Antya 17: Las transformaciones corporalesdel Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura da el siguiente resumen del Capítulo Diecisiete en su Amṛta-pravāha-bhāṣya. Absorto en éxtasis trascendental, una noche Śrī Caitanya Mahāprabhu salió sin abrir las puertas de Su habitación. Después de superar tres muros, cayó entre unas vacas del distrito de Tailaṅga. Allí permaneció inconsciente, con el aspecto de una tortuga.

CC Antya 17.1 Simplemente estoy tratando de escribir acerca de las actividades trascendentales y la locura trascendental del Señor Gauracandra, que son maravillosas y extraordinarias. Si me atrevo a escribir sobre esto es sólo porque lo he escuchado de labios de quienes han visto personalmente las actividades del Señor.
CC Antya 17.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor!
CC Antya 17.3 Absorto en éxtasis, Śrī Caitanya Mahāprabhu actuaba y hablaba como un loco día y noche.
CC Antya 17.4 En cierta ocasión, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó la mitad de la noche en compañía de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Rāmānanda Rāya hablando de los pasatiempos del Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 17.5 Mientras ellos hablaban de Kṛṣṇa, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī cantaba canciones en perfecta consonancia con las emociones trascendentales de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 17.6 Para complementar el éxtasis de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Rāmānanda Rāya citaba versos de los libros de Vidyāpati y Caṇḍīdāsa y, sobre todo, del Gīta-govinda de Jayadeva Gosvāmī.
CC Antya 17.7 De vez en cuando, también Śrī Caitanya Mahāprabhu recitaba algún verso. Después, sumido en lamentaciones, lo explicaba.
CC Antya 17.8 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó la mitad de la noche experimentando diversos tipos de emociones. Finalmente, tras hacer que el Señor Se acostara, Svarūpa Dāmodara y Rāmānanda Rāya regresaron a sus respectivas residencias.
CC Antya 17.9 Govinda, el sirviente personal de Śrī Caitanya Mahāprabhu, se acostó a la puerta de Su habitación; el Señor cantó toda la noche el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa en voz muy alta.
CC Antya 17.10 De pronto, Śrī Caitanya Mahāprabhu escuchó el sonido de la flauta de Kṛṣṇa. Entonces, en éxtasis, Se dispuso a partir para ver al Señor Kṛṣṇa.
CC Antya 17.11 Las tres puertas, como de costumbre, tenían echado el cerrojo, pero Śrī Caitanya Mahāprabhu, con un gran éxtasis, salió de la habitación y de la casa.
CC Antya 17.12 El Señor se dirigió a una vaquería al sur del Siṁha-dvāra. Allí cayó inconsciente entre unas vacas del distrito de Tailaṅga.
CC Antya 17.13 Mientras tanto, Govinda, como ya no podía oír a Śrī Caitanya Mahāprabhu, hizo llamar inmediatamente a Svarūpa Dāmodara y abrió las puertas.
CC Antya 17.14 Svarūpa Dāmodara encendió una antorcha y, con todos los devotos, salió en busca de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 17.15 Tras buscarle por todas partes, llegaron a la vaquería cerca del Siṁha-dvāra. Allí vieron a Śrī Caitanya Mahāprabhu, inconsciente en medio de las vacas.
CC Antya 17.16 Sus brazos y Sus piernas, como los de una tortuga, habían entrado en el tronco. Tenía la boca llena de espuma y erupciones en el cuerpo, y de Sus ojos caían lágrimas.
CC Antya 17.17 Mientras el Señor yacía inconsciente, Su cuerpo parecía una gran calabaza. Por fuera, estaba completamente inerte, pero por dentro sentía una sobrecogedora bienaventuranza trascendental.
CC Antya 17.18 Alrededor del Señor, las vacas olisqueaban Su cuerpo trascendental. Los devotos trataban de apartarlas, pero ellas se negaban a abandonar la compañía del cuerpo trascendental de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 17.19 Los devotos trataron de despertar al Señor por diversos medios, pero, como no recobraba la conciencia, Le levantaron entre todos y Le llevaron a casa.
CC Antya 17.20 Los devotos se pusieron a cantar el mantra Hare Kṛṣṇa en voz muy alta al oído del Señor; bastante tiempo después, Śrī Caitanya Mahāprabhu recobró la conciencia.
CC Antya 17.21 Cuando recobró la conciencia, Sus brazos y piernas salieron de Su cuerpo, y todo Su cuerpo volvió a la normalidad.
CC Antya 17.22 Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó y Se sentó de nuevo. Mirando a Su alrededor, preguntó a Svarūpa Dāmodara: «¿Dónde Me has traído?
CC Antya 17.23 «Tras escuchar el sonido de una flauta, fui a Vṛndāvana. Allí vi que Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda, tocaba la flauta en la pradera.
CC Antya 17.24 «Con una señal de la flauta, llevó a Śrīmatī Rādhārāṇī a un cenador. Después, también Él entró en el cenador para disfrutar de Sus pasatiempos con Ella.
CC Antya 17.25 «Yo entré en el cenador detrás de Kṛṣṇa. El sonido de Sus ornamentos Me cautivaba el oído.
CC Antya 17.26 «Allí vi a Kṛṣṇa y a las gopīs disfrutar de toda clase de pasatiempos, mientras reían y bromeaban juntos. Escuchar sus voces y expresiones realzó el júbilo de Mis oídos.
CC Antya 17.27 «Justo entonces, vosotros hicisteis un sonido tumultuoso y Me trajisteis de regreso por la fuerza.
CC Antya 17.28 «Ahora que Me habéis traído aquí de nuevo, ya no puedo escuchar las nectáreas voces de Kṛṣṇa y las gopīs, ni el sonido de sus adornos, ni la flauta.»
CC Antya 17.29 Con un gran éxtasis que Le ahogaba la voz, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo a Svarūpa Dāmodara: «Mis oídos mueren de sed. Por favor, recita algo que sacie esa sed. Déjame oírlo».
CC Antya 17.30 Comprendiendo las emociones extáticas de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Svarūpa Dāmodara, recitó el siguiente verso del Śrīmad-Bhāgavatam con una voz dulce.
CC Antya 17.31 «[Las gopīs dijeron:] “Mi querido Señor Kṛṣṇa ¿qué mujer, en los tres mundos, no se sentiría cautivada por los ritmos de las dulces canciones que salen de Tu maravillosa flauta? ¿Quién no caería de la senda de la castidad de ese modo? Tu belleza es la más sublime en los tres mundos. Hasta las vacas, las aves, los animales y los árboles del bosque quedan aturdidos con el júbilo que sienten al ver Tu belleza.”
CC Antya 17.32 Al escuchar ese verso, Śrī Caitanya Mahāprabhu, sobrecogido con el éxtasis de las gopīs, comenzó a explicarlo.
CC Antya 17.33 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Las gopīs entraron en el recinto de la danza rāsa en éxtasis, pero, tras escuchar las palabras de desdén y desapego de Kṛṣṇa, creyeron que Kṛṣṇa iba a renunciar a ellas. Entonces, enfadadas, se pusieron a reñirle.
CC Antya 17.34 «“¡Oh, querido amante! —dijeron—, por favor, responde sólo a una pregunta. ¿Qué mujer joven en el universo no se siente atraída por el sonido de Tu flauta?
CC Antya 17.35 «“Cuando Tú tocas la flauta, el sonido actúa como un mensajero en la forma de una yoginī perfecta en el arte de cantar mantras. Esa mensajera hechiza a todas las mujeres del universo y las atrae hacia Ti. Después, aumenta su gran ansiedad y les hace abandonar el principio regulativo de obedecer a los superiores. Finalmente, las lleva ante Ti por la fuerza para que se entreguen con amor apasionado.
CC Antya 17.36 «“El sonido de Tu flauta, acompañado de Tu mirada, que nos atraviesa violentamente con las flechas de la lujuria, nos hace dejar de lado los principios regulativos de la vida religiosa. De ese modo, excitadas de deseos lujuriosos, venimos a Ti, olvidando la vergüenza y el temor. Pero Tú ahora estás enfadado con nosotras. Nos acusas de haber violado los principios religiosos, abandonando esposos y hogar. Y mientras Tú nos instruyes acerca de los principios religiosos, estamos desamparadas.
CC Antya 17.37 «“Sabemos que todo esto es un truco muy bien planeado. Tú sabes gastar bromas que traen la completa destrucción de las mujeres, pero podemos entender que Tus verdadera mentalidad es distinta de Tus palabras y Tu comportamiento. Así pues, haz el favor de abandonar esas artimañas tan astutas.
CC Antya 17.38 «“El nectáreo suero de mantequilla del sonido de Tu flauta, el néctar de Tus dulces palabras y el nectáreo sonido de Tus ornamentos se combinan para atraer nuestros oídos, nuestra mente y nuestra vida. De ese modo, nos estás matando.”»
CC Antya 17.39 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo estas palabras con una actitud airada mientras flotaba en olas de amor extático. Inmerso en un océano de ansiedad, recitó un verso en que Śrīmatī Rādhārāṇī expresaba ese mismo sentimiento. Después, Él mismo explicó el verso, saboreando así la dulzura de Kṛṣṇa.
CC Antya 17.40 Śrī Caitanya Mahāprabhu continuó: «“Mi querida amiga, la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, tiene una voz tan profunda como una nube que resuena en el cielo. Con el tintineo de Sus ornamentos, atrae los oídos de las gopīs, y con el sonido de Su flauta atrae incluso a la diosa de la fortuna y otras mujeres hermosas. Esa Personalidad de Dios, que recibe el nombre de Madana-mohana, y cuyas palabras jocosas están llenas de significados sutiles y profundos, aumenta los deseos lujuriosos de Mis oídos”.
CC Antya 17.41 «La voz de Kṛṣṇa es más profunda y resonante que las nubes recién llegadas, y Su dulce melodía derrota incluso la dulce voz del cuclillo. En verdad, Su canción es tan dulce que hasta una partícula de su sonido puede inundar el mundo entero. Cuando esa partícula entra en el oído, inmediatamente se pierde la posibilidad de escuchar cualquier otra cosa.
CC Antya 17.42 «Mi querida amiga, por favor, dime qué debo hacer. Las cualidades del sonido de Kṛṣṇa Me han saqueado los oídos. Ahora, sin embargo, no puedo escuchar Su sonido trascendental, y, privada de él, estoy casi muerta.
CC Antya 17.43 «El tintineo de las campanitas tobilleras de Kṛṣṇa supera hasta el canto de los cisnes y las grullas, y el sonido de Sus ajorcas pone en ridículo el trinar del pájaro caṭaka. Quien haya permitido a esos sonidos entrar en sus oídos una sola vez, no podrá soportar ningún otro sonido.
CC Antya 17.44 «El habla de Kṛṣṇa es mucho más dulce que el néctar. Cada una de Sus jubilosas palabras está llena de significado, y cuando Sus palabras se unen a Su sonrisa, que es como alcanfor, el sonido que resulta y el profundo significado de las palabras de Kṛṣṇa, crean diversas melosidades trascendentales.
CC Antya 17.45 «El oído es como un pájaro cakora que vive con la esperanza de saborear una partícula de ese néctar trascendental y bienaventurado, que es su vida misma. A veces, el pájaro tiene la fortuna de saborearlo, pero otras veces, cuando no tiene esa fortuna, casi muere de sed.
CC Antya 17.46 «En todo el mundo, el sonido trascendental de la flauta de Kṛṣṇa perturba el corazón de las mujeres, aunque lo escuchen una sola vez. De ese modo, sus ceñidos cinturones se aflojan, y se vuelven sirvientas no pagadas de Kṛṣṇa. En verdad, corren hacia Kṛṣṇa como si se hubieran vuelto locas.
CC Antya 17.47 «Cuando escucha el sonido de la flauta de Kṛṣṇa, hasta la diosa de la fortuna corre hacia Él, con grandes esperanzas de tener Su compañía, pero, pese a todo, no la obtiene. Cuando las olas de la sed de Su compañía aumentan, se somete a austeridades, pero, aun así, no puede reunirse con Él.
CC Antya 17.48 «Las palabras de Kṛṣṇa, el tintineo de Sus ajorcas y campanitas tobilleras, Su voz y el sonido de Su flauta son cuatro sonidos nectáreos que sólo los más afortunados pueden escuchar. Los oídos de quien no escucha esos sonidos son tan inútiles como pequeñas caracolas agujereadas.»
CC Antya 17.49 Mientras Śrī Caitanya Mahāprabhu Se lamentaba de esa forma, en Su mente surgieron la agitación y el éxtasis, y Se llenó de inquietud. En Él se manifestaron muchos éxtasis trascendentales, como la ansiedad, la lamentación, la atención, el anhelo, el miedo, la determinación y el recuerdo.
CC Antya 17.50 En cierta ocasión, la unión de todos esos éxtasis hizo surgir unas palabras de Śrīmatī Rādhārāṇī en la mente de Bilvamaṅgala Ṭhākura [Līlā-śuka]. Con esa misma actitud extática, Śrī Caitanya Mahāprabhu recitó entonces ese verso, y, con la fuerza de la locura, explicó su significado, que la gente común no conoce.
CC Antya 17.51 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «“¡Ay de Mí! ¿Qué voy a hacer? ¿Con quién voy a hablar? Que todo lo que he hecho con la esperanza de encontrar a Kṛṣṇa se termine ahora. Por favor, di algo de buen augurio, pero no hables de Kṛṣṇa. ¡Ay de Mí!, Kṛṣṇa yace en Mi corazón en la forma de Cupido; ¿cómo podría entonces dejar de hablar de Él? No puedo olvidar a Kṛṣṇa, cuya sonrisa es más dulce que la dulzura misma, y que da placer a Mi mente y a Mis ojos. ¡Ay! ¡Mi gran sed de Kṛṣṇa aumenta a cada momento que pasa!”.
CC Antya 17.52 «La ansiedad que Me causa la separación de Kṛṣṇa Me ha llenado de impaciencia, y no veo manera de encontrarme con Él. ¡Oh, amigas mías!, también vosotras enloquecéis de lamentación. ¿Quién, entonces, Me dirá cómo encontrarle?
CC Antya 17.53 «¡Oh, queridas amigas!, ¿cómo voy a encontrar a Kṛṣṇa? ¿Qué voy a hacer? ¿Adónde iré? ¿Dónde podré encontrarle? Como no puedo encontrar a Kṛṣṇa, la vida Me abandona.»
CC Antya 17.54 De pronto, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se tranquilizó y analizó Su estado mental. Recordó las palabras de Piṅgalā, y esto hizo surgir un éxtasis que Le motivó a hablar. De ese modo explicó el significado del verso.
CC Antya 17.55 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Si abandono la esperanza de encontrar a Kṛṣṇa, seré feliz. Así pues, acabemos con este deshonroso hablar de Kṛṣṇa. Mejor nos iría si hablásemos de temas más gloriosos y Le olvidásemos».
CC Antya 17.56 De pronto, mientras decía estas palabras, Śrīmatī Rādhārāṇī recordó a Kṛṣṇa. En verdad, Él apareció en Su corazón. Ella, muy asombrada, dijo a Sus amigas: «La persona de quien quiero olvidarme, está en Mi corazón».
CC Antya 17.57 El éxtasis de Śrīmatī Rādhārāṇī Le hizo pensar también en que Kṛṣṇa es Cupido, y esa comprensión La asustó. Entonces dijo: «Ese Cupido, que ha conquistado el mundo entero y ha entrado en Mi corazón, es Mi mayor enemigo, pues no Me permite olvidarle».
CC Antya 17.58 Entonces, una gran ansia derrotó a todos los demás soldados del éxtasis, y un deseo incontrolable surgió en el reino de la mente de Śrīmatī Rādhārāṇī. Sintiéndose muy desdichada, riñó a Su propia mente.
CC Antya 17.59 «Si no pienso en Kṛṣṇa, Mi empobrecida mente morirá en un instante, como un pez fuera del agua. Pero cuando veo la dulce sonrisa de la cara de Kṛṣṇa, Mi mente y Mis ojos quedan tan complacidos que Mi deseo por Él se redobla.
CC Antya 17.60 «¡Ay! ¿Dónde está Kṛṣṇa, el tesoro de Mi vida? ¿Dónde está el de ojos de loto? ¡Ay! ¿Dónde está el divino océano de cualidades trascendentales? ¡Ay! ¿Dónde está el hermoso joven negruzco vestido de amarillo? ¡Ay! ¿Dónde está el héroe de la danza rāsa?
CC Antya 17.61 «¿Adónde iré? ¿Dónde podré encontrarte? Dímelo, por favor, e iré allí.» Diciendo esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu echó a correr. Pero Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, levantándose, Le sujetó y Le sentó en su regazo. Después, Svarūpa Dāmodara Le llevó de vuelta a Su morada y Le hizo sentarse.
CC Antya 17.62 De pronto, Śrī Caitanya Mahāprabhu recobró la conciencia externa y dijo a Svarūpa Dāmodara Gosvāmī: «Mi querido Svarūpa, por favor, canta algunas canciones dulces». Mientras escuchaba a Svarūpa Dāmodara cantar canciones del Gīta-govinda y del poeta Vidyāpati, el Señor sintió satisfechos Sus oídos.
CC Antya 17.63 Cada día y cada noche, Śrī Caitanya Mahāprabhu perdía la razón de ese modo y hablaba como un loco.
CC Antya 17.64 Ni siquiera Anantadeva, que tiene miles de bocas, puede describir completamente las transformaciones extáticas que Śrī Caitanya Mahāprabhu experimentaba en un solo día.
CC Antya 17.65 ¿Qué puede decir de esas transformaciones una pobre criatura como yo? Sólo puedo dar un indicio, como quien muestra la Luna a través de las ramas de un árbol.
CC Antya 17.66 No obstante, esta descripción satisfará la mente y los oídos de todo el que la escuche, y le permitirá entender esas extraordinarias actividades de profundo amor extático por Kṛṣṇa.
CC Antya 17.67 La profundidad del amor extático por Kṛṣṇa es maravillosa. Al saborear personalmente la gloriosa dulzura de ese amor, Śrī Caitanya Mahāprabhu nos ha mostrado su máxima profundidad.
CC Antya 17.68 Śrī Caitanya Mahāprabhu es maravillosamente misericordioso y magnánimo. En este mundo, nunca hemos sabido de una persona tan misericordiosa y caritativa.
CC Antya 17.69 ¡Oh, habitantes del mundo!, ¡adorad en todo sentido los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu! Sólo de ese modo obtendréis el nectáreo tesoro del amor extático por Kṛṣṇa.
CC Antya 17.70 He explicado así la transformación extática en que Śrī Caitanya Mahāprabhu adoptó el aspecto de una tortuga. En ese éxtasis, habló y actuó como un loco.
CC Antya 17.71 Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī ha descrito ese pasatiempo en su Gaurāṅga-stava-kalpavṛkṣa.
CC Antya 17.72 «¡Qué maravilloso! Śrī Caitanya Mahāprabhu salió de Su residencia sin abrir las tres puertas, que estaban fuertemente cerradas. Después superó tres muros muy altos, y más tarde, debido a los fuertes sentimientos de separación de Kṛṣṇa, cayó entre las vacas del distrito de Tailaṅga y retrajo Sus extremidades como una tortuga. Śrī Caitanya Mahāprabhu, que adoptó esa forma, brota en mi corazón y me hace enloquecer.»
CC Antya 17.73 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.