Madhya 2: Las manifestaciones de éxtasis del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu

En el Capítulo Segundo del Madhya-līlā, el autor narra los pasatiempos que el Señor realizó en los últimos doce años de Su vida. De ese modo introduce también algunos de los pasatiempos del antya-līlā. La razón de ello le sería muy difícil de entender a una persona corriente. El autor espera que la lectura de los pasatiempos del Señor ayude a las personas en el despertar progresivo de su latente amor por Kṛṣṇa. De hecho, el autor redactó el Caitanya-caritāmṛta a una edad muy avanzada. Por temor a no poder acabar el libro, en el Capítulo Segundo presenta un resumen del Antya-līlā. Śrīla Kavirāja Gosvāmī ha confirmado que la opinión de Svarūpa Dāmodara tiene valor de autoridad en cuestiones de servicio devocional. A este resumen hay que añadir las notas de Svarūpa Dāmodara, que fueron memorizadas por Raghunātha dāsa Gosvāmī, quien también ayudó en la redacción del Caitanya-caritāmṛta. Tras la partida de este mundo de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, Raghunātha dāsa Gosvāmī fue a Vṛndāvana. Por ese entonces, el autor, Śrīla Kavirāja Gosvāmī, se encontró con Raghunātha dāsa Gosvāmī y, por su misericordia, pudo memorizar también él todas aquellas notas. Fue así como el autor logró completar esta obra trascendental, Śrī Caitanya-caritāmṛta.

CC Madhya 2.1 Al mismo tiempo que narro en forma resumida la parte final de los pasatiempos del Señor Caitanya Mahāprabhu, en este capítulo describiré el éxtasis trascendental del Señor, que parece locura debido a Sus sentimientos de separación de Kṛṣṇa.
CC Madhya 2.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor!
CC Madhya 2.3 En Sus últimos doce años, Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó constantemente todos los síntomas del éxtasis de la separación de Kṛṣṇa.
CC Madhya 2.4 La mente de Śrī Caitanya Mahāprabhu se encontraba, día y noche, en un estado prácticamente idéntico al que había mostrado Rādhārāṇī cuando Uddhava fue a Vṛndāvana a ver a las gopīs.
CC Madhya 2.5 El Señor manifestaba constantemente un estado de ánimo que reflejaba la locura de la separación. Todas Sus actividades se basaban en el olvido, y en Sus palabras, la base era siempre la locura.
CC Madhya 2.6 Todos los poros de Su cuerpo exudaban sangre, y todos los dientes se Le aflojaban. Su cuerpo, que de pronto se ponía muy delgado, al instante siguiente resultaba obeso.
CC Madhya 2.7 Pasado el corredor, hay una pequeña habitación, la Gambhīrā. Śrī Caitanya Mahāprabhu solía pasar en ella Su tiempo, pero no dormía ni por un momento. Durante toda la noche, debido a Su agitación, golpeaba con fuerza la boca y la cabeza contra la pared; las heridas marcaban todo Su rostro.
CC Madhya 2.8 Las tres puertas de la casa siempre estaban cerradas, pero el Señor, de todas formas, salía. A veces Le encontraban ante la puerta Siṁha-dvāra del templo de Jagannātha. Otras veces, el Señor Se desplomaba en el mar.
CC Madhya 2.9 A veces, Śrī Caitanya Mahāprabhu corría a toda prisa por las dunas, confundiéndolas con Govardhana. En Su carrera, lloraba y gemía fuertemente.
CC Madhya 2.10 A veces, Caitanya Mahāprabhu confundía los pequeños parques de la ciudad con Vṛndāvana. A veces iba allí a danzar y cantar, y a veces caía inconsciente debido al éxtasis espiritual.
CC Madhya 2.11 Las extraordinarias transformaciones del cuerpo debidas a sentimientos trascendentales nunca podrían haberse manifestado en nadie más que en el Señor; en Su cuerpo se manifestaban todas esas transformaciones.
CC Madhya 2.12 A veces, las articulaciones de Sus brazos y piernas se separaban veinte centímetros, quedando unidas sólo por la piel.
CC Madhya 2.13 A veces, los brazos, las piernas y la cabeza de Śrī Caitanya Mahāprabhu se retraían en Su cuerpo, como las extremidades de una tortuga.
CC Madhya 2.14 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu solía manifestar maravillosos síntomas de éxtasis. Su mente parecía vacía, y en Sus palabras sólo había desesperación y desaliento.
CC Madhya 2.15 Śrī Caitanya Mahāprabhu solía expresar Su mente de la siguiente forma: «¿Dónde está el Señor de Mi vida, que está tocando Su flauta? ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Adónde debo ir para encontrar al hijo de Mahārāja Nanda?
CC Madhya 2.16 «¿Con quién voy a hablar? ¿Quién puede entender Mi desaliento? Sin el hijo de Nanda Mahārāja, Mi corazón está roto.»
CC Madhya 2.17 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu siempre expresaba desconcierto y lamentación, sintiendo separación de Kṛṣṇa. En esas ocasiones, solía recitar los ślokas del Jagannātha-vallabha-nāṭaka, una obra de teatro de Rāmānanda Rāya.
CC Madhya 2.18 «[Śrīmatī Rādhārāṇī solía lamentarse:] “Nuestro Kṛṣṇa no Se da cuenta de lo que hemos sufrido por las heridas que nuestras relaciones amorosas nos han causado. En realidad, el amor nos ha maltratado, pues no sabe dónde golpear y dónde no. Ni siquiera Cupido sabe de nuestra inmensa debilidad. ¿A quién voy a decir nada? Nadie puede comprender las dificultades de los demás. Nuestra vida, en realidad, no está bajo nuestro control, pues la juventud no dura más que dos o tres días y pronto se termina. En esas circunstancias, ¡oh, Creador!, ¿cuál será nuestro destino?.”
CC Madhya 2.19 «[Śrīmatī Rādhārāṇī, afligida por los sentimientos de separación de Kṛṣṇa, decía:] “¡Ay de Mí! ¿Qué voy a decir de Mi sufrimiento? Mi encuentro con Kṛṣṇa hizo brotar Mi tendencia a amar, pero tener que separarme de Él fue un golpe demasiado duro para Mí, como una enfermedad de la que no acabo de reponerme y que Me hace sufrir. Para esa enfermedad, no hay otro médico que el propio Kṛṣṇa, pero Él no viene a cuidar de este tierno brote de servicio devocional. ¿Qué puedo decir de Su forma de comportarse? Por fuera, Kṛṣṇa es un joven y muy atractivo amante, pero en Su corazón sólo hay engaño, y es muy experto en matar a las esposas de los demás.”
CC Madhya 2.20 «[Śrīmatī Rādhārāṇī continuó lamentándose de las consecuencias de amar a Kṛṣṇa:] “Mi querida amiga, Yo no comprendo los principios regulativos dados por el Creador. Amé a Kṛṣṇa para ser feliz, pero, lo que obtuve fue todo lo contrario. Ahora Me encuentro en un mar de sufrimientos. Creo que no tardaré en morir, pues Mi fuerza vital Me ha abandonado. Esa es la condición de mi mente.
CC Madhya 2.21 «“Las relaciones amorosas son por naturaleza tortuosas. No se afrontan con suficiente conocimiento, ni consideran si el lugar es o no el adecuado, ni prevén los resultados. Con las cuerdas de Sus buenas cualidades, el cruel Kṛṣṇa Me ha atado de pies y manos, y no puedo soltarme.
CC Madhya 2.22 «“En Mi vida amorosa, hay una persona llamada Madana. Sus cualidades son las siguientes: Personalmente, no tiene cuerpo denso, pero es muy experto en hacer sufrir a los demás. Tiene cinco flechas, y después de ponerlas en Su arco, las dispara contra el cuerpo de mujeres inocentes, dejándolas inválidas. Sería mejor si Me quitase la vida de una vez, pero no lo hace. Sólo quiere hacerme sufrir.
CC Madhya 2.23 «“En las Escrituras se dice que la infelicidad que hay en la mente de otra persona, nadie puede saberlo. ¿Qué puedo decir yo de la desdicha de Mis queridas amigas, Lalitā y las demás gopīs? Ni pueden ellas tampoco comprender Mi infelicidad. Simplemente tratan de consolarme repitiendo: ‘Querida amiga, ten paciencia’.
CC Madhya 2.24 «“Yo les digo: ‘Mis queridas amigas, Me pedís que tenga paciencia, diciendo que Kṛṣṇa es un océano de misericordia y que algún día, en el futuro, Me aceptará. Pero tengo que decir que eso no Me consuela. La vida de la entidad viviente es algo muy incierto. Es como el agua en la hoja de la flor de loto. ¿Quién vivirá lo bastante como para esperar la misericordia de Kṛṣṇa?
CC Madhya 2.25 «“‘El ser humano no vive más de cien años. También debéis considerar que la juventud de la mujer, que es lo único que atrae a Kṛṣṇa, dura solamente unos días.
CC Madhya 2.27 «“‘Y si Me decís que Kṛṣṇa es un océano de cualidades trascendentales y que, por ello, algún día Se mostrará misericordioso, sólo puedo decir que Él es como el fuego, que atrae a las mariposas con su brillo deslumbrante sólo para matarlas. Así son las cualidades de Kṛṣṇa. Primero atrae nuestra mente mostrándonos Sus cualidades trascendentales, y más tarde, separándose de nosotras, nos hunde en un océano de infelicidad.’”»
CC Madhya 2.26 De ese modo, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, lamentándose y sumido en un gran océano de tristeza, abrió las puertas de Su infelicidad. Forzada por las olas del éxtasis, Su mente vagaba por las melosidades trascendentales. Absorto en esa actitud, recitó otro verso.
CC Madhya 2.28 «“Mis queridas amigas, si no ofrezco servicio a la forma trascendental, las cualidades y los pasatiempos de Śrī Kṛṣṇa, todos Mis días y Mis sentidos se habrán vuelto completamente inútiles. Mis sentidos son ahora como bloques de piedra y madera seca, una carga inútil que tengo que soportar. No sé cuánto tiempo podré seguir así sin sentirme avergonzada.
CC Madhya 2.29 «“¿De qué sirven los ojos a quien no puede ver la cara de Kṛṣṇa, que es como la Luna y el lugar de donde nace toda belleza, la fuente de las nectáreas canciones de Su flauta? ¡Oh, que un rayo le parta la cabeza! ¿Para qué conserva esa persona los ojos?
CC Madhya 2.30 «“Mis queridas amigas, escuchadme, por favor. He perdido toda la fuerza de la providencia. Sin Kṛṣṇa, Mi cuerpo, Mi conciencia y Mi mente, así como todos Mis sentidos, son inútiles.
CC Madhya 2.31 “«Los temas que tratan de Kṛṣṇa son como olas de néctar. El oído por el que no entra ese néctar no es mejor que el agujero de una caracola rota. Su creación no cumple ningún propósito.
CC Madhya 2.32 «“El sabor del néctar de los labios del Señor Kṛṣṇa y de Sus trascendentales cualidades y características es superior a la esencia de todo néctar, y no hay nada de malo en saborearlo. Quien no lo pruebe, debería morir apenas nazca, pues su lengua no se considera mejor que la lengua de las ranas.
CC Madhya 2.33 «“Las fosas nasales no son mejores que los fuelles del herrero si con ellas no se huele la fragancia del cuerpo de Kṛṣṇa, cuyo aroma es como la fragancia del almizcle combinada con el perfume de la flor de loto azul. En verdad, el aroma del cuerpo de Kṛṣṇa supera con mucho esas combinaciones de perfumes.
CC Madhya 2.34 «“Las palmas de las manos de Kṛṣṇa y las plantas de Sus pies son tan frescas y agradables que sólo se pueden comparar con la luz de millones de lunas. Quien ha tocado esas manos y esos pies, ha probado realmente los efectos de la piedra de toque. Quien no los ha tocado, ha desperdiciado su vida, y su cuerpo es como el hierro.”»
CC Madhya 2.35 Lamentándose de ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu abrió las puertas del pesar en Su corazón. Triste, humilde y abatido, recitaba una y otra vez un mismo verso con el corazón sumido en desaliento.
CC Madhya 2.36 «“Si, por casualidad, la trascendental forma de Kṛṣṇa entra en el campo de Mi visión, Mi corazón, herido por tantos golpes, caerá en manos de Cupido, la felicidad en persona. Como no pude ver la hermosa forma de Kṛṣṇa hasta la plena satisfacción de mi corazón, cuando vuelva a verla, decoraré las fases del tiempo con muchas joyas.
CC Madhya 2.37 «“Siempre que tuve la oportunidad de ver la cara y la flauta del Señor Kṛṣṇa, aunque fuera en sueños, dos enemigos se Me aparecían. Eran el placer y Cupido, y como ellos Me robaban la mente, Mis ojos nunca pudieron ver la cara de Kṛṣṇa a su entera satisfacción.
CC Madhya 2.38 «“Si, por casualidad, llego a vivir ese momento en que pueda ver de nuevo a Kṛṣṇa, adoraré esos segundos, momentos y horas con collares de flores y pasta de sándalo, y los adornaré con toda clase de joyas y alhajas.”»
CC Madhya 2.39 Pasado un instante, Śrī Caitanya Mahāprabhu recuperó la conciencia externa y vio ante Sí a dos personas. Entonces, queriendo saber, les preguntó: «¿Estaba inconsciente? ¿Qué sueños he tenido? ¿Qué locuras he dicho? ¿Me habéis escuchado expresiones de humildad?».
CC Madhya 2.40 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «Queridos amigos, vosotros sois Mi alma y Mi misma vida; por eso os digo que no poseo la más mínima riqueza de amor por Kṛṣṇa. Mi vida es, por lo tanto, una miseria. Mis miembros y sentidos son inútiles».
CC Madhya 2.41 Entonces Se dirigió de nuevo a Svarūpa Dāmodara y Rāya Rāmānanda con palabras de abatimiento: «¡Ay de Mí, amigos míos!, ahora podéis conocer esta certidumbre de Mi corazón, y después de conocer Mi corazón, debéis juzgar si estoy o no en lo cierto. Podéis hablar de esto con buen sentido». Śrī Caitanya Mahāprabhu recitó entonces otro verso.
CC Madhya 2.42 «“El amor por Dios, libre de la tendencia al engaño, no es posible en el mundo material. Si existe ese amor, no puede haber separación, pues ¿cómo se podría vivir con esa separación?”
CC Madhya 2.43 «El amor puro por Kṛṣṇa, como el oro del río Jāmbū, no existe en la sociedad humana. Si existiese, no podría haber separación. Si hubiese separación, no se podría vivir.»
CC Madhya 2.44 Hablando de ese modo, el hijo de Śrīmatī Śacīmātā recitó otro verso maravilloso, que Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara escucharon con su atención absorta. Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Siento vergüenza de revelar las actividades de Mi corazón. Sin embargo, dejaré a un lado todas las formalidades y hablaré desde el corazón. Escuchad, por favor».
CC Madhya 2.45 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «Mis queridos amigos, en Mi corazón no tengo ni el menor rastro de amor por Dios. Cuando Me veis llorando con sentimientos de separación, lo único que hago es una falsa exhibición de Mi gran fortuna. En verdad, sin ver el hermoso rostro de Kṛṣṇa tocando Su flauta, continuo viviendo Mi vida como un insecto, sin ninguna finalidad.
CC Madhya 2.46 «En realidad, Mi amor por Kṛṣṇa está muy, muy lejos. Todo lo que hago es, en realidad, una exhibición de seudo amor por Dios. Cuando Me veis llorar, lo único que hago es una falsa demostración de Mi gran fortuna. Por favor, tratad de entender esto más allá de toda duda.
CC Madhya 2.47 «Aunque no veo la cara de Luna de Kṛṣṇa tocando Su flauta, y aunque no tengo posibilidad de estar con Él, sigo cuidando de Mi cuerpo. Así funciona la lujuria. De ese modo sustento Mi vida de mosca.
CC Madhya 2.48 «El amor por el Señor Kṛṣṇa es muy puro, como las aguas del Ganges. Ese amor es un océano de néctar. Ese apego puro por Kṛṣṇa no deja oculta ninguna mancha, que se vería como una mancha de tinta en una tela blanca.
CC Madhya 2.49 «El amor puro por Kṛṣṇa es como un océano de felicidad. Si alguien obtiene una gota de él, esa gota puede inundar el mundo entero. Aunque no es apropiado expresar ese amor por Dios, el loco tiene que hablar. Pero, por mucho que hable, nadie le cree.»
CC Madhya 2.50 De ese modo, el Señor Caitanya solía deleitarse en el éxtasis día tras día, mostrando esos éxtasis ante Svarūpa y Rāmānanda Rāya. Desde fuera tenían el aspecto de un intenso tormento, como si sufriese los efectos de un veneno, pero internamente gozaba de una gran bienaventuranza. Eso es característico del amor trascendentalpor Kṛṣṇa.
CC Madhya 2.51 Quien saborea ese amor por Dios, puede compararlo a la caña de azúcar caliente. Cuando masticamos caña de azúcar caliente, la boca nos arde, pero no podemos dejarlo. Del mismo modo, si tenemos el más mínimo amor por Dios, también podemos percibir sus poderosos efectos. Sólo puede compararse al veneno y al néctar mezclados.
CC Madhya 2.52 El Señor Caitanya Mahāprabhu dijo: “Mi querida y hermosa amiga, cuando alguien obtiene amor por Dios, amor por Kṛṣṇa, el hijo de Nanda Mahārāja, en su corazón se manifiestan todas las influencias amargas y dulces de ese amor. Ese amor por Dios actúa de dos maneras. Sus efectos venenosos son peores que el más fuerte y fresco veneno de la serpiente. Pero al mismo tiempo hay una bienaventuranza trascendental que se derrama y humilla el orgullo del néctar, disminuyendo su valor. En otras palabras, el amor por Kṛṣṇa es tan poderoso que, al mismo tiempo que supera a la serpiente en sus efectos venenosos, también supera la felicidad que se obtiene de echarse un balde de néctar sobre la cabeza. Su efecto es doble, y se percibe como veneno y néctar al mismo tiempo”.
CC Madhya 2.53 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu veía a Jagannātha junto a Balarāma y Subhadrā, de inmediato pensaba que había llegado a Kurukṣetra, adonde ellos habían ido. Entonces pensaba que Su vida era un éxito, pues había visto al de los ojos de loto, aquel que serena el cuerpo, la mente y los ojos de quien Le ve.
CC Madhya 2.55 Desde cerca de la Garuḍa-stambha, el Señor miraba al Señor Jagannātha. ¿Qué puede decirse de la fuerza de ese amor? En el suelo, al pie de la columna Garuḍa-stambha había una profunda zanja. Esa zanja se llenaba con el agua de Sus lágrimas.
CC Madhya 2.54 Cuando regresaba a Su casa desde el templo de Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu solía sentarse en el suelo y marcarlo con Sus uñas. En esas ocasiones, sintiendo una gran tristeza, lloraba: «¡Ay de Mí! ¿Dónde está Vṛndāvana? ¿Dónde está Kṛṣṇa, el hijo del rey de los pastores? ¿Dónde está esa persona que toca la flauta?».
CC Madhya 2.56 Śrī Caitanya Mahāprabhu solía lamentarse diciendo: «¿Dónde está Śrī Kṛṣṇa, cuya forma tiene tres curvas? ¿Dónde está la dulce canción de Su flauta, y dónde la orilla del Yamunā? ¿Dónde está la danza rāsa? ¿Dónde están esas danzas, cánticos y risas? ¿Dónde está Mi Señor, Madana-mohana, el que hechiza a Cupido?»
CC Madhya 2.57 De ese modo se sucedían diversas emociones extáticas, y la mente de Śrī Caitanya Mahāprabhu se llenaba de ansiedad. No podía sustraerse a ello ni por un momento. Con los violentos sentimientos de separación, Su paciencia comenzaba a resentirse y, en ese estado, recitaba algunos versos.
CC Madhya 2.58 «“¡Oh, Mi Señor!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!, ¡oh, amigo de los desamparados!, ¡Tú eres el único océano de misericordia! Por no haberte encontrado, Mis aciagos días y noches se Me han vuelto insoportables. No sé cómo voy a poder seguir adelante.”
CC Madhya 2.59 «Todos estos aciagos días y noches nunca acaban de pasar, pues no Te he encontrado. Es difícil saber cómo sobrevivir todo este tiempo. Pero Tú eres el amigo de los desamparados y un océano de misericordia. Por favor, concédeme Tu audiencia, pues Me hallo en una situación muy precaria.»
CC Madhya 2.60 De ese modo, los sentimientos de éxtasis suscitaron la inquietud del Señor, y Su mente Se agitó. Nadie podía comprender qué rumbo iba a tomar aquel éxtasis. Como el Señor Caitanya no podía encontrar a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, Su mente ardía. Dirigiéndose a Kṛṣṇa, Le preguntaba por la manera de llegar a Él.
CC Madhya 2.61 «“¡Oh, Kṛṣṇa, que tocas la flauta!, la dulzura de Tu edad temprana es la maravilla de los tres mundos. Tú sabes de Mi inquietud, y Yo sé de la Tuya. Nadie más sabe acerca de esto. Quiero ver Tu hermoso y atractivo rostro en algún lugar solitario, pero ¿cómo puedo conseguirlo?”
CC Madhya 2.62 «Mi querido Kṛṣṇa, sólo Tú y Yo conocemos la fuerza de Tus hermosas facciones, y la inquietud que Me causan. Ésa es ahora Mi posición; no sé qué hacer ni adónde ir. ¿Dónde puedo encontrarte? Te pregunto para que Tú Me orientes.»
CC Madhya 2.63 Los diversos éxtasis dieron lugar a estados de mente contradictorios, lo cual originó una gran lucha entre distintos tipos de éxtasis. La ansiedad, la impotencia, la humildad, la ira y la impaciencia eran como soldados combatiendo, y la causa era la locura del amor por Dios.
CC Madhya 2.64 El cuerpo del Señor era como una plantación de caña de azúcar en la que hubiesen entrado los elefantes locos del éxtasis. Los elefantes se peleaban entre sí, y, a su paso, toda la plantación quedaba destruida. Así, en el cuerpo del Señor surgía la locura trascendental, y el Señor experimentaba abatimiento en la mente y en el cuerpo. En esa condición extática, volvió a hablar diciendo lo siguiente.
CC Madhya 2.65 «“¡Oh, Mi Señor!, ¡oh, el más querido!, ¡oh, el único amigo del universo! ¡Oh, inquieto Kṛṣṇa, océano de misericordia! ¡Oh, Mi Señor, Mi disfrutador, el que es querido a Mis ojos! ¡Ay de Mí! ¿Cuando podré volver a verte?”»
CC Madhya 2.66 Los signos de locura fueron como un impulso para recordar a Kṛṣṇa. La actitud extática hizo surgir el amor, el desdén, las palabras de calumnia, el orgullo, el honor y la oración indirecta. De ese modo, Śrī Kṛṣṇa recibía unas veces blasfemias, y otras honores.
CC Madhya 2.67 Con la actitud de Rādhārāṇī, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se dirigió a Kṛṣṇa: «Mi querido Señor, Tú Te ocupas en Tus pasatiempos, y utilizas a todas las mujeres del universo conforme a Tu deseo. Tú eres muy bondadoso conmigo. Por favor, dirige Tu atención hacia Mí, pues, por fortuna, ahora has aparecido ante Mí.
CC Madhya 2.68 «Mi querido Señor, Tú atraes a todas las mujeres del universo, y les provees de todo cuando aparecen. Tú eres el Señor Kṛṣṇa y puedes hechizarnos a todas, pero, en fin de cuentas, no eres más que un libertino. ¿Quién podría honrarte?
CC Madhya 2.69 «Mi querido Kṛṣṇa, Tu mente siempre está inquieta. No puedes quedarte en ningún sitio, pero no se Te puede culpar por ello. En realidad, Tú eres el océano de misericordia, el amigo de Mi corazón. Por eso no tengo ningún motivo para enfadarme contigo.
CC Madhya 2.70 «Mi querido Señor, Tú eres el amo y la vida misma de Vṛndāvana. Por favor, haz que Vṛndāvana se libere. Nuestras muchas actividades no nos dejan tiempo libre. En realidad, Tú eres Mi disfrutador. Has aparecido con el único propósito para darme felicidad, y ésta es una de esas actividades en que muestras Tu gran destreza.
CC Madhya 2.71 «Tomando Mis palabras por calumnias, el Señor Kṛṣṇa Me ha dejado. Sé que Se ha ido, pero, por favor, escucha Mis palabras de alabanza: “Tú eres la satisfacción de Mis ojos. Tú eres Mi riqueza y Mi vida. ¡Ay de Mí!, por favor, dame Tu audiencia una vez más”.»
CC Madhya 2.72 El cuerpo del Señor Caitanya Mahāprabhu pasó por diversas transformaciones: aturdimiento, temblor, sudor, palidez, llanto y ahogo de la voz. De ese modo, todo Su cuerpo fue penetrado del júbilo trascendental. Como resultado, Caitanya Mahāprabhu unas veces reía y otras lloraba, a veces danzaba y a veces cantaba. A veces Se levantaba y corría de un lado a otro, y a veces caía al suelo y quedaba inconsciente.
CC Madhya 2.73 Sucedió que, mientras Se hallaba en ese estado inconsciente, Śrī Caitanya Mahāprabhu encontró a la Suprema Personalidad de Dios. Debido a ello, Se levantó, e inmediatamente emitió un sonido estruendoso, declarando a grandes voces: «Ahora ha venido Kṛṣṇa, la gran personalidad». De ese modo, y a causa de las dulces cualidades de Kṛṣṇa, Caitanya Mahāprabhu cometió en Su mente diversos tipos de errores. Fue así como, al recitar el siguiente verso, identificó la presencia del Señor Kṛṣṇa.
CC Madhya 2.74 Con la actitud de Rādhārāṇī, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se dirigió a las gopīs: «“Mis queridas amigas, ¿dónde está ese Kṛṣṇa, Cupido en persona, que tiene la refulgencia de la flor kadamba, que es la dulzura misma, el néctar de Mis ojos y de Mi mente, el que suelta los cabellos de las gopīs, la fuente suprema de bienaventuranza trascendental y Mi misma vida y Mi propia alma? ¿Ha vuelto de nuevo ante Mis ojos?”».
CC Madhya 2.75 Śrī Caitanya Mahāprabhu comenzó entonces a hablar de nuevo: «¿Está aquí Cupido en persona, con la refulgencia y el reflejo del árbol kadamba? ¿Es Él aquella misma persona, la dulzura personificada, que es el placer de Mis ojos y de Mi mente, Mi vida misma y Mi misma alma? ¿De verdad Se ha presentado Kṛṣṇa ante Mis ojos?».
CC Madhya 2.76 Del mismo modo que el maestro espiritual reprende al discípulo y le enseña el arte del servicio devocional, todos los signos extáticos del Señor Caitanya Mahāprabhu —desaliento, tristeza, humildad, inquietud, júbilo, perseverancia y cólera— aleccionaban a Su cuerpo y a Su mente. De ese modo pasaba Su tiempo Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 2.77 El Señor también pasaba el tiempo leyendo los libros de Caṇḍīdāsa y Vidyāpati y cantando Sus canciones, así como escuchando citas del Jagannātha-vallabha-nāṭaka, del Kṛṣṇa-karṇāmṛta y del Gīta-govinda. De ese modo, en compañía de Svarūpa Dāmodara y Rāya Rāmānanda, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba Sus días y noches cantando y escuchando con gran placer.
CC Madhya 2.78 De entre Sus devotos íntimos, el Señor Caitanya Mahāprabhu disfrutó el amoroso afecto paternal de Paramānanda Purī; del afecto de amigo con Rāmānanda Rāya, del servicio puro con Govinda y otros devotos, y de los sentimientos de amor conyugal con Gadādhara, Jagadānanda y Svarūpa Dāmodara. Śrī Caitanya Mahāprabhu disfrutó de esas cuatro melosidades, y de ese modo siempre Se sintió endeudado con Sus devotos.
CC Madhya 2.79 Līlāśuka [Bilvamaṅgala Ṭhākura] era un ser humano corriente, pero manifestó en su cuerpo muchos signos de éxtasis. ¿Qué tiene entonces de sorprendente que esos signos se manifestasen en el cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios? Con los sentimientos extáticos del amor conyugal, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se hallaba en el plano más elevado; por esa razón, en Su cuerpo podían verse de forma natural los éxtasis más exuberantes.
CC Madhya 2.80 Con anterioridad, durante Sus pasatiempos en Vṛndāvana, el Señor Kṛṣṇa había deseado disfrutar de los tres tipos de éxtasis, pero a pesar de Sus grandes esfuerzos, no pudo saborearlos. Esos éxtasis son el monopolio de Śrīmatī Rādhārāṇī. Por eso, a fin de saborearlos, Śrī Kṛṣṇa asumió la posición de Śrīmatī Rādhārāṇī en la forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 2.81 Saboreando personalmente las melosidades del amor por Dios, Caitanya Mahāprabhu enseñó el proceso a Sus discípulos directos. Śrī Caitanya Mahāprabhu es un gran capitalista que posee la piedra de toque del amor por Dios. Él da Su tesoro a todos sin distinción, y no tiene en cuenta si son dignos de recibirlo o no lo son. Por esa razón, Él es el más magnánimo.
CC Madhya 2.82 No hay nadie, ni aun el Señor Brahmā, que pueda detectar o siquiera probar una gota de ese íntimo océano de éxtasis, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu, por Su misericordia sin causa, ha distribuido ese amor a Dios por todo el mundo. Por lo tanto, no es posible una encarnación más magnánima que Śrī Caitanya Mahāprabhu. Nadie ha dado nunca tanto. ¿Quién puede describir Sus trascendentales cualidades?
CC Madhya 2.83 Estos temas no deben comentarse abiertamente, pues, si así se hiciese, nadie los entendería. Así son los maravillosos pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu. A quien puede comprender, Śrī Caitanya Mahāprabhu le muestra Su misericordia brindándole la compañía del sirviente de Su propio sirviente.
CC Madhya 2.84 Los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu son las joyas más preciosas. Han estado guardados en el almacén de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, quien los explicó a Raghunātha dāsa Gosvāmī, quien a su vez me los repitió a mí. Lo poco que he escuchado de labios de Raghunātha dāsa Gosvāmī lo he recogido en este libro, que va dirigido a todos los devotos.
CC Madhya 2.85 Si alguien dice que el Śrī Caitanya-caritāmṛta está lleno de versos sánscritos y que, por lo tanto, no está al alcance del hombre común, le contestaré que lo que he narrado son los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu y que no está a mi alcance satisfacer a todos.
CC Madhya 2.86 En el Śrī Caitanya-caritāmṛta no hay conclusiones contradictorias, ni se acepta la opinión de nadie más. He escrito este libro para explicar su sencilla esencia tal y como la he escuchado de mis superiores. Si me parase a contemplar lo que gusta o deja de gustar a unos y a otros, no habría podido escribir la simple verdad.
CC Madhya 2.88 Aunque al principio no se entiendan, si se continúan escuchando una y otra vez, los maravillosos efectos de los pasatiempos del Señor Caitanya nos traerán amor por Kṛṣṇa. Poco a poco, llegaremos a entender las relaciones amorosas entre Kṛṣṇa y las gopīs y otros habitantes de Vṛndāvana. Se aconseja a todos que continúen escuchando una y otra vez, para así obtener un gran beneficio.
CC Madhya 2.87 Como respuesta a las críticas que dicen que el Śrī Caitanya-caritāmṛta está lleno de versos sánscritos, puedo decir que también el Śrīmad-Bhāgavatam está lleno de versos sánscritos, al igual que los comentarios del Śrīmad-Bhāgavatam. Y sin embargo, el Śrīmad-Bhāgavatam lo entienden todos, y no sólo los devotos avanzados que estudian los comentarios sánscritos. Siendo así, ¿por qué no iba a entender la gente el Caitanya-caritāmṛta? Sólo contiene unos pocos versos sánscritos, y se explican en bengalí popular. ¿Qué dificultad hay en entenderlo?
CC Madhya 2.89 He presentado ya en forma resumida los pasatiempos finales del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, y tengo el deseo de explicarlos con todo detalle. Si vivo más tiempo y soy lo bastante afortunado como para recibir la misericordia del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, trataré de explicarlos de nuevo con más detalle.
CC Madhya 2.90 Soy demasiado anciano, y me afecta la invalidez. Me tiemblan las manos al escribir. No puedo recordar nada, ni puedo ver ni escuchar bien. Aun así, escribo, lo cual de por sí ya es un gran milagro.
CC Madhya 2.91 En este capítulo he explicado en cierta medida la esencia de los pasatiempos finales del Señor Caitanya. Si muero sin haber podido narrarlos con mayor detalle, al menos los devotos tendrán este tesoro trascendental.
CC Madhya 2.92 En este capítulo he explicado de forma breve el antya-līlā. Todo lo que he dejado de decir aquí, lo explicaré por extenso en el futuro. Si, por la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, vivo los días suficientes para satisfacer mis deseos, trataré con todo detalle esos pasatiempos.
CC Madhya 2.93 Adoro aquí los pies de loto de toda clase de devotos, tanto avanzados como neófitos. Les pido que estén complacidos conmigo. Estoy libre de error porque lo que aquí he escrito es lo que he escuchado de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Rūpa y Raghunātha dāsa Gosvāmīs. No he quitado ni añadido nada a su testimonio.
CC Madhya 2.94 Conforme al sistema de paramparā, deseo tomar el polvo de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Nityānanda Prabhu, Advaita Prabhu y todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, como Svarūpa Dāmodara, Rūpa Gosvāmī, Sanātana Gosvāmī y Raghunātha dāsa Gosvāmī. Deseo llevar sobre mi cabeza el polvo de sus pies de loto. De ese modo, deseo que me bendigan con su misericordia.
CC Madhya 2.95 Tras recibir las órdenes de las autoridades mencionadas y de los vaiṣṇavas de Vṛndāvana, y en especial de Haridāsa, el sacerdote de Govindajī, yo, Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī, he tratado de describir una pequeña partícula de una gota de una ola del océano de los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu.