CC Ādi 7.110

tāṅhāra nāhika doṣa, īśvara-ājñā pāñā
gauṇārtha karila mukhya artha ācchādiyā
Palabra por palabra: 
tāṅhāra — de Śrī Śaṅkarācārya; nāhika — no hay ninguna; doṣa — culpa; īśvara — el Señor Supremo; ājñā — orden; pāñā — recibiendo; gauṇa-artha — significado indirecto; karila — hacer; mukhya — directo; artha — significado; ācchādiyā — cubriendo.
Traducción: 
«Śaṅkarācārya no es culpable, porque es por orden de la Suprema Personalidad de Dios que ha cubierto el verdadero propósito de los Vedas.
Significado: 

SIGNIFICADO: Las Escrituras védicas deben ser consideradas como una fuente de conocimiento verdadero, pero si no se toman tal y como son, pueden conducir a engaño. Por ejemplo, la Bhagavad-gītā es una importante Escritura védica que se ha enseñado durante muchos años, pero como fue comentada por bribones sin escrúpulos, la gente no se benefició de ella, y nadie llegó a la conclusión de ser consciente de Kṛṣṇa. Pero puesto que ahora el propósito de la Bhagavad-gītā se está presentando tal y como es, en el corto espacio de unos cuatro o cinco años, miles de personas de todo el mundo se han vuelto conscientes de Kṛṣṇa. Ésa es la diferencia entre las explicaciones directas e indirectas de las Escrituras védicas. Por tanto, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: mukhya-vṛttye sei artha parama mahattva, «Enseñar las Escrituras védicas en conformidad con su contenido directo, sin comentarios falsos, es algo glorioso». Por desgracia, Śrī Śaṅkarācārya, por orden de la Suprema Personalidad de Dios, hizo una presentación intermedia entre ateísmo y teísmo para engañar a los ateos y llevarlos al teísmo, y para hacerlo, abandonó el método directo del conocimiento védico, y trató de presentar un significado que es indirecto. Fue con este propósito que escribió su Śārīraka-bhāṣya, que es un comentario sobre el Vedānta-sūtra.

Por tanto, no hay que atribuir demasiada importancia al Śārīraka-bhāṣya. Para comprender la filosofía vedānta se debe estudiar el Śrīmad-Bhāgavatam, que comienza con las palabras: oṁ namo bhagavate vāsudevāya, janmādy asya yato ’nvayād itarataś cārtheṣv abhijñaḥ sva-rāṭ, «Ofrezco mis reverencias al Señor Kṛṣṇa, hijo de Vasudeva, que es la Omnipresente Suprema Personalidad de Dios. Medito en Él, la Realidad Trascendental, que es la causa primigenia de toda causa, de quien surgen todos los universos manifiestos, en quien moran y por quien son destruidos. Medito en este eternamente refulgente Señor, que es directa e indirectamente consciente de todas las manifestaciones, y que, aun así, es totalmente independiente» (Bhāg. 1.1.1). El Śrīmad-Bhāgavatam es el verdadero comentario del Vedānta-sūtra. Por desgracia, si alguien se siente atraído por el comentario de Śrī Śaṅkarācārya, el Śārīraka-bhāṣya, su vida espiritual está sentenciada.

Podría alegarse que puesto que Śaṅkarācārya es una encarnación de Śiva, ¿cómo engañó a la gente de esta manera? La respuesta es que él lo hizo por orden de su señor, la Suprema Personalidad de Dios. Esto está confirmado en el Padma Purāṇa, en palabras del mismo Señor Śiva:

māyāvādam asac chāstraṁ pracchannaṁ bauddham ucyate
mayaiva kalpitaṁ devi kalau brāhmaṇa-rūpiṇā

brahmaṇaś cāparaṁ rūpaṁ nirguṇaṁ vakṣyate mayā
sarvā-svaṁ jagato’py asya mohanārthaṁ-kalau yuge

vedānte tu mahā-śāstre māyāvādam avaidikam
mayaiva vakṣyate devi jagatāṁ nāśa-kāraṇāt

«La filosofía māyāvādī —dijo Śiva a su consorte Pārvatī—, es impía (asac chāstra). Es budismo encubierto. Mi querida Pārvatī, bajo la forma de un brāhmaṇa, yo enseño en Kali-yuga esta imaginaria filosofía māyāvāda. Para engañar a los ateos, describo a la Suprema Personalidad de Dios como si no tuviese forma ni cualidades. Igualmente, al explicar el Vedānta, describo la filosofía māyāvāda para desviar a todos hacia el ateísmo negando la forma personal del Señor». En el Śiva Purāṇa, la Suprema Personalidad de Dios dijo a Śiva:

dvāparādau yuge bhūtvā kalayā mānuṣādiṣu
svāgamaiḥ kalpitais tvaṁ ca janān mad-vimukhān kuru

«En Kali-yuga debes desorientar a las masas presentándoles significados imaginarios de los Vedas para confundirles». Éstas son las descripciones que se encuentran en los Purāṇas.

Śrīla Bhaktisiddhanta Sarasvatī Ṭhākura dice que mukhya-vṛtti («el significado directo») es abhidhā-vṛtti, el significado que puede comprenderse inmediatamente por las definiciones de los diccionarios, mientras que gauṇa-vṛtti («el significado indirecto») es un significado que se imagina sin consultar el diccionario. Por ejemplo, un político ha dicho que Kurukṣetra se refiere al cuerpo, pero en el diccionario no existe tal definición. Por tanto, este significado imaginario es gauṇa-vṛtti, mientras que el significado directo que se encuentra en el diccionario es mukhya-vṛtti, o abhidhā-vṛtti. Ésta es la diferencia entre los dos. Śrī Caitanya Mahāprabhu aconseja que se entiendan las Escrituras védicas en base a abhidhā-vṛtti, y rechaza gauṇa-vṛtti. A veces, por necesidad, las Escrituras védicas se describen en base lakṣaṇā-vṛtti, gauṇa-vṛtti, pero esas explicaciones no se deben aceptar como verdades permanentes.

El propósito de las exposiciones de los Upaniṣads y del Vedānta-sūtra consiste en establecer de manera filosófica el carácter personal de la Verdad Absoluta. Los impersonalistas, sin embargo, para establecer su filosofía, aceptan estas exposiciones en base a lakṣaṇā-vṛtti, significados indirectos. Así, en lugar de ser tattvavādas, es decir, buscadores de la Verdad Absoluta, se vuelven māyāvādas, confundidos por la energía material. Cuando Śrī Viṣṇu Svāmī, uno de los cuatro ācāryas del culto vaiṣṇava, presentó su tesis sobre el tema de śuddhāvaita-vāda, los māyāvādīs se aprovecharon inmediatamente de esa filosofía, e intentaron establecer su advaita-vāda, también llamada kevalādvaita-vāda. Para derrotar esta kevalādvaita-vāda, Śrī Rāmānujācārya presentó su filosofía de viśiṣṭādvaita-vāda, y Śrī Mādhvācārya presentó su filosofía de tattva-vāda, las cuales son grandes obstáculos para los māyāvādīs, ya que derrotan su filosofía de manera escrupulosamente detallada. Los que estudian la filosofía védica saben muy bien lo sólidamente que Śrī Rāmānujācārya y Śrī Madhvācārya se enfrentaron a la filosofía impersonal māyāvāda con sus respectivas filosofías viśiṣṭādvaita-vāda y tattvavāda. Śrī Caitanya Mahāprabhu aceptó el sentido directo de la filosofía vedānta, y así derrotó inmediatamente la filosofía māyāvāda. Su opinión a este respecto era que todo el que sigue los principios del Śārīraka-bhāṣya está sentenciado. Esto se confirma en el Padma Purāṇa, en el que el Señor Śiva dice a Pārvatī:

śṛṇu devi pravakṣyāmi tāmasāni yathā-kramam
yeṣāṁ śravaṇa-mātreṇa pātityaṁ jñāninām api

apārthaṁ śṛuti-vākyānāṁ darśayal loka-garhitam
karma-svarūpa-tyājyatvam atra ca pratipādyate

sarva-karma-paribhraṁśān naiṣkarmyaṁ tatra cocyate
parātma-jīvayor aikyaṁ mayātra pratipādyate

«Mi querida esposa, escucha lo que voy a explicarte sobre cómo he propagado la ignorancia por medio de la filosofía māyāvāda. Sólo con oírla, hasta los eruditos avanzados caerán. En esta filosofía, que es muy poco auspiciosa para la gente en general, he desfigurado el sentido real de los Vedas, y he aconsejado que se abandonen todas las actividades para poder lograr liberarse del karma. En esta filosofía māyāvāda he descrito al jīvātmā y a Paramātmā como una misma unidad». El hecho de cómo Śrī Caitanya Mahāprabhu y Sus seguidores condenaron la filosofía māyāvāda se describe en los versos 94 a 99 del Capítulo Segundo del Antya-līlā del el Śrī Caitanya-caritāmṛta, en los que Svarūpa-dāmodara Gosvāmī dice que todo el que tiene un gran deseo de comprender la filosofía māyāvāda debe ser considerado un loco. Esto se aplica en especial al vaiṣṇava que lee el Śārīraka-bhāṣya y se considera uno con Dios. Los filósofos māyāvādīs han presentado sus argumentos en un lenguaje tan florido y atractivo que al oír esta filosofía māyāvāda puede cambiar el pensamiento hasta de un mahā-bhāgavata, es decir, un devoto muy avanzado. Un verdadero vaiṣṇava no puede tolerar ninguna filosofía que pretenda que Dios y el ser viviente son la misma unidad.