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CC Madhya 15.108

dīkṣā-puraścaryā-vidhi apekṣā nā kare
jihvā-sparśe ā-caṇḍāla sabāre uddhāre
Palabra por palabra: 
dīkṣā — iniciación; puraścaryā — actividades antes de la iniciación; vidhi — principios regulativos; apekṣā — dependencia de; — no; kare — hace; jihvā — la lengua; sparśe — por tocar; ā-caṇḍāla — incluso al más bajo entre los hombres, el caṇḍāla; sabāre — a todos; uddhāre — libera.
Traducción: 
«No hace falta someterse al proceso de iniciación ni a las actividades que se exigen antes de la iniciación. Simplemente hay que pronunciar el santo nombre con los labios. De ese modo, hasta los hombres de más baja clase [los caṇḍālas] pueden liberarse.
Significado: 

SIGNIFICADO: En su Bhakti-sandarbha (283), Śrīla Jīva Gosvāmī explica el concepto de dīkṣā:

divyaṁ jñānaṁ yato dadyāt kuryāt pāpasya saṅkṣayam
tasmāt dīkṣeti sā proktā deśikais tattva-kovidaiḥ

«Dīkṣā es el proceso mediante el cual podemos despertar el conocimiento trascendental y destruir todas las reacciones causadas por las actividades pecaminosas. La persona experta en el estudio de las Escrituras reveladas conoce este proceso con el nombre de dīkṣā». Los principios regulativos de dīkṣā se explican en el Hari-bhakti-vilāsa (2.3-4) y en el Bhakti-sandarbha (283). Allí se dice:

dvijānām anupetānāṁ svakarmādhyayanādiṣu
yathādhikāro nāstīha syāc copanayanād anu
tathātrādīkṣitānāṁ tu mantra-devārcanādiṣu
nādhikāro 'sty ataḥ kuryād ātmānaṁ śiva-saṁstutam

«Una persona, aunque haya nacido en una familia brāhmaṇa, no puede ocuparse en rituales védicos si no ha recibido la iniciación y el cordón sagrado. Aunque haya nacido en familia brāhmaṇa, sólo es brāhmaṇa después de la iniciación y de la ceremonia del cordón sagrado. Quien no sea iniciado como brāhmaṇa no puede adorar el santo nombre adecuadamente».

Conforme a los principios regulativos vaiṣṇavas, es necesario recibir iniciación de brāhmaṇa. El Hari-bhakti-vilāsa (2.6) cita la siguiente instrucción del Viṣṇu-yāmala:

adīkṣitasya vāmoru kṛtaṁ sarvaṁ nirarthakam
paśu-yonim avāpnoti dīkṣā-virahito janaḥ

«“Mientras no seamos iniciados por un maestro espiritual genuino, todas nuestras actividades devocionales son inútiles. La persona que no ha sido debidamente iniciada puede descender de nuevo a las especies animales”».

El Hari-bhakti-vilāsa (2.10) cita también:

ato guruṁ praṇamyaivaṁ sarva-svaṁ vinivedya ca
gṛhṇīyād vaiṣṇavaṁ mantraṁ dīkṣā-pūrvaṁ vidhānataḥ

«“Todo ser humano tiene el deber de entregarse a un maestro espiritual genuino. Dándoselo todo —cuerpo, mente e inteligencia—, debe recibir de él iniciación vaiṣṇava”».

El Bhakti-sandarbha (298) ofrece la siguiente cita del Tattva-sāgara:

yathā kāñcanatāṁ yāti kāsyaṁ rasa-vidhānataḥ
tathā dīkṣā-vidhānena dvijatvaṁ jāyate nṛṇām

«“Mediante un proceso químico, el bronce se transforma en oro al ponerlo en contacto con el mercurio; del mismo modo, la persona debidamente iniciada puede adquirir las cualidades de un brāhmaṇa”».

El Hari-bhakti-vilāsa (17.11-12), al comentar el proceso de puraścaryā, cita los siguientes versos de la Agastya-saṁhitā:

pūjā traikālikī nityaṁ japas tarpaṇam eva ca
homo brāhmaṇa-bhuktiś ca puraścaraṇam ucyate

guror labdhasya mantrasya prasādena yathā-vidhi
pañcāṅgopāsanā-siddhyai puraś caitad vidhīyate

«“Por la mañana, por la tarde y al anochecer, se debe adorar a la Deidad, cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, ofrecer oblaciones, celebrar un sacrificio de fuego y dar de comer a los brāhmaṇas. Esas cinco actividades forman lo que se denomina puraścaryā. Para alcanzar el éxito completo cuando se recibe iniciación del maestro espiritual, es necesario realizar primero esos procesos de puraścaryā”».

La palabra puraḥ significa «antes», y caryā significa «actividades». Debido a que esas actividades son necesarias, en la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna no iniciamos inmediatamente como discípulos a las personas que se unen a nosotros. Primero, el candidato a la iniciación debe asistir durante seis meses al ārati y a las clases de los śāstras, seguir los principios regulativos y relacionarse con otros devotos. Cuando realmente ha avanzado en el proceso de puraścaryā-vidhi, la máxima autoridad del templo en que se encuentra le recomienda para recibir iniciación. No se trata de iniciar a todo el mundo inmediatamente, sin que reúnan los requisitos necesarios. Mediante el canto diario de dieciséis vueltas de rosario del mantra Hare Kṛṣṇa, siguiendo los principios regulativos y asistiendo a las clases, el discípulo sigue progresando; así, pasados otros seis meses, recibe el cordón sagrado (reconocimiento brahmínico).

En el Hari-bhakti-vilāsa (17.4, 5-7) se explica:

vinā yena na siddhaḥ syān mantro varṣa-śatair api
kṛtena yena labhate sādhako vāñchitaṁ phalam

puraścaraṇa-sampanno mantro hi phala-dhāyakaḥ
ataḥ puraṣkriyāṁ kuryāt mantra-vit siddhi-kaṅksayā

puraṣkriyā hi mantrāṇāṁ pradhānaṁ vīryam ucyate
vīrya-hīno yathā dehī sarva-karmasu na kṣamaḥ
puraścaraṇa-hīno hi tathā mantraḥ prakīrtitaḥ

«Quien no realiza las actividades de puraścarya no puede alcanzar la perfección aunque cante ese mantra durante cientos de años. Pero quien se ha sometido al proceso de puraścarya-vidhi puede alcanzar el éxito fácilmente. Quien desee que su iniciación sea perfecta debe, en primer lugar, someterse a las actividades de puraścaryā. El proceso de puraścaryā es la fuerza vital con la que se obtiene el éxito en el canto del mantra. Sin la fuerza vital, no se puede hacer nada; del mismo modo, sin la fuerza vital de puraścaryā-vidhi, no se puede alcanzar la perfección en ningún mantra».

En el Bhakti-sandarbha (283-84), Śrīla Jīva Gosvāmī explica con las siguientes palabras la importancia de la adoración de la Deidad y de la iniciación (dīkṣā):

yadyapi śrī-bhāgavata-mate pañcarātrādi-vat arcana-
mārgasya āvaśyakatvaṁ nāsti, tad vināpi śaraṇāpattyādīnām
ekatareṇāpi puruṣārtha-siddher abhihitatvāt, tathāpi śrī-
nāradādi-vartmānusaradbhiḥ śrī-bhagavatā saha sambandha-
viśeṣaṁ dīkṣā-vidhānena śrī-guru-caraṇa-sampāditaṁ
cikīrṣadbhiḥ kṛtāyāṁ dīkṣāyām arcanam avaśyaṁ kriyetaiva.

yadyapi svarūpato nāsti, tathāpi prāyaḥ svabhāvato
dehādi-sambandhena kardaya-śīlānāṁ vikṣipta-cittānāṁ
janānāṁ tat-tat-saṅkocī-karaṇāya śrīmad-ṛṣi-prabhṛtibhir
atrārcana-mārge kvacit kvacit kācit kācin maryādā sthāpitāsti.

«El Śrīmad-Bhāgavatam nos explica que, en realidad, el proceso de adoración de la Deidad no es necesario, como tampoco es necesario seguir los preceptos específicos del Pañcarātra y otras Escrituras. El Bhāgavatam nos enseña que, sin practicar la adoración de la Deidad, también podemos alcanzar pleno éxito en la vida humana siguiendo los demás procesos devocionales, como ofrecernos a los pies del Señor para que nos proteja. No obstante, los vaiṣṇavas que siguen el camino de Śrī Nārada y sus sucesores buscan establecer una relación personal con el Señor recibiendo la gracia de un maestro espiritual genuino por medio de la iniciación, y, en esa tradición, los devotos, en el momento de la iniciación, reciben la obligación de comenzar a ocuparse en la adoración de la Deidad.

«La adoración de la Deidad no es algo esencial, pero, debido al condicionamiento material de la mayoría de los candidatos al servicio devocional, es necesario que se ocupen en esa actividad. Si analizamos la condición corporal y mental de esos candidatos, podemos ver que su comportamiento es impuro y su mente está agitada. Por ello, para rectificar ese condicionamiento material, el gran sabio Nārada y otros han recomendado en diferentes ocasiones los diversos tipos de regulaciones a seguir en la adoración de la Deidad.»

Del mismo modo, el Rāmārcana-candrikā afirma:

vinaiva dīkṣāṁ viprendra puraścaryāṁ vinaiva hi
vinaiva nyāsa-vidhinā japa-mātreṇa siddhi-dā

«¡Oh, tú, el mejor de los brāhmaṇas!, incluso sin haber recibido iniciación, sin haber seguido los procesos de purificación preliminar y sin haber entrado en la orden de renuncia, quien canta el santo nombre del Señor puede alcanzar la perfección en el servicio devocional».

En otras palabras, el canto del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa es tan poderoso que no depende de la iniciación oficial. Sin embargo, quien recibe iniciación y se ocupa en pañcarātra-vidhi (adoración de la Deidad) pronto ve despertar su conciencia de Kṛṣṇa y destruirse su identificación con el mundo material. Cuanto más nos liberamos de la identificación material, más podemos entender que el alma espiritual es cualitativamente igual al Alma Suprema. En ese momento, cuando nos situamos en el plano absoluto, podemos entender que el santo nombre del Señor y el Señor mismo son idénticos. En esa etapa de comprensión, no hay posibilidad de identificar el santo nombre del Señor, el mantra Hare Kṛṣṇa, con ningún sonido material. Quien confunde el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa con una vibración material acaba por caer. El santo nombre del Señor debe ser adorado y cantado considerándole el Señor mismo. Por consiguiente, es necesario iniciarse debidamente conforme a las Escrituras reveladas y bajo la dirección de un maestro espiritual genuino. Aunque el canto del santo nombre es bueno tanto para las almas condicionadas como para las almas liberadas, es especialmente beneficioso para el alma condicionada, pues cantándolo se libera. Cuando una persona que canta el santo nombre se libera, alcanza la perfección suprema yendo de regreso al hogar, de vuelta a Dios. En palabras del Śrī Caitanya-caritāmṛta (Ādi 7.73):

kṛṣṇa-mantra haite habe saṁsāra-mocana
kṛṣṇa-nāma haite pābe kṛṣṇera caraṇa

«Con tan sólo cantar el santo nombre de Kṛṣṇa, es posible liberarse de la existencia material. Ciertamente, con tan sólo cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, es posible ver los pies de loto del Señor».

El canto sin ofensas del santo nombre no depende del proceso de iniciación. Aunque la iniciación puede depender de puraścaryā o puraścaraṇa, el verdadero canto del santo nombre no depende de puraścaryā-vidhi, es decir, de los principios regulativos. Quien canta el santo nombre aunque sea una sola vez sin cometer ninguna ofensa alcanza el éxito pleno. Durante el canto del santo nombre, la lengua debe estar activa. Por el simple hecho de cantar el santo nombre, se alcanza la liberación inmediatamente. La lengua es sevonmukhā-jihvā: se controla mediante el servicio. Aquel que tiene la lengua ocupada en saborear cosas materiales y en hablar de ellas no puede utilizarla para la comprensión del Absoluto.

ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ
sevonmukhe hi jihvādau svayam eva sphuraty adaḥ

«Con los sentidos materiales no podemos entender el santo nombre del Señor, ni Su forma, Sus actividades y pasatiempos, pues son trascendentales. Pero, si nos ocupamos realmente en servicio devocional, utilizando la lengua, el Señor Se revela».

Como explica el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 17.134):

ataeva kṛṣṇera ‘nāma’, ‘deha’, ‘vilāsa’
prākṛtendriya-grāhya nahe, haya sva-prakāśa

«El santo nombre de Kṛṣṇa, Su cuerpo y Sus pasatiempos no se pueden entender con los torpes sentidos materiales. Se manifiestan de forma independiente».