Mis queridos amigos, todos vosotros sois Mis amigos íntimos. Ahora os pido un favor. Por favor, concedédmelo.»
CC Madhya 3.190 ghare yāñā—regresar al hogar; kara—por favor, haced; sadā—siempre; kṛṣṇa-saṅkīrtana—canto del santo nombre del Señor; kṛṣṇa-nāma—el santo nombre del Señor; kṛṣṇa-kathā—hablar de los pasatiempos de Kṛṣṇa; kṛṣṇa—del Señor Kṛṣṇa; ārādhana—adorar.
El Señor Caitanya Mahāprabhu les pidió a todos que volviesen a sus casas y que cantaran el santo nombre en congregación. También les pidió que adorasen a Kṛṣṇa, que cantasen Su santo nombre y que hablasen de Sus sagrados pasatiempos.
CC Madhya 3.191 Tras dar esa instrucción a los devotos, el Señor les pidió permiso para ir a Jagannātha Purī. Les aseguró que cada cierto tiempo regresaría y que volvería a verles muchas veces.
CC Madhya 3.192 De ese modo, presentando los debidos respetos a todos los devotos y sonriendo dulcemente, Śrī Caitanya Mahāprabhu los despidió a todos.
CC Madhya 3.193 Después de pedir a todos los devotos que volviesen a sus casas, el Señor decidió ir a Jagannātha Purī. En ese momento, Haridāsa Ṭhākura se echó a llorar con palabras que conmovían el corazón.
CC Madhya 3.194 Haridāsa Ṭhākura dijo: «Tú Te vas a Jagannātha Purī, y eso está muy bien, pero ¿qué será de mí? Yo no puedo ir a Jagannātha Purī.
CC Madhya 3.195 «Yo soy el más bajo entre los hombres, y por ello no podré verte. ¿Cómo voy a mantener mi pecaminosa vida?»
CC Madhya 3.196 El Señor contestó a Haridāsa Ṭhākura: «Por favor, contén tu humildad. Sólo de ver tu humildad, Mi mente se agita mucho».
CC Madhya 3.197 El Señor Caitanya Mahāprabhu aseguró a Haridāsa Ṭhākura que presentaría una petición ante el Señor Jagannātha y que, ciertamente, le llevaría a Jagannātha Purī.
CC Madhya 3.198 Después de eso, Advaita Ācārya pidió respetuosamente al Señor Caitanya Mahāprabhu que fuese misericordioso con Él y Se quedara dos o cuatro días más.
CC Madhya 3.199 Caitanya Mahāprabhu nunca dejó de cumplir ningún ruego de Advaita Ācārya; por eso Se quedó en Su casa, en lugar de irse inmediatamente a Jagannātha Purī.
CC Madhya 3.200 Advaita Ācārya, madre Śacī y todos los devotos acogieron muy felices la decisión del Señor Caitanya. Advaita Ācārya celebró cada día con un gran festival.
CC Madhya 3.201 Durante el día, los devotos hablaban de temas relacionados con Kṛṣṇa, y por la noche había un gran festival de canto en congregación en casa de Advaita Ācārya.
CC Madhya 3.202 Madre Śacī cocinaba con gran placer, y Śrī Caitanya Mahāprabhu, junto con los devotos, aceptaba el prasādam con gran placer.
CC Madhya 3.203 De ese modo, todas las opulencias de Advaita Ācārya —Su fe, Su devoción, Su hogar, Sus riquezas y todo lo demás—se emplearon con éxito en la adoración del Señor Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 3.204 Madre Śacī veía constantemente la cara de Su hijo y Le daba de comer; de ese modo, su felicidad aumentaba y era, en verdad, completa.
CC Madhya 3.205 De ese modo, en casa de Advaita Ācārya, todos los devotos se reunieron y pasaron algunos días juntos en un ambiente de gran fiesta.
CC Madhya 3.206 Al día siguiente, el Señor Caitanya Mahāprabhu pidió a todos los devotos que regresasen a sus respectivos hogares.
CC Madhya 3.207 Śrī Caitanya Mahāprabhu también les pidió que celebrasen en sus hogares el canto en congregación del santo nombre del Señor, y les aseguró que podrían verle de nuevo.
CC Madhya 3.208 Śrī Caitanya Mahāprabhu les dijo: «Unas veces vendréis vosotros a Jagannātha Purī, y otras vendré Yo a bañarme en el Ganges».
CC Madhya 3.209-210 Śrī Advaita Ācārya envió a cuatro personas para que acompañasen al Señor. Eran Nityānanda Gosañi, Jagadānanda Paṇḍita, Dāmodara Paṇḍita y Mukunda Datta. Después de consolar a Su madre, Śacīmātā, Śrī Caitanya Mahāprabhu ofreció oraciones a sus pies de loto.
CC Madhya 3.211 Cuando todo estuvo preparado, el Señor Caitanya Mahāprabhu caminó alrededor de Su madre y partió hacia Jagannātha Purī. En casa de Advaita Ācārya se levantó un terrible clamor de llantos.
CC Madhya 3.212 Śrī Caitanya Mahāprabhu no Se conmovió. Se fue rápidamente, y Advaita Ācārya Le siguió, sollozando.
CC Madhya 3.213 Advaita Ācārya siguió a Śrī Caitanya Mahāprabhu por una cierta distancia, hasta que el Señor, Śrī Caitanya Mahāprabhu, con las manos juntas y con palabras muy dulces, Le hizo la siguiente petición.
CC Madhya 3.214 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Por favor, consuela a todos los devotos y a Mi madre. Si Tú Te agitas, nadie podrá continuar existiendo».
CC Madhya 3.215 Diciendo esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu abrazó a Advaita Ācārya y Le dijo que no Le siguiera. Entonces, libre de ansiedad, prosiguió hacia Jagannātha Purī.
CC Madhya 3.216 Con las otras cuatro personas, el Señor siguió el camino de Chatrabhoga hacia Nīlādri, Jagannātha Purī, por las orillas del Ganges.
CC Madhya 3.217 En su libro titulado Caitanya-maṅgala [Caitanya-bhāgavata], Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha explicado con todo detalle el camino del Señor a Jagannātha Purī.
CC Madhya 3.218 Quien escuche acerca de las actividades del Señor en casa de Advaita Ācārya, ciertamente alcanzará muy pronto las riquezas del amor por Kṛṣṇa.
CC Madhya 3.219 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, deseando siempre su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.