Antya 11: La partida de este mundo de Haridāsa Ṭhākura

En su Amṛta-pravāha-bhāṣya, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura da el siguiente resumen de este capítulo. El capítulo relata el episodio en que Brahmā Haridāsa Ṭhākura abandonó el cuerpo con el permiso de Śrī Caitanya Mahāprabhu; el Señor mismo celebró la ceremonia funeraria y llevó el cuerpo al mar. Él en persona sepultó el cuerpo, lo cubrió de arena y levantó una plataforma en el lugar. Después de bañarse en el mar, Él personalmente pidió prasādam de Jagannātha a los tenderos y lo sirvió a los devotos reunidos.

CC Antya 11.1 Ofrezco respetuosas reverencias a Haridāsa Ṭhākura y a su Señor, Śrī Caitanya Mahāprabhu, que danzó con el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura en Sus brazos.
CC Antya 11.2 ¡Toda gloria al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, que es muy misericordioso y que es muy querido a Advaita Ācārya y al Señor Nityānanda!
CC Antya 11.3 ¡Toda gloria al señor de Śrīnivāsa Ṭhākura! ¡Toda gloria al señor de Haridāsa Ṭhākura! ¡Toda gloria al querido señor de Gadādhara Paṇḍita! ¡Toda gloria al señor de la vida de Svarūpa Dāmodara!
CC Antya 11.4 ¡Toda gloria al Señor Śrī Caitanya, que es muy querido a Kāśī Miśra! Él es el Señor de la vida de Jagadānanda y el Señor de Rūpa Gosvāmī, Sanātana Gosvāmī y Raghunātha dāsa Gosvāmī.
CC Antya 11.5 ¡Toda gloria a la forma trascendental de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que es Kṛṣṇa mismo, la Suprema Personalidad de Dios! Mi querido Señor, por Tu misericordia sin causa, ten la bondad de darme refugio a Tus pies de loto.
CC Antya 11.6 ¡Toda gloria al Señor Nityānanda, que es la vida misma de Śrī Caitanya Mahāprabhu! Mi querido Señor, por favor, ocúpame en servicio devocional a Tus pies de loto.
CC Antya 11.7 ¡Toda gloria a Advaita Ācārya, a quien, por Su edad y respetabilidad, Śrī Caitanya Mahāprabhu trata como a un superior! Por favor, ocúpame en servicio devocional a Tus pies de loto.
CC Antya 11.8 ¡Toda gloria a todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, pues el Señor es su vida misma! Todos vosotros, por favor, concededme servicio devocional.
CC Antya 11.9 ¡Toda gloria a Rūpa Gosvāmī, Sanātana Gosvāmī, Jīva Gosvāmī, Raghunātha dāsa Gosvāmī, Raghunātha Bhaṭṭa Gosvāmī y Gopāla Bhaṭṭa Gosvāmī, los Seis Gosvāmīs de Vṛndāvana! Todos ellos son mis señores.
CC Antya 11.10 Escribo esta narración de los pasatiempos y cualidades del Señor por la misericordia de Śrī Caitanya Mahāprabhu y Sus devotos. Yo no sé escribir como es debido, pero me purifico escribiendo esta descripción.
CC Antya 11.11 Así pues, Śrī Caitanya Mahāprabhu vivía en Jagannātha Purī con Sus devotos personales y disfrutaba del canto en congregación del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa.
CC Antya 11.12 Durante el día, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se dedicaba a cantar y danzar y a visitar el templo del Señor Jagannātha. De noche, en compañía de Sus devotos más íntimos, como Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, saboreaba el néctar de las melosidades trascendentales de los pasatiempos del Señor Śrī Kṛṣṇa.
CC Antya 11.13 De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba muy feliz Sus días en Nīlācala, Jagannātha Purī. Sintiendo separación de Kṛṣṇa, manifestaba muchos signos trascendentales en todo el cuerpo.
CC Antya 11.14 Esos signos aumentaban día tras día, y de noche se hacían aún más intensos. Todos esos signos, como la ansiedad trascendental, la agitación y el hablar como un loco, se manifestaban tal y como se describen en los śāstras.
CC Antya 11.15 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Rāmānanda Rāya, los principales asistentes de Śrī Caitanya Mahāprabhu en Sus pasatiempos, se quedaban con Él día y noche.
CC Antya 11.16 Un día, Govinda, el sirviente personal de Śrī Caitanya Mahāprabhu, fue a llevar, lleno de júbilo, los remanentes de la comida del Señor Jagannātha a Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.17 Al llegar, Govinda encontró a Haridāsa Ṭhākura tendido de espaldas y cantando las rondas muy despacio.
CC Antya 11.18 «Por favor, levántate y toma tu mahā-prasādam», dijo Govinda. Haridāsa Ṭhākura contestó: «Hoy voy a ayunar.
CC Antya 11.19 «¿Cómo voy a comer, si no he terminado mi número prescrito de vueltas de rosario? Pero también es cierto que no puedo despreciar el mahā-prasādam que me has traído».
CC Antya 11.21 Al día siguiente, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a ver a Haridāsa y le preguntó: «Haridāsa, ¿te encuentras bien?».
CC Antya 11.22 Haridāsa ofreció reverencias al Señor y contestó: «Mi cuerpo está bien, pero mi mente y mi inteligencia no lo están».
CC Antya 11.23 Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó entonces a Haridāsa: «¿Sabrías decir qué enfermedad tienes?». Haridāsa Ṭhākura contestó: «Mi enfermedad es que no puedo terminar mis vueltas de rosario».
CC Antya 11.24 «Ahora que te has hecho viejo —dijo el Señor—, puedes reducir el número de vueltas que cantas cada día. Tú ya estás liberado, de modo que no necesitas seguir tan estrictamente los principios regulativos.
CC Antya 11.25 «Tu papel en esta encarnación es liberar a la gente en general. Ya has predicado bastante las glorias del santo nombre en este mundo.»
CC Antya 11.26 El Señor concluyó: «De modo que ahora, por favor, reduce el número fijo de veces que cantas el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa». Haridāsa Ṭhākura contestó: «Por favor, escucha mi verdadera súplica.
CC Antya 11.27 «Yo nací en una familia inferior, y mi cuerpo es de lo más abominable. Siempre me dedico a actividades indignas. De modo que soy el más bajo y condenado de los hombres.
CC Antya 11.28 «Soy intocable e indigno de ser visto, pero Tú me has aceptado como sirviente. Eso significa que me has liberado de una vida infernal y me has elevado al plano de Vaikuṇṭha.
CC Antya 11.29 «Mi querido Señor, Tú eres la Personalidad de Dios completamente independiente. Actúas libremente, por Tu propia voluntad. Haces que el mundo entero dance y actúe como Tú quieras.
CC Antya 11.30 «Mi querido Señor, por Tu misericordia me has hecho danzar de muchas formas. Por ejemplo, me fue ofrecido el śrāddha-pātra, que se debería haber ofrecido a brāhmaṇas de primera categoría. Yo comí de él, aunque he nacido en una familia de comedores de carne.
CC Antya 11.31 «Desde hace mucho tiempo, tengo un deseo. Creo que Tú, mi Señor, pronto pondrás fin a Tus pasatiempos en el mundo material.
CC Antya 11.32 «Deseo que no me hagas ver ese capítulo final de Tus pasatiempos. Por favor, antes de que llegue ese día, haz que mi cuerpo caiga en Tu presencia.
CC Antya 11.33 «Deseo llevarme Tus pies de loto al corazón y ver Tu cara de luna.
CC Antya 11.34 «Con la lengua cantaré Tu santo nombre: “¡Śrī Kṛṣṇa Caitanya!”. Ése es mi deseo. Por favor, permíteme abandonar el cuerpo de ese modo.
CC Antya 11.35 «¡Oh, muy misericordioso Señor!, si por Tu misericordia es posible, concédeme ese deseo, por favor.
CC Antya 11.36 «Que este cuerpo de bajo nacimiento caiga ante Ti. Es la perfección de todos mis deseos, y Tú puedes hacerla posible.»
CC Antya 11.37 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Mi querido Haridāsa, Kṛṣṇa es tan misericordioso que considera un deber cumplir todo lo que tú deseas.
CC Antya 11.38 «Pero Mi felicidad se basa por completo en tu compañía. No está bien que te vayas y Me dejes a Mí aquí.»
CC Antya 11.39 Tomándose de los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Haridāsa Ṭhākura dijo: «¡Mi Señor, no crees una ilusión! ¡Aunque yo sea tan caído, Tú, ciertamente, debes concederme esa misericordia!
CC Antya 11.40 «Mi Señor, hay muchas personalidades respetables, millones de devotos, que son dignos de sentarse en mi cabeza. Todos ellos Te asisten en Tus pasatiempos.
CC Antya 11.41 «Mi Señor, ¿qué se pierde si muere un insecto insignificante como yo? ¿Qué se pierde en el mundo material si muere una hormiga?
CC Antya 11.42 «Mi Señor, Tú siempre eres afectuoso con Tus devotos. Yo no soy más que un devoto de imitación, pero no obstante deseo que satisfagas mi deseo. Eso es lo que espero.»
CC Antya 11.43 Como tenía que cumplir Sus deberes del mediodía, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se levantó para irse, pero quedaron de acuerdo en que al día siguiente, después de ver al Señor Jagannātha, el Señor volvería a visitar a Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.44 Después de abrazarle, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se fue a cumplir con Sus deberes del mediodía, y Se dirigió al mar para bañarse.
CC Antya 11.45 A la mañana siguiente, después de visitar el templo de Jagannātha, Śrī Caitanya Mahāprabhu, acompañado por todos Sus devotos, fue a toda prisa a ver a Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.46 Śrī Caitanya Mahāprabhu y los devotos fueron ante Haridāsa Ṭhākura, que ofreció sus respetos a los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu y de todos los vaiṣṇavas.
CC Antya 11.47 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu preguntó: «Mi querido Haridāsa, ¿qué hay de nuevo?». Haridāsa Ṭhākura contestó: «La misericordia que Tú puedas concederme, mi Señor».
CC Antya 11.48 Al escuchar esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu dio comienzo inmediatamente a un gran canto en congregación en el patio. Vakreśvara Paṇḍita era el principal bailarín.
CC Antya 11.49 Guiados por Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, todos los devotos de Śrī CaitanyaMahāprabhu rodearon a Haridāsa Ṭhākura y dieron comienzo al canto en congregación.
CC Antya 11.51 Mientras hablaba de las cualidades trascendentales de Haridāsa Ṭhākura, Śrī Caitanya Mahāprabhu parecía tener cinco bocas. Cuando más hablaba, más aumentaba Su gran felicidad.
CC Antya 11.52 Tras escuchar acerca de las cualidades trascendentales de Haridāsa Ṭhākura, todos los devotos allí presentes quedaron maravillados. Todos ellos ofrecieron reverencias respetuosas a los pies de loto de Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.53 Haridāsa Ṭhākura pidió a Śrī Caitanya Mahāprabhu que se sentase frente a él, y entonces fijó sus ojos, como dos abejorros, en la cara de loto del Señor.
CC Antya 11.54 Después de llevarse los pies de loto de Śrī Caitanya Mahāprabhu al corazón, tomó el polvo de los pies de todos los devotos allí presentes y se lo puso en la cabeza.
CC Antya 11.55 Así comenzó a cantar el santo nombre de Śrī Kṛṣṇa Caitanya una y otra vez. Mientras bebía la dulzura de la cara del Señor, lágrimas se deslizaban constantemente de sus ojos.
CC Antya 11.56 Mientras cantaba el santo nombre de Śrī Kṛṣṇa Caitanya, abandonó el aire vital, y dejó el cuerpo.
CC Antya 11.57 Al ver la maravillosa muerte de Haridāsa Ṭhākura, por voluntad propia, como un gran yogī místico, todos recordaron la muerte de Bhīṣma.
CC Antya 11.58 Mientras todos cantaban los santos nombres «Hari» y «Kṛṣṇa»‚ se formó un ruido tumultuoso. Śrī Caitanya Mahāprabhu Se vio sobrecogido de amor extático.
CC Antya 11.59 El Señor levantó el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura y lo tomó en brazos. A continuación, danzó en el patio, lleno de amor extático.
CC Antya 11.60 El amor extático de Śrī Caitanya Mahāprabhu dejó inermes a todos los devotos. Llenos de amor extático, también ellos, se pusieron a danzar y cantar en congregación.
CC Antya 11.61 Śrī Caitanya Mahāprabhu danzó durante un tiempo; después, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī Le informó de otros rituales para el cuerpo de Ṭhākura Haridāsa.
CC Antya 11.62 El cuerpo de Haridāsa Ṭhākura fue llevado al mar en un palanquín que parecía una aeronave, acompañado del canto en congregación.
CC Antya 11.63 Śrī Caitanya Mahāprabhu danzaba al frente de la procesión, y Vakreśvara Paṇḍita, con los demás devotos, cantaba y danzaba detrás de Él.
CC Antya 11.64 Śrī Caitanya Mahāprabhu bañó el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura en el mar y declaró: «De hoy en adelante, este mar se ha vuelto un gran lugar de peregrinaje».
CC Antya 11.65 Todos bebieron el agua que había tocado los pies de loto de Haridāsa Ṭhākura; acto seguido, ungieron el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura con remanentes de pasta de madera de sándalo ofrecida al Señor Jagannātha.
CC Antya 11.66 Tras cavar un agujero en la arena, pusieron en él el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura. Sobre el cuerpo pusieron remanentes del Señor Jagannātha, como cuerdas de seda, pasta de madera de sándalo, comida y telas.
CC Antya 11.67 Los devotos cantaron en congregación alrededor del cuerpo, y Vakreśvara Paṇḍita danzó lleno de júbilo.
CC Antya 11.68 Con Sus manos trascendentales, Śrī Caitanya Mahāprabhu personalmente cubrió de arena el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura, cantando: «¡Hari bol! ¡Hari bol!».
CC Antya 11.69 Los devotos cubrieron de arena el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura y, a continuación, construyeron una plataforma en aquel mismo lugar, protegiéndola todo en derredor con una valla.
CC Antya 11.70 Śrī Caitanya Mahāprabhu danzó y cantó alrededor de la plataforma; con el multitudinario rugido del santo nombre de Hari, el universo entero se llenó de aquella vibración.
CC Antya 11.71 Después del saṅkīrtana, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se bañó en el mar con Sus devotos, nadando y jugando en el agua lleno de júbilo.
CC Antya 11.72 Tras caminar alrededor de la tumba de Haridāsa Ṭhākura, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a la puerta Siṁha-dvāra del templo de Jagannātha. Toda la ciudad se unió al canto en congregación, y el sonido multitudinario resonó por toda la ciudad.
CC Antya 11.73 Acercándose a la puerta Siṁha-dvāra, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se puso a pedir prasādam a todos los tenderos, y lo recogía en Su propia ropa.
CC Antya 11.74 «Estoy pidiendo prasādam para honrar con un festival la partida de Haridāsa Ṭhākura —decía el Señor—. Por favor, dadme limosna.»
CC Antya 11.75 Al escuchar esto, todos los tenderos ofrecieron grandes cestas de prasādam, y, llenos de júbilo, las entregaban al Señor Caitanya.
CC Antya 11.76 Svarūpa Dāmodara, sin embargo, los detuvo. Entonces, los tenderos volvieron a sus puestos de venta, y allí se sentaron con sus cestas.
CC Antya 11.77 Svarūpa Dāmodara hizo regresar a Śrī Caitanya Mahāprabhu a Su morada, mientras él se quedó allí con cuatro vaiṣṇavas y cuatro sirvientes porteadores.
CC Antya 11.78 Svarūpa Dāmodara dijo a todos los tenderos: «Dadme cuatro puñados de prasādam de cada variedad».
CC Antya 11.79 De ese modo recogieron prasādam de toda clase y lo empaquetaron, de modo que los cuatro sirvientes pudieran llevarlo sobre la cabeza.
CC Antya 11.80 Además de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, también Vāṇīnātha Paṭṭanāyaka y Kāśī Miśra enviaron grandes cantidades de prasādam.
CC Antya 11.81 Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo que los devotos se sentasen formando hileras y Él en persona comenzó a servir el prasādam, ayudado por otros cuatro devotos.
CC Antya 11.82 Śrī Caitanya Mahāprabhu no estaba acostumbrado a tomar prasādam en pequeñas cantidades, de modo que en cada plato servía el equivalente a la comida de al menos cinco hombres.
CC Antya 11.83 Svarūpa Dāmodara Gosvāmī pidió a Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Por favor, siéntate y mira. Yo serviré el prasādam con ayuda de estos devotos».
CC Antya 11.84 Los cuatro devotos —Svarūpa Dāmodara, Jagadānanda, Kāśīśvara y Śaṅkara—, sirvieron prasādam continuamente.
CC Antya 11.85 Todos los devotos que estaban sentados no iban a comer prasādam mientras el Señor no lo hubiera comido. Ese día, sin embargo, el Señor había sido invitado por Kāśī Miśra.
CC Antya 11.86 Por esa razón, Kāśī Miśra se presentó allí y sirvió prasādam a Śrī Caitanya Mahāprabhu personalmente; de ese modo, con gran cuidado, Le dio de comer.
CC Antya 11.87 Con Paramānanda Purī y Brahmānanda Bhāratī, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se sentó y tomó el prasādam. Cuando Él empezó a comer, lo hicieron también todos los vaiṣṇavas.
CC Antya 11.88 Todos se llenaron hasta el cuello, pues Śrī Caitanya Mahāprabhu decía continuamente a los que servían: «¡Más, más! ¡Servidles más!».
CC Antya 11.89 Después de que los devotos terminaron de tomar prasādam y se lavaron las manos y la boca, Śrī Caitanya Mahāprabhu los adornó a todos con collares de flores y pasta de madera de sándalo.
CC Antya 11.90 Sobrecogido de amor extático, Śrī Caitanya Mahāprabhu ofreció una bendición a los devotos, que la escucharon con gran satisfacción.
CC Antya 11.91-93 Śrī Caitanya Mahāprabhu dio la siguiente bendición: «Todo el que haya visto el festival de la partida de este mundo de Śrī Haridāsa Ṭhākura, todo el que haya cantado y danzado aquí, todo el que haya ofrecido arena al cuerpo de Haridāsa Ṭhākura, y todo el que se haya unido al festival para tomar prasādam, muy pronto obtendrá el favor de Kṛṣṇa. Ésa es la maravillosa potencia del acto de ver a Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.94 «Mostrándose misericordioso conmigo, Kṛṣṇa Me dio la compañía de Haridāsa Ṭhākura. Él es independiente en Sus deseos, y ahora ha interrumpido esa compañía.
CC Antya 11.95 «Cuando Haridāsa Ṭhākura quiso irse del mundo material, no estaba en Mis manos el poder detenerle.
CC Antya 11.96 «Haridāsa Ṭhākura pudo abandonar la vida y marcharse a voluntad, igual que Bhīṣma, quien, en el pasado, murió simplemente por su propio deseo, como hemos escuchado de los śāstras.
CC Antya 11.97 «Haridāsa Ṭhākura era la joya cimera en la corona del mundo; sin él, este mundo se ve ahora privado de su preciada joya.»
CC Antya 11.98 Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo entonces: «Decid todos: “¡Toda gloria a Haridāsa Ṭhākura!”, y cantad el santo nombre de Hari». Con estas palabras, Él en persona comenzó a danzar.
CC Antya 11.99 Todos comenzaron a cantar: «¡Toda gloria a Haridāsa Ṭhākura, que reveló la importancia del canto del santo nombre del Señor!».
CC Antya 11.100 A continuación, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se despidió de todos los devotos, y Él mismo, con sentimientos mixtos de felicidad y aflicción, fue a descansar.
CC Antya 11.101 He hablado así de la victoriosa partida de este mundo de Haridāsa Ṭhākura. Todo el que escuche esta narración, ciertamente fijará su mente con firmeza en el servicio devocional de Kṛṣṇa.
CC Antya 11.102 Del episodio de la partida de este mundo de Haridāsa Ṭhākura, y del gran esmero que Śrī Caitanya Mahāprabhu puso en conmemorarlo, podemos entender hasta qué punto es grande Su afecto por Sus devotos. Él, aunque es el más elevado de todos los sannyāsīs, satisfizo plenamente el deseo de Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.103 Cuando Haridāsa Ṭhākura se hallaba en la última fase de su vida, Śrī Caitanya Mahāprabhu le dio Su compañía y le permitió tocarle. A continuación, el Señor tomó el cuerpo de Ṭhākura Haridāsa y danzó personalmente con él en Sus brazos.
CC Antya 11.104 Por Su misericordia sin causa, el Señor cubrió con arena el cuerpo de Haridāsa Ṭhākura y pidió limosna personalmente a los tenderos. Seguidamente dirigió un gran festival para celebrar la partida de Haridāsa Ṭhākura.
CC Antya 11.105 Haridāsa Ṭhākura era, no sólo el más elevado devoto del Señor, sino también un gran sabio erudito. Tuvo la gran fortuna de morir ante Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 11.106 La vida y características de Śrī Caitanya Mahāprabhu son como un océano de néctar; una sola gota de ese océano puede complacer la mente y el oído.
CC Antya 11.107 Todo el que desee atravesar el océano de la nesciencia, que por favor escuche con gran fe la vida y características de Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Antya 11.108 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y Śrī Raghunātha, siempre deseando su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.