Madhya 12: La limpieza del templo de Guṇḍicā

En su Amṛta-pravāha-bhāṣya, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura resume este capítulo de la siguiente manera.

El rey de Orissa, Mahārāja Pratāparudra, hizo todo lo posible por ver al Señor Caitanya Mahāprabhu. Śrīla Nityānanda Prabhu y los demás devotos informaron al Señor del deseo del rey, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu no Se mostró dispuesto a recibirle. Entonces, Śrī Nityānanda Prabhu pensó en un plan, y envió al rey una prenda de ropa del Señor. Al día siguiente, cuando Rāmānanda Rāya volvió a suplicar a Śrī Caitanya Mahāprabhu que recibiese al rey, el Señor volvió a negarse, pero pidió a Rāmānanda Rāya que trajese a Su presencia al hijo del rey. El príncipe visitó al Señor vestido como un vaiṣṇava, lo cual despertó en el Señor el recuerdo de Kṛṣṇa. De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu liberó al hijo de Mahārāja Pratāparudra.

Después de esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu limpió el templo de Guṇḍicā antes de la celebración del Ratha-yātrā. A continuación Se bañó en el lago Indradyumna y tomó prasādam en un jardín cercano. Mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu limpiaba el templo de Guṇḍicā, un gauḍīya-vaiṣṇava lavó los pies de loto del Señor y bebió el agua. Este incidente es muy significativo, pues hizo surgir en el devoto el amor extático. Después de esto, Gopāla, el hijo de Advaita Prabhu, se desmayó durante el kīrtana, y, como no recobraba el conocimiento, Śrī Caitanya Mahāprabhu le concedió Su gracia despertándole. Durante el prasādam, Nityānanda Prabhu y Advaita Prabhu sostuvieron una conversación humorística. Advaita Prabhu dijo que a Nityānanda Prabhu no Le conocía nadie, y que un brāhmaṇa casado no tenía por qué tomar prasādam con alguien completamente desconocido en la sociedad. Como respuesta a sus humorísticas palabras, Śrī Nityānanda Prabhu contestó que Advaita Ācārya era un monista y que no se sabía qué cambios podía sufrir la mente de quien comiese con semejante impersonalista. La conversación entre los dos prabhus –Nityānanda Prabhu y Advaita Prabhu– tiene un significado muy profundo que sólo las personas inteligentes pueden entender. Cuando todos los vaiṣṇavas hubieron terminado su almuerzo, Svarūpa Dāmodara y otros devotos tomaron prasādam en la habitación. Śrī Caitanya Mahāprabhu sintió un gran placer al ver de nuevo a la Deidad de Jagannātha, que había pasado un tiempo de retiro. En esa ocasión, el Señor Caitanya estaba acompañado de todos los devotos, todos los cuales se sentían muy complacidos.

CC Madhya 12.1 Śrī Caitanya Mahāprabhu fregó y limpió el templo de Guṇḍicā con Sus devotos y compañeros. De ese modo, lo dejó tan fresco y brillante como Su propio corazón, haciendo del templo una residencia adecuada para el Señor Śrī Kṛṣṇa.
CC Madhya 12.2 ¡Toda gloria a Gauracandra! ¡Toda gloria a Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaita-candra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu!
CC Madhya 12.3 ¡Toda gloria a los devotos del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, encabezados por Śrīvāsa Ṭhākura! A ellos pido el poder de hablar de Śrī Caitanya Mahāprabhu de la forma adecuada.
CC Madhya 12.4 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó de Su viaje por el sur de la India, Mahārāja Pratāparudra, el rey de Orissa, ardía en deseos de que le concediera una entrevista.
CC Madhya 12.5 Desde su capital, Kaṭaka, el rey envió una carta a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, rogándole que obtuviese del Señor el permiso para poder ir a verle.
CC Madhya 12.6 En respuesta a la carta del rey, el Bhaṭṭācārya escribió que Śrī Caitanya Mahāprabhu no había dado permiso. El rey, entonces, le escribió otra carta.
CC Madhya 12.7 En la carta, el rey pedía a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya: «Por favor, acude a todos los devotos que están con Śrī Caitanya Mahāprabhu y preséntales esta petición de mi parte.
CC Madhya 12.8 «Si los devotos que acompañan al Señor se muestran dispuestos a favorecerme, ellos pueden presentar mi petición a los pies de loto del Señor.
CC Madhya 12.9 «Por la misericordia de todos los devotos, se puede alcanzar el refugio de los pies de loto del Señor. Sin Su misericordia, mi reino no tiene ningún atractivo para mí.
CC Madhya 12.10 «Si Gaurahari, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, no me concede Su misericordia, abandonaré mi reino y viviré como un mendigo, pidiendo de puerta en puerta.»
CC Madhya 12.11 Al recibir esta carta, el Bhaṭṭācārya se llenó de ansiedad. Con la carta en la mano, fue a ver a los devotos del Señor.
CC Madhya 12.12 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya explicó a todos los devotos los deseos del rey, y les enseñó la carta para que la examinasen.
CC Madhya 12.13 Al leer la carta, todos se asombraron de ver la gran devoción del rey Pratāparudra por los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 12.14 Los devotos dieron su opinión diciendo: «El Señor nunca recibirá al rey, y, si Le pedimos que lo haga, seguro que Se sentirá muy triste».
CC Madhya 12.15 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya dijo entonces: «Iremos de nuevo a ver al Señor, pero no Le pediremos que reciba al rey. Simplemente le hablaremos de la buena conducta del rey».
CC Madhya 12.16 Tras tomar esta decisión, fueron todos a la morada de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Una vez allí, aunque dispuestos a hablar, no acertaban a pronunciar palabra.
CC Madhya 12.17 Cuando llegaron ante Śrī Caitanya Mahāprabhu, el Señor, al verles, dijo: «¿Qué habéis venido a decirme todos juntos? Veo que queréis decirme algo, pero no habláis. ¿Cuál es la razón?».
CC Madhya 12.18 Nityānanda Prabhu dijo entonces: «Queremos decirte algo. Aunque no podemos dejar de decírtelo, nos da mucho miedo.
CC Madhya 12.19 «Queremos plantearte algo que puede ser adecuado o puede no serlo. La cuestión es ésta: el rey de Orissa, si no le recibes, vivirá como mendicante.»
CC Madhya 12.20 Nityānanda Prabhu continuó: «El rey ha decidido vivir como mendicante y llevar el signo de los mendicantes, un pendiente de marfil. Si no puede ver los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, no quiere disfrutar de su reino».
CC Madhya 12.21 Nityānanda Prabhu continuó: «El rey expresó también su deseo de ver el rostro de luna de Śrī Caitanya Mahāprabhu a su entera satisfacción. Le gustaría llevar los pies de loto del Señor a su corazón».
CC Madhya 12.22 Ciertamente, al escuchar todas aquellas explicaciones, la mente de Śrī Caitanya Mahāprabhu Se enterneció. Externamente, sin embargo, quiso decir unas palabras duras.
CC Madhya 12.23 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Entiendo que todos vosotros deseáis llevarme a Kaṭaka a ver al rey».
CC Madhya 12.24 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «No hablemos siquiera de Mi avance espiritual: la gente blasfemará contra Mí. Y ni qué hablar de toda la gente: el mismo Dāmodara Me reñirá.
CC Madhya 12.25 «No iré a ver al rey porque Me lo pidan todos los devotos, pero lo haré si Dāmodara Me da su permiso.»
CC Madhya 12.26 Dāmodara contestó inmediatamente: «Mi Señor, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios completamente independiente. Tú lo sabes todo, y por ello sabes lo que está permitido y lo que no.
CC Madhya 12.27 «Yo no soy más que una jīva insignificante. ¿Qué poder tengo entonces para aconsejarte? Cuando Tú así lo decidas, irás a ver al rey. Yo seré testigo de ello.
CC Madhya 12.28 «El rey está muy apegado a Ti, y Tú sientes afecto y amor por él. Así, puedo entender que, en virtud del afecto que siente el rey por Ti, Tú le tocarás.
CC Madhya 12.29 «Aunque Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, completamente independiente, Te subordinas al amor y el afecto de Tus devotos. Ésa es Tu naturaleza.»
CC Madhya 12.30 Nityānanda Prabhu dijo entonces: «¿Quién en los tres mundos puede pedirte que recibas al rey?
CC Madhya 12.31 «Sin embargo, ¿no es acaso la naturaleza de las personas apegadas abandonar la vida si no logran el objeto deseado?
CC Madhya 12.32 «Por ejemplo, algunas de las esposas de los brāhmaṇas que celebraban sacrificios abandonaron la vida por Kṛṣṇa en presencia de sus esposos.»
CC Madhya 12.33 Nityānanda Prabhu hizo entonces una sugerencia para que el Señor la tuviese en cuenta: «Podemos hacer una cosa —sugirió—, de forma que, sin necesidad de que Tú Te entrevistes con el rey, él pueda seguir viviendo.
CC Madhya 12.34 «Si Tú, por Tu misericordia, envías al rey una pieza de ropa Tuya, el rey vivirá con la esperanza de verte algún día.»
CC Madhya 12.35 El Señor dijo: «Puesto que todos vosotros sois personalidades muy eruditas, Yo aceptaré lo que vosotros decidáis».
CC Madhya 12.36 Para conseguir una prenda usada por el Señor, el Señor Nityānanda Prabhu la pidió a Govinda.
CC Madhya 12.37 Nityānanda Prabhu puso aquella prenda usada en manos de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya la envió al rey.
CC Madhya 12.38 Cuando recibió aquella prenda usada, el rey comenzó a adorarla como si se tratase del Señor en persona.
CC Madhya 12.39 De regreso del sur de la India, tras ejercer allí sus funciones, Rāmānanda Rāya pidió al rey que le permitiera quedarse con Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 12.40 Cuando Rāmānanda Rāya pidió al rey que le permitiera quedarse con el Señor, el rey, muy satisfecho, dio inmediatamente su permiso. Él, por su parte, solicitó a Rāmānanda Rāya que le concertara una cita.
CC Madhya 12.41 El rey dijo a Rāmānanda Rāya: «Śrī Caitanya Mahāprabhu es realmente muy misericordioso contigo. Por favor, solicítame sin falta una entrevista con Él».
CC Madhya 12.42 Cuando el rey y Rāmānanda Rāya regresaron juntos a Jagannātha-kṣetra [Purī], Śrī Rāmānanda Rāya fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 12.43 En esa ocasión, Rāmānanda Rāya informó a Śrī Caitanya Mahāprabhu del amor extático del rey. En verdad, una y otra vez, tan pronto como tenía oportunidad, Le hablaba del rey.
CC Madhya 12.44 Śrī Rāmānanda Rāya fue un verdadero ministro diplomático para el rey. En general, era muy experto en sus tratos, y por el simple hecho de hablar del amor del rey por Śrī Caitanya Mahāprabhu, poco a poco logró suavizar la mente del Señor.
CC Madhya 12.45 Mahārāja Pratāparudra, lleno de ansiedad, no podía soportar más no ver al Señor; por eso, Śrī Rāmānanda Rāya, con sus dotes diplomáticas, le concertó una cita con el Señor.
CC Madhya 12.46 Śrī Rāmānanda Rāya, con toda franqueza, pidió a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Por favor, muestra Tus pies de loto al rey al menos una vez».
CC Madhya 12.47 Śrī Caitanya Mahāprabhu contestó: «Mi querido Rāmānanda, antes de hacerme esta petición, deberías considerar si es adecuado que un sannyāsī reciba a un rey.
CC Madhya 12.48 «El mendicante que recibe a un rey se labra su ruina, tanto en este mundo como en el siguiente. En verdad, ¿para qué hablar de la siguiente vida? En esta misma vida, la gente se burlará del sannyāsī que se entreviste con un rey.»
CC Madhya 12.49 Rāmānanda Rāya contestó: «Mi Señor, Tú eres la suprema personalidad independiente. No tienes nada que temer de nadie, pues no estás subordinado a nadie».
CC Madhya 12.50 Cuando Rāmānanda Rāya se dirigió a Śrī Caitanya Mahāprabhu llamándole Suprema Personalidad de Dios, Caitanya Mahāprabhu se opuso diciendo: «Yo no soy la Suprema Personalidad de Dios, sino un ser humano corriente. Por lo tanto, debo temer la opinión pública de tres formas: con Mi cuerpo, con Mi mente y con Mis palabras.
CC Madhya 12.51 «La gente, tan pronto como descubre una pequeña falta en la conducta de un sannyāsī, la propaga por todas partes como un incendio. Una mancha de tinta negra sobre una tela blanca no se puede ocultar. Siempre llama la atención.»
CC Madhya 12.52 Rāmānanda Rāya contestó: «Mi querido Señor, Tú has liberado a tantos pecadores. Pratāparudra, el rey de Orissa, es un servidor del Señor y devoto Tuyo».
CC Madhya 12.53 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Una vasija grande puede contener mucha leche, pero basta una gota de licor para contaminarla y que resulte intocable.
CC Madhya 12.54 «Ciertamente, el rey posee todas las buenas cualidades, pero, por el simple hecho de adoptar el nombre «rey», lo ha infectado todo.
CC Madhya 12.55 «Pero, si todavía estás tan deseoso de que Yo reciba al rey, tráeme primero a su hijo, por favor.
CC Madhya 12.56 «En las Escrituras reveladas se indica que el hijo representa al padre; por lo tanto, si recibo al hijo del rey, será exactamente como si recibiera al rey.»
CC Madhya 12.57 Rāmānanda Rāya fue entonces a informar al rey de sus conversaciones con Śrī Caitanya Mahāprabhu y, siguiendo las órdenes del Señor, trajo ante Su presencia al hijo del rey.
CC Madhya 12.58 El príncipe, en el umbral de la juventud, era muy hermoso. Era de tez negruzca y tenía grandes ojos de loto.
CC Madhya 12.59 El príncipe estaba vestido con ropas amarillas, y llevaba el cuerpo adornado con joyas y alhajas. Por eso, todo el que le veía recordaba al Señor Kṛṣṇa.
CC Madhya 12.60 Con sólo ver al muchacho, Śrī Caitanya Mahāprabhu recordó a Kṛṣṇa. Recibiendo al muchacho con éxtasis de amor, el Señor dijo lo siguiente.
CC Madhya 12.61 «He aquí a un gran devoto —dijo Śrī Caitanya Mahāprabhu—. Al verle, todos pueden recordar a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda.»
CC Madhya 12.62 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «Sólo por ver a este muchacho, he contraído una deuda de gratitud». Tras decir esto, el Señor abrazó de nuevo al príncipe.
CC Madhya 12.63 En cuanto el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu tocó al príncipe, el cuerpo del muchacho manifestó signos de amor extático. Entre otros, se manifestaron los signos de transpiración, temblor, lágrimas, aturdimiento y júbilo.
CC Madhya 12.64 El muchacho se puso a llorar y a danzar, cantando: «¡Kṛṣṇa!, ¡Kṛṣṇa!». Al ver el canto, la danza y los signos corporales, todos los devotos le alabaron por su gran fortuna espiritual.
CC Madhya 12.65 En ese momento, Śrī Caitanya Mahāprabhu calmó al muchacho y le ordenó que fuese a verle cada día.
CC Madhya 12.66 Entonces Rāmānanda Rāya y el muchacho se despidieron de Śrī Caitanya Mahāprabhu, y Rāmānanda le llevó de vuelta al palacio. El rey, cuando supo de las actividades de su hijo, se sintió muy feliz.
CC Madhya 12.67 Sólo por abrazar a su hijo, el rey se llenó de amor extático, como si hubiese tocado a Śrī Caitanya Mahāprabhu directamente.
CC Madhya 12.68 Desde entonces, el afortunado príncipe fue uno de los devotos más íntimos del Señor.
CC Madhya 12.69 Así es como actuaba Śrī Caitanya Mahāprabhu entre Sus devotos puros, realizando Sus pasatiempos y propagando el movimiento de saṅkīrtana.
CC Madhya 12.70 Algunos de los devotos más importantes, como Advaita Ācārya, solían invitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu a comer en Su casa. El Señor aceptaba esas invitaciones acompañado de Sus devotos.
CC Madhya 12.71 De ese modo, el Señor pasó algunos días lleno de júbilo. Y se iba acercando el festival de los carros del Señor Jagannātha.
CC Madhya 12.72 Śrī Caitanya Mahāprabhu llamó en primer lugar a Kaśī Miśra. Después llamó al supervisor del templo, y después a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya.
CC Madhya 12.73 Cuando esas tres personas se presentaron ante el Señor, Él les pidió permiso para limpiar el templo de Guṇḍicā.
CC Madhya 12.74 Al escuchar al Señor pedirles permiso para limpiar el templo de Guṇḍicā, el paḍichā, el encargado de la supervisión del templo, dijo: «Mi querido Señor, somos Tus sirvientes. Tus deseos son órdenes para nosotros.
CC Madhya 12.75 «El rey me ha dado orden especial de hacer, sin el menor retraso, todo lo que Tu Señoría ordene.
CC Madhya 12.76 «Mi querido Señor, limpiar el templo no es un servicio apropiado para Ti. No obstante, si deseas hacerlo, debemos considerarlo uno de Tus pasatiempos.
CC Madhya 12.77 «Para limpiar el templo, necesitarás muchas escobas y cántaros de agua. Así pues, ordéname. Yo puedo traerte enseguida todas esas cosas.»
CC Madhya 12.78 En cuanto se informó de lo que deseaba el Señor, el supervisor entregó inmediatamente cien cántaros de agua nuevos y cien escobas para barrer el templo.
CC Madhya 12.79 Al día siguiente, temprano por la mañana, el Señor llevó con Él a Sus acompañantes personales y, con Su propia mano, les ungió el cuerpo con pasta de madera de sándalo.
CC Madhya 12.80 Entonces, con Su propia mano, el Señor entregó a cada devoto una escoba y, llevándoles a todos con Él, fue a Guṇḍicā.
CC Madhya 12.81 De ese modo, el Señor y Sus devotos fueron a limpiar el templo de Guṇḍicā. En primer lugar, barrieron el templo con las escobas.
CC Madhya 12.82 El Señor limpió a fondo todo el interior del templo, incluido el techo. Entonces movió el asiento de la Deidad [siṁhāsana], lo limpió y lo puso de nuevo en su lugar original.
CC Madhya 12.83 Así, el Señor y Sus compañeros limpiaron y barrieron todos los edificios del templo, grandes y pequeños; por último, limpiaron la zona entre el templo y la sala de kīrtana.
CC Madhya 12.84 En verdad, cientos de devotos se dedicaban a limpiar los alrededores del templo, mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu, para instruir a los demás, dirigía personalmente la operación.
CC Madhya 12.85 Lleno de júbilo, Śrī Caitanya Mahāprabhu fregaba y limpiaba el templo, cantando sin cesar el santo nombre del Señor Kṛṣṇa. Como Él, los devotos también cantaban, al mismo tiempo que cumplían con sus respectivos deberes.
CC Madhya 12.86 El hermoso cuerpo del Señor estaba cubierto por entero de polvo y suciedad. De ese modo adquiría una hermosura trascendental. A veces, mientras limpiaba el templo, el Señor derramaba lágrimas, y en algunos lugares llegó a fregar con esas lágrimas.
CC Madhya 12.87 Después de esto, limpiaron el almacén del alimento de la Deidad [bhoga-mandira]. Después limpiaron el patio, y, a continuación, todas las habitaciones, una tras otra.
CC Madhya 12.88 Śrī Caitanya Mahāprabhu formó un montón con toda la paja, polvo y granos de arena; después lo recogió todo con Su ropa y lo tiró fuera.
CC Madhya 12.89 Siguiendo el ejemplo de Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos los devotos, llenos de júbilo, se pusieron a recoger el polvo y las briznas de paja con sus ropas, para después tirarlas fuera del templo.
CC Madhya 12.90 El Señor dijo entonces a los devotos: «Puedo deciros cuánto habéis trabajado y lo bien que habéis limpiado el templo con sólo ver toda la paja y el polvo que habéis amontonado fuera».
CC Madhya 12.91 Aunque los devotos habían formado entre todos un gran montón con la basura recogida, Śrī Caitanya Mahāprabhu formó Él solo un montón mucho más grande.
CC Madhya 12.92 Una vez limpio el interior del templo, el Señor volvió a asignar a los devotos zonas para limpiar.
CC Madhya 12.93 El Señor entonces ordenó a todos que limpiasen el interior del templo lo más perfectamente posible, recogiendo las partículas más finas de polvo, paja y arena y tirándolas fuera.
CC Madhya 12.94 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu y todos los vaiṣṇavas hubieron limpiado el templo por segunda vez, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy feliz de ver cómo iban las tareas de limpieza.
CC Madhya 12.95 Mientras se barría el templo, cien hombres esperaban con cántaros llenos de agua, y solamente esperaban la orden del Señor para arrojar el agua.
CC Madhya 12.96 Tan pronto como Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió el agua, los hombres trajeron los cien cántaros, completamente llenos, y los dejaron ante el Señor.
CC Madhya 12.97 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu fregó en primer lugar el templo principal; después fregó cuidadosamente el techo, las paredes, el suelo, el asiento de la Deidad [siṁhāsana] y todo lo que había en la sala.
CC Madhya 12.98 Śrī Caitanya Mahāprabhu y Sus devotos comenzaron a tirar agua al techo. El agua, al caer, limpiaba las paredes y el suelo.
CC Madhya 12.99 A continuación, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se puso a fregar con Sus propias manos el asiento del Señor Jagannātha, y todos los devotos traían agua al Señor.
CC Madhya 12.100 Todos los devotos que estaban en el templo se pusieron a limpiar. Cada uno con su escoba, limpiaron el templo del Señor.
CC Madhya 12.101 Un devoto trajo agua y lavó con ella las manos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, y otro derramó agua sobre Sus pies de loto.
CC Madhya 12.102 Un devoto bebía a escondidas el agua que caía de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Otro pedía esa agua, y otro la daba como caridad.
CC Madhya 12.103 Una vez limpia la sala, se hizo salir el agua por un canal de desagüe; al salir, inundó todo el patio exterior.
CC Madhya 12.104 El Señor fregó las habitaciones con Su propia ropa; de ese mismo modo, también sacó brillo al trono.
CC Madhya 12.105 De ese modo limpiaron todas las salas con cien cántaros de agua. Una vez limpias las salas, las mentes de los devotos estaban tan limpias como las salas.
CC Madhya 12.106 Una vez limpio, el templo estaba purificado, fresco y agradable, como si la propia mente del Señor hubiese aparecido en toda Su pureza.
CC Madhya 12.107 Como había cientos de personas trayendo agua del lago, en sus orillas no quedaba espacio. Por esa razón, alguien comenzó a sacar agua de un pozo.
CC Madhya 12.108 Cientos de devotos traían agua en los cántaros, y cientos de devotos llevaban a llenar de nuevo los cántaros vacíos.
CC Madhya 12.109 Con excepción de Nityānanda Prabhu, Advaita Ācārya, Svarūpa Dāmodara, Brahmānanda Bhāratī y Paramānanda Purī, todos estaban ocupados en llenar cántaros de agua y llevarlos al templo.
CC Madhya 12.110 Los devotos tropezaban unos con otros, y así se rompían muchos cántaros; cientos de personas tenían que traer cántaros nuevos para llenarlos.
CC Madhya 12.111 Algunos llenaban los cántaros, y otros limpiaban las habitaciones, pero todos cantaban los santos nombres de Kṛṣṇa y Hari.
CC Madhya 12.112 Una persona pedía un cántaro de agua cantando los santos nombres «Kṛṣṇa, Kṛṣṇa», y otra le entregaba un cántaro de agua cantando «Kṛṣṇa, Kṛṣṇa».
CC Madhya 12.113 Cuando alguien tenía que hablar, lo hacía pronunciando el santo nombre de Kṛṣṇa. Así pues, todo el que quería algo lo indicaba con el santo nombre de Kṛṣṇa.
CC Madhya 12.114 Śrī Caitanya Mahāprabhu, al tiempo que cantaba con amor extático el santo nombre de Kṛṣṇa, realizaba el trabajo de cientos de hombres.
CC Madhya 12.115 Parecía que Śrī Caitanya Mahāprabhu tuviera cien brazos para limpiar y fregar. Iba a ver a cada uno de los devotos para enseñarle a hacer el trabajo.
CC Madhya 12.116 Cuando veía a alguien que lo hacía bien, el Señor le alababa, pero si veía a alguien que no Le satisfacía con su trabajo, inmediatamente le reñía, sin ningún tipo de resentimiento.
CC Madhya 12.117 El Señor decía: «Lo has hecho bien. Por favor, enséñaselo a los demás para que lo hagan igual que tú».
CC Madhya 12.118 Al escuchar a Śrī Caitanya Mahāprabhu decir esto, los devotos se sentían avergonzados. Entonces se ponían a trabajar con gran atención.
CC Madhya 12.119 Así limpiaron la zona llamada jagamohana y, a continuación, el almacén de los alimentos. También limpiaron todas las demás dependencias.
CC Madhya 12.120 De ese modo se limpió la sala de kīrtana, todo el patio, las zonas de asientos elevados, la cocina y todas las demás salas.
CC Madhya 12.121 De ese modo limpiaron todas las dependencias en torno al templo, por dentro y por fuera.
CC Madhya 12.122 Cuando ya habían acabado esa limpieza a fondo, un vaiṣṇava de Bengala, muy inteligente y sencillo, se acercó al Señor y derramó agua sobre Sus pies de loto.
CC Madhya 12.123 Acto seguido, el gauḍīya-vaiṣṇava recogió el agua y se la bebió. Al ver esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió un poco infeliz y, externamente, Se mostró enfadado.
CC Madhya 12.124 El Señor estaba sin duda alguna satisfecho con el vaiṣṇava, pero externamente, a fin de establecer la norma de etiqueta de los principios religiosos, Se mostró enfadado.
CC Madhya 12.125 El Señor llamó a Svarūpa Dāmodara y le dijo: «Date cuenta del comportamiento de tu vaiṣṇava bengalí.
CC Madhya 12.126 «Esta persona de Bengala ha lavado Mis pies dentro del templo de la Personalidad de Dios. No sólo eso, sino que, además, se ha bebido el agua.
CC Madhya 12.127 «Debido a esta ofensa, ya no sé qué destino Me espera. En verdad, tu vaiṣṇava bengalí Me ha implicado en sus actividades.»
CC Madhya 12.128 Entonces Svarūpa Dāmodara sujetó al gauḍīya-vaiṣṇava por el cuello y, dándole un pequeño empujón, le echó del templo de Guṇḍicā Purī y le hizo quedarse fuera.
CC Madhya 12.129 Entrando de nuevo al templo, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī pidió a Śrī Caitanya Mahāprabhu que perdonase a aquella persona inocente.
CC Madhya 12.130 Tras este incidente, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy satisfecho. Entonces pidió a todos los devotos que se sentasen formando dos hileras, una a cada lado.
CC Madhya 12.131 Entonces, el Señor Se sentó en medio de las dos hileras y recogió todo tipo de briznas de paja, granos de arena y cosas sucias.
CC Madhya 12.132 Mientras recogía las briznas de paja y los granos de arena, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Voy a reunir lo que habéis recogido cada uno, y al que menos haya recogido le pediré que pague una multa de pasteles y arroz dulce».
CC Madhya 12.133 De ese modo quedaron completamente limpias y brillantes todas las dependencias del templo de Guṇḍicā. Todas las habitaciones estaban frescas e inmaculadas, como la mente cuando está limpia y pacífica.
CC Madhya 12.134 Finalmente, cuando se hizo desaguar el agua de todas las dependencias del templo por los pasillos, parecía que nuevos ríos corrían en busca de las aguas del mar.
CC Madhya 12.135 Fuera de las puertas de entrada al templo, todos los caminos estaban también perfectamente limpios, sin que nadie pudiera decir exactamente cómo había ocurrido.
CC Madhya 12.136 Śrī Caitanya Mahāprabhu limpió también, por dentro y por fuera, el templo de Nṛsiṁha. Finalmente, descansó unos minutos, y luego comenzó a danzar.
CC Madhya 12.137 Alrededor de Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos los devotos realizaron canto en congregación. El Señor, como un león enloquecido, danzó en medio de ellos.
CC Madhya 12.138 Como solía ocurrir, mientras danzaba, en Caitanya Mahāprabhu se manifestaron transpiración, temblor, palidez, lágrimas, júbilo y rugidos. En verdad, las lágrimas de Sus ojos lavaron Su cuerpo y el de los que estaban frente a Él.
CC Madhya 12.139 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu lavó los cuerpos de los devotos con las lágrimas de Sus ojos. Las lágrimas fluían como la lluvia en el mes de śrāvaṇa.
CC Madhya 12.140 El cielo se llenó del poderoso sonido de aquel gran saṅkīrtana, y la Tierra tembló con los saltos y la danza del Señor Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 12.141 A Śrī Caitanya Mahāprabhu siempre le gustaba el canto en voz alta de Svarūpa Dāmodara. Por eso, cuando Svarūpa Dāmodara cantó, Śrī Caitanya Mahāprabhu danzó y dio grandes saltos de júbilo.
CC Madhya 12.142 De este modo, el Señor cantó y danzó durante algún tiempo. Por último, entendiendo las circunstancias, Se detuvo.
CC Madhya 12.143 Śrī Caitanya Mahāprabhu ordenó entonces a Śrī Gopāla, el hijo de Advaita Ācārya, que danzase.
CC Madhya 12.144 Mientras danzaba lleno de amor extático, Śrī Gopāla se desmayó y cayó al suelo inconsciente.
CC Madhya 12.145 Cuando Śrī Gopāla se desmayó, Advaita Ācārya Se apresuró a tomarle en Su regazo. Al ver que no respiraba, Se agitó muchísimo.
CC Madhya 12.146 Advaita Ācārya y otros devotos comenzaron a cantar el santo nombre del Señor Nṛsiṁha y a salpicar agua. El canto era como un rugido, tan intenso que parecía sacudir el universo entero.
CC Madhya 12.147 Pasado algún tiempo, el muchacho no había recobrado la conciencia. Entonces, Advaita Ācārya y los demás devotos empezaron a llorar.
CC Madhya 12.148 Śrī Caitanya Mahāprabhu puso Su mano en el pecho de Śrī Gopāla y dijo en voz alta: «Gopāla, levántate».
CC Madhya 12.149 En cuanto escuchó la voz de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Gopāla recobró el conocimiento. Entonces, todos los devotos se pusieron a danzar, cantando el santo nombre de Hari.
CC Madhya 12.150 Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha narrado este episodio con todo detalle. Por esa razón, yo sólo lo he mencionado brevemente.
CC Madhya 12.151 Después de descansar, Śrī Caitanya Mahāprabhu y los devotos fueron a bañarse.
CC Madhya 12.152 Después de bañarse, el Señor Se vistió con ropas secas a orillas del lago. Tras ofrecer reverencias al Señor Nṛsiṁhadeva, cuyo templo estaba cerca, el Señor entró en un jardín.
CC Madhya 12.153 En el jardín, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sentó con los demás devotos. Entonces vino Vāṇīnātha Rāya con mahā-prasādam de todo tipo.
CC Madhya 12.154-155 Kāśī Miśra y Tulasī, el supervisor del templo, trajeron prasādam como para alimentar a quinientas personas. Al ver la gran cantidad de prasādam, que incluía arroz, pasteles, arroz dulce y estofados de verduras, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy satisfecho.
CC Madhya 12.156 Entre los devotos que acompañaban a Śrī Caitanya Mahāprabhu estaban Paramānanda Purī, Brahmānanda Bhāratī, Advaita Ācārya y Nityānanda Prabhu.
CC Madhya 12.157 Con ellos estaban también Ācāryaratna, Ācāryanidhi, Śrīvāsa Ṭhākura, Gadādhara Paṇḍita, Śaṅkara, Nandanācārya, Rāghava Paṇḍita y Vakreśvara.
CC Madhya 12.158 Con permiso del Señor, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya se sentó. Śrī Caitanya Mahāprabhu y todos Sus devotos Se sentaron en asientos de madera altos.
CC Madhya 12.159 De ese modo, todos los devotos se sentaron a almorzar formando sucesivas hileras.
CC Madhya 12.160 Śrī Caitanya Mahāprabhu llamó repetidas veces a Haridāsa: «¡Haridāsa!, ¡Haridāsa!», pero éste, manteniéndose alejado, dijo entonces lo siguiente.
CC Madhya 12.161 Haridāsa Ṭhākura dijo: «Que el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu almuerce con los devotos. Yo soy aborrecible y no puedo sentarme entre vosotros.
CC Madhya 12.162 «Govinda me dará prasādam más tarde ahí afuera.» Entendiendo su mentalidad, Śrī Caitanya Mahāprabhu dejó de llamarle.
CC Madhya 12.163-164 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, Jagadānanda, Dāmodara Paṇḍita, Kāśīśvara, Gopīnātha, Vāṇīnātha y Śaṅkara sirvieron el prasādam; de cuando en cuando, los devotos cantaban los santos nombres.
CC Madhya 12.165 En el pasado, el Señor Śrī Kṛṣṇa había almorzado en el bosque, y Śrī Caitanya Mahāprabhu recordó ese mismo pasatiempo.
CC Madhya 12.166 Con sólo recordar los pasatiempos del Señor Śrī Kṛṣṇa, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se vio agitado por el amor extático. Pero, considerando el momento y el lugar, en cierta medida logró mantener la paciencia.
CC Madhya 12.167 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «A Mí puedes darme lāphrā-vyañjana [un guiso corriente de verduras]; a los demás devotos puedes darles mejores platos, como pasteles, arroz dulce y amṛta-guṭikā».
CC Madhya 12.168 Siendo omnisciente, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu sabía lo que le gustaba a cada devoto. Por eso hizo que Svarūpa Dāmodara sirviera esos platos a cada uno hasta que todos estuvieran plenamente satisfechos.
CC Madhya 12.169 Jagadānanda fue a servir prasādam, y de improviso sirvió todos los manjares más suculentos en el plato de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 12.170 Al ver aquel sabroso prasādam servido en Su plato, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se mostró muy enfadado. Sin embargo, cuando Le servían, a veces con trucos y a veces por la fuerza, el Señor estaba satisfecho.
CC Madhya 12.171 Una vez servida la comida, Śrī Caitanya Mahāprabhu la miró durante algún tiempo. Por temor de Jagadānanda, finalmente comió algo.
CC Madhya 12.172 El Señor sabía que, si no comía lo que Jagadānanda Le había servido, podía estar seguro de que Jagadānanda iba a ayunar. Temeroso de esto, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu comió un poco del prasādam que Le había servido.
CC Madhya 12.173 Svarūpa Dāmodara trajo entonces unos dulces excelentes y, deteniéndose ante el Señor, Se los ofreció.
CC Madhya 12.174 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī dijo entonces: «Toma un poquito de este mahā-prasādam, y verás por qué lo ha aceptado el Señor Jagannātha».
CC Madhya 12.175 Diciendo esto, Svarūpa Dāmodara puso un poco de comida ante el Señor, y el Señor, llevado del afecto que sentía por él, lo comió.
CC Madhya 12.176 Svarūpa Dāmodara y Jagadānanda ofrecían una y otra vez un poco de comida al Señor. Así mostraban su afecto por Él. Verdaderamente, era algo muy poco frecuente.
CC Madhya 12.177 El Señor invitó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya a sentarse a Su izquierda; al ver el comportamiento de Svarūpa Dāmodara y Jagadānanda, Sārvabhauma sonreía.
CC Madhya 12.178 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu también quería ofrecer a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya comida de primera clase; por eso, llevado del afecto, hizo que los que servían pusieran en su plato una y otra vez los mejores manjares.
CC Madhya 12.179 Gopīnātha Ācārya trajo también mahā-prasādam de gran calidad y, con palabras muy dulces, lo ofreció a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya.
CC Madhya 12.180 Después de servir al Bhaṭṭācārya prasādam de primera clase, Gopīnātha Ācārya dijo: «¡Pensad en el comportamiento mundano del Bhaṭṭācārya antes! ¡Y ved la bienaventuranza trascendental que disfruta ahora!».
CC Madhya 12.181 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contestó: «Yo era simplemente un lógico sin inteligencia. Pero, por tu gracia, he recibido la opulencia de la perfección».
CC Madhya 12.182 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya continuó: «¿Hay alguien tan misericordioso como Śrī Caitanya Mahāprabhu? Él ha convertido a un cuervo en un Garuḍa. ¿Quién podría ser tan misericordioso?
CC Madhya 12.183 «En compañía de los chacales de la lógica, lo único que hacía era ladrar un resonante «¡guau!, ¡guau!» Ahora, con esa misma boca, canto los santos nombres «Kṛṣṇa» y «Hari».
CC Madhya 12.184 Mientras que antes me relacionaba con los discípulos de la lógica, todos ellos no devotos, ahora estoy sumergido en las olas del nectáreo océano de la relación con devotos.»
CC Madhya 12.185 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya: «Tú ya eras consciente de Kṛṣṇa desde tu vida anterior. Por eso, amas tanto a Kṛṣṇa que tu sola compañía está haciendo que nosotros nos volvamos conscientes de Kṛṣṇa».
CC Madhya 12.186 Así, con excepción de Śrī Caitanya Mahāprabhu, no hay en los tres mundos nadie que esté siempre tan deseoso de aumentar la gloria de los devotos y de darles satisfacción.
CC Madhya 12.187 A continuación, Śrī Caitanya Mahāprabhu tomó los remanentes del alimento ofrecido a Jagannātha —pasteles, arroz dulce, etc.— y los repartió entre los demás devotos, llamando personalmente a cada uno.
CC Madhya 12.188 Śrī Advaita Ācārya y Nityānanda Prabhu Se sentaron uno al lado del otro y, mientras se servía el prasādam, Se enzarzaron en una especie de discusión fingida.
CC Madhya 12.189 En primer lugar, Advaita Ācārya dijo: «Estoy sentado al lado de un mendicante desconocido, y no sé qué tipo de destino Me aguarda por comer con Él.
CC Madhya 12.190 «Śrī Caitanya Mahāprabhu pertenece a la orden de vida de renuncia. Por consiguiente, Él no atiende a esas diferencias. Es bien cierto que el sannyāsī no se ve afectado por el alimento que come, sea cual sea su procedencia.
CC Madhya 12.191 «Según los śāstras, no hay nada que objetar si un sannyāsī come en casa de otra persona. Pero, para el brāhmaṇa casado, esa misma conducta no es correcta.
CC Madhya 12.192 «No es correcto que los casados coman con personas de quienes no se conoce ni el pasado, ni la familia, ni la personalidad ni el comportamiento.»
CC Madhya 12.193 Nityānanda Prabhu refutó inmediatamente el argumento de Śrīla Advaita Ācārya diciendo: «Tú eres un maestro de monismo impersonal, y la conclusión monista es un gran obstáculo para el progreso en el servicio devocional puro.
CC Madhya 12.194 «Quien participa de Tu filosofía monista impersonal no acepta más que una única substancia, el Brahman.»
CC Madhya 12.195 Nityānanda Prabhu continuó: «¡Menudo monista estás hecho! Y aquí estoy Yo, comiendo a Tu lado. No sé el efecto que esto podrá causar en Mi mente».
CC Madhya 12.196 De ese modo, Ambos continuaron hablando y alabándose el uno al otro, aunque Sus alabanzas parecían negativas, pues Se hablaban como si Se estuviesen lanzando insultos.
CC Madhya 12.197 A continuación, llamando a todos los vaiṣṇavas, Śrī Caitanya Mahāprabhu repartió mahā-prasādam como si rociase néctar. En ese momento, la riña que simulaban Advaita Ācārya y Nityānanda Prabhu era cada vez más deliciosa.
CC Madhya 12.198 Después de comer, todos los vaiṣṇavas se pusieron en pie y cantaron el santo nombre de Hari; la resonancia del sonido llenó todos los sistemas planetarios superiores e inferiores.
CC Madhya 12.199 A continuación, Śrī Caitanya Mahāprabhu ofreció collares de flores y pasta de madera de sándalo a todos Sus consagrados devotos personales.
CC Madhya 12.200 Svarūpa Dāmodara y las otras seis personas que habían servido el prasādam almorzaron entonces en el interior de la sala.
CC Madhya 12.201 Govinda recogió algunos remanentes de la comida de Śrī Caitanya Mahāprabhu y los guardó con mucho cuidado. Más tarde, una parte de esos remanentes le fue entregada a Haridāsa Ṭhākura.
CC Madhya 12.202 Más tarde, los remanentes de la comida de Śrī Caitanya Mahāprabhu fueron repartidos entre los devotos que los solicitaron; Govinda mismo tomó, finalmente, los últimos restos.
CC Madhya 12.203 La Suprema Personalidad de Dios plenamente independiente realiza diversos tipos de pasatiempos. El pasatiempo de fregar y limpiar el templo de Guṇḍicā es, simplemente, uno de esos pasatiempos.
CC Madhya 12.204 Al día siguiente se celebró el festival de Netrotsava. Ese gran festival era la vida misma de todos los devotos.
CC Madhya 12.205 Durante quince días, todos habían estado muy tristes de no poder ver a la Deidad del Señor Jagannātha. Al ver al Señor el día del festival, los devotos se sintieron muy felices.
CC Madhya 12.206 En esa ocasión, sintiéndose muy feliz, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue con todos los devotos al templo a visitar al Señor.
CC Madhya 12.207 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a visitar el templo, Kāśīśvara Le precedía, controlando a las multitudes; por detrás iba Govinda, con el cántaro de sannyāsī lleno de agua.
CC Madhya 12.208 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu iba hacia el templo, flanqueado por Svarūpa Dāmodara y Advaita Ācārya, frente a Él caminaban Paramānanda Purī y Brahmānanda Bhāratī.
CC Madhya 12.209 Con intenso deseo, todos los demás devotos les seguían hacia el templo del Señor Jagannātha.
CC Madhya 12.210 Sentían tanta ansiedad por ver al Señor, que todos ellos pasaron por alto los principios regulativos y, para poder ver la cara del Señor, fueron hasta el lugar donde se ofrecía la comida.
CC Madhya 12.211 Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba muy sediento de ver al Señor, y Sus ojos eran como dos abejorros que bebían la miel de los ojos de loto del Señor Jagannātha, que es Kṛṣṇa mismo.
CC Madhya 12.212 Los ojos del Señor Jagannātha superaban en belleza a las flores de loto recién abiertas; Su cuello era tan lustroso como un espejo hecho de zafiros.
CC Madhya 12.213 La barbilla del Señor, de una tonalidad amarillenta, anulaba la belleza de la flor bāndhulī. Esto aumentaba la belleza de Su suave sonrisa, que era como resplandecientes olas de néctar.
CC Madhya 12.214 El brillo de Su hermosa cara aumentaba a cada instante, y los ojos de miles de devotos bebían su miel como abejorros.
CC Madhya 12.215 Cuanto más bebían con los ojos la nectárea miel de Su rostro de loto, su sed aumentaba aún más. Así, sus ojos no se apartaban de Él.
CC Madhya 12.216 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu y Sus devotos disfrutaron de bienaventuranza trascendental viendo el rostro de Jagannātha. Esto continuó hasta el mediodía.
CC Madhya 12.217 Como solía ocurrir, en el cuerpo de Caitanya Mahāprabhu se manifestaron signos de bienaventuranza trascendental. Sudaba y temblaba, y de Sus ojos caía un flujo constante de lágrimas. Pero el Señor contenía las lágrimas para que no Le dificultasen la visión del rostro del Señor.
CC Madhya 12.218 Su contemplación del rostro del Señor Jagannātha sólo se interrumpía en el momento de la ofrenda de alimentos. Después volvían a contemplar de nuevo Su rostro. Mientras se ofrecía la comida al Señor, Śrī Caitanya Mahāprabhu realizaba kīrtana.
CC Madhya 12.219 Viendo el rostro del Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu sintió un placer tan grande que Se olvidó de todo. Al mediodía, sin embargo, los devotos Le llevaron a almorzar.
CC Madhya 12.220 Sabiendo que a la mañana siguiente se celebraría el festival de los carros, todos los sirvientes del Señor Jagannātha Le ofrecían el doble de comida.
CC Madhya 12.221 He narrado brevemente los pasatiempos del Señor cuando fregó y limpió el templo de Guṇḍicā. Por ver o escuchar esos pasatiempos, hasta los pecadores pueden ver despertar su conciencia de Kṛṣṇa.
CC Madhya 12.222 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.