Madhya 11: Los pasatiempos beḍā-kīrtana de Śrī Caitanya Mahāprabhu

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura resume el Capítulo Once en su Amṛta-pravāha-bhāṣya. Aunque Sārvabhauma Bhaṭṭācārya hizo todo lo que pudo por concertar un encuentro entre Śrī Caitanya Mahāprabhu y el rey Pratāparudra, el Señor Se negó de plano a aceptar su petición. Por aquel entonces, Śrī Rāmānanda Rāya, que regresaba después de cumplir con sus funciones en el gobierno, hizo grandes alabanzas del rey Pratāparudra en presencia del Señor Caitanya. Debido a ello, el Señor Se mostró algo menos tajante. El rey, por su parte, hizo promesas a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, y éste le insinuó la forma en que podía ver al Señor. Durante Anavasara, en los quince días en que el Señor Jagannātha descansa, Śrī Caitanya Mahāprabhu, al no poder ver al Señor Jagannātha, fue a Ālālanātha. Más tarde, cuando los devotos de Bengala vinieron a verle, el Señor regresó a Jagannātha Purī. Cuando Advaita Ācārya y los demás devotos estaban llegando a Jagannātha Purī, Svarūpa Dāmodara y Govinda, los dos asistentes personales de Śrī Caitanya Mahāprabhu, fueron a recibirles a todos con collares de flores. Desde la azotea de su palacio, el rey pudo ver la llegada de todos los devotos. Gopīnātha Ācārya subió a la azotea con el rey y, siguiendo las instrucciones de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, fue indicando al rey quien era cada uno de los devotos. El rey habló de los devotos con Gopīnātha Ācārya, y mencionó que los devotos estaban tomando prasādam sin seguir los principios regulativos de las peregrinaciones. Estaban tomando prasādam sin haberse afeitado, y pasaban por alto la regla de ayunar en un lugar sagrado. Después de que Sārvabhauma Bhaṭṭācārya explicara al rey la razón de que los devotos hubieran violado aparentemente los mandatos de las Escrituras, el rey procuró alojamiento a todos los devotos y supervisó que tuviesen prasādam. Śrī Caitanya Mahāprabhu habló muy contento con Vāsudeva Datta y otros devotos. Haridāsa Ṭhākura también había venido, y, por su actitud humilde y sumisa, Śrī Caitanya Mahāprabhu le dio un lugar tranquilo y solitario cerca del templo. Después de esto, el Señor comenzó a realizar saṅkīrtana, dividiendo a todos los devotos en cuatro grupos. Después del saṅkīrtana, todos los devotos se retiraron a sus habitaciones.

CC Madhya 11.1 Śrī Caitanya Mahāprabhu sumergió el mundo entero en el océano del amor extático con Sus hermosas danzas en el templo de Jagannātha. Él danzaba de forma exquisita y saltaba muy alto.
CC Madhya 11.2 ¡Toda gloria al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda Prabhu! ¡Toda gloria a Śrī Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu!
CC Madhya 11.3 Al día siguiente, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya rogó al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu que le diese permiso para exponer cierta cuestión sin temor.
CC Madhya 11.4 El Señor tranquilizó al Bhaṭṭācārya, diciéndole que podía hablar sin temor, aunque añadió que sólo aceptaría lo que le iba a decir si era adecuado, y que, si no lo era, lo rechazaría.
CC Madhya 11.5 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya dijo: «Hay un rey que se llama Pratāparudra Rāya. Está muy deseoso de entrevistarse contigo, y pide Tu permiso.
CC Madhya 11.6 Nada más escuchar esta petición, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se tapó los oídos con las manos y dijo: «Mi querido Sārvabhauma, ¿por qué Me pides algo tan indeseable?
CC Madhya 11.7 «Pertenezco a la orden de vida de renuncia, de forma que, para Mí, estar con un rey es tan peligroso como estar con una mujer. Ambas cosas serían como beber veneno.»
CC Madhya 11.8 Lamentándose muchísimo, el Señor dijo a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya: «“¡Ay!, para la persona que desea sinceramente cruzar el océano material y ocuparse en el servicio amoroso trascendental del Señor sin motivaciones materiales, ver a un materialista dedicado a la complacencia de los sentidos, o ver a una mujer con ese mismo tipo de intereses, es más abominable que beber veneno a sabiendas”».
CC Madhya 11.9 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contestó: «Mi querido Señor, lo que Tú has dicho es correcto, pero este rey no es un rey corriente. Es un gran devoto y sirviente del Señor Jagannātha».
CC Madhya 11.10 Śrī Caitanya dijo: «Aunque sea correcto que el rey es un gran devoto, pese a todo debe considerársele una serpiente venenosa. Del mismo modo, una mujer puede estar esculpida en madera, pero, aun así, basta con tocar su forma para que nos sintamos agitados.
CC Madhya 11.11 «“Al ver una serpiente viva, o simplemente la forma de una serpiente, inmediatamente sentimos pánico. Quien se esfuerza por la autorrealización debe sentir ese mismo temor en presencia de una persona materialista o de una mujer. En verdad, ni siquiera debe mirar su aspecto físico.”
CC Madhya 11.12 «Bhaṭṭācārya, si continúas hablando así, no Me verás aquí nunca más. Por lo tanto, nunca debes dejar salir de tu boca una petición semejante.»
CC Madhya 11.13 Asustado, Sārvabhauma regresó a su casa y se puso a meditar en la cuestión.
CC Madhya 11.14 Mientras tanto, llegaba a Puruṣottama, Jagannātha Purī, Mahārāja Pratāparudra, quien, acompañado de sus secretarios, ministros y oficiales del ejército, fue a visitar el templo del Señor Jagannātha.
CC Madhya 11.15 Cuando el rey Pratāparudra regresó a Jagannātha Purī, vino también con él Rāmānanda Rāya. Rāmānanda Rāya, sintiendo un gran placer, fue inmediatamente a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.16 Cuando llegó a donde estaba Śrī Caitanya Mahāprabhu, Rāmānanda Rāya Le ofreció reverencias. El Señor le abrazó, y ambos comenzaron a llorar en el gran éxtasis del amor.
CC Madhya 11.17 Al ver la gran intimidad que existía entre el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu y Śrī Rāmānanda Rāya, todos los devotos estaban asombrados.
CC Madhya 11.18 Rāmānanda Rāya dijo: «He dado cumplida información al rey Pratāparudra de Tu orden de que me retire del servicio activo. Por Tu gracia, el rey se sintió complacido de dispensarme de esas actividades materiales.
CC Madhya 11.19 «Yo dije: “Vuestra Majestad, no tengo deseo de seguir dedicado a la política. Sólo deseo estar a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por favor, dadme Vuestro permiso”.
CC Madhya 11.20 «Cuando le presenté mi petición, el rey, al sólo escuchar Tu nombre, se sintió muy complacido. En verdad, se levantó al instante de su trono y me abrazó.
CC Madhya 11.21 «Mi querido Señor, en cuanto escuchó Tu santo nombre, el rey se vio inmediatamente dominado de un gran amor extático. Tomando mi mano, mostró todos los signos del amor.
CC Madhya 11.22 «Cuando escuchó mi petición, inmediatamente me concedió una pensión sin deducciones de ningún tipo. Así, el rey me concedió como pensión un salario completo y me pidió que me ocupase, libre de ansiedades, en el servicio de Tus pies de loto.
CC Madhya 11.23 «Entonces, Mahārāja Pratāparudra dijo con mucha humildad: “Yo soy muy caído y aborrecible, y no soy digno de que el Señor me conceda Su audiencia. La vida es un éxito sólo para el que se ocupa en Su servicio”.
CC Madhya 11.24 «El rey dijo entonces: “Śrī Caitanya Mahāprabhu es Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda. Él es muy misericordioso, y espero que en alguna vida futura me conceda una cita”.
CC Madhya 11.25 «Mi Señor, yo no creo que haya en mí ni una fracción del éxtasis amoroso que veo en Mahārāja Pratāparudra.»
CC Madhya 11.26 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Mi querido Rāmānanda Rāya, tú eres el más grande de todos los devotos de Kṛṣṇa; por eso, todo el que te ama a ti es, ciertamente, una persona muy afortunada.
CC Madhya 11.27 «El rey ha mostrado tanto amor por ti que, sin duda alguna, el Señor Kṛṣṇa le aceptará.
CC Madhya 11.28 «[El Señor Kṛṣṇa dijo a Arjuna:] “Aquellos que son directamente Mis devotos, en realidad no son Mis devotos, pero los que son devotos de Mi sirviente, son verdaderamente Mis devotos”.
CC Madhya 11.29-30 «“Mis devotos Me ofrecen servicio con muchísima atención y respeto. Me ofrecen reverencias con todos los miembros de su cuerpo. Adoran a los demás devotos y ven a todas las entidades vivientes en relación conmigo. Toda la energía de sus cuerpos Me la dedican a Mí. La facultad del habla la emplean en glorificar Mi forma y Mis cualidades. También Me dedican la mente y tratan de abandonar todo tipo de deseos materiales. Ésas son las características de Mis devotos.”
CC Madhya 11.31 «[El Señor Śiva dijo a la diosa Durgā:] “Mi querida Devī, aunque los Vedas recomiendan la adoración de semidioses, la adoración del Señor Viṣṇu es suprema. Sin embargo, por encima de la adoración del Señor Viṣṇu está el ofrecer servicio a los vaiṣṇavas, que están relacionados con el Señor Viṣṇu”.
CC Madhya 11.32 «“Las personas de escasa austeridad difícilmente pueden obtener el servicio de los devotos puros que están progresando en la senda que va de regreso al reino de Dios, los Vaikuṇṭhas. Los devotos puros se ocupan al ciento por ciento en glorificar al Señor Supremo, que es el Señor de los semidioses y el controlador de todas las entidades vivientes.”»
CC Madhya 11.33 Paramānanda Purī, Brahmānanda Bhāratī Gosāñi, Svarūpa Dāmodara Gosāñi, el Señor Nityānanda, Jagadānanda, Mukunda y otros devotos estaban con el Señor en aquella ocasión.
CC Madhya 11.34 Śrī Rāmānanda Rāya, por consiguiente, ofreció reverencias a todos los devotos del Señor, en particular a los cuatro maestros espirituales. De ese modo, Rāmānanda Rāya saludó adecuadamente a todos los devotos.
CC Madhya 11.35 Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó entonces a Rāmānanda Rāya: «¿Has visitado ya el templo del Señor Jagannātha, el de ojos de loto?».Rāmānanda Rāya contestó: «Ahora iré a visitar el templo».
CC Madhya 11.36 Śrī Caitanya Mahāprabhu contestó: «¿Qué has hecho, Mi querido Rāya? ¿Por qué no has ido a ver primero al Señor Jagannātha antes de venir aquí? ¿Por qué has venido primero aquí?».
CC Madhya 11.37 Rāmānanda Rāya dijo: «Las piernas son como la cuadriga, y el corazón, como el auriga. La entidad viviente se ve obligada a ir allí donde la lleve el corazón».
CC Madhya 11.38 Śrī Rāmānanda Rāya continuó: «¿Qué puedo hacer? Mi mente me ha traído aquí. No pude ni pensar en ir primero al templo del Señor Jagannātha».
CC Madhya 11.39 Śrī Caitanya Mahāprabhu aconsejó: «Ve inmediatamente al templo del Señor Jagannātha a ver al Señor. Después vé a casa y visita a tu familia».
CC Madhya 11.40 Tras recibir el permiso de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Rāmānanda Rāya fue a toda prisa al templo del Señor Jagannātha. ¿Quién puede entender el servicio devocional de Rāmānanda Rāya?
CC Madhya 11.41 A su regreso a Jagannātha Purī, el rey Pratāparudra llamó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya. Cuando el Bhaṭṭācārya fue a ver al rey, el rey le presentó sus respetos e hizo las siguientes preguntas.
CC Madhya 11.42 El rey preguntó: «¿Has presentado mi petición al Señor?».Sārvabhauma contestó: «Sí, con mucho esfuerzo, he hecho todo lo que he podido.
CC Madhya 11.43 «Pero, pese a mi gran esfuerzo, el Señor no consentirá en ver a un rey. En verdad, dijo que si Se lo pedía de nuevo, Se marcharía de Jagannātha Purī a otro lugar.»
CC Madhya 11.44 Al escuchar esto, el rey se sintió muy triste, y, con gran lamentación, dijo lo siguiente.
CC Madhya 11.45 El rey dijo: «Śrī Caitanya Mahāprabhu ha descendido con la única intención de liberar a todo tipo de personas pecaminosas y de bajo nacimiento. Por eso ha liberado a pecadores como Jagāi y Mādhāi.
CC Madhya 11.46 «¡Ay de mí!, ¿es que Śrī Caitanya Mahāprabhu Se ha encarnado para liberar a toda clase de pecadores menos a un rey que resulta llamarse Mahārāja Pratāparudra?
CC Madhya 11.47 «“¡Ay de mí!, ¿es que Śrī Caitanya Mahāprabhu ha hecho Su advenimiento decidido a liberar a todos menos a mí? Él concede Su misericordiosa mirada a muchos hombres de clase baja a los que, por lo común, no se les debe ni ver.”»
CC Madhya 11.48 Mahārāja Pratāparudra continuó: «Si Śrī Caitanya Mahāprabhu está decidido a no verme a mí, yo estoy decidido a abandonar mi vida si no Le veo a Él.
CC Madhya 11.49 «Si no recibo la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, mi cuerpo y mi reino son, ciertamente, inútiles.»
CC Madhya 11.50 Al escuchar al rey Pratāparudra hablar con tanta determinación, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya quedó pensativo. En verdad, estaba muy sorprendido de ver la determinación del rey.
CC Madhya 11.51 Finalmente, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya dijo: «Mi querido rey, no te preocupes. Por tu firme determinación, estoy seguro de que recibirás la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu».
CC Madhya 11.52 Al ver la firme determinación del rey, el Bhaṭṭācārya declaró: «El amor puro es la única manera de llegar al Señor Supremo. Tu amor por Śrī Caitanya Mahāprabhu es muy, muy profundo; por lo tanto, no cabe duda de que Él será misericordioso contigo».
CC Madhya 11.53 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya sugirió entonces: «Hay una manera de que Le veas directamente.
CC Madhya 11.54 «El día del festival de los carros, Śrī Caitanya Mahāprabhu danzará ante la Deidad con gran amor extático.
CC Madhya 11.55 «Ese día del festival de Ratha-yātrā, después de danzar ante el Señor, Śrī Caitanya Mahāprabhu entrará en el jardín de Guṇḍicā. En ese momento tú debes estar allí, solo y sin tus galas de rey.
CC Madhya 11.56 «Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu entre en el jardín de Guṇḍicā, tú debes estar allí también y leer los cinco capítulos del Śrīmad-Bhāgavatam que relatan la danza del Señor Kṛṣṇa con las gopīs. De ese modo podrás tomarte de los pies de loto del Señor.
CC Madhya 11.57 «El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu estará absorto en amor extático, sin conciencia externa. En ese momento, mientras tú recitas esos capítulos del Śrīmad-Bhāgavatam, Él te abrazará, sabiendo que eres un vaiṣṇava puro.
CC Madhya 11.58 «Desde que Rāmānanda Rāya Le habló de tu amor puro por Él, el Señor ha cambiado ya de modo de pensar.»
CC Madhya 11.59 Mahārāja Pratāparudra aceptó el consejo del Bhaṭṭācārya, firmemente decidido a seguir sus instrucciones. De ese modo sintió felicidad trascendental.
CC Madhya 11.60 Cuando el rey preguntó al Bhaṭṭācārya cuándo se iba a celebrar la ceremonia de baño del Señor Jagannātha [Snāna-yātrā], el Bhaṭṭācārya contestó que sólo faltaban tres días.
CC Madhya 11.61 Después de animar de esta forma al rey, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya regresó a casa. El día de la ceremonia del baño del Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía una gran felicidad en Su corazón.
CC Madhya 11.62 Mientras veía la ceremonia de baño del Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy feliz. Pero, cuando el Señor Jagannātha Se retiró tras la ceremonia, el Señor Caitanya Se sintió muy desdichado porque no podía verle.
CC Madhya 11.63 Debido a los sentimientos de separación del Señor Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía la misma intensa ansiedad que sienten las gopīs al verse separadas de Kṛṣṇa. En ese estado, abandonó toda compañía y fue a Ālālanātha.
CC Madhya 11.64 Siguiendo al Señor, los devotos llegaron ante Él y Le pidieron que regresara a Purī. Le explicaron que los devotos de Bengala estaban a punto de llegar a Puruṣottama-kṣetra.
CC Madhya 11.65 De ese modo, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya llevó al Señor Caitanya de regreso a Jagannātha Purī. Acto seguido fue a ver al rey Pratāparudra y le informó de la llegada del Señor.
CC Madhya 11.66 En ese momento, mientras Sārvabhauma Bhaṭṭācārya hablaba con el rey Pratāparudra, llegó Gopīnātha Ācārya. Como brāhmaṇa que era, ofreció su bendición al rey, y se dirigió a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya con las siguientes palabras.
CC Madhya 11.67 «Vienen de Bengala cerca de doscientos devotos. Todos ellos son muy avanzados y están especialmente consagrados a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.68 «Todos ellos han llegado ya a la orilla del lago Narendra, donde están esperando. Hay que disponer los alojamientos y el servicio de prasādam para ellos.»
CC Madhya 11.69 El rey contestó: «Daré orden al encargado del templo. Él dispondrá el alojamiento y el prasādam para todos, como tú deseas.
CC Madhya 11.70 «Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, por favor, muéstrame, uno por uno, a todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu que han venido de Bengala.»
CC Madhya 11.71 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya pidió al rey: «Sube a la azotea de palacio. Gopīnātha Ācārya conoce a todos los devotos y te los irá señalando.
CC Madhya 11.72 «Yo, en realidad, no conozco a ninguno, aunque deseo conocerles. Pero Gopīnātha Ācārya, que los conoce a todos, te dará sus nombres.»
CC Madhya 11.73 Tras decir esto, Sārvabhauma subió a lo alto del palacio con el rey y Gopīnātha Ācārya. En ese momento, los devotos vaiṣṇavas de Bengala caminaban pasando cerca del palacio.
CC Madhya 11.74 Svarūpa Dāmodara y Govinda, con los collares de flores y el prasādam del Señor Jagannātha, estaban también allí, saliendo al encuentro de los vaiṣṇavas.
CC Madhya 11.75 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu había enviado por adelantado a esas dos personas. El rey preguntó: «¿Quiénes son esos dos devotos? Por favor, hacedme saber su identidad».
CC Madhya 11.76 Śrī Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contestó: «Ése es Svarūpa Dāmodara, que es prácticamente la segunda expansión del cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.77 «El otro es Govinda, el sirviente personal del Señor Caitanya. Por medio de estas dos personas, el Señor ha enviado collares de flores y remanentes del alimento del Señor Jagannātha para honrar a los devotos de Bengala.»
CC Madhya 11.78 En primer lugar se adelantó Svarūpa Dāmodara, quien puso un collar de flores a Advaita Ācārya. A continuación, Govinda ofreció a Advaita Ācārya un segundo collar de flores.
CC Madhya 11.79 Cuando Govinda ofreció reverencias, tendido en el suelo ante Advaita Ācārya, Advaita Ācārya preguntó a Svarūpa Dāmodara por su identidad, pues por aquel entonces no conocía a Govinda.
CC Madhya 11.80 Svarūpa Dāmodara Le informó: «Govinda era el sirviente de Īśvara Purī. Es un devoto altamente cualificado.
CC Madhya 11.81 «Īśvara Purī ordenó a Govinda que sirviese a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Así, el Señor le tiene siempre a Su lado.»
CC Madhya 11.82 El rey preguntó: «¿A quién han ofrecido los dos collares de flores Svarūpa Dāmodara y Govinda? La refulgencia de Su cuerpo es tan grande que debe de ser un gran devoto. Por favor, hacedme saber quién es».
CC Madhya 11.83 Gopīnātha Ācārya contestó: «Su nombre es Advaita Ācārya. El propio Śrī Caitanya Mahāprabhu Le honra y es, por lo tanto, el devoto más elevado.
CC Madhya 11.84 «Ahí están Śrīvāsa Paṇḍita, Vakreśvara Paṇḍita, Vidyānidhi Ācārya y Gadādhara Paṇḍita.
CC Madhya 11.85 «Ahí están Ācāryaratna, Purandara Paṇḍita, Gaṅgādāsa Paṇḍita y Śaṅkara Paṇḍita.
CC Madhya 11.86 «Ahí están Murāri Gupta, Paṇḍita Nārāyaṇa y Haridāsa Ṭhākura, el liberador del universo entero.
CC Madhya 11.87 «Ése es Hari Bhaṭṭa, y aquél, Nṛsiṁhānanda. Aquéllos son Vāsudeva Datta y Śivānanda Sena.
CC Madhya 11.88 «He ahí también a Govinda Ghoṣa, Mādhava Ghoṣa y Vāsudeva Ghoṣa. Los tres son hermanos, y su saṇkīrtana, su canto en congregación, saṅkīrtana, complace mucho al Señor.
CC Madhya 11.89 «Ése es Rāghava Paṇḍita, ése, Ācārya Nandana, y aquél, Śrīmān Paṇḍita. Ésos son Śrīkānta y Nārāyaṇa.»
CC Madhya 11.90 Gopīnātha Ācārya continuó señalando a los devotos: «Allí está Śuklāmbara. Mira, allí está Śrīdhara. Aquél es Vijaya, y aquel otro es Vallabha Sena. Allí está Puruṣottama, y allí, Sañjaya.
CC Madhya 11.91 «Y allí están todos los devotos de Kulīna-grāma: Satyarāja Khān, Rāmānanda y los demás. Están todos aquí. Mira, por favor.
CC Madhya 11.92 «Allí están Mukunda dāsa, Narahari, Śrī Raghunandana, Cirañjīva y Sulocana. Todos ellos viven en Khaṇḍa.
CC Madhya 11.93 «¿Cuántos nombres voy a decirte? Todos los devotos que ves aquí son devotos íntimos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que es su vida misma.»
CC Madhya 11.94 El rey dijo: «Después de ver a todos estos devotos, estoy completamente maravillado, pues nunca había visto una refulgencia semejante.
CC Madhya 11.95 «En verdad, su refulgencia es como el brillo de un millón de soles. Tampoco había escuchado nunca los nombres de Dios cantados de forma tan melodiosa.
CC Madhya 11.96 «Nunca antes había visto semejante amor extático, ni nunca había escuchado la vibración del santo nombre del Señor cantado de esa manera, ni había visto nunca danzar así durante el saṅkīrtana.»
CC Madhya 11.97 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contestó: «Ese dulce sonido trascendental es una creación especial del Señor conocida con el nombre de prema-saṅkīrtana, canto en congregación con amor por Dios.
CC Madhya 11.98 «En esta era de Kali, Śrī Caitanya Mahāprabhu ha descendido para predicar la religión de la conciencia de Kṛṣṇa. Por lo tanto, el canto de los santos nombres del Señor Kṛṣṇa es el principio religioso para esta era.
CC Madhya 11.99 «Todo el que adora al Señor Caitanya Mahāprabhu mediante el canto en congregación, debe ser considerado muy inteligente. A quien no lo hace, debe considerársele víctima de esta era y carente de toda inteligencia.
CC Madhya 11.100 «“En la era de Kali, aquellos que son inteligentes ejecutan cantos en congregación para adorar a la encarnación de Dios que canta sin cesar el nombre de Kṛṣṇa. Aunque Su tez no es negruzca, Él es el mismo Kṛṣṇa. Junto a Él están Sus acompañantes, sirvientes, armas y compañeros íntimos.”»
CC Madhya 11.101 El rey dijo: «Conforme al testimonio de las Escrituras reveladas, se concluye que el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu es el Señor Kṛṣṇa en persona. ¿Por qué razón, entonces, los sabios eruditos son a veces indiferentes hacia Él?».
CC Madhya 11.102 El Bhaṭṭācārya contestó: «La persona que haya recibido al menos una pequeña fracción de misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu puede entender que Él es el Señor Kṛṣṇa. Nadie más puede entenderlo.
CC Madhya 11.103 «Una persona que no ha recibido la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, por muy sabia y erudita que sea, y por mucho que vea o escuche, no puede aceptar que el Señor Caitanya es la Suprema Personalidad de Dios.
CC Madhya 11.104 «[El Señor Brahmā dijo:] “Mi Señor, aquel que es favorecido por un ligero vestigio de la misericordia de Tus pies de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan para comprender a la Suprema Personalidad de Dios no pueden conocerte, aunque continúen estudiando los Vedas durante muchos años”.»
CC Madhya 11.105 El rey dijo: «En lugar de ir hacia el templo del Señor Jagannātha, todos los devotos corren hacia la residencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu».
CC Madhya 11.106 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contestó: «Eso es amor espontáneo. Todos los devotos están muy deseosos de ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu».
CC Madhya 11.107 «En primer lugar, los devotos se reunirán con Śrī Caitanya Mahāprabhu; después irán juntos al templo para ver al Señor Jagannātha.»
CC Madhya 11.108 El rey dijo: «Vāṇīnātha, el hijo de Bhavānanda Rāya, fue con cinco o siete hombres más a conseguir los remanentes del alimento del Señor Jagannātha.
CC Madhya 11.109 «De hecho, Vāṇīnātha ha ido ya a la morada del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu con una gran cantidad de mahā-praśādam. Por favor, hazme saber la razón de esto.»
CC Madhya 11.110 Sārvabhauma Bhaṭṭācārya dijo: «Al entender que ya habían llegado todos los devotos, el Señor Caitanya dio la señal, y ésa es la razón de que Vāṇīnātha y los demás hayan traído tan grandes cantidades de mahā-prasādam».
CC Madhya 11.111 El rey preguntó al Bhaṭṭācārya: «¿Por qué no han seguido los devotos las regulaciones propias de la visita a un lugar de peregrinaje, como ayunar, afeitarse, etc.? ¿Por qué han comido prasādam primero?».
CC Madhya 11.112 El Bhaṭṭācārya dijo al rey: «Lo que tú dices es correcto según los principios regulativos que rigen las visitas a lugares sagrados, pero hay otra senda, la senda del amor espontáneo. Según esos principios, en la puesta en práctica de los principios religiosos hay muchas complejidades muy sutiles.
CC Madhya 11.113 «Cuando las Escrituras ordenan afeitarse y ayunar, esos mandamientos son órdenes indirectas de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, cuando el Señor ordena directamente tomar prasādam, de modo natural los devotos toman prasādam considerándolo su primer deber.
CC Madhya 11.114 «Si no hay mahā-prasādam, el devoto ayuna, pero, si la Suprema Personalidad de Dios ordena directamente tomar prasādam, sería ofensivo pasar por alto esa oportunidad.
CC Madhya 11.115 «Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu reparte prasādam con Su mano trascendental, ¿quién pasará por alto esa oportunidad para seguir el principio regulativo de ayunar?
CC Madhya 11.116 «Una mañana, hace algún tiempo, el Señor me dio arroz mahā-prasādam, y yo lo comí sentado en la cama, sin siquiera haberme lavado la boca.
CC Madhya 11.117 «Cuando el Señor muestra Su misericordia a una persona inspirándola desde dentro del corazón, esa persona se refugia solamente en el Señor Kṛṣṇa y abandona todas las costumbres védicas y sociales.
CC Madhya 11.118 «“Quien recibe la inspiración del Señor, que está en el corazón de todos, no se preocupa por las costumbres sociales ni por los principios regulativos védicos.”»
CC Madhya 11.119 Después de esto, el rey Pratāparudra descendió de lo alto del palacio y llamó a Kāśī Miśra y al inspector del templo.
CC Madhya 11.120-121 Mahārāja Pratāparudra dijo entonces a Kāśī Miśra y al inspector del templo: «Encargaos de que todos los devotos y compañeros de Śrī Caitanya Mahāprabhu dispongan de alojamientos cómodos, de facilidades para tomar prasādam y de que todo esté bien organizado cuando visiten el templo, de forma que no haya ninguna dificultad.
CC Madhya 11.122 «Cualquier orden que dé Śrī Caitanya Mahāprabhu, cumplidla al pie de la letra. Incluso si no da órdenes directamente, vosotros tenéis que satisfacer Sus deseos simplemente entendiendo Sus indicaciones.»
CC Madhya 11.123 Tras decir esto, el rey les dio permiso para irse. Sārvabhauma Bhaṭṭācārya acudió también a donde se encontraban reunidos todos los vaiṣṇavas.
CC Madhya 11.124 Desde lejos, Gopīnātha Ācārya y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya contemplaron el encuentro de todos los vaiṣṇavas con Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.125 Partiendo del lado derecho de la puerta del león, la puerta principal del templo, todos los vaiṣṇavas se dirigieron hacia la casa de Kāśī Miśra.
CC Madhya 11.126 Mientras tanto, Śrī Caitanya Mahāprabhu, en compañía de Sus asistentes personales, salió al encuentro de los vaiṣṇavas en la calle, lleno de júbilo.
CC Madhya 11.127 Advaita Ācārya fue el primero que ofreció oraciones a los pies de loto del Señor; el Señor, inmediatamente, Le abrazó lleno de amor extático.
CC Madhya 11.128 En verdad, Śrī Caitanya Mahāprabhu y Advaita Ācārya dieron signos de agitación debida al amor extático. Sin embargo, considerando el momento y el lugar, el Señor Caitanya Mahāprabhu Se mantuvo paciente.
CC Madhya 11.129 Después de esto, todos los devotos, comenzando con Śrīvāsa Ṭhākura, ofrecieron oraciones a los pies de loto del Señor; el Señor les abrazó uno a uno con gran éxtasis de amor.
CC Madhya 11.130 El Señor Se dirigió a todos los devotos uno a uno, y les hizo entrar con Él en la casa.
CC Madhya 11.131 La casa de Kāśī Miśra se había quedado insuficiente, atestada con los devotos que se habían reunido en ella.
CC Madhya 11.132 Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo que todos los devotos se sentasen con Él, y, con Sus propias manos, les ofreció collares de flores y pasta de madera de sándalo.
CC Madhya 11.133 Después de esto, Gopīnātha Ācārya y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya se unieron a los vaiṣṇavas en la morada de Śrī Caitanya Mahāprabhu y saludaron a todos del modo apropiado.
CC Madhya 11.134 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se dirigió a Advaita Ācārya Prabhu, diciéndole dulcemente: «Mi querido Señor, hoy, gracias a Tu llegada, he alcanzado la perfección».
CC Madhya 11.135-136 Advaita Ācārya Prabhu contestó: «Ésa es una característica natural de la Suprema Personalidad de Dios. Aunque Él personalmente es completo y pleno en toda opulencia, obtiene placer trascendental de la compañía de Sus devotos, con quienes goza de diversidad de pasatiempos eternos».
CC Madhya 11.137 En cuanto vio a Vāsudeva Datta, el hermano mayor de Mukunda Datta, Śrī Caitanya Mahāprabhu sintió una enorme felicidad, y, posando la mano sobre su cuerpo, dijo.
CC Madhya 11.138 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Aunque Mukunda es Mi amigo de la infancia, Yo, sin embargo, experimento más placer viéndote a ti que viéndole a él».
CC Madhya 11.139 Vāsudeva contestó: «Mukunda gozó de Tu compañía desde el principio. Por esa razón, se ha refugiado en Tus pies de loto. De ese modo ha vuelto a nacer en forma trascendental».
CC Madhya 11.140 Vāsudeva Datta reconoció así su inferioridad frente a Mukunda, su hermano menor: «Aunque es mi hermano, Mukunda recibió Tu favor antes que yo. Por consiguiente, en el nivel trascendental es mayor que yo. Además de eso, Tú has favorecido mucho a Mukunda, y eso le hace superior en toda clase de buenas cualidades».
CC Madhya 11.141 El Señor dijo: «Solamente por ti, he traído dos libros del sur de la India.
CC Madhya 11.142 «Svarūpa Dāmodara los tiene, y tú puedes hacer una copia.» Al escuchar esto, Vāsudeva se sintió muy contento.
CC Madhya 11.143 En verdad, todos los vaiṣṇavas copiaron los dos libros. En poco tiempo, aquellos dos libros [Brahma-saṁhitā y Śrī Kṛṣṇa-karṇāmṛta] se propagaron por toda la India.
CC Madhya 11.144 El Señor Se dirigió a Śrīvāsa y sus hermanos con mucho amor y afecto, diciendo: «Con vosotros cuatro tengo una deuda tan grande que es como si me hubieseis comprado».
CC Madhya 11.145 Śrīvāsa contestó entonces al Señor: «¿Por qué hablas de forma contradictoria? Di más bien que nosotros, los cuatro hermanos, hemos sido comprados por Tu misericordia».
CC Madhya 11.146 Al ver a Śaṅkara, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Dāmodara: «Mi afecto por ti se da en el plano del temor y la veneración.
CC Madhya 11.147 «Por lo tanto, mantén contigo a tu hermano menor, Śaṅkara, pues él está ligado a Mí con amor puro y sin mezcla.»
CC Madhya 11.148 Dāmodara Paṇḍita contestó: «Śaṅkara es mi hermano menor, pero desde hoy, debido a Tu misericordia especial hacia él, se ha vuelto mi hermano mayor».
CC Madhya 11.149 Volviéndose entonces hacia Śivānanda Sena, el Señor dijo: «Sé que Tu amor por Mí ha sido muy grande desde el mismo comienzo».
CC Madhya 11.150 Al escuchar esto, Śivānanda Sena quedó absorto en amor extático y se postró en el suelo, ofreciendo reverencias al Señor. Entonces recitó el siguiente verso.
CC Madhya 11.151 «“¡Oh, mi Señor! ¡Oh, Tú, el ilimitado!, aunque yo estaba sumergido en el océano de la nesciencia, ahora, después de mucho tiempo, he llegado a Ti, como el que logra alcanzar la orilla. Mi querido Señor, al tenerme a mí, has encontrado a la persona idónea a quien conceder Tu misericordia sin causa.”»
CC Madhya 11.152 Al principio, Murāri Gupta no entró en la casa con el Señor, sino que se quedó afuera, tendido en el suelo como una vara ofreciendo reverencias.
CC Madhya 11.153 Como no veía a Murāri entre los devotos, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó por él. Inmediatamente, muchas personas salieron corriendo a buscar a Murāri para llevarle con el Señor.
CC Madhya 11.154 Así, Murāri Gupta, poniéndose dos ramitas de paja entre los dientes, se presentó ante Śrī Caitanya Mahāprabhu con gran humildad y mansedumbre.
CC Madhya 11.155 Al ver llegar a Murāri, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu fue hacia él, pero Murāri salió corriendo y dijo.
CC Madhya 11.156 «Mi Señor, por favor, no me toques. Soy de lo más aborrecible e indigno de que me toques, pues mi cuerpo es pecaminoso.»
CC Madhya 11.157 El Señor dijo: «Mi querido Murāri, tanta humildad es innecesaria. Por favor conténte. Mi mente se perturba de ver tu mansedumbre».
CC Madhya 11.158 Diciendo esto, el Señor abrazó a Murāri y le sentó a Su lado. El Señor entonces, le limpió el cuerpo con Sus propias manos.
CC Madhya 11.159-160 Entonces, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu abrazó repetidas veces a todos los devotos, entre quienes estaban Ācāryaratna, Vidyānidhi, Paṇḍita Gadādhara, Gaṅgādāsa, Hari Bhaṭṭa y Ācārya Purandara. El Señor habló de sus buenas cualidades y les glorificó una y otra vez.
CC Madhya 11.161 Después de presentar Sus respetos uno por uno a todos los devotos, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu estaba muy alegre. Sin embargo, como no veía a Haridāsa Ṭhākura, preguntó: «¿Dónde está Haridāsa?».
CC Madhya 11.162 Śrī Caitanya Mahāprabhu vio entonces a lo lejos a Haridāsa Ṭhākura, que ofrecía reverencias tendido en la calle.
CC Madhya 11.163 Haridāsa Ṭhākura no había ido al lugar del encuentro con el Señor, sino que quedó tendido en plena calle, a cierta distancia.
CC Madhya 11.164 Entonces, todos los devotos se acercaron a Haridāsa Ṭhākura diciendo: «El Señor quiere verte. Por favor, ven inmediatamente».
CC Madhya 11.165 Haridāsa Ṭhākura contestó: «Yo no puedo acercarme al templo porque soy una persona aborrecible y de baja casta. No estoy autorizado a ir allí».
CC Madhya 11.166 Haridāsa Ṭhākura expresó entonces su deseo: «Si pudiese conseguir un lugar solitario cerca del templo, podría quedarme allí solo y pasar así mi tiempo.
CC Madhya 11.167 «No deseo que los sirvientes del Señor Jagannātha me toquen. Me quedaría solo en el jardín. Ése es mi deseo.»
CC Madhya 11.168 Cuando la gente transmitió este mensaje a Śrī Caitanya Mahāprabhu, el Señor Se sintió muy feliz de escucharlo.
CC Madhya 11.169 En ese momento llegaron Kāśī Miśra y el supervisor del templo. Ambos ofrecieron reverencias a los pies de loto del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.170 Al ver a todos los vaiṣṇavas juntos, Kāśī Miśra y el supervisor del templo se sintieron muy felices. Llenos de felicidad, saludaron a los devotos como correspondía.
CC Madhya 11.171 Dijeron al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Por favor, danos Tus órdenes de modo que podamos preparar lo necesario para acomodar a todos los vaiṣṇavas.
CC Madhya 11.172 «Hemos organizado ya el alojamiento de todos los vaiṣṇavas. Ahora permítenos servirles mahā-prasādam a todos.»
CC Madhya 11.173 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo inmediatamente a Gopīnātha Ācārya: «Por favor, ve con los vaiṣṇavas y acomódales en los lugares que os ofrezcan Kāśī Miśra y el supervisor del templo».
CC Madhya 11.174 El Señor dijo entonces a Kāśī Miśra y al supervisor del templo: «En cuanto a los remanentes de comida dejados por el Señor Jagannātha, ponedlos en manos de Vāṇīnātha Rāya, pues él puede atender a todos los vaiṣṇavas y encargarse de repartir el mahā-prasādam».
CC Madhya 11.175 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Cerca de donde Yo vivo, en el jardín de flores, hay una habitación aislada, muy solitaria.
CC Madhya 11.176 «Por favor, dadme a Mí esa habitación, pues la necesito. En ese lugar solitario, podré recordar los pies de loto del Señor.»
CC Madhya 11.177 Kāśī Miśra dijo entonces a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Todo Te pertenece a Ti. ¿Qué sentido tiene que nos pidas? Por Tu propia voluntad, puedes tomar todo lo que quieras.
CC Madhya 11.178 «Mi Señor, nosotros dos somos Tus sirvientes y estamos aquí sólo para cumplir Tus órdenes. Por Tu misericordia, mándanos hacer lo que desees.»
CC Madhya 11.179 Tras decir esto, Kāśī Miśra y el inspector del templo se despidieron, y Gopīnātha y Vāṇīnātha fueron con ellos.
CC Madhya 11.180 Entonces mostraron a Gopīnātha los lugares dispuestos como alojamiento, y Vāṇīnātha recibió grandes cantidades de comida [mahā-prasādam] que el Señor Jagannātha había dejado.
CC Madhya 11.181 Así, Vāṇīnātha Rāya regresó con grandes cantidades de remanentes de la comida del Señor Jagannātha, entre los que había pasteles y otros excelentes comestibles. Gopīnātha Ācārya regresó también después de limpiar todas las habitaciones.
CC Madhya 11.182 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se dirigió entonces a todos los vaiṣṇavas y les pidió que escuchasen. Dijo: «Ahora podéis ir a vuestros respectivos alojamientos.
CC Madhya 11.183 «Id al mar, bañaos y mirad a lo alto del templo. Después de hacerlo, por favor, regresad aquí y tomad vuestro almuerzo.»
CC Madhya 11.184 Tras ofrecer reverencias a Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos los devotos partieron hacia sus alojamientos. Gopīnātha Ācārya les mostró sus respectivas habitaciones.
CC Madhya 11.185 Después de esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a ver a Haridāsa Ṭhākura, y le encontró ocupado en cantar el mahā-mantra con amor extático. Haridāsa cantaba: «Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare».
CC Madhya 11.186 En cuanto vio a Śrī Caitanya Mahāprabhu, Haridāsa Ṭhākura se postró en el suelo, tendido como una vara, para ofrecerle reverencias. El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu le levantó y le abrazó.
CC Madhya 11.187 Entonces ambos, el Señor y Su sirviente, comenzaron a llorar de amor extático. En verdad, el Señor Se transformó con las cualidades de Su sirviente, y el sirviente se transformó con las cualidades de su amo.
CC Madhya 11.188 Haridāsa Ṭhākura dijo: «Mi querido Señor, no me toques, por favor; yo soy muy caído e intocable, y soy el más bajo entre los hombres».
CC Madhya 11.189 El Señor dijo: «Deseo tocarte sólo para purificarme, pues en Mí no existen Tus purificadas actividades».
CC Madhya 11.190 Śrī Caitanya Mahāprabhu ensalzó a Haridāsa Ṭhākura diciendo: «Tú te bañas en todos los lugares sagrados de peregrinaje a cada instante, y a cada instante realizas grandes obras de sacrificio, austeridad y caridad.
CC Madhya 11.191 «Tú estás estudiando constantemente los cuatro Vedas, y eres mucho mejor que cualquier brāhmaṇa o sannyāsī.»
CC Madhya 11.192 Śrī Caitanya Mahāprabhu recitó entonces el siguiente verso: «“Mi querido Señor, la persona que tiene siempre en la lengua Tu santo nombre es mejor que un brāhmaṇa iniciado. Aunque haya nacido en una familia de comedores de perros y aunque en términos materiales sea el más bajo entre los hombres, esa persona es gloriosa. Ése es el maravilloso efecto de cantar el santo nombre del Señor. Por lo tanto, cuando alguien canta el santo nombre del Señor, debe entenderse que ha celebrado ya todos los tipos de austeridades y grandes sacrificios que se mencionan en los Vedas. Se concluye entonces que esa persona se ha bañado ya en todos los lugares de peregrinaje, ha estudiado todos los Vedas y es, por lo tanto, un ārya”».
CC Madhya 11.193 Diciendo esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu llevó a Haridāsa Ṭhākura al jardín de flores, y allí, en un lugar muy retirado, le mostró su habitación.
CC Madhya 11.194 Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió a Haridāsa Ṭhākura: «Quédate aquí y canta el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Yo personalmente vendré a verte todos los días.
CC Madhya 11.195 «Vive aquí en paz, mira el cakra en lo alto del templo, y ofrece reverencias. En lo que a tu prasādam se refiere, Yo Me encargaré de que te lo traigan aquí.»
CC Madhya 11.196 Cuando Nityānanda Prabhu, Jagadānanda Prabhu, Dāmodara Prabhu y Mukunda Prabhu fueron a ver a Haridāsa Ṭhākura, todos ellos se sintieron muy complacidos.
CC Madhya 11.197 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Su residencia después de bañarse en el mar, todos los devotos, comenzando con Advaita Prabhu, fueron a bañarse al mar.
CC Madhya 11.198 Después de bañarse en el mar, todos los devotos, comenzando con Advaita Prabhu, regresaron, y, a su regreso, miraron hacia lo alto del templo de Jagannātha. Luego fueron a la residencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu para almorzar.
CC Madhya 11.199 Uno tras otro, Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo que todos los devotos se sentasen en sus correspondientes lugares. Entonces comenzó a servir prasādam con Su propia mano trascendental.
CC Madhya 11.200 El prasādam les fue servido a todos los devotos en hojas de banano, y Śrī Caitanya Mahāprabhu sirvió en cada hoja una cantidad suficiente para dos o tres hombres, pues Su mano no podía servir menos que eso.
CC Madhya 11.201 Todos los devotos mantuvieron las manos levantadas sobre el prasādam que se les había servido, pues no querían comer sin ver al Señor comer primero.
CC Madhya 11.202 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī hizo entonces saber a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Nadie tomará prasādam mientras Tú no Te sientes a comer.
CC Madhya 11.203 «Gopīnātha Ācārya ha invitado a venir y tomar prasādam a todos los sannyāsīs que viven contigo.
CC Madhya 11.204 «Gopīnātha Ācārya ha venido con la cantidad de remanentes de alimentos necesaria para servir a todos los sannyāsīs, y Paramānanda Purī, Brahmānanda Bhāratī y los demás sannyāsīs Te están esperando.
CC Madhya 11.205 «Puedes sentarte y tomar Tu almuerzo con Nityānanda Prabhu; yo serviré el prasādam a todos los vaiṣṇavas.»
CC Madhya 11.206 Entonces Śrī Caitanya Mahāprabhu, con mucho cuidado, puso un poco de prasādam en manos de Govinda para que lo diese a Haridāsa Ṭhākura.
CC Madhya 11.207 A continuación, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sentó para almorzar personalmente con los demás sannyāsīs, mientras Gopīnātha Ācārya servía el prasādam muy complacido.
CC Madhya 11.208 Entonces, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, Dāmodara Paṇḍita y Jagadānanda comenzaron a servir prasādam a los devotos con gran placer.
CC Madhya 11.209 Comieron toda clase de pasteles y arroz dulce, llenándose hasta la garganta; a intervalos pronunciaban el santo nombre del Señor llenos de júbilo.
CC Madhya 11.210 Cuando todos hubieron terminado su almuerzo, y después de que se lavasen la boca y las manos, Śrī Caitanya Mahāprabhu, personalmente, les adornó a todos con collares de flores y pasta de madera de sándalo.
CC Madhya 11.211 Después de tomar prasādam, fueron todos a descansar a sus respectivas habitaciones; al atardecer fueron de nuevo a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.212 En ese momento, llegó también Rāmānanda Rāya a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu; el Señor aprovechó la oportunidad para presentárselo a los vaiṣṇavas.
CC Madhya 11.213 Entonces, la gran Personalidad de Dios, Śrī Caitanya Mahāprabhu, les llevó a todos al templo de Jagannātha, y allí dio comienzo al canto en congregación del santo nombre.
CC Madhya 11.214 Después de ver el dhūpa-ārati del Señor, todos ellos comenzaron a cantar en congregación. En ese momento, el paḍichā, el supervisor del templo, vino y ofreció collares de flores y pasta de madera de sándalo a todos.
CC Madhya 11.215 Se formaron cuatro grupos de saṅkīrtana, repartidos en cuatro direcciones; en medio de ellos, el Señor mismo, el hijo de madre Śacī, comenzó a danzar.
CC Madhya 11.216 En los cuatro grupos había ocho mṛdaṅgas y treinta y dos címbalos. Ante la vibración del sonido trascendental que producían todos juntos, la gente decía: «¡Muy bien! ¡Muy bien!».
CC Madhya 11.217 Al resonar el estruendoso sonido del saṅkīrtana, cobró vida de inmediato toda buena fortuna; el sonido penetró todo el universo a lo largo de los catorce sistemas planetarios.
CC Madhya 11.218 En cuanto comenzó el canto en congregación, el amor extático lo inundó todo, y todos los habitantes de Jagannātha Purī vinieron corriendo.
CC Madhya 11.219 Todos estaban asombrados de ver aquella celebración de saṅkīrtana; todos estaban de acuerdo en que nunca antes se había realizado un kīrtana como aquel, y que nunca se había manifestado semejante amor extático por Dios.
CC Madhya 11.220 En aquel momento, Śrī Caitanya Mahāprabhu comenzaba a dar la vuelta alrededor del templo de Jagannātha, danzando sin parar por toda aquella zona.
CC Madhya 11.221 Mientras Él rodeaba el templo, los cuatro grupos de saṅkīrtana Le precedían y Le secundaban cantando. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu cayó al suelo, Śrī Nityānanda Rāya Prabhu Le levantó.
CC Madhya 11.222 Mientras el kīrtana seguía, en el cuerpo de Śrī Caitanya Mahāprabhu hubo una transformación de amor extático, con lágrimas, júbilo, temblor, transpiración y profundos sonidos. Al ver aquella transformación, la gente quedó muy asombrada.
CC Madhya 11.223 Las lágrimas salían de los ojos del Señor con mucha fuerza, como agua de una jeringa. En verdad, Sus lágrimas mojaban a todos los que Le rodeaban.
CC Madhya 11.224 Tras rodear el templo caminando, Śrī Caitanya Mahāprabhu permaneció durante algún tiempo en la parte de atrás del templo y continuó Su saṅkīrtana.
CC Madhya 11.225 En los cuatro lados, los cuatro grupos de saṅkīrtana cantaban en voz muy alta, y en medio danzaba Śrī Caitanya Mahāprabhu, saltando muy alto.
CC Madhya 11.226 Tras danzar durante mucho tiempo, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se detuvo y ordenó a cuatro grandes personalidades que danzasen.
CC Madhya 11.227 En un grupo comenzó a danzar Nityānanda Prabhu, y en otro grupo lo hizo Advaita Ācārya.
CC Madhya 11.228 En otro grupo comenzó a danzar Vakreśvara Paṇḍita, y, en otro grupo, Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Madhya 11.229 Mientras danzaban de este modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu, que les miraba, realizó un milagro.
CC Madhya 11.230 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se situó en medio de los que danzaban, y todos ellos, en todas direcciones, veían a Śrī Caitanya Mahāprabhu que les miraba.
CC Madhya 11.231 Con el deseo de ver la danza de las cuatro grandes personalidades, Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó este milagro de ver a todos.
CC Madhya 11.232 Todo el que veía a Śrī Caitanya Mahāprabhu podía darse cuenta de que estaba realizando un milagro, pero no sabían cómo podía ver por los cuatro lados.
CC Madhya 11.233 Kṛṣṇa, en Sus pasatiempos de Vṛndāvana, solía comer a orillas del Yamunā y sentarse en medio de Sus amigos. Entonces, cada uno de los pastorcillos de vacas veía que Kṛṣṇa le estaba mirando a él. Del mismo modo, mientras Caitanya Mahāprabhu observaba la danza, cada quién veía a Caitanya Mahāprabhu de cara a él.
CC Madhya 11.234 Si alguien se acercaba a Él mientras danzaba, Śrī Caitanya Mahāprabhu le daba un fuerte abrazo.
CC Madhya 11.235 Al ver la gran danza, el gran amor y el gran saṅkīrtana, todos los habitantes de Jagannātha Purī flotaban en un océano de éxtasis de amor.
CC Madhya 11.236 Al escuchar aquel saṅkīrtana tan excepcional, el rey Pratāparudra se subió a lo alto del palacio y contempló la celebración con su séquito personal.
CC Madhya 11.237 El rey estaba muy asombrado de ver el kīrtana de Śrī Caitanya Mahāprabhu; la ansiedad del rey por estar con Él aumentó ilimitadamente.
CC Madhya 11.238 Finalizado el saṅkīrtana, Śrī Caitanya Mahāprabhu contempló la ofrenda de flores a la Deidad del Señor Jagannātha. Entonces, Él y todos los vaiṣṇavas regresaron a Su residencia.
CC Madhya 11.239 El supervisor del templo trajo entonces grandes cantidades de prasādam, que Śrī Caitanya Mahāprabhu sirvió personalmente a todos los devotos.
CC Madhya 11.240 Finalmente, todos se retiraron a descansar. De ese modo realizaba Sus pasatiempos Śrī Caitanya Mahāprabhu, el hijo de Śacīmātā.
CC Madhya 11.241 Durante todo el período que los devotos pasaron en Jagannātha Purī con Śrī Caitanya Mahāprabhu, se celebró cada día con gran júbilo el pasatiempo del saṅkīrtana.
CC Madhya 11.242 De este modo, he explicado el pasatiempo del saṅkīrtana del Señor, y doy a todos la siguiente bendición: Quien escuche esta narración llegará, con toda seguridad, a ser un sirviente de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Madhya 11.243 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.