Ādi 14: Los pasatiempos de infancia de Śrī Caitanya

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura ha dado un resumen de este capítulo en su Amṛta-pravāha-bhāṣya: «En este Capítulo Decimocuarto hay una descripción de los pasatiempos que disfrutó Śrī Caitanya Mahāprabhu durante Su infancia, gateando, llorando, comiendo tierra, y dando inteligencia a Su madre, favoreciendo a un invitado brāhmaṇa, montando en los hombros de dos ladrones y desorientándolos hasta hacerlos volver a Su propia casa, y, con el pretexto de estar enfermo, tomando prasādam en casa de Hiraṇya y Jagadīśa el día de ekādaśī. El capítulo describe más adelante de qué manera Se mostró como un niño travieso, cómo llevó sobre Su cabeza un coco para Su madre una vez que ella se había desmayado, cómo bromeaba con las niñas de Su edad a orillas del Ganges, cómo aceptó los enseres de adoración de manos de Śrīmatī Lakṣmīdevī, cómo Se sentó sobre una fosa para la basura y enseñó a Su madre el conocimiento trascendental, cómo abandonó esa fosa cuando Su madre Se lo ordenó, y con cuánto afecto trataba a Su padre».

CC Ādi 14.1 Las cosas que son muy difíciles de hacer resultan fáciles de ejecutar con sólo recordar, de un modo u otro, a Śrī Caitanya Mahāprabhu. Pero si no se Le recuerda, hasta las cosas fáciles resultan muy difíciles. A Él, Śrī Caitanya Mahāprabhu, ofrezco mis respetuosas reverencias.
CC Ādi 14.2 ¡Toda gloria a Śrī Caitanya Mahāprabhu, Nityānanda Prabhu, Advaita Prabhu y a todos los devotos de Śrī Caitanya!
CC Ādi 14.3 Así pues, he descrito en sūtras el advenimiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu, que descendió como hijo de madre Śacī, exactamente del mismo modo que Kṛṣṇa descendió como hijo de madre Yaśodā.
CC Ādi 14.4 Ya he hablado brevemente de los pasatiempos de Su nacimiento por orden cronológico. Ahora voy a dar una sinopsis de Sus pasatiempos de infancia.
CC Ādi 14.5 Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pasatiempos de infancia del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu, que es el Señor Kṛṣṇa mismo. Aunque esos pasatiempos parecen exactamente iguales a los de un niño corriente, deben entenderse como pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios.
CC Ādi 14.6 En los primeros pasatiempos de Su infancia, El Señor Se volvía boca abajo cuando estaba en la cuna, y así mostraba a Sus padres las señales de Sus pies de loto.
CC Ādi 14.7 Cuando el Señor intentaba andar, en Sus pequeñas huellas se veían claramente las señales específicas del Señor Viṣṇu, es decir, la bandera, el rayo, la caracola, el disco y el pez.
CC Ādi 14.8 Al ver todas esas señales, ni Su padre ni Su madre podían comprender de quién eran aquellas huellas. Llenos de asombro, no podían comprender por qué había aquellas señales en su hogar.
CC Ādi 14.10 Mientras madre Śacī y Jagannātha Miśra estaban hablando, el niño Nimāi Se despertó y Se puso a llorar, y madre Śacī Lo tomó en su regazo y Le permitió que mamara de su pecho.
CC Ādi 14.11 Mientras madre Śacī amamantaba al niño, vio en Sus pies de loto todas las marcas que se veían por el suelo del cuarto, y llamó a Jagannātha Miśra.
CC Ādi 14.12 Cuando Jagannātha Miśra vio las maravillosas marcas en las plantas de los pies de su hijo, se llenó de júbilo, y llamó en privado a Nīlāmbara Cakravartī.
CC Ādi 14.13 Cuando Nīlāmbara Cakravartī vio aquellas marcas, dijo sonriendo: «Hace tiempo averigüé todo esto mediante cálculos astrológicos y lo asenté por escrito.
CC Ādi 14.14 «Treinta y dos son las marcas corporales que señalan a una gran personalidad, y veo todas esas marcas en el cuerpo de este niño.
CC Ādi 14.15 «“Las señales corporales de una gran personalidad son treinta y dos: cinco partes de su cuerpo son grandes, cinco son finas, siete rojizas, seis levantadas, tres pequeñas, tres anchas y tres profundas.’’
CC Ādi 14.16 «Este niño tiene todas las señales del Señor Nārāyaṇa en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Será capaz de liberar los tres mundos.
CC Ādi 14.17 «Este niño predicará el culto vaiṣṇava y liberará tanto a Su familia materna como a la paterna.
CC Ādi 14.18 «Propongo que celebremos la ceremonia de concesión de nombre. Debemos realizar un festival e invitar a los brāhmaṇas, porque hoy es un día muy auspicioso.
CC Ādi 14.19 «En el futuro, este niño protegerá y mantendrá al mundo entero. Por esta razón, se Le debe llamar Viśvambhara.»
CC Ādi 14.20 Después de oír la predicción de Nīlāmbara Cakravartī, Śacīmātā y Jagannātha Miśra celebraron con gran alegría el festival de concesión del nombre, invitando a todos los brāhmaṇas y a sus esposas.
CC Ādi 14.21 Algunos días después, el Señor comenzó a andar a gatas, e hizo cosas maravillosas dignas de ser vistas.
CC Ādi 14.22 El Señor hizo que todas las damas cantasen los santos nombres del mahā-mantra Hare Kṛṣṇa con el pretexto de Su llanto, y cuando ellas cantaban, el Señor sonreía.
CC Ādi 14.23 Algunos días después, el Señor comenzó a mover las piernas y a andar. Iba con otros niños, y manifestó gran variedad de juegos.
CC Ādi 14.24 Un día, mientras el Señor Se divertía jugando con otros niños pequeños, madre Śacī llevó una fuente llena de kha-i y dulces, y dijo al niño que Se sentase y comiera.
CC Ādi 14.25 Pero cuando volvió ella a sus ocupaciones domésticas, el niño, a escondidas de Su madre, comenzó a comer tierra.
CC Ādi 14.26 Al ver esto, madre Śacī volvió corriendo y exclamó: «¿Qué es esto? ¿Qué es esto?». Sacudió la tierra de las manos del Señor, y Le preguntó por qué comía aquello.
CC Ādi 14.27 Llorando, el niño preguntó a Su madre: «¿Por qué te enfadas? Tú ya Me has dado a comer tierra. ¿Qué he hecho Yo de malo?
CC Ādi 14.28 «Arroz licuado, dulces y todos los demás comestibles no son más que transformaciones de la tierra. Esto es tierra, eso es tierra. Piénsalo, por favor. ¿En qué se diferencian?
CC Ādi 14.29 «Este cuerpo es una transformación de la tierra, y los alimentos son también una transformación de la tierra. Por favor, reflexiona sobre esto. Me estás riñendo sin reflexionar. ¿Qué puedo decir?»
CC Ādi 14.30 Sorprendida de que el niño expusiese la filosofía māyāvāda, madre Śacī replicó: «¿Quién Te ha enseñado esta especulación filosófica que justifica el comer tierra?».
CC Ādi 14.31 Objetando a la idea māyāvāda del niño filósofo, madre Śacī dijo: «Mi querido muchacho, si comemos tierra transformada en cereales, nuestro cuerpo se alimenta y fortalece. Pero si comemos la tierra tal y como es, el cuerpo se enferma en lugar de alimentarse, y entonces se destruye.
CC Ādi 14.32 «En un cántaro de agua, que es una transformación de la tierra, puedo llevar agua muy fácilmente. Pero si echara agua sobre un montón de tierra, el montón absorbería el agua, y mi trabajo sería inútil.
CC Ādi 14.33 El Señor respondió a Su madre: «¿Por qué Me ocultabas la iluminación espiritual al no enseñarme desde el principio esta filosofía práctica?
CC Ādi 14.34 «Ahora que he aprendido esta filosofía, no comeré más tierra. Cuando tenga hambre, mamaré de tu pecho.»
CC Ādi 14.35 Tras decir esto, el Señor, sonriendo ligeramente, Se subió al regazo de Su madre y mamó de su pecho.
CC Ādi 14.36 De este modo, en Su infancia, el Señor, con varios pretextos, exhibía Sus opulencias tanto como podía, y después, tras haber exhibido Sus opulencias, Se ocultaba.
CC Ādi 14.37 En una ocasión, el Señor comió, por tres veces, los alimentos de un invitado brāhmaṇa, y después, en privado, el Señor liberó al brāhmaṇa del enredo material.
CC Ādi 14.38 Cuando el Señor era niño, dos ladrones se Lo llevaron de Su casa. El Señor, sin embargo, Se subió a los hombros de los ladrones, y cuando éstos creían que estaban seguros llevándose al niño para robarle Sus ornamentos, el Señor los desorientó, y en lugar de ir a su propia casa, los ladrones volvieron a casa de Jagannātha Miśra.
CC Ādi 14.39 Un día de ekādaśī, el Señor, fingiéndose enfermo, pidió que Le llevasen alimentos de casa de Hiraṇya y Jagadīśa.
CC Ādi 14.40 Como suelen hacer los niños pequeños, aprendió a jugar, y con Sus compañeros de juegos iba a casa de los vecinos, robaba alimentos de sus despensas y se los comía. A veces los niños se peleaban.
CC Ādi 14.41 Todos los niños se quejaban a Śacīmātā de que el Señor peleaba con ellos y robaba en casa de los vecinos. Por eso, a veces, reñía a su hijo o Le castigaba.
CC Ādi 14.42 Śacīmātā decía: «¿Por qué robas las cosas de los demás? ¿Por qué pegas a los otros niños? Y, ¿por qué entras en las casas de los demás? ¿Qué Te falta en Tu propia casa?».
CC Ādi 14.43 Al reñirle Su madre de esta manera, el Señor Se iba muy enfadado a un cuarto y rompía todos los cántaros que había allí.
CC Ādi 14.44 Entonces Śacīmātā tomaba a su hijo en su regazo y Le calmaba, y el Señor, muy avergonzado, admitía Sus propias faltas.
CC Ādi 14.45 Una vez, el niño, Caitanya Mahāprabhu, pegó a Su madre con Su suave mano, y Su madre fingió que se desmayaba. Al verlo, el Señor Se puso a llorar.
CC Ādi 14.46 Las vecinas Le dijeron: «Querido niño, trae un coco de donde sea y Tu madre se curará».
CC Ādi 14.47 Entonces el niño salió de la casa, e inmediatamente trajo dos cocos. Todas las vecinas estaban asombradas al ver aquellas actividades maravillosas.
CC Ādi 14.48 A veces, el Señor iba a bañarse al Ganges con otros niños, y también iban las muchachas del vecindario para adorar a diversos semidioses.
CC Ādi 14.49 Cuando las niñas, después de bañarse en el Ganges, estaban adorando a los diferentes semidioses, el joven Señor iba allí y Se sentaba entre ellas.
CC Ādi 14.50 Dirigiéndose a las niñas, el Señor decía: «Adoradme a Mí y os daré buenos esposos o buenas bendiciones. Madre Gaṅgā y la diosa Durgā son Mis sirvientas. Sin mencionar a los demás semidioses, incluso el Señor Śiva es sirviente Mío».
CC Ādi 14.51 Sin pedir permiso a las niñas, el Señor tomaba la pulpa de sándalo y ungía con ella Su propio cuerpo, Se ponía los collares de flores al cuello, y arrebataba y comía todas las ofrendas de dulces, arroz y plátanos.
CC Ādi 14.52 Todas las niñas se enfadaron mucho con el Señor por Su conducta. «Querido Nimāi—Le dijeron—, en nuestra relación contigo en la aldea, Tú eres como un hermano.
CC Ādi 14.53 «Por tanto, no es propio de Ti hacer esto. No nos quites nuestra parafernalia para adorar a los semidioses. No molestes de esta manera.»
CC Ādi 14.54 El Señor contestó: «Mis queridas hermanas, os doy la bendición de que tendréis unos esposos muy apuestos.
CC Ādi 14.55 «Serán instruidos, diestros y jóvenes, y poseerán riquezas y arroz en abundancia. No sólo esto, sino que, además, cada una de vosotras tendrá siete hijos que vivirán largas vidas y serán muy inteligentes.»
CC Ādi 14.56 Al oír de Śrī Caitanya Mahāprabhu esta bendición, todas las niñas se alegraron mucho interiormente; pero exteriormente, como es natural en las niñas, riñeron al Señor, fingiéndose enojadas.
CC Ādi 14.57 Al escapar algunas de las niñas, el Señor las llamó enfadado y las aconsejó de la manera siguiente:
CC Ādi 14.58 «Si sois tacañas y no Me dais las ofrendas, todas vosotras tendréis esposos viejos y, al menos, cuatro coesposas.»
CC Ādi 14.59 Al oír la supuesta maldición de Śrī Caitanya , las niñas, pensando que pudiera tener algún conocimiento misterioso o que quizás los semidioses Le hubieran dotado de algún poder, estaban asustadas de que Su maldición pudiera ser efectiva.
CC Ādi 14.60 Entonces, las niñas llevaron las ofrendas ante el Señor, quien las consumió y bendijo a las niñas hasta su plena satisfacción.
CC Ādi 14.61 Cuando la gente se enteró de las picardías del Señor hacia las niñas, no se crearon desavenencias entre ellos. Por el contrario, todos disfrutaban con estas actividades.
CC Ādi 14.62 Un día, una muchacha llamada Lakṣmī, la hija de Vallabhācārya, fue a orillas del Ganges a bañarse en el río y a adorar a los semidioses.
CC Ādi 14.63 Al ver a Lakṣmīdevī, el Señor Se apegó a ella, y Lakṣmī, al ver al Señor, sintió una gran satisfacción en su mente.
CC Ādi 14.64 Se despertó el amor natural del uno por el otro, y aunque estaba velado por las emociones infantiles, era evidente que se sentían atraídos mutuamente.
CC Ādi 14.65 Los dos sentían un placer natural al verse, y con el pretexto de adorar a los semidioses, manifestaron sus sentimientos.
CC Ādi 14.66 El Señor dijo a Lakṣmī: «Tú adórame a Mí, porque Yo soy el Señor Supremo. Si Me adoras a Mí, no hay duda de que obtendrás la bendición que deseas».
CC Ādi 14.67 Al oír la orden del Señor Supremo, Śrī Caitanya Mahāprabhu, Lakṣmī Le adoró inmediatamente, ofreciéndole pulpa de sándalo y flores para Su cuerpo, poniéndole un collar de flores mallikā, y ofreciéndole oraciones.
CC Ādi 14.68 Al ser adorado por Lakṣmī, el Señor comenzó a sonreír. Recitó un verso del Śrīmad-Bhāgavatam y, de esta manera, aceptó la emoción que ella había expresado.
CC Ādi 14.69 «Mis queridas gopīs, acepto vuestro deseo de tenerme como vuestro esposo y, de este modo, adorarme. Yo quiero que vuestro deseo se cumpla, porque merece cumplirse.»
CC Ādi 14.70 Tras expresar de este modo sus sentimientos recíprocos, Śrī Caitanya y Lakṣmī volvieron a casa. ¿Quién puede entender los profundos pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu?
CC Ādi 14.71 Cuando los vecinos vieron las travesuras de Śrī Caitanya, por el amor que Le tenían, fueron a quejarse a Śacīmātā y Jagannātha Miśra.
CC Ādi 14.72 Un día, madre Śacī, salió a buscar a su hijo con la intención de regañarle, pero Él escapó.
CC Ādi 14.73 Aunque Él es quien mantiene el universo entero, una vez el Señor Se sentó sobre unas cacerolas que habían tirado a la fosa en la que se echaban los restos de alimentos tras haberlas empleado para cocinar.
CC Ādi 14.74 Cuando madre Śacī vio a su hijo sentado encima de las cazuelas desechadas, protestó: «¿Por qué has tocado esas cazuelas intocables? Ahora estás impuro. Anda y toma un baño en el Ganges».
CC Ādi 14.75 Al oír esto, Śrī Caitanya Mahāprabhu instruyó a Su madre sobre el conocimiento absoluto. Aunque estaba sorprendida, Le obligó a tomar un baño.
CC Ādi 14.76 A veces, cuando llevaba a su hijo con ella y se recostaba en su cama, madre Saci veía que habitantes del mundo celestial descendían allí y llenaban toda la casa.
CC Ādi 14.77 Una vez, madre Śacī dijo al Señor: «Por favor, ve a llamar a Tu padre». Al recibir esta orden de Su madre, el Señor salió a llamarlo.
CC Ādi 14.78 Al salir el niño, se oyó un tintineo de cascabeles que venía de Sus pies de loto. Al oír esto, Sus padres estaban muy asombrados.
CC Ādi 14.79 Jagannātha Miśra dijo: «Es algo muy maravilloso. ¿Por qué suenan cascabeles tobilleros en los pies desnudos de mi hijo?».
CC Ādi 14.80 Madre Śacī dijo: «Yo también vi otra maravilla. Vi gente que descendía del reino celestial y que llenaba todo el patio.
CC Ādi 14.81 «Hacían un ruido bullicioso que no podía entender. Me parece que estaban ofreciendo oraciones a alguien.»
CC Ādi 14.82 Jagannātha Miśra contestó: «No te preocupes por lo que sea. No hay por qué inquietarse. Que Viśvambhara tenga siempre buena fortuna. Es todo lo que deseo».
CC Ādi 14.83 En otra ocasión, Jagannātha Miśra, al ver las travesuras de su hijo, Le dio una lección de moralidad después de reprenderlo seriamente.
CC Ādi 14.84 Aquella misma noche, Jagannātha Miśra soñó que se le había presentado un brāhmaṇa que le decía muy enfadado lo siguiente:
CC Ādi 14.85 «Mi querido Miśra, tú no sabes nada de tu hijo. Tú crees que es tu hijo y, por tanto, Le riñes y Le castigas.»
CC Ādi 14.86 Jagannātha Miśra contestó: «Este muchacho puede que sea un semidiós, un yogī místico o una persona muy santa. No importa lo que sea, porque yo pienso en Él solamente como hijo mío.
CC Ādi 14.87 «El deber de un padre es educar a su hijo tanto en religión como en moralidad. Si yo no Le doy esta educación, ¿cómo la aprenderá?»
CC Ādi 14.88 El brāhmaṇa contestó: «Si tu hijo es un niño místico trascendental con un conocimiento perfecto evidente en sí mismo, ¿para qué Le sirve tu educación?».
CC Ādi 14.89 Jagannātha Miśra contestó: «Incluso si mi hijo no es un hombre corriente sino Nārāyaṇa, aun así, el deber de un padre es enseñar a su hijo».
CC Ādi 14.90 De esta manera, Jagannātha Miśra y el brāhmaṇa hablaron en el sueño de los principios de la religión, pero Jagannātha Miśra estaba absorto en una dulzura paternal pura, y no quiso saber nada más.
CC Ādi 14.91 Muy complacido, el brāhmaṇa se marchó después de hablar con Jagannātha Miśra, y cuando Jagannātha Miśra despertó de su sueño, se sintió muy sorprendido.
CC Ādi 14.92 Habló del sueño a sus amigos y familiares, y todos ellos se sintieron muy sorprendidos al oírlo.
CC Ādi 14.93 De este modo, Gaurahari llevaba a cabo Sus pasatiempos infantiles y, día tras día, aumentaba el placer de Sus padres.
CC Ādi 14.94 Después de algunos días, Jagannātha Miśra comenzó la educación primaria de su hijo celebrando la ceremonia hāte khaḍi. En muy pocos días, el Señor aprendió todas las letras y combinaciones de letras.
CC Ādi 14.95 Ésta es una sinopsis de los pasatiempos infantiles de Śrī Caitanya Mahāprabhu, enumerados por orden cronológico. Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ya ha relatado esos pasatiempos detalladamente en su libro Caitanya-bhāgavata.
CC Ādi 14.96 Por tanto, he hecho solamente un breve resumen. Por temor a la repetición, no me he extendido sobre este tema.
CC Ādi 14.97 Orando a los pies de loto de Śrī Rūpa y de Śrī Raghunātha, deseando siempre su misericordia, yo, Kṛṣṇadāsa, narro el Śrī Caitanya-caritāmṛta, siguiendo sus pasos.