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Antya 4: Sanātana Gosvāmī visitaal Señor en Jagannātha Purī

En su Amṛta-pravāha-bhāṣya, Bhaktivinoda Ṭhākura ofrece el siguiente resumen del Capítulo Cuatro. Śrīla Sanātana Gosvāmī viajó solo de Mathurā a Jagannātha Purī para ver al Señor Caitanya. Por haberse bañado en aguas insalubres y no haber podido comer todos los días lo suficiente mientras cruzaba el bosque de Jhārikhaṇḍa, contrajo una enfermedad que le causaba escozor en todo el cuerpo. El escozor era tan insufrible que decidió suicidarse, tirándose bajo las ruedas del carro de Jagannātha en presencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

Cuando llegó a Jagannātha Purī, Sanātana Gosvāmī pasó algún tiempo bajo el cuidado de Haridāsa Ṭhākura, y Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió muy feliz de verle. El Señor dio a Sanātana Gosvāmī la noticia de la muerte de su hermano menor, Anupama, que tenía una gran fe en los pies de loto del Señor Rāmacandra. Un día, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Sanātana Gosvāmī: «Tu decisión de suicidarte es resultado de la modalidad de la ignorancia. Nadie puede obtener amor por Dios mediante el suicidio. Tú has consagrado ya tu vida y tu cuerpo a Mi servicio; tu cuerpo, por lo tanto, ya no te pertenece, ni tienes ningún derecho a suicidarte. Tengo muchos servicios que hacer mediante tu cuerpo. Quiero que prediques el culto del servicio devocional y vayas a Vṛndāvana a sacar a la luz los lugares sagrados perdidos». Dicho esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se fue, y Haridāsa Ṭhākura y Sanātana Gosvāmī hablaron mucho acerca de todo eso.

Un día, Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo llamar a Sanātana Gosvāmī, pues quería que fuese con Él a Yameśvara-ṭoṭā. Para reunirse con el Señor, Sanātana Gosvāmī tomó el camino de la playa, en la orilla del mar. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó a Sanātana Gosvāmī qué camino había seguido, Sanātana contestó: «He preferido evitar el camino del Siṁha-dvāra del templo de Jagannātha, porque es el camino que siguen siempre los servidores del Señor Jagannātha, de modo que he venido por la playa». Sanātana Gosvāmī no se había dado cuenta de que sus pies, al contacto con la arena caliente, se habían llenado de ampollas. Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió complacido de escuchar acerca del gran respeto que Sanātana Gosvāmī sentía por el templo del Señor Jagannātha.

Como la enfermedad le producía llagas húmedas en el cuerpo, Sanātana Gosvāmī evitaba abrazar a Śrī Caitanya Mahāprabhu. El Señor, sin embargo, le abrazaba a la fuerza. Sintiéndose por ello muy desdichado, Sanātana Gosvāmī preguntó a Jagadānanda Paṇḍita qué debía hacer. Jagadānanda le aconsejó que regresara a Vṛndāvana después del festival de los carros de Jagannātha. Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu supo de esa instrucción, riñó a Jagadānanda Paṇḍita y le recordó que Sanātana Gosvāmī, además de ser mayor que él, era también más erudito. Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo saber a Sanātana Gosvāmī que el estado de su cuerpo no Le incomodaba de ninguna forma, puesto que Sanātana era un devoto puro. El Señor, como sannyāsī que era, no consideraba ningún cuerpo mejor que otro. El Señor le hizo saber también que Él era como un padre para Sanātana y los demás devotos, de modo que el líquido que trasudaba la piel de Sanātana no Le afectaba en lo más mínimo. Dichas estas palabras, el Señor volvió a abrazarle; tras recibir ese abrazo, Sanātana Gosvāmī quedó libre de la enfermedad. El Señor ordenó a Sanātana Gosvāmī que se quedase con Él todo ese año y que al año siguiente, después de asistir al festival de Ratha-yātrā, se fuese de Puruṣottama-kṣetra y regresase a Vṛndāvana.

Śrī Rūpa Gosvāmī, por su parte, después de su encuentro con Śrī Caitanya Mahāprabhu, regresó a Bengala, donde pasó un año entero. Allí repartió todo su dinero entre sus familiares, los brāhmaṇas y los templos. De ese modo se retiró por completo y regresó a Vṛndāvana para ver a Sanātana Gosvāmī.

Tras narrar estos episodios, Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī ha dado una lista de los principales libros de Sanātana Gosvāmī, Śrīla Rūpa Gosvāmī y Jīva Gosvāmī.

CC Antya 4.1 Cuando Sanātana Gosvāmī regresó de Vṛndāvana, Śrī Caitanya Mahāprabhu le salvó con gran afecto de su decisión de suicidarse. Después de ponerle a prueba, Śrī Caitanya Mahāprabhu le purificó el cuerpo.
CC Antya 4.2 ¡Toda gloria al Señor Caitanya! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu!
CC Antya 4.3 Cuando Śrīla Rūpa Gosvāmī regresó de Jagannātha Purī a Bengala, Sanātana Gosvāmī viajó de Mathurā a Jagannātha Purī para ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.4 Sanātana Gosvāmī recorrió solo el camino del bosque de Jhārikhaṇḍa, en la India Central. A veces ayunaba, y a veces comía.
CC Antya 4.5 Debido al ayuno y a las aguas insalubres del bosque de Jhārikhaṇḍa, Sanātana Gosvāmī contrajo una enfermedad que le causaba escozor en todo el cuerpo. Se le formaron una llagas que le escocían y trasudaban fluidos.
CC Antya 4.6 Muy desanimado, Sanātana Gosvāmī pensaba: «Pertenezco a una casta baja, y mi cuerpo es inútil para el servicio devocional.
CC Antya 4.7 «Cuando llegue a Jagannātha Purī, no podré ver al Señor Jagannātha, y no siempre podré ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.8 «He escuchado que el lugar de residencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu está cerca del templo de Jagannātha. Pero no estará en mi poder acercarme al templo.
CC Antya 4.9 «Los sirvientes del Señor Jagannātha suelen ir y venir por esa zona atendiendo a sus deberes, pero, si uno de ellos me toca, habré cometido una ofensa.
CC Antya 4.10 «Por lo tanto, si sacrifico este cuerpo en un lugar adecuado, me veré aliviado de esta infelicidad y alcanzaré un destino elevado.
CC Antya 4.11 «Durante el festival de Ratha-yātrā, cuando el Señor Jagannātha sale del templo, abandonaré el cuerpo bajo la rueda de Su carro.
CC Antya 4.12 «Cuando haya visto al Señor Jagannātha, abandonaré el cuerpo bajo la rueda del carro en presencia de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Ésa será la bendición más elevada de mi vida.»
CC Antya 4.13 Habiendo tomado esa decisión, Sanātana Gosvāmī fue a Nīlācala. Una vez allí, fue preguntando a la gente hasta dar con el lugar en que vivía Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 4.14 Allí ofreció reverencias a los pies de loto de Haridāsa Ṭhākura, quien, habiéndole reconocido, le abrazó.
CC Antya 4.15 Como Sanātana Gosvāmī estaba muy deseoso de ver los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Haridāsa Ṭhākura le dijo: «El Señor no tardará en llegar».
CC Antya 4.16 En ese preciso momento, Śrī Caitanya Mahāprabhu, tras asistir a la ofrenda de upala-bhoga [refrigerio matutino] en el templo de Jagannātha, vino con Sus devotos a visitar a Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 4.17 Nada más ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu, Haridāsa Ṭhākura y Sanātana Gosvāmī se postraron en el suelo, tendidos como varas, para ofrecer reverencias. El Señor ayudó a Haridāsa a levantarse y le abrazó.
CC Antya 4.18 Haridāsa Ṭhākura dijo a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Aquí está Sanātana Gosvāmī, que Te ofrece reverencias». El Señor Se sorprendió mucho de ver a Sanātana Gosvāmī.
CC Antya 4.19 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu fue hacia él para abrazarle, Sanātana retrocedió, diciendo lo siguiente.
CC Antya 4.20 «Por favor, mi Señor, no me toques. Me postro a Tus pies de loto. Soy el más bajo de los hombres, pues he nacido de una casta baja. Además, tengo todo el cuerpo infectado.»
CC Antya 4.21 Śrī Caitanya Mahāprabhu, sin embargo, abrazó a Sanātana Gosvāmī por la fuerza. De ese modo, el líquido de las ardientes llagas tocó el cuerpo trascendental de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.22 El Señor presentó a todos los devotos a Sanātana Gosvāmī, quien ofreció respetuosas reverencias a los pies de loto de todos.
CC Antya 4.23 El Señor y Sus devotos se sentaron en una superficie elevada; a sus pies se sentaron Haridāsa Ṭhākura y Sanātana Gosvāmī.
CC Antya 4.24 Śrī Caitanya Mahāprabhu se interesó por la situación de Sanātana Gosvāmī. Sanātana contestó: «Todo es auspicioso porque he visto Tus pies de loto».
CC Antya 4.25 Cuando el Señor preguntó por los vaiṣṇavas de Mathurā, Sanātana Gosvāmī Le puso al corriente de su buen estado de salud y su buena fortuna.
CC Antya 4.26 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Sanātana Gosvāmī: «Śrīla Rūpa Gosvāmī pasó diez meses con nosotros. Se fue a Bengala hace diez días.
CC Antya 4.27 «Tu hermano Anupama ha muerto. Era muy buen devoto, y tenía una firme convicción en Raghunātha [el Señor Rāmacandra].»
CC Antya 4.28 Sanātana Gosvāmī dijo: «Yo he nacido en una familia baja, pues mi familia comete toda clase de actos irreligiosos en contra de los mandamientos de las Escrituras.
CC Antya 4.29 «Mi Señor, sin aversión hacia mi familia, me has aceptado como Tu sirviente. Sólo por Tu misericordia goza de buena fortuna mi familia.
CC Antya 4.30 «Mi hermano menor, Anupama, era un gran devoto de Raghunātha [el Señor Rāmacandra] desde su más tierna infancia, y Le adoraba con gran determinación.
CC Antya 4.31 «Él siempre cantaba el santo nombre de Raghunātha y meditaba en Él. Escuchaba continuamente las actividades del Señor que se narran en el Rāmāyaṇa y cantaba acerca de ellas.
CC Antya 4.32 «Rūpa y yo somos sus hermanos mayores. Él estaba siempre con nosotros.
CC Antya 4.33 «Escuchaba con nosotros el Śrīmad-Bhāgavatam y conversaciones acerca de Kṛṣṇa, y nosotros le pusimos a prueba.
CC Antya 4.34 «“Querido Vallabha —le dijimos—, escúchanos, por favor. El Señor Kṛṣṇa es supremamente atractivo. Su belleza, Su dulzura y Sus pasatiempos de amor no tienen límite.
CC Antya 4.35 «“Ocúpate con nosotros dos en servicio devocional a Kṛṣṇa. Estaremos juntos los tres hermanos y disfrutaremos comentando los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa.”
CC Antya 4.36 «Le decíamos esto una y otra vez, tratando de persuadirle. Debido a ello y al respeto que sentía por nosotros, su mente comenzó a aceptar nuestras instrucciones.
CC Antya 4.37 «Vallabha contestó: “Mis queridos hermanos, ¿cómo puedo desobedecer vuestras órdenes? Iniciadme en el mantra de Kṛṣṇa para que pueda ofrecer servicio devocional al Señor Kṛṣṇa”.
CC Antya 4.38 «Sin embargo, esa misma noche se puso a pensar: “¿Cómo voy a abandonar los pies de loto del Señor Raghunātha?”.
CC Antya 4.39 «Pasó toda la noche en vela, llorando. Por la mañana, se nos acercó y nos presentó la siguiente súplica.
CC Antya 4.40 «“He vendido mi cabeza a los pies de loto del Señor Rāmacandra. No puedo llevármela. Sería demasiado doloroso para mí.
CC Antya 4.41 «“Por favor, sed misericordiosos conmigo e instruidme de forma que pueda servir los pies de loto del Señor Raghunātha vida tras vida.
CC Antya 4.42 «“Me es imposible abandonar los pies de loto del Señor Raghunātha. Se me rompe el corazón sólo de pensarlo.”
CC Antya 4.43 «Al escuchar sus palabras, le abrazamos y le animamos, diciéndole: “Eres un gran devoto santo, pues tu determinación en el servicio devocional es firme”. De esta forma, le alabamos.
CC Antya 4.44 «Mi querido Señor, la familia a la que Tú concedes un poco de misericordia es siempre afortunada, pues esa misericordia hace desaparecer todas las miserias.»
CC Antya 4.45 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Algo parecido ocurrió con Murāri Gupta. Yo le puse a prueba en el pasado, y su determinación era parecida.
CC Antya 4.46 «Glorioso es el devoto que no abandona el refugio de su Señor, y glorioso es el Señor que no abandona a Su sirviente.
CC Antya 4.47 «Si sucede que un sirviente cae y se va, glorioso es el amo que va a buscarle y, tomándole por el cabello, le trae de vuelta.
CC Antya 4.48 «Es muy bueno que hayas venido aquí. Ahora quédate en esta habitación con Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 4.49 «Los dos sois expertos en entender las melosidades del servicio devocional del Señor Kṛṣṇa. Por eso, debéis continuar saboreando el néctar de esas actividades y cantando el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa.»
CC Antya 4.50 Dicho esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó y Se fue; por medio de Govinda les envió prasādam para comer.
CC Antya 4.51 De ese modo, Sanātana Gosvāmī permaneció bajo el cuidado de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Solía mirar el disco de la cúpula del templo de Jagannātha, y le ofrecía reverencias respetuosas.
CC Antya 4.52 Śrī Caitanya Mahāprabhu iba todos los días a visitar a los dos grandes devotos, y pasaba con ellos algún tiempo, hablando de temas de Kṛṣṇa.
CC Antya 4.53 En el templo del Señor Jagannātha, las ofrendas de prasādam eran de la máxima calidad. Śrī Caitanya Mahāprabhu traía ese prasādam para los dos devotos.
CC Antya 4.54 Un día, durante Su visita, el Señor Se dirigió de improviso a Sanātana Gosvāmī y le dijo lo siguiente.
CC Antya 4.55 «Mi querido Sanātana —dijo—, si el suicidio Me permitiera llegar a Kṛṣṇa, ciertamente abandonaría millones de cuerpos sin dudarlo un instante.
CC Antya 4.56 «Debes saber que no se puede llegar a Kṛṣṇa simplemente abandonando el cuerpo. Kṛṣṇa se obtiene por medio del servicio devocional. No hay otro medio para llegar a Él.
CC Antya 4.57 «Actos como el suicidio se hallan bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, y bajo la influencia de la ignorancia y la pasión no se puede entender quién es Kṛṣṇa.
CC Antya 4.58 «Sin ofrecer servicio devocional, no es posible despertar el amor latente por Kṛṣṇa, y no hay otra forma de llegar a Él que no sea ese despertar del amor latente.
CC Antya 4.59 «[La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, dijo:] “Mi amado Uddhava, ni por medio del aṣṭāṅga-yoga [el sistema de yoga místico para controlar los sentidos], ni por medio del monismo impersonal o de un estudio analítico de la Verdad Absoluta, ni por el estudio de los Vedas, la práctica de austeridades, la caridad o la aceptación de la orden de sannyāsa, se Me puede satisfacer tanto como ofreciéndome servicio devocional puro.”
CC Antya 4.60 «Medidas como el suicidio son causa de pecado. Con ese tipo de acciones, el devoto jamás obtiene el refugio de los pies de loto de Kṛṣṇa.
CC Antya 4.61 «Debido a los sentimientos de separación de Kṛṣṇa, a veces un devoto excelso desea abandonar la vida. Con ese amor extático, sin embargo, llega a ver a Kṛṣṇa en persona, y en ese momento ya no puede abandonar el cuerpo.
CC Antya 4.62 «Quien está profundamente enamorado de Kṛṣṇa no puede tolerar la separación del Señor. Debido a ello, ese devoto desea constantemente la muerte.
CC Antya 4.63 «“¡Oh, Tú, el de ojos de loto!, el Señor Śiva y otras grandes personalidades desean bañarse en el polvo de Tus pies de loto para alejar la ignorancia. Si no obtengo la misericordia de Tu Señoría, seguiré votos para reducir la duración de mi vida, y de ese modo abandonaré el cuerpo en cientos de vidas, si con ello me es posible obtener Tu misericordia.”
CC Antya 4.64 «“¡Oh, querido Kṛṣṇa!, con Tus miradas sonrientes y Tu hablar melodioso, has encendido en nuestro corazón un fuego de deseos lujuriosos. Ahora debes apagar ese fuego con un chorro del néctar de Tus labios, besándonos. Hazlo, por favor. Si no lo haces, querido amigo, el fuego que arde en nuestro corazón reducirá nuestro cuerpo a cenizas debido a la separación que sentimos por Ti. De ese modo, con nuestra meditación reclamamos el refugio de Tus pies de loto.”»
CC Antya 4.65 Caitanya Mahāprabhu dijo a Sanātana Gosvāmī: «Abandona todos tus insensatos deseos, pues no son favorables para obtener el refugio de los pies de loto de Kṛṣṇa. Ocúpate en cantar y escuchar. De ese modo, pronto alcanzarás el refugio de Kṛṣṇa sin lugar a dudas.
CC Antya 4.66 «Ni el haber nacido en una familia de baja clase incapacita para el servicio devocional del Señor Kṛṣṇa, ni el simple hecho de nacer en una aristocrática familia de brāhmaṇas es aptitud suficiente para ocuparse en servicio devocional.
CC Antya 4.67 «Todo el que sigue la senda del servicio devocional es excelso, mientras que el no devoto siempre es condenable y abominable. Por lo tanto, en el desempeño del servicio devocional del Señor, no se tiene en cuenta la posición social de la familia.
CC Antya 4.68 «La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, siempre es favorable con los mansos y humildes, pero los aristócratas, los sabios eruditos y los ricos siempre están orgullosos de su posición.
CC Antya 4.69 «“Alguien puede haber nacido en una familia brāhmaṇa y tener las doce cualidades brahmínicas, pero si, a pesar de poseer todas esas cualidades, no está consagrado a los pies de loto del Señor Kṛṣṇa, cuyo ombligo tiene forma de flor de loto, no está a la altura del caṇḍāla que ha dedicado su mente, sus palabras, actividades, riquezas y vida al servicio del Señor. El simple hecho de nacer en una familia brāhmaṇa o de tener cualidades brahmínicas no es suficiente. Es necesario ser un devoto puro del Señor. Así pues, si un śva-paca, un caṇḍāla, es devoto, se libera él y libera a toda su familia, mientras que el brāhmaṇa que no es devoto, sino que simplemente tiene cualidades brahmínicas, no puede purificarse ni siquiera a sí mismo, y mucho menos a su familia.”»
CC Antya 4.70 «De todas las formas de ofrecer servicio devocional, los nueve métodos prescritos son los mejores, pues poseen una gran potencia para entregarnos a Kṛṣṇa mismo y el amor extático por Kṛṣṇa.
CC Antya 4.71 «De los nueve procesos del servicio devocional, el más importante es cantar constantemente el santo nombre del Señor. Quien así lo hace, evitando los diez tipos de ofensas, obtiene fácilmente el muy preciado amor por Dios.»
CC Antya 4.72 Al escuchar esto, el asombro de Sanātana Gosvāmī no conocía límites. Podía entender: «A Śrī Caitanya Mahāprabhu no Le ha parecido bien mi decisión de suicidarme».
CC Antya 4.73 Sanātana Gosvāmī llegó a la siguiente conclusión: «El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, que lo conoce todo —pasado, presente y futuro— me ha prohibido suicidarme». Entonces se postró, tocando los pies de loto del Señor, y Le dijo lo siguiente.
CC Antya 4.74 «Mi Señor, Tú eres el Señor Supremo, omnisciente, misericordioso e independiente. Igual que un instrumento de madera, yo danzo al son que Tú me tocas.
CC Antya 4.75 «Soy de bajo nacimiento. En verdad, soy de lo más más bajo. Estoy condenado, pues todas las características de los pecadores están en mí. ¿De qué sirve mantenerme con vida?»
CC Antya 4.76 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Tu cuerpo es propiedad Mía. Tú ya te has entregado a Mí. Por lo tanto, no sigas pretendiendo ningún derecho sobre tu cuerpo.
CC Antya 4.77 «¿Con qué derecho quieres destruir la propiedad ajena? ¿No sabes distinguir entre lo que está bien y lo que está mal?
CC Antya 4.78 «Tu cuerpo es Mi principal instrumento para realizar muchas funciones importantes. Con tu cuerpo llevaré a cabo muchas cosas.
CC Antya 4.79 «Tú tendrás que definir los principios básicos del devoto, del servicio devocional, del amor por Dios, de los deberes del vaiṣṇava, y de las características del vaiṣṇava.
CC Antya 4.80 «Además, tendrás que explicar el servicio devocional de Kṛṣṇa, establecer centros para el cultivo del amor por Kṛṣṇa, sacar a la luz lugares de peregrinaje perdidos y enseñar a la gente cómo adoptar la orden de vida de renuncia.
CC Antya 4.81 «Mathurā-Vṛndāvana es Mi muy querida morada. Quiero hacer muchas cosas allí para predicar el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa.
CC Antya 4.82 «Por orden de Mi madre, Me he establecido aquí, en Jagannātha Purī; por esa razón, no puedo ir a Mathurā-Vṛndāvana para enseñar a la gente a vivir allí conforme a los principios religiosos.
CC Antya 4.83 «Yo cuento con tu cuerpo para hacer todo ese trabajo, pero tú quieres abandonarlo. ¿Cómo voy a tolerar eso?»
CC Antya 4.84 En ese momento, Sanātana Gosvāmī dijo a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Te ofrezco respetuosas reverencias. Nadie puede entender las profundas ideas que concibes en Tu corazón.
CC Antya 4.85 «Un muñeco de madera canta y danza conforme a la dirección del mago, pero él no sabe cómo danza y canta
CC Antya 4.86 «Mi querido Señor, aquel a quien Tú haces danzar, danza según Tu deseo, pero no sabe ni cómo danza ni quién le hace danzar.»
CC Antya 4.87 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces a Haridāsa Ṭhākura: «Mi querido Haridāsa, escúchame, por favor. Este caballero quiere destruir una propiedad ajena.
CC Antya 4.88 «Una persona a quien se ha confiado una propiedad ajena, ni la reparte ni la usa para sus propios fines. Por lo tanto, dile que no cometa semejante acto ilegal.»
CC Antya 4.89 Haridāsa Ṭhākura contestó: «Estamos falsamente orgullosos de nuestras capacidades. En realidad, no podemos entender la profundidad de Tus intenciones.
CC Antya 4.90 «Si Tú no nos lo dices, no podemos entender cuál es Tu objetivo o qué deseas hacer por medio de quién.
CC Antya 4.91 «Mi querido Señor, Sanātana Gosvāmī es muy afortunado, porque Tú, una gran personalidad, le has aceptado; no puede haber nadie tan afortunado como él.»
CC Antya 4.92 Después de abrazar a Haridāsa Ṭhākura y a Sanātana Gosvāmī, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó y Se fue para cumplir con Sus deberes del mediodía.
CC Antya 4.93 «Mi querido Sanātana —dijo Haridāsa Ṭhākura, abrazándole—, nadie puede encontrar los límites de tu buena fortuna.
CC Antya 4.94 «Śrī Caitanya Mahāprabhu considera tu cuerpo propiedad Suya. Por lo tanto, nadie es tan afortunado como tú.
CC Antya 4.95 «Śrī Caitanya Mahāprabhu quiere hacer a través de ti lo que no puede hacer con Su propio cuerpo, y quiere hacerlo en Mathurā.
CC Antya 4.96 «Lo que la Suprema Personalidad de Dios quiera que nosotros hagamos, se llevará a cabo con éxito. Ésa es tu gran fortuna. Ésta es la opinión que he madurado.
CC Antya 4.97 «De las palabras de Śrī Caitanya Mahāprabhu, deduzco que quiere que tú escribas libros acerca de las conclusiones del servicio devocional y acerca de los principios regulativos tal como se definen en las Escrituras reveladas.
CC Antya 4.98 «Mi cuerpo no ha podido usarse en el servicio de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por lo tanto, aunque nació en la tierra de India, este cuerpo ha sido inútil.»
CC Antya 4.99 Sanātana Gosvāmī contestó: «¡Oh, Haridāsa Ṭhākura!, ¿quién puede compararse a ti? Tú eres uno de los devotos personales de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Por lo tanto, tú eres el más afortunado.
CC Antya 4.100 «La misión de Śrī Caitanya Mahāprabhu, por la que ha descendido como encarnación, es propagar la importancia del canto del santo nombre del Señor. Ahora, en vez de hacerlo personalmente, lo propaga a través de ti.
CC Antya 4.101 «Mi querido señor, tú estás cantando el santo nombre 300.000 veces al día, e informas a todos de la importancia de ese canto.
CC Antya 4.102 «Algunos se comportan muy bien pero no predican el culto de conciencia de Kṛṣṇa, mientras que otros predican pero no se comportan como es debido.
CC Antya 4.103 «Tú cumples con los dos deberes en relación al santo nombre, con tu ejemplo personal y, a la vez, con tu prédica. Por lo tanto, eres el maestro espiritual del mundo entero, pues eres el devoto más avanzado del mundo.»
CC Antya 4.104 De ese modo, los dos pasaban el tiempo hablando de temas en relación con Kṛṣṇa. Así disfrutaban de la vida juntos.
CC Antya 4.105 En la época del Ratha-yātrā, y como en años anteriores, todos los devotos de Bengala vinieron para asistir al festival de los carros.
CC Antya 4.106 Durante el festival de Ratha-yātrā, Śrī Caitanya Mahāprabhu volvió a danzar ante el carro de Jagannātha. Cuando Sanātana Gosvāmī Le vio, su mente se llenó de asombro.
CC Antya 4.107 Los devotos del Señor venidos de Bengala pasaron en Jagannātha Purī los cuatro meses de la estación de las lluvias, y el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu les presentó a todos a Sanātana Gosvāmī.
CC Antya 4.108-110 Śrī Caitanya Mahāprabhu presentó a Sanātana Gosvāmī, entre otros, a los siguientes devotos: Advaita Ācārya, Nityānanda Prabhu, Śrīvāsa Ṭhākura, Vakreśvara Paṇḍita, Vāsudeva Datta, Murāri Gupta, Rāghava Paṇḍita, Dāmodara Paṇḍita, Paramānanda Purī, Brahmānanda Bhāratī, Svarūpa Dāmodara, Gadādhara Paṇḍita, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Rāmānanda Rāya, Jagadānanda Paṇḍita, Śaṅkara Paṇḍita, Kāśīśvara y Govinda.
CC Antya 4.111 El Señor pidió a Sanātana Gosvāmī que ofreciera reverencias a todos los devotos teniendo en cuenta sus respectivas posiciones. De ese modo les presentó a Sanātana Gosvāmī, para hacerle objeto de la misericordia de todos ellos.
CC Antya 4.112 Sanātana Gosvāmī era muy querido por todos debido a sus excelsas cualidades y su erudición. Por consiguiente, cada uno conforme a su posición, todos le ofrecieron misericordia, amistad y honores.
CC Antya 4.113 Cuando todos los demás devotos regresaron a Bengala después del festival de Ratha-yātrā, Sanātana Gosvāmī se quedó bajo el cuidado de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.114 Sanātana Gosvāmī asistió a la ceremonia de Dola-yātrā con el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu. De ese modo, su placer aumentaba en compañía del Señor.
CC Antya 4.115 Sanātana Gosvāmī había venido a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu a Jagannātha Purī en el mes de abril-mayo. En mayo-junio, Śrī Caitanya Mahāprabhu le puso a prueba.
CC Antya 4.116 En ese mes de mayo-junio, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue al jardín de Yameśvara [el Señor Śiva] y, a petición de los devotos, tomó prasādam allí.
CC Antya 4.117 Al mediodía, a la hora de comer, el Señor mandó llamar a Sanātana Gosvāmī, cuya felicidad aumentó al recibir el mensaje.
CC Antya 4.118 Al mediodía, la arena de la playa quemaba como el fuego, pero Sanātana Gosvāmī tomó ese camino.
CC Antya 4.119 Sobrecogido de júbilo por haber sido llamado por el Señor, Sanātana Gosvāmī no se daba cuenta de que la arena le estaba quemando los pies.
CC Antya 4.120 Ni siquiera las ampollas que el calor le levantaba en las plantas de los pies le impidieron ir a ver a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Al llegar, el Señor ya había almorzado y estaba reposando.
CC Antya 4.121 Govinda dio a Sanātana Gosvāmī el plato con los remanentes de la comida del Señor Caitanya. Sanātana Gosvāmī tomó el prasādam y, a continuación, fue a ver al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.122 Cuando el Señor preguntó: «¿Por qué camino has venido?», Sanātana Gosvāmī contestó: «He tomado el camino de la playa».
CC Antya 4.123 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «¿Cómo es que has venido por la playa, con la arena tan caliente? ¿Por qué no has venido por delante de la puerta Siṁha-dvāra? Es un camino mucho más fresco.
CC Antya 4.124 «Con esa arena tan caliente, se te habrán formado ampollas en los pies. Ahora no puedes caminar. ¿Cómo has podido soportarlo?»
CC Antya 4.125 Sanātana Gosvāmī contestó: «No sentí mucho dolor, ni me había dado cuenta de que el calor me había levantado ampollas.
CC Antya 4.126 «Yo no tengo derecho a pasar cerca del Siṁha-dvāra, pues por allí circulan siempre los sirvientes de Jagannātha.
CC Antya 4.127 «Los sirvientes vienen y van, sin la menor pausa. Si les tocase, sería mi ruina.»
CC Antya 4.128 Al escuchar todos esos detalles, Śrī Caitanya Mahāprabhu, muy complacido, dijo lo siguiente.
CC Antya 4.129-130 «Mi querido Sanātana, aunque eres el liberador del universo entero, y aunque hasta los semidioses y grandes santos se purifican al tocarte, el devoto se caracteriza por seguir y proteger la etiqueta vaiṣṇava. Mantener la etiqueta vaiṣṇava es el adorno del devoto.
CC Antya 4.131 «Cuando alguien rompe las normas de etiqueta, la gente se burla de él, y de ese modo es vencido, tanto en este mundo como en el siguiente.
CC Antya 4.132 «Por seguir la etiqueta, has satisfecho Mi mente. ¿Quién sino tú podría dar ese ejemplo?»
CC Antya 4.133 Dicho esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu abrazó a Sanātana Gosvāmī, y el líquido que trasudaban las llagas de Sanātana mojaron el cuerpo del Señor.
CC Antya 4.134 Aunque Sanātana Gosvāmī trató repetidamente de prohibírselo, Śrī Caitanya Mahāprabhu le abrazó. Al ver que el cuerpo del Señor se había mojado con el líquido de las llagas de su cuerpo, Sanātana se sintió muy desdichado.
CC Antya 4.135 De ese modo, amo y sirviente se fueron a sus respectivas casas. Al día siguiente, Jagadānanda Paṇḍita fue a ver a Sanātana Gosvāmī.
CC Antya 4.136 Cuando Jagadānanda Paṇḍita y Sanātana Gosvāmī se sentaron a hablar de temas de Kṛṣṇa, Sanātana Gosvāmī expresó a Jagadānanda Paṇḍita la causa de su desdicha.
CC Antya 4.137 «Vine aquí para aliviar mi sufrimiento viendo al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, pero el Señor no me ha permitido hacer lo que tenía en mente.
CC Antya 4.138 «Aunque yo Se lo prohibo, Śrī Caitanya Mahāprabhu me abraza, y entonces Su cuerpo se moja con los líquidos que trasudan mis llagas.
CC Antya 4.139 «De ese modo, estoy cometiendo ofensas a Sus pies de loto y, ciertamente, eso me impedirá liberarme. Además, no puedo ver al Señor Jagannātha. Ésa es mi gran desdicha.
CC Antya 4.140 «Vine aquí buscando mi propio beneficio, pero ahora veo que estoy obteniendo todo lo contrario. No sé, ni puedo averiguar, en qué modo habrá beneficio para mí.»
CC Antya 4.141 Jagadānanda Paṇḍita dijo: «Lo más adecuado para ti es que vivas en Vṛndāvana. Puedes regresar allí después de ver el festival de Ratha-yātrā.
CC Antya 4.142 «El Señor os ha ordenado ya, a ti y a tu hermano, que os establezcáis en Vṛndāvana. Allí seréis completamente felices.
CC Antya 4.143 «El objeto de tu visita aquí ya se ha cumplido, pues has visto los pies de loto del Señor. Por lo tanto, después de ver al Señor Jagannātha sobre el carro de Ratha-yātrā, puedes irte».
CC Antya 4.144 Sanātana Gosvāmī contestó: «Me has aconsejado muy bien. Ciertamente iré allí, pues ése es el lugar que el Señor me ha dado como residencia».
CC Antya 4.145 Después de esta conversación, Sanātana Gosvāmī y Jagadānanda Paṇḍita continuaron, cada uno, con sus respectivos deberes. Al día siguiente, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a ver a Haridāsa y a Sanātana Gosvāmī.
CC Antya 4.146 Haridāsa Ṭhākura ofreció reverencias a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, y el Señor le abrazó con amor extático.
CC Antya 4.147 Sanātana Gosvāmī ofreció reverencias y daṇḍavats desde un lugar alejado, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu le llamó una y otra vez para abrazarle.
CC Antya 4.148 Por temor a cometer ofensas, Sanātana Gosvāmī no se acercó a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Fue el Señor, sin embargo, quien Se acercó a él.
CC Antya 4.149 Sanātana Gosvāmī retrocedió, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu recurrió a la fuerza para sujetarle y abrazarle.
CC Antya 4.150 El Señor entonces Se los llevó a los dos y Se sentó en un lugar sagrado. En ese lugar, Sanātana Gosvāmī, que era avanzado en la renunciación, dijo lo siguiente.
CC Antya 4.151 «He venido aquí buscando mi propio beneficio, pero veo que obtengo todo lo contrario. No puedo ofrecer servicio. Simplemente cometo ofensas día tras día.
CC Antya 4.152 «Soy de bajo nacimiento por naturaleza. Soy un contaminado receptáculo de actividades pecaminosas. Si Tú me tocas, Señor, será una gran ofensa de parte mía.
CC Antya 4.153 «Además, de estas llagas infectadas que me cubren el cuerpo, sale sangre, y Tu cuerpo se moja con el líquido de las llagas, pero Tú, aun así, Te empeñas en tocarme, hasta por la fuerza.
CC Antya 4.154 «Mi querido Señor, en Ti no hay ni la más mínima repulsión a tocar mi cuerpo, que se encuentra en un estado horrible. Debido a esa ofensa, para mí se ha terminado todo lo auspicioso.
CC Antya 4.155 «Por eso veo que, quedándome aquí, no voy a conseguir nada auspicioso. Por favor, dame una orden autorizándome a regresar a Vṛndāvana después del festival de Ratha-yātrā.
CC Antya 4.156 «He pedido a Jagadānanda Paṇḍita que me diera su opinión, y también él me ha aconsejado que regrese a Vṛndāvana».
CC Antya 4.157 Al escuchar esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu, muy irritado, comenzó a reñir a Jagadānanda Paṇḍita.
CC Antya 4.158 «Jagā [Jagadānanda Paṇḍita] no es más que un muchacho nuevo, pero está tan orgulloso que se considera competente para aconsejar a una persona como tú.
CC Antya 4.159 «Tanto en cuestiones de avance espiritual como en asuntos cotidianos, tú estás a nivel de maestro espiritual suyo. Aun así, sin conocer su propio valor, se atreve a aconsejarte.
CC Antya 4.160 «Mi querido Sanātana, tú podrías ser Mi propio consejero, porque eres una persona autorizada. Aun así, Jagā quiere instruirte. No es más que la desvergüenza de un muchacho travieso.»
CC Antya 4.161 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu reñía de ese modo a Jagadānanda Paṇḍita, Sanātana Gosvāmī se postró a los pies de loto del Señor y dijo: «Ahora puedo entender la afortunada posición de Jagadānanda.
CC Antya 4.162 «También puedo entender mi mala fortuna. En este mundo no hay nadie tan afortunado como Jagadānanda.
CC Antya 4.163 «Señor, Tú estás dando a beber a Jagadānanda el néctar de las relaciones afectuosas, mientras que a mí, al ofrecerme honores y oraciones, me haces beber el amargo jugo de nimba y niśindā.
CC Antya 4.164 «Para mi desdicha, no Me has aceptado entre Tus relaciones íntimas. Pero Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, completamente independiente.»
CC Antya 4.165 Al escuchar esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sintió un poco avergonzado. Entonces, para satisfacer a Sanātana Gosvāmī, dijo lo siguiente.
CC Antya 4.166 «Mi querido Sanātana, por favor, no pienses que Jagadānanda Me es más querido que tú. Sin embargo, lo que no puedo soportar es que se pase por alto la etiqueta establecida.
CC Antya 4.167 «Tú eres toda una autoridad, de gran experiencia en los śāstras, mientras que Jagā no es más que un muchacho.
CC Antya 4.168 «Tú tienes poder para convencerme incluso a Mí. Ya en muchas ocasiones Me has convencido en cuestiones de tratos cotidianos y de servicio devocional.
CC Antya 4.169 «No puedo tolerar que Jagā te haya dado consejos. Por eso le riño.
CC Antya 4.170 «Si te ofrezco alabanzas, no es porque te considere fuera del círculo de Mis relaciones íntimas, sino porque estás realmente tan cualificado que se hace inevitable alabar tus cualidades.
CC Antya 4.171 «Podemos sentir afecto por muchas personas, pero, en función de la naturaleza de nuestras relaciones personales, surgen distintos tipos de amor extático.
CC Antya 4.172 «Tú consideras tu cuerpo peligroso y horrible, pero Yo pienso que tu cuerpo es como néctar.
CC Antya 4.173 «En realidad, tu cuerpo es trascendental, nunca material. Tú, sin embargo, piensas en él en función de un concepto material.
CC Antya 4.174 «Incluso si tu cuerpo fuese material, Yo no podría despreciarlo, pues el cuerpo material no debe considerarse ni bueno ni malo.
CC Antya 4.175 «“Todo concepto que no esté relacionado con Kṛṣṇa debe considerarse ilusión [māyā]. Ninguna de las ilusiones que se pronuncian con palabras o se conciben en la mente son reales. Como la ilusión no es real, no existe diferencia entre lo que pensamos que es bueno y lo que pensamos que es malo. Hablando de la Verdad Absoluta, esas especulaciones no tienen validez.”
CC Antya 4.176 «En el mundo material, los conceptos de bueno y malo son especulaciones mentales. Por lo tanto, decir “Esto es bueno”, y “Esto es malo” es un gran error.
CC Antya 4.177 «“Los sabios humildes, en virtud del conocimiento verdadero, ven con la misma visión a un manso y erudito brāhmaṇa, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un comeperros.”
CC Antya 4.178 «“A la persona que está completamente satisfecha en el conocimiento obtenido y aplicado en la vida práctica, que está siempre determinada y fija en su posición espiritual, que controla perfectamente los sentidos, y que ve los guijarros, las piedras y el oro al mismo nivel, se la considera un yogī perfecto”.
CC Antya 4.179 «Puesto que estoy en la orden de vida de renuncia, Mi deber es ser ecuánime y no hacer distinciones. Mi conocimiento debe mostrar la misma actitud hacia la pasta de sándalo que hacia el sucio lodo.
CC Antya 4.180 «Por esa razón, no puedo rechazarte. Si sintiese rechazo hacia Ti, Me estaría desviando de Mi deber prescrito.»
CC Antya 4.181 Haridāsa dijo: «Mi querido Señor, lo que has explicado son formalidades externas. Yo no lo acepto.
CC Antya 4.182 «Mi Señor, todos nosotros somos de lo más bajo, pero Tú nos has aceptado debido a Tu cualidad de ser misericordioso con los caídos. Esto es bien sabido en todo el mundo.»
CC Antya 4.183 El Señor Caitanya sonrió y dijo: «Escuchad, Haridāsa y Sanātana. Voy a deciros de verdad lo apegada que está Mi mente a vosotros.
CC Antya 4.184 «Mis queridos Haridāsa y Sanātana, Yo os considero Mis hijos pequeños, a los que debo mantener. El que mantiene nunca toma en serio ninguna falta del mantenido.
CC Antya 4.185 «Siempre pienso de Mí mismo que no merezco respeto, pero, debido al afecto que siento por vosotros, siempre os considero Mis hijos pequeños.
CC Antya 4.186 «Una madre no siente rechazo hacia su bebé cuando éste la mancha de heces u orina. Por el contrario, siente un gran placer en limpiarle.
CC Antya 4.187 «Para la madre, las heces y la orina del bebé al que cría son como pasta de madera de sándalo. De forma similar, Yo no siento rechazo hacia Sanātana cuando ese líquido maloliente de sus llagas Me toca el cuerpo.
CC Antya 4.188 Haridāsa Ṭhākura dijo: «Mi querido Señor, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios y eres muy misericordioso con nosotros. Nadie puede entender los profundos sentimientos afectuosos de Tu corazón.
CC Antya 4.189 «Tú abrazaste al leproso Vāsudeva, que tenía todo el cuerpo infestado de gusanos. Eres tan bondadoso que, pese a su estado, le abrazaste.
CC Antya 4.190 «Al abrazarle, hiciste su cuerpo tan bello como el de Cupido. No podemos entender las olas de Tu misericordia.»
CC Antya 4.191 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «El cuerpo de un devoto nunca es material. Se lo considera trascendental, pleno de bienaventuranza espiritual.
CC Antya 4.192 «En el momento de la iniciación, cuando el devoto se entrega por completo al servicio del Señor, Kṛṣṇa le considera al mismo nivel que Él mismo.
CC Antya 4.193 «De ese modo, el cuerpo del devoto se transforma y su existencia se vuelve espiritual; entonces, en ese cuerpo trascendental, el devoto ofrece servicio a los pies de loto del Señor.
CC Antya 4.194 «“La entidad viviente que está sujeta al nacimiento y la muerte alcanza la inmortalidad cuando abandona todas las actividades materiales, dedica su vida a cumplir Mi orden, y actúa conforme a Mis directrices. De ese modo se capacita para disfrutar de la bienaventuranza espiritual que se deriva del intercambio de melosidades amorosas conmigo”.
CC Antya 4.195 «Por alguna razón, Kṛṣṇa manifestó esas llagas infecciosas en el cuerpo de Sanātana Gosvāmī y le envió aquí para ponerme a prueba.
CC Antya 4.196 «Si Yo hubiera sentido aversión por Sanātana Gosvāmī y no le hubiera abrazado, ciertamente habría recibido un castigo por Mis ofensas contra Kṛṣṇa.
CC Antya 4.197 «Sanātana Gosvāmī es uno de los devotos personales de Kṛṣṇa. Su cuerpo no podía dar mal olor. El primer día que le abracé, sentí aroma de catuḥsama [una mezcla de pasta de madera de sándalo, alcanfor, aguru y almizcle].»
CC Antya 4.198 Y de hecho ocurría que, cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu abrazaba el cuerpo de Sanātana Gosvāmī, por el simple contacto con el Señor, se manifestaba una fragancia de pasta de madera de sándalo.
CC Antya 4.199 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «Mi querido Sanātana, no te aflijas, pues, cuando te abrazo, en realidad siento un gran placer.
CC Antya 4.200 «Este año quédate aquí, en Jagannātha Purī, conmigo. Después, te enviaré a Vṛndāvana.»
CC Antya 4.201 Dicho esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu volvió a abrazar a Sanātana Gosvāmī. En ese mismo momento, las llagas de Sanātana desaparecieron, y todo su cuerpo adquirió el color del oro.
CC Antya 4.202 Al ver aquel cambio, Haridāsa Ṭhākura, muy asombrado, dijo al Señor: «Éste es Tu pasatiempo.
CC Antya 4.203 «Mi querido Señor, Tú hiciste a Sanātana Gosvāmī beber el agua de Jhārikhaṇḍa, y en realidad fuiste Tú quien generó en su cuerpo las consecuentes llagas.
CC Antya 4.204 «Después de causarle esas llagas, pusiste a prueba a Sanātana Gosvāmī. Nadie puede entender Tus pasatiempos trascendentales.»
CC Antya 4.205 Después de abrazar a Haridāsa Ṭhākura y a Sanātana Gosvāmī, Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Su morada. Entonces, llenos de amor extático, Haridāsa Ṭhākura y Sanātana Gosvāmī glorificaron los atributos trascendentales del Señor.
CC Antya 4.206 De ese modo, Sanātana Gosvāmī se quedó bajo la tutela de Śrī Caitanya Mahāprabhu y habló con Haridāsa Ṭhākura de las cualidades trascendentales de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.207 Tras asistir al festival de Dola-yātrā, Śrī Caitanya Mahāprabhu instruyó con todo detalle a Sanātana Gosvāmī acerca de su misión en Vṛndāvana, y Se despidió de él.
CC Antya 4.208 La escena de separación que tuvo lugar cuando se despidieron Sanātana Gosvāmī y Śrī Caitanya Mahāprabhu es tan lastimosa que no se puede describir aquí.
CC Antya 4.209 Sanātana Gosvāmī decidió ir a Vṛndāvana por el mismo camino del bosque que había seguido Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.210 Sanātana Gosvāmī consultó a Balabhadra Bhaṭṭācārya y tomó nota de todas las poblaciones, ríos y montañas en que Śrī Caitanya Mahāprabhu había realizado Sus pasatiempos.
CC Antya 4.211 Sanātana Gosvāmī visitó a todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu y, viajando por el mismo camino, visitó los lugares por donde había pasado Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.212 En cuanto visitaba un lugar en que Śrī Caitanya Mahāprabhu hubiera realizado pasatiempos durante Su viaje, Sanātana Gosvāmī se llenaba de amor extático.
CC Antya 4.213 De ese modo, Sanātana Gosvāmī llegó a Vṛndāvana. Más tarde, Rūpa Gosvāmī llegó y fue a reunirse con él.
CC Antya 4.214 Śrīla Rūpa Gosvāmī se había demorado un año en Bengala para dividir su dinero entre sus familiares y así situarles debidamente.
CC Antya 4.215 El dinero que había ahorrado en Bengala, lo repartió entre sus familiares, los brāhmaṇas y los templos.
CC Antya 4.216 De ese modo, tras cumplir con todo lo que tenía en mente, regresó a Vṛndāvana completamente satisfecho.
CC Antya 4.217 Los dos hermanos se encontraron en Vṛndāvana, donde se quedaron para cumplir la voluntad de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 4.218 Śrīla Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī reunieron muchas Escrituras reveladas y, conforme al testimonio de esas Escrituras, sacaron a la luz todos los lugares de peregrinaje perdidos. De ese modo establecieron templos para la adoración del Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 4.219 Śrīla Sanātana Gosvāmī redactó el Bṛhad-bhāgavatāmṛta, un libro que permite entender quién es devoto, cuál es el proceso del servicio devocional, y quién es Kṛṣṇa, la Verdad Absoluta.
CC Antya 4.220 Śrīla Sanātana Gosvāmī escribió un comentario del Décimo Canto titulado Daśama-ṭippanī, con el que se pueden entender los pasatiempos trascendentales y el amor extático por el Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 4.221 También redactó el Hari-bhakti-vilāsa, que informa acerca de las normas de conducta del devoto y de todo lo referente a los deberes del vaiṣṇava.
CC Antya 4.222 Śrīla Sanātana Gosvāmī redactó muchos otros libros. ¿Quién podría enumerarlos? El principio básico de todos esos libros es mostrarnos cómo amar a Madana-mohana y a Govindajī.
CC Antya 4.223 También Śrīla Rūpa Gosvāmī escribió muchos libros. Entre ellos, el más famoso es el Bhakti-rasāmṛta-sindhu. Ese libro permite entender la esencia del servicio devocional a Kṛṣṇa y las melosidades trascendentales que se pueden obtener de ese servicio.
CC Antya 4.224 Śrīla Rūpa Gosvāmī redactó también el libro titulado Ujjvala-nīlamaṇi, con el que se pueden entender en toda su extensión los asuntos amorosos de Śrī Śrī Rādhā y Kṛṣṇa.
CC Antya 4.225 Śrīla Rūpa Gosvāmī redactó también dos importantes obras teatrales tituladas Vidagdha-mādhava y Lalita-mādhava, con las que se pueden entender todas las melosidades derivadas de los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 4.226 Śrīla Rūpa Gosvāmī redactó 100.000 versos, comenzando con su obra Dāna-keli-kaumudī. En todas esas Escrituras, explicó detalladamente las melosidades trascendentales de las actividades de Vṛndāvana.
CC Antya 4.227 El hijo de Śrī Vallabha o Anupama, el hermano menor de Śrīla Rūpa Gosvāmī, fue el gran sabio erudito llamado Śrīla Jīva Gosvāmī.
CC Antya 4.228 Tras renunciar a todo, Śrīla Jīva Gosvāmī fue a Vṛndāvana. Más tarde, también él escribió muchos libros acerca del servicio devocional y expandió la labor de prédica.
CC Antya 4.229 En particular, Śrīla Jīva Gosvāmī redactó el libro titulado Bhāgavata-sandarbha, o ±aṭ-sandarbha, que es la esencia de todas las Escrituras. Ese libro permite obtener una comprensión conclusiva del servicio devocional y de la Suprema Personalidad de Dios.
CC Antya 4.230 Redactó también el Gopāla-campū, un libro que es la esencia de todas las Escrituras védicas. En ese libro, ha mostrado los pasatiempos de Rādhā y Kṛṣṇa en Vṛndāvana, así como Sus relaciones de amor extático.
CC Antya 4.231 En el ±aṭ-sandarbha, Śrīla Jīva Gosvāmī estableció las verdades acerca del amor trascendental por Kṛṣṇa. De ese modo, la extensión de sus libros llega a los 400.000 versos.
CC Antya 4.232 Cuando quiso ir de Bengala a Mathurā, Jīva Gosvāmī pidió permiso a Śrīla Nityānanda Prabhu.
CC Antya 4.233 Debido al parentesco de Jīva Gosvāmī con Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī, que habían sido muy favorecidos por Śrī Caitanya Mahāprabhu, el Señor Nityānanda Prabhu puso Sus pies sobre la cabeza de Śrīla Jīva Gosvāmī y le abrazó.
CC Antya 4.234 El Señor Nityānanda Prabhu ordenó: «Sí, ve pronto a Vṛndāvana. Śrī Caitanya Mahāprabhu ha otorgado ese lugar a tu familia, tu padre y tus tíos, y, por lo tanto, debes ir allí inmediatamente».
CC Antya 4.235 Por orden de Nityānanda Prabhu, Jīva Gosvāmī fue a Vṛndāvana y obtuvo realmente el resultado de esa orden, pues escribió libros durante mucho tiempo y predicó el culto del bhakti desde allí.
CC Antya 4.236 Ellos tres —Rūpa Gosvāmī, Sanātana Gosvāmī y Jīva Gosvāmī— son mis maestros espirituales, como también lo es Raghunātha dāsa Gosvāmī. Por ello ofrezco oraciones a sus pies de loto, pues yo soy su sirviente.
CC Antya 4.237 He narrado así el segundo encuentro del Señor con Sanātana Gosvāmī. Al escuchar esto, puedo entender el deseo del Señor.
CC Antya 4.238 Estas características de Śrī Caitanya Mahāprabhu son como caña de azúcar que se mastica para saborear el jugo trascendental.
CC Antya 4.239 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.