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Antya 9: La liberación de Gopīnātha Paṭṭanāyaka

A continuación se resume el Capítulo Noveno. Gopīnātha Paṭṭanāyaka, el hijo de Bhavānanda Rāya, trabajaba al servicio del gobierno, pero se apropió indebidamente de fondos de la tesorería. Debido a ello, el baḍa-jānā, el hijo mayor del rey Pratāparudra, ordenó su condena de muerte. Gopīnātha Paṭṭanāyaka fue así subido al cāṅga para ser ejecutado, pero, por la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, no sólo se salvó, sino que fue ascendido a un cargo superior.

CC Antya 9.1 Los gloriosos seguidores de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que eran incontables, trajeron una lluvia incesante al desierto del corazón de los desdichados, con una inundación de amor extático.
CC Antya 9.2 ¡Toda gloria a Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu, la encarnación más misericordiosa! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda, cuyo corazón siempre se muestra compasivo!
CC Antya 9.3 ¡Toda gloria a Advaita Ācārya, que es muy misericordioso! ¡Toda gloria a los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que están siempre sobrecogidos de bienaventuranza trascendental!
CC Antya 9.4 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu vivió en Nīlācala [Jagannātha Purī] con Sus devotos personales, siempre inmerso en el amor extático por Kṛṣṇa.
CC Antya 9.5 Externa e internamente, Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía constantemente las olas de la separación de Kṛṣṇa. Diversas transformaciones espirituales Le agitaban la mente y el cuerpo.
CC Antya 9.6 Durante el día, cantaba, danzaba y veía al Señor Jagannātha en el templo. Por la noche, saboreaba la bienaventuranza trascendental en compañía de Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara.
CC Antya 9.7 Habitantes de los tres mundos venían a visitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Todo el que Le veía recibía el tesoro trascendental del amor por Kṛṣṇa.
CC Antya 9.8 Semidioses, gandharvas, kinnaras, y otros habitantes de los siete sistemas planetarios superiores, así como demonios, las entidades vivientes serpentinas y demás habitantes de los siete sistemas planetarios inferiores [Pātālaloka], visitaban a Śrī Caitanya Mahāprabhu con aspecto de seres humanos.
CC Antya 9.9 Śrī Caitanya Mahāprabhu era visitado, bajo diversas apariencias, por habitantes de las siete islas y los nueve khaṇḍas.
CC Antya 9.10 Prahlāda Mahārāja, Bali Mahārāja, Vyāsadeva, Śukadeva Gosvāmī y otros grandes sabios fueron a visitar a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Al verle, quedaban inconscientes de amor extático por Kṛṣṇa.
CC Antya 9.11 La gente, al no poder ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu, levantaba un sonido estruendoso fuera de Su habitación. Entonces, Śrī Caitanya Mahāprabhu salía y les decía: «¡Cantad Hare Kṛṣṇa!».
CC Antya 9.12 Toda clase de personas venían a ver al Señor y, al verle, quedaban sobrecogidos de amor extático por Kṛṣṇa. De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba los días y las noches.
CC Antya 9.13 Un día, unas personas se presentaron de improviso ante Śrī Caitanya Mahāprabhu y Le dijeron: «El baḍa-jānā, el primogénito del rey, ha condenado de muerte a Gopīnātha Paṭṭanāyaka, el hijo de Bhavānanda Rāya, y ya le han subido al cāṅga.
CC Antya 9.14 «El baḍa-jānā ha hecho colocar las espadas bajo la plataforma, y va a arrojar sobre ellas a Gopīnātha. ¡Oh, Señor!, sólo si Tú le proteges se salvará.
CC Antya 9.15 «Bhavānanda Rāya y toda su familia son tus sirvientes. Por lo tanto, es muy adecuado que Tú salves al hijo de Bhavānanda Rāya.»
CC Antya 9.16 Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó: «¿Por qué le castiga el rey?». A continuación, Le contaron todo lo sucedido.
CC Antya 9.17 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka, el hermano de Rāmānanda Rāya, ha ejercido siempre de tesorero del gobierno.
CC Antya 9.18 «Cumplía sus funciones en Mālajāṭhyā Daṇḍapāta. Allí solicitaba y recaudaba dinero para depositarlo en la tesorería del gobierno.
CC Antya 9.19 «Sin embargo, en cierta ocasión, cuando hizo el depósito de lo recaudado, había un déficit de 200.000 kāhanas de caracolas. El rey, entonces, le reclamó esa suma.
CC Antya 9.20 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka contestó: “Ahora mismo no tengo dinero en efectivo para darte. Por favor, dame un tiempo. Poco a poco, comprando y revendiendo algunas mercancías, llenaré tus arcas.
CC Antya 9.21 «“Tengo diez o doce caballos muy buenos. Tómalos inmediatamente a su justo precio.” Dicho esto, llevó los caballos ante las puertas del rey.
CC Antya 9.22 «Uno de los príncipes era experto en poner precio a los caballos. El rey hizo que le llamasen y que viniese con sus ministros y amigos.
CC Antya 9.23 «El príncipe, sin embargo, dio intencionadamente un precio por debajo del valor de los caballos. Gopīnātha Paṭṭanāyaka, al escuchar el precio, se enfadó mucho.
CC Antya 9.24 «Ese príncipe tenía el rasgo particular de que solía torcer la cabeza al cielo y mirar una y otra vez en todas direcciones.
CC Antya 9.25 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka criticó al príncipe. No le tenía miedo porque el rey era muy bondadoso con él.
CC Antya 9.26 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka dijo: “Mis caballos nunca tuercen el cuello ni miran hacia arriba. Por lo tanto, no se debe rebajar su precio”.
CC Antya 9.27 «Al escuchar esta crítica, el príncipe se enfadó mucho. Fue ante el rey e hizo una serie de acusaciones falsas contra Gopīnātha Paṭṭanāyaka.
CC Antya 9.28 «“Ese Gopīnātha Paṭṭanāyaka —dijo—, no quiere pagar el dinero que debe. Al contrario, lo despilfarra con cualquier pretexto. Si tú lo ordenas, puedo ponerle en el cāṅga y así cobrar el dinero.”
CC Antya 9.29 «El rey contestó: “Hazlo como mejor te parezca. Con tal de que cobres ese dinero, lo que hagas estará bien hecho”.
CC Antya 9.30 «De ese modo, el príncipe regresó, hizo subir a Gopīnātha Paṭṭanāyaka a la plataforma del cāṅga y preparó debajo las espadas para arrojarle encima.»
CC Antya 9.31 Tras escuchar la explicación, Śrī Caitanya Mahāprabhu contestó, con un enfado que nacía del afecto: «Si Gopīnātha Paṭṭanāyaka no quiere pagar el dinero que debe al rey, ¿qué hay de malo en que el rey le castigue?
CC Antya 9.32 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka está encargado de recaudar dinero para el gobierno, pero se lo apropia indebidamente. Sin temor del rey, lo despilfarra en ver bailarinas.
CC Antya 9.33 «Quien sea inteligente, que sirva al gobierno, y, una vez que haya pagado al gobierno, que se gaste lo que le sobre.»
CC Antya 9.34 En ese momento llegó otra persona a toda prisa. Traía la noticia de que habían detenido a Vāṇīnātha Rāya con toda su familia.
CC Antya 9.35 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «El rey debe cobrar personalmente el dinero que le corresponde. Yo no soy más que un sannyāsī, miembro de la orden de vida de renuncia. ¿Qué puedo hacer Yo?».
CC Antya 9.36 Entonces todos los devotos, comenzando por Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, se postraron a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu y Le hicieron la siguiente súplica.
CC Antya 9.37 «Los familiares de Rāmānanda Rāya son Tus sirvientes eternos, y ahora están en peligro. Esa indiferencia que muestras hacia ellos no es adecuada para Ti.»
CC Antya 9.38 Al escuchar esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se enfadó y dijo: «¡Queréis ordenarme que vaya a ver al rey!».
CC Antya 9.39 «En vuestra opinión, debo ir al palacio del rey y extender Mis ropas ante él para pedirle dinero.
CC Antya 9.40 «Un sannyāsī o un brāhmaṇa, por supuesto, puede pedir hasta cinco gaṇḍās, pero, ¿por qué tendría nadie que darle la inadecuada suma de 200.000 kāhanas de caracolas?»
CC Antya 9.41 Entonces llegó otra persona con la noticia de que todo estaba dispuesto ya para que Gopīnātha fuese arrojado sobre las espadas de punta.
CC Antya 9.42 Al escuchar la noticia, los devotos suplicaron de nuevo al Señor, pero el Señor contestó: «Yo soy un mendigo. Me es imposible hacer nada al respecto.
CC Antya 9.43 «Así pues, si queréis salvarle, debéis orar todos juntos a los pies de loto de Jagannātha.
CC Antya 9.44 «El Señor Jagannātha es la Suprema Personalidad de Dios. Posee todas las potencias. Por eso puede actuar libremente y hacer y deshacer según Su deseo.»
CC Antya 9.45 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu dio esta respuesta, un funcionario llamado Haricandana Pātra fue a ver al rey y habló con él.
CC Antya 9.46 «Al fin y al cabo —dijo—, Gopīnātha Paṭṭanāyaka es tu sirviente fiel. Condenar a muerte a un sirviente no es una conducta correcta.
CC Antya 9.47 «Su única culpa es que debe algún dinero al gobierno. Pero, ¿qué ganarás con matarle? El gobierno saldrá perdiendo, porque no recuperará el dinero.
CC Antya 9.48 «Sería mejor aceptar los caballos por lo que realmente valen y dejarle pagar el resto poco a poco. ¿Por qué matarle sin necesidad?».
CC Antya 9.49 El rey, sorprendido, contestó: «No sabía nada de todo esto. ¿Por qué quitarle la vida? Lo único que quiero de él es el dinero.
CC Antya 9.50 «Ve allí y resuelve la situación. No quiero su vida, sólo quiero que pague.»
CC Antya 9.51 Haricandana regresó e informó al príncipe del deseo del rey. Inmediatamente, Gopīnātha Paṭṭanāyaka fue bajado del cāṅga.
CC Antya 9.52 Entonces le dijeron que el rey reclamaba el dinero que le debía y preguntaba cómo iba a pagarlo. «Por favor —fue su respuesta—, quédate con mis caballos a su justo precio.
CC Antya 9.53 «El resto lo iré pagando poco a poco como pueda. Sin embargo, ibais a quitarme la vida sin ninguna consideración. ¿Qué puedo decir?»
CC Antya 9.54 Entonces el gobierno aceptó los caballos por su justo precio. Se fijó un plazo para saldar el resto de la deuda, y Gopīnātha Paṭṭanāyaka quedó libre.
CC Antya 9.55 Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó al mensajero: «¿Qué hacía Vāṇīnātha cuando fue detenido y llevado allí?».
CC Antya 9.56 El mensajero contestó: «Libre de temor, rezaba sin cesar el mahā-mantra: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.
CC Antya 9.57 «Llevaba cuenta del rezo con los dedos de las dos manos, y cada vez que completaba mil veces, se hacía una marca en el cuerpo.»
CC Antya 9.58 Al escuchar esto, el Señor Se sintió muy complacido. ¿Quién puede entender la misericordia del Señor con Su devoto?
CC Antya 9.59 En ese momento, Kāśī Miśra llegó a la residencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu; hablando con él, el Señor Se mostró agitado.
CC Antya 9.60 «No puedo seguir aquí —dijo el Señor—. «Me iré a Ālālanātha. Aquí hay demasiados trastornos y no encuentro reposo.
CC Antya 9.61 «Los familiares de Bhavānanda Rāya tienen cargos al servicio del gobierno, pero se gastan los ingresos del gobierno de diversas formas.
CC Antya 9.62 «¿Qué culpa tiene el rey? Sólo quiere el dinero del gobierno. Sin embargo, cuando les castigan por no poder pagar lo que le corresponde al gobierno, vienen a Mí para que les libere.
CC Antya 9.63 «Cuando el rey puso a Gopīnātha Paṭṭanāyaka en el cāṅga, Me llegaron cuatro mensajeros uno después de otro, para informarme de lo que estaba ocurriendo.
CC Antya 9.64 «Como sannyāsī mendicante, Mi deseo es vivir solo en un lugar retirado, pero esa gente viene a contarme sus penas y no puedo estar tranquilo.
CC Antya 9.65 «Por hoy Jagannātha le ha salvado de la muerte, pero ¿quién le protegerá mañana, si de nuevo no paga lo que debe al tesoro?
CC Antya 9.66 «Si escucho acerca de las actividades de personas materialistas, Mi mente se agita. No tengo por qué quedarme aquí y soportar que Me molesten de este modo.»
CC Antya 9.67 Kāśī Miśra se tomó de los pies de loto del Señor y dijo: «¿Por qué, Te dejas agitar por esas cosas?
CC Antya 9.68 «Tú eres un sannyāsī renunciado. ¿Qué vínculos Te atan? Quien Te adora con fines materiales es ciego a todo conocimiento.»
CC Antya 9.69 Kāśī Miśra continuó: «Si alguien se ocupa en servicio devocional para satisfacerte, el resultado será un despertar cada vez mayor de su amor latente por Ti. Pero quien se ocupe en Tu servicio devocional con fines materiales debe ser considerado un necio de primera.
CC Antya 9.70 «Sólo por Ti, Rāmānanda Rāya dimitió de su cargo de gobernador de la India del Sur y Sanātana Gosvāmī dejó su puesto de ministro.
CC Antya 9.71 «Por Ti abandonó Raghunātha dāsa toda relación con su familia. Su padre le envió aquí dinero y sirvientes.
CC Antya 9.72 «Sin embargo, como ha recibido la misericordia de Tus pies de loto, no acepta ni siquiera el dinero de su padre, sino que come de la limosna que le dan en los centros de reparto de comida.
CC Antya 9.73 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka es un caballero. No desea beneficios materiales de Ti.
CC Antya 9.74 «No fue Gopīnātha quien envió a todas esas personas para que le sacases de apuros, sino que fueron sus amigos y sirvientes quienes, al verle en dificultades, vinieron a informarte, pues sabían que Gopīnātha es un alma entregada a Ti.
CC Antya 9.75 «Gopīnātha Paṭṭanāyaka es un devoto puro que Te adora sólo para Tu satisfacción. Su felicidad o sufrimiento personales no le importan, pues ésa es la ocupación de los materialistas.
CC Antya 9.76 «Quien se ocupa en Tu servicio devocional las veinticuatro horas del día, deseando solamente Tu misericordia, pronto alcanzará el refugio de Tus pies de loto.
CC Antya 9.77 «“Quien aspira a Tu compasión, y de ese modo tolera toda clase de circunstancias adversas debidas al karma de sus fechorías pasadas, ocupándose siempre en Tu servicio devocional con mente, cuerpo y palabras, y ofreciéndote siempre reverencias, es ciertamente un candidato genunino para ser Tu devoto puro.”
CC Antya 9.78 «Por favor, quédate en Jagannātha Purī. ¿Por qué tendrías que irte a Ālālanātha? De aquí en adelante, nadie más acudirá a Ti por cuestiones materiales.»
CC Antya 9.79 Finalmente, Kāśī Miśra dijo al Señor: «Si Tú quieres dar protección a Gopīnātha, el Señor Jagannātha, que le protegió hoy, le protegerá también en el futuro».
CC Antya 9.80 Dicho esto, Kāśī Miśra salió de la habitación de Śrī Caitanya Mahāprabhu y regresó a su propio templo. Al mediodía, el rey Pratāparudra fue a casa de Kāśī Miśra.
CC Antya 9.81 Siempre que estaba en Puruṣottama, el rey Pratāparudra cumplía un deber cotidiano.
CC Antya 9.82 Cada día iba a casa de Kāśī Miśra para dar masaje a sus pies de loto. Kāśī Miśra le explicaba entonces detalles sobre la opulencia del servicio del Señor Jagannātha.
CC Antya 9.83 Cuando el rey comenzó a dar masaje a sus pies de loto, Kāśī Miśra le informó de algo por medio de indicaciones.
CC Antya 9.84 «Mi querido rey —dijo—, escucha, por favor, una noticia extraordinaria. Śrī Caitanya Mahāprabhu quiere dejar Jagannātha Purī e irse a Ālālanātha.»
CC Antya 9.85 Al escuchar que Śrī Caitanya Mahāprabhu Se iba a Ālālanātha, el rey se sintió muy desdichado y preguntó el motivo. Kāśī Miśra le dio entonces todos los detalles.
CC Antya 9.86 «Cuando hicieron subir a Gopīnātha Paṭṭanāyaka al cāṅga —dijo—, todos sus sirvientes fueron a informar a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 9.87 «Al saber esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu sintió una gran tristeza en el corazón, y, enfadado, riñó a Gopīnātha Paṭṭanāyaka.
CC Antya 9.88 «“Loco como está por la complacencia de los sentidos —dijo el Señor—, hace de sirviente del gobierno pero se gasta los ingresos del estado en actividades pecaminosas.
CC Antya 9.89 «“Los ingresos del gobierno son más sagrados que la propiedad de un brāhmaṇa. Es de lo más pecaminoso apropiarse indebidamente del dinero del gobierno y usarlo para disfrutar del placer de los sentidos.
CC Antya 9.90 «“Quien sirve al gobierno pero se apropia indebidamente de las rentas estatales, merece el castigo del rey. Ése es el veredicto de todas las Escrituras reveladas.
CC Antya 9.91 «El rey quería que le pagasen sus rentas, pero no quería imponer un castigo. En verdad, el rey es una persona muy religiosa. Gopīnātha Paṭṭanāyaka, en cambio, es un gran estafador.
CC Antya 9.92 «“No paga las rentas al rey, pero quiere Mi ayuda para liberarse. Este asunto es muy pecaminoso. No puedo quedarme aquí y tolerar todo esto.
CC Antya 9.93 «“De modo que voy a marcharme de Jagannātha Purī. Iré a Ālālanātha, donde viviré tranquilo y no tendré que saber más de esos asuntos de personas materialistas.”»
CC Antya 9.94 Al escuchar todos esos detalles, el rey Pratāparudra sintió en su mente un gran dolor. «Si Śrī Caitanya Mahāprabhu Se queda en Jagannātha Purī —dijo—, renunciaré a todo lo que me debe Gopīnātha Paṭṭanāyaka.»
CC Antya 9.95 «Por hablar un instante con el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, dejaría de lado los beneficios de millones de piedras cintāmaṇi.
CC Antya 9.96 «¿Qué me importa esa pequeña cifra de 200.000 kāhanas? En verdad, a los pies de loto del Señor lo sacrificaría todo, hasta mi vida y mi reino».
CC Antya 9.97 Kāśī Miśra indicó al rey: «El deseo del Señor no es que perdones la deuda. Lo que Le entristece es que toda la familia sufre por ello.»
CC Antya 9.98 El rey contestó: «No era mi deseo causar dolor a Gopīnātha Paṭṭanāyaka y su familia, ni sabía que le habían subido al cāṅga para arrojarle sobre las espadas y matarle.
CC Antya 9.99 «Se burló de Puruṣottama Jānā. Por eso el príncipe, como castigo, quiso darle un susto.
CC Antya 9.100 «Ve personalmente ante Śrī Caitanya Mahāprabhu y haz todo lo posible por que Se quede en Jagannātha Purī. Yo perdonaré a Gopīnātha Paṭṭanāyaka todas sus deudas.»
CC Antya 9.101 Kāśī Miśra dijo: «El Señor Se sentirá infeliz si perdonas las deudas a Gopīnātha Paṭṭanāyaka, ya que no es ésa Su intención».
CC Antya 9.102 El rey dijo: «Perdonaré las deudas a Gopīnātha Paṭṭanāyaka, pero no Se lo digas al Señor. Simplemente hazle saber que de forma natural, los familiares de Bhavānanda Rāya, incluyendo a Gopīnātha Paṭṭanāyaka, son mis amigos queridos.
CC Antya 9.103 «Bhavānanda Rāya es digno de mi adoración y respeto. Por eso, para mí es natural ser siempre afectuoso con sus hijos.»
CC Antya 9.104 Tras ofrecer reverencias a Kāśī Miśra, el rey regresó a su palacio e hizo llamar a Gopīnātha y al príncipe primogénito.
CC Antya 9.105 El rey dijo a Gopīnātha Paṭṭanāyaka: «Se te perdona todo el dinero que debes al tesoro, y se te concede de nuevo el cargo de recaudador en Mālajāṭhyā Daṇḍapāṭa.
CC Antya 9.106 «No vuelvas a apropiarte indebidamente de las rentas del gobierno. En caso de que consideres insuficiente tu salario, de hoy en adelante te será doblado.»
CC Antya 9.107 Tras decir esto, el rey le ofreció una pieza de seda como distintivo por su nombramiento. «Ve a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu —le dijo—. Y después de pedirle permiso, regresa a tu casa. Ahora puedes irte.»
CC Antya 9.108 Ciertamente, por la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu, es posible avanzar espiritualmente. En verdad, nadie puede calcular los resultados de Su misericordia.
CC Antya 9.109 Por un atisbo de la misericordia del Señor, Gopīnātha Paṭṭanāyaka obtuvo como resultado la opulencia de un rey. Nadie, por lo tanto, puede calcular plenamente el valor de Su misericordia.
CC Antya 9.110 Gopīnātha Paṭṭanāyaka, desposeído de todo su dinero, fue subido al cāṅga para ser ejecutado. En lugar de ello, sin embargo, se le perdonaron las deudas y fue nombrado recaudador en el mismo lugar de antes.
CC Antya 9.111 Por una parte, Gopīnātha Paṭṭanāyaka no podía pagar su deuda ni aunque hubiese vendido todos sus bienes, pero por otra le fue doblado el salario y fue honrado con el chal de seda.
CC Antya 9.112 No entraba en los deseos del Señor Caitanya Mahāprabhu que Gopīnātha Paṭṭanāyaka fuese dispensado de su deuda con el gobierno, ni que le doblasen el salario o le volviesen a nombrar recaudador del mismo lugar.
CC Antya 9.113 Cuando el sirviente de Gopīnātha Paṭṭanāyaka fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu y Le informó del aprieto en que se encontraba, el Señor Se sintió un tanto agitado e insatisfecho.
CC Antya 9.114 El Señor no tenía intención de conceder a Su devoto la felicidad de la opulencia material, pero, por el simple hecho de haber sido informado, se obtuvo ese gran resultado.
CC Antya 9.115 Nadie puede medir las maravillosas características de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Ni siquiera el Señor Brahmā y el Señor Śiva pueden entender las intenciones del Señor.
CC Antya 9.116 Kāśī Miśra fue a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu y Le informó con todo detalle de las intenciones del rey.
CC Antya 9.117 Al saber de la táctica que Kāśī Miśra había empleado con el rey, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Kāśī Miśra, ¿qué has hecho? Indirectamente, Me has hecho recibir ayuda del rey».
CC Antya 9.118 Kāśī Miśra dijo: «Mi querido Señor, el rey ha hecho esto sin segundas intenciones. Por favor, escucha sus palabras.
CC Antya 9.119 «El rey dijo: “Explícaselo al Señor de manera que no piense: ‘El rey ha perdonado 200.000 kāhānas de kauḍis por Mí’.
CC Antya 9.120 «“Di a Śrī Caitanya Mahāprabhu que siento un afecto especial por todos los hijos de Bhavānanda Rāya. Les considero como miembros de mi familia.
CC Antya 9.121 «“Por eso les he nombrado recaudadores en diversos lugares, y aunque se gastan el dinero del gobierno, y comen, beben, roban y lo reparten como les place, yo no se lo tengo muy en cuenta.
CC Antya 9.122 «“Nombré a Rāmānanda Rāya gobernador de Rājamahendrī. Prácticamente no hay una contabilidad del dinero que recaudó y repartió mientras tuvo ese cargo.
CC Antya 9.123 «“A Gopīnātha le di el cargo de recaudador, y también él suele gastarse como le place entre 200.000 y 400.000 kāhanas.
CC Antya 9.124 «“Gopīnātha Paṭṭanāyaka recaudaba y pagaba, y también gastaba a voluntad, pero yo no le daba mucha importancia. Esta vez, sin embargo, se ha visto en dificultades debido a un malentendido con el príncipe.
CC Antya 9.125 «“El príncipe creó esta situación sin yo saberlo, pero en realidad los hijos de Bhavānanda Rāya son como parte de mi familia.
CC Antya 9.126 «“Tengo una relación muy íntima con ellos, y por eso he absuelto a Gopīnātha Paṭṭanāyaka de todas sus deudas. Esto no lo sabe Śrī Caitanya Mahāprabhu. Si lo he hecho así, es por mi íntima relación con la familia de Bhavānanda Rāya.”»
CC Antya 9.127 Al escuchar las declaraciones de Kāśī Miśra acerca de la mentalidad del rey, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy feliz. En ese momento llegó Bhavānanda Rāya.
CC Antya 9.128 Bhavānanda Rāya, con sus cinco hijos, se postró a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu; el Señor le ayudó a levantarse y le abrazó.
CC Antya 9.129 De ese modo, Rāmānanda Rāya, todos sus hermanos y su padre fueron a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Bhavānanda Rāya habló entonces.
CC Antya 9.130 «Todos estos miembros de mi familia somos Tus sirvientes eternos. Tú nos has salvado de este gran peligro. De modo que nos has comprado por un buen precio.
CC Antya 9.131 «Ahora has demostrado Tu amor por Tus devotos, del mismo modo que cuando, en el pasado, salvaste a los cinco Pāṇḍavas de grandes peligros.»
CC Antya 9.132 Gopīnātha Paṭṭanāyaka, la cabeza cubierta con la pieza de seda, se postró a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu y explicó con todo detalle lo misericordioso que el rey había sido con él.
CC Antya 9.133 «El rey me ha perdonado el resto de la deuda —dijo—. Me ha restablecido en mi cargo, honrándome con esta pieza de seda, y me ha doblado el salario.
CC Antya 9.134 «Me subieron al cāṅga para ajusticiarme, pero en lugar de ello fui honrado con esta pieza de seda. Todo ello es Tu misericordia.
CC Antya 9.135 «En el cāṇga, yo meditaba en Tus pies de loto, y el poder de ese recuerdo ha dado todos estos resultados.
CC Antya 9.136 «Enormemente asombrada de lo que me ha ocurrido, la gente glorifica la grandeza de Tu misericordia.
CC Antya 9.137 «Pero esos, mi Señor, no son los principales resultados de meditar en Tus pies de loto. La opulencia material es muy inestable. Por ello, no es más que un simple vislumbre del resultado de Tu misericordia.
CC Antya 9.138 «Tu verdadera misericordia la has concedido a Rāmānanda Rāya y a Vāṇīnātha Rāya, haciendo que se desapeguen de toda opulencia material. Pienso que yo no he sido favorecido con esa misericordia.
CC Antya 9.139 «Por favor, concédeme Tu misericordia pura, de modo que también yo pueda llegar a ser renunciado. He perdido todo interés por el disfrute material.»
CC Antya 9.140 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Si todos vosotros entráis en la orden de vida de renuncia y perdéis el interés por las cuestiones de dinero, ¿quién se encargará de mantener vuestra gran familia?
CC Antya 9.141 «Tanto si estáis ocupados en actividades materiales como si sois completamente renunciados, vosotros, los cinco hermanos, sois Mis sirvientes eternos, vida tras vida.
CC Antya 9.142 «Sin embargo, obedeced esta orden que os doy. No os gastéis nada de lo que recaudéis para el rey.
CC Antya 9.143 «Primero debéis pagar al rey sus rentas; el resto lo podéis gastar en actividades religiosas y fruitivas.
CC Antya 9.144 «No os gastéis un céntimo en actividades pecaminosas, que os perjudicarán tanto en esta vida como en la siguiente.» Tras decir esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió de ellos.
CC Antya 9.145 De ese modo, en la familia de Bhavānanda Rāya siempre se hablaba de la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Esa misericordia se había manifestado claramente, aunque se presentó con un aspecto distinto.
CC Antya 9.146 Śrī Caitanya Mahāprabhu les abrazó a todos y Se despidió de ellos. Entonces, todos los devotos se levantaron y se marcharon, cantando en voz alta el santo nombre de Hari.
CC Antya 9.147 Al ver la extraordinaria misericordia que el Señor había concedido a la familia de Bhavānanda Rāya, todos estaban maravillados. No podían entender el comportamiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 9.148 En verdad, cuando los devotos pidieron al Señor que concediese Su misericordia a Gopīnātha Paṭṭanāyaka, el Señor había contestado que no podía hacer nada.
CC Antya 9.149 Simplemente he narrado el castigo de Gopīnātha Paṭṭanāyaka y la indiferencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Pero el significado profundo de esa forma de actuar es muy difícil de entender.
CC Antya 9.150 Śrī Caitanya Mahāprabhu dio muchísimo a Gopīnātha Paṭṭanāyaka sin pedir nada directamente ni a Kāśī Miśra ni al rey.
CC Antya 9.151 Las intenciones de Śrī Caitanya Mahāprabhu son tan profundas que sólo quien tenga plena fe en el servicio de los pies de loto del Señor podrá entenderlas.
CC Antya 9.152 Lo entienda o no lo entienda, todo el que escuche este episodio acerca de las actividades de Gopīnātha Paṭṭanāyaka y la misericordia sin causa que el Señor le manifestó, ciertamente se elevará al plano del amor extático por el Señor y se verá libre de todo peligro.
CC Antya 9.153 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.