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Ādi 17: Los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu en Su juventud

El Capítulo Decimoséptimo, según lo resumió Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura en su Amṛta-pravāha-bhāṣya, describe los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu desde que tenía dieciséis años hasta el momento en que aceptó la orden de vida de renunciación. Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ya ha descrito esos pasatiempos con gran realismo en el Caitanya-bhāgavata, por tanto, Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī los describe sólo de modo breve. Sin embargo, en este capítulo se encuentran vívidas descripciones de algunas partes de Sus pasatiempos, debido a que Vṛndāvana dāsa Ṭhākura no las ha descrito en detalle.

En este capítulo encontraremos la descripción del festival de la distribución de mangos, y la de las conversaciones de Śrī Caitanya con Chand Kazi. Por último, el capítulo explica que el mismo hijo de madre Yaśodā, Śrī Kṛṣṇa, saboreó cuatro dulzuras trascendentales del servicio devocional bajo Su forma de Śacīnandana, el hijo de madre Śacī. Para comprender el amor extático que Śrīmatī Rādhārāṇī sentía por Él, Śrī Kṛṣṇa asumió la forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Se considera que la actitud de Śrīmatī Rādhārāṇī es la mentalidad devocional más excelente. Como Caitanya Mahāprabhu, el mismo Kṛṣṇa asumió la posición de Śrīmatī Rādhārāṇī para experimentar Su situación extática. Nadie más podía hacer esto.

Cuando Śrī Kṛṣṇa asumió la forma de Nārāyaṇa de cuatro brazos, las gopīs ofrecieron sus respetos, pero no se interesaron mucho por Él. En el éxtasis de amor de las gopīs se rechazan todas las formas adorables diferentes de Kṛṣṇa. Entre todas las gopīs, Śrīmatī Rādhārāṇī alcanza el más alto nivel de éxtasis de amor. Cuando Kṛṣṇa, en Su forma de Nārāyaṇa, vio a Rādhārāṇī, no pudo mantener Su posición de Nārāyaṇa, y volvió a tomar la forma de Kṛṣṇa.

El rey de Vrajabhūmi es Nanda Mahārāja, y esa misma persona, en Navadvīpa, es Jagannatha Miśra, el padre de Caitanya Mahāprabhu. Igualmente, madre Yaśodā es la reina de Vrajabhumi, y en los pasatiempos de Śrī Caitanya, es Śacīmata. Por lo tanto, el hijo de Śacī es el hijo de Yaśodā. Śrī Nityānanda ocupa una posición extática de amor paterno en servidumbre y atracción fraternal. Śrī Advaita Prabhu exhibe el éxtasis de fraternidad y servidumbre. Todas las demás personas relacionadas con el Señor, situadas en su amor original, se ocupan al servicio de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

La misma Verdad Absoluta que disfruta como Kṛṣṇa, Śyāmasundara, que toca la flauta y baila con las gopīs, a veces nace en una familia brāhmaṇa y desempeña el papel de Śrī Caitanya Mahāprabhu, aceptando la orden de vida de renunciación. Parece contradictorio que el mismo Kṛṣṇa aceptara el éxtasis de las gopīs, y, por supuesto, es algo muy difícil de comprender para una persona corriente. Pero si admitimos la energía inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios, podremos comprender que todo es posible. A este respecto no hacen falta argumentos mundanos, porque son insignificantes en lo que se refiere a la potencia inconcebible.

Al final de este Capítulo Decimoséptimo, Śrīla Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī, siguiendo los pasos de Śrīla Vyāsadeva, ha resumido separadamente todos los pasatiempos del Ādi-līlā.

CC Ādi 17.1 Ofrezco mis respetuosas reverencias a Śrī Caitanya Mahāprabhu, por cuya misericordia hasta los impuros yavanas se vuelven caballeros perfectamente educados al cantar el santo nombre del Señor. Tal es el poder del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Ādi 17.2 ¡Toda gloria al Señor Caitanya Mahāprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityānanda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Ācārya! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
CC Ādi 17.3 Ya he dado una sinopsis de los kaiśora-līlā de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Ahora enumeraré Sus pasatiempos de juventud en orden cronológico.
CC Ādi 17.4 Exhibiendo Su erudición, belleza, y hermosos vestidos, el Señor Caitanya bailó y cantó mientras distribuía el santo nombre del Señor para despertar el amor latente por Kṛṣṇa. Así, el Señor Śrī Gaurasundara brilló en Sus pasatiempos de juventud.
CC Ādi 17.5 Cuando alcanzó Su juventud, el Señor Se engalanaba con ornamentos, vestía hermosas ropas, Se adornaba con collares de flores, y ungía Su cuerpo con madera de sándalo.
CC Ādi 17.6 Como sentía orgullo de Su educación, Śrī Caitanya Mahāprabhu, sin preocuparse por nadie, derrotó a toda clase de sabios eruditos mientras proseguía Sus estudios.
CC Ādi 17.8 Más tarde, el Señor fue a Gayā. Allí conoció a Śrīla Īśvara Purī.
CC Ādi 17.9 En Gayā, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue iniciado por Īśvara Purī, e inmediatamente después exhibió signos de amor por Dios. Una vez de regreso en Su hogar, volvió a manifestar esos signos.
CC Ādi 17.10 Más tarde, el Señor otorgó el amor por Kṛṣṇa a Su madre, Śacīdevi, anulando su ofensa a los pies de Advaita Ācārya. Así pues, tuvo un encuentro con Advaita Ācārya, quien tuvo después una visión de la forma universal del Señor.
CC Ādi 17.11 Śrīvāsa Ṭhākura adoró entonces al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu mediante el proceso de abhiṣeka. Sentado sobre una sencilla cama, el Señor exhibió opulencia trascendental.
CC Ādi 17.12 Después de esa ceremonia en casa de Śrīvāsa Ṭhākura, apareció Nityānanda Prabhu, y durante el encuentro con Śrī Caitanya, tuvo la oportunidad de verle en Su forma de seis brazos.
CC Ādi 17.13 Un día, el Señor Caitanya Mahāprabhu exhibió ante el Señor Nityānanda Prabhu una forma de seis brazos en los que llevaba una caracola, un disco, una maza, una flor de loto, un arco y una flauta.
CC Ādi 17.14 A continuación, el Señor Le mostró Su forma de cuatro brazos, de pie, en una postura de tres curvas. Con dos manos tocaba una flauta, y en las otras dos llevaba una concha y un disco.
CC Ādi 17.15 Finalmente, el Señor mostró a Nityānanda Prabhu Su forma de dos brazos como Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda, tocando Su flauta, con el cuerpo azulado y vestido con ropajes amarillos.
CC Ādi 17.16 Nityānanda Prabhu dispuso entonces lo necesario para ofrecer Vyāsa-pūjā, la adoración al maestro espiritual, en honor de Śrī Gaurasundara. Pero Śrī Caitanya, en el éxtasis de ser Nityānanda Prabhu, llevaba el arma llamada musala que parece un arado.
CC Ādi 17.17 Más tarde, madre Śacīdevi vio a los hermanos Kṛṣṇa y Balarāma en Su manifestación como Śrī Caitanya y Nityānanda. Después el Señor liberó a los dos hermanos Jagāi y Mādhāi.
CC Ādi 17.18 Tras este episodio, el Señor permaneció en éxtasis durante veintiuna horas, y todos los devotos vieron Sus pasatiempos específicos.
CC Ādi 17.19 Un día, Śrī Caitanya Mahāprabhu sintió el éxtasis de la encarnación jabalí, y saltó a hombros de Murāri Gupta. Así bailaron los dos en el patio de Murāri Gupta.
CC Ādi 17.20 Tras ese episodio, el Señor comió arroz crudo que Le dio Śuklāmbara Brahmacārī y explicó con gran detalle el significado del śloka «harer nāma» que se menciona en el Bṛhan-nāradīya Purāṇa:
CC Ādi 17.21 «“En esta era de Kālī no hay ningún otro medio, ningún otro medio, ningún otro medio para alcanzar la perfección espiritual, que cantar el santo nombre, cantar el santo nombre, cantar el santo nombre de Śrī Hari.”»
CC Ādi 17.22 En esta era de Kālī, el santo nombre del Señor, el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, es la encarnación del Señor Kṛṣṇa. Sólo con cantar el santo nombre, nos relacionamos directamente con el Señor. Todo aquel que lo hace, sin duda alguna, es liberado.
CC Ādi 17.23 «En este verso se repite tres veces la palabra eva [“sin duda”], para dar más énfasis, y también se repite tres veces harer nāma [“el santo nombre del Señor”], con el fin de que la gente común lo comprenda.
CC Ādi 17.24 «El empleo de la palabra kevala [“solamente”] prohíbe todos los demás procesos, como cultivar el conocimiento, practicar el yoga místico, y llevar a cabo austeridades y acciones fruitivas.
CC Ādi 17.25 «Este verso afirma claramente que todo aquel que acepte cualquier otro camino, no podrá alcanzar la liberación. Ésta es la razón de la repetición triple “nada más, nada más, nada más”, que hace hincapié en el verdadero proceso para alcanzar la perfección espiritual.
CC Ādi 17.26 «Para cantar siempre el santo nombre, hay que ser más humilde que la brizna de hierba de la calle, y estar despojado de todo deseo de honor personal, y, por el contrario, hay que ofrecer respetuosas reverencias a los demás.
CC Ādi 17.27 «El devoto ocupado en cantar el santo nombre del Señor debe practicar tolerancia como la de un árbol. Incluso si le riñen o castigan, no debe decir nada a los demás para desquitarse.
CC Ādi 17.28 «Porque incluso si se corta un árbol, éste nunca protesta, y ni siquiera si se está secando y muriendo nunca pide agua a nadie.
CC Ādi 17.29 «De manera que un vaiṣṇava no debe pedir nada a nadie. Si alguien le da algo sin pedírselo, él debe aceptarlo, pero si no le dan nada, el vaiṣṇava debe contentarse comiendo las hortalizas y frutas de que pueda disponer fácilmente.
CC Ādi 17.30 «Hay que seguir estrictamente el principio de cantar siempre el santo nombre, y hay que contentarse con lo que se obtenga fácilmente. Esta conducta devocional mantiene sólidamente el servicio devocional de una persona.
CC Ādi 17.31 «Aquel que se considera más bajo que la hierba, que es más tolerante que un árbol, y que no espera honores personales y, sin embargo, siempre está dispuesto a ofrecer todo respeto a los demás, puede muy fácilmente cantar siempre el santo nombre del Señor.»
CC Ādi 17.32 Levantando los brazos, declaro: «¡Por favor, escuchadme todos! Ensartad este verso en el hilo del santo nombre y llevadlo al cuello para rememoración continua».
CC Ādi 17.33 Se deben seguir estrictamente los principios que dio el Señor Caitanya Mahāprabhu en este verso. Aquel que sencillamente siga los pasos del Señor Caitanya y de los Gosvāmīs, alcanzará, sin duda, la meta final de la vida, los pies de loto de Śrī Kṛṣṇa.
CC Ādi 17.34 Durante todo un año, cada noche Śrī Caitanya Mahāprabhu dirigió regularmente el canto congregacional del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa en casa de Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Ādi 17.35 Ese canto extático se llevaba a cabo con las puertas cerradas, para que los no creyentes que iban a burlarse no pudieran entrar.
CC Ādi 17.36 De manera que los no creyentes estaban ardiendo y casi muertos de envidia. Para vengarse, urdieron diversos planes con el fin de molestar a Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Ādi 17.37-38 Una noche, mientras en el interior de la casa de Śrīvāsa Ṭhākura se llevaba a cabo el kīrtana, un brāhmaṇa llamado Gopāla Cāpāla, el cabecilla de los no creyentes, hombre hablador y de rudo lenguaje, puso ante la puerta de Śrīvāsa Ṭhākura todos los artículos que se utilizan para adorar a la diosa Durgā.
CC Ādi 17.39 En la cara superior de una hoja de banano, colocó artículos de adoración como oḍa-phula, cúrcuma, bermellón, sándalo rojo y arroz.
CC Ādi 17.40 Al lado de todo esto colocó un jarro de vino, y, por la mañana, cuando Śrīvāsa Ṭhākura abrió la puerta de su casa, se encontró con todo aquello.
CC Ādi 17.41 Śrīvāsa Ṭhākura hizo llamar a todos los caballeros respetables del vecindario y, sonriendo, les dijo lo siguiente.
CC Ādi 17.42 «Señores, todas las noches adoro a la diosa Bhavāṇī. Puesto que los artículos de adoración están aquí, a la vista de todos, ahora todos ustedes, brāhmaṇas respetables y miembros de las castas elevadas, pueden comprender cuál es mi posición.»
CC Ādi 17.43 Entonces todos los caballeros allí reunidos exclamaron: «¿Qué es esto? ¿Qué es esto? ¿Quién ha tenido la maldad de hacer esto? ¿Quién es ese pecador?».
CC Ādi 17.44 Hicieron llamar a un barrendero [hāḍi], que tiró todos los artículos de adoración lejos de allí y limpió el lugar fregándolo con una mezcla de agua y estiércol de vaca.
CC Ādi 17.45 Tres días después, la lepra atacó a Gopāla Cāpāla, y éste empezó a sangrar por las llagas que aparecieron por todo su cuerpo.
CC Ādi 17.46 Cubierto sin cesar de gérmenes, y con insectos que le picaban por todo el cuerpo, Gopāla Cāpāla sufría de un modo insoportable. Todo su cuerpo ardía de dolor.
CC Ādi 17.47 Como la lepra es una enfermedad contagiosa, Gopāla Cāpāla se fue de la aldea para sentarse bajo un árbol a orillas del Ganges. Pero un día vio a Caitanya Mahāprabhu que pasaba por allí, y Le dijo lo siguiente.
CC Ādi 17.48 «Mi querido sobrino, en nuestra relación de la aldea yo soy Tu tío materno. Mira, por favor, lo mucho que me hace sufrir este ataque de lepra.
CC Ādi 17.49 «Como encarnación de Dios, Tú estás liberando a tantas almas caídas. Yo también soy un alma caída enormemente desgraciada. Sé bondadoso conmigo y libérame por Tu misericordia.»
CC Ādi 17.50 Al oír esto, Caitanya Mahāprabhu Se mostró muy enfadado, y en aquel irritado estado de ánimo, le respondió, riñéndole.
CC Ādi 17.51 «¡Oh, pecador, envidioso de los devotos puros! ¡No te liberaré! ¡Por el contrario, haré que estos gérmenes te estén picando durante muchos millones de años.
CC Ādi 17.52 «Tú has hecho ver a Śrīvāsa Ṭhākura como si hubiera estado adorando a la diosa Bhavāṇī. Sólo por esta ofensa, tendrás que caer a una vida infernal por diez millones de nacimientos.
CC Ādi 17.53 «He aparecido en esta encarnación para matar a los demonios [pāṣaṇḍīs] y, después de matarlos, predicar el culto del servicio devocional.»
CC Ādi 17.54 Después de decir esto, el Señor Se fue a tomar Su baño en el Ganges, y aquel pecador no dejó la vida, sino que continuó sufriendo.
CC Ādi 17.55-56 Cuando Śrī Caitanya fue a Jagannātha Purī, tras aceptar la orden de vida de renunciación, y luego regresó a la aldea de Kuliyā, a Su llegada aquel pecador se refugió en los pies de loto del Señor. El Señor, otorgándole Su misericordia, le instruyó para su propio bien.
CC Ādi 17.57-58 «Tú has cometido una ofensa contra los pies de loto de Śrīvāsa Ṭhākura —dijo el Señor—. Ante todo, debes ir a pedirle su misericordia, y entonces, si te da sus bendiciones y no vuelves a cometer nunca más semejante pecado, te verás libre de estas reacciones.»
CC Ādi 17.59 Entonces, el brāhmaṇa, Gopāla Cāpāla, fue ante Śrīvāsa Ṭhākura y se refugió a sus pies de loto, y por la misericordia de Śrīvāsa Ṭhākura se vio libre de todas las reacciones pecaminosas.
CC Ādi 17.60 Otro brāhmaṇa fue a ver cómo llevaban a cabo el kīrtana, pero la puerta estaba cerrada y no pudo entrar en la sala.
CC Ādi 17.61 Volvió a su casa con la mente afligida, pero al día siguiente encontró al Señor Caitanya a la orilla del Ganges y Le habló.
CC Ādi 17.62 Aquel brāhmaṇa era experto en hablar rudamente y maldecir a los demás. De modo que rompió su cordón sagrado y declaró: «Ahora voy a maldecirte, porque Tu conducta ha sido un agravio muy grande para mí».
CC Ādi 17.63 El brāhmaṇa maldijo al Señor: «¡Te verás despojado de toda dicha material!». Cuando el Señor oyó eso, en Su interior sintió gran júbilo.
CC Ādi 17.64 Toda persona de fe que escuche el relato de la maldición de ese brāhmaṇa al Señor Caitanya se liberará de toda maldición brahmínica.
CC Ādi 17.65 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu bendijo a Mukunda Datta con un castigo, disipando de esa manera toda su depresión mental.
CC Ādi 17.66 Śrī Caitanya respetaba a Advaita Ācārya como si fuese Su maestro espiritual, pero Advaita Ācārya Prabhu Se sentía enormemente afligido por aquella conducta.
CC Ādi 17.67 De modo que comenzó a explicar caprichosamente el sendero de la especulación filosófica, y el Señor, enfadado, Le trató con aparente falta de respeto.
CC Ādi 17.68 En aquel momento, Advaita Ācārya estaba enormemente complacido. El Señor lo comprendió, y Se sintió ligeramente avergonzado, pero dio Su bendición a Advaita Ācārya.
CC Ādi 17.69 Murāri Gupta era un gran devoto de Śrī Rāmacandra. Cuando Śrī Caitanya le escuchó cantar las glorias de Śrī Rāmacandra, inmediatamente escribió en su frente «rāmadāsa» [el sirviente eterno de Śrī Rāmacandra].
CC Ādi 17.70 Una vez, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a casa de Śrīdhara después de un kīrtana, y bebió agua de su estropeada vasija de hierro. Entonces otorgó Su bendición a cada uno de los devotos según su deseo.
CC Ādi 17.71 Más adelante el Señor bendijo a Haridāsa Ṭhākura, y eliminó la ofensa de Su madre en casa de Advaita Ācārya.
CC Ādi 17.72 Una vez, cuando el Señor explicó las glorias del santo nombre a los devotos, algunos estudiantes ordinarios que Le oyeron formularon su propia interpretación.
CC Ādi 17.73 Cuando uno de los estudiantes interpretó las glorias del santo nombre como una oración exagerada, Śrī Caitanya Mahāprabhu, muy afligido, advirtió inmediatamente a todos que no mirasen nunca más a la cara a ese estudiante.
CC Ādi 17.74 Sin quitarse siquiera Su ropa, Śrī Caitanya, con Sus compañeros, tomó un baño en el Ganges. Allí explicó las glorias del servicio devocional.
CC Ādi 17.75 «Siguiendo los senderos del conocimiento filosófico especulativo, la acción fruitiva o el yoga místico para controlar los sentidos, no se puede satisfacer a Kṛṣṇa, el Señor Supremo. El amor devocional puro por Kṛṣṇa es lo único que causa satisfacción al Señor.
CC Ādi 17.76 «[La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, dijo:] “Mi amado Uddhava, ni por medio del aṣṭaṅga-yoga [el sistema de yoga místico para controlar los sentidos], ni por medio del monismo impersonal o de un estudio analítico de la Verdad Absoluta, ni por el estudio de los Vedas, ni por las austeridades, ni la caridad, ni la aceptación de sannyāsa se Me puede satisfacer tanto como ofreciéndome servicio devocional.”»
CC Ādi 17.77 Entonces Śrī Caitanya alabó a Murāri Gupta diciendo: «Tú has satisfecho a Śrī Kṛṣṇa». Al oír esto, Murāri Gupta citó un verso del Śrīmad-Bhāgavatam:
CC Ādi 17.78 «“Puesto que no soy más que un pobre y pecaminoso brahma-bandhu, sin cualidades brahmínicas aunque nacido en una familia brāhmaṇa, y Tú, Śrī Kṛṣṇa, eres el refugio de la diosa de la fortuna, es sencillamente maravilloso, mi amado Śrī Kṛṣṇa, que me hayas estrechado entre Tus brazos”.»
CC Ādi 17.79 Un día, el Señor llevó a cabo saṅkīrtana con todos Sus devotos y, cuando estuvieron muy fatigados, se sentaron.
CC Ādi 17.80 El Señor plantó entonces una semilla de mango en el patio, e inmediatamente la semilla germinó y produjo un árbol que comenzó a crecer.
CC Ādi 17.81 Ante los ojos de todos, el árbol se desarrolló de forma completa, con frutos que maduraron totalmente. Y todos estaban atónitos.
CC Ādi 17.82 El Señor recogió inmediatamente unos doscientos frutos, y, después de lavarlos, se los ofreció a Kṛṣṇa para que los comiera.
CC Ādi 17.83 Los frutos eran rojos y amarillos, sin semilla por dentro ni piel por fuera, y uno sólo bastaba para llenar el estómago de un hombre.
CC Ādi 17.84 Al ver la calidad de los mangos, el Señor estaba muy satisfecho, y tras haber comido Él primero, dio de comer a todos los demás devotos.
CC Ādi 17.85 Los frutos no tenían semillas ni piel. Estaban repletos de un jugo nectáreo, y eran tan dulces que un hombre tenía suficiente con uno sólo.
CC Ādi 17.86 De esta manera, el árbol dio fruta todos los días de los doce meses del año, y los vaiṣṇavas solían comerla, con gran satisfacción del Señor.
CC Ādi 17.87 Estos son los pasatiempos íntimos del hijo de Śacī. Excepto los devotos, nadie conoce este episodio.
CC Ādi 17.88 De esta manera, el Señor llevaba a cabo saṅkīrtana todos los días, y al final del saṅkīrtana había un festival de comer mangos todos los días durante doce meses.
CC Ādi 17.89 Una vez, mientras Caitanya Mahāprabhu estaba llevando a cabo un kīrtana, el cielo se cubrió de nubes, y el Señor, por Su voluntad, las frenó inmediatamente en su propósito de derramar lluvia.
CC Ādi 17.90 Un día, el Señor ordenó a Śrīvāsa Ṭhākura que leyera el Bṛhat-sahasra-nāma [los mil nombres del Señor Viṣṇu], porque quería escucharlos en aquel momento.
CC Ādi 17.91 Mientras leía los mil nombres del Señor, a su debido tiempo apareció el santo nombre del Señor Nrṣiṁha. Cuando Caitanya Mahāprabhu oyó el santo nombre de Śrī Nṛsiṁha, quedó completamente absorto en Sus pensamientos.
CC Ādi 17.92 Con los sentimientos del Señor Nṛsiṁhadeva, Śrī Caitanya corrió por las calles de la ciudad, maza en mano, dispuesto a matar a todos los ateos.
CC Ādi 17.93 Al verle aparecer tan fieramente en el éxtasis del Señor Nṛsiṁha, la gente huía de la calle y corrían acá y allá asustados de Su cólera.
CC Ādi 17.94 Viendo a la gente tan asustada, el Señor volvió a Sus sentidos externos, y regresó a casa de Śrīvāsa Ṭhākura y tiró la maza.
CC Ādi 17.95 El Señor Se puso triste y dijo a Śrīvāsa Ṭhākura: «Al adoptar los sentimientos de Śrī Nṛsiṁhadeva, la gente se asustó muchísimo. Por tanto, Me contuve, ya que provocar temor en la gente es una ofensa».
CC Ādi 17.96 Śrīvāsa Ṭhākura respondió: «Todo aquel que toma Tu santo nombre elimina diez millones de sus ofensas en el acto.
CC Ādi 17.97 «No hubo ofensa alguna en que Tú aparecieras como Nṛsiṁhadeva. Por el contrario, cualquiera que Te haya visto en ese estado de ánimo se liberó en el acto del cautiverio de la existencia material.»
CC Ādi 17.98 Tras decir esto, Śrīvāsa Ṭhākura adoró al Señor, que de este modo Se sintió muy satisfecho y regresó a Su casa.
CC Ādi 17.99 Otro día, un gran devoto del Señor Śiva, que iba cantando las cualidades del Señor Śiva, llegó a casa de Śrī Caitanya, y allí, en el patio, comenzó a bailar y a tocar su ḍamaru [instrumento musical].
CC Ādi 17.100 Entonces Śrī Caitanya, adoptando los sentimientos del Señor Śiva, subió sobre los hombros del hombre y bailaron juntos durante largo rato.
CC Ādi 17.101 Otro día, llegó un mendicante pidiendo limosna a casa del Señor, pero al ver al Señor bailando, él también comenzó a bailar.
CC Ādi 17.102 Bailó con el Señor porque había sido favorecido con amor por Kṛṣṇa. Y de este modo fluía en los dulces sentimientos de amor por Dios.
CC Ādi 17.103 Otro día, llegó un astrólogo con fama de saberlo todo [pasado, presente y futuro]. Entonces Śrī Caitanya Mahāprabhu le recibió con todos los honores, y le hizo la siguiente pregunta.
CC Ādi 17.104 «Por favor, dígame quién era en Mi vida anterior —dijo el Señor—. Por favor, dígamelo mediante sus cálculos astrológicos.» Al oír las palabras del Señor, el astrólogo comenzó sus cálculos inmediatamente.
CC Ādi 17.105 Mediante cálculo y meditación, el omnisciente astrólogo vio el muy refulgente cuerpo del Señor, que es el lugar de descanso de todos los ilimitados planetas Vaikuṇṭhas.
CC Ādi 17.106 Al ver que Śrī Caitanya Mahāprabhu era la Verdad Absoluta, el Brahman Supremo, la Personalidad de Dios, el astrólogo estaba confuso.
CC Ādi 17.107 Lleno de asombro, el astrólogo permaneció en silencio, sin poder hablar. Pero cuando el Señor volvió a hacerle la pregunta, contestó con las siguientes palabras.
CC Ādi 17.108 «Mi querido señor, en Su vida anterior Usted era el refugio de toda creación, la Suprema Personalidad de Dios, lleno de toda opulencia.
CC Ādi 17.109 «Ahora, Usted es la misma Personalidad de Dios que era en Su vida anterior. Su identidad es felicidad eterna inconcebible.»
CC Ādi 17.110 Al decir el astrólogo cosas tan elevadas sobre Él, Śrī Caitanya Mahāprabhu le interrumpió y comenzó a sonreír. «Mi querido señor —dijo—, Me parece que para usted no está muy claro lo que fui, porque Yo sé que en Mi vida anterior era un pastorcillo de vacas.
CC Ādi 17.111 «En Mi vida anterior nací en una familia de pastores de vacas, y protegía a los terneros y a las vacas. A causa de esas actividades piadosas, ahora soy el hijo de un brāhmaṇa.»
CC Ādi 17.112 El astrólogo dijo: «Lo que he visto en la meditación desbordaba opulencia y, por lo tanto, me sentí confundido.
CC Ādi 17.113 «Estoy seguro de que Su forma y la forma que he visto en mi meditación son la misma. Si veo alguna diferencia, se debe a Su energía ilusoria.»
CC Ādi 17.114 El omnisciente astrólogo concluyó: «Sea Usted lo que sea, o sea Usted quien Sea, yo Le ofrezco mis respetuosas reverencias». Por Su misericordia sin causa, el Señor le dio entonces amor por Dios, recompensándole así por su servicio.
CC Ādi 17.115 Un día, el Señor Se sentó en el corredor de un templo de Viṣṇu y comenzó a decir con grandes voces: «¡Traed miel! ¡Traed miel!».
CC Ādi 17.116 Nityānanda Prabhu Gosāñi, comprendiendo los sentimientos de éxtasis de Śrī Caitanya Mahāprabhu, llevó un jarro de agua del Ganges como sustituto, y lo puso ante Él.
CC Ādi 17.117 Tras beber el agua, Śrī Caitanya tuvo tal éxtasis que comenzó a bailar. De este modo, todos vieron el pasatiempo de atraer al río Yamunā.
CC Ādi 17.118 Cuando el Señor, en Su éxtasis de Baladeva, Se movía como embriagado por el néctar, Advaita Ācārya, el líder de los ācāryas [ācārya śekhara], Le vio en la forma de Balarāma.
CC Ādi 17.119 Vanamālī Ācārya vio un arado de oro en manos de Balarāma, y todos los devotos se reunieron y bailaron, desbordados por el éxtasis.
CC Ādi 17.120 De este modo, bailaron continuamente durante doce horas y, al atardecer, todos ellos tomaron un baño en el Ganges, y regresaron a sus casas.
CC Ādi 17.121 El Señor ordenó a todos los ciudadanos de Navadvīpa que cantasen el mantra Hare Kṛṣṇa, y en todos y cada uno de los hogares comenzaron a llevar a cabo el saṅkīrtana con regularidad.
CC Ādi 17.122 [En combinación con el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, todos los devotos cantaban esta canción popular:] «Haraye namaḥ, kṛṣṇa yādavāya namaḥ / gopāla govinda rāma śrī-madhusūdana».
CC Ādi 17.123 Y cuando el movimiento de saṅkīrtana comenzó, nadie en Navadvīpa podía oír otro sonido que las palabras «¡Hari! ¡Hari!» y el batir de las mṛdaṅgas y el tañido de los címbalos.
CC Ādi 17.124 Al oír la resonante vibración del mantra Hare Kṛṣṇa, los musulmanes del lugar, muy irritados, elevaron una queja al kājī.
CC Ādi 17.125 Al atardecer, Chand Kazi fue muy enfadado a una de las casas, y cuando vio que se estaba llevando a cabo un kīrtana, rompió una mṛdaṅga y habló las siguientes palabras.
CC Ādi 17.126 «Durante mucho tiempo, no habéis seguido los principios regulativos de la religión hindú, pero ahora los seguís con gran entusiasmo. ¿Puedo saber quién os da la fuerza para hacer esto?
CC Ādi 17.127 «Nadie puede llevar a cabo el saṅkīrtana por las calles de la ciudad. Por hoy os perdono la ofensa y regreso a mi casa.
CC Ādi 17.128 «La próxima vez que vea a alguien llevando a cabo esta clase de saṅkīrtana, no os quepa la menor duda de que le castigaré; no sólo le confiscaré todas sus propiedades, sino que además le convertiré en musulmán.»
CC Ādi 17.129 Tras decir esto, el kājī volvió a su casa, y los devotos, muy conmocionados por la prohibición de cantar Hare Kṛṣṇa, expusieron su pesar a Śrī Caitanya Mahāprabhu.
CC Ādi 17.130 El Señor Caitanya ordenó: «¡Id a hacer saṅkīrtana! ¡Hoy voy a matar a todos los musulmanes!»
CC Ādi 17.131 Al volver a su casa, todos los ciudadanos comenzaron a llevar a cabo saṅkīrtana, pero a causa de la orden del kājī, no estaban despreocupados, sino constantemente llenos de ansiedad.
CC Ādi 17.132 Comprendiendo la ansiedad que había en sus mentes, el Señor les hizo venir a todos y les habló las siguientes palabras.
CC Ādi 17.133 «Al atardecer voy a llevar a cabo saṅkīrtana en todos y cada uno de los pueblos. Por tanto, al atardecer debéis adornar la ciudad.
CC Ādi 17.134 «Al atardecer, encended antorchas en todas las casas. Yo daré protección a todos. Vamos a ver quién es el kājī que viene a impedir nuestro kīrtana.»
CC Ādi 17.135 Al atardecer, Śrī Gaurasundara salió y formó tres grupos para llevar a cabo el kīrtana.
CC Ādi 17.136 En el grupo delantero bailaba Ṭhākura Haridāsa, y en el grupo central bailaba Advaita Ācārya con gran júbilo.
CC Ādi 17.137 Śrī Gaurasundara bailaba personalmente en el último grupo, y Śrī Nityānanda Prabhu seguía el baile de Śrī Caitanya.
CC Ādi 17.138 Por la gracia del Señor, Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha descrito este episodio con mucho detalle en su Caitanya-maṅgala [ahora Caitanya-bhāgavata].
CC Ādi 17.139 Llevando a cabo el kīrtana de esta manera, recorriendo todos los rincones de la ciudad, llegaron finalmente a la puerta del kājī.
CC Ādi 17.140 Gritando irritada y causando un gran estruendo, la gente, bajo la protección de Śrī Caitanya, estaba enfurecida en aquel desenfreno.
CC Ādi 17.141 Sin duda, el fuerte sonido del canto del mantra Hare Kṛṣṇa asustó mucho al kājī, que se escondió en su habitación. Al oír que la gente protestaba de aquel modo, gritando muy irritada, el kājī no salió de su casa.
CC Ādi 17.142 Naturalmente, algunos que estaban muy agitados comenzaron a tomar represalias por las acciones del kājī, destrozando su casa y su jardín. Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha descrito ese episodio con todo detalle.
CC Ādi 17.143 Después, cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu llegó a casa del kājī, Se sentó junto a la puerta y envió a algunas personas respetables para que le llamasen.
CC Ādi 17.144 Cuando llegó el kājī, con la cabeza inclinada, el Señor le ofreció el respeto debido y un lugar donde sentarse.
CC Ādi 17.145 De un modo amigable, dijo el Señor: «Señor, he venido de visita a su casa, pero, al verme, se ha escondido usted en su habitación. ¿Qué clase de etiqueta es ésta?».
CC Ādi 17.146 El kājī respondió: «Tú has venido a mi casa con un ánimo muy irritado. Para calmarte, no vine a recibirte inmediatamente, y permanecí escondido.
CC Ādi 17.147 «Ahora que Te has calmado, he venido a Tu encuentro. Es una gran fortuna para mí recibir a un visitante como Tu Señoría.
CC Ādi 17.148 «En nuestras relaciones de aldea, Nīlāmbara Cakravartī Ṭhākura era mi tío. Ese parentesco es más fuerte que el de sangre.
CC Ādi 17.149 «Nīlāmbara Cakravartī es Tu abuelo materno y, por este parentesco, Tú eres mi sobrino.
CC Ādi 17.150 «Cuando un sobrino está muy enfadado, su tío materno es tolerante, y cuando el tío materno comete una ofensa, el sobrino no la toma muy en serio.»
CC Ādi 17.151 De este modo, el kājī y el Señor hablaron entre sí con diferentes alusiones, pero nadie más podía comprender el significado profundo de su conversación.
CC Ādi 17.152 El Señor dijo: «Mi querido tío, he venido a su casa para hacerle unas preguntas».«Sí —respondió el kājī—. Bienvenido. Explícame qué hay en Tu mente.»
CC Ādi 17.153 El Señor dijo: «Usted toma leche de vaca; por tanto, la vaca es su madre. Y el buey produce granos para su subsistencia; por tanto, es su padre.
CC Ādi 17.154 «Puesto que el buey y la vaca son su padre y su madre, ¿cómo puede matarlos y comerlos? ¿Qué clase de principio religioso es ése? ¿En qué se basa para atreverse a cometer semejantes actividades pecaminosas?»
CC Ādi 17.155 El kājī replicó: «Así como vosotros tenéis vuestras Escrituras llamadas Vedas y los Purāṇas, nosotros tenemos la nuestra, que se conoce como el santo Corán.
CC Ādi 17.156 «Según el Corán, hay dos maneras de avanzar: aumentar la propensión a gozar, y disminuir la propensión a gozar. En el sendero de disminuir el apego [nivṛtti-mārga], está prohibido matar animales.
CC Ādi 17.157 «En el sendero de las actividades materiales, se regula la matanza de vacas. Si se mata según las directrices de la escritura, no hay pecado.»
CC Ādi 17.158 Como sabio erudito, el kājī desafió a Caitanya Mahāprabhu: «En Tus Escrituras védicas hay un mandato en relación con matar vacas. Basándose en ese mandato, grandes sabios han celebrado sacrificios que implican matar vacas».
CC Ādi 17.159 Rebatiendo la afirmación del kājī, el Señor replicó inmediatamente: «Los Vedas mandan claramente que no se mate a las vacas. Por tanto, a ningún hindú, quienquiera que sea, se le permite matar vacas.
CC Ādi 17.160 «En los Vedas y Purāṇas hay ciertos mandatos por los cuales, si se puede hacer revivir a un entidad viviente, se la puede matar con un propósito experimental.
CC Ādi 17.161 «Por tanto, los grandes sabios mataban a veces vacas viejas y, cantando himnos védicos, les hacían volver a la vida para permitirles avanzar hacia la perfección.
CC Ādi 17.162 «El matar y rejuvenecer esas vacas viejas e inválidas no era realmente matar, sino un acto muy benéfico.
CC Ādi 17.163 «Antiguamente había brāhmaṇas poderosos que podían hacer esos experimentos empleando himnos védicos, pero ahora, a causa de Kali-yuga, los brāhmaṇas no son tan poderosos. Por tanto, está prohibido matar vacas y bueyes para rejuvenecerlos.
CC Ādi 17.164 «“En esta era de Kali, cinco acciones están prohibidas: ofrecer un caballo en sacrificio, ofrecer una vaca en sacrificio, aceptar la orden de sannyāsa, ofrecer oblaciones de carne a los antepasados, y que un hombre engendre hijos en la esposa de su hermano.”
CC Ādi 17.165 «Puesto que ustedes, los musulmanes, no pueden volver a la vida los animales que matan, son responsables de matarlos. Por tanto, van a ir al infierno; no hay forma de liberarles.
CC Ādi 17.166 «Aquel que mata una vaca está condenado a pudrirse en una vida infernal por tantos miles de años como pelos tiene el cuerpo de esa vaca.
CC Ādi 17.167 «En sus escrituras hay muchos errores e ilusiones. Quienes las escribieron, sin saber la esencia del conocimiento, dieron órdenes contrarias a la razón y el argumento.»
CC Ādi 17.168 Tras oír estas declaraciones de Śrī Caitanya Mahāprabhu, el kājī, con todos sus argumentos derrotados, no pudo decir una palabra más. De manera que, tras reflexionar detenidamente, el kājī aceptó la derrota y dijo las siguientes palabras.
CC Ādi 17.169 «Mi querido Nimāi Paṇḍita, todo lo que has dicho es verdad. Nuestras escrituras son sólo recientes, y es verdad que no son lógicas ni filosóficas.
CC Ādi 17.170 «Sé que nuestras escrituras están cargadas de imaginación y de ideas equivocadas, pero, como soy musulmán, las acepto por el bien de mi comunidad, a pesar de su base insuficiente.
CC Ādi 17.171 «Los razonamientos y argumentaciones de las escrituras de los que comen carne no son muy sólidos», concluyó el kājī. Al oír esta afirmación, Śrī Caitanya Mahāprabhu sonrió, y le hizo la siguiente pregunta.
CC Ādi 17.172 «Mi querido tío materno, quisiera hacerle otra pregunta. Dígame la verdad, por favor. No intente engañarme con astucias.
CC Ādi 17.173 «En su ciudad siempre se canta el santo nombre en congregación. Siempre se está oyendo un tumultuoso alboroto de música, cánticos y bailes.
CC Ādi 17.174 «Como magistrado musulmán, tiene derecho a oponerse a que se celebren ceremonias hindúes, pero ahora usted no las prohíbe. No puedo entender por qué.»
CC Ādi 17.175 El kājī dijo: «Todos Te llaman Gaurahari. Por favor, permíteme que Te llame por ese nombre.
CC Ādi 17.176 «Escucha, por favor, ¡oh, Gaurahari! Si vamos a hablar en privado, Te explicaré la razón.»
CC Ādi 17.177 El Señor contestó: «Todos estos hombres son compañeros íntimos Míos. Puede hablar con toda franqueza. No hay motivo para temerles».
CC Ādi 17.178-179 El kājī dijo: «Cuando fui a casa del hindú, rompí el tambor y prohibí que se llevase a cabo el canto congregacional, esa misma noche vi en sueños un león terrible, que daba grandes rugidos; Su cuerpo era de ser humano, y Su rostro, de león.
CC Ādi 17.180 «Mientras estaba durmiendo, el león saltó sobre mi pecho, riendo fieramente y rechinando los dientes.
CC Ādi 17.181 «Poniéndome las uñas en el pecho, el león me dijo con una voz grave, “¡Te voy a partir el pecho en dos, tal como tú rompiste el tambor mṛdaṅga!
CC Ādi 17.182 «“Tú has prohibido que se lleve a cabo Mi canto congregacional. Por tanto, ¡debo destruirte!” Como me daba mucho miedo, cerré los ojos, temblando.
CC Ādi 17.183 «Al ver que estaba tan asustado, el león dijo, “Te he derrotado tan sólo para darte una lección, pero debo tener misericordia de ti.
CC Ādi 17.184 «“Ese día no provocaste ningún gran trastorno. Por esa razón te he perdonado y no te he quitado la vida.
CC Ādi 17.185 «“Pero si vuelves a llevar a cabo esa clase de actividades, no lo toleraré. Si eso ocurre, te mataré a ti, a toda tu familia, y a todos los comedores de carne.”
CC Ādi 17.186 «“Después de decir esto, el león se fue, pero yo estaba muy temeroso de Él. ¡Mira las marcas de Sus uñas en mi pecho!”»
CC Ādi 17.187 Después de esa descripción, el kājī mostró su pecho. Tras oírle y ver las señales, todos los que estaban allí aceptaron el maravilloso incidente.
CC Ādi 17.188 El kājī continuó: «No he dicho nada a nadie sobre este incidente, pero ese mismo día uno de mis ordenanzas vino a verme.
CC Ādi 17.189 «Cuando estuvo ante mí, el ordenanza dijo: “Al ir a interrumpir el canto congregacional, de pronto, unas llamas me dieron en la cara.
CC Ādi 17.190 «“Se me quemó la barba, y mis mejillas se llenaron de ampollas.” Todos los ordenanzas que fueron allí dieron la misma descripción».
CC Ādi 17.191 «Al ver esto, me asusté mucho. Les dije que no impidiesen el canto congregacional, y que se fueran a sus casas a descansar.
CC Ādi 17.192 «Entonces todos los comedores de carne, escuchando que habría canto congregacional sin restricción en la ciudad vinieron a presentarme una petición.
CC Ādi 17.193 «“La religión de los hindúes ha crecido ilimitadamente. Siempre se escuchan vibraciones de ‘¡Hari! ¡Hari!’. No oímos nada más que esto.”
CC Ādi 17.194 «Un comedor de carne dijo: “Los hindúes dicen ‘Kṛṣṇa, Kṛṣṇa’, y ríen, lloran, bailan, cantan y caen al suelo, frotando sus cuerpos con la tierra.
CC Ādi 17.196 «Entonces pregunté a aquellos yavanas: “Yo sé que esos hindúes, por naturaleza, cantan ‘Hari, Hari’.
CC Ādi 17.197 «“Los hindúes cantan el nombre de Hari porque ése es el nombre de su Dios. Pero vosotros sois musulmanes comedores de carne. ¿Por qué cantáis el nombre del Dios de los hindúes?”
CC Ādi 17.198 «El comedor de carne respondió: “A veces me burlo de los hindúes. Algunos de ellos se llaman Kṛṣṇadāsa y otros Rāmadāsa.
CC Ādi 17.199 «“Algunos de ellos se llaman Haridāsa. Siempre cantan ‘Hari, Hari’, y por eso pensaba que robaban cosas valiosas de alguna casa.
CC Ādi 17.200 «“Desde entonces, también mi lengua hace vibrar siempre el sonido ‘Hari, Hari’. Yo no tengo deseo alguno de decirlo, pero, aun así, mi lengua lo dice. No sé qué hacer.”
CC Ādi 17.201-202 «Otro de los comedores de carne dijo: “Señor, escúcheme por favor. Desde el día en que me burlé de esta manera de algunos hindúes, mi lengua canta el himno Hare Kṛṣṇa y no lo puede dejar. Yo no sé qué clase de himnos místicos y pociones de hierbas conocen esos hindúes”.
CC Ādi 17.203 «Tras escuchar todo esto, mandé a sus casas a todos aquellos mlecchas. Entonces vinieron a verme unos cinco o siete hindúes no creyentes.
CC Ādi 17.204 «Los hindúes vinieron ante Mí y se quejaron: “Nimai Paṇḍita ha roto los principios religiosos hindúes. Ha introducido el sistema de saṅkīrtana, del que no hemos oído nada en ninguna Escritura.
CC Ādi 17.205 «“Cuando pasamos en vela toda la noche para observar las prácticas religiosas de adoración a Maṅgalacaṇḍī y Viṣahari, el tocar instrumentos musicales, bailar y cantar son ciertamente costumbres apropiadas.
CC Ādi 17.206 «“Nimāi Paṇḍita era antes un chico muy bueno, pero desde que volvió de Gayā, tiene una conducta muy diferente.
CC Ādi 17.207 «“Ahora canta a voces toda clase de canciones, bate las palmas, toca tambores y címbalos, haciendo un ruido tumultuoso que nos ensordece.
CC Ādi 17.208 «“No sabemos qué es lo que come que Le vuelve loco, y canta, baila, a veces ríe, llora, Se cae, salta y Se revuelca por el suelo.
CC Ādi 17.209 «“Prácticamente ha vuelto loca a toda la gente, con el canto congregacional ininterrumpido. Por la noche no podemos dormir; nos tienen siempre desvelados.
CC Ādi 17.210 «“Ahora ha abandonado Su propio nombre, Nimāi, y Se presenta con el nombre de Gaurahari. Ha menoscabado los principios religiosos hindúes y ha introducido la irreligión de los no creyentes.
CC Ādi 17.211 «“Ahora, las clases inferiores están cantando el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa una y otra vez. Por estos hechos pecaminosos, toda la ciudad de Navadvīpa se convertirá en un desierto.
CC Ādi 17.212 «“Según las Escrituras hindúes, el nombre de Dios es el himno más poderoso. Si todos oyen el canto del nombre, se perderá la potencia del himno.
CC Ādi 17.213 «“Señor, usted es el gobernador de esta ciudad. Ya sean hindúes o musulmanes, todos están bajo su protección. Por tanto, por favor, llame a Nimāi Paṇḍita y haga que Se marche de la ciudad.”
CC Ādi 17.214 «Después de oír sus quejas, les dije con buenas palabras: “Por favor, vuelvan a casa. No les quepa duda de que prohibiré que Nimāi Paṇḍita continúe Su movimiento Hare Kṛṣṇa”.
CC Ādi 17.215 «Yo sé que Nārāyaṇa es el Dios Supremo de los hindúes, y creo que Tú eres el mismo Nārāyaṇa. Esto es algo que siento dentro de mi mente.»
CC Ādi 17.216 Tras oír hablar al kājī de un modo tan agradable, Śrī Caitanya Mahāprabhu le tocó y, sonriendo, dijo lo siguiente.
CC Ādi 17.217 «El canto del santo nombre de Kṛṣṇa que ha salido de sus labios ha producido algo maravilloso: ha anulado las reacciones de todas sus actividades pecaminosas. Ahora es usted supremamente puro.
CC Ādi 17.218 «Por haber cantado tres veces el santo nombre del Señor [Hari, Kṛṣṇa y Nārāyaṇa], es usted sin lugar a dudas, la persona más piadosa y afortunada.
CC Ādi 17.219 Cuando el kājī oyó esto, se le saltaron las lágrimas. Inmediatamente tocó los pies de loto del Señor y dijo las siguientes dulces palabras.
CC Ādi 17.220 «Sólo por Tu misericordia se han desvanecido mis malas intenciones. Te ruego me concedas Tu favor, para que así mi devoción esté siempre fija en Ti.»
CC Ādi 17.221 El Señor dijo: «Quisiera suplicarle un favor, por caridad. Debe prometer que nadie pondrá obstáculos a este movimiento de saṅkīrtana, por lo menos en el distrito de Nadia».
CC Ādi 17.222 El kājī dijo: «A tantos descendientes como nazcan en mi dinastía en el futuro, doy este solemne mandato: nadie pondrá obstáculos al movimiento de saṅkīrtana».
CC Ādi 17.223 Al oír esto, el Señor Se levantó cantando «¡Hari! ¡Hari!». Tras Él, todos los demás vaiṣṇavas se levantaron haciendo vibrar el santo nombre con su canto.
CC Ādi 17.224 Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó para llevar a cabo el kīrtana, y el kājī, con su mente llena de júbilo, se fue con Él.
CC Ādi 17.225 El Señor pidió al kājī que volviera a su casa. Entonces el hijo de madre Śacī regresó a Su propia casa, bailando y bailando.
CC Ādi 17.226 Éste es el episodio que se refiere al kājī y a la misericordia que recibió del Señor. Todo aquel que escuche esta narración se liberará también de todas las ofensas.
CC Ādi 17.227 Un día, los dos hermanos, Śrī Nityānanda Prabhu y Śrī Caitanya Mahāprabhu, estaban bailando en la santa casa de Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Ādi 17.228 En aquella situación, ocurrió una calamidad: murió el hijo de Śrīvāsa Ṭhākura. Sin embargo, Śrīvāsa Ṭhākura no estaba triste en absoluto.
CC Ādi 17.229 Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo que el hijo muerto hablase sobre el conocimiento, y, a partir de entonces, los dos hermanos fueron personalmente los hijos de Śrīvāsa Ṭhākura.
CC Ādi 17.230 Más tarde, el Señor, de modo caritativo, otorgó Su bendición a todos Sus devotos. Dio los remanentes de Su alimento a Nārāyaṇī, mostrándole especial respeto.
CC Ādi 17.231 Había un sastre que era comedor de carne, pero que cosía ropa para Śrīvāsa Ṭhākura. El Señor fue misericordioso con él y le mostró Su propia forma.
CC Ādi 17.232 Diciendo: «¡He visto! ¡He visto!», y bailando lleno de amor extático, como si estuviera loco, llegó a ser un excelente vaiṣṇava.
CC Ādi 17.233 En éxtasis, el Señor pidió a Śrīvāsa Ṭhākura que Le entregara Su flauta, pero Śrīvāsa Ṭhākura respondió: «Tu flauta, la han robado las gopīs».
CC Ādi 17.234 Al oír esta respuesta, dijo el Señor en éxtasis: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!». Entonces Śrīvāsa describió las dulzuras trascendentales de los pasatiempos de Śrī Vṛndāvana.
CC Ādi 17.235 Al principio, Śrīvāsa Ṭhākura describió la dulzura trascendental de los pasatiempos de Vṛndāvana. Al oírlos, el Señor sintió un júbilo creciente en Su corazón.
CC Ādi 17.236 Entonces, el Señor le pidió una y otra vez: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!». De manera que Śrīvāsa describió una y otra vez los pasatiempos de Vṛndāvana, ampliándolos con gran realismo.
CC Ādi 17.237 Śrīvāsa Ṭhākura explicó con todo detalle el episodio en el cual las gopīs se sintieron atraídas a los bosques de Vṛndāvana por la vibración de la flauta de Kṛṣṇa, y su errar juntas por el bosque.
CC Ādi 17.238 Śrīvāsa Paṇḍita narró todos los pasatiempos que tuvieron lugar durante las seis estaciones. Describió cuando tomaron miel, cuando celebraron la danza rāsa, cuando nadaron en el Yamunā, y otros episodios semejantes.
CC Ādi 17.239 Cuando el Señor, oyendo muy complacido, dijo: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!», Śrīvāsa Ṭhākura describió la danza rāsa-līlā, la cual está llena de dulzura trascendental.
CC Ādi 17.240 Y así, con el Señor que rogaba y Śrīvāsa Ṭhākura que hablaba, llegó la mañana, y el Señor abrazó a Śrīvāsa Ṭhākura y le satisfizo.
CC Ādi 17.241 Más tarde, hubo una representación de los pasatiempos de Kṛṣṇa en casa de Śrī Candraśekhara Ācārya. El Señor personalmente desempeñó el papel de Rukmiṇī, la más importante de las reinas de Kṛṣṇa.
CC Ādi 17.242 A veces el Señor desempeñaba el papel de la diosa Durgā, de Lakṣmī [la diosa de la fortuna], o de la potencia principal, Yogamāyā. Sentado en una sencilla cama, distribuía el amor por Dios a todos los devotos presentes.
CC Ādi 17.243 Un día, cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu había terminado de bailar, una mujer, esposa de un brāhmaṇa, fue allí y se abrazó a Sus pies de loto.
CC Ādi 17.244 Mientras ella tomaba el polvo de Sus pies de loto una y otra vez, el Señor Se sintió ilimitadamente desdichado.
CC Ādi 17.245 Inmediatamente corrió al río Ganges y saltó en él para contrarrestar las actividades pecaminosas de aquella mujer. Śrī Nityānanda y Haridāsa Ṭhākura Le cogieron y Le sacaron del río.
CC Ādi 17.246 Aquella noche, el Señor Se quedó en casa de Vijaya Ācārya. Por la mañana, el Señor regresó a casa junto con todos Sus devotos.
CC Ādi 17.247 Un día, el Señor, en el éxtasis de las gopīs, estaba sentado en Su casa. Muy taciturno por la separación, llamaba: «¡Gopī! ¡Gopī!».
CC Ādi 17.248 Un estudiante que fue a ver al Señor se asombró de ver al Señor cantar: «¡Gopī! ¡Gopī!». Así pues, habló como sigue.
CC Ādi 17.249 «¿Por qué está cantando “¡gopī! ¡gopī!”, en lugar de cantar el santo nombre de Śrī Kṛṣṇa, que es tan glorioso? ¿Qué resultado piadoso va a alcanzar con este canto?»
CC Ādi 17.250 Al oír al insensato estudiante, el Señor, Se enfadó mucho e hizo varios reproches al Señor Kṛṣṇa. Tomando un bastón, Se levantó para golpear al estudiante.
CC Ādi 17.251 El estudiante se escapó asustado, y el Señor le siguió. Pero, de un modo u otro, los devotos retuvieron al Señor.
CC Ādi 17.252 Los devotos calmaron al Señor y Le condujeron a Su casa, y el estudiante corrió a una reunión de otros estudiantes.
CC Ādi 17.253 El estudiante brāhmaṇa corrió a un lugar en el que un millar de estudiantes se habían reunido a estudiar. Allí, él les describió lo sucedido.
CC Ādi 17.254 Al oír el incidente, todos los estudiantes se enfadaron mucho y se agruparon criticando al Señor.
CC Ādi 17.255 «Nimāi Paṇḍita ha echado a perder Él solo el país entero—Le acusaban—. Quiere golpear a un brāhmaṇa de casta. No teme los principios religiosos.»
CC Ādi 17.256 «Si vuelve a hacer algo tan atroz, nos desquitaremos golpeándole nosotros a Él. ¿Quién es Él? ¿Qué clase de persona tan importante es, que puede reprendernos de esta manera?»
CC Ādi 17.257 Cuando todos los estudiantes tomaron aquella decisión, criticando a Śrī Caitanya Mahāprabhu, su inteligencia estaba alterada. De modo que, aunque eran sabios eruditos, a causa de esa ofensa, en ellos no se manifestaba la esencia del conocimiento.
CC Ādi 17.258 Pero la orgullosa comunidad estudiantil no se volvió sumisa. Al contrario, los estudiantes hablaron del incidente por todas partes. Entre risas, criticaron al Señor.
CC Ādi 17.259 El Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, al ser omnisciente, pudo comprender la degradación de esos estudiantes. De manera que Se sentó en Su casa considerando la manera de rescatarlos.
CC Ādi 17.260 «Todos los supuestos profesores y científicos, así como sus estudiantes, suelen seguir los principios regulativos de la religión, acciones fruitivas y austeridades —pensó el Señor—; pero, al mismo tiempo, son blasfemos y granujas.
CC Ādi 17.261 «Si Yo no les induzco a adoptar la práctica del servicio devocional, debido a que cometen la ofensa de la blasfemia, ninguno de ellos será capaz de adoptarla.
CC Ādi 17.262 «Yo he venido a liberar a todas las almas caídas, pero ahora ha ocurrido justo lo contrario. ¿Cómo se puede liberar a estos granujas? ¿Cómo se les puede beneficiar?
CC Ādi 17.263 «Si estos granujas Me ofrecen reverencias, se anularán las reacciones de sus actividades pecaminosas. Así pues, si les induzco a ello, adoptarán la práctica del servicio devocional.
CC Ādi 17.264 «Ciertamente tengo que liberar a todas estas almas caídas que blasfeman contra Mí y que no Me ofrecen reverencias.
CC Ādi 17.265 «Debo aceptar la orden de vida de sannyāsa, porque de este modo la gente, al considerarme un miembro de la orden de renunciación, Me ofrecerá reverencias.
CC Ādi 17.266 «El ofrecer reverencias les liberará de todas las reacciones debidas a sus ofensas. Entonces, por Mi gracia, despertará en sus corazones puros el servicio devocional [bhakti].
CC Ādi 17.267 «Mediante este proceso, se puede liberar a todos los granujas sin fe de este mundo. No hay otra alternativa. Ésta es la esencia del argumento.»
CC Ādi 17.268 Tras llegar a esta firme conclusión, el Señor siguió permaneciendo en casa. Mientras tanto, Keśava Bhāratī llegó a la ciudad de Nadia.
CC Ādi 17.269 El Señor le ofreció respetuosas reverencias, y le invitó a Su casa. Después de darle de comer suntuosamente, le presentó Su petición.
CC Ādi 17.270 «Señor, usted es directamente Nārāyaṇa. Por tanto, sea misericordioso conmigo. Libéreme de este cautiverio material.»
CC Ādi 17.271 Keśava Bhāratī respondió al Señor: «Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma. Yo debo hacer todo lo que Tú me hagas hacer. Yo no soy independiente de Ti».
CC Ādi 17.272 Tras decir esto, Keśava Bhāratī, el maestro espiritual, regresó a su aldea, Katwa. Śrī Caitanya Mahāprabhu fue allí y aceptó la orden de vida de renunciación [sannyāsa].
CC Ādi 17.273 Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu aceptó la orden de sannyāsa, estaban con Él tres personalidades para llevar a cabo todo lo necesario. Eran Nityānanda Prabhu, Candraśekhara Ācārya y Mukunda Datta.
CC Ādi 17.274 De esta manera he resumido los pasatiempos del ādi-līlā. Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura los ha descrito con todo detalle [en su Caitanya-bhāgavata].
CC Ādi 17.275 La misma Suprema Personalidad de Dios que apareció como el hijo de madre Yaśodā, ha aparecido ahora como el hijo de Śacī, saboreando cuatro clases de actividades devocionales.
CC Ādi 17.276 Para saborear las dulces melosidades del amor de Śrīmatī Rādhārāṇī en Su relación con Kṛṣṇa, y para comprender el receptáculo de placer en Kṛṣṇa, el mismo Kṛṣṇa, en forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu, adoptó los sentimientos de Rādhārāṇī.
CC Ādi 17.277 Śrī Caitanya Mahāprabhu adoptó los sentimientos de las gopīs, las cuales aceptan a Vrajendra-nandana, Śrī Kṛṣṇa, como amante.
CC Ādi 17.278 Se ha concluido con toda seguridad que los sentimientos extáticos de las gopīs sólo son posibles ante Kṛṣṇa, y nadie más.
CC Ādi 17.279 Él es de piel azulada, lleva una pluma de pavo real en la cabeza, un collar de flores guñjā, y los adornos de un pastorcillo de vacas. Su cuerpo está curvado en tres sitios, y sostiene una flauta en Sus labios.
CC Ādi 17.280 Si Śrī Kṛṣṇa abandona esa forma original y adopta otra forma de Viṣṇu, Su proximidad no puede evocar los sentimientos extáticos de las gopīs.
CC Ādi 17.281 «Una vez, el Señor Śrī Kṛṣṇa, por jugar, Se manifestó como Nārāyaṇa, con cuatro brazos victoriosos y una forma muy hermosa. Sin embargo, cuando las gopīs vieron esa excelsa forma, sus sentimientos extáticos quedaron paralizados. Por tanto, incluso un gran erudito no puede comprender los sentimientos extáticos de las gopīs, que están firmemente fijos en la forma original de Śrī Kṛṣṇa como hijo de Nanda Mahārāja. Los maravillosos sentimientos de las gopīs en parama-rasa extático con Kṛṣṇa constituyen el más grande misterio de la vida espiritual.»
CC Ādi 17.282 Durante la estación de la primavera, cuando tenía lugar la danza rāsa, de pronto, Kṛṣṇa desapareció, indicando que quería estar a solas con Śrīmatī Rādhārāṇī.
CC Ādi 17.283 Kṛṣṇa estaba sentado en un arbusto solitario, esperando que pasase por allí Śrīmatī Rādhārāṇī. Pero mientras estaba acechando, llegaron allí las gopīs, como una falange de soldados.
CC Ādi 17.284 «¡Mirad! —dijeron las gopīs, al ver a Kṛṣṇa desde lejos—. Ahí, en un arbusto, está Kṛṣṇa, el hijo de Nanda Mahārāja.»
CC Ādi 17.285 En cuanto Kṛṣṇa vio a todas las gopīs, Se sintió sobrecogido por la emoción. De manera que no Se pudo esconder, y, debido al miedo, Se quedó paralizado.
CC Ādi 17.286 Kṛṣṇa tomó Su forma de cuatro brazos de Nārāyaṇa y Se sentó. Cuando llegaron todas las gopīs, lo vieron y dijeron las siguientes palabras.
CC Ādi 17.287 «¡No es Kṛṣṇa! Es la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa.» Tras decir esto, ofrecieron reverencias y las siguientes oraciones respetuosas.
CC Ādi 17.288 «¡Oh, Śrī Nārāyaṇa! Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias. Dígnate ser misericordioso con nosotras. Concédenos la compañía de Kṛṣṇa y elimina de este modo nuestra lamentación.»
CC Ādi 17.289 Tras decir esto y ofrecer reverencias, todas las gopīs se dispersaron. Entonces Śrīmatī Rādhārāṇī llegó y apareció ante Kṛṣṇa.
CC Ādi 17.290 Cuando Śrī Kṛṣṇa vio a Rādhārāṇī, quiso conservar la forma de cuatro brazos para hacerle una broma.
CC Ādi 17.291 Frente a Śrīmatī Rādhārāṇī, Śrī Kṛṣṇa tuvo que esconder los dos brazos de más para no ser reconocido. Hizo lo que pudo para mantener los cuatro brazos ante Ella, pero fue completamente incapaz de lograrlo.
CC Ādi 17.292 La influencia del éxtasis puro de Rādhārāṇī es tan inconcebiblemente grande que forzó a Kṛṣṇa a volver a Su forma original de dos brazos.
CC Ādi 17.293 «Antes de la danza rāsa, Śrī Kṛṣṇa, para divertirse, Se escondió en una arboleda. Cuando llegaron las gopīs, con ojos parecidos a los de la gacela, Él, con Su aguda inteligencia, exhibió Su hermosa forma de cuatro brazos para esconderse. Pero cuando llegó al lugar Śrīmatī Rādhārāṇī, Kṛṣṇa, en Su presencia, no pudo mantener Sus cuatro brazos. Tal es la maravillosa gloria del amor de Rādhārāṇī.»
CC Ādi 17.294 Padre Nanda, el rey de Vrajabhūmi, es ahora Jagannātha Miśra, el padre de Caitanya Mahāprabhu. Y madre Yaśodā, la reina de Vrajabhūmi, es ahora Śacīdevī, la madre de ŚrīCaitanya.
CC Ādi 17.295 El que fue hijo de Nanda Mahārāja es ahora Śrī Caitanya Mahāprabhu, y el que fue Baladeva, el hermano de Kṛṣṇa, es ahora Nityānanda Prabhu, el hermano de Śrī Caitanya.
CC Ādi 17.296 Śrī Nityānanda Prabhu siente siempre las emociones extáticas de paternidad, servidumbre y amistad. Él siempre asiste a Śrī Caitanya Mahāprabhu de esa manera.
CC Ādi 17.297 Śrī Nityānanda Prabhu inundó el mundo entero distribuyendo el servicio trascendental de amor. Nadie puede comprender Su personalidad y actividades.
CC Ādi 17.298 Śrīla Advaita Ācārya Prabhu advino como la encarnación de un devoto. Él pertenece a la categoría de Kṛṣṇa, pero descendió a esta Tierra para propagar el servicio devocional.
CC Ādi 17.299 Sus emociones naturales se daban siempre en el nivel de la fraternidad y de la servidumbre. Pero, a veces, el Señor Le trataba como si fuese Su maestro espiritual.
CC Ādi 17.300 Todos los devotos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, encabezados por Śrīvāsa Ṭhākura, tienen sus propios sentimientos emocionales en los cuales ofrecen servicio al Señor.
CC Ādi 17.301 Los compañeros personales como Gadādhara, Svarūpa Dāmodara, Rāmānanda Rāya, y los seis Gosvāmīs encabezados por Rūpa Gosvāmī, están situados en sus sentimientos trascendentales respectivos. De esta manera el Señor Se somete a diversas posiciones en diferentes dulzuras trascendentales.
CC Ādi 17.302 En el kṛṣṇa-līlā, el Señor tiene la tez oscura. Sosteniendo una flauta en Sus labios, disfruta como pastorcillo de vacas. Ahora, la mismísima persona ha descendido con una tez clara, a veces actuando como un brāhmaṇa, y a veces aceptando la orden de vida de renunciación.
CC Ādi 17.303 Por tanto, el Señor mismo, asumiendo el éxtasis emocional de las gopīs, Se dirige ahora al hijo de Nanda Mahārāja: «¡Oh, dueño de Mi vida! ¡Oh, Mi amado esposo!».
CC Ādi 17.304 Él es Kṛṣṇa y, sin embargo, ha asumido los sentimientos de las gopīs. ¿Cómo es esto? Es la inconcebible personalidad del Señor, que es muy difícil de comprender.
CC Ādi 17.305 No se pueden comprender las contradicciones de la personalidad de Śrī Caitanya exponiendo lógica y argumentos mundanos. En consecuencia, no hay que guardar dudas a este respecto. Sencillamente, hay que tratar de comprender la energía inconcebible de Kṛṣṇa; no hay otra manera de comprender cómo pueden darse semejantes contradicciones.
CC Ādi 17.306 Los pasatiempos de Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu son inconcebibles y maravillosos. Su éxtasis es maravilloso, Sus cualidades son maravillosas, y Su conducta es maravillosa.
CC Ādi 17.307 Si una persona se apega a los argumentos mundanos y, por tanto, no acepta este hecho, será hervido en el infierno de Kumbhīpāka. Para él, no hay liberación.
CC Ādi 17.308 «Todo lo que es trascendental a la naturaleza material se llama inconcebible, mientras que todos los argumentos son mundanos. Puesto que los argumentos mundanos no pueden tocar los temas trascendentales, no se debe tratar de comprender temas trascendentales por medio de argumentos mundanos.»
CC Ādi 17.309 Sólo aquel que tiene una fe firme en los maravillosos pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu puede acercarse a Sus pies de loto.
CC Ādi 17.310 En esta exposición he explicado la esencia de la conclusión devocional. Todo aquel que la oye obtiene el servicio devocional puro al Señor.
CC Ādi 17.311 Si repito lo que ya está escrito, podré saborear el propósito de esta Escritura.
CC Ādi 17.312 En la Escritura Śrīmad-Bhāgavatam podemos ver la conducta de su autor, Śrī Vyāsadeva. Después de terminar la narración, la repite una y otra vez.
CC Ādi 17.313 Por tanto, voy a enumerar los capítulos del Ādi-līlā. En el Capítulo Primero, ofrezco reverencias al maestro espiritual, porque éste es el comienzo de todo escrito auspicioso.
CC Ādi 17.314 El Capítulo Segundo explica la verdad de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Él es la Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, el hijo de Mahārāja Nanda.
CC Ādi 17.315 Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu, que es Kṛṣṇa mismo, ha descendido ahora como el hijo de madre Śacī. El Capítulo Tercero explica la causa general de Su advenimiento.
CC Ādi 17.316 El Capítulo Tercero describe de manera específica la distribución del amor por Dios. También describe la religión de esta era, que consiste simplemente en distribuir el santo nombre de Śrī Kṛṣṇa y propagar el proceso de amarle.
CC Ādi 17.317 El Capítulo Cuarto describe la razón principal de Su advenimiento, que consiste en saborear la dulzura del servicio trascendental de amor que se Le ofrece a Él mismo, y Su propia dulzura.
CC Ādi 17.318 El Capítulo Quinto explica la verdad de Śrī Nityānanda Prabhu, que no es otro que Balarāma, el hijo de Rohiṇī.
CC Ādi 17.319 El Capítulo Sexto considera la verdad de Advaita Ācārya. Él es una encarnación de Mahā-Viṣṇu.
CC Ādi 17.320 El Capítulo Séptimo describe el Pañca-tattva: Śrī Caitanya, Prabhu Nityānanda, Śrī Advaita, Gadādhara y Śrīvāsa. Todos ellos se combinaron para distribuir el amor por Dios por todas partes.
CC Ādi 17.321 El Capítulo Octavo explica la razón de la descripción de los pasatiempos de Śrī Caitanya, y describe también la grandeza del santo nombre de Śrī Kṛṣṇa.
CC Ādi 17.322 El Capítulo Noveno describe el árbol de deseos del servicio devocional. El mismo Śrī Caitanya Mahāprabhu es el jardinero que lo plantó.
CC Ādi 17.323 El Capítulo Décimo describe las ramas principales y las ramas secundarias del tronco principal, y la distribución de sus frutos.
CC Ādi 17.324 El Capítulo Undécimo describe la rama llamada Śrī Nityānanda Prabhu. El Capítulo Duodécimo describe la rama llamada Śrī Advaita Prabhu.
CC Ādi 17.325 El Capítulo Decimotercero describe el nacimiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que tuvo lugar con el canto del santo nombre de Kṛṣṇa.
CC Ādi 17.326 El Capítulo Decimocuarto describe un poco de los pasatiempos de infancia del Señor. El Decimoquinto describe brevemente los pasatiempos de niñez del Señor.
CC Ādi 17.327 En el Capítulo Decimosexto he indicado los pasatiempos de la edad kaiśora [la edad que precede a la juventud]. En el Capítulo Decimoséptimo he descrito de manera específica Sus pasatiempos de juventud.
CC Ādi 17.328 Así pues, en el Canto Primero, que se conoce como Ādi-līlā, hay diecisiete variedades de temas. Doce de ellos constituyen el prefacio de esta Escritura.
CC Ādi 17.329 Después de los capítulos del prefacio, he descrito cinco dulzuras trascendentales en cinco capítulos. Las he descrito muy brevemente por no hacerlo de una forma extensa.
CC Ādi 17.330 Por la orden y el poder de Śrī Nityānanda Prabhu, Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha descrito en detalle en su Caitanya-maṅgala todo lo que no he descrito yo.
CC Ādi 17.331 Los pasatiempos del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu son maravillosos y no tienen límite. Ni siquiera personalidades como Brahmā, el Señor Śiva y Śeṣa Nāga pueden encontrarles el final.
CC Ādi 17.332 Todo aquel que describa o escuche cualquier parte de este detallado tema, recibirá muy pronto la misericordia sin causa de Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu.
CC Ādi 17.333 [Aquí el autor describe de nuevo al Pañca-tattva.] Śrī Kṛṣṇa Caitanya, Prabhu Nityānanda, Śrī Advaita, Gadādhara, Śrīvāsa y todos los devotos de Śrī Caitanya.
CC Ādi 17.334 Ofrezco mis respetuosas reverencias a todos los habitantes de Vṛndāvana. Mi deseo es poner sus pies de loto sobre mi cabeza con gran humildad.
CC Ādi 17.335-336 Mi deseo es poner los pies de loto de los Gosvāmīs sobre mi cabeza. Sus nombres son: Śrī Svarūpa Dāmodara, Śrī Rūpa Gosvāmī, Śrī Sanātana Gosvāmī, Śrī Raghunātha dāsa Gosvāmī y Śrī Jīva Gosvāmī. Poniendo sus pies de loto sobre mi cabeza, siempre con la esperanza de servirles, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.