CC Ādi 7.128

‘praṇava’ se mahāvākya—vedera nidāna
īśvara-svarūpa praṇava sarva-viśva-dhāma
Palabra por palabra: 
praṇava — el oṁkāra; se — esa; mahā-vākya — vibración sonora trascendental; vedera — de los Vedas; nidāna — principio básico; īśvara-svarūpa — representación directa de la Suprema Personalidad de Dios; praṇava — oṁkāra; sarva-viśva — de todos los universos; dhāma — es el receptáculo.
Traducción: 
«La vibración sonora védica oṁkāra, la palabra principal de las Escrituras védicas, es la base de todas las vibraciones védicas. Por tanto, hay que aceptar el oṁkāra como la representación sonora de la Suprema Personalidad de Dios, y el receptáculo de la manifestación cósmica.
Significado: 

SIGNIFICADO: En la Bhagavad-gītā (8.13) las glorias del oṁkāra se describen como sigue:

om ity ekākṣaraṁ-brahma vyāharan mām anusmaran
yaḥ prayāti tyajan dehaṁ sa yāti paramāṁ gatim

Este verso indica que el oṁkāra, también llamado praṇava, es una representación directa de la Suprema Personalidad de Dios. Por tanto, si en el momento de la muerte se recuerda sencillamente la palabra oṁkāra, se recuerda a la Suprema Personalidad de Dios, y por tanto, se va directamente al mundo espiritual. El oṁkāra es el principio básico de todos los mantras védicos, porque es una representación de Śrī Kṛṣṇa, y comprenderle a Él es la meta final de los Vedas, como se declara en la Bhagavad-gītā (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ). Los filósofos māyāvādīs no pueden comprender estos simples hechos que explica la Bhagavad-gītā, y aun así se enorgullecen de ser vedāntīs. Por eso, a veces nos referimos a los filósofos vedāntīs como aquellos que no tienen dientes (vi significa «sin» y danta significa «tener dientes»). Las afirmaciones de la filosofía de Śaṅkara, que son los dientes del filósofo māyāvādī, siempre las rompen los fuertes argumentos de filósofos vaiṣṇavas como los grandes ācāryas, Rāmānujācārya en especial. Śrīpāda Rāmānujācārya y Madhvācārya les rompen los dientes a los filósofos māyāvādīs, a quienes, por tanto, se puede llamar vedāntīs, «sin dientes».

Como se mencionó anteriormente, la vibración trascendental oṁkāra se explica en el verso 13 del Capítulo Octavo de la Bhagavad-gītā:

om ity ekākṣaraṁ brahma vyāharan mām anusmaran
yaḥ prayāti tyajan dehaṁ sa yāti paramāṁ gatim

«Aquel que tras centrarse en la práctica del yoga y hacer vibrar la sílaba sagrada om, la combinación suprema de letras, piense en la Suprema Personalidad de Dios y abandone el cuerpo, llegará, sin lugar a dudas, a los planetas espirituales». Si se entiende realmente que el oṁkāra es la representación sonora de la Suprema Personalidad de Dios, tanto si se canta el oṁkāra como si se canta el mantra Hare Kṛṣṇa, el resultado será ciertamente el mismo.

La vibración trascendental del oṁkāra se explica con más detalle en el verso 17 del Capítulo Noveno de la Bhagavad-gītā:

pitāham asya jagato mātā dhātā pitāmahaḥ
vedyaṁ pavitram oṁkāra ṛk sāma yajur eva ca

«Yo soy el padre de este universo, la madre, el sustento, y el antepasado. Yo soy el objeto del conocimiento, el purificador y la sílaba om. Yo soy también el Ṛg-veda, el Sāma-veda y el Yajur-veda».

Análogamente, en el verso 23 del Capítulo Decimoséptimo de la Bhagavad-gītā se dan más explicaciones sobre el sonido trascendental om:

oṁ-tat-sad iti nirdeśo brahmaṇas tri-vidhaḥ smṛtaḥ
brāhmaṇās tena vedāś ca yajñāś ca vihitāḥ purā

«Desde el principio de la creación, se han empleado las tres sílabas om tat sat para indicar la Suprema Verdad Absoluta (Brahman). Los brāhmaṇas las pronunciaban al cantar los himnos védicos y durante los sacrificios que se hacían para satisfacer al Supremo».

En todas las Escrituras védicas se mencionan de manera específica las glorias del oṁkāra. Śrīla Jīva Gosvāmī, en su tesis Bhagavat-sandarbha, dice que en las Escrituras védicas se considera que el oṁkāra es la vibración sonora del santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios. Sólo esta vibración de sonido trascendental puede liberar al alma condicionada de las garras de māyā. A veces, el oṁkāra también recibe el nombre de liberador (tāra). El Śrīmad-Bhāgavatam comienza con la vibración oṁkāra: om namo bhagavate vāsudevāya. Por tanto, el gran comentarista Śrīdhara Svāmī ha descrito el oṁkāra como tārāṅkura, la semilla de la liberación del mundo material. Puesto que el Dios Supremo es absoluto, Su santo nombre y Su vibración sonora oṁkāra son idénticos a Él mismo. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice que el santo nombre, oṁkāra, la representación trascendental de la Suprema Personalidad de Dios, tiene todas las potencias de la Personalidad de Dios:

nāmnām akāri bahudhā nija-sarva-śaktis
—tatrārpitā niyamitaḥ smaraṇe na kālaḥ

La santa vibración del santo nombre del Señor está investida de todas las potencias. No hay duda de que el santo nombre del Señor, oṁkāra, es la Suprema Personalidad de Dios misma. En otras palabras, todo el que canta oṁkāra y el santo nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa, se relaciona inmediatamente con el Señor Supremo directamente, en Su forma sonora. En el Nārada-pañcarātra se dice claramente que la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, aparece personalmente ante el que canta el aṣṭākṣara, el mantra de ocho sílabas: om namo nārāyaṇāya. En el Māṇḍūkya Upaniṣad, una afirmación semejante declara que todo lo que se ve en el mundo espiritual es una expansión de la potencia espiritual del oṁkāra.

Basándose en todos los Upaniṣads, Śrīla Jīva Gosvāmī dice que el oṁkāra es la Suprema Verdad Absoluta y que todos los ācāryas y autoridades lo aceptan como tal. El oṁkāra no tiene comienzo, es inmutable, es supremo y está libre de deterioro y contaminación externa. El oṁkāra es el origen, el medio y el final de todo, y toda entidad viviente que comprende el oṁkāra de esta forma alcanza en el oṁkāra la perfección de la identidad espiritual. El oṁkāra, al estar en el corazón de todos, es īśvara, la Suprema Personalidad de Dios, como lo confirma la Bhagavad-gītā 18.61): īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe 'rjuna tiṣṭhati. El oṁkāra es igual a Viṣṇu, porque lo penetra todo, como Viṣṇu. El que sabe que el oṁkāra y el Señor Viṣṇu son idénticos, no tiene ya que lamentar nada ni anhelar nada. Aquel que canta el oṁkāra no es ya un śūdra, sino que inmediatamente alcanza la posición de un brāhmaṇa. Con tan sólo cantar el oṁkāra, se puede entender que la creación entera es una unidad, o una expansión de la energía del Señor Supremo. Idaṁ hi viśvaṁ bhagavān ivetaro yato jagat-sthāna-nirodha-sambhavāḥ, «El Señor Supremo, la Personalidad de Dios, es, Él mismo, este cosmos, y aun así, Él está aparte de este cosmos. Sólo de Él ha emanado esta manifestación cósmica, en Él descansa, y en Él entra tras la aniquilación» (Bhāg. 1.5.20). Aunque aquel que no comprende saca otras conclusiones, el Śrīmad-Bhāgavatam declara que la manifestación cósmica entera no es más que una expansión de la energía del Señor Supremo. Esto se puede comprender con tan sólo cantar el santo nombre del Señor, oṁkāra.

Sin embargo, no se debe cometer la tontería de concluir que como la Suprema Personalidad de Dios es omnipotente, hemos elaborado una combinación de letras (a, u, y m) para representarle. Objetivamente, el sonido trascendental oṁkāra, aunque sea una combinación de tres letras, a, u y m, tiene potencia trascendental, y el que canta el oṁkāra pronto comprenderá que el oṁkāra y el Señor Viṣṇu no son diferentes. Kṛṣṇa dice: praṇavaḥ sarva-vedeṣu: «Yo soy la sílaba om de los mantras védicos» (Bg. 7.8). Hay que concluir, por tanto, que de entre las muchas encarnaciones de la Suprema Personalidad de Dios, el oṁkāra es la encarnación sonora. Todos los Vedas admiten esta tesis. Hay que recordar siempre que el santo nombre del Señor y el Señor mismo son siempre idénticos (abhinnatvān nāma-nāminoḥ). Puesto que el oṁkāra es el principio básico de todo el conocimiento védico, se pronuncia antes de comenzar a cantar cualquier himno védico. Sin el oṁkāra, ningún mantra védico logra su finalidad. Por tanto, los Gosvāmīs declaran que praṇava (oṁkāra) es la representación completa de la Suprema Personalidad de Dios, y han analizado el oṁkāra, refiriéndose a sus elementos alfabéticos constitutivos, como sigue:

a-kāreṇocyate kṛṣṇaḥ sarva-lokaika-nāyakaḥ
u-kārenocyate rādhā ma-kāro jīva-vācakaḥ

Oṁkāra es una combinación de las letras a, u y m. A-kāreṇocyate kṛṣṇaḥ: la letra a (a-kāra) se refiere a Kṛṣṇa, que es sarva-lokaika-nāyakaḥ, el amo y Señor de todas las entidades vivientes y planetas, materiales y espirituales. Nāyaka significa «líder». Él es el supremo líder (nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām). La letra u (u-kāra) indica a Śrīmatī Rādhārāṇī, la potencia de placer de Kṛṣṇa, y m (ma-kāra) indica las entidades vivientes (jīvas). Así pues, om es la combinación completa de Kṛṣṇa, Su potencia y Sus servidores eternos. En otras palabras, oṁkāra representa a Kṛṣṇa, Su nombre, fama, pasatiempos, séquito, expansiones, devotos, potencias y todo el resto de Sus pertenencias. Así como Caitanya Mahāprabhu estableció en el verso presente del Śrī Caitanya Caritamṛta, sarva-viśva-dhāma: oṁkāra es el lugar de reposo de todo, lo mismo que Kṛṣṇa es el lugar de reposo de todo (brahmaṇo hi pratiṣṭhāham).

Los filósofos māyāvādīs creen que muchos mantras védicos son el mahā-vākya, es decir, el mantra védico principal, como por ejemplo, tattvamasi (Chāndogya Upaniṣad 6.8.7), idaṁ sarvaṁ yad ayam ātmā, y brahmedaṁ sarvam (Bṛhad āraṇyaka Upaniṣad 2.5.1), ātmaivedaṁ sarvam (Chāndogya Upaniṣad 7.25.2) y neha nānāsti kiñcana (Kaṭha Upaniṣad 2.1.11). Esto es un gran error. Sólo el oṁkāra es el mahā-vākya. Todos estos otros mantras que aceptan los māyāvādīs como si fueran el mahā-vākya sólo son secundarios. No pueden considerarse como el mahā-vākya o mahā-mantra. El mantra tattvamasi indica sólo una comprensión parcial de los Vedas, a diferencia del oṁkāra, que representa la comprensión completa de los Vedas. Por tanto, el sonido trascendental que contiene todo el conocimiento védico es el oṁkāra (praṇava).

Aparte del oṁkāra, ninguna de las palabras que dicen los seguidores de Śaṅkarācārya se puede considerar el mahā-vākya. Se trata tan sólo de observaciones sin importancia. Śaṅkarācārya, sin embargo, nunca ha enfatizado el canto del mahāvākya oṁkāra; solamente ha aceptado el tattvamasi como el mahā-vakya. Al imaginar que la entidad viviente es Dios, ha tergiversado todos los mantras del Vedānta-sūtra para demostrar que no hay existencia separada de las entidades vivientes y la Suprema Verdad Absoluta. Esto es semejante a la tentativa del político de demostrar la no violencia a partir de la Bhagavad-gītā. Kṛṣṇa es violento con los demonios, e intentar demostrar que Kṛṣṇa es no violento es, en última instancia, negar a Kṛṣṇa. Tan absurdas como estas explicaciones sobre la Bhagavad-gītā son las de Śaṅkarācārya sobre el Vedānta-sūtra, y ningún hombre razonable y en su sano juicio las aceptará. En la actualidad, sin embargo, no sólo los supuestos vedāntīs tergiversan el Vedānta-sūtra, sino también gente sin escrúpulos, tan degradada que hasta recomienda que los sannyāsīs coman carne, pescado y huevos. De esta manera, los supuestos seguidores de Śaṅkara, los māyāvādīs impersonalistas, se están hundiendo más y más. ¿Cómo pueden estos hombres degradados explicar el Vedānta-sūtra, que es la esencia de todas las Escrituras védicas?

El Señor Caitanya Mahāprabhu ha declarado: māyāvādi-bhāṣya śunile haya sarva-nāṣa: Todo el que escucha los comentarios de la escuela māyāvāda sobre el Vedānta-sūtra está totalmente perdido. Como se explica en la Bhagavad-gītā (15.15): vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ, toda la literatura védica tiene como finalidad comprender a Kṛṣṇa. La filosofía māyāvāda, sin embargo, ha desviado a todos de Kṛṣṇa. Por tanto, es muy necesario el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa en todo el mundo, para salvar a la gente de la degradación. Todo hombre inteligente y cuerdo debe abandonar la explicación filosófica de los māyāvādīs, y aceptar la de los ācāryas vaiṣṇavas. Hay que leer la Bhagavad-gītā tal y como es para intentar comprender el propósito verdadero de los Vedas.